29: Jaque Mate
28 de Diciembre
"¿Así que sólo era amor fraternal?" Peggy preguntó con un claro tono de disgusto en su voz, sin embargo no se veía sorprendida, ni exaltada.
Steve soltó un suspiro.
"Lo intenté, lo juro"
"Pues no hiciste un muy buen trabajo" Peggy dijo aún firme pero con mirada suave, se sentó en la silla vacía a su lado, le acarició lentamente la mano, Steve le regaló una sonrisa rota.
"Ya estoy cansado Peggs, cansado de mentir, de ocultar, de vivir tan acorde a todas las normatividades ¿Para qué? Para igual morir" La voz de Steve era menos grave, iba perdiendo fortaleza al mismo tiempo que su piel perdía pigmento, ella asintió.
"Lo entiendo Steve, pero no has pensado en él"
"¿Qué no he pensado en él? He vivido los últimos 27 años por él y para él" Steve dijo exasperado y ella negó con la cabeza, su mirada castaña tornándose maternal.
"¿Qué va a pasar cuando Howard venga a visitarte? Tony no piensa detenerse, ni ocultar lo que siente. Ese niño tiene más valor del que tú y yo hemos tenido en la vida, va a enfrentar a Howard y al mundo entero si es preciso. ¿Ya pensaste en eso? Howard no solo te va a odiar Steve, es muy probable que desherede completamente a Tony y el transcurso de los hechos en el mundo lo necesita"
Steve se quedó callado un momento intentando controlar lo que diría, intentando no gritar que le importaba un bledo lo que fuese a pasar con el mundo, que le importaba un carajo lo que Howard fuese a opinar, que ya estaba cansado de tener que llenar tantas estúpidas expectativas.
"Él no le debe nada al mundo, tal vez lo mejor sería que se retirara del ojo público, que viviera una vida tranquila…"
"Oh, una alegre vida tranquila campestre" Peggy lo interrumpió comenzando a exaltarse "¿Con quién? ¿Contigo? No te queda mucho tiempo Steve"
Y esas últimas palabras le habían cortado el habla.
"¿Cuánto?"
Peggy suspiró y clavó la mirada en el piso, no había dado la noticia de la mejor manera.
"Los médicos aún no saben, hacen falta más estudios, más estadísticas, se tiene la teoría que el suero se está desvaneciendo inexplicablemente rápido, está acabando internamente contigo, le hicimos varios estudios a Bucky, su suero también va desapareciendo pero en un envejecimiento muy lento y desapercibido… No sa…"
"¿Cuánto Peggs?" Steve insistió con voz más calmada. Ella tragó difícilmente.
"No más de 6 meses Steve"
El Capitán cerró los ojos y se hundió más en las cobijas, el constante sonido del suero recordándole lo real de su situación.
"¿Él lo sabe?" Steve preguntó preocupado y Peggy bajo la mirada.
"No le he querido decir nada"
"Gracias, no lo hagas"
Peggy permaneció en silencio unos minutos más, hasta que observar a Steve se hizo demasiado doloroso y sus ojos comenzaron a humedecerse, se puso de pie y plantando un suave beso en su frente cerró la puerta del cuarto, al salir observó a Tony sentado en la sala de espera, lloraba en silencio y por su aspecto Peggy dedujo que no había dormido o comido en varios días.
"Tony, acompáñame. Necesitas comer algo"
"No, yo solo, iré con Steve un momento más. No me dejan quedarme en las noches por ser menor…"
Peggy sintió que el corazón se le rompía porque el Tony que ella conocía no era nada parecido al que había leído, este Tony era tan gentil, tan transparente, confiaba ciegamente en las personas que amaba y no tenía miedo a amar. Sonrió nostálgica, Steve le había ahorrado demasiado sufrimiento por el simple hecho de estar, por primera vez en años no notó que se trataba de un chico de 16 años y su ex prometido, sino simplemente de dos personas que se amaban. Sonrió.
"Hagamos un trato, yo te doy mi pase nocturno para que te quedes, y tú vienes a mi apartamento a bañarte y cenar algo" Peggy dijo sincera y Tony se mordió el labio pensativo, dio una mirada por el pasillo y al cabo de unos segundos asintió.
"¿Cómo te sientes?" Tony preguntó, su semblante había mejorado notablemente y vestía ropa de su talla de nuevo, unos jeans deslavados y una hoodie negra, Steve sonrió al verlo.
"Creí que no se permitían menores de edad en la noche"
"¿Genio, recuerdas?" Dijo con una carismática sonrisa y Steve estiró la mano para tocarlo, sonrió.
"Me siento bien" Mintió y Tony asintió.
"¿Te han dicho algo?" Tony preguntó con un nudo en la garganta y Steve sintió un aire colado por el pecho.
"Hacen falta más estudios, más tiempo" Mintió, su mirada rota pero una tenue sonrisa en la comisura de los labios, hacía todo por permanecer firme. Tony permaneció estático.
"Ven" Steve dijo y recorrió su cuerpo en la cama individual, Tony sonrió y subió de inmediato haciéndose un hueco entre el tanque de oxígeno y el cuerpo de Steve, plantó un suave beso en sus labios.
"Pedí licencia en la Universidad" Tony murmuró en voz baja y Steve buscó su mirada, lo observó con severa desaprobación.
"No, por ningún motivo vas a dejar de ir a la Universidad por cuidarme" Steve involuntariamente lo dejo salir como un regaño, la mirada de Tony se volvió más brillante.
"No es una decisión que tú tomes"
Steve se llevó la mano sin canalizar a la frente y cerró los ojos.
Las palabras de Peggy retumbando en su mente. A él le quedaba muy poco tiempo, cualquier acción que hiciera tanto decirle a Howard, como permanecer enfermo repercutiría directamente en Tony. Si Howard lo desheredaba en menos de 6 meses Tony estaría sin él y sin Stark Industries, sin sus padres, y podía jurar que la prensa se lo tragaría en semanas. No, no podía permitirse eso. Pero Peggy tenía razón, Howard no duraría mucho en venir a verlo y por supuesto que notaría el trato que tenía con Tony.
Mierda. Debía hacer algo rápido.
29 de Diciembre
"¡Por supuesto que no! Está en su lecho de muerte, dejen al hombre vivir en paz" Peggy dijo casi gritando y colgó el teléfono, sus brazos cruzados al pecho y caminando como león enjaulado en el pequeño estar del cuarto de hospital de Steve.
"Nadie se había referido a esto como un lecho de muerte" Steve dijo en voz lejana y Peggy que lloraba en silencio levantó la mirada, Steve la conocía casi tan bien como a Tony y sabía que no lloraba de tristeza sino de coraje, una aguda mezcla entre rabia e impotencia.
"Disculpa Steve, no era mi intención despertarte" Peggy dijo sincera sin poder realmente quitarle la mirada a Tony que dormía aferrado al cuerpo de Steve, respiraba tranquilamente y Peggy no solo sintió un espasmo frío en el corazón sino también unas absurdas ganas de llorar.
"¿Quién era?"
"No le des importancia, es una estupidez"
"Para alterarte así no parece una estupidez" Steve insistió y Peggy soltó un lánguido suspiro.
"El gobierno sabe que no te queda mucho tiempo, quieren extraerte el poco suero que te queda para preservarlo" Peggy dijo realmente indignada y Steve sintió un golpeteo en el pecho.
"Wow, supongo que está mejor con ellos que con un moribundo" dijo en un patético intento de broma y Peggy lo fulminó con la mirada.
"No es gracioso Steve, es suicidio" Peggy dijo molesta y él se dio cuenta que seguía con el natural hábito de pasar su mano por la longitud de la espalda de Tony pare arrullarlo, sonrió.
"¿Es muy grave?"
Peggy soltó una risa algo histérica
"¿Grave? Si accedieras a eso te quedarían horas, días" dijo molesta y Steve tragó difícilmente.
"¿Qué les dijiste?"
"Que por supuesto que no lo haré, ni tú"
Steve asintió. El cuerpo entre sus brazos comenzó a moverse aflojerado, Peggy sabía que probablemente Tony abrazaría más a Steve o lo besaría, o haría cualquiera de esas cosas que ella hubiese hecho en su lugar, no tenía nada contra el chico, pero tampoco estaba lista para verlo con sus ojos.
"Iré por un café" dijo y sin esperar respuesta salió del cuarto.
30 de Diciembre
"Jaque Mate, de nuevo" Tony dijo con una sonrisa cansada y eliminó al rey de Steve del tablero.
"No logro ganarte, desde que tienes 7 años no logro ganarte" Steve dijo verdaderamente frustrado, él mismo le había enseñado a jugar ajedrez ¿Cómo era posible que ya no pudiera ganarle jamás?
"Pero haces un buen trabajo" el adolescente dijo sincero y Steve soltó una risita.
"Es el consuelo de los perdedores"
Tony sonrió anchamente y le dio un suave beso en los labios, Peggy entró corriendo sin tocar la puerta, ambos hombres saltaron asustados.
"Peggy, avisa si eres tú, casi muero de un infarto" Tony dijo exaltado y la sonrisa de Steve se esfumó al notar el semblante de Peggy.
"¿Pasa algo?"
"Howard, está en el hospital. Viene para acá" Tony se levantó como resorte de la cama de Steve, su mirada borrosa y su estómago dando vuelcos impresionantes, Steve sintió un nudo en la garganta.
"Tony ¿Quieres venir conmigo?" Peggy insistió intentando sonar dulce.
"No, Steve y yo hablaremos con él" dijo tomando la mano de Steve, el Capitán sintió un súbito mareo.
"Tony, déjame hablar con él a solas un instante, después si quieres lo hacemos" dijo intentando sonar gentil, lo menos que necesitaba era un arranque impulsivo por parte de Tony.
"Pero creí que lo haríamos juntos"
"Sí, pero también es mi amigo. Me gustaría un momento con él"
"Anda Tony, ven" Peggy insistió algo nerviosa y después de unos segundos Tony asintió soltando la mano de Steve.
"Tony, no sabía que estuvieras aquí" Howard dijo con voz severa, apenas iba entrando a la habitación y aunque creyó ver la mano de su hijo sosteniendo la de su amigo al volver a enfocar la mirada notó que era una mala broma de su mente, se sintió aliviado.
"Llegue esta mañana" Mintió y su papá asintió.
"Nos regalan un momento" dijo demandante y Peggy después de darle un beso en la mejilla salió, Tony siguiéndola. Howard cerró la puerta con seguro.
"¿Cómo te sientes?" Preguntó y caminó hasta él, se sentó a su lado
"¿Peggy te dijo?"
"Sí"
"Oh, pues entonces no hay más que decir" Steve dijo serio y Howard enterró su rostro en sus manos, comenzó a llorar audiblemente, Steve lo miró perplejo, jamás en toda su existencia lo había visto llorar tan escandalosamente. No supo que hacer.
"Vamos Howard, es normal, es vida y muerte" Steve dijo intentando tranquilizarlo y Howard lo tomó de la mano, Steve tragó pesadamente.
"Es solo que… No sé qué salió mal, los cálculos del suero eran precisos, Bucky no presenta ninguna de estas patologías"
"Bucky y yo hemos vivido vidas muy distintas" Steve dijo con una sonrisa y Howard asintió sin estar realmente convencido.
"No puedo hacerme a la idea de no tenerte, eres mi mejor amigo Steve"
Auch.
Steve asintió y tragó audiblemente.
"Tienes a María y a Tony, eres un hombre con mucha suerte Howard"
Howard de repente dejo de llorar y levantó la mirada cristalina.
"Tony… quedará destrozado sin ti" Howard dijo en un murmullo.
"No, él, él estará bien" Steve intentaba repetírselo a sí mismo, hacerse a la idea.
"No tienes idea lo mucho que te quiere"
Oh, claro que lo sabía.
"Y yo a él"
"Creo que fuiste mejor padre tú que yo" Howard dijo con una risa ahogada en lágrimas y esa era justamente la dosis de culpa que Steve necesitaba para explotar, su voz comenzó a temblar.
"Nunca lo quise como hijo" Steve tuvo el valor de decir y Howard clavó su mirada confusa en sus ojos azules.
"¿Entonces?"
"Siempre hubo algo más Howard" Steve murmuró sin decir realmente nada pero expectante a las reacciones de Howard, las cuales le indicarían si era seguro confesarse o callar.
Howard se puso de pie inmediatamente, su mirada mutando de tranquila a letal, sus labios tensos y su ceño fruncido. Oh no, no era una buena idea. Steve intentó reparar el daño.
"Como una conexión con tu hijo, como si hubiese sido un hermano mío en alguna otra vida" dijo estúpidamente intentando ganar de nuevo la confianza de Howard, quién permaneció de pie observándolo meticulosamente, el monitor cardiaco delató su evidente taquicardia.
Mierda.
"Oh" Howard dijo al cabo de un minuto eterno y su mirada de nuevo se suavizo "Disculpa, pensé… atrocidades"
Steve sintió una daga en el pecho.
Atrocidades.
"No, algo así como Peggy y tú" Steve dijo intentando no sonar enfermo o lunático, Howard asintió sonriendo.
"Sí, entiendo"
Se sentó de nuevo y Steve se sintió seguro pero miserable.
Definitivamente no era una buena idea decirle algo a Howard. Peggy tenía razón, como siempre.
"Steve" Howard preguntó después de un tiempo "En la otra dimensión que habitaste, ¿El suero también comenzó a desvanecerse?"
Steve asintió, enterró su cuchara en la gelatina y la sorbió aún con la vista fija en Howard.
"¿De esta misma manera?"
"No, más como Bucky" Steve dijo recordando perfectamente lo que Tony le había explicado una y otra vez.
"No comprendo que hizo tan determinante el cambio en esta dimensión, si tan…." Howard interrumpió sus palabras repentinamente, levantó la mirada desorbitada, Steve lo observó curioso.
"¿Howard? ¿Estás bien?" Preguntó algo preocupado.
"Lo lamento, debo irme, Steve… perdón" Howard dijo en un arrebato y se levantó de la silla, dio un abrazo al cuerpo de su amigo y un suave beso en su frente, salió de la habitación sin dirigirle otra mirada.
Iba corriendo por el pasillo y encontró en la sala de estar a Peggy jugando ajedrez con su hijo.
"Tony, ¿Puedes ir con Steve?" Preguntó exaltado.
"¿Pasó algo?"
"No, solo, hazle compañía un rato ¿Sí? Necesito a Peggy un momento" dijo atropellando sus palabras, sudaba notablemente y sus ojos se habían vuelto cristalinos, Tony asintió y caminó en dirección al cuarto de Steve, cuando Howard notó que estaba lo suficientemente lejos se sentó junto a Peggy.
"¿Sí?" Peggy preguntó algo preocupada de que la hubiese descubierto, porque a lo largo de estos 27 años había sido cómplice de un secreto de Steve, había mentido una y otra vez para protegerlo, para que Howard no odiara al Capitán, para mantener esa amistad tan turbulenta.
"Fue mi culpa" Howard dijo sin ser realmente consciente de sus palabras.
"Tal vez si lo explicaras…."
"El viaje dimensional, no hizo daño físico inmediato pero agotó el suero, las dos veces que Steve viajo a esa dimensión décadas de sus vida se restaron, yo no lo sabía, y no puedo creer lo estúpido que fui, como no lo calcule adecuadamente, Peggy, él está muriendo por mi culpa" Howard dijo con ojos llorosos y voz quebrada, la agente lo observaba atónita, no sabía si golpearlo, si gritarle, si llorar o simplemente permanecer en un silencio asfixiante. Observaba al hombre tan destruido, con el peso de la culpa hundiéndolo. Se puso de pie y lo abrazó.
"No lo sabías, nadie lo sabía"
"Debes jurarme Peggy, jurarme que no le dirás nada de esto a Steve, me odiaría" Howard dijo en un murmullo, sus ojos llorosos y Peggy simplemente sonrió nostálgica, las mismas palabras que Steve había usado hace 27 años para pedirle que guardara el secreto de Tony.
Peggy Carter siempre tan llena de secretos, con un temple impresionante para permanecer de una sola pieza.
Asintió
31 de Diciembre
"Mandé a Tony por tu desayuno. El hospital ya te permite comer cosas más sólidas que gelatinas" dijo con una tenue sonrisa leyendo el periódico.
"Peggy, estaba pensando… lo del gobierno, hagámoslo"
"¿Qué del gobierno?" Peggy preguntó sin dirigirle la mirada, leía ávidamente la sección de ciencias, siempre con el viejo hábito de encontrar algo acerca de Howard, últimamente solo leía cosas referentes a Tony.
"La extracción del suero" Steve dijo y Peggy levantó la mirada desconcertada.
"¿Qué? ¿Estas loco? Es suicidio Steve"
"Lo sé, estuve pensándolo y no puedo, no puedo permitir que Tony pase los últimos meses de mi vida al pie de la cama, ¿Sabes? Ayer me dijo que ya no tenía ganas de volver al MIT. Intenté hablar con Howard y no se portó para nada accesible, lo más seguro es que se entere pronto y le quité a Tony todo lo que puede ser"
"Tony daría todo a cambio de tenerte más tiempo"
"Lo sé, pero va más allá de mi vida, o de su vida. Su ingenio creó energía limpia, bajó los índices de calentamiento global, dio tantas oportunidades a tantas vidas…"
"Tú mismo dijiste que Tony no le debe nada al mundo" Peggy lo interrumpió desconcertada, no entendía este súbito cambio de opinión.
"¡Lo sé! es solo que ya no tengo tiempo ¿Sí? Formar la familia que anhele con él y acompañarlo por 15, 20 años más será imposible. No tengo realmente opción Peggy, si me quedo meses en espera de la muerte destrozaré su futuro, si me voy en unos días todo esto quedaría como un secreto entre nosotros tres solamente"
"Te odiará si se entera"
"Ese es tu trabajo Peggs, no dejes que se entere"
Peggy tragó difícilmente, más secretos que guardar, más personas a las cuáles debía mentirles.
"No estoy de acuerdo Steve, deberíamos esperar a que naturalmente suceda"
"Peggs, o mueres pronto como héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano" Steve dijo con voz firme y después de unos segundos ella se quebró, asintió.
"Lo entiendo" dijo en su habitual voz de teniente y se levantó de la silla, salió del cuarto para informar a los médicos de su decisión.
1 de Enero
"¿Dónde está Steve?" Tony preguntó en voz alta al encontrar la cama vacía, salió del cuarto con el peor de los pensamientos en la mente, mierda, Peggy le había pedido que fuera a recoger unas estupideces, había durado más de 3 horas haciéndolo, ¿Dónde mierda estaba Steve? ¿Por qué Peggy se la había pasado entreteniéndolo en cosas sin importancia?
"¿Enfermera… El paciente, Steve, Steve Rogers?" Tony preguntó con ojos ya cristalinos y latidos audibles.
"Esta en terapia intensiva, piso 4"
Tony corrió hacía el elevador, no, no tenía tiempo de esperarlo, corrió escaleras arriba, después de 5 minutos y una taquicardia llegó al piso 4, encontró a demasiados hombres del ejército, muchos médicos y Peggy platicando políticamente con ellos en el centro, Tony dirigió su mirada a la habitación de terapia intensiva, Steve estaba inconsciente y se notaba muchísimo más pálido, Tony se abrió paso entre la gente.
"Un verdadero héroe sin duda" Tony escuchó a lo lejos y permaneció inmóvil.
"Claro, dar lo último del suero aun sabiendo que le supondría la muerte"
"Ya no hay hombres como él"
Tony cayó en shock, permaneció completamente inmóvil por varios segundos.
No.
No.
Steve no le haría eso.
Steve jamás le hubiese hecho eso.
Dejarlo.
Una mano suave en su hombro
"¿Tony?" Peggy preguntó temerosa de que hubiese escuchado, la mirada completamente destrozada de Tony le confirmó todo.
"¿Cómo? ¿Cómo pudiste?" preguntó con una dicción clara y un odio tangible.
"Tony, tenemos que hablar"
"¡No!" Gritó molesto y aventó los paquetes por los que Peggy lo había mandado, bajó las escaleras corriendo, Peggy lo siguió.
Lo siguió hasta el sótano, donde la luz era tenue y el olor a humedad penetrante, Tony estaba hincado, lloraba desquiciado y todo su cuerpo temblaba en contra de su voluntad, ella se arrodilló junto a él, lo tomó en brazos a pesar de los jalones y gritos del chico.
En ese instante Peggy Carter se dio cuenta de lo mucho que quería a Tony Stark, no solo como el hijo de su mejor amigo, o como el ser amado de quién ella amaba, lo quería por lo que era… a pesar de todo.
"Él decidió irse, pudo quedarse conmigo más tiempo y le importo un carajo" Tony balbuceó entre llanto y enojo, Peggy sintió una pesadez en el pecho ¿Cómo explicarle?
"Tony, lo hizo por tu bien"
"¿Mi bien? No creo que me conozca tan poco para creer que una empresa y un título me importaban más que él"
Peggy soltó un suspiro y cerró los ojos.
Por primera vez se quebró.
"Tenía los meses contados" El primer secreto que había prometido guardar salió sin cuidado de sus labios, Tony levantó su mirada enrojecida.
"No es cierto, ya le habían dado una dieta regular, ya estaba mejor"
"No Tony, ya era un caso perdido, él lo sabía, él y yo y todos, solo que Steve no quiso que tú supieras"
El llanto del menor se interrumpió y la evidente falta de aire hizo que los sollozos se hicieran mucho más audibles, Peggy recorrió indulgente un mechón de cabello castaño de su rostro.
"¿Por qué ocultarme algo así?"
"Porque te ama Tony, te ama desde antes de que nacieras" Peggy dijo ya sin prestar verdadera atención a sus palabras, no podía permitir que Steve muriera dejando abismos en Tony, dejando preguntas sin respuestas, no podía permitirse a sí misma callar mientras veía la poca justicia que siempre se le hacía a Steve.
"Él pudo quedarse meses conmigo Peggy, y decidió no hacerlo" Tony dijo un poco más controlado, su voz fría y su mirada herida, se puso de pie y Peggy lo imitó, lo observaba tan perdido, tan lastimado que inclusive tuvo miedo de que Tony ya no regresara al hospital.
¿Cómo explicarle a Steve que no había podido guardar ambos secretos?
No, no podía permitir que Steve muriera solo. Debía explicarle todo a Tony, merecía saber las razones que Steve tenía para tomar esta clase de decisiones.
Abrió su bolsa negra sacando dos cuadernos, una moleskine negra y vieja y un cuaderno pequeño de piel azul marino, Tony tenía la mirada completamente perdida. Estaba demasiado molesto con Steve, más que molesto se sentía completamente abandonado, perdido y sin poder cachar una bocanada de aire, era como si de repente toda la vida se le hubiese vuelto monocromática. Conocía al hombre desde que tenía memoria, no sabía que era vivir sin Steve.
"Toma, te recomiendo que los leas" Peggy dijo y le paso ambos cuadernos a Tony. El chico volvió en sí y bajó su mirada nublada.
"¿Qué es?"
"Son de Steve, son cuadernos de los que me adueñe, es su secreto más sagrado y confío en que sabrás guardarlo" Peggy dijo y dio media vuelta.
Tony permaneció de pie atónito, tomó el primer cuaderno, el pequeño y lo abrió.
"2020, primer día de la misión.
Hoy desperté en las circunstancias más extrañas de mi vida, estaba desnudo junto a un hombre de una larga cicatriz en el pecho y tatuajes en tinta negra por el pecho y el brazo, su cabello es castaño entrecano y sus facciones son suaves, labios llenos, nariz respingada y profundas arrugas alrededor de sus ojos.
Se ve que ronda cerca de los 50 años. Cuando abrió los ojos caí en un ataque cardíaco.
¡Que ojos!
Son castaños sin embargo su mirada es la más hermosa que he encontrado hasta ahora, destellaba peligro. Me sentí tan estúpidamente perdido en cuanto pronunció mi nombre, su voz no es grave sin embargo intimida. Escapé sin rumbo alguno, pero él, él me supo encontrar.
Son las 10 de la noche, ha sido un largo y no sé si mi moral me ha vuelto loco o si toda la vida fui un loco encubierto en mi moral, estoy de vuelta en la mansión, él dijo que iría por algo de cenar y yo estoy frente a la alberca, la vista al mar es majestuosa a través de estos muros de cristal.
No sé realmente que me causa más culpa, saber que estoy casado con el hijo de Howard o estas estúpidas ganas que tengo de que ya vuelva"
Tony abrió los ojos como platos y levantó la mirada, Peggy ya no estaba, sus manos comenzaron a temblar y su corazón latía desmesurado.
Dio vuelta a la hoja.
2 de Enero
"¿No has visto a Tony?" Steve preguntó intranquilo, no lo había visto al despertar, ni el resto de la noche, y Peggy cambiaba el tema cada que intentaba abordarlo.
"No" Peggy contestó intentando mantenerse firme, tal vez había sido un error confiarle todo a Tony, tal vez el adolescente había caído en una crisis aún más grande, tal vez ya no volvería, y eso destrozaría completamente a Steve.
"Oh" Steve dijo apenas una monosílaba pero sonaba tan herida que Peggy sintió la necesidad de abrazarlo.
La puerta del cuarto se abrió, Steve levantó la mirada y vio un enorme ramo de girasoles, Tony tras de él con una sonrisa.
"Buenos días alegría" Steve sonrió anchamente, sus ojos azules opacos cobrando algo de brillo.
"Te extrañe" Steve ya no medía sus palabras enfrente de Peggy y Tony realmente jamás había medido sus acciones, se acercó y lo beso en los labios, su mano en su frente, Steve estaba helado.
"Soborné a algunos doctores porque nos dejaran ir a casa ¿Vienes?" Tony preguntó y Steve sonrió ampliamente.
"Siempre"
Casa era para ambos aquel apartamento pequeño y desordenado que rentaban en Massachusetts, un lugar pequeño e indiferente que guardaba los mejores recuerdos de sus vidas, los 3 años que habían compartido siendo simplemente ellos, sin fama, sin misiones, sin responsabilidades ni expectativas. Simplemente dos anónimos de nuevo. La debilidad de Steve no le permitía salir de la cama y la voluntad de Tony no le permitía dejar su lado.
No hicieron realmente nada, simplemente estar. Steve abrazaba a Tony mientras lo escuchaba hablando de sus futuros proyectos, el pequeño ingeniero había decidido retirar su licencia y volver a la escuela en Febrero para tranquilidad de Steve quien a cada hora se sentía más convencido de haber tomado la decisión correcta, veía a Tony íntegro, firme y no sabía realmente que lo había ayudado a estar así, pero lo agradecía.
"¿Tu primer mascota?" Tony preguntó y movió una pieza sobre el tablero de ajedrez.
"Un gato amarillo llamado maullidos" Steve dijo con una sonrisa leve y movió con dificultad otra pieza.
"¿De verdad? Creí que odiabas los gatos"
"Siempre quise un perro pero era más barato tener un gato" dijo sincero y Tony sonrió, movió otra pieza en el tablero.
"¿Tu sueño más grande?" Steve preguntó y Tony intentó sonreír, pero le fue imposible, Una vida contigo Pensó, pero sabía que no era lo más inteligente para decir en ese momento.
"Tú"
Steve sonrió y lo besó tiernamente.
"Lamento no haber podido estar más tiempo contigo"
"Siempre lo estarás" Tony dijo sincero y Steve asintió.
"Toma" dijo y con su mano temblorosa y pálida tomó algo del buró, Tony lo observaba curioso, extendió su mano para recibir lo que Steve le ofrecía.
En su mano había una cadena sosteniendo una placa, estaba rayada y algo oxidada, sin embargo se alcanzaba a leer "Steve Rogers, Capitán" Y un número de identificación. Era su placa del ejército, Tony sintió los ojos húmedos.
"Solo he amado dos cosas en la vida, la milicia y tú" Tony sonrió y lo abrazó, por primera vez en estos días rompió en un llanto silencioso, Steve sonrió enternecido y lo abrazó hasta que escuchó su respiración tranquila, lo estrujo más cerca de su pecho besando su cabello. Por un instante lo sintió tan pequeño, como aquel niño de 4 años y pijama azul y un nudo se ató en su garganta hasta dejarlo sin aire, no quería morir.
4 de Enero
"Jaque Mate" Steve pronunció ya en un hilo de voz y Tony observó el tablero sorprendido.
No podía creerlo, por primera vez en 10 años Steve le ganaba de nuevo.
"Debiste haber hecho trampa" Tony contrapuso analizando todos los movimientos sobre el tablero, Steve sonrió débilmente.
"Gané"
Tony seguía con la vista fija en las piezas, ¿Cómo era posible? Él había tenido todo enteramente calculado. Oh claro, el mover ese caballo le había dejado una línea recta a la reina, su distracción representaba la victoria de Steve, sonrió al cabo de unos minutos aceptando su derrota, tomó el juego de ajedrez y comenzó a guardarlo en su caja, caminó hasta el closet para guardarlo en su sitio. Escuchó a Steve tosiendo tras de él.
"Tony, ven" La voz de Steve era demasiado débil y rasposa, irreconocible e inaudible, sin embargo entre el absoluto silencio Tony la escuchaba nítida, se acercó a él.
"Creo que ya no me queda mucho" dijo sincero y juntando todo su esfuerzo se recorrió sobre la cama. Tony tragó audiblemente y asintió, metió su mano en su pantalón sacando algo así como una píldora azul y grande, Steve lo vio curioso.
"Es algo que hice para ti, hará que te duela menos, como quedarte dormido" Tony dijo con voz quebrada y Steve sonrió, insistió con la mirada que Tony se acostara junto a él. El chico obedeció plantando un suave beso en su mejilla.
Steve se tomó la pastilla con la poca fortaleza que le quedaba, era amarga, difícil de tragar y algo acida en su estómago, sin embargo Tony la había hecho para él así que sonrió.
"Dicen que cuando uno muere regresa a los lugares dónde amo la vida" Tony dijo en voz suave, la cabeza de Steve sobre su brazo, su mano acariciando el cabello ya plateado del Capitán y su otra mano abrazándolo, Steve sonrió débilmente, los huesos de su rostro claramente marcados, sus ojos azules completamente opacos.
"Entonces te veré pronto" dijo en un hilo de voz y Tony se tragó estas incontenibles ganas de llorar, sonrió y lo besó en los labios.
"Aunque no sea yo, estarás conmigo" dijo y Steve pasó su brazo por el cuerpo delgado de Tony.
Ambos permanecieron en silencio, la respiración de Steve era cansada y esporádica, cada vez menos audibles.
Tony contó 221 respiraciones y después, un silencio absoluto.
