La historia es una adaptación del libro Tomando Connor de BN Toler y los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Si tienes la oportunidad te recomiendo que leas el libro original.


―Culpable.

La señora Volturie deja salir un chillido afligido de alegría cuando se lee mi veredicto.

La palabra me golpea como una ola contundente, haciendo lo mejor para derribarme. Bajo la vista a la mesa, donde Jenks toma notas. Estoy tan absolutamente conmocionada que no puedo tener una reacción. La corte está zumbando con murmullos y charlas, pero parece que no puedo moverme o pensar. Voy a ir a prisión.

―Bella ―pronuncia Emmett mi nombre con seriedad, demandando que me gire y lo mire. Pero no puedo. Simplemente no puedo. Si me giro justo ahora y me encuentro con su oscura mirada, me derretiré en un charco de lágrimas.

El juez golpea su maza varias veces.

―Orden ―retumba― Señor Jenks, ¿su cliente preferiría ahora la sentencia o en una fecha próxima?

Jenks pone una suave mano en mi hombro a modo de pregunta. Sin levantar la vista de la mesa, asiento.

―Señora Cullen ―se queja el juez.

Lentamente, alzo la mirada para encontrarme con la suya severa. Aclarándose la garganta, comenta:

―No perdono que una persona se tome la justicia por su mano. Las pruebas que hemos visto hoy aquí nos muestran que Caius Volturie fue asesinado por estrangulamiento.

―¡Asesina! ―chilla la señora Volturie.

―Orden ―grita el juez mientras golpea la maza―. Un arrebato más y será expulsada de esta corte.

El juez, alargando este momento al servirse un vaso de agua y bebiéndoselo, me tiene de los nervios. ¿Cuánto tiempo estaré en prisión? ¿Qué pasará con mi casa? ¿Qué pasará con Emmett? Tengo que dejarlo marchar. Ese último pensamiento me embarga tan hondo que tengo que luchar contra la urgencia de tambalearme por el dolor. Girando el cuello, miro sobre mi hombro y lo encuentro con los brazos apoyados en el separador de madera, con la cabeza gacha, como si estuviese rezando. Quiero ir hacia él, acurrucarme en sus brazos y no dejarlo nunca.

―¿Hay algo que quiera decir antes de que dictamine su sentencia, señora Cullen?

Girando la cabeza, mirando al juez, asiento.

―Lo siento ―grazno, con la garganta apretada de la emoción―. Pero no por matarlo ―admito.

Luego me giro en la sala y miro directamente a Jane. Su cabello rubio está trenzado hacia un lado, colgando sobre un hombro. Tiene los ojos rojos e hinchados de llorar. Nos miramos a los ojos y las lágrimas caen por mi rostro mientras le explico:

―Siento haber dejado que un monstruo hiriese a alguien que amo. Alguien muy inocente que me confiaron y dejaron para protegerla. Siento haberme perdido todas las señales que decían que algo estaba mal. Y sé que sentirlo nunca cambiará lo que pasó, pero espero que algún día pueda perdonarme.

―¿Le estás pidiendo perdón a ella? ―grita la señora Volturie mientras se levanta. Siempre ha sido delgada, pero ahora parece mortalmente delgada. Su cabelló corto está salvaje y despeinado y sus ojos parecen huecos por la falta de sueño―. ¡Mataste a mi marido!

Alguien sentado a su lado toma su brazo y trata de sentarla pero la señora Volturie aparta el brazo de golpe. Levantando el bolso, mete la mano de forma frenética y saca un manojo de caramelos.

―¡Alguacil, sáquela de esta sala! ―ordena el juez mientras golpea la maza.

―Todo lo que hizo fue darle caramelo a esas niñas ―gime la señora Volturie antes de tirarme un puñado de caramelos.

Los caramelos no me alanzan, pero el alguacil se apura en agarrarla antes de que logre sacar otro puñado de su bolso. Mientras la sacan, continua gritándome hasta que la arrastran por la puerta fuera de mi vista.

La habitación está llena de susurros y jadeos hasta que el juez declara que echará a todos de la sala si no hay orden. Jane está sollozando y Ben se levanta esperando llevársela fuera al pasillo, pero ella niega de manera inflexible.

―Me quedo. ―Luego me mira con rostro afligido, vocaliza―: No fue tu culpa. Te amo.

Asiento una vez y miro a Emmett. Su expresión es dura y teñida de miedo. Está asustado por mí.

―Señora Cullen ―llama el juez―. ¿Hay algo más que quiera añadir?

Girándome para enfrentarlo, tomo un hondo suspiro. Cerrando los ojos afirmo:

―Estoy preparada para mi sentencia.


Se que es muy corto, pero solo nos faltan dos capitulos, que creen que pasara?

Tengo que decirles que estoy bastante contenta, creo haber encontrado una historia para Jasper/Bella y ya tengo planes para empezar a adaptar la prox de Emmett