Escondida detrás de una puerta… hola… T-T si perdón perdón perdón… no tengo palabras para disculparme por esta espera… U_U además del trabajo igual soy culpable por que me jugo chueco mi musa e hice otra historia… y diciendo que es corta la e actualizado… bueno y eso que tuve mis complicaciones con todos los nuevos que van a entrar en este capitulo.
KHR no es mio solo tomo prestado a sus sexys personajes y espero disfruten este capítulo :P
Capítulo 28: Spettro.
Al notar que Chris le lanzaba su ataque a los menores, Yuni y Dino buscaron llegar hasta ellos pero en eso los menores desaparecieron delante de ellos… dando paso a la misma azotea pero con la diferencia que era de noche y a su alrededor habían muchos árboles.
- Una ilusión – dijo molesto Dino.
- Yo me encargo - opino Mamon empezando a activar su llama.
- Hmm, yo creo que mejor deberían preocuparse de ustedes mismos – comento una voz femenina arriba de ellos.
Al mirar a ver notaron a 5 personas que estaban parados encima de un árbol cercano.
- Lo lamento pero no tengo tiempo para jugar con ustedes – comento Reborn de forma seria mientras escondía su mirada bajo su sombrero y con ello rápidamente convirtió a león en una pistola y disparo al enemigo más cercano, pero la trayectoria de su bala su desviada por otra bala - ¿Qué…?
- Ya había escuchado hablar mucho de ti – comento uno de los encapuchado mientras dejaba notar igual una pistola la cual estaba cubierta de llamas del sol.
- Eso es interesante pero yo no sé nada de ti, así que no me estorbes – contesto con fastidio Reborn.
- Es natural que no sepan quienes somos – hablo otro encapuchado – al fin y al cabo a nosotros nos gusta más el anonimato, pero como al fin llego la batalla prometida es lógico que aparezcamos – comento mientras aparecía en su mano una extraña guadaña doble de color gris con cadenas negras amarradas las cuales desprendían llamas de la niebla.
- Mmm, así que tú eres mi supuesto némesis – comento Mamon mientras miraba de forma seria a ese encapuchado.
- Esa seria nuestra frase – comento otra voz femenina dejando ver su puño izquierdo, el cual tenía puesto un puño ingles cubierto por llamas de la tormenta.
- Creo que ya debieron notar que para ir a salvar a ese niños, tendrán que vencernos – hablo otra voz masculina mientras que en medio de los encapuchados aparecía una persona dejando ver que era un chico alto de cabello azul oscuro corto el cual tenía un parche en el ojo izquierdo, su único ojo visible era de color azul oscuro, llevaba puesto un camisa de manga larga blanca con un lazo negro, un pantalón negro y zapatos de vestir, en sus manos portaba algunos anillos de plata y en su dedo corazón tenia uno con una piedra de color naranja.
- ¿Y tú quién eres? – pregunto Fong, mientras se ponía en posición de combate.
- Ustedes también tiene aliados fuertes como las llamas de la tierra, los varias y a ese sujeto – comento la primera encapuchada señalando a Dino – es obvio que igual nosotros tengamos a nuestros propios aliados, no creen – comento con malicia mientras reía.
- Eso significa que ¿tú eres mi némesis? – pregunto Dino mirando de forma desconfiada a ese peli azul.
- Se podría decir – contesto mientras le sonreía.
- Bueno basta de hablar pasemos a la acción que mis puños ya desean probar sangre de Arcobalenos – comento la chica que portaba las llamas de la tormenta.
- Creo que antes de eso, sería bueno presentarnos al menos así podrán maldecir nuestros nombres en el infierno – comento con malicia el encapuchado, frenando a la chica de las llamas de la tormenta.
- Concuerdo con lo de la presentación – hablo Fong.
- Pero para saber que nombres poner en sus lapidas – dijo Reborn mientras su mirada se oscurecía.
- Yo empiezo – comento la primera encapuchada, que estaba a la derecha del peliazul – mi nombre es Rize y soy el Cielo Spettro - y con ello se quitó su capa dejando notar a una chica de cabello rojo el cual le llega ligeramente a la altura de su pecho, sus ojos color verde claro pero estos lucían vacíos, llevaba puesto un vestido negro de cuello v con cuello de manga larga, la parte superior imitaba a un corset y este le llevaba por arriba de la rodilla de la parte delantera mientras que de la parte trasera le llegaba por debajo de la rodilla, usaba unas botas largas de agujetas, en su cuello se podía notar una bala de color naranja.
- Me toca – dijo ansiosa la encapuchada que estaba al lado de Rize – yo soy Mitsuki y soy el Solare Spettro – e igual se quitó su capa dejando ver a una mujer de tés blanca con un cabello largo que le llegada a la cintura de color morado oscuro, tiene ojos de color gris claro, tiene puesto una falda tableada color negro con un blusa sencilla de tirantes color blanco y encima una chaqueta negra con bordes dorados, en su pantalón tiene amarrada una cadena e igual un cinturón donde se puede ver que guarda sus dos pistolas, tiene puestos unos pendientes en forma de diamantes dorados al igual que una cadena en su cuello con esos mismos diamantes y otra cadena donde tiene colgando una bala de color amarilla.
- Mi turno – dijo animada la chica que estaba a la izquierda del peli azul mientras se quitaba su capa– me llamo Luna y soy el Tempesta Spettro – dejando ver a una hermosa mujer de cabello rubio con las puntas de color rojo, era de tés ligeramente bronceada y sus ojos de color violeta, en su mejilla derecha tenía un tatuaje en forma trébol de color rojo oscuro, tenía puesto un pantalón militar con botas negras y una camisa sencilla de tirantes de color blanco, en su pecho colgaba una bala de color rojo, llevaba puesto unos brazaletes de cuero en ambas manos.
- Se nota que están ansiosas – comento el ultimo encapuchado, suspirando y quitándose su capa – yo soy Anatoly y soy el Nebbia Spettro – dejando ver a un chico de tés blanca, de cabello rosado ligeramente largo ya que apenas pasa por debajo de sus hombros, posee ojos verdes. Este tenía puesto un traje de color gris claro con camisa blanca y corbata negra con zapatos negros.
- Supongo que soy el ultimo – comento algo aburrido el peli azul – me llamo Ciel pero igual me dicen El Noble del Mal – en eso de su anillo empezaron a salir llamas del cielo.
- Ahora que comience esta masacre –hablo Luna sin dejar de mirar a Fong.
Ante ese comentario todos se pusieron en guardia, ahora tenían claro que para romper esa ilusión tendrían algunas complicaciones… Ahora Reborn se estaba lamentando de forma seria no haberle avisado a G sobre la situación actual en la escuela. Y podría asumir que todos los demás estarían en batalla ahorita con sus némesis, solo rogaba que los mocosos hubieran prestado atención en los entrenamientos y que resistieran hasta que ellos terminaran con esos sujetos.
Por otro lado casi al instante se escuchó una gran explosión, la cual provenía del laboratorio improvisado de Verde, donde se podía ver a este levantarse con dificultad y dejando ver algunas heridas en su cuerpo.
- Tch… en serio yo no sirvo para esto, soy un genio… - se quejó para sí mismo mirando con recelo a la persona que caminaba a su dirección.
- Entonces eso te hace, él más inútil del grupo – se burló la otra persona la cual aún estaba escondida entre la cortina de humo, pero en eso el brillo de un rayo apareció y se dirigía en dirección al científico el cual a duras penas lo esquivo.
- Muéstrate cobarde – le ordeno Verde, mientras metía sus manos en su bolsillo para tomar un interruptor y accionarlo.
- Que sensible eres – comento una voz detrás de él. Al girarse Verde pudo ver bien a su enemigo: era un chico de cabello azul marino corto, de tés muy clara, sus ojos son de color café y tiene un extraño tatuaje por arriba y debajo de su ojos derecho de color rojo, usaba un saco blanco con bordes negros y botones dorados, pantalón blanco y zapatos negros, en su cuello colgaba una bala de color verde.
- ¿Quién eres? – pregunto asombrado sin dejar de ver el colgante de bala verde que este poseía.
- Me llamo Jellal, el Ray Spettro y se podría decir que soy tu némesis, Arcobaleno del rayo – comento con malicia mientras invocaba de sus manos más rayos para lanzárselos, pero estos fueron desviados ya que de un momento a otro aparecieron junto al científico una especie de imanes los cuales le sirvieron de escudo. – Je… parece que solo te gusta aparentar – comento contemplando las maquinas del científico.
- Tal vez no sea tan bueno como Reborn, Colonello o Fong; pero se defenderme de idiotas como tú – comento, mientras volvía a activar otro botón debajo de su chaqueta y ahora detrás de Jellal aparecía un robot.
- Hmm… interesante, veamos cuanto puedes divertirme – comento con burla mientras activaba sus llamas.
Verde se puso serio, sabía muy bien que en ese combate, él seria el perdedor, pero tampoco descartaba la posibilidad de esperar refuerzos ya que alguno de los chicos debería estar cerca de su posición e igual debía sacar a Jellal de ese lugar para que no rompiera el sistema de protección que poseía la escuela. Y también le alegraba no obedecer a Reborn al pie de la letra ya que si el sistema analizaba datos en tiempo real de todo lo que ocurría en la escuela y si pasaba algo que la computadora catalogara como grave se activaría un mecanismo de defensa especial así como una alarma que también sonaría en la empresa y con ello pondría a todos sobre aviso sobre su situación actual.
Por otro lado Lal, Colonello y Skull estaban terminando de evacuar la escuela.
- Ese fue el último – comento Colonello al ver alejarse al último alumno que había quedado rezagado.
- Ese renacuajo me las pagara mañana, lo obligare a dar mil vueltas a la escuela – comento enojada Lal, ya que el último alumno se negaba a irse diciendo que quería quedarse hasta el cierre de la escuela en la biblioteca.
- Al menos ya están todos a salvo… - comento Skull algo inseguro, ya que por la cara de la peli azul no parecía que los chicos vivieran mañana.
- Cierto debemos regresar para apoyar a Reborn y a los demás – opino Colonello obteniendo un si silencioso por parte de sus compañeros, pero justo cuando estaban por dar unos cuantos pasos para empezar su trayecto hacia la azotea unos disparos hacia el suelo los hicieron frenar.
- Lo lamento pero no podrán pasar por aquí – comento una chica encapuchada, la cual sostenía un par de pistolas automáticas Beretta Model 92 las cuales estaban recubiertas con llamas de la lluvia.
- ¿Pero qué…? - pregunto Lal impresionada.
- Impresionados – comento el segundo encapuchado.
- ¿Quiénes son ustedes? – pregunto Skull.
- Eh…, así que tú eres el Inmortal Skull, no te ves tan temible como pensé que serias – se burló el tercer encapuchado, haciendo que sus amigos se burlaran.
- No se burlen y respondan – les exigió Colonello.
- Somos sus némesis Arcobalenos – comento la chica, quitándose la capucha mostrando su apariencia: una mujer de cabello rubio-dorado amarrado en dos coletas adornadas con ´pasadores de osos en blanco y negro, ojos grande de color azul marino, tenía puesto unos short de mezclilla algo roto que le llegaba sobre la rodilla, llevaba puestos tres cinturones puestos y una blusa de color rosa algo grande y del lado izquierdo tenia descubierto su hombro mostrando que usaba un top de color negro, tenías de color blanco con rayas azules, usaba guantes de cuero negro sin dedos, colgado de su cuello resaltaba una bala de color azul.
- ¿Némesis? – repitió Lal sin entender y entonces se fijó en esa bala que tenía en el cuello la chica.
- Así es, Arcobaleno fallido – se burló el segundo encapuchado.
- ¿A qué se refieren con nuestros némesis? – volvió a preguntar skull.
- Sabes estoy dudando ese dicho que todas las nubes son los ms fuertes, tu existencia me ofende – dijo el tercer encapuchado quitándose su capa para revelar: a un hombre de cabello negro corto con una coleta baja la cual le llega a media espalda, tiene los ojos de color azul oscuro, de tés morena y este usaba un traje gris claro con camisa blanca solo que estaba ligeramente abierta , se podía ver que tenía un collar negro simple en su cuello y otro del cual colgaba una bala de color morado, lo peculiar de este chico es que tenía anillos en todos los dedos de sus manos.
- Así que ustedes son los hombres de ese tal Sagura – hablo de forma seria Lal.
- A pesar de ser defectuosa, eres la única con cerebro de estos tres – se burló el segundo encapuchado.
- Ya deja de ofenderla – se quejó Colonello, disparándole, pero este lo esquivo con facilidad y al mismo tiempo dejaba ver su apariencia: era un chico alto de tez blanca de ojos amarillos, tenía el cabello corto de color negro pero con la singularidad de que la mitad de su pelo tenía 3 rayas horizontales, vestía un smoking negro, de corbata tenía una calavera, el saco tenia igual en la unión de los brazos y donde estaban los botones rayas blancas, tenía zapatos negros de vestir y portaba dos pistolas plateadas y en su dedo corazón de ambas manos tenía un anillo de calavera y de su cuello colgaba una bala gris con unas extrañas líneas negras dentro de él.
- Esto debe ser una broma de mal gusto – se quejó Lal.
- Pues entonces la ofensa es para nosotros, al ser comparados con ustedes – hablo el chico que portaba la bala de la nube.
- ¿Y porque no se presentan, kora? – comento enojado Colonello, ya que este se había cansado de que ofendieran a Lal en su presencia.
-Luna – comento la chica rubia – soy el Pioggia Spettro – sonrió mientras activaba sus llamas de la lluvia para enfatizar su presentación.
- Tetsuya – hablo el moreno de cabello negro – soy el Nuvola Spettro – dijo igual activando sus llamas.
-Death the Kid – dijo el ultimo – y se podría decir que yo soy otro Solare Spettro, así como tú eres otro Arcobaleno de la lluvia –comento mirando a los ojos a Lal – pero estamos aquí para pelear no para charlar de nuestros pasados – dijo sacando a relucir sus dos pistolas y preparándose para atacar.
- Colonello, si pierdes, te mato – le dijo Lal seria mientras ella activaba sus llamas.
- No voy a dejar que alguien como tú se burle del gran Skull – dijo el peli-morado mientras igual activaba sus llamas.
- Igual tu Lal, ten cuidado – dijo Colonello mientras preparaba su rifle para la batalla.
Y en el último escenario podíamos ver a los chicos evitaron el ataque que Chris les lanzo gracias al sistema CIA de Hayato y unos agujeros negros cortesía de Emma, pero aún seguían confundidos sobre la identidad de los encapuchados que aparecieron al mismo tiempo que Reborn y los otros pero ahora habían desaparecido.
- Ahora estamos en su ilusión – comento con molestia Mukuro.
- Por lo visto eres algo listo – se burló Ryoma.
- No sé a dónde mandaron a Reborn-san y a los demás, pero aun así podremos con ustedes – declaro Hayato mientras movía los escudos y cargaba su arma de calavera para lanzar un ataque directo.
- Detente ahí, herbívoro – le dijo Kyoya poniéndose enfrente de Hayato – él es mi presa – dijo mirando con odio a Chris.
- Y crees poder conmigo, nubecita – se volvió a burlar, ya que notaba que cada que le llamaba así este se enojaba más.
- Estoy de acuerdo con ave-kun, ellos son nuestros no se metan – dijo Mukuro invocando nuevamente su báculo mientras que la marca de su ojo cambiaba de forma – ustedes cuiden a Nagi, entendieron – les ordeno a todos.
- Interesante – comento Ryoma, al ver que la fuente de poder de Mukuro venia de sus ojos.
- Kufufu por esta vez haremos equipo, ¿qué opinas? – dijo Mukuro parándose al lado de Kyoya.
- Has lo que quieras solo no te metas con mi presa – dijo sin apartar la mirada del peli verde.
- Bueno ya que nosotros ya tenemos pareja, sus amigos igual las tendrán – dijo Ryoma y con ello aparecieron unos encapuchados alrededor de los demás chicos.
- Maldito – se quejó Mukuro, pero no tuvo tiempo para reaccionar cuando Ryoma hizo aparecer unas enredaderas llenas de púas que se enredaron en su báculo - tch…
- Creo que ahora ya no se sienten tan fuertes, no es así mocosos – se burló Chris mientras con su espada llena de rayos atacaba a Kyoya, el cual bloqueo el ataque con sus tonfas recubiertas por llamas de la nube.
Mientras los hombres que habían aparecido para atacar a los demás buscaban atacarles con espadas, pistolas y otras armas; al parecer eran subordinados de esos dos, pero también eran peligrosos más porque estos siempre buscaban lanzarle algún ataque a Ryohei y a Nagi, por lo que ahora el resto de los chicos estaban en formación para protegerles de cualquier ataque, mientras el peliblanco terminaba de curar a la chica.
- No vayan a romper la formación chicos – les dijo Tsuna a sus amigos.
- Boss, chicos, gracias – comento apenada Nagi.
- Tranquila para eso somos amigos – dijo Lambo el cual estaba enfrente de ella y con su escudo bloqueaba los disparos que les lanzaban algunos de los soldados.
- Veamos cuanto aguantan mocosos – se burló uno de los soldados, mientras que lanzaba unas cadenas en dirección de Ryohei, las cuales fueron bloqueadas por la espada de Takeshi.
- Creo que les dijimos que nosotros protegeremos a nuestros amigos – dijo de forma seria.
- No parecen mocosos de 7 años – se quejó uno mientras buscaba esquivar la patada que iba en su dirección cortesía de Tsuna.
- Ni ustedes parecen fuertes – comento Emma apareciendo a un costado de uno de los hombres y le lanzaba un golpe en la cara, logrando que este perdiera el equilibrio.
- Te lo dije, esos mocosos fueron entrenados – se burló Chris mientras seguía lanzándole ataques a Kyoya y al mismo tiempo buscaba esquivar los que el pelinegro le lanzaba.
- Eso noto, por eso sé que este mocoso no me aburrirá – comento Ryoma mientras buscaba destruir la ilusión que Mukuro tenía sobre su persona y al mismo tiempo contraatacar con una ilusión de vacío.
- Kufufu, ese es mi dialogo imitador – se burló Mukuro mientras bloqueaba la ilusión de vacío y contraatacaba con otra diferente para buscar encerrarlo en una de espejos.
- Tal parece que has mejorado un poquito nubecita – se burló Chris mientras retrocedía un poco para tomar distancia entre él y el pelinegro, aunque no quería admitirlo Kyoya ya le estaba causado daño con sus golpes y ya sentía algo entumidos los brazos – supongo que es hora de ponerse serios, dijo mientras activaba sus llamas al máximo y hacia que su espada cambiara de forma: ahora él tenía una espada que parecía tener la forma de un rayo con hoja color verde metálico y el mango era negro el cual parecía tener un decorado en dorado y negro el cual tenía una similitud con el adorno de alas inversas de su anillo.
- Hmmm, al fin pelearas con todo tu poder – se burló Kyoya.
- Al contrario siéntete honrado nubecita, serás el primero que mate con esta arma – se mofo mientras que activaba su espada y varios rayos negros salían de ella en su dirección.
- Jajaja, siempre caerás con el mismo truco- se burló – que patético
- Yo creo que aquí el patético eres tu si crees que con eso me vencerás – dijo Kyoya apareciendo detrás de él, el cual ahora tenía activado su Vongola Gear y tenía la apariencia de un adolescente, el cual lucía un chouran y unas tonfas negras.
- Pero que… - lamentablemente Chris no logro analizar rápidamente el cambio que sufrió el pelinegro ya que rápidamente se lanzó a golpearlo, dejándole aturdido pero sin posibilidad de moverse ya que noto que su espada era sujeta por una cadena negra la cual se había enredado a lo largo de la navaja y esta provenía de la punta de una de las tonfas del pelinegro, el cual lo miraba con burla.
- Que decepción y yo que pensé que me divertirías con tu máximo poder – se burló Kyoya, logrando hacer que Chris se enojara más.
- Hmm, ese truco es interesante y es el mismo que tu estas usando – comento Ryoma, mirando a un adolescente con traje militar con hombreras el cual portaba un arete con picos en su oreja izquierda.
- Tu también tienes un juguete similar – observo Mukuro señalando las pulseras que Ryoma portaba.
- Así que te has dado cuenta – dijo mientras una sonrisa sádica se dibujaba en su rostro – bueno ya que tanto quieres morir con gusto te lo concederé- dijo mientras que sus pulseras brillaban y se convertían en serpientes negras con ojos rojos – es hora de jugar – comento mientras sus mascotas crecían y abrían su boca para luego desprender un poco de veneno.
Mukuro logró escapar de ese ataque apareciendo en otro lugar pero en eso se percató que una de las serpientes ya estaba enredada en su pierna derecha.
- Ellas te seguirán por toda la eternidad hasta matarte – comento mientras se podía observan que el animal buscaba abrir su boca para sacar sus colmillos y clavarlos en la pierna del adolescente.
- Kufufu que pésimo gusto tienes en mascotas – observo Mukuro, mientras la serpiente era apartada de su pierna por un búho blanco – yo por eso prefiero a mi Mukurowl, es más útil – comento haciendo notar que el pájaro también tenía sus ojos heterocromaticos mientras que dé él se desprendían llamas de la niebla.
- Y crees que eso me intimidara – hablo Ryoma y con ello mientras se envolvía en su propia ilusión.
- Kufufu - Mukuro busco concentrarse, ese sujeto estaba tirando a matar pero el también haría eso ya que no dejaría que ese sujeto se burlara de él, además si ganaba tendría algo con que molestar al cabeza de melón y chantajearlo.
Y con ello de nuevo se concentraron en atacarse nuevamente con ilusiones mientras que por su parte también sus mascotas peleaban entre ellas: donde las serpientes buscaban morder y arrancarle las plumas al búho mientras que este le lanzaba picotazos a las serpientes buscando herirles en sus ojos.
Y sin que los menores lo notaran había dos personas mirando todos sus movimientos…
- Repíteme porque rayos estamos aquí – preguntaba con fastidio una chica la cual tenía una capa negra encima pero se podía ver unos mechones de su cabello de color azul con puntas rojas.
- Por si ellos aparecen – contesto fastidiado su acompañante, del cual solo se podía ver que en su mano portaba un guante de color morado oscuro y estaba jugando con la pieza negra de un alfil de un juego de ajedrez.
- Mentiroso, estas estudiando al otro Vongola – se burló la chica mientras pasaba sus brazos alrededor del cuello de su acompañante.
- Tu deberías hacer lo mismo, ya que ese cielo es más interesante – observo sin importarle la cercanía de su compañía.
- Que aburrido eres – se quejó la chica mientras volvía su atención a la batalla que se estaba llevando a cabo a lo lejos.
