Injusticia

Esto que escribo en esta bitácora, es una traducción a la terrible y cercana narración que hizo Clara a un suceso que tuvo lugar hace 9 años. Una vez acepto contarme la razón de sus heridas, al quebrarse su voz tratando de hablar decidió entregarme su diario justo en la página que narraba la anécdota, lo he transcrito aquí:

Mi padre y yo decidimos salir de Canterlot iremos un poco al norte, según escuche en casa mi padre tenía algo que hacer ahí, recuerdo la brisa del aire en mi rostro. Mi padre el unicornio de pelaje blanco y crin cian y ojos igual de claros que su crin, el que siempre porta su uniforme, sus medallas ganadas dignamente en la guardia real. Su mundo me llamaba mucho más que el de mi madre, sin embargo, ella no lo sabía, el sí y desde pequeña le pedí que me enseñara algunas cosas y lo hizo.

Íbamos en el carruaje saliendo de Canterlot yo veía por la ventana, derecha y el por la ventana izquierda, fue cuando note reflejado en su rostro cierta preocupación. Me acerqué a él esperando averiguar que le pasaba y pregunté:

-¿Qué tienes papi?

-Nada mi pequeña, solo necesito llegar rápido a Ponyville hay algo que debo corregir y pronto.

Un gran tramo del camino lo seguimos en silenció hasta que un misterioso carro golpeo al nuestro volteándolo, alcance a escuchar como las flechas alcanzaban a los conductores mientras la carroza caía sobre si misma rodando hasta terminar a un costado de la carretera entre varios árboles. Un par de los cristales rotos de la carroza me hicieron las dos primeras cicatrices, mi padre lo notó apenas se recobró. Lo primero que hizo fue abrir la puerta a la fuerza, salir y sacarme del vehiculó, recuerdo el ardor en mi espalda recuerdo mi sangre recorriéndola cálida aún. Acto seguido, mi padre me puso en su lomo y me cargo de regresó a la carretera, ahí nos esperaban tres gendarmes de la guardia real. Mi padre los observó, y con cuidado me bajo de su lomo.

-¡¿A qué se debe esto?!

-Comandante, me temo que no le puedo dar la respuesta a esa pregunta, solo diré que no es nada personal, es usted o yo- dijo uno de ellos, de pelaje gris y crin negra.

Mi padre los observó a los tres y me bajó de su lomo, con solo una mirada comprendí lo que quería que hiciera… quería que huyera. De pronto los tres guardias se lanzaron contra el al mismo tiempo, yo comencé a correr al grito de mi padre. Recuerdo como huía, hasta que una bala rozó mi lomó provocando una herida más, caí al suelo e intenté levantarme rápido, corrí un trozo más y volteé.

Vi como mantenían una pelea contra mi padre, ninguno lograba hacerle daño hasta ahora. La bala que me dio seguramente había sido un mal tiro de alguno de ellos una bala perdida. Los sables chocaban una y otra vez, estaba tan asustada y nerviosa viendo esto que no me di cuenta que faltaba uno de ellos. Me di cuenta muy tarde pues este me tomó por el lomo me puso su espada al cuello y gritó:

-¡Baja tu espada comandante!

Mi padre volteó hacia nosotros bajo la guardia y sentenció:

-¡Bastardo! ¡Libera a mi hija!

-Baja tu espada y pensare en hacerlo.

Sin más opción mi padre bajo la guardia, fue entonces cuando lo apuñalaron por la espalda, en ese momento reaccione me moví bruscamente y me soltó no sin que lograra infringirme el ultimo corte con su espada, entonces intentaron capturarme dos de ellos. El que había apuñalado a mi padre quien era también quien los lideraba se encontraba limpiando su sable, yo corrí llegue hasta el florete de mi padre y lo alce de manera inexperta. Mis agresores se detuvieron frente a mí se rieron y uno de ellos dio un fuerte tajo que me arrebato el arma de los cascos. Me invadió tanto el miedo en ese momento que no pude más que cubrir mi rostro con mis cascos y atraer lo más posible a mí, mis patas traseras.

-déjenla, no es una amenaza, ni lo será nunca -ordenó su capitán.

Con estas palabras se fueron dejándome con mi padre, me quedé un rato ahí y luego me esforcé en volver a Canterlot.

Esto fue lo que transcribí del diario de Clara, me tomó tiempo traducirlo del francés, pero creo que merece estar aquí, en mi bitácora. El resto del escrito aclaraba las razones de la muerte del padre de Clara, había sido por envidia y codicia, usurparon su lugar en el ejercitó y tres semanas después los criminales partieron a Clousdale… a sustituir al líder de las fuerzas de dicha ciudad… el pegaso que me robó mi puesto como líder de los Wonderbolts… es el mismo que mato al padre de Clara… Ahora me queda claro, porque todos me creen una traidora, es todo parte de su estrategia quiere quitar sus obstáculos, probablemente nunca existió una verdadera orden para quitarme de mi puesto. Toda mi caída fue planeada desde el principio, me corrió y a los demás les dijo que yo había abandonado mi labor… que había desertado, ahora puedo armar lo que pasó con precisión, el necesitaba que me creyeran una traidora para poder matarme sin prejuicio y poder quedarse sin problema alguno con lo que fue mio.