XXIX
En el vestuario del equipo de Gryffindor, los integrantes recibían el discurso de su capitán, James Potter, antes del partido contra Ravenclaw.
'Chicos, recordad: calma ante todo y rapidez en el ataque.' – James caminaba de un lado al otro del vestuario. – 'Son Ravenclaw y su juego es siempre pura estrategia. En el partido pasado nos dejaron en bragas porque nos comimos todas sus jugadas y los nervios pudieron con nosotros.'
Miró a Anthea concretamente, los nervios de la cual lo preocupaban más que nada. La chica, con su escoba entre las manos y vestida con el equipo de juego como los demás, parecía tener un tic nervioso en el pie derecho, pues golpeaba el suelo frenéticamente con el.
'Anthea, relájate.' – James le sonrió. – 'Lo harás bien!'
'Pero es que si no ganamos a Ravenclaw hoy, perderemos la oportunidad de ganar la copa.' – Musitó la rubia. – 'Y en el otro partido a Darren le marcaron doscientos puntos…'- Darren Lance no dirigió una mirad de fastidio a su compañera de equipo, sino que miró al suelo, avergonzado aún por el papel que hizo en aquel partido.- '…a Brandon y a mí nos lanzaron las bludgers tan a lo bestia que solo podíamos defendernos…'
Brandon hizo una mueca y Anthea continuó con la descripción del partido.
'…Axel, Lyn y Sam se comieron todas las jugadas…'
Axel y Lyn se removieron nerviosos en el banquillo. Sam en cambio frunció el ceño y se ciñó bien los guantes, casi con enfado.
'…y tu no cogiste la snitch porque estabas demasiado distraído intentando organizar el juego.' – Finalizó Anthea con voz apagada.
Anthea miró a James, quien se había quedado sin palabras. El capitán de Gryffindor se cogió la cintura, miró al techo del vestuario y suspiró con los ojos cerrados. Los demás muchachos lo miraron extrañados… ¿James se iba a rendir también¿Su capitán se había hundido como ellos?
'Yo quiero ganar.' – James los miró con decisión. – 'Yo quiero ganar la Copa de Quidditch y estoy completamente seguro de que podemos hacerlo. Hemos preparado este partido desde que volvimos de Navidad, Sam ha vuelto, estamos en plena forma. Vamos a ganar!'
El capitán se alegró al ver que los hermanos Lance y Lyn le sonreían. Les devolvió la sonrisa y miró a Sam. Esta, que estaba comprobando que su escoba estaba perfecta antes del partido, levantó una ceja al sentirse observada.
'Yo nunca he dudado que podamos ganar.' – La morena se recogió el cabello con un golpe de varita. – '¿Vamos ya al campo? Me muero por jugar!'
'¿Brandon?' – Preguntó James, para ver si el bateador ya se había decidido como los demás. – '¿Tú que dices?'
'Que no pienso hacer el ridículo como la otra vez.' – Brandon picó con el bate en el banquillo. – 'Se van a enterar esos cerebritos.'
Los muchachos rieron y se levantaron. Se abrazaron y se chocaron las manos para darse fuerzas y ánimos. Después rodearon a Anthea, quien seguía sentada sin borrar esa cara de preocupación de su cara. La chica meneó la cabeza ante las sonrisas que le dirigían los demás y las manos tendidas para ayudarla a levantar.
'Vale, me trago los nervios como siempre y listos.' – Cerró los ojos y respiró profundamente. El pie dejó de picar en el suelo y Anthea abrió los ojos. Su mirada y su sonrisa fueron de decisión. – 'A por Ravenclaw!'
Antes de salir, juntaron sus manos y lanzaron su grito para Gryffindor.
Lily bajó las escaleras de las gradas a toda prisa. Llevaba la varita en la mano, su pelo se movía al compás de sus firmes pasos y sus ojos verdes estaban clavados en unas personas que había en las gradas de abajo: Sirius Black, junto a Peter Pettigrew, mantenía levitando sobre la cabeza de unos alumnos de Ravenclaw un cubo lleno de barro que hacia segundos antes habían recogido de al lado de la cabaña de Hagrid. Los de Ravenclaw charlaban animadamente sin darse ni siquiera cuenta de lo que estaba apunto de sucederles.
'Canuto, que viene Evans!' – Peter le dio un codazo al ver a la prefecta acercarse. – 'Que viene hacia aquí! Que nos ha pillado! NO LO HAGAS!'
'Sht…' – Le mandó callar Sirius, quien se relamió los labios con malicia.
El guapo de Gryffindor se giró y su mirada se cruzó con la de la prefecta. Lily, diez escaleras más arriba, lo apuntó con la varita. A su alrededor, las miradas de todos los alumnos oscilaban entre Evans y Black. ¿Qué haría Black? Incluso algunos alumnos hicieron rápidas apuestas sobre si ganaría Lily o lo haría Sirius. Sirius le sonrió a Lily e inclinó con un movimiento de varita el cubo de barro. Lily asustada, abrió más los ojos y vocalizó un: No te atrevas, Black. Sirius le respondió de la misma manera con un: Demasiado tarde, Evans.
El cubo volcó y sobre los alumnos de Ravenclaw cayó una lluvia de barro. Lily no supo como, pero cuando llegó hasta los chicos que habían sufrido la broma del Merodeador, Peter y Sirius habían desaparecido. Furiosa, Lily tuvo que soportar las quejas y los gritos de los Ravenclaws manchados de barro.
Remus alzó las cejas cuando Sirius se sentó a su lado con una sonrisa de oreja a oreja. Peter se sentó al otro lado de Remus, pero él traía cara de culpable. Aquello solo podía significar una cosa.
'¿Qué habéis hecho?' – Preguntó el licántropo sonriendo. – '¿Snape?'
'No, a él le toca más tarde. Hemos decidido darles una ducha de barro frío a unos de Ravenclaw para despertarlos!' – Sirius rió a carcajadas.
'Lo ha hecho delante de las narices de Evans.' – Agregó Peter sonriendo.
Eso si que hizo reír a Remus.
'Pues a mi no me hace tanta gracia, Remus.' – Espetó Lily, de pie en las escaleras de la derecha. – 'Y tú Sirius, que sepas que se lo acabo de decir a McGonagall.'
'Chivata…' – Murmuró Sirius fastidiado. – 'Eres el perrito faldero de McGonagall.'
'No. Soy el ojito derecho de los profes.' – Lily se sentó a su lado.
'¿Y te enorgulleces de ello?' – Preguntó Sirius con una sonrisa burlona.
'Pues sí.' – Lily hizo ver que pensaba y añadió: - 'Ah, si! Antes de que se me olvide. Mañana tienes castigo a las 7, deberás limpiar la lechucearía.'
Remus estalló en carcajadas. Lily sonrió y le puso una mano a Black en el hombro.
'Puedes sugerir muchos castigos siendo el ojito derecho de los profesores, Black.'
Sirius borró la sonrisa y maldijo a la pelirroja por dentro.
El pitido dio comienzo al partido de Gryffindor vs. Ravenclaw.
Los componentes se alzaron y volaron. James subió bien alto y dio una rápida vuelta al campo de quidditch, tenía que encontrar y atrapar la snitch dorada cuanto antes.
'OH SEÑORES! JAMES POTTER ESTRENA ESCOBA NUEVA! SI NO ME EQUIVOCO ES UNA ESTRELLA FUGAZ 02, EL ULTIMO MODELO QUE HAY EN EL MERCADO!' – Oyó decir James al comentarista y haciendo gala de su título de exhibicionista hizo una pirueta en el aire, arrancando una ovación de la grada. – 'YA VEREMOS SI ESA ESCOBA LE AYUDA A GANAR A RAVENCLAW! POR QUE SI GRYFFINDOR PIERDE HOY PERDERÁ LA OPORTUNIDAD DE GANAR LA COPA!'
Con aquel último comentario el capitán de Gryffindor volvió a la realidad. Ya tendría tiempo de lucirse sin tener que preocuparse en el partido contra Huffelpuff, ahora lo primordial era la snitch. James Potter aceleró la velocidad y rastreó por todo el campo en busca de la snitch dorada. Su nueva escoba iba perfectamente, además, gracias al kit de mantenimiento de Lily incluso la notaba mas fina, precisa y ligera.
'Y AHÍ VA LYN SWAN, CAZADORA DE GRYFFINDOR CON LA BLUDGER! LA PASA A AXEL LANCE Y JUSTIN DION CORTA EL PASE! JUSTIN SE DIRIGE A LA PORTERÍA DE GRYFFINDOR!' – James apretó con aprensión el mango de su escoba y vio como Justin Dion pasaba por debajo de él con Lyn persiguiéndolo de cerca. Se estremeció al ver como Darren salía un poco de su portería para intentar pararlo y justo en ese momento el Ravenclaw la pasaba al capitán de su equipo. – 'RECIBE GRAIAM, APUNTA A LA PORTERÍA, LA LANZA Y…!'
Los Gryffindors aguantaron la respiración.
'SAM HEWITT ACABA DE PARAR EL LANZAMIENTO AL ARO Y DIRIGE EL ATAQUE HACIA A PORTERÍA DE RAVENCLAW!'
Por fin soltaron el aire con alivio, pero con el corazón latiendo a cien por hora.
James dio mil gracias por tener a Sam en aquel partido. El capitán había temido desde el primer momento que la lesión de Sam se prolongara, por eso no le había permitido entrenar y le había echado la bronca en el entreno en que casi se mata. Pero Sam estaba en plena forma y aquellas ganas, típicas de alguien que se ha abstenido durante un tiempo de algo que le apasiona, contagiaban a todo el equipo. Y esos ánimos y esa fuerza le hacían mucha falta a Gryffindor en aquel partido.
James esquivó una bludger que le rozó el cabello despeinado aún más por el aire. Creyó ver un reflejo dorado cerca de la grada de Slytherin y se lanzó a toda velocidad pero allegar, vio que no era la snitch. Miró de reojo a las serpientes y se sorprendió al encontrar entre ellas a alguien que hacía mucho tiempo que no veía.
'¿Qué hace aquí?' – Se preguntó cuando su mirada castaña se cruzó con la negra del Slyhterin. – 'Tu vuelta va a traer problemas…'
No tardó Ravenclaw en marcar el primer tanto del partido.
'GOOOOOL DE RAVENCLAW!' – James volvió al juego refunfuñando.
El Capitán de Ravenclaw había marcado el numero uno con la mano y como fichas de ajedrez los jugadores se habían movido sistemáticamente. Segundos más tarde la quaffle había atravesado uno de los aros de Gryffidnor y Darren refunfuñaba enfadado por haber caído en la trampa. Los cazadores de Gryffindor no supieron quien había marcado hasta que lo dijo el comentarista.
'Que no vuelva a pasar.' – Les dijo Axel a sus dos compañeras con cara de preocupación. – 'La próxima vez los paramos.'
Gryffindor atacó, pero al llegar cerca de los aros, dos cazadores se situaron frente a los dos aros laterales y el guardián se quedó cubriendo el aro del medio. El tercer cazador presionaba a aquel que tenía el balón para que lo perdiera y los bateadores de Ravenclaw se concentraban también en dar a aquel que tenía la quaffle.
'¿¡Que porras están haciendo!?' – Sirius picó con los puños en la barandilla. – 'SOIS UNOS COBARDES! ESO NO ES JUGAR AL QUIDDITCH CABRONES!'
'Sirius cálmate.' – Remus suspiró. – 'Concentrarse así en la defensa ya les dio resultado en el partido pasado, es normal que lo vuelvan a hacer.'
'SOIS UNOS CAPULLOS!' – Gritó Sirius fuera de sí.- 'Y TÚ DION! CUIDADO CON TOCAR A MI NOVIA! COMO LE PASE ALGO POR TU CULPA TE ROMPO LAS PIERNAS!'
'Lily dile algo, por favor…' – Suplicó Remus mirando a la pelirroja.
Pero justo en ese momento una bludger derribó a Sam de la escoba y la muchacha se quedó colgando en el aire, sujetándose solo por su mano izquierda al mango de la escoba.
'IMBÉCILES! TRES CONTRA UNO ES DE COBARDES!' – Lily se puso de pie en su asiento.- 'Y ENCIMA LE LANZAIS LA BLUDGER!'
'RUDY SULLIVAN TE VOY A MATAR!' – Gritó Sirius.
Remus se pasó la mano por la cara y suspiró.
'SULLIVAN ACABA DE DERRIBAR A HEWITT Y DION VUELA CON LA QUAFFLE A LA PORTERÍA DE GRYFFINDOR DONDE SOLO SE ENCUENTRA D. LANCE!' – Decía el comentarista mientras James volaba tan rápido como podía buscando la snitch. Les estaba pasando lo mismo que en el otro partido y si seguían así, James ya sabía el resultado del partido. – 'DION VA A LANZAR Y…OH MERLÍN! ANTHEA LANDRY ACABA DE PLACARLO Y ARREBATARLE LA QUAFFLE! LA BESTIA BELLA SE HA UNIDO AL ATAQUE CON LOS TRES CAZADORES DE SU EQUIPO!'
Anthea la pasó a Axel Lance y dio un par de órdenes mientras volaban rápidamente.
'LYN RECIBES!' – Gritó la rubia. – 'AXEL Y SAM BLOQUEAIS A LOS CAZADORES Y YO AL GUARDIÁN!'
Inmediatamente Lyn recibió la quaffle y los otros tres bloquearon a los contrarios. La pequeña Lyn supo que estaba en sus manos no entrar en el círculo en el que habían caído en el partido pasado, debía marcar un tanto para romper con aquella racha. Volando rápidamente y fintando a Dion, quien era el único que quedaba libre de bloqueos, lanzó la quaffle cuando estuvo cerca y marcó el primer gol de Gryffindor.
'GOOOOOL DE LYN SWAN!'
La grada de Gryffindor se levantó entusiasmada celebrando aquel primer tanto. Los cazadores de Gryffidnor no se pararon a celebrarlo, sino que volvieron rápidamente a sus lugares para organizar la defensa y Anthea volvió a volar junto a Brandon y continuó con su función de bateadora. Había sido muy arriesgado hacer aquello, pero era la única manera de cambiar el juego y desconcertar a Ravenlcaw.
'Bien hecho Anthea!' – Le gritó James al pasar por su lado.
'Encuentrala ya por favor!' – Le suplicó esta.
'Un minuto y la…AHÍ ESTAS!'
James cambió bruscamente de dirección. Un reflejo dorado había brillado a su derecha. Anthea se agachó para dejar pasar a James y Brandon paró una bludger que iba a dar a su capitán.
'LA HA VISTO!' – Gritaron Sirius y Lily a la vez.
Se dieron la mano para transmitirse fuerza. Remus meneó la cabeza… ¿Cómo era posible que cinco minutos antes hubieran estado peleándose y ahora unidos con aquellas caritas de emoción?
James aceleró todo lo que pudo e intentó acelerar aún más cuando el buscador de Ravenclaw se le unió a la carrera. Frente a ellos la snitch dorada volaba moviéndose de un lado a otro con nerviosismo. De repente la pelota cambió la dirección y James no pudo girar bien, no controlaba tan bien como creía su nueva escoba. Soltó todos los insultos que sabía al ver como el Ravenclaw lo pasaba, alargaba la mano y rozaba la snitch con los dedos.
'NO!' – James Potter, con el corazón encogido en un puño, aceleró y alargó ambos brazos. Se estiró todo lo que pudo y haciendo caso omiso de la bludgers que amenazaban con derribar a cualquiera de los dos buscadores se inclinó hacia delante todo lo que pudo…
'¿QUIÉN LA TIENE?' – Preguntó histérica Lily. – '¿QUIÉN?'
'NO LO SÉ!' – Le respondió casi a punto de llorar Sirius.
Y James Potter alzó la sntich dorada atrapada entre sus dedos. Reluciendo la pequeña pelota con los rayos del sol.
La grada de Gryffindor estalló en vítores, en aplausos y silbidos. La madera de los palcos tembló por la alegría y la fuerza con la que saltaban los valientes. Sirius y Lily se abrazaron como si entre ellos jamás hubiera habido ningún problema.
En mitad del cielo, los jugadores abrazaban a su capitán y se abrazaban entre ellos.
'James eres el mejor!' – Brandon le dio una fuerte palmada en la espalda cuando se abrazaron.
'Somos los mejores!' – Lo corrigió James con una sonrisa enorme. – 'Somos unos cracks del quidditch!'
'A por la Copa!' – Gritaban Lyn y Sam con los puños en alto.
'Landry!' – Axel Lance abrazó a Anthea con fuerza y le susurró al oído. – 'Te quiero!'
Anthea sonrió y le devolvió el abrazo con una sonrisa. En aquel momento a nadie se le hubiera ocurrido sospechar nada. Tan solo eran dos compañeros de equipo felicitándose y alegrándose por la victoria.
Los alumnos de Hogwarts abandonaron el campo con parsimonia y fueron regresando al castillo. Comentando el partido con ilusión los Gryffindors y con rabia los de Ravenclaw.
'Oh Merlín, casi me da un infarto en el ultimo momento…' – Murmuró Lily.
'No sabía que te gustara tanto el quiddicth…' – Apuntó Sirius.
'Quiero que Gryffindor gane la Copa, eso es todo.' – Lily se encogió de hombros. – 'Teniendo a Sam taladrándote la cabeza con el quiddicth y ahora a James, quieras o no te acaba gustando…Es emocionante si juega gente que conoces.'
'Me empiezas a caer mejor Evans.' – Sirius le tendió la mano. – 'Solo un poco mejor.'
'Tú a mi también Black.' – Lily le estrechó la mano.
'Porque no os dejáis de tantas tonterías y os llamáis por vuestro nombre¿eh?' – Preguntó Remus. – 'Pensad que ahora sois familia.'
'Ya nos llamamos por el nombre, Remus. Pero solo de vez en cuando.' – Sirius clavó la mirada en una niña de quinto que venía hacia ellos con cara tristona. – 'Remus, consuela a tu lobita, anda.'
Lily le dio un codazo a Sirius y Remus lo miró con enfado.
'Hola chicos.' – Saludó Ió con el ceño fruncido.
'Querida Keith, Ravenclaw jamás tuvo oportunidad de gan…' - La frase de Sirius quedó cortada a medio camino por el codazo de Lily en las costillas.
'No seas retorcido.'
'Me has hecho daño Evans.'
'Te aguantas, pichafloja.' – Lily lo agarró de la túnica. – 'Vamos a buscar a James y a Sam.'- Sonrió a Ió. – 'Adiós!'
'Ciao parejita!'
Remus le pasó un brazo por los hombros a la Ravenlcaw y la besó en la cabeza rubia.
'¿Te vienes a celebrar la victoria con nosotros?'
'¿Eres idiota, Remus?' – Espetó Ió con enfado.
Ió sabía que lo había hecho en broma, pero aquello había dolido. Le quitó las manos de encima de sus hombros y aceleró el paso.
'Vamos, no te enfades!' – Remus la siguió mientras reía. – 'Era tan solo una broma!'
'Dejame en paz.' – Ió salió corriendo hacia el lago. – 'Que seas un Merodeador no te da derecho a hacer eso!'
Remus suspiró y caminó rápido para no perderla. Se cruzó con Malfoy y otro chico más que le resultó muy familiar. Se detuvo en seco y se lo quedó mirando. La sonrisa se le borró de la cara…
'Habrá problemas.' – Pensó mientras se dirigía hacia el lago.
Al llegar la chica de quinto paseaba por la orilla con una expresión severa. Remus se puso a su lado y caminó en silencio junto a ella. No era un silencio incómodo, tan solo le estaba dando tiempo a que se le pasara el enfado.
'En el otro partido Ravenclaw ganó por una diferencia de 100 puntos y en este partido Gryffindor solo ha ganado por una diferencia de 75 puntos.' – Ió lo miró de reojo.-'Más vale que reces para que Slyhterin nos gané por más de 25 puntos, pero te aseguro que no lo hará.' – Ió lo miró con suficiencia. – 'La Copa es nuestra.'
Remus estalló en carcajadas y la abrazó.
'Eres una picada.' – Remus la besó en la mejilla. – '¿Lo tienes todo calculado?'
'Lo acabo de calcular hace un momento y se me ha pasado el enfado porque de momento la Copa es de RAVENCLAW.' – Le sacó la lengua.
'Vale, suficientes piques tengo que aguantar entre mis amigos cada día.' – Remus la cogió por la cintura y la besó en los labios. – 'Ahora solo estamos tú y yo.'
Y pasaron más de una hora entre risas, abrazos y besos.
En la Torre de Gryffindor se había organizado una fiesta tremenda por la victoria. Al escudo de Gryffindor lo habían hecho crecer con un hechizo, los colores granate y dorado decoraban la sala común. Sobre las mesas rebosaba la comida, las cervezas de mantequillas y el Whisky de fuego que James y Sirius habían traído furtivamente a partir del pasillo secreto que conectaba con Hogsmeade.
James se escapó de sus compañeros de casa un momento para subir a dejar la escoba y la mochila con el equipo de jugar. Se sentía en una nube de felicidad, todo estaba yendo realmente bien! Abrió la puerta y dejó la mochila sobre la cama, después con sumo cuidado guardó la escoba en el armario, tras darle un beso. Cerró la puerta y reparó en la foto de su mesita. Junto a otra de los cuatro Merodeadores, había la foto que Lily le regaló la anterior noche, la foto del baile. No podía ser más feliz.
'James…' – Remus entró en la habitación y le tendió los brazos con una sonrisa.
'Lunático!' – James sonrió.
Los dos Merodeadores se abrazaron fuertemente.
'Muy bien hecho!'
'Tengo un equipo que no me merezco.'
James sonrió y de repente cayó en la cuenta de algo.
'Remus he visto…' – Empezó a decir.
'Lo sé James, yo también lo he visto.' – Remus lo miró seriamente. – '¿Lo sabe Sirius?'
'No que yo sepa.' – James se revolvió el cabello. – 'Pero no tardará…'
'¿Qué no tardará en qué?' – Preguntó Peter, quien acababa de entrar a la habitación.
Remus y James se miraron y decidieron contarle a Peter quien había llegado a Hogwarts.
Sam Hewitt caminaba de vuelta a Hogwarts, entró en el recibidor con la escoba sobre el hombro. Decidió esperarse en el rellano, pues Sirius había decidido ir a comprar más botellas de Whisky de fuego para celebrar la victoria. No tardaría más de dos minutos en volver. La chica se sentó en las escaleras y con un gesto de varita se secó el pelo.
'Algo útil que aprendí de Lily.' – Musitó la chica sonriendo. Se estirazó y movió su hombro izquierdo, lo notaba un poco cansado y algo más adormecido que el derecho, pero no le dolía, así que todo estaba bien.- 'Y ahora a por la Copa.'
'¿Sam?' – Preguntó una conocida voz tras ella. – '¿Eres Sam Hewitt?'
Sam se giró y su boca se deslizó un par de centímetros. Un muchacho alto, de cabello y mirada negra, vestido muy elegantemente y desprendiendo un aura de calma que inundaba todo el recibidor le sonrió.
'Regulus!' – Exclamó con una sonrisa mientras se levantaba para abrazarlo. – 'Hola Regulus!'
'Me alegro de verte Sam!' – El hermano de Sirius Black abrazó a la chica, con una sonrisa de felicidad en los labios. – 'Has cambiado un montón! Estas preciosa!'
'Gracias Regulus.' – Sam sonrió y lo miró de arriba abajo. – 'A i tampoco te ha sentado mal Durmstrang. Estas mucho más bueno que antes, señorito Black.'
Regulus siempre le había caído bien a Sam, a pesar de que reivindicaba por doquier que pertenecía a Slytherin. Siempre se llevaron bien y en alguna ocasión, tiempo atrás, tuvieron algo más que una bonita amistad.
'¿Cuándo has llegado?' – Le preguntó Sam.
'Esta mañana, justo cuando empezaba tu partido. Por cierto, felicidades!' – Regulus le pasó un brazo por los hombros con la intención de que se marchara con él. – 'Tines que contarme muchas cosas!'
'Regulus…' – Sam le sonrió entristecida. – 'Han cambiado mucho las cosas desde que te marchaste.'
Regulus la miró sorprendido, se paró frente a ella y le sonrió amablemente.
'Sueltalo todo.'
'Estoy con tu hermano.'
'Bueno, eso es fantástico!' – El chico sonrió. – 'Aunque tendrás problemas con tus padres cuando se lo cuentes…Después de que Sirius haya sido desheredado…'
'No tengo ningún problema con mis padres y las objeciones que le pongan a esta relación, Regulus.' -.Sam sonrió dulcemente al ver que el chico no entendía nada. – 'Regulus, he renegado de mi familia yo también.'
Los ojos negros del hermano de Sirius se clavaron en los de Sam. El muchacho negó con la cabeza y le acarició la mejilla.
'No es verdad, Sam…'
'Lo siento, pero así es.' – Sam lo miró fijamente. – 'Me harté de todo.'
'Pero si tu eres una noble, Sam, a pesar de que estés en Gryffindor.' – Sam le apartó la mano de su mejilla y lo miró con dureza.
'No quiero que acabemos mal, Regulus. Para mi es un orgullo ser de Gryffindor.' – Sam se echó el cabello hacia atrás. – 'No discutamos y despidámonos. No te conviene que te vean conmigo.'
Regulus, en estado de shock, trató de asimilar lo que acaba de oír.
'¿¡Eres una traidora a la sangre como Sirius!?' – Preguntó el chico decepcionado.
Sam tan solo lo miró con decisión y asintió.
'No la llames así Regulus.' – Sirius entró en el recibidor con la mochila de Sam al hombro y con una bolsa llena de botellas. – 'Sam no ha traicionado a nada.'
'Ha traicionado a su sangre! Como tú!' – Espetó enfadado Regulus.- 'De ti Sirius lo esperaba, pero no de ella.'
'Entiendeme Regulus, sabes que yo jamás pensé como tú.' – La mirada de Sam, a pesar de ser firme, dejaba entrever las lágrimas que amenazaban con aflorar. – 'Despidamonos.'
Sirius miró a su hermano fijamente, la cara del Black mayor no reflejaba ninguna emoción. Sirius pasó un brazo por detrás de Sam y posó su mano sobre la cintura de la chica. Regulus miraba a Sam desconcertado, sin entender como ella había renegado de la familia. Ya sabía que Sam siempre tuvo carácter y que fue algo rebelde, pero aquello era demasiado.
'¿Le has llenado la cabeza de pájaros mientras yo he estado fuera o qué, Sirius?'
Sirius levantó las cejas y sonrió.
'Que pregunta más tonta has hecho.'
'Lo decidí por mi misma.' – Sam le sonrió y empezó a caminar junto a Sirius.- 'Adiós Regulus.'
El hermano menor de Sirius se quedó plantado en el recibidor y observó como su hermano y su amor de la infancia se marchaban abrazados. No le dolía verlos juntos, siempre supo que estaban hechos el uno para el otro. Pero le dolía ver como uno a uno, las personas que más quería se pasaban al bando contrario. Estaban equivocados, Regulus lo sabía…Ellos eran diferentes a los demás por su sangre y su nobleza, pero parecía que ni Sirius ni Sam se daban cuenta.
'Deja a esos traidores a la sangre…' – Le dijo Nick Devoir saliendo de detrás de una columna. – 'Vamos a casa Regulus, ven con los nobles de sangre pura, ven con los tuyos.'
Juntos bajaron hasta las mazmorras y entraron en la Sala común de Slyhtherin, donde el muchacho fue recibido con los brazos abiertos.
En la Sala Común de Gryffindor la fiesta continuaba.
'¿Regulus ha vuelto de Durmstrang?' – Preguntó Peter parpadeando.
'Si, Peter.'
'¿Y como creéis que se lo tomará?'
Ni James ni Remus supieron contestar a esa pregunta.
'No me afecta su vuelta.' – Respondió el mismo Sirius.
Los tres chicos lo miraron entre sorprendidos y preocupados.
'Canuto, si necesitas hablar…' – Empezó a decir James.
'Está todo bien.' – Sirius se encogió de hombros. – 'Pero habrá que apuntar un nombre más a la lista de Sangre Pura.'
Remus, James y Peter se quedaron helados ante la sinceridad de Sirius. Este los miró extrañado.
'¿Qué pasa?' – Les preguntó. – 'Si ya sabéis que si lo dejara la víbora de madre, Regulus se tatuaría el escudo de Slyhterin en el pecho!'
'Bu-bueno…' – Remus tartamudeó nervioso.
'Dejad de haceros los remolones y vamos a emborracharnos!' – Sirius abrió la puerta y sonrió. – 'No se recuperan todos los días la oportunidad de ganar la Copa!'
Los Merodeadores bajaron y James fue recibido con un aplauso que se hizo ensordecedor. James Potter hizo una reverencia.
'Todo se lo debo a mi equipo y a vosotros, mi público!' – Gritó con voz solemne. – 'Os llevo en el corazón chicos, a todos y en especial a Lily.'
Gryffindor rompió en risas y continuó la fiesta. James se fue con su pelirroja y la abrazó y besó. Después se puso a celebrar la victoria con sus amigos.
Anthea estaba llenándose, junto a la ventana un vaso de Whisky de fuego, cuando una lechuza gris entró volando por la ventana. La lechuza se paró a su lado y le tendió una pequeña nota. La rubia la cogió, le dio una galleta a la lechuza y esta se marchó volando.
Se sentó en la mesa sonriendo, le dio un trago a su vaso y abrió la nota y leyó:
Demuéstrame esta noche que eres fiel a tu sangre. Te espero a las 11 en el pasillo de las mazmorras.
N.D.
El vaso se le resbaló de las manos y se rompió en el suelo.
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Se q me he pasado tres pueblos con lo de tardar en subir, pero esq ha sido imposible! Perdón, no lo volveré a hacer!
Por fin me he leído el 7º libro! Esa es otra razón x la q no subía nada...jejeje...
Muchas gracias x todos los reviews q me dejais! Sois las mejores! Me alegro de q os gustar ale capitulo pasado! Y bienvenidos a los q empezais ahora a leerla!
Un besito enorme!
Eneida
