Ginny pasa saliva por enésima vez en los últimos diez minutos, siguiendo sus instrucciones Harry conduce el moderno vehículo para siete pasajeros que rentaron en el aeropuerto, devorando la distancia entre la autopista y el camino rural que lleva a casa de sus padres. Mira por el espejo retrovisor, detrás de ellos viajan cómodamente sentadas Hermione, que no ha dejado de mover nerviosa las manos conforme se acercan a la casa, y la nana. En el asiento posterior Ron y la pequeña Rose que en ese momento, sentada en las piernas de su padre, mira por la ventanilla. Observa a su hermano, la antes serena expresión ha cambiado, ahora, igual que ella, luce un tanto nervioso.

Sacude disimuladamente la cabeza tratando de despejarse, los últimos días fueron un torbellino, primero hablaron con Ron y Hermione, se mostraron felices con la noticia y les brindaron su apoyo. Después Harry habló con Arthur Weasley, sin darle detalles pero asegurándole que todo marchaba bien le pidió que los recibiera a todos. Un confundido Arthur aceptó de inmediato, le encantaba la oportunidad de ver a sus hijos pero se preguntaba cómo podían viajar sin estar de vacaciones. Ginny por su parte pospuso la presentación del programa de bordados y dejó a Loreto y a los chicos suficiente trabajo para que estuvieran ocupados hasta su regreso.

-te sientes bien?...pregunta quedo Harry…te ves un poco pálida.

-estoy bien…trata de sonreír…solo algo nerviosa.

-lo entiendo…aprieta suavemente su mano…no será fácil.

-me parece que no…saca aire y mira de nuevo por el espejo retrovisor, Ron se ve más nervioso.

-buscando apoyo?...sigue Harry

-algo así...ahora logra sonreír sinceramente…pero se ve peor que yo.

-lo sé…Harry no puede evitar echar a reír…creo que solo la nana está realmente tranquila.

-no lo creas hijo…Andrómeda se acerca para que la escuchen…hace rato que tengo el estómago revuelto.

Todos sueltan la risa, eso libera un poco la tensión justo en el momento que el vehículo deja la autopista, unos minutos más de camino y ahí está ya la casa.

-Santo Dios!...suelta ahogada Ginny…están todos.

-sabes que estarían…señala Hermione

-sí, pero esperaba que nos permitieran primero descansar, hablar con mis padres y verlos a ellos después.

-y todo fácil…Hermione suelta una risita nerviosa…tranquila cuñada, que puede pasar?

-con todos los Weasley juntos…interviene Ron mientras bajan del vehículo…nunca se sabe. Prepárate hermanita, ya no hay vuelta atrás.

Harry intenta tomar la mano de Ginny, consintió en que retirara el anillo de compromiso hasta que hablaran con sus padres, pero ahora también evade el contacto físico. Si bien lo hace suavemente él la mira con reproche.

-camine conmigo niña…Andrómeda la toma del brazo.

Apenas han dado unos pasos cuando la puerta se abre y aparece Molly acompañada por su esposo, de inmediato se abalanza sobre su familia, los besa y los abraza sin darles tiempo de nada. Arthur le pide que se calme un poco y que les permita entrar a la casa. Molly no deja opción así que Ron hace ahí mismo las presentaciones de rigor.

Entran a la casa y se arma un escándalo, la familia se mueve saludándolos y hablando todos al mismo tiempo. Arthur aparta a Harry y a la nana hasta que les permiten presentarlos.

-bien…interviene Molly cuando el último estrechón de manos ha terminado…ayuden con el equipaje…ordena a sus hijos…el viaje es pesado, necesitan descansar…indica a Ginny como ha dispuesto de las habitaciones para que acompañe a sus invitados.

-gracias Molly…Harry le regala la mejor de sus sonrisas…tenemos reservaciones en la ciudad, solo dejaremos aquí a su familia, nosotros regresamos mañana para conversar según lo convenido.

-no…habla desilusionada…por favor quédense, hay espacio suficiente, solo ustedes estarán aquí, el resto tiene que regresar a la ciudad, mañana trabajan.

-no queremos molestar…Andrómeda habla conciliadora…es más trabajo para ti.

-por favor…insiste Molly…quizá no tenemos las mismas comodidades que en su casa, pero es mejor que estar en el hotel.

-la verdad…Arthur se dirige a Harry…estoy inquieto desde que dijiste que necesitabas hablar conmigo, casi no he podido dormir. Me gustaría que lo hiciéramos de una vez, más tarde claro, después de la cena. Así nos relajaremos y podremos dedicarnos a disfrutar de su estancia.

Andrómeda sabe que no pueden desairar a la familia, no quiere estropear la cálida bienvenida que les han regalado, así que acepta antes de que Harry diga otra cosa. Los recién llegados se acomodan en la planta alta, lanzando un suspiro Ginny se deja caer en su cama, se saca los zapatos y trata de tomar una siesta.

-espero que no te hayas puesto muy cómodo…suelta Andrómeda entrando después de llamar a la habitación que ocupa Harry, revisa su estampa como si fuera un chiquillo, luce sencillo pero presentable, como corresponde a la ocasión, acomoda el cuello de su camisa y le da un beso en la mejilla.

-por qué nana?

-quizá…suelta una risita…nos echen después de la cena.

-lo crees?...suena preocupado…crees que se pondrán mal las cosas?

-No, solo estoy incrementando tus nervios…echa a reír mientras se dirigen a la puerta…me parece que no solo tendrás que enfrentar a Arthur, son una familia unida, la presencia de los hijos y sus familias así lo indica y pues no será nada fácil. Mantén una postura cordial pero firme.

-lo haré nana.

En la planta baja ya está toda la familia reunida, en cuanto llegan les hacen un sitio, les ofrecen una bebida y charlan un poco, pasan a la mesa y regresan a la sala a tomar el café.

-te parece que hablemos Harry?

-cuando gustes Arthur, si no te molesta me gustaría que estuvieran presentes Gin, Molly y mi nana.

Arthur asiente, pide a sus hijos que les dejen solos, quienes tras cerrar la puerta, se amontonan en la cocina a seguir conviviendo. Presionan sin piedad a Ron y a Hermione para que les digan que es tan importante para que Harry haya viajado exclusivamente para hablar con su padre. Ellos indican que no lo saben que aprovecharon el viaje que les ofreció Harry para visitarlos y que eso es todo. A pesar de la presión, se sostienen en su versión rogando porque en la sala todo se resuelva bien y rápido.

En la sala se cruzan las miradas, Arthur y Molly están nerviosos, desde el momento en que Harry pidió que Ginny se quedara presintieron el motivo de esa visita. Padre e hija se miran, ella no sostiene su mirada, eso hace que el corazón de Arthur de un vuelco, la conoce a la perfección, es una chica dulce pero voluntariosa que siempre mira de frente, evadirlo solo significa una cosa, está avergonzada. Seca su frente con un pañuelo tratando de no precipitarse, sintiendo como su esposa aprieta suavemente su mano.

-tú dirás Harry,

-como ustedes saben…mira fijamente a Arthur…Gin y yo nos conocimos cuando ella llegó al mineral ocupando la plaza de maestra…los señores Weasley asienten…bien, pues aun cuando solo han pasado meses de su llegada, ha nacido entre nosotros un sentimiento...dirige la vista brevemente a Ginny…nos amamos y estamos aquí para pedirla en matrimonio.