Ninguno de los personajes conocidos que se mencionan son míos, sino de la autora J. K. Rowling.


Un minuto de oscuridad… Dos minutos de oscuridad… Tres minutos de oscuridad… Los refugiados empezaban a tener algo de miedo. ¿Y si resultaba que esa oscuridad no era parte del espectáculo? Por una parte sentían una necesidad extraña de huir, pero ver a los buenos y a todos los del público tan tranquilos les daba una sensación de paz aún más extraña, así que se mantenían en sus asientos. Y de repente…

Unos fogonazos de luz se cernieron sobre el escenario, en donde todos los que tocaban algún instrumento empezaron a tocar al instante. Todos se mostraban sonrientes mientras las luces creaban diversos efectos sobre su piel y llevaban una vestimenta similar: pantalones de cuero oscuros y largos y botas, solo variaban en la parte superior: algunos llevaban camisetas de manga corta, otros (como Rai) un chaleco cerrado, y otros una especie de gabardina.

(N/A: pondré el primer párrafo de cada canción, así podéis buscarla y saber cuál es y ya de paso no me vuelvo loca poniendo toda la letra).

Y entonces… Hizo aparición una Hermione que pocos habían visto.

Hace tiempo que un Dios vació su alma en él
con letras de dolor y océanos de amor.
Arropados en él duermen ricos de poder,
recetas de vivir y hechizos de morir.

El pelo encrespado y cardado, mostrándose como una verdadera melena leonina, largas rayas negras en los ojos, lentillas rojas, labios carmín, uñas oscuras... Pantalones de cuero con un cinturón de calaveras, botas de plataforma estilo New Rock, un top corto y negro que dejaba todo su estómago al aire y que llevaba dibujado a un dragón en el pecho, un collar de cuero con pinchos apretado al cuello… Energía, soberbia, ego, potencia, intensidad, sensualidad,…

Aquella no era la Hermione que ellos conocían, no era la Hermione empollona, ni la juguetona que recientemente habían descubierto, no era la Hermione alegre, dudaban incluso que fuera la Hermione de sus padres. No, aquella Hermione era una perfecta creación de Rai, entrenada por él para llenar el escenario con su sola presencia, para hacer que a todos se les pusiese la carne de gallina con una sola palabra cantada suya, para moverse por el espacio como si fuese la reina, para saber qué movimiento usar para que su voz y su cuerpo se complementasen y exudasen una intensidad que sin duda dejaba a todos maravillados…

Pasado el primer minuto de canción los refugiados estaban con la mandíbula en el suelo y, para que mentir, Draco estaba sintiendo cada vez más los tirones que daba su erección. ¡Merlín! Si tenía que aguantar todo el concierto viéndola moverse por toda la zona iba a explotar.

La canción acabó y la oscuridad se hizo de nuevo, pero esta vez en menos de veinte segundos una animada cancioncilla traía de nuevo los fogonazos de luz multicolor.

Desde el día en que nací tuve una cosa muy clara
que tendría que pagar por ser una especie rara.
Yo soy el hijo bastardo del Blues con una mujer,
que movía sus caderas hasta hacerte enloquecer.

Sí, definitivamente la Hermione muggle tenía el 90% de la actitud de un Slytherin pura sangre. ¿Cómo podía derrochar tanta superioridad sin siquiera intentarlo? ¿Cómo podía mostrarse tan segura cuando hace apenas unas horas había estado lloriqueando? ¿No la ponía nerviosa tener a tanta gente saltando y cantando al unísono con ella? ¿Se sentiría poderosa? ¿Y quién le había enseñado esos movimientos de cadera? ¿Y esa actitud casi déspota, pero sin duda hipnotizante, que tenía al cantar? ¿Todo el mundo veía la fiereza de su mirada? Merlín… Era como estar frente a una diosa…

Narcissa observaba a la chica emocionadísima. Si ya antes pensaba que era la nuera ideal ahora ya ni lo contaba. Ese porte que tenía la chica, ese "soy mejor que tú y lo sabes, pero aun así me adoras y lo seguirás haciendo" que demostraba en el escenario (aunque seguramente sólo lo demostraba ahí, porque nadie podía negar que la chica era humilde y no se sentía superior respecto a nadie) era lo mejor que había visto. Tan salvaje, tan energética, tan juguetona, tan pícara… Casi le recordaba a su querida Bellatrix antes de que entre el señor oscuro y su marido la volviesen loca.

Lucius estaba más que impactado con lo que estaba viendo. ¡Caramba con la sangresucia! ¿Quién iba a decirle a él que sabía moverse tan bien? Ahora que la miraba desde esa perspectiva… quizá empezaba a entender porque su hijo se había fijado en ella. Era como ver a Claire en alguna de sus sesiones… esa sabelotodo destilaba dominación por doquier, y era de esa dominación que es tan dulce que cualquiera se postraría ante sus pies.

Snape no estaba mejor que Narcissa o Draco. ¡Simplemente no podía creerse que esa fuese la misma chiquilla sabelotodo de sus clases! ¿Cómo podía tener una persona tantas facetas tan distintas? Granger siempre había sido segura con lo que hacía y decía, pero la confianza que veía salir de cada poro de su piel era aplastante.

Blaise y Theo se miraban boquiabiertos y el moreno no podía evitar hacer sus bromas de siempre. ¡Aquello debía de ser un sueño! Recibió varias miradas asesinas por parte de cierto rubio al decir que si hubiese sabido que debajo del uniforme se escondía tal leona se la habría intentado ligar.

Luna miraba maravillada a Hermione. Ella siempre había sabido que la castaña no era como intentaba representar y verla "en su salsa" era algo que la hacía sonreír.

Rai, Dani y Sam se movían por todo el escenario, acercándose, poniéndose a tocar de espaldas, se acercaban a los demás, se hacían muecas…

La canción terminó y las luces normales se encendieron. Los refugiados sintieron una pequeña mancha de decepción al creer que ya había acabado la función pero comprobaron que eso sólo acababa de empezar cuando Hermione empezó a hablar.

- En primer lugar quiero dar las gracias a todos los que han venido esta noche aquí a vernos – aseguró ella – sé que no solemos dar muchos conciertos ni nada parecido, pero es lo que tiene tener a una criaja colegial de cantante – bromeó, haciendo que todos riesen con ella - tengo que confesar que estoy muy nerviosa porque es la primera vez que canto para tanta gente junta – rio – pero por ahora creo que lo estoy haciendo bien, ¿no?

Un "Sí" generalizado y muy fuerte sonó por toda la sala.

- Bien, bien. Eso es bueno… - rio Hermione – bueno, supongo que todos aquí habéis escuchando nuestras canciones y sabéis que hablan de muchos temas en general – supuso – pero hay dos… hay dos temas que simplemente me sacan de quicio… ¿Sabéis cuáles son?

Y sin dar tiempo a responder, todos empezaron a tocar.

Hoy es un día triste, para la humanidad.
Se ha decidido en un despacho, que hay que atacar.
El cielo se torna rojo, presagiando fatalidad.
Las nubes se escapan a prisa, que no quieren presenciar.

La canción dejó a todos los refugiados sin habla. Y no sólo por la letra en sí, sino porque en la pantalla de detrás (en donde en las otras canciones habían imágenes de nubes de colores y contrastes varios y las letras de las canciones) estaban saliendo imágenes terroríficas con niños pequeños con rifles y armas varias. Un desagradable sentimiento se instaló en el estómago de todos viendo las similitudes… Los mortífagos solían empezar a entrenar a sus "soldados" desde niños y en ciertos países muggles se hacía lo mismo… ¿Casualidad?

Justo acabó una canción y empezó la siguiente, con un tono lento pero rítmico. A todos se les puso la carne de gallina cuando en la pantalla empezaron a salir recortes de noticias muy escalofriantes. "Mujer muerta a manos de su pareja", "le asestó cuarenta cuchilladas porque quería dejarle", "una de cada 5 mujeres es víctima del maltrato"…

¿Quién lo sabía? ¿Quién lo pensó?
Nada en sus gestos lo delató.
Nadie la oía, nadie la vio.
Girar la cara a su dolor.

Hermione se arrodilló en el suelo, mostrándose quizá tan decaída como debían de verse muchas de esas mujeres, y su voz empezó a transmitir una tristeza y una impotencia que se coló en los huesos de todos los asistentes. Y el rostro de todos se tornó serio mientras tocaban y cantaban los coros, y la castaña no dejaba de mecerse mientras cantaba.

Las luces se volvieron a encender.

- Uff… ¿Estáis cansados ya? – Preguntó Hermione sonriendo.

- ¡Noooo! – Chillaron todos los del público a la vez.

Hermione se rascó un poco la cabeza y sonrío.

- Bien, quiero haceros una pequeña pregunta. ¿Cuántos de aquí sois cristianos? – Preguntó, y Harry les explicó resumidísimamente a los refugiados que era el cristianismo.

Pocas manos se levantaron.

- Bien… bueno… Pues lamento informaros que yo no – dijo Hermione – bueno, que leches, ni lo lamento ni nada – rio – de hecho… ¿Sabéis cuál es mi fiesta favorita?

Se hizo el silencio.

- Claramente la… ¡Fiesta pagana! – Exclamó de golpe.

Sin más dilación el violín empezó a sonar con un ritmo muy céltico, y tras él vinieron los demás.

Cuando despiertes un día
y sientas que no puedas más,
que en el nombre del de arriba
tu vida van a manejar.

Revolución. Lo ocurrido con esa canción en el recinto sólo se podía traducir como tal. Los del público se volvieron locos, saltaban, chillaban, cantaban… Y los del escenario también. Uno de los que más disfrutaba en esta ocasión era Rai, y es que el protagonismo de la guitarra era más que notable… Y se notaba que adoraba que todos le mirasen.

Draco tuvo que morderse el labio para no gemir cuando, en la parte de "si su virgen viste de oro… Desnúdala", Hermione hizo amago de levantarse el top. ¡Merlín! ¿Acaso quería matarlo?

- No es ningún castigo – le dijo Harry – ya os explicamos que en los conciertos siempre se hace esto – recordó cuando el rubio le miró sin entender – y aún no has visto nada.

En ese momento alguien picó a la puerta y apareció Diana, que sonrientemente y sin decir ni pio cogió a Luna y Ginny y se las llevó.

- A alguien les van a explotar los huevos… - rio Claire, aprovechando que Alexa ya estaba roque uno de los sofás más alejados, mirando a Draco, Harry y Theo.

- ¿Qué pasa? – Preguntó el último.

- Ya lo veréis – rio Ron – aunque que conste que odio que mi hermana se preste a eso.

Los Slytherin se miraron confundidos. ¿Qué iban a hacer Ginny y Luna?

La canción acabó y las luces se encendieron de nuevo. Hermione iba a hablar cuando se escuchó un "Enséñanos las tetas" desde el público. Todos soltaron una carcajada y la castaña se quedó mirando a los asistentes.

- ¿Queréis tetas? – Preguntó alzando una ceja.

Un "sí" se escuchó por parte del sector masculino, y para que negar que de parte del femenino. Hermione empezó a pasearse con el micro en la mano mientras fingía rumiar.

- ¡Vale! – Exclamó plantándose de nuevo en medio del escenario, haciendo que a más de uno se le atragantase la saliva – Rai, ¿vienes?

El moreno soltó una risita y dejó la guitara en el trípode. Se acercó a la chica mientras negaba con la cabeza.

- ¿Queréis que Rai me ayude con eso? – Preguntó Hermione empezando a rodear al chico mientras le tocaba con la mano libre.

De nuevo el "sí" ganó en la sala. Hermione se paró al lado de Rai, haciendo que se girase.

- Rai, el público pide tetas – repitió, haciendo que el moreno asintiera con una perversa sonrisa en el rostro - ¿Se las damos? – Inquirió colocándole el micro cerca.

- El público manda – aseguró él.

Hermione sonrió más maliciosamente aún y los refugiados empezaron a entrar en síncope. ¿En serio iba a quitarle el top? ¿En serio?

- Bueno, tal como Rai dice, el público manda – ronroneó Hermione – así que vayamos a darles tetas… - sonrió – chicas… espero que me agradezcáis esto.

¿Eh?

Y pasándole el micro a Rai, Hermione colocó sus manos en los inicios de la cremallera, y sin dejar de sonreír abrió el chaleco del chico de par en par, cargándose la cremallera a su paso.

Las chicas del público empezaron a chillar y a más de una casi de la un chungo cuando Hermione obligó a Rai a quitarse el chaleco y quedarse sólo vestido de cintura para abajo. Ambos se miraban con la misma expresión perversa y era visible la química existente entre ellos. Seguro que aquellos que no sabían que Rai era homosexual se estaban pensando en ese momento que esos dos tenían un lío bien potente.

Las quejas del sector masculino no se hicieron esperar, pero Hermione los calló rápidamente alzando el brazo y cerrando la mano en un puño.

- Vosotros habéis pedido tetas… No habéis especificado de quién – recordó maliciosamente – así que he decidido darles un poco de alegría a las chicas.

A Harry y Ron les entró la risa mientras los refugiados observaban patidifusos el cambio de ritmo que había provocado la chica.

- Siempre hace lo mismo la muy… - rio Harry.

- Venga, va, dejad ya de chillar todos – ordenó Hermione – que soy una niña – recordó – y encima no os dará vergüenza – rio, haciendo que todos riesen – vamos a continuar con la fiesta. Y a ver si os ponéis las pilas, que casi no os oigo y aquí lo importante es eso… ¡Vamos, quiero oíros!

Rai empezó a tocar su guitarra y le siguió Tony con el teclado. Después todos los demás y el escenario se vio inundado de blancos, rojos, azules y verdes.

No hay distancia, que no pueda recorrer,
mi camino es difícil de entender.
Busco un reto donde pocos quedan ya,
una llama que jamás se apagará.

Hermione se mostraba poderosa con esta canción. Decidida, fuerte, segura, energética… Si antes creían que era la diosa del escenario, ahora lo verificaban. La chica se movía por el escenario con paso decidido y en los estribillos colaba toda su fuerza en su voz, lanzándola lejos, tanto que estaban seguros que una parte se escuchaba fuera del recinto a pesar de estar insonorizado.

Las luces normales se volvieron a encender y Hermione aprovechó para beber un poco de agua.

- Bueno… ¿Os lo estáis pasando bien? – Preguntó sonriente.

Todos chillaron "sí".

- Eso es bueno. Imagino que algunos ya estaréis cansados y eso. Llevamos aquí… uff, 40 minutos ya, que rápido que pasa el tiempo – bromeó – pero siempre decimos nosotros, si algo te gusta sigues haciéndolo aunque sientas que te vas a morir – aseguró – así que sigamos aquí… ¡Hasta que el cuerpo aguante!

El ritmito celta volvió a tomar el escenario y todos se pusieron como a saltar.

Puedes arrancarme el corazón del pecho
y convertir en murmullo tenue mi voz,
reducir toda una vida sólo a un renglón.

Todos empezaron a dar palmadas y los refugiados acabaron siguiendo a los buenos. Era una canción más o menos lenta, pero sin duda demostraba todo lo que los de escenario sentían por la música. Una canción bella que podía extrapolarse a la magia de igual manera.

Las risas llegaron con el "estamos locos de atar, somos trovadores que en tu ciudad
damos pinceladas de color a tu gris realidad". Harry, Claire, Tonks, Lupin y Ron empezaron a canturrear mientras se reían y veían a Hermione mover las caderas al ritmo de la melodía y a los guitarristas y bajista acercarse entre ellos como si fuesen a besarse o algo así.

- ¿Qué significa eso? – Preguntó entre risas Blaise.

- Los muggles no ven muy bien este estilo de música – explicó Harry – es como… la magia negra en el mundo mágico. De hecho muchas canciones heavys y rockeras hablan de magia, brujas,… como ya habéis visto.

- A los "normales" no les gustan los que escuchan esto porque al ser todo un ambiente tan "oscuro" se piensan que son psicópatas – rio Ron – por eso muchos se alejan al ver a un heavy por la calle. Es irrisorio.

Los refugiados se miraron. ¿Así que Hermione y cía eran como los "malos" en el mundo muggle? Vaya, eso sí que era gracioso.

- ¿Sabéis? Volviendo a la religión y eso… - empezó a decir Hermione cuando la canción acabó – ya hemos acordado que aquí no creemos, sin embargo seguro que nos conocemos un montón de historias relacionadas con el tema. David y el Gigante, las plagas de Egipto, Sodoma y Gomorra… Pero a mi hay una que siempre me deja una espinita clavada… Una historia que muestra lo desconfiados que pueden ser muchos, a pesar de haberse beneficiado de eso mismo… La historia de una mujer que le dio la victoria a su pueblo frente a los enemigos que los invadían, y que luego fue vilmente traicionada por esos mismos a los que había salvado con la excusa se ser demoníaca, de estar poseída…

Rai empezó a tocar con unos acordes que tenían un ritmo muy místico e hipnotizante.

Una mujer cambió el aspecto y fue a luchar,
por defender su tierra.
Bajo estandartes de fe y religión,
luchó sin tregua con valor

La canción fue avanzando y los refugiados se quedaron sorprendidos de nuevo. ¿De verdad en la historia muggle había ocurrido algo así? ¿Y la pobre mujer había sido quemada viva a pesar de haber ayudado tanto? Que crueldad…

La pantalla de detrás de los chicos empezó a mostrar imágenes de llamas, de fuego,… mientras los focos intercambiaban rojos, amarillos y naranjas, dando el efecto de que el escenario estaba en llamas. ¡Menuda chulada! Estos muggles sí que eran buenos cuando querían, sí.

Las luces se volvieron a encender.

- ¡Ya estamos a mitad del concierto! – Exclamó Hermione – y ahora, vamos a hacer un pequeño descanso de quince-veinte minutitos – indicó – aprovechad y sentaos en el suelo un rato, porque si ahora habéis saltado, lo que vendrá os hará volar – bromeó.

Los del grupo desaparecieron por el lateral del escenario y el público se dispersó un poco, algunos iban al bar, otros al baño… Los buenos guiaron a los refugiados hasta el baño, para que así ninguno se perdiese.

Cuando los minutos de descanso pasaron todo se volvió oscuro de nuevo.

Empezaron a escucharse lluvia, truenos… y Tony con el teclado y el foco hacia él, haciendo voces extrañas en el micro. Tras él vino Josh con la batería, que empezó a tocarla flojo, tal como si fueran timbales. Una extraña figura cubierta con una capa con capucha se alzó en medio del escenario.

Después de siglos de tanto esperar,
se despertaron para regresar.
Magia, lujuria y hechizos de amor.
Ritos ocultos sombría pasión.

Las primeras frases mostraron que la figura era Hermione, que cantaba cubierta, pero en cuanto se hizo el primer golpe de fuerza, abrió los brazos y la capa se cayó al suelo, dejándose ver con un ceñido vestido negro, con falda de gasa y un corsé entallado como parte superior. Preciosos manguitos negros con lazos blancos y rojos cubrían su antebrazo, dejando los dedos a la vista, y varios símbolos paganos colgaban de las cadenas de su cuello. Su pelo seguía como antes, pero ahora tenía adornos que lo aplanaban y dominaban un poco tales como lazos, una cinta alrededor de la parte más larga… Y esta vez, en vez de micrófono de mano, llevaba un pinganillo desde la oreja hasta la boca.

Unos desconocidos, ayudantes seguramente, vestidos con capas entraron en el escenario por el lateral llevando consigo a una Luna y una Ginny vestidas con vestidos blancos-beis. Ambas se movían como si quisiesen escapar, de forma muy convincente por cierto.

Durante el "somos las parias…" el que llevaba a Ginny la tiró al sueño (claramente sin hacerle daño) y Hermione la obligó a levantarse, colocándose tras ella para cantar mientras sus manos viajaban desde sus hombros hasta su estómago pasando sin menor reparo por sus pechos.

En "la brisa del ocaso…" Hermione cogió de la barbilla a Ginny y la obligó a mirarla, sin parar se cantar mientras la movía a su antojo, tal como si fuera si juguete personal. Y la pelirroja se dejaba, mirando a la castaña como si estuviese hipnotizada. Hermione dejaba a Ginny de pie mientras ella bajaba por su cuerpo y volvía a subir, de nuevo tocándola sin decoro alguno y durante la parte musical se dedicó a alejarla y acercarla, destrozando las mangas y la falda del vestido a su paso.

Antes de empezar a cantar de nuevo, lanzó a Ginny contra uno de los "guardias" y se hizo con Luna, con la que fue repitiendo las mismas acciones, salvo que con la rubia prefería mantenerse frente a frente e ir acariciándole la espalda y el culo mientras la apretaba contra ella de vez en cuanto.

Con el "ven con nosotras…" siguiente volvió a coger a Ginny y empezó a moverse entra las dos, mientras las chicas se miraban notablemente nerviosas (¿y quizá excitadas?). Poco a poco fueron tomando iniciativa y durante ese tramo acabaron las tres tocándose, pero sin llegar a armar un espectáculo demasiado llamativo. Incluso hubo un momento en que Ginny y Luna se acercaron a Rai y Sam y corretearon a su alrededor.

El siguiente tramo musical vino acompañado de rápidos flashes blancos, que apenas dejaban ver algo. Sin embargo, cada vez que el blanco tomaba el escenario, se podía observar a las tres chicas en posturas "no muy frías": Hermione cogiendo a Ginny por el pelo y con la boca en su cuello, Luna arrodillada ante la castaña, la pelirroja y Hermione con las caras MUY cercanas…

Todos estaban tan centrados en lo que hacían las chicas que no se fijaron en los ayudantes que estaban colocando un amplio sofá detrás de las chicas.

El final del instrumental vino todo con negro y cuando Hermione comenzó a cantar de nuevo y las luces volvieron estaba ella en el sofá y Luna y Ginny en el suelo abrazadas a sus piernas. Con la primera palabra Hermione cogió del pelo a Luna y la obligó a subirse en su pierna, cantando muy, muy cerca de sus labios mientras sus manos toqueteaban sus costados.

El siguiente "ven con nosotras" tras el inicio de canción vino con una "celosa" Ginny, que saltando al sofá se inclinó sobre Hermione y la obligó a mirarla, quitándole la atención a Luna.

Un trozo instrumental, y el final de la canción, vino y con ella los flashes blancos de nuevo, que otra vez mostraban a las chicas como "peleándose" por estar encima de Hermione. Al acabar todo se volvió negro durante unos segundos y luego las luces normales volvieron a encenderse.

Hermione y las chicas se acercaron al principio del escenario y Ginny y Luna hicieron una pequeña reverencia sin dejar de sonreír, todo esto mientras los ayudantes quitaban el sofá. Las "invitadas" se fueron y Hermione se dispuso a hablar.

- Hace un poco de calor aquí, ¿no creéis? – Bromeó.

Mientras la chica hablaba Ginny y Luna volvieron a la sala VIP con los demás, aunque en vez de su ropa se habían puesto unos veraniegos vestidos que Diana les había dado. Se sentaron sin decir nada e intentando no reír ante las miradas de pasmo de todos.

Ninguno de los refugiados se creía lo que había visto. ¿En serio sus ojos no les engañaban? Esas tres… ¡Sólo de pensar lo que habían hecho…!

Ginny miraba sonriente a Harry, que no podía hacer otra cosa que mantener las piernas firmemente cerradas y evitar mirar a Ron, que seguramente estaba pensando en matarlo.

Luna por el contrario escuchaba hablar a Hermione, aun con el sonrojo en la cara. Notaba la mirada de Theo en su nuca y un cosquilleo invadió su estómago cuando recordó el "ya verás como esto le gusta a Theo" de Hermione. Tan embobada estaba en sus fantasías que no escuchó a Harry ni Ron ni Lupin llamándola.

- ¿Veis? ¡No deberíamos haberla dejado! – Se quejaba el pelirrojo – ahora Hermione la habrá traumado de por vida.

- Ha sido divertido – dijo ella al fin – no me imaginaba que estar en un escenario actuando fuese tan divertido – sonrío.

- Yo no lo calificaría como divertido – aseguró Ginny – puta Hermione, incluso sin intentarlo consigue… - empezó a decir, pero se calló cuando le vino a la mente el "ponerme cachonda".

¡No podía decir eso delante de todos! Aunque por el movimiento que tenían las piernas de Luna seguro que ella estaba igual.

Tampoco hizo falta que la pelirroja acabase su frase, ya que todos imaginaban por donde iban los tiros. Los adolescentes, los que faltaban, notaron como cierta parte de su anatomía despertaba sin remedio. ¡Es que ver a tres chicas en ese estado era demasiado…!

Draco no podía creérselo. La manera en la que Hermione había tratado a sus amigas ahí arriba… la manera en la que las había tocado... Su mente empezó a tratar de imaginar como sería ser tocado por ella de aquella manera y se estremeció. ¡Que calor!

Una nueva melodía empezó a sonar y todos los buenos, a excepción de Luna, soltaron una carcajada. Las guitarras sonaban marcando un ritmo claramente rápido y se notaba que todos disfrutaban al máximo.

La noche cae en un lugar
donde reina hoy el miedo.
Bajo el influjo inmortal
de la luna y su luz.

La pantalla empezó a reflejar escenas varias de transformaciones de licántropos, todas de diferentes películas, e imágenes relacionadas con lo que se cantaba, como paisajes oscuros, lunas…

Los refugiados miraron sorprendidos a Lupin, que se cubría la cara en un vano intento por que no le vieran reírse.

- ¡Deberías estar contento! Encima que Mimí te dedica una canción - rio Tonks.

El exprofesor negó y siguieron escuchando y viendo a la chica, que se contoneaba por todo el escenario.

- Hay que decir que ese vestido le queda jodidamente bien – dijo Claire - ¿Por qué le quedan tan bien? – Preguntó lloriqueando.

- Yo más bien me pregunto cómo sabe gestualizar las palabras que canta – aseguró Harry, fijándose en que cada vez que ella decía lo de "cambia, deja salir a la bestia..." fingía arañarse, como si realmente fuese ella la que tuviese que soltar algo.

No acabo una canción que Rai ya estaba tocando la siguiente, con un ritmo igual de movido que la anterior pero con más toques de batería.

Viviendo en un sueño salido del mar,
donde una leyenda nos cuenta
que un caballo alado surgió,
y su magia fue eterna.

Los refugiados sonrieron al reconocer que hablaba de un Pegaso. Era tranquilizador ver que los muggles conocían seres mágicos, aunque fuera sólo por la mitología.

La canción acabó y todo se volvió oscuro otra vez durante varios segundos, quizá minutos. ¿Qué pasaba?

Empezaron a escucharse como sonidos metálicos y luego todos empezaron a tocar, pero había algo raro: Hermione estaba en la guitarra y Rai en el centro. ¡Y él empezó a cantar! Y vaya como cantaba…

Duermo en un acorde mágico,
y despierto al oírlo tocar,
soy la esencia de la Humanidad.

Mientras cantaba se paseaba entre los guitarristas y el bajista, tocándolos sutilmente y cantando detrás de él. En "El Príncipe de la Dulce Pena soy…" hizo que Hermione dejase la guitarra y, arrodillándose ambos (ella delante de él) continuó cantando mientras la chica reposaba su cabeza en su hombro y fingía estar hipnotizada y dejarse hacer.

Y entonces ella empezó a cantar también, con una voz tan melódica y sensual que a todos se les hizo la boca agua.

Mientras cantaban a coro no dejaban de mirarse ni de tocarse, y cuando fue el turno de Hermione de seguir con una retahíla de "oh" obligó a Rai a tumbarse en el suelo y empezó a subir a gatas sobre él sin dejar de cantar, dejando a todos patidifusos.

- Cabronazos – bufó Claire con una sonrisa – esos dos si no hacen espectáculo no se quedan contentos.

La canción acabó y Hermione volvió a su sitio con la guitarra mientras Rai volvía a centrarse. Ritmos marcados de guitarra y batería y…

El olvido recordó
y la oscuridad se iluminó,
la risa rompió a llorar.

Vale, ahora que veían a Rai cantando podían ver aún mejor de dónde había sacado Hermione todo esa actitud. ¡Era incluso más hipnotizante que ella! No sabían si era el estar sin camisa, esa voz grave que colocaba, la mirada tan penetrante que tenía, esa sonrisa tan perversa, la forma de moverse entre todos (centrado en Hermione, que mantenía una risita perpetua), o que… Pero sin duda era un espectáculo digno de verse.

Y de nuevo, con el "muéstrame tu cuello y deja…" la atención se vio centralizada en Hermione totalmente, que dejó la guitarra colgando de su cuello mientras Rai cantaba. Y al cantar ella simplemente se giró y cantó mirando a Rai, que luego devolvió el gesto sin soltarla de la cintura…

Y cuando el instrumental comenzó a sonar, simplemente dejaron la guitarra en su trípode y empezaron a moverse por todo el escenario bailando de una forma tan sensual y excitante que casi se podía ver el suelo derretido a sus pies.

Y al volver Rai a cantar en "soy Astaroth…", dejó a Hermione de pie mientras él se arrodillaba y la mantenía cogida por la cintura. Y al volver a cantar ambos Hermione se dejó caer sobre los muslos de Rai.

Si ya hacía calor por todo lo pasado, la actuación de ambos juntos estaba provocando que muchos corriesen el riego que arder en combustión espontánea. ¿Cómo podía ser que dos personas quedasen tan bien juntas?

Cuando le tocó el turno a Hermione empezó a cantar con la cabeza echada hacia atrás mientras Rai hacia bailar su boca sobre su cuello y parte superior del pecho y sus manos la acercaban más aún.

Draco estaba empezando a ponerse enfermo, y no era por ver a Hermione en esa actitud tan sexual con Rai, era simplemente porque ahora veía (más aún) la química que había entre ambos y esa parte tan molesta de su conciencia empezó a recordarle que él nunca tendría algo así, que era imposible que él consiguiese algún día tanta complicidad con la chica…

- No te comas el tarro – le susurró Harry a su lado – Rai y Hermione tienen una relación muy especial, pero son como padre e hija o hermanos, no pasa a más.

- Pero se les ve tan… - devolvió él.

- Siempre ha sido así y dudo que aparezca alguien que pueda equivalerse, tanto para Rai como para Hermione – aseguró el moreno – pero eso no es malo, porque hay muchos tipos de relaciones y se pueden conseguir sensaciones tan fuertes como las que ellos crean sin necesitar una relación de tantos años.

Draco sabía que Harry estaba intentando tranquilizarse y una parte de él se cabreó al notar como las palabras del Gryffindor se metían en su cerebro y desconectaban algunas partes que le estresaban.

Las luces normales volvieron a encenderse y Hermione se colocó bien el micro. Rai se volvió a colgar la guitarra al cuello.

- Ufff, esto empieza a cansar ¿eh? – Bromeó – bueno, como todos sabréis Rai suele cantar unas pocas canciones en cada uno de nuestros conciertos, así que este no iba a ser una excepción. ¿Os ha gustado las canciones que ha elegido?

Un "sí" monumental se escuchó en la sala.

- Claro. ¿Cómo no os iban a gustar? Si sois una pandilla de pervertidos – recordó Hermione, haciendo que todos riesen – bueno, pues que sepáis que técnicamente debería cantar otra… - aseguro – pero no quiere – susurró, aunque con el micro se escuchó perfectamente – así que… vais a tener que ayudarme. Porque si vosotros disfrutáis escuchándole, ya ni os cuento lo que disfruto yo – ronroneó juguetona, haciendo que todos volviesen a reír – así que si queréis oírle de nuevo ya sabéis.

En menos de un segundo estaban todos chillando "Rai canta otra" y él mirando a Hermione con una teatral mala cara. Finalmente, tras varios segundos, él dejó la guitarra en el trípode y se acercó a Hermione con paso felino.

- Yo lo haría – aseguró - ¿Pero sabes qué? Tú antes me has hecho quitarme el chaleco y quedarme en estas pintas…

- Será que no te mola estar en esas pintas – le interrumpió Hermione juguetona.

- Eso es otro cantar – rio él – pero quiero quedarme en igualdad de condiciones así que… ¿Estáis de acuerdo en que quedaría muy bien sin falda? – Les preguntó al público.

El "sí" masculino no se hizo esperar.

- Supongo que es justo – ronroneó Hermione – adelante.

Rai rodeó varias veces a la castaña y finalmente cogió la falda firmemente por los laterales. Tiró de ella fuerte y secamente, haciendo que la tela se separase sin remedio del corsé que la mantenía sujeta. Todos dejaron de respirar, seguramente ante el impacto de la acción, pero empezaron a reírse cuando, al desaparecer la falta larga, apareció una minifalda negra cubriendo a la chica.

- ¡Eh! Eso no vale – refunfuñó Rai.

- Eh, eres tú el que procura llevar la menor cantidad de prendas posibles – recordó Hermione – yo, como sé lo pervertidos que sois todos, simplemente me prevengo. Y ahora, tú me has quitado una prenda y estamos en paz, así que ya puedes ir cantando – ronroneó acercándose a la guitarra y colgándosela.

Empezaron a sonar una especie de cánticos en latín mientras Rai negaba con la cabeza y se posicionaba. Hermione empezó a tocar la guitarra suavemente, realizando simples acordes que daban a todo un tono muy calmado.

Cae la noche,
niebla eterna,
ocultarse ya la luz.
Frío yermo rompe hiela,
lagrimas del corazón.

Todos empezaron a moverse con una coordinación exquisita, siguiendo el ritmo de la canción, y los refugiados se fijaron en lo bien que se veía a Hermione moviéndose con golpes secos mientras tocaba. Además no pudieron evitar ver la expresión sonriente y perversa que tenía.

Y entonces la castaña fue acercándose a Rai mientras tocaba y él se le puso detrás, cogiendo sus manos y empezando ambos a tocar. ¿Cómo podían hacer eso con tanta maestría? Sin tener los dedos atados los unos a los otros ni nada… Era como ver que uno era la sombra del otro…

Y a partir de ahí tocaban y cantaban al unísono, moviéndose de un lado hacia otro, doblándose en los toques fuertes… Siempre al mismo ritmo, a la misma velocidad, con la misma intensidad… Juntos.

La parte en la que solo tocaban Emmanuele y Tony se hizo en silencio y con los focos enfocándoles a ellos, cosa que daba un aspecto muy bello al escenario.

Volvió Hermione, que tenía a Rai detrás cantando mientras tocaba suavemente la guitarra, con "como un beso prometido". Y al cantar ella cambiaron las tornas y mientras Rai tocaba (sin dejar de estar detrás de Hermione ni quitarle la guitarra) ella pasó los brazos por su nuca y empezó a cantar mientras se apoyaba en él.

En "en nombre de la libertad" dejaron a Sam tocando mientras ellos cantaban mirando directamente al público y mientras el instrumental sonaba se dedicaron a bailar por el escenario como niños pequeños. ¡Menudo cambio! Giros, vueltas, saltos…

Cuando las voces volvieron a sonar, Hermione y Rai se colocaron cada uno en un lado del escenario y siguieron cantando mientras animaban a todos a hacerlo también.

Luego vino una especie de pique entre Sam y Hermione durante los solos de guitarra, en donde Rai les imitaba teatralmente.

La canción acabo y todos empezaron a reír.

- Bueno, bueno, bueno… - dijo Hermione – lamentablemente sólo nos quedan dos canciones y esto se acaba…

Un "Oooh" tristón se escuchó por todos lados.

- Ya, ya, ya, ya. No os quejéis que llevamos aquí casi dos horas – refunfuñó infantilmente Hermione – y como aquí la que manda soy yo… no penséis que ninguno de estos tiene voz o voto – dijo señalando a los demás, que empezaron a reverenciarse teatralmente – he decidido que vamos a acabar llorando un poquito…

Sin esperar, Tony empezó a tocar.

Ahora que está todo en silencio
y que la calma me besa el corazón,
os quiero decir adiós,
porque ha llegado la hora de que andéis el camino ya sin mí,
hay tanto por lo que vivir.
No llores cielo y vuélvete a enamorar,
me gustaría volver a verte sonreír,
pero mi vida yo nunca podré olvidarte
y solo el viento sabe lo que has sufrido por amarme.

Todos los asistentes sacaron unos palitos de luz azules y empezaron a mover la mano al ritmo de la canción. Hermione apenas se movía de su sitio, se conformaba agachándose y levantándose según el tono de la melodía.

A más de uno se le escapó la lagrimita y Narcissa, Ginny, Tonks y Luna acabaron llorando a lágrima viva mientras otros, como Snape, usaban todo su control para no dejar que ni una lágrima saliese de sus ojos.

Y si con esa acabaron llorando, la siguiente no fue mejor…

Cuando al amor se le muda la piel,
a la rutina la cara se ve.
Si una sonrisa se viste de hiel,
es muy mal asunto, amor.

Los buenos acabaron cantando con Hermione, sin importarles lo que pensaran el resto, y casi instintivamente Lupin, Harry y Theo les cogieron la mano a Tonks, Ginny y Luna respectivamente.

Hermione caminaba lentamente por todo el escenario moviendo las manos al ritmo que el público hasta acabar sentándose en el borde.

Un alud de aplausos y vitoreos apareció en cuando la música cesó y las luces se encendieron. Hermione y los demás se colocaron al principio del escenario e hicieron unas largas reverencias, mandando besos a todos los asistentes. Y luego se pusieron a tirar cosas: púas, baquetas, gorras,… un montón de productos firmados por todos ellos.

Tras eso un 80% de los asistentes se fue y Harry les explicó a los refugiados que el 20% que quedaba eran los que habían comprado la entrada A, que les daba opción a hacerse fotos y tener autógrafos tras el concierto. Las entradas A tenían el mismo precio que las normales, pero su disponibilidad era menor.

Cerca de una hora después, y de 600 personas satisfechas con su foto y su autógrafo (además de un lote de productos como camisetas), la nave quedó vacía y todos pudieron bajar.

- Estoy muerta – gimió Hermione dejándose caer en el suelo.

- ¿Qué tal si ahora vamos a cenar? – Preguntó Emmanuele – sería una buena idea, por eso de no morirnos de hambre y tal…

Todos rieron ante el tonito sarcástico del chico.

- ¿Y luego nos vamos al Habanera? – Preguntó Rai, aunque más bien sonó a una orden.

- Tú quieres matarme – gimoteó Hermione – apenas me puedo mantener en pie…

- Pues así te fortaleces. ¿No dicen que cuando tienes agujetas y haces ejercicio es cuando más resistencia obtienes? Pues esto igual.

Y así se desperdigaron por la zona a esperar las pizzas que Diana había pedido. Hermione no miró ni una vez a Draco, así que Snape decidió que era el momento de actuar, y cuando vio a la chica meterse en su camerino la siguió, picó a la puerta y cuando ella abrió entró sin siquiera pedir permiso.


¡Y volví! Lo siento, lo siento mucho T_T Mi mala racha sigue su rumbo y ni las musas ni las ganas de escribir se hacen presentes a menudo (y eso que en realidad se me han ocurrido dos historias nuevas, pero es ponerme a escribir algo y se va todo T_T).

Antes de nada os quiero dar un par de noticias, buenas y malas. ¿La buena? ¡Tengo curro! ¿Una de las malas? Pues es en un sitio de telefonista y tengo que estar como dos meses y pico en "entrenamiento", que significa ir de Lunes a Viernes de 9 de la mañana a casi 7 de la tarde U_u' (luego ya se supone que tendré un horario normal de 8 a 4). Y cuando antes los findes eran únicamente para escribir ahora me veo transportando todo lo que no hago los días de la semana al sábado y domingo (compras, limpiar, quedar con familia/amigos…). Así que mi tiempo para escribir se está viendo reducido a una milésima de lo que era T_T Y bueno, eso se traduce en otra mala noticia para vosotros… Me veo en la obligación de cambiar las subidas de capítulos de 2 semanas a 3-4 semanas, al menos hasta que el entrenamiento pasé y tenga las tardes y findes libres (por favor, que pase pronto… que apenas llevo 2 semanas y ya estoy deseando matar a alguien)

Y bueno, hoy tengo otra mala para los que seguís "Venciendo al infierno" y "¿Cambiando el destino?". Como ya he dicho las musas no se me están presentando mucho y apenas llevo medio capítulo escrito de esos dos fics, así que con todas mis disculpas tengo que dejar la actu para el finde que viene (espero que ya que os hago esperar tanto me salga algo decente).

Bueno, y tras mi parrafada de novedades y disculpas…

¿Qué os ha parecido el cap? Calentito, ¿eh? Diría que me ha costado bastante escribirlo, pero no es así. Las ganas me fallaron pero por suerte he ido a varios conciertos de Mago de Oz, Warcry, Tierra Santa y demás grupos, así que tenía una guía bastante buena, solo tenía que extrapolarlo a la actuación de Hermione y poco más.

¿Conocéis las canciones que he enseñado? Mi preferida sin duda es la de Brujas, no sé qué se metió Txus (compositor y batería de Mago de Oz) para hacerla pero sin duda es.. babas… ¿Y las que canta Rai? Esas me encantan también, y la verdad es que cambiar a Rai por Hermione en esas es algo que me ha molado mucho, así se comprende mejor la relación que tienen esos dos locos.

Pregunta personal: ¿Tenéis a alguien en vuestra vida con la que os sintáis así? Y no me refiero a parejas, sino a amigos de esos por los que matarías. Yo por suerte sí tengo a alguien así (de hecho he tenido que hablar largo y tendido con mi novio para que entienda que no tengo ningún tipo de interés sentimental/sexual con él, simplemente es que somos como uña y carne), de modo que aunque algunas acciones entre Hermione y Rai os parezcan excesivas o "raras" no os asustéis, es que cuando tienes a alguien así esas cosas pasan.

Bueno, espero vuestras reviews (acepto también avadas, Crucios y si queréis hasta pociones de agudeza a ver si se me despeja la mente) y nos vemos en 3-4 semanas (aunque si tengo tiempo actualizaré en 2).

kirtash96: ¡Perdón! Estos meses no estoy en mi mejor forma… ¡Gracias por tu coment!

Anya Drakovich: en el cap que viene se irán al Habanera ya… Veremos la que se arma. Pronostico puñetazos por algún lado XDD

EmDreams Hunter: ¡Gracias!

barbara mafoy: ¡Muchas gracias!

Raquel1292: ¡Gracias por los ánimos! Pansy, Pansy… imagino que en la situación no le queda otra que actuar como muggle, pero eso no quita que su "sangrepureza" siga en su mente. Y bueno, siempre a odiado a muerte a Hermione así que no me extraña que se comporte así.

Esperemos que ahora que Snape va a entrar "en acción" se consiga solucionar algo jijiji. Y si, Alexa es una preciosidad _

Ains los secretitos de Hermione… ¿Qué podrá ser? ¿Os imagináis algo? ¿Habrá enviado a alguien al coma por romperle el corazón? ¿O será que Harry y cia la han visto darle una paliza a alguna "contrincante"? Ya veremos… aún queda un poquito muchito para saberlo jijiji.

Lo de Hermione era simple miedo al cantar delante de tanta gente. No es lo mismo 500 que 3000, digo yo que eso afecta XD

Y Narcissa… yo no he dicho que no lo sepa… quizá lo sabe o quizá no… lalalala

CoposdeHielo: ¡Gracias por tu coment!

xXm3ch3Xx: ¡Gracias!

wmoreirf: si, esa Pansy debería de dejar de existir. ¿Hago que la atropelle un camión? XD Ya veremos cómo se las arma Draco esta vez… con Herm las cosas no son tan fáciles a lo que está acostumbrado.

Annie Luna: jajajaja. ¡Gracias!

SALESIA: De nuevo el secretito de Mione… A saber que será. Tal como le he dicho a Raquel, aun queda un poquito muchito para saberlo jiji.

Bueno, parece que Snape va a hacer algo. Esperemos que le salga bien :/