Will Solace POV

Ayer sucedió algo muy extraño en el campamento, una tormenta estaba pasando y obviamente ninguno de nosotros se preocupó puesto que pensamos que la tormenta nos rodearía como siempre pero esta vez se descargó sobre nosotros y el fuego de Hestia estuvo a punto de apagarse, era obvio que esta tormenta era obra de otra disputa entre Zeus y Poseidón o por un enojo de uno de los dos por la intensidad de la tormenta, bueno, el punto es que la tormenta les afectó y tal era su intensidad que no se veía nada entonces cuando salimos a revisar los daños nos dimos cuenta que la antigua momia que ocupaba el oráculo de Delphi ya no estaba. Realmente nadie se preocupó por esa momia pero Quirón se alteró mucho y nos puso a todos a buscarla porque nos dijo que era muy importante, nadie la encontró pero si me di cuenta de que Kevin había estado actuando muy raro así que hoy en la noche lo voy a seguir a donde sea que se escapa en las noches.

Toda nuestra cabaña esta muy preocupada por Percy quien mumura cosas sin razón y el problema es que no le pdwmos dar mas tranquilizantes hasta pasado mañana y si se despierta va a ir con Drew y nadie va a poder detenerlo, en fin, me tengo que ir a dar clase de arquería. Avance hasta donde doy mi clase y hoy me tocaba con la cabaña de Ares así que me puse en acción. El que mas cerca estuvo de darle al blanco fue Kevin lo cual me extrañó porque era el que peor tiros tenía pero no dije nada, al parecer sus compañeros de cabaña igual estaban extrañados por lo que me acerqué a Clarisse.
- Clarisse, te puedo preguntar algo?
-Que quieres Pringado- me respondió la dulceClarisse( noten el sarcasmo).
- Emm... siento que Kevin esta un poco... diferente, me podrías decir algo acerca de el.
Clarisse me miró con el seno fruncido y luego asintió.
- Ese pringado es muy raro, te voy a contar un secreto Will, el en realidad tiene los ojos naranjas debido a no se que de nuestro padre pero Drew le da pupilentes, bueno, hace unas noches me di cuenta de que salia a hurtadillas de la cabaña así que lo seguí hasta el bosque pero las arpías casi me atrapan así que no lo pude seguir más allá, hoy en mañana despertó y tenía los ojos café y no tenía pupilentes.
Yo me quedé pasmado, había leído un libro de medicina de Meg en el que explicaba a que se debía el cambio de los ojos con explicaciones no como las de los mortales. Le di las gracias a Clarisse quien me respondió con un gruñido y corrí a mi cabaña en busca de ese libro.