Punto de vista de Ally.
Estaba en el baño, tratando de lavar mi mano sin arruinar el yeso. Incluso ir al baño era molesto. Estaba acostumbrada a romperme huesos, pero jamás habia sido capaz de finalmente acostumbrarme a llevar uno de éstos por todas partes, son honestamente fastidiosos. La profesora de matemática me había dejado ir al baño durante la clase, lo cual era raro, aunque ella era la única que nos dejaba ir durante la clase. Me gustaba caminar por los paillos sin tener miedo de que algún idiota me dañe la muñeca por accidente, era un alivio ver que no había nadie allí. De todas formas, nos iríamos en un rato, estaba contenta de poder irme a casa, Sam estaba muy molesto y sus seguidoras -la mitad o más de las chicas de toda la clase- seguían dedicándome miradas asesinas. Estaba acostumbrada a esa clase de cosas, en mi vida pasada había recibido cientas de amenazas, peores que las que estas richas y tontas chicas me daban con sus ojos, así que no les presté demasiada atención... Pero simplemente odiaba tener los ojos de todos sobre mi y eso fue lo que pasó cuando le pedí permiso a la profesora para terminar un ejercicio en el pizarrón. Entré en pánico y le pedí permiso para retirarme al baño.
Escuché la campana sonar y sentí gran alivio, ya era libre de irme a casa... Pero mis libros aún seguían en mi salón.
Esperé por unos minutos para que los pasillos se vacíen, los estudiantes no tenían respeto por los enyesados... O sólo por mi, ya que yo era la rara solitaria del colegio, cuya única amiga era Jazzie.
Cinco minutos más tarde salí del baño y me dirigí hacia mi salón. Mis libros ya se encontraban en mi mochila, Jazzie debió de haberlos puesto allí, ella me estaba ayudando mucho.
Comenzé a caminar hacia la puerta principal del colegio cuando alguien me llamó por mi nombre.
"Ally, hola" Julie, la chica que adoraba a Robert Pattinson, dijo.
"Hola, Julie"
"Estaba pensando que no hemos sido muy buenas contigo últimamente y queríamos recompensarte por eso" dijo "Nos gustaría mostrarte algo"
"Bueno, eso es muy dulce pero realmente debo irme" ni loca me iba a quedar a solas con Julie y sus amigas.
"¿Cuál es el apuro? ¿A dónde tienes que ir?"
"A casa"
"Oh, vamos, sólo será un momento"
Suspiré y asentí... Después de todo, ¿que podría ellas hacerme a mi? Eran sólo chicas después de todo y sabía muy bien que ellas no sabían pelear. Sophie y Kare estaban bien detrás de nosotras y me sonrieron. Se veían como un aterrador ejército de chicas perfectas. ¿Han visto la películas 'Disturbing Behavior'? Bueno, así es como se veían.
Me guiaron por el colegio, luego Julie sonrió amablemente y me dijo que cerrara mis ojos.
"Prefiero mantenerlos abiertos" dije con desconfianza.
"¡Oh, vamos, Ally! No seas bebé, ¡es una sorpresa!"
No me gustaba cerrar los ojos, me hacía sentir insegura porque lo único que ves es la oscuridad y eso es a lo que yo más le temo.
"De acuerdo..." murmuré y los cerré lentamente.
Julie tomó mi mano y comenzamos a caminar hacia adelante.
"Dejaré ir tu mano" dijo suavemente, en una voz casi hipnótica "Sigue caminando sólo unos pasos más"
Seguí dando pequeños pasos con mis manos adelante de mi cuerpo hasta que tocaron algo masiso en frente de mi. Abrí los ojos y vi una pared. Miré a mi alrededor y vi un par de escobas a mi lado. Me di vuelta confundida y estaba a punto de preguntar a Julie cuál era el gran secreto pero vi a un tipo algo cerrar la puerta del minúsculo armario en el que yo me encontraba en ese momento. De inmediato traté de abrir la puerta mientras que mi corazón comenzaba a latir dos veces más rápido que de la forma habitual. Comenzé a golpear la puerta con ambas mans, ni siquiera sentía el dolor de mi muñeca rota, estaba desesperada.
"¡Por favor, no entienden, abran la puerta, por favor, déjenme salir!" grité desesperada "¡DÉJENME SALIR, DÉJENME SALIR!"
Lancé mi cuerpo contra la puerta tres veces pero cuando estaba a punto de hacerlo otra vez, sentí que mi corazón latía demasiado rápido y caí al piso. Me quité el saco del uniforme y tiré al suelo la tonta corbata. Abrí algunos de los botones de mi camisa y respiré con dificultad.
Ésto podía ser divertido para ellos, pero no lo era para mi, yo sufría de claustrofobia desde que era muy pequeña y mis ataques de pánico no eran broma.
[AFUERA, punto de vista libre]
"Tal vez deberías dejarla salir, Adam" Julie dijo, preocupada por Ally, ella realmente sonaba honesta cuando gritaba.
"Vamos, Julie, fue tú idea" Adam dijo. Él entraba para ser nadador profesional junto con Sam y era uno de los chicos más altos de todo el colegio, sin mencionar que sus músculos eran enormes y era el mejor amigo de Sam.
"Sí, pero la escuchaste gritar, parecía en serio" Julie dijo "¿Cuánto tiempo la dejaremos ahí de todas formas?"
"Todo el tiempo que necesita para sentirse mal por lo que le hizo a Sam"
"Si él se entera-" comenzó ella, pero Sophie la interrumpió.
"No se entarará, no le diremos" dijo ella "Vamos, prometimos no decirle, se enojaría mucho con nosotros"
"Y no sé que ve en ella" Kate dijo molesta, obviamente celosa "Ella lo golpeó, yo jamás le haría eso"
"Oigan, ¿qué están haciendo?" Sam pregunto mientras aparecía desde otro pasillo "Los he buscado por todas partes, vamos a almorzar"
Las tres chicas y Adam se miraron los unos a los otros.
"¿Qué? Vamos... ¿Qué hacen, de todas formas?" Sam pregunto mientras se acercaba.
"Sólo estábamos..." Adam no terminó de hablar, no tenía ninguna excusa.
"¿Por qué estás empujando la puerta de ese armario?" su amigo preguntó "¿Hay algo ahí dentro?"
"¡Nadie!" dijo Kate rápidamente.
"¿¡Hay alguien ahí dentro!?" Sam dijo. Era un estúpido, eso era seguro, su alma había sido corrompida por la de sus amigos, pero de todas formas aún no era tan malo como ellos.
"Bien hecho, Kate" Sophie murmuró molesta.
"Muevete" Sam le dijo a su amigo mientras se paraba delante de él de forma desafiante. Sam no era tan grande como Adam, pero de todas formas era bueno peleando.
"Sam, lo hicimos por ti" Adam dijo.
"Adam, ¡muévete!" él repitió.
Adam dudó, pero luego se hizo a un lado. Sam abrió la puerta y vio a Ally en el suelo con su camisa prácticamente del todo abierta y su mano sobre su pecho. Tenía marcas rojas en él, como si hubiese tratado de sostener algo, sostener su corazón.
"Díos mío..." murmuró él sin darse cuenta y la tomó en sus brazos "¿Qué diablos le han hecho?"
"Nada, nosotros sólo-" Adam trató de explicar.
"¡Se ha desmayado, imbéciles!" su amigo les gritó. Apoyó su oreja sobre el pecho de Ally y se dio cuenta de cuán rápido su corazón aún latía "Ally, despierta" él dijo mientras la sacudía y la apoyaba en el suelo de nuevo.
"Te lo dije, deberías haber abierto la puerta" Julie le espetó a Adam.
"¡Fue tu idea!" Kate le gritó.
Ally abrió los ojos de a poco pero no se movió. Su respiración aún era entrecortada, pero al ver a Sam lo empujó y se lanzó hacia la pared. Sus ojos estaban del todo abiertos, pánico recorría su cara.
"¿Te encuentras-"
"¡Aléjate de mi!" ella le gritó antes de que Sam dijera nada más.
"Pero yo-"
"¡Te mataré si me tocas!" le volvió a gritar cuando Sam movió su mano hacia ella, lágrimas corrían por sus mejillas.
Se paró y casi cayó de nuevo, estaba en tal shock que no tenía control de su cuerpo. Comenzó a correr lejos de ellos, incluso si ni qiuiera sabía dónde estaba la salida del colegio. Necesitaba aire, necesitaba el frío viento de Londres. Vio a Dougie parado al final de otro largo pasillo, parecía estar buscando algo, aunque ella no sabía que en realidad él la estaba buscando a ella ya que no la había visto salir del colegio. Tan pronto como ella lo vio, gritó su nombre y cayó al suelo una vez más; correr no ayudaba a su corazón.
Dougie corrió hacia ella, confundido y asustado; entró en pánico cuando vio las marcas rojas en su pecho y su cara llena de lágrimas.
"Ally, ¿qué te pasó? ¿Alguien te ha dañado?" él preguntó mientras la tomaba en brazos. Ella sólo movió su cabeza de lado a lado "¿Entonces qué pasó? ¡Háblame por favor, dime algo!"
Ella aún respiraba con dificultad, no sabía nada que pudiese decir en ese entonces, pero dio su mejor intento.
"Ahora no" dije "Llévame lejos"
"Espera un minuto, tu corazón va a explotar" él dijo cuando notó que podía sentir su corazón latir sin siquiera poner su mano en su pecho, y ella asintió.
Él se sentó a su lado y apoyó la cebeza de Ally en su pecho, luego le besó el cabello "Iré a buscar ayuda"
"¡No!" ella dijo "No me dejes"
Dougie la observó por un momento, su cara horrorizada le partió elcorazón y su confusión y curiosidad se desvanecieron cuando una fuerte urgencia por protegerla invadió su cuerpo.
"Cálmate" le susurró al oído dulcemente y le besó la mejilla con ternura "No me iré, yo nunca te dejaré, lo prometo..."
