Capitulo 29
"Descubrimiento"
Tengo tres pares de ojos mirándome con asombro, claro está que no esperaban que dijera semejante afirmación. Libia y Lenny intercambian miradas, seguro comunicándose como ellos saben. Pero mi hermano es otra cosa. Él si sabe quien es Logan y por lo tanto debe estar tratando de recordarlo perfectamente porque no deja de observarme y luego desviar la mirada. Hasta que al final, como si algo le hubiera dado corriente, me toma del brazo con fuerza.
- No me digas que ese chico… ¿Te hizo daño?
- No… no me hizo daño… solo… - no le podía decir que su madre intentó asesinar a la nuestra. ¡Lo devastaría! Tampoco que yo estuve de detective y mucho menos que me beso en una ocasión.
Y ahora que lo pienso, sonaría muy extraño decirlo en voz alta.
- ¿Qué más te dijo? - pregunta esta vez Lenny.
- Solo eso… yo estaba muy enojada y… - siento la mirada penetrante de mi hermano sobre mí - él solo lo dijo porque yo le insistí.
- ¿Le insististe?
- Si… es una larga historia…
- Pues tenemos tiempo - presiona Lenny quien se ve más interesado en el tema.
- Si, tenemos tiempo - replica mi hermano.
No sé si hablar de más o callar. A penas conozco a estas personas y ya les tengo que confesar varias de las cosas que hice todo este tiempo para "tratar" de investigar a este chico que solo me trajo dolores de cabeza. Tal vez sea lo correcto y me libere de todo este peso; pero hay algo que se interpone y que yo no se como explicar.
- Él solo me dijo que quería hablar conmigo de algo importante y yo acudí, pero después de varias horas. No estaba confiada sobre ese encuentro y a la final todo fue más abrumador. Ese día estábamos en casa ya desesperados y luego mis padres me dan la bomba de que teníamos que ir al Capitolio - hablo rápidamente -. Pero luego él me confesó todo. Le obligue más bien. Esa noche fue cuando salí en búsqueda de mi hermano - volteo a verlo para darme cuenta de que Dylan no se ve muy contento - me habló de como intentó advertirme en la fiesta de que…
En eso siento que algo me golpea y me hace entrar en razón. Logan siempre intentó decirme, más bien mantenerme al tanto y que no me descuidara. Cuando fui a reclamarle del por qué estaba espiando hacia mi casa, su actitud no fue de broma o de maldad; Logan, a su manera me estaba dando a entender de que no estábamos seguros, o yo.
Si eso fue así, entonces no sé que creer ahora. Estoy confundida.
- Eli es para hoy.
- A decir verdad él siempre intentó decirme, pero su forma de comunicación es algo incomprendida. La noche de la fiesta me estuvo advirtiendo, recordándome que me cuidara y que estuviera al pendiente de cualquier cosa - reflexiono - Logan me estaba dando un mensaje… o algo parecido.
- ¿Mensaje? ¿De verdad Eli? Por lo que dices ese chico está loco. ¿Por qué no escoges bien tus amistades? - mi hermano se ve tan enojado que hasta sus mejillas brillan por el sonrojo.
- Nunca fui su amiga - le reprocho - solo conocidos.
- No le veo la gran diferencia.
- Hay que regresarlos con sus padres - interviene Libia haciéndole caso omiso a la pelea entre mi hermano y yo.
- No lo sé… si ella dice que ese chico es hijo de una de las cabecillas de esos grupos, entonces hay que ser cuidadosos. ¿Qué sabes si logró avisarles de algo? ¿Si la siguió? - eso me alarma y me pone los pelos de punta.
- No lo creo, él no se ve de estar en el bosque y mucho menos seguir a una fugitiva.
- Uno no sabe niña - la voz de Lenny se vuelve ronca y decidida. No despega su mirada sobre mí hasta que distrae su atención hacia afuera de la ventana.
- ¿Entonces? ¿Qué haremos?
Lenny no se vuelve hacia su esposa y no muestra señal alguna de estar pensando en algo. Más bien lo noto ido.
- Hay que regresarlos a su distrito lo más pronto posible. Estando aquí corren peligro.
- ¡Pero allá también! Ellos viven en el distrito.
- Si regresan será tarde para ellos porque tal vez ya sepan que no están allá. Si ese chico es un espía como dices, entonces ya debió informarles y por eso estarán bien si los regresamos… tal vez dentro de veinticuatro horas - voltea hacia nosotros - mientras se quedarán aquí.
- No lo sé… ¿Y si no es así? No quiero ir al Capitolio luego.
- Yo tampoco - espeta mi hermano con temor.
- Debe haber otra solución. Hay que… no sé, tratar de detenerlos - estoy desesperada.
- ¿A quiénes? ¿A los del trece?
- Pues… si… ay la verdad que yo solo deseo que todo esto termine. Tiene que haber algo.
Insisto y rezo porque haya solución. Como me hizo reflexionar, Panem nunca ha estado en democracia verdadera y por lo que veo la presidenta Miller está descuidando muchos temas que el pueblo merece saber.
- Quizás no sea necesario - interviene Dylan con un deje de esperanza - nuestros padres deben estar buscándonos ahora. Si regresamos al distrito y ellos no están, entonces no habrá valido la pena huir.
- Es razonable - Libia está algo tensa y se nota en su postura.
- Entonces no podemos quedarnos aquí sentados de brazos cruzados.
- ¿Qué quieres decir con eso?
- Que hay que hacer algo para detenerlos. A los del trece - Lenny frunce el ceño con desconcierto - se tienen que dar cuenta de que no son queridos; que lo que hacen es hacer daño. Deben darles una lección.
- No lo creo niña.
- Pues yo sí.
- ¿De qué hablas Eli? ¿Estás queriendo insinuar que ir contra ellos es la mejor opción?
Escucharlo de él me hace dudar; pero no me sentiré tranquila luego de saber que ellos siguen allí y los demás en Panem están padeciendo.
- Si ellos actúan en bajo perfil… tal vez se pueda hacer lo mismo - comenta Lenny con una sonrisa burlona.
- Espiarlos a ellos, ser su sombra - razono en voz alta.
- Estás hablando en plural Eli.
- Tenerlos en la mira, para luego buscar refuerzos y atacarlos en grupos pequeños. Como comenzó realmente la guerra en los Días Oscuros.
- Siguen hablando en plural - mi hermano se nota dudoso y asustado. Para nada le gusta el plan.
- Lenny necesito hablar algo primero.
Libia conduce a su esposo a la siguiente habitación y cuando desaparecen, solo diviso sus sombras, lo cual delata sus acciones. Mientras tanto mi hermano solo se remueve en su asiento junto al mío y siento el temor emanando de él.
- Dime que no estarás pensando en tonterías. Prométeme que no jugaras a los héroes de acción Eli - sus ojos grises me insisten con fervor.
- Yo no he dicho nada… lo juro - me defiendo - solo fue un comentario. Obvio no haré semejante disparate. Mamá estaría atacada - sin embargo no logro convencerlo por completo. Es increíble como este niño puede retarme de ese modo.
- Elizabeth no estoy muy contento con este tema y menos con lo de ese chico psicópata.
- ¿Y tú crees que yo no? - duda por un instante y regresa a su postura.
- Igualmente te lo diré nuevamente - se cruza de brazos e intenta ignorarme.
- Lo siento ¿si? Me siento como una tonta. Debí decirle a nuestros padres, ellos quizá hubieran hecho algo al respecto antes… fui una idiota - y así me siento ahora. Completamente.
- No Eli, tu no les dijiste porque de seguro estabas asustada, ¿no? - asiento para afirmarle. No deseo hablar de lo sucedido en su casa -. Ellos vendrán por nosotros.
Sonrío por su optimismo y comprensión. Ya extrañaba tenerlo cerca.
Nos quedamos en silencio por un minuto hasta que divisé movimiento en la habitación y Libia, seguida de Lenny, salían de la misma. Estaban serios y apacibles.
- Ustedes regresarán a casa… - comienza Lenny, pero de inmediato lo interrumpo.
- ¿Cuándo? Tal vez ya estén buscándonos. Hay que salir por ellos - me dispongo a salir, cuando una mano cierra la puerta improvisada.
- Ellos deben estar de guardia ahora. Son las seis de la tarde y no será conveniente que salgan.
- Eso es cierto querida. Será mejor que pasen la noche aquí - conviene Libia - les serviré la cena.
Ella se va a lo que al parecer es la cocina y solo nos quedamos donde estamos Lenny, mi hermano y yo; en silencio, con distintos pensamientos, diferentes perspectivas y un solo temor. ¿Qué pasaría si se cumple lo que me dijo Logan? ¿Serán capaces de matar a mi familia y a mí? ¿Lo harán?
Luego de pasados unos minutos, Lenny suspira con pesadez y habla con precaución en sus palabras.
- Los ayudaré a que regresen con sus padres… pero primero tendrán que ser sigilosos.
- ¿Ahora? - pregunta alarmado mi hermano.
- No ahora, pero si más tarde - lanza una mirada furtiva hacia la cocina y luego se vuelve hacia nosotros -. Tu información es valiosa, así que podremos delatarlos y dar un paso…
- Entonces eso quiere decir… - trato de seguirle el hilo.
- Que tal vez ese grupo tenga sus horas contadas desde ahora.
Pov Katniss
El chico nos guía donde al parecer mi hija huyó. No hemos conversado nada, primero porque no deseo descargar toda mi rabia en él y terminar golpeándolo con una piedra en la cabeza. Y segundo, porque mis pensamientos están solamente en encontrar a mis dos hijos.
Peeta en todo el trayecto me ha tomado de la mano y se lo agradezco. En estos momentos de tensión y angustia, su cálido tacto me hace sentir mejor. Haymitch no ha hablado tampoco en todo el camino, pero si puedo sentir su mirada envenenada hacia el chico. Logan, creo haber escuchado. Solamente su apellido me llamó la atención y supe, por una voz en mi interior, que ese apellido traía dolor y algo más. Y no le reprocho.
Ya la oscuridad del bosque me abruma y comienzo a impacientarme de nuevo.
- ¡Elizabeth! ¡Eli! - grito y solo consigo como respuesta mi propio eco -. ¡Eli!
- Esto es decepcionante. ¿Cómo están seguros de que no nos está tomando el pelo? - interviene Haymitch en voz baja -. Quizás todo fue planeado.
- No fue así - responde el chico deteniéndose con brusquedad -. Como les dije, no tendría por qué hacerlo. Fue mi culpa - esto lo dice ya en un susurro.
- Que bueno que lo admites; pero ahora concéntrate y dinos por donde se fue - interviene Matías.
- Creo que mejor es detenernos, ya está muy oscuro y no sabemos que nos podamos encontrar.
- ¿Detenernos? ¿Pero es…? - Haymitch detiene la lengua de Matias antes de que diga una barbaridad en contra del chico. Ese chico ha demostrado más que cariño hacia mi hija y eso… sinceramente me asusta.
- Ya basta, dejen de discutir. No estamos aquí para pleitos - Peeta mira con detenimiento a Logan y luego pasa por Matías -. Tranquilo - le dice en voz baja, mientras que su padre le destapa la boca lentamente y se coloca a su lado con el ceño fruncido hacia Logan.
Todos nos quedamos en silencio y pudimos apreciar nuestro alrededor. Aunque era de noche, la luz de la luna de filtraba y podías ver (no con mucha nitidez).
- ¿Conoces este lugar? - me pregunta Peeta en voz baja. Yo examino a mis lados y escucho con atención. Había entrado a un bosque siempre, pero este es distinto… algo peligroso.
Sacudo la cabeza en respuesta y me aferro más a él. Tener a nuestros hijos desaparecidos es una sensación completamente devastadora. Me dejo caer sobre una raíz de árbol y comienzo a llorar en silencio.
- Tranquila Katniss, vamos a poder encontrarlos.
- ¿Y si no? ¿Qué pasa si no, Haymitch?
- Hay que ser positivos Kat - me alienta Peeta, pero yo sé que está tan dolido como yo. Siempre él queriendo animarme. Por eso es que lo necesito tanto.
- ¿Dónde iremos luego? ¿Acaso tienes una pista? - Matías interroga con enojo a Logan y este último se inmuta ante su actitud.
- No tengo una pista, pero… hay que seguir avanzando. En la mañana - reitera.
- Como sea.
- Ya basta - Haymitch interviene y aleja a su hijo del chico -. Cálmate, solo empeorarás las cosas - le dice con severidad y se sienta junto a él, no sin antes dirigirle una mirada de apatía hacia Logan.
Pasamos así alrededor de media hora y no consigo descansar; simplemente no puedo alejar de mi mente que ellos no están y el estar pasando por esto de nuevo me hace sentir más dolor e impotencia de no poder hacer nada.
- Tengo un mal presentimiento - le comento a Peeta con temor. Él se acomoda junto a mi y comienza a acariciar mi cabello - ¿Qué pasa si no los conseguimos?
- No podemos perder las esperanzas. Ellos son fuertes y nosotros no nos detendremos hasta conseguir con ellos.
Pero algo me dice que no está bien el estar aquí. Es como un instinto de alerta.
- Ese chico me crea curiosidad.
- ¿Cómo así? - miro a Logan y trato de ver lo mismo que él.
- No lo sé… es que desde que nos informó sobre la desaparición de Eli… tal vez no es lo que pensamos - frunzo el ceño ante su opinión y vuelvo a prestarle atención a Logan que no deja de removerse en su posición.
- Ahora no sé en que pensar. Su madre es… la verdad no sé si decir que se parece o no - muerdo mi labio y medito antes de decir -. Hasta ahora ha demostrado todo lo contrario.
Y eso es lo que me hace dudar realmente de sus intenciones. Su madre tuvo ciertos roces en el distrito y se comprobó que fue ella quien intentó asfixiarme en el laboratorio. Así que no sé hasta que punto su hijo estuvo implicado en algo. Aunque recuerdo haber escuchado a mi hija decir que ellos dos estaban juntos en la escuela y que hasta habían hecho un trabajo de historia juntos. Eso me crea una curiosidad enorme y una punzada en mi pecho me hace sospechar de algunas cosas.
¿Será que aprovecho el estar cerca de ella para poder investigar sobre mí? Quizá pudo haber sido así. O no.
Me abrazo más fuerte a Peeta y sintiendo su pecho subir y bajar por su respiración, me dejo caer dormida, aunque con la preocupación presente. Sin embargo el sueño duró poco, o eso creí, ya que cuando soñaba que había encontrado a mis hijos, un zarandeo fuerte me hizo despertar, distorsionando las caras de felicidad de mis niños. Cuando abro los ojos me encuentro a Peeta con semblante preocupado; él en silencio me toma de la mano y me hace levantar con cuidado. Mira hacia donde están los demás y me doy cuenta que están muy quietos. Haymitch y Matías están juntos, pero el último siempre con mirada fija y envenenada hacia Logan, quien no se mueve desde su posición.
- No me digas, tal vez es un truco.
- Dije silencio - repite este en un siseo malhumorado.
- ¿Qué sucede Peeta? - pregunto en voz muy baja.
- No lo sé, estábamos hablando cuando de repente él nos mando a hacer silencio y a no movernos.
Trato de divisar hacia donde Logan inspecciona con la vista y de repente alza su mano derecha, pidiendo silencio, cuando escucho el sonido de las ramas de los árboles moverse. Peeta me toma con más fuerza de la mano y por instinto da un paso atrás.
- ¿Qué es eso?
Y no termino de recibir respuesta, cuando el chico sin mirarnos siquiera nos dice con nerviosismo - ¡Escóndanse! - no se que hacer y todo me confunde - ¡Ahora! - insiste y se va acercando más a la línea del bosque - ¡Ya! - voltea y casi nos grita. Peeta me toma más fuerte de la mano y corre hasta escondernos entre la maleza, pero Haymitch y Matias no corren con la misma suerte, porque justo cuando venían hacia nosotros unos dos hombres salieron de la nada, armados y cada uno con una gorra en su cabeza, por lo que no pude distinguirlos.
Hasta que una mujer aparece y me hace propinar un grito ahogado y más aún sabiendo quien es.
- Vaya, con que te dignaste a aparecer por aquí - la madre de Logan se coloca frente a él y le sonríe con felicidad fingida -. Con que hiciste muy bien tu trabajo.
- Hola… madre - saluda entredientes y sin ninguna emoción.
- ¿Haymitch?
- Lydia - saluda con un asentimiento de cabeza y posicionando tras de él a su hijo.
- Vaya, vaya que sorpresa - sonríe ampliamente -. Nunca pensé que te vería por estos lados - su tono irónico marea.
- Bueno, vine a un día de campo… nada en especial - responde él con burla -. ¿Vienes a lo mismo? - escucho como Peeta reprime una risa y yo trato de no delatarme. Lydia no muestra emoción alguna en su rostro, pero sé que se está enojando. Creo que nunca se le pasó por la cabeza que la hicieran pasar por tonta.
- Algo así… - lo mira de arriba abajo - sin embargo tengo otros… propósitos.
Sus dos acompañantes vigilan el área con la vista y al momento en que uno depara en el lado donde estamos escondidos, Peeta me cubre más detrás de un arbusto para camuflajearnos.
- Me parece excelente - dice Haymitch con suma calma.
Ellos se quedan en silencio, retándose con la mirada, sin ningún atisbo de que seguirán con su juego estúpido a seguirle la corriente al otro. Haymitch ya sabe que hace ella y no sé si Lydia sospecha del por qué se encuentran aquí.
Ruego para tenga la oportunidad de huir junto con Matías. Me siento cobarde al estar aquí escondida y ver que ellos están allá en posible peligro. Miro a Peeta y sé que piensa lo mismo.
- Siempre supe que algo en ti estaba mintiendo - comienza él con desprecio - debí suponerlo.
- Créeme Abernathy, que para mí fue todo un reto.
- ¿Qué quiere? - interviene Matías con enojo - ¿Interrogarnos?
- Tal vez querido - ella empieza a andar a su alrededor - no pensaba hacerlo así, pero mi hijo tuvo la iniciativa - señala a Logan y este solo se mantiene estático en su sitio -. Fue de gran ayuda, ¿sabes?
- ¿Ayuda para qué?
- ¿Para qué? - ríe falsamente - digamos que solo es por motivos que no creo que estés al corriente; pero tu padre sí - Haymitch no se mueve y parece no respirar; solo su mirada envenenada lo dice todo.
- Ya déjalos - interviene Logan en voz baja.
- ¿Qué dices?
El chico se pone erguido y se enfrenta a ella.
- Dije que ya déjalos - dice esta vez en voz más alta -. No tiene caso, todo esto es absurdo.
Miro a Peeta en busca de respuestas y este solo observa con atención la escena. Tengo ganas de correr hacia ella y golpearla con fuerza; más aún porque nos quita tiempo para buscar a mis hijos.
En eso caigo en cuenta que quizás ellos… no, no pueden tenerlos.
Los dos hombres no dejan de husmear a su alrededor y tengo el presentimiento de que en cualquier momento depararán con nosotros.
- Creo que no tienes la moral de decir eso hijo, no después de haber colaborado.
- ¿De qué estás hablando? - se adelanta Matías ya con sus puños cerrados.
- Solo llévenselos, no quiero discutir aquí - ordena ella sin volverse siquiera y a continuación los hombres van y sostienen a Haymitch y a Matías.
- ¿Qué haces? ¿No ves que ya no vale la pena? - le reclama él a su madre, quien solo lo ve directamente.
- No tienes por qué opinar al respecto, así que si sabes donde están los otros es mejor que lo digas ahora - lo toma de la muñeca con fuerza - o ya sabes…
¿Cómo se atreve a amenazar a su propio hijo? Es una desgraciada y ya estoy a punto de salir del escondite, cuando Peeta me sostiene de la cintura y me hace caer junto a él.
- ¿Qué? ¿Pretendes que nos quedemos aquí sin hacer nada? - pregunto en susurros.
- Si él nos pidió que nos alejáramos es por algo Katniss - dice entredientes mientras vemos como Haymitch y Matías son conducidos hacia el bosque; no sin antes ver como este último forcejeaba con su opresor, hasta que por fin pudo zafarse, golpeándolo luego en la mandíbula con su puño.
En eso comienzan una pelea que me preocupa demasiado, ya que ese hombre puede en cualquier momento hacerle más que daño a él. Logan y Lydia salen de su discusión privada y corren hacia el espectáculo. En ese instante no logro ver a Haymitch y eso me indica que se lo han llevado. Lloro de impotencia y ya no puedo mantenerme oculta, no si veo como ese tipo golpea al hijo de mi mentor.
Logan interviene rápidamente y de un movimiento brusco es apartado por su madre, quien con un simple movimiento termina dándole en el cuello a Matías y este cae al suelo de inmediato. Yo me tapo la boca para reprimir un grito y abro los ojos de par en par. Peeta está horrorizado al igual que yo y está a punto de levantarse para ir con él, cuando escuchamos la voz colerizada de Lydia.
- Que sea la última vez, ¿me oíste? - grita -. Ahora más bien ponte en marcha y pide que te lleven al dos. Ya no haces falta. Eres igual que tu padre - dice con real enojo -. Si ellos están aquí, entonces los Mellark no deben estar muy lejos. Yo me encargaré de ellos - y con esto último, así sin más, da media vuelta y se interna nuevamente en el bosque dejando a Matías inconsciente en el suelo y a su hijo desamparado.
No puedo creer lo que pasó y mis piernas tiemblan. Las lágrimas surcan mi cara y lo primero que hago es correr hacia Matías. Lo volteo y llevo mi mano cerca de su nariz. Está respirando, por lo que está solamente inconsciente. Peeta está a mi lado intentado manejar su enojo.
- Hay que hacer algo, tenemos que ir por Haymitch. Seguro ellos saben del paradero de los niños. ¿No es así? ¿Ah? ¿Esto es lo que venía atormentándote todo este tiempo? - la cara de Peeta se pone roja por el enojo y temo a que llegue a lastimar al chico.
- Yo… yo… - Logan se lleva con nerviosismo las manos a la cara y se deja caer al suelo de rodillas. Algo me dice que él no nos dijo la verdad desde un principio, pero sin embargo no todo lo hizo bajo su propia voluntad.
- ¿Qué fue todo eso? ¿Ella sabe dónde están Eli y Dylan? Responde por favor - lo zarandeo con impaciencia y él solo se mantiene igual.
- Es inútil, todo fue un vil engaño - insiste Peeta con rabia -. Hay que seguirlos ahora, no podemos perder tiempo - toma a Matías en brazos -. Será mejor que nos guíes de una buena vez por todas o si no…
- Ellos no los tienen… quizás no los tengan.
Lo miro sorprendida por su declaración, pero de inmediato un presentimiento me invade de golpe.
- Entonces…
Logan al fin alza la cabeza y me mira con sumo arrepentimiento en sus ojos. Solo algo así lo vi, y fue cuando vi morir a Cato en manos de los mutos.
- ¿Por qué dices eso?
- Porque se supone que yo… que yo los llevaría con ellos.
Pov Elizabeth
Sigo mirando por la ventana; no me he despegado de ella desde que me desperté. Aunque no sé si de verdad dormí toda la noche. Estoy muy nerviosa y ansiosa. Quiero regresar a casa con mi familia, pero sé que el camino no es fácil; no si esos grupos están desplegados por la zona. Lenny nos dijo que hay que ser silenciosos y precavidos en todo el trayecto, pero me preocupa que mi hermano no cumpla con eso de ser precavido. Mi hermano es muy curioso y tiende a distraerse con facilidad. Tal vez lo amarre a cintura y caminemos juntos.
Pienso y pienso en tantas cosas a la vez, ninguna idea se queda quieta y por más que lucho de pensar cosas positivas, siempre hay algo que me retrae. ¿Qué pasa si nos ven? ¿Nos capturarán? ¿Nos torturarán? Logan me dijo que su madre forma parte de este movimiento y eso me asusta porque si pudo atentar contra mi madre, igual puede hacerlo con nosotros.
- ¿Nerviosa?
Me sobresalto a tal manera que pego un brinco. Mi hermano sonríe ante lo que vio y yo solo le respondo sacándole la lengua. Un gesto muy infantil.
- Ahora con tu susto mucho más.
- No debes preocuparte. Lenny se conoce este bosque como la palma de su mano, no creo que nos vayamos a perder.
- Lo dices tan sencillo, pero no sabes de las cosas que pueden pasar allá afuera.
- Lo sé, estuve internado en él dos días y no fue para nada lindo - abre sus ojos con exasperación.
- Tal vez… tal vez estemos pronto a salir de esto, ¿no crees? - sigo la línea luminosa que deja el sol ante el amanecer y me dejo perder en él. Un rayo de esperanza.
- Si, tal vez - mi hermano me abraza con fuerza y nos quedamos así hasta que vemos el cielo todo iluminado con la luz del día.
Si hacemos lo que Lenny y yo pensamos anoche, entonces podríamos conseguir más información y llevárselo a los superiores del gobierno. Mis padres, Haymitch y hasta Effie tienen contactos que nos podrían facilitar la llegada de dicha información. Sería como un juego de espías. Lo malo, es que no esto es la realidad y las cosas no se solucionan tan fácil.
Libia preparó un desayuno muy bueno y así recargamos nuestras energías. Lenny ya tenía todo listo para el viaje; se guindó un pequeño bolso de cuero negro, el cual no quiso soltar hasta que salimos de la casa. Al salir del sendero que colinda con el camino hacia su casa, nuestra caminata se hizo más rápida y cautelosa. Lenny va al frente guiándonos, mientras que mi hermano y yo vamos en el medio y por último Libia, quien cuida nuestras espaldas. El clima está a nuestro favor y el sol también, así que no tenemos por qué preocuparnos por la lluvia, la cual si nos retrasaría todo.
Después de casi una hora de caminata, Lenny nos dice que nos detengamos para descansar y supervisar el área. Libia y mi hermano se sientan a abanicarse por el calor y yo decido acompañar a Lenny quien ahora observa el paisaje frente a nosotros. Hay un valle abajo, donde se ven las pequeñas edificaciones del trece, unas pocas, ya que ellos siguen su vida subterránea. Tenemos una buena vista y me dejo embelesar por un momento.
Él se mantiene en silencio a mi lado y yo sigo con la curiosidad de saber más sobre su pasado. Puede que suene que soy muy entrometida, pero su vida a escondidas del gobierno del trece no es algo con el que te topes todos los días.
- ¿Trabajaste muy cerca de Paylor? - pregunto con cautela. Él sigue sin prestarme atención, o eso supongo yo, ya que ni se voltea a mirarme. En cambio yo espero con paciencia a su respuesta.
- Algo… sí, podría decir que sí.
Me quedo en silencio de nuevo pensando en que decir ahora, pero las palabras salen por sí solas de mi boca.
- Entonces conocías muy bien los planes de gobierno y esas cosas.
- Claro, era el asistente del secretario principal - claro Eli, es obvio -, ella era muy transparente en su trabajo, siempre nos hacía llegar sus planes y estaba muy interesada en seguir mejorando las cosas.
- Si, eso dice mi padre.
- No entiendo como hay personas que ponen en duda eso todavía.
- No todo es perfecto en el mundo. Mira donde estamos.
- Eso es cierto - su tono de voz recae -. Nunca me imaginé que llegaría a escapar como un delincuente por culpa de esas personas.
- Tu no eres un delincuente. Ellos sí por querer algo que no les pertenece.
- Lo sé, pero… igual te pesa, más aún cuando tienes una familia - mira a sus espaldas y sonríe al ver a Libia compartiendo una manzana con mi hermano -. No quería esto para ella. Se merece algo mejor.
- Pues… se ve que ella te ama. De no ser así no estuviera todavía contigo. ¿No crees? - él ríe en respuesta y regresa la vista hacia el distrito.
- Eso me dice todo el tiempo - suspira - ¿Sabes? Te pareces mucho a ella.
- ¿Yo? ¿En qué?
- Las dos tienen un alma pura. Siempre pensando en hacer el bien - eso si me sorprendió.
- Vaya… y yo pensé que todo lo hacía mal. Gracias.
Después de allí seguimos la marcha y ahora con más prisa. Casi estamos en el mediodía cuando nos detenemos a tomar agua y a refugiarnos del sol por un momento. El calor del verano es agobiante. Sin embargo tenemos que continuar la caminata, siempre teniendo los ojos muy abiertos.
- No hemos salido todavía de su zona de vigilancia. Ellos suelen merodear estos lados - nos dice a todos desde su posición y sin dejar de observar a su alrededor. Mi hermano me toma de la mano y mira nervioso hacia los árboles.
- Tranquilo él sabe lo que hace - le trato de calmar y él solo asiente con su cabeza en respuesta.
Libia no ha dicho nada en el camino y eso me extraña, pero prefiero dejarlo así y no permitir que mi imaginación vuele. Pero esto no dura mucho, ya que al llegar a una intersección Lenny nos pide que nos detengamos y que hagamos silencio.
- ¿Qué pasa?
- Silencio - le pido a mi hermano y de pronto escucho pasos a lo lejos.
- ¿Qué es eso? - Libia se posiciona detrás de mí y mi hermano.
Lenny le hace una señal de silencio y se va acercando al camino que conduce hacia su izquierda. Con sigilo camina y saca de su bolsillo una navaja. Mi hermano se apega más a mí para no ver. Estoy nerviosa, algo me dice que no está bien el que estemos aquí.
- ¿Y si corremos? - pregunta mi hermano en susurros, pero yo lo tomo con fuerza del brazo para que no cometa tal estupidez.
Una voz se distingue entre la maleza y eso le da pie a Lenny para asomarse más, lo cual hace y después lo deja pasmado en su sitio. Libia nos acerca más a ella y trata de alejarnos, pero al ver como él no hace nada y solo se queda estático como piedra, eso me da el impulso de ir a ver también. Libia no le da tiempo de agarrarme cuando yo doy un paso hacia adelante y caminando hacia él con más prisa siento la urgencia de averiguar lo que pasa. Siento las miradas de Libia y mi hermano, para cuando ya estoy al lado de Lenny, este me mira con reproche y me da un empujón hacia atrás. Veo en su mirada advertencia, pero yo no le hago caso. Esquivo su otro empujón y eso me da oportunidad de ver lo que sucede.
Allá, a unos metros más abajo y siguiendo el camino contrario a nosotros, dos hombres forcejean con otra persona que lucha por no ser llevada. Están vestidos de negro, pero no tienen ningún uniforme, lo cual es raro, ya que si son guardias llevarían su identificación.
- ¿Sabes quiénes son? - él me tapa la boca y me retiene a su lado. Pero eso no me impide seguir viendo.
Detrás de ellos aparece una mujer que vigila sus pasos en la retaguardia. No logro ver su cara, pero algo de ella me parece curioso.
- No te muevas - me advierte Lenny en voz baja. A mi parecer, él si la conoce.
Sigue tenso y eso me desespera. Excursionistas no deben ser porque no cargan mochilas y nada por el estilo. ¿Perdidos? Tampoco parecen. Sus pasos son seguros y ella no mira a sus espaldas; solo cuando se detienen de repente.
Uno de los hombres se queja y levanta su brazo para darle un golpe a alguien; no sé bien si es una persona, o un animal. Estoy confundida cuando de inmediato veo que lo repite y el otro solo se queda ahí, sosteniendo a lo que yo creo que… un momento, ese cabello lo reconozco. Abro los ojos con asombro y Lenny parece notar mi reconocimiento. La mujer sin embargo, solo camina lentamente hasta la escena y se coloca frente al herido. Yo me remuevo para que me suelte y termino mordiéndole la mano, a lo cual responde con una queja nada sutil.
- Eli… - pero no termina de advertirme, cuando yo ya estoy descendiendo para comprobar que a quien someten a golpes y amenazas es Haymitch. Y eso demuestra una cosa: si él está aquí con ellos, entonces eso quiere decir que mis padres también.
Ellos han venido a buscarnos y ahora me pregunto con angustia: ¿estarán siendo capturados como a él?
Ya Katniss y Peeta saben el propósito de Lydia, el cual también estaba implicado su hijo. ¿Será que podrán perdonarlo? ¿Podrán Eli y Dylan reencontrarse con sus padres?
Sé que me tardé más para publicar este capitulo y créanme que fue para mi muy frustrante, ya que tenía toda la idea lista, pero el trabajo, sumando los días sin inspiración y ahora los acontecimientos que están sucediendo en mi país, me estaban alejando.
Doy gracias por sus visitas y por seguir la historia. Eso me pone muy feliz y con ganas de seguir, aunque tenga días difíciles.
Les mando un gran abrazo desde Venezuela. En estos momentos siento como si viviera en Panem. Ya la revolución comenzó, pero nuestro Sinsajo lo tienen reprimido (creo que aquí no se permite hablar de política y no suelo hacerlo, pero de verdad me pega mucho esta situación).
Un beso enorme y azucarillos para todos ;)
Ady Mellark87: Holaa! Disculpa por la demora, de pana que me he pasado jejeje. Espero que te haya gustado el nuevo capitulo. La bomba está por reventarse
Voy a estudiar Artes, me gustaría especializarme en artes escénicas. Me gusta el teatro *-*
Trabajar con niños es agotador, pero te traen alegría, te contagian de su energía jajajaj
Saludos y abrazos. Bendiciones para tu familia.
BelR: Hola, que tal? Me alegro que te hayan gustado las anteriores historias y esta. Es un honor poder escribir y que ustedes lo disfruten ;)
1)Gracias por el apoyo
2)Si, Panem es un país que está super revuelto (se parece tanto a uno que conozco )
3)Alan es muy fuerte, él apoyará mucho a los Mellark.
4)Katniss y Peeta ya fueron en búsqueda de sus hijos, pero hay algunas complicaciones (en el nuevo capitulo lo reseño)
5)Jejeje tranquila, la presidenta Miller no es Snow… pero estás cerca…
Azucarillos para ti!
Tinazuaje: Creo que intriga es mi segundo nombre jejeje ya falta muy, pero muy poco para que todo se resuelva ;) Saludos!
Hinata: Gracias! De verdad me pone muy feliz leer que les encanta el fic :D estoy contenta de que lo disfruten, a pesar de los enredos y mis ideas locas jajaja
Disculpa por haberme demorado tanto, no quiero que se me haga costumbre para el próximo no haré tan larga la espera. Saludos.
