Finet La chica menos inesperada.
Holiguiiss mi gente… ya estamos al término de esta saga microscópica… Era obvio ya que anteriormente comente que estaría compuesto de cinco chapter, podría ser pequeño, pero en términos poderoso y cargado de sorpresa… En cierta forma me exalte al escribir esa última actualización… Pero esto compensa en otros términos en vez de un mal recuerdo… Este fic está hecho de imaginación Vallartense, Jalisciense y Mexicano… que lo disfruten.
La historia y personajes adicionales son de mi imaginación. HDA (Hora De Aventura) no me pertenece en lo más absoluto. Si fuera mío, haría un piche desmadre XD
Chapter-29: Un lindo recuerdo…
Suspiro frustrado, era la milésima vez que suspiraba de esa forma, Betty ya está advirtiendo que si suspiraba una vez más tenía por seguro ponerse la corona e ir a buscar a su pequeña hija. Era inevitable sentirse mal, desde hace una semana que ella partió junto la enigmática mujer que viaja en tiempos relativos y le dijo esa fuerte verdad intentando ser suave a la hora de escoger las palabras correctas. Tenía fuertes intenciones de partir y eso le dolió demasiado, quiso acompañarla, pero negó rotundamente ya que Finn comenzaría a sospechar esa partida, a parte que solo tenía agua suficiente para olvidar su presencia y necesitaba una cuartada para simular que nada había pasado.
En estos casos se sentía tan desdichado Simon, miró la ventana con preocupación de que algo le pasara a ella, sonrió nostálgico al darse cuenta que se parecía demasiado a su madre, pero de una manera más grosera y más atrevida de lo que fue su esposa Lariza. Ahora tenía a Betty para aliviar su dolor y también a Marceline, pero eso no opacaría el vació que sintió nuevamente al ver partir otra vez a su pequeña.
En ciertas ocasiones se imaginaba que sucedería si hubiera llegado a tiempo antes que la corriente se llevara la canasta, sonreía de tan solo pensar a una chiquilla viviendo en el Reino Helado despertándolo bruscamente de la cama cada vez que había una nevada ligera, cosa que pasaba cada viernes. En como una chiquilla de piel azulina y blancos cabellos jugara con los pingüinos, pagaría por ver esa cara sonriente cuando descendía la nieve sobre el rostro de su primogénita.
¡Después tendría que sufrir la metamorfosis de la niña! Y desde ahí empezaría el desastre. Posiblemente tendría que espantar tanto pretendiente, no hablaba de algo ficticio sino de hechos reales que ocurrieron a lo largo del tiempo que estuvo, no eran solo Finn y Gonner. Realmente le agradeció al rubio por estar al pendiente de Nico, pero cuando supo que después se volvió su novio, le dio ganas de haber dejado que el Sicario por lo menos matara a Finn.
Esto le formo una amplia sonrisa, se convirtió en un completo nostálgico y se echó a reír con ternura como resultado de eso Betty lo miro extraño:
― ¿De qué te ríes, Simon?―interrogo la pelirroja.
Miro a su pareja, aun reía y tenía que esperar con ansiedad la respuesta. Respiro profundo el moreno y lo miro con un cierto brillo en los ojos que sin duda juraría que era de una felicidad pura:
― ¿Te acuerdas cuando Nicolet te conoció?―ella frunció un poco el ceño.
Sin duda lo recordaba, pero después de fruncir un poco el ceño, lo imito soltando una pequeña risita…
**Hace aproximadamente un año**
Una chica de sombrero pirata estaba con toda la intención de pasar el sendero de nieve, cosa que no podía ya que cada paso que daba significaba que casi toda su pierna se hundía y era cubierta por la nieve:
― ¿No quieres qué te cargue?―exclamo una voz.
―Yo puedo sola ¡No necesito tu ayuda!―respondió con rabia.
Y ahí estaba Finn, sin ninguna dificultad de pasar, él sabía muy bien como travesar la gruesa nieve, sin duda tener que rescatar princesas que el Rey Helado secuestraba le enseñaron como pasar por estas circunstancias y más si no tenían a Jake para ayudarlos en esta situación. Apenas estaban en pleno noviazgo, por lo tanto el canino no quería entrometerse mucho en ello, el Medicum suspiro pesadamente mientras veía como ella se tomaba el tiempo del mundo en dar un paso, por desgracia, ella cayó logrando experimentar un entierro. Levanto la mirada y por inercia se sonrojo al ver como su pareja le ofrecía la mano, soltó un gruñido mientras entrelazaba sus dedos contra los de Finn.
Cuando la saco de la improvisada tumba de nieve, "voluntariamente se ofreció" a ser cargada en la espalda de Finn, por otro lado el chico trago duro al tener ese contacto cercano con ella, no era la primera vez que hacía esto con ella. Pero en otros momentos ella estaba lastimada y no era momento para que se preocupara que los pechos de la pirata fueran aplastados por la espalda, tuvo que respirar profundamente y evitar cualquier pensamiento no sano:
―Rubio Idiota, pervertido―susurro la chica logrando obtener toda la atención de él.
―No es cierto―negó el chico mirándola.
―Entonces deja de agarrar mi trasero―inquirió la chica.
Literalmente había un tomate caminando incómodamente cubriéndose la cara con ambas manos, la chica se había bajo y caminaría sin dificultad por donde su novio dejaba las grandes huellas en la nieve a su paso:
―No era mi intención―murmuro el chico aun rojo.
―Bueno, en parte yo tengo la culpa por corromper tu linda linda teoría de los bebés, pero eres tan inocente que haré mi esfuerzo por ir despacio―sonrió la chica en forma de burla.
Pronto el chico frunció el ceño pensando hasta donde pudo llegar con Gonner, con su ex o cualquier otro chico que pudiera meterle mano cuando se encontraba ebria:
― ¿Hasta dónde llegaste en una relación?―pregunto cabreado.
― ¿Masturbar a la hermana de un amigo es tener una relación estable?―pregunto ingenuamente logrando que Finn tuviera que tragarse la lengua por su contestación.
― ¿Por qué siempre que preguntas algo pervertido usas ese tono sin ninguna pizca de malicia?―argumento con un nuevo color de rojo.
― ¿Tal vez por qué sigo soñando aun después de preocuparme por perder la virginidad?―el rubio la miro con cierto desconcierto― ¡Ya sabes! Cuando eras pequeño y solo te preocupabas por ti mismo antes que las jodidas mariposas se adueñaran de tus sentimientos o saber de dónde vienen los bebés…
― ¿Hablas de un sueño infantil?―la chica asintió―Yo aún sigo queriendo tener muchas aventuras y ser reconocido como el mayor héroe de todo Ooo ¿tú que querías cuándo estabas pequeña?―pregunto con un brillo en los ojos.
―Ser Reina de los Piratas y si alguien se interponía ante mi reinado lo torturaría de la manera más cruel posible, el máximo castigo sería que se tragara sus propios testículos―menciono seria logrando adquirirle a Finn una advertencia de no interponerse.
Cuando al fin llegaron a la puerta del castillo, se sorprendieron al ver a Marceline pegando una oreja en la puerta cosa que imitaron los jóvenes y termino de manera mal al momento que escucharon esa conversación, sin mencionar el eminente destrozo de la puerta y encontrar a una chica con malas intenciones:
― ¡Papá!―gritó a los cuatro vientos cabreada.
Al fin que encontró a esa persona, tuvo un leve tic en el ojo al encontrarla abrazando a una mujer de cabellos rojos. Trago duro antes de dar un golpe en el hielo y maldecir en bajo logrando que Simon mirara a su hija y Betty estuviera confundida:
―Papá ¿Quién es ella?―pregunto refiriéndose a la "intrusa".
― ¿Qué está pasando aquí?―interrogo Betty.
―Déjenme explicar…―inquirió Simon al incorporarse del sofá y abrazar del hombro a su hija―Nicolet, ella es mi antigua prometida… Betty ella es mi hija―las presento de manera calmada.
― ¿Hija?/ ¿Antigua prometida?―exclamaron las dos al mismo tiempo.
― ¿De dónde salió?―pregunto la pelirroja, refiriéndose en si a Nico como algún producto bizarro de un hechizo.
― ¿De dónde más? De una mujer que embarazo papá por tener una noche salvaje―respondió cortante, Marceline y Finn sentían que sobraban y por lo tanto Simon intentaba estar calmado.
― ¡Que maleducada!―protesto, en cambio recibió una mirada de furia por la morena.
―Nos podemos calmar un poco. Nicolet no seas tan grosera con la visita…―fue interrumpido por la susodicha.
― ¿Maleducada yo? Básicamente ella llego sin invitación y diciéndote muchas cosas. Sobre volverlo a intentar y que la ayudes en aliviar su locura ¿Cómo quieres que me ponga?―exclamo con cierta ironía.
―A todo esto… ¿A qué vino tu hija?―pregunto Betty por la curiosidad, pero la morena lo interpreto de otra manera.
Con pasos grandes y ruidosos se dirigió a la cocina seguida por los demás, se sentó en mesa de una forma muy calmada, con elegancia se quitó el guante de la mano derecha para ponerlo en la mesa; el momento clamado se perdió cuando repentinamente saco un cuchillo y comenzó a picar los huecos que formaban sus dedos de forma rápida y cínica:
―Nicolet, para―menciono Finn, pero lo que consiguió fue que la chica cerrara los ojos y aumentara la velocidad.
Todos se tensaron al momento en que lo hizo con ganas el querer lastimarse por el simple hecho de que una persona estuviera con su padre, Simon termino con su paciencia y en acto de rapidez logró quitarle el cuchillo a su primogénita:
―Lariza ¿Me puedes dar todas tus armas, por favor?―el ambiente se puso tenso.
Ella gruñó por debajo y comenzó a desarmarse, le dio sus armas pulsantes, de tiro, los de hechicería:
― ¿Eso es todo?―preguntó al momento en ver el cómo su hija se cruzaba de brazos― ¿Y la espada que te dio Barba azul?
―Eso fue un regalo de cumpleaños por parte de Mi Padre Barba Azul―respondió con enojo.
―Pues no es muy buen padre que digamos…
―Por lo menos no le ha metido al cuerno a su esposa―enfrento cortantemente.
―Lariza…―extendió la mano y la chica tuvo que resignarse a los hechos, no solo le dio la única arma que le quedaba, sino que le dio de mala gana su collar provocando que las puntas de su cabello se volvieran albinas―Gracias, te devolveré el collar más tarde ¿Te sientes bien?
―No, pero si te refieres por el collar puedo sobrevivir sin él por una semana. Ahora solo soy una pirata indefensa―mascullo por debajo.
Hubo una larga charla por intentar poner en claro lo que pasaba por la llegada tanto la de Betty y la de Nicolet. Algo que le llamo la atención de la pirata fue el pasado de su padre y sintió una especie de remordimiento, pero ella no se iba a retractar de sus palabras por saber que esa mujer llegó mucho antes que su madre viniera al mundo. Por otro lado Betty sintió una comprensión infinita por la hija de Simon, logró comprender sus motivos por el cual se comportaba y no por el hecho de saber que fue criada por piratas, ella misma había experimentado el engaño de su padre al casarse con otra mujer después que se divorció de su madre, aparte de sentir envidia, ella hubiera querido formar una familia con Simon, pero por su esterilidad no se iba conseguir:
―Por cierto. Nico, las cosas están en una de las puertas del sótano ¿o era del ático?―se preguntó el antiguo Ex Rey.
―En el sótano―exclamo con una sonrisa Marceline.
Se dirigieron en silencio incomodo al sótano y al abrir una puerta era sin duda un desastre, pero sin dificultad Simon encontró el baúl donde se encontraba "las cosas", sacudió un poco la tapa y la abrió con una de las llaves que colgaban de sus pantalones. Al momento de abrirlos por un momento se pudo ver una cara triste por parte de Nicolet y Simon, pero se esfumo de manera instantánea con una sonrisa risueña:
―No recordaba que había tomado fotos en mi estancia con tu madre―menciono el moreno al sacar unas cuantas fotos.
En ese viejo baúl se encontraban uno de los tesoros de un recuerdo, de una historia feliz. Había unas cuantas fotos que mostraba como fue la aldea de "los Guardianes del Enquiridión Dorado" y algunas cuantas ropas, las prendas le dieron miles de recuerdos a Simon y uno de ellos hizo que tragara duro:
― ¿Qué sucede Simon?―pregunto la vampiresa.
―No debí de ponerle a mi hija como segundo nombre Lariza―todos ladearon la cabeza, excepto la pirata que se sonrojo hasta las orejas―Finn ¿Puedo hablar contigo… en privado?―el rubio asintió sin darse cuenta del peligro.
Al momento que salieron de la habitación, la pirata le pidió a Marceline que los vigilara con la excusa de que no quería morir virgen. Solo quedaron Nicolet y Betty en la habitación, el silencio se adueñó de la habitación hasta que uno rompió el silencio:
―Tú madre de seguro era una persona muy linda―la pirata miro con cierta confusión a la pelirroja.
― ¿Por qué?―fue lo único que exclamo de su boca, Betty se quedó estática al sentir su espalda unas manos cálidas. Nicolet la estaba abrazando con cariño e intentaba regular su respiración―He sido una persona de mierda contigo, pero ¿Por qué me tratas con ese cariño?―Betty al fin reacciono para responderle el abrazo.
―Porque tenías tus motivos…―fue interrumpida por la chica.
―Pero no lo comprendo, hasta con Finn he sido una persona de mierda y él me quiere…―sintió pronto el goteo de sus ojos.
―Porque las personas a las que amamos con todo el corazón. Nunca les importarán sus defectos o que tan diferentes eran el uno del otro, siempre existirá esa conexión que los una, como la que alguna vez me unió con Simon, como la que alguna vez la unió con Marcelinne, como la que alguna vez existió con tu madre y no hay conexión más fuerte que el familiar que tienen Simon y tú―se apartó y miro los orbes lagrimosos de la chica, beso su frente dando un cierto cariño maternal.
Observo el baúl y en ella contenía una carta dirigía para ella, con el corazón echo un manojo de emociones lo llevo contra su pecho y sonrió de forma satisfecha al encontrar lo que quería, aparte de llevarse una foto donde se encontraba su padre apoyando la cabeza en el hombro de Lariza, ella tenía un suerte azul, ese mismo que le había obsequió su padre el día de su rencuentro mientras que con una mano acariciaba el vientre abultado. Salieron del sótano con un aire tranquilo hasta que escucharon un escandaloso Simon:
―Finn ¡Si le rompes el himen a mi hija! ¡Te juro que lo lamentaras!―exclamo poniéndose en una pose ninja.
―Pensé que Simon dejo su fascinación por los ninjas―pensó en voz alta Betty.
―Te juro que no pienso tocarla―inquirió el Medicum esquivando los ataques.
― ¿No sé cuándo esto paso de una charla tranquila a un combate?―menciono la vampiro con un tomate de botana.
― ¿No piensas hacer nada?―interrogo la pelirroja a lo cual la Reina de los Vampiros se encogió de hombros.
―Finn ¿Qué dijiste?―exclamo furiosa la morena, logrando la atención tanto de los "espectadores" como de los que combatían.
―Digo… No en ese plan de…―intento excusarse.
― ¿Entonces no me considero atractiva?―interrogo.
― ¡Claro que eres atractiva, pero…!
― ¿Lo dices por qué me visto como una virgen?―exclamo, debía de admitirlo siempre estaba cubierta hasta el cuello.
El rubio se tensó ante el nerviosismo hasta que la chica se carcajeo y acarició sus cabellos para desordenarlos aún más. Como le cabreaba esas veces en las que ella jugaba con las palabras para ponerlo en ridículo, pero el ceño fruncido le duro poco al sentir sus labios cerca de los de ella y sorprenderlo con un beso estilo pico, ella no era de las chicas que le gustaba mostrar cariño en público y por lo general se besaban cuando no estaban a la vista de alguien, pero hacerlo en frente de su padre eso era una carta suicida. La chica se volteó, le pidió sus armas a su padre, incluyendo su collar y se despidió de los presentes llevándose a Finn de la mano.
Debía de admitir que le dieron muchas ganas de atravesar el cuerpo de Finn con un pico enorme de hielo, pero después de que Betty le dijera lo que paso en el sótano, decidió que estuvieran más tiempo y no encargaría a pingüinos a espiarla, aunque debió de saber que ellos tarde o temprano terminarían haciendo "eso" y se lamentó que fuera temprano. Era igual que él de joven: conflictivo, ebrio sin causa, sin duda la historia se repetía, pero de una manera tan distinta.
La nieve descendió con cautela, ahora el enigma del asunto es…
¿Volvería a saber de ella algún día?
Vero: ¿Qué les pareció?
Vivis: ¿Qué contenía la carta?
El hecho de lo del nombre queremos publicar la historia de Simon y Lariza…
Vero: Solo sería un Fic de tres chapter…
Vivis: Donde contaríamos como se encontraron y como termino enamorado de Lariza, no se pierdan "La otra historia de mi vida"…
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