Bella

Habían pasado varios días desde el juicio, después de meses de sufrimiento por fin podía respirar tranquila, todo lo que habíamos pasado había unidos más a toda la familia. De vez en cuando se me escapaba decirle a Carlisle papá, era algo que ya no me importaba porque en la realidad lo consideraba como tal.

Edward estaba siempre a mi lado, apenas se separaba de mi, yo intenté tener algún momento íntimo con Edward, pero él no quería porque aun tenía los puntos, no quería hacerme daño y quiso esperar a que me curara del todo.

Mamá estaba cada vez mas agobiada, mi hermana Reneé le estaba dando un castigo desde dentro y cada dos por tres estaba devolviendo, estaba preciosa con su barriguita abultada.
Una semana después tenía hora para quitarme los puntos, y como mamá tenía cita con el ginecólogo fuimos las dos juntas. Hacía días que podía caminar y no hacía falta que nadie me llevara en brazos, pero mamá consideraba que aun necesitaba descansar así que no me dejó conducir.
Papá hoy tenía guardia de mañana y Edward tenía unos exámenes pendientes de hacer, así que mamá y yo pasaríamos todo el día juntas. Era mi último día en casa, mañana tendría que volver a clase para hacer los exámenes finales. Este era mi último año de secundaría, el curso que viene empezaría el bachiller, Edward se iría a la universidad, pero buscaría una cerca para poder estar juntos el máximo tiempo posible.
Una vez en el hospital fuimos a que mamá se hiciera la ecografía, yo tenia ganas de ver a la pequeña por la pantalla y ver como era. ¿A quien se parecería? ¿A Edward o a mi? ¿O a los dos? Que ilusión, si se pareciera a los dos seria como si fuera nuestra propia hija, ¿una hija? ¿que sería tener un bebé dentro de ti?
Entramos y Aro hizo tumbarse a mamá en la camilla.
-Bueno Esme, ¿que tal te encuentras?
-Muy bien- Sonrió mamá.
Aro empezó a pasar un aparato sobre el vientre de mi madre, al verla en la pantalla me emocioné.
-Esme la niña esta muy bien, pesa 2kg y mide 36 cm, es bastante grande para el tiempo que tiene, pero no creo que crezca mucho más. En un mes y medio que te queda no puede crecer mucho más- Sonrió Aro.
-¿Como mes y medio?- Dijo mamá asombrada- Pensé que estaba de casi siete meses- Mamá estaba asombrada.
-Esme, las mujeres hacéis las cuentas de forma diferente a la real- Explicó Aro- Hacéis aproximaciones pero es difícil acertar el momento exacto si no se tienen los medios adecuados.¿Tenéis alguna pregunta?
-No gracias.
Después de salir de la consulta nos fuimos a la enfermería a que me quitaran los puntos, la chica que me atendió era muy maja, estaba en prácticas se llamaba Jennifer, estuvimos conversando, me ayudó a que me olvidara de los puntos. Tan entretenida estuve con ella que apenas sentí nada, me mire mi abdomen y apenas se notaba la cicatriz.
Después de despedirnos de Jennifer nos dirigimos al restaurante "Riggoletto", era un restaurante Italiano, era económico y se comía estupendamente, tenía mesas redondas con manteles a cuadros rojos y blancos, parecía un restaurante real de Italia.

Después de comer, pasamos la tarde en un parque hablando de montones de cosas, hacía tanto que no estaba así con mamá que me sentí como cuando era una niña y veníamos las dos solas a divertirnos juntas.

Una vez en casa, Edward nos besó las mejillas y me acompañó a mi habitación.
-Bella, ¿te apetece que salgamos esta tarde a la playa de La Push? Había pensado que como nuestros padres se van de cena, tú y yo podríamos tener una salida romántica.
-Claro- Sonreí dándole un beso en los labios- Me apetece mucho estar contigo.

Edward

Lo preparé todo cuidadosamente, era la primera vez en meses que podíamos estar a solas sin ningún tipo de presión y todo tenía que salir perfecto. Quería demostrarle lo mucho que la quería y repetírselo tantas veces que al final quedara grabado en su memoria.
Cogí la mochila donde lo tenía todo, fui a por Bella a su habitación y nos subimos a mi coche, durante el camino no hablamos pero nos mirábamos casi todo el tiempo.
Al llegar a la playa nos tumbamos, saqué todo lo de la mochila y nos pusimos a cenar. Para acompañar la cena llevé un vino tinto dulce, pensé que ese podría gustarle a Bella, brindamos por poder estar juntos, por no sentir miedo y por lo felices que nos sentíamos.
La cena fue maravillosa, después de mirar tumbados las estrellas, el vino empezó a subir a la cabeza y me estaba excitando solo de ver la piel tan suave y hermosa que tenía Bella, ella me miraba con sus ojos brillantes como deseando que la besara y yo no me resistí a ellos. Empecé a besarla, sentía como ella también estaba necesitada de mi al igual que yo de ella. Sin darme tiempo a reaccionar me tumbó sobre la arena, se levantó el precioso vestido que llevaba puesto, me bajó los pantalones y se subió encima mío para que la penetrara. Ella se movió sobre mi a su ritmo, yo disfrutaba de cada movimiento que ella hacía, Bella dio un grito de placer cuando alcanzó el clímax y al escucharla yo terminé de eyacular. Me sentía el hombre más feliz del mundo teniendo encima mía a una preciosidad como la que tenía, ¿que más se podía pedir? Bella se tumbó a mi lado y nos quedemos dormidos con la brisa del aire tocando las olas del mar.
-Mi amor despierta, es demasiado tarde, llevamos durmiendo tres horas- Me dijo Bella moviéndome delicadamente.
Me desperté y nos fuimos a casa, nos despedimos en el cuarto de Bella y dormimos separados, no quería abusar de mis ratos con ella, así cada uno era más especial porque cada vez ansiaba tenerla más que la vez anterior. En ningún momento de la noche pude olvidar ese momento, el momento en que nos volvimos a unir y algo me decía que no podría olvidarlo aunque quisiera.

Bella

Un mes después de esa fantástica noche llamé a Alice, desde el día que vino con Jasper a verme por el incidente con Alec no la había vuelto a ver. Ella estaba de un poco menos que mamá, un mes menos, y sentía que no estaba viviendo con su amiga todos esos momentos maravillosos que supondría para ella el tener un bebé del ser amado dentro.
-Hola Alice. ¿Como se encuentra la madre adolescente más guapa del planeta?
-Estoy algo cansada Bella, el peque es muy grande y hoy está especialmente inquieto- Alice parecía nerviosa- El médico me ha dicho que posiblemente se me adelante el parto y estoy... asustada- Dijo Alice con la voz temblorosa.

-¿Muy grande? ¿Como de grande?

-Pesa 3 K y medio más o menos y mide 48 cm.

-Está grandísimo, va a ser un hombretón- Dije asombrada- Oye Alice, ¿por que no me has llamado si estabas asustada?
-Porque tenías exámenes Bella, ya que yo no puedo seguir estudiando, al menos hazlo tú. No quería fastidiarte en plenos exámenes.
-Si puedo, ahora luego me voy a verte.

Me despedí de ella y me dispuse a arreglarme para ir a verla cuando escuché a mamá gritar mi nombre desde el piso de abajo.
-Bella, Bella, ven por favor.
Me asomé a las escaleras para ver que pasaba y me quedé helada, mamá había roto aguas y estaba sujetando con la mano derecha la barandilla y con la izquierda su vientre. Me puse muy nerviosa, no sabía que hacer. Respiré hondo, bajé las escaleras, cogí a mamá del brazo como pude y la subí a la camioneta en dirección al hospital. Eran las seis de la tarde, con suerte Carlisle seguiría allí, llamé a su móvil.

-Hola Bella.

-Estoy de camino al hospital con mamá, acaba de romper aguas- Dije lo más claro que pude.

-¡Dios!- Exclamó Carlisle- Os estaré esperando en la puerta.

Colgué y continué conduciendo, miraba a mamá que respiraba despacio intentando controlar las contracciones. El móvil empezó a sonar, vi que era Edward y descolgué.
-Bella, me acaba de llamar Emmet para que vaya a recogerlos, Alice se acaba de poner de parto.
-¿Estás de broma? Si acabo de hablar con ella- Dije asustada viendo a mamá aguantar una contracción fuerte.

-No es una broma Bella, estoy de camino a su casa- Mamá no pudo reprimir un grito- ¿Qué ocurre Bella? ¿Quien ha gritado?

-Mamá, parece que Alice y ella se han puesto de acuerdo. Nos veremos en el hospital- Dije antes de colgar.

Conduje rápido pero sin hacer movimientos bruscos con el coche, llegamos al hospital donde Carlisle ya tenía preparada la silla de ruedas para entrar a mamá, le dije que Edward vendría con Emmet y Alice.

Unos minutos después ingresaron a Alice, Emmet se quedó fuera llamando a Rosalie que estaba en Port Angeles de compras y a Jasper, ambos debían venir pronto. Edward me cogió por la cintura y besó mi cabeza para calmarme, mis nervios eran muy visibles.
El primero en nacer fue Justin, ha Alice le hicieron una cesárea, el pequeño venia podálico, es decir sentado debajo de las costillas de Alice y no tenia intenciones de moverse de ahí. La cesárea fue un éxito, y el pequeño era igualito a Jasper pero con el pelo de Alice.

Mamá tardó un poco más en tener a Reneé, al ser más mayor estaba teniendo algunos problemas para aguantar, pero pronto se escuchó por los pasillos el llanto de la pequeña.

No nos dejaron entrar a verla hasta que la trasladaron a una habitación, y cuando por fin la vimos sonreí inmensamente, era preciosa, regordeta y con unos grandes ojos de color verde, de nariz para arriba se parecía a Edward y de nariz para abajo a mi, además de la piel pálida como la mía.

Sin motivo aparente, sentí la necesidad de salir a la calle, no me encontraba nada bien, le di la niña a Carlisle y salí corriendo seguida de Edward.
-¿Estas bien Bella?- Me preguntó Edward preocupado cuando me alcanzó cerca de la salida- Tienes la cara pálida.
-Me siento mareada- Empecé a vomitar nada decir eso y después me desmayé.
Cuando desperté estaba en una camilla del hospital, en una pequeña habitación y Edward estaba a mi lado.
-¿Que ha pasado?- Le pregunté desorientada.
-Nada importante, una enfermera llama Jennifer me ha dicho que puede ser debido a la tensión o un poco de anemia. De todos modos te ha sacado un poco de sangre para analizarla, no creo que tarde en llegar.

Jennifer entró al poquito de que yo despertara.
-Hola Bella, ¿que tal estás?- Me preguntó sin mirarme- He traído los resultados de los análisis- Me miró con cara seria.
-¿Que tengo?
-Estás.....Estás embarazada de unas cuatro semanas- Edward y yo nos miramos, nuestras caras se quedaron blancas y no podíamos decir nada. ¿Yo embarazada?