La ferocidad de un guerrero: La fuerza del escorpión.

Miah estaba sentada en la entrada de Escorpio, las ordenes era esperar. ¿Esperar que? ¿Que viniera otro ataque como el que la mando al pasado? Le sorprendió saber que Kiara era la reencarnación de Anfitrite y comprendió la razón de mandar a Kira a entrenar a la isla Kanon. Muchas cosas parecían tener sentido ahora. Athena le había puesto al tanto de muchas cosas. No podía creer lo que había acontecido en su ausencia. Le divirtió ver a Lautaro intentando aprender una nueva técnica leyendo antiguos pergaminos. Su cara de concentración era hilarante, pero no rio dado que Isaac era muy curioso y un bocazas que no sabía guardar la forma... Hablando de Isaac todavía el pequeño zángano que tenía como discípulo no se había levantado. Entro a la casa y se dirigió con paso firme hacia la habitación del menor.

-Isaac ya es hora de…-La joven abrió desmesuradamente los ojos. El niño no estaba en su cama-No otra vez…-Salió corriendo de la casa con dirección al coliseo esperaba hallarlo ahí. El niño era muy amigo de los pleitos y le gustaba provocar a los mayores.

Zona límite del campo de entrenamientos.

-Je la maestra estará como loca, pero me felicitara cuando vea lo mucho que estoy progresando yo solito. No necesito una maestra para entrenar puedo hacerlo bien solito.-Decía para si el pequeño niño mientras intentaba romper una roca con sus pequeños puños. Si su maestra era un prodigio que había obtenido su armadura y el cargo de amazona a los 7 años… ¿Por qué no podría hacerlo él? El niño fantaseaba con ser el nuevo prodigio de escorpio por lo cual cuando podía escabullirse de esa forma y entrenar para alcanzar el nivel de su maestra, a quien idolatraba en secreto, lo hacía. Aún tenía tiempo disfrutaba de sus 6 años, no hace mucho cumplidos, y poseía un año para alcanzar el nivel de su maestra.

El niño decidió darse un descanso y se sentó en el suelo. Una sombra le tapo el sol y volteo para ver quien le interrumpía la luz, rogando para sus adentros que no fuera su maestra, del astro rey. Intento escapar cuando vio que la persona en cuestión no portaba una armadura del santuario sino que portaba otra muy distinta y que imponía el miedo con su simple presencia. El hombre lo tomo por el cuello y le levanto, sin ejercer mucha presión. Quería jugar con el solitario niño, normalmente donde hay un discípulo hay un caballero.

-¿Cómo te llamas mocoso… para que armadura entrenas? Responde.-Rugió el temible hombre ejerciendo más presión en su delicado cuello.

-Me llamo Isaac… en… entreno…pa… para escorpio.-Informo entre jadeos el infante. Deimos sonrió su suerte le estaba sonriendo. Un discípulo de una de las amazonas doradas. Escorpio no debía de andar lejos.

-¿Dónde está tu maestra niño?-La respuesta llego en forma de tres agujas que se incrustaron en el brazo con el que sostenía al niño, dejándolo caer pesadamente contra el suelo. Retrocedió un par de pasos sintiendo el vibrante calor subir por su brazo. Las agujas habían perforado su armadura. La amazona se hiso presente de un salto interponiéndose entre el dios y su protegido.

-Las próximas irán directamente a tu corazón…-Le amenazo la joven, el niño se levantó del suelo y miro a su maestra. Su rostro estaba firme e inexpresivo y su mirada era amenazadora.

-Valla Miah de Escorpio. Hace un par de días vi a tu padre… ya quiero ver su rostro cuando le lleve tu cadáver.-Esperaba alterar a la joven con esta noticia para desenfocarla, pero no obtuvo el efecto deseado-Mi padre me felicitara cuando se entere que te acabe a ti y a tu discípulo.

-Primero mátame y luego sueña…-La amazona se quitó la capa, permitiéndole al sol sacarle destellos dorados a la armadura.

-Maestra yo peleare al lado suyo…-informo el niño, ante la peligrosa mirada que le otorgo Miah luego de esas palabras el niño comprendió que su ayuda no era bienvenida.

-Escóndete ahora…-Ordeno la joven sin sacarle la vista de encima a su oponente.

-Pero-Comenzó a protestar el niño, ante la sonrisa sardónica de Deimos.

-Te eh dado una orden Isaac obedéceme una vez en tu vida.-Ordeno la joven por lo cual el niño se alejó de los dos contrincantes ocultándose entre unas rocas.

-No porque le mandes esconderse lo pondrás a salvo mío… lo matare luego de matarte a ti.- El dios se lanzó contra la joven intentando golpearla. Solo que esta le esquiva y le lanza una aguja escarlata en una de las piernas.-AHG MALDITA…-El dios retrocedió, la joven ni siquiera había elevado su cosmos.-Juegas rudo amazona… pues yo también… ETERNO LAMENTO…

La joven no pudo evitar el ataque y quedo atrapada en la técnica psíquica de Deimos. Cayendo de rodillas al suelo. Escuchaba el lamento de todas esas personas que no había podido salvar y de las personas que no pudo ayudar. Sentía como su corazón era oprimido por todos esos gritos desgarradores se sentía caer en el abismo de donde estos provenían...

-Ya estas acabada amazona… nadie supera sus propias penas…-El dios se acercó sonriente a la momentáneamente indefensa amazona quería darle el golpe de gracia.

-MAESTRA…-Grito Isaac que observa al dios acercase hacia la persona que lo había cuidado desde que tenía uso de memoria. Al oír el grito algo hizo clic en la mente de la joven, no había podido salvar al pueblo de Isaac, pero si lo pudo salvar a él y pudo salvar a cientos de personas más en otras circunstancias… Por ellos y por los que había en un futuro, dejaría que esos lamentos se volvieran palabras de aliento, una razón más para pelear. Ya no les podría devolver la vida, pero se aseguraría que nadie más la perdiera.

-AGUJA ESCARLATA…-La joven se reincorporo lanzando las 15 agujas juntas. La reencarnación del dios retrocedió dolido… el veneno sumado al que ya estaba en su cuerpo por la herida en su brazo se volvía insoportable. Él era por segunda vez consecutiva humillado por un humano… no lo permitiría. A pesar de todo el sufrimiento y dolor de su cuerpo se lanzó en pos de la joven e intento golpearla. El combate estaba parejo, dado que el dios estaba herido no podía hacer muestra de todo su potencial divino. Miah sabía que no tenía la victoria asegurada no dejaba de ser un rival poderoso. Un potente rodillazo a su vientre le recordó que sus dudas estaban bien infundadas, la joven fue impulsada hacia atrás y estrellada contra unas rocas. Isaac quiso salir de su escondite, pero su maestra por medio de una mirada le instigo a quedarse donde estaba.

-Eres ruda muchacha…-Deimos miro como su rival se reincorporaba y se quitaba un poco de escombros de encima.-Sin duda esto aumenta mi deseo de matarte…

Casa patriarcal, santuario de Athena

-Athena uno de los cosmos combatientes es el de Miah de Escorpio.-Informo Kiki de Aries. Los grandes maestros, los antiguos caballeros dorados, miraron con preocupación a Athena y el patriarca.- ¿Qué haremos?

-Saquen a todos los discípulos y caballeros jóvenes cercanos a la batalla… -Ordeno Athena.

-Diosa Athena es posible que este peleando con un dios…-Protesto Camus.-No puede dejarle sola… mande algún caballero a ayudarla.

-No podemos dejar desprotegidas las doce casas Camus.-Saga le miro.-De Géminis a Leo NO hay nadie cuidando… lo mismo pasa ahora en Escorpio y Sagitario… no podemos dejar sin guardia… Miah es una hábil guerrera. Digna hija de Milo. Ella sabe lo que hace.

-PATRIARCA…-La amazona de Loto entro apresurada, para luego arrodillarse.-No aparece el discípulo de Escorpio.

-Esperemos que no esté con Miah…-comento por lo bajo Aldebarán.- Seria una tragedia perder a Miah y su discípulo.

Zona límite del campo de entrenamientos.

Deimos escupió sangre la última patada de Miah le había aflojado más de un diente. Ambos estaban igual de heridos. Aunque las heridas del dios cada vez hacían más mella en su cuerpo, la pérdida de sangre cada vez dificultaba más sus sentidos, sin contar los dolores causados por el veneno. En un movimiento mientras bloqueaba el puño de la amazona aprovecho la situación y le disloco el codo derecho. Por lo cual la joven no fue capaz de reprimir un grito de dolor, mientras los combatientes estaban entre lazados en combate el pequeño aprendiz se lamentaba de haber huido ese día… Podría perder a la mujer que le había entregado su cariño y bondad, desde aquel nefasto día en el que sus únicos recuerdos era olor a quemado y gritos de desesperación.

Su maestra devolvió el golpe, con notoria fuerza, con el brazo izquierdo mandando a varios metros de distancia. El dios se estrelló, desprendiendo un ruido seco al impactar, en el suelo. Miah aprovecho la situación para tomar un poco de aire… mientras el dios cada vez más débil intentaba ponerse de pie. Lo logro con suma dificultad…

-Ya verás maldita amazona-El dios miro completamente colérico a la joven… -ETERNO LAMENTO…

-No funcionara de nuevo…-La joven sonrió… esa técnica era para quebrar su voluntad. Pues no lo haría de nuevo.- Esto es un ataque… si no te caíste con el primero este te derriba… AGUJA ESCARLATA…-Las 15 agujas se unieron a las 15 anteriores intensificando el dolor del dios reencarnado.-De no ser por tu condición de dios… hubieras muerto hace tiempo por el efecto del veneno.-Su sangre divina está haciendo difícil el trabajo.

-Mal…maldita…-El dios cayo de rodillas al suelo… su armadura al igual que la de su contrincante estaba parcialmente destruida… Miah había perdido el casco/diadema de escorpio hace tiempo al igual que una de sus hombreras y los guanteletes fisurados. Mientras que el peto presentaba varios quiebres, solo la voluntad de Athena había impedido que este se fragmente... El dios tenía el pecho desprotegido, dejando a la vista las heridas que la joven le había realizado. El dios que no quería morir sin antes llevarse a esa mortal con él al Hades se lanzó en al combate de nuevo. Para Miah no le era difícil bloquear los ataques cada vez eran de menor intensidad.

-Ya ríndete Deimos…-Dijo la joven luego de bloquear un golpe del dios…-Si desistes de esta guerra te perdonare la vida…y acabare con tu sufrimiento.

-Yo no le suplicare a ningún humano…-El dios estaba decidido mataría a la joven aunque eso significara la muerte para él. La joven se colocó en una posición extraña, pero a él no le importó lanzaría su técnica suprema- RAFAGA DE ARDIENTE DOLOR...

-DESTELLO DE ANTARES…-Grito la joven solo un par de segundos antes que él, se produjo un destello rojo… que fue lo único que vio el dios. Él sintió como su cuerpo se quedaba estático no era capaz de mover un solo musculo… su técnica había sido realizada con menor intensidad de la esperada, impacto en la amazona que cayó mal herida al suelo… mientras partes de su armadura se fragmentaban… Pero había algo en él… sentía un extraño dolor en el pecho, un dolor que no se comparaba con ningún otro que había sentido antes en toda su inmortalidad. La sangre comenzó a escapar de su boca cayó al suelo escupiendo el líquido vital. Escorpio había destruido su corazón al último instante. Deimos murió sintiendo como su cuerpo… su reencarnación mortal padecía los insoportables dolores provocados por el envenenamiento.

-MAESTRA…-Isaac fue corriendo hacia donde yacía su maestra.-MAESTRA POR FAVOR NO ME DEJE…MAESTRA…DESPIERTE-El niño comenzó a sacudir a la mujer, al ver que no obtenía respuesta comenzó a llorar.-TODO ES MI CULPA… NO DEBI ABANDONAR ESCORPIO… LO SIENTO MAESTRA-sintió de pronto como alguien le limpiaba las lágrimas… abrió los ojos hallándose con la sonrisa de su maestra, una sonrisa que costaba mantener…-MAESTRA…-El niño comenzó a llorar de nuevo, pero no de dolor sino de felicidad…-MAESTRA NO ME VUELVA ASUSTAR ASI…-abrazo a la joven que como podía intentaba ponerse de pie.

-Deja de llorarme…-La mujer miro a su fallecido rival.-Si la técnica hubiera sido más fuerte seguramente me mataba…-dio un par de pasos y cayó al suelo de rodillas. Su cuerpo le estaba pasando la información sobre su agotamiento.

-DEJEME AYUDARLA MAESTRA POR FAVOR…-Suplico el niño entre lágrimas… se sentía por demás culpable de la actual condición de su maestra.

-Está bien…-Miah le sonrió con esfuerzo…-Pero no creas que te salvaras del castigo por desobedecerme.- El niño de seis años ayudo a ponerse de pie a su maestra y comenzaron el regreso hacia las 12 casas. Ya comenzaba a anochecer.

Casa de Aries. 2hs después.

-No eh sentido el cosmos de Miah en las últimas dos horas está comenzando a preocuparme…- Sus camaradas habían bajado hasta la primera casa, junto con la mismísima Athena.

-Athena permítanos salir a buscarla…-Pidió Gio de Tauro…más que pedido era una súplica. Athena les había prohibido salir de las doce casas. No paso mucho hasta que sintieron una presencia débil entrar a Aries. Los antiguos caballeros y los actuales miraron hacia la entrada. Miah entraba con su pequeño discípulo dormido en brazos. Habían sido muchas emociones para el pequeño en un breve lapsus de tiempo. La batalla había durado todo el día. Al ver el deprimente estado en que se hallaba la joven varios corrieron a ayudarla. Kiki tomo al niño, que para su alivio según pudo ver estaba intacto, mientras que Benjamín y Lautaro llevaba a la joven hacia las estancias privadas de Aries.

Al día siguiente. Casa de Escorpio.

-Un dios menos…-comento Shaina luego de escuchar el reporte del combate que su hija le había dado a Saga. La joven ahora tendría que estar en cama dado que ni su cuerpo ni su armadura estaban en condiciones de pelear.

-Tuviste suerte…-Camus miro a la joven prodigio. Mu ahí presente asintió-por poco mueres.

-Solo tuve ventaja por herirlo primero en él brazo…-La joven soltó una risa que le termino causando un terrible dolor en las costillas.

-Eres igual a tu padre incluso en las malas riendo…-Shaina sonrió con melancolía. Alguien golpeo la puerta ante la indicación el pequeño discípulo de escorpio entro a la habitación. Traía algo escondido a sus espaldas y parecía algo abochornado ante la presencia del patriarca y los dos ex caballeros y ex amazona. -Vamos… supongo que quieres hablar con tu maestra.

Miah aprovecho que el niño no podía verla para ensayar mentalmente una reprimenda, cuando el menor se acercó a la cama se halló con el semblante serio de su tutora. Parecía sumamente apenado por lo hecho además sus ojitos estaban muy tristes, por lo cual Miah decidió dejar el castigo para luego.

-Tome lo hice para usted…-le tendió la tarjeta hecha por él mismo, dibujada y coloreada con crayones. La amazona le sonrió al niño y le indico que se sentara al lado suyo.- Si está molesta con migo… me lo merezco…-De sus ojitos comenzaron a salir lágrimas.

-Mira mi cara…-La joven le miro con ternura.-No estoy molesta, pero no vuelvas a salirte así… pudo haberte matado…-Beso la frente del niño.-Me preocupe cuando vi que él te agarraba. No llores… los escorpianos no lo hacemos… Somos guerreros feroces.-atrajo al niño hacia sí y comenzó a mimarle acariciándole el cabello.-No me vuelvas hacer eso… no quiero perderte.

Palacio del terror.

-NOOOOOOOO-Ares estaba destruyendo todo lo que estaba a su alcance. Primero Enio le abandonaba y ahora uno de sus hijos, sangre de su sangre, había muerto en manos de una amazona que había sobrevivido al combate.-JURO QUE LA DESPELLEJARE A LA MALDITA… No mejor aún… le golpeare en donde más le duele…-Comenzó a dirigirse hacia el sector de las mazmorras donde estaban los prisioneros. Hera fue tras él su hijo en ese estado cometería una locura. Ya que esa amazona había acabado con alguien muy importante para él, el acabaría con alguien importante para ella.

Prisión del palacio del terror.

-Me vengare acabando contigo…-Milo miro no entendiendo al dios… Los demás caballeros prisioneros tampoco entendían que pasaba. Pero sabían que el dios quería matar a Milo.

-ARES MATAR AL PADRE NO TE DEVOLVERA A TU HIJO…-Hera apareció y sujeto a Ares que estaba a punto de atravesarle el corazón con su lanza a Milo.-DEIMOS NO VOLVERA POR MATAR AL PADRE DE SU ASESINA…-La diosa sujeto con fuerza al diosa más joven.-Ven Ares, capturaremos a la maldita y le haremos pagar la muerte de Deimos.-La diosa se retiró llevándose al dios que no dejaba de maldecir por la muerte de su hijo.

-Hey Milo.-Le llamo Ángelo desde su celda. Milo le miro.-Felicitaciones por ser padre de la asesina de Deimos. Tu hija se cargó un dios y sobrevivió debes estar orgulloso.-Ángelo había entendido todo… "capturaremos a la maldita y le haremos pagar la muerte de Deimos" "matar al padre de su asesina", esas frases solo significaban una cosa. Miah se cargó a Deimos y Ares estaba encabronado por ello.

-Me cuesta creer que mi hija haya matado a ese infeliz…-Milo lo dijo en un susurro para luego levantar la vista, de sus ojos caían lágrimas de orgullo. Nunca creyó que se enteraría de algo así estando prisionero… Su hija era una digna sucesora suya, lamentaba no saber cómo habían sucedido las cosas. Pero se sentía orgulloso de ella.

Continuara…

Técnicas de Miah de Escorpio.

Restricción

Poder psíquico que paraliza completamente al enemigo.

Aguja Escarlata

Ataques que al impactar en el enemigo asemejan a la picadura de un escorpión, con la cual el enemigo se desangra y pierde sus 5 sentidos además de producir un agudo dolor. Las Agujas Escarlata son 15 (como las estrellas de la constelación de Escorpio) y la última se llama Antares (por ser el corazón de la constelación) que es la más poderosa y mortal de todas, el ataque definitivo. Las 15 agujas se pueden lanzar de forma individual, haciendo sufrir al rival, o todas a la vez.

Destello de Antares

Técnica que permite la utilización de la combinación de restricción y la 15 aguja (Antares). Esta técnica permite la destrucción del corazón del oponente, pero suele consumir demasiada fuerza y cosmos. El oponente queda paralizado e indefenso ante esta técnica, la muerte se produce por la penetración del veneno no solo en la sangre sino también en el musculo cardiaco. Una vez ejecutada no se puede detener debido al corto plazo entre el impacto y la muerte. Se denomina destello dado que se produce un destello rojo cuando se lanza la técnica.