Cap 29 Reunión
La decisión ya estaba tomada. Misa empezaría su nueva vida a partir de hoy. No quería a Hikaru en su vida privada sino en la milicia. Quería lo mejor para él pero siendo consciente del pasado que tuvieron.
Mientras la relación fuera con respeto a partir de ahora, todo andaría sobre rieles y no tendrían peleas entre ellos. Pero el problema ahora, es que él quedó resentido hacia ella.
Hikaru no podía aceptar la ida de Misa. Él estaba convencido de que no podría ser así. La mujer que lo había enamorado, ya no estaba con él. Ahora debería continuar con su vida. ¿Cómo seguiría?
Estadio municipal de Macross
La función empezaría en breve. Max fue arrastrado por las conejitas, pero si bien se sentía a gusto con ellas. Sobre todo Kim, que parecía ser la más divertida de las tres. Se encontraban en los alrededores del reluciente estadio, antes de ingresar donde se encontraba el escenario.
-Max ¿Cómo la estas pasando?- Mientras tenía una Petit cola en la mano.
-Bien. Gracias por invitarme.
-No hay de que Lindo. Si que eres muy bueno para este mundo y nosotras. Pero no te preocupes. Nosotras no mordemos- le decía Vanessa con una sonrisa.
-Bueno ejem jejejejej. -Decía Max avergonzado y rascándose su cabeza.
Mientras Shammy intentaba llamarle la atención a los tres, señalando hacia un sitio. -¡Miren!. Minmay esta llegando.
Y estaba en lo cierto. Una multitud de personas, se acercaba a una limusina que transportaba a la ya cantante e idol junto a su primo Kaifun.
Limusina
-Mira a tus fanáticos Minmay. ¿Te gusta todo esto?
Minmay lo miraba un tanto resignada y cansada. Pero para no hacerlo molestar decide decirle lo siguiente -Si. Es lindo.
Kaifun notó que no estaba alegre como en días anteriores. La mira de costado y le toma su mano -Minmay ¿Qué te sucede?
-No se. Estoy preocupada por Hikaru. Hace una semana que no sé nada de él. Cuando salga de la cuarentena quiero ir a verlo, si es que podemos.
Kaifun con seriedad, emite una mirada hacia abajo con ambos ojos cerrados. -Sí. ... yo también estoy preocupado por él. ¿Sabes?. Cuando termine su período de cuarentena, iremos a visitarlo.
-Si. Quiero verlo por favor.
-Desde luego.- Le decía él con una sonrisa y dándole no beso en su mejilla y dándole un abrazo y haciéndole un mimo en su hombro.
De vuelta al trío y a Max
-¡Qué multitud!. Oh chicas- Decía Shammy resignada- Hubiera participado. Quería estar allí en esa limusina.
-Querida- Le decía Kim- ¿Cómo pensabas ganar el certamen?. Es obvio que Minmay venía de una familia de artistas. Creo que su madre era cantante. Eso se lleva en los genes.
-¡Claro nena!- Se metía Vanessa en la conversación. Tú solamente lo que quieres, es un chico. Ahí tienes a uno al lado tuyo.- Señalando a Max- El podrá consentirte tranquilamente.
Max tragaba un poco de saliva, en señal de nerviosismo. Pero intentaba mantener su conducta tan modesta como siempre. -Chicas. No sean así con ella. No la presionen. Ven conmigo un rato- Decía Max tomándola de la mano a Shammy y llevandosela- Vamos a ir a comprar unas petit cola y comida para el concierto. Cualquier cosa que no nos encontremos, nos escribimos en nuestros Handys.
-¡Diviertanse lindos!. ¡Shammy! . Ojo con lo que haces con él.- Les decía Kim.
Mientras ambos caminaban. Max le hablaba. -Bueno te he sacado un poco de aquellas locas je je je
-Oh... Si- Le decía ella un poco avergonzada.
-¿Desde hace cuanto se conocen?
-Nos conocimos cuando ingresamos a la academia en el 2007, aquí en Macross. Yo nací en Francia. Mi papá es presidente corporativo de una automotriz Francesa-
-Oh interesante. ¿Cómo terminaste en Macross?
-En aquél año. Había terminado el bachillerato. No sabia que hacer de mi vida. Hasta que Francois apareció en mi vida. Fue mi primer amor y me dijo que él quería ser piloto de Valquirias.
-Interesante.
-Si-
Llegaron a un local en donde vendían refrescos y comida. -Oye. ¿Tú que quieres?. Yo invito- Decía el sonriente.
-Oh eres lindo... Eeh digo amable.
-Ja ja. No te sientas avergonzada por lo que dicen esas dos. Sé como eres.
-Oh. .. Está bien.- Decía ella sonriente.
Los dos eligen algunos tentempié, papitas Lays, 4 petits más y dulces. Cargan todo en una bolsa y vuelven por donde vinieron.
-Y ¿Qué pasó con Francois?
-Bueno. Para ser piloto tuvo que inscribirse en la academia militar en Mulhouse. Allí tenían una variante Francesa de las Valquirias que tenían en Macross. Se probó allí, pero después no supe nada mas de él. Porque decidí empezar mis estudios de controladora de vuelo.
-¿Por qué elegiste esa profesión?. Digo, no veo que eres el tipo de chica que haría algo así. En mi caso por ejemplo, siempre me han gustado los aviones pero pilotearlos ya era cosa diferente.
-Bueno. Antes de ingresar, le pregunté a mi padre qué profesión podía llegar a seguir.
Él me dijo que cuando era chica, me gustaba jugar con aviones de juguete y tuve una maqueta de un aeropuerto osea, me gustaban también pero era mas de controlarlos a distancia que volar en ellos. Jejeje no se complicado lo mio.
-Ja ja. Te entiendo. Entonces. ¿Ahí se despertó tu gusto por los aviones?
-Si. Pero me interesaba más ser esas personas que los guiarán en tierra.
-Controladores de tráfico aéreo.
-Sí ¡Eso era!. Pero más en el ámbito civil que militar. Entonces empecé a averiguar que se me ofrecía. Sabíamos por el accidente de esta nave que cayó del cielo, que necesitaban personal. Entonces decidí irme sola a Macross y empezar mi carrera allí. Quería conocer una ciudad nueva, respirar otros aires. Y luego conocí a las chicas mientras estábamos en la academia. Nos hicimos muy amigas y nos tornamos inseparables.
- Ja ja. Bien. Pero ¿A tu padre le costó aceptar tu ida?
-Mi padre sabía que tarde o temprano dejaría de ser la nena chillona y malcriada que él crío. Mi madre falleció cuando yo era chiquita. Entonces, toda mi infancia la viví entre las empleadas domésticas de mi casa, porque mi papa trabajaba mucho. Pero una vez cada dos meses, tenia descanso por medio mes. Entonces ese era el mayor tiempo que pasábamos juntos. Ibamos de vacaciones a todos lados. Esos fueron los momentos más lindos de mi vida. Pero triste fue cuando me fui. Lloré mucho y lo extraño pero cada tanto nos hablábamos. Hasta que paso lo que nos paso.
-Si te entiendo. Es triste dejar tu hogar atrás por perseguir tus sueños. A mi me paso. Bueno en realidad fue más por una cuestión sentimental. Me tuve que ir por mi amigo.
-¿Te refieres a Ichijo?
-Exacto. Él fue la única causa que hizo que dejará mi hogar, para ir a buscarlo. Su pasado fue bastante dramático. Perdió a su familia en un bombardeo durante la guerra global. Ya nada fue como antes para él. Lo creí desaparecido hasta que me contactaron que estaba vivo. Hable con mis padres y ellos entendieron muy bien lo que estaba a punto de hacer. Decidieron soltarme la mano y dejarme ir. Para acompañarlo a él.
-Oh que bueno eres. Muy pocos hacen lo que tú haz hecho por tu amigo. De verdad te mereces lo mejor. ¿Sabes?. A veces parezco que soy inocente y tímida. Pero no siempre soy así.
-Yo creo que tú eres una persona agradable y dulce. Ya encontrarás a alguien que te quiera.
-Si. Aunque tu me caes bien y eres lindo.
-Ja ja ja. Muchas gracias por tu halago- le agradecía Max.
Ambos volvían pero no encontraron a Kim y a Vanessa. La muchedumbre se hizo más notorio y el concierto estaría por empezar.
-Shammy. Llama a una de tus amigas para encontrarlas.
-Si Max.
Shammy toma el Handy e intenta comunicarse
-Vane.
-Hola enamoradiza. ¿Dónde están?
-Estamos en la entrada N° 4 ingresando al estadio. ¿Ustedes?
-Nosotras estamos cerca de una columna amarilla que sostiene uno de los techos del estadio. Cerca de la entrada 3. Tienen que caminar hacia la derecha y nos encontrarán en la columna amarilla.
-Ah listo. Ya sabemos en donde están. Nos vemos allí- Decía Shammy guardando su Handy en su bolso.
Max la toma del brazo para no perderla y Shammy ve su reacción y se sonroja.
-No quiero que te me pierdas.
-Ehh bueno.
Ambos caminan entre la multitud.
Camarin de Minmay.
Ella se estaba arreglando para el concierto. Estaba vestida con una pollera fuscia y unas zapatillas verdes. Tenia un pequeño velo y dos colitas a sus costados que caían por su espalda. Sus ojos delineados de negro y sus párpados con sombras rojas desde adentro y amarillas hacia afuera.
Pero esa noche no estaba alegre. Su preocupación recaía sobre Hikaru. Desde que fue rescatada, no supo nada mas de él en 3 meses hasta que lo rescataron junto a Misa.
Ahora el tema era que cuando tuviera para verlo, aprovecharía la oportunidad de hacerse un espacio y encontrarse con él.
Se escuchan dos toques en la puerta.
-¿Si?
La puerta se abre y se aparece Kaifun
-¿Todo listo Minmay?. Estas preciosa.
-Gracias Kaifun. Le decía ella sonriendole mientras él se acerca por detrás y le coloca una mano sobre su hombro. -Oye. Escucha. Después iremos a ver a Hikaru una vez que finalice este concierto. Descansaras unas horas y luego me comunicaré con quien tenga que hablar, para arreglar un encuentro. También quiero verlo.
-Ohh Kaifun- Ella se levanta y lo abraza con fuerza mientras él también lo hace. Pero lo que menos se imaginaba era la reacción por parte de ella. Sin ningún tipo de insinuación, le da un beso a sus labios y él se queda completamente asombrado y tenso. Ella se aleja de él y lo abraza fuente apoyando su quijada en el hombro de él.
-Gracias Kaifun
-D d de nada Minmay- Le dice él intentando recuperar el aliento después de esa reacción por parte de ella.
"-¿Pero que fue eso?. Minmay eres linda pero no me esperaba que hicieras eso. Tú quieres a Hikaru. Yo no te pertenezco.-"
De vuelta a la clínica
Hikaru tenía todas sus pertenencias guardadas en un modesto bolso. Dentro de unos instantes le darían el alta. Pero el doctor Lang le dijo previamente, que seria custodiado por dos miembros de la policía militar, para ser interrogado por Global.
Él estaba desganado. No estaba pasando por un buen momento. Lo que quería hacer en ese momento, era volver a su barraca y despejarse. Después de la última charla con Misa, no quería ver a nadie. Pero el deber llamaba y su obligación era presentarse, debido a los acontecimientos sucedidos en la nave Zentraedi.
La puerta se abre y era Bountime
-Teniente Ichijo. Aquí están sus custodios. Lo acompañarán a la oficina del Capitán Global.
-Bien. Ya me acerco.
Hikaru se pone de pie, ya vestido con su uniforme como correspondía. Toma su bolso -Descuide teniente. Puede dejarnoslos a nosotros y podrá venirlo a buscar a su regreso.
-Gracias doctora. Ha sido muy amable conmigo.
-De nada teniente. Suerte- le decía ella saludandolo con un apretón de manos.
Hikaru sale del cuarto y dos miembros de la policía militar esperaban allí.
-Buenas noches teniente Ichijo. No queremos que esto parezca que usted fuese un delincuente. Pero estos son los protocolos a seguir, previo a un interrogatorio con el Capitán. Acompañenos por favor.
-Muchas gracias por su grato trato.
-Descuide teniente. Usted es un héroe para nosotros más que un confinado por violación de decretos.
Los tres caminan por los pasillos de enfermería alejándose de ese sitio. Ya a una zona segura, toman un elevador exclusivo que conducía a la oficina del Capitán Global. Ingresan y suben por él.
-Teniente. ¿Cómo se encuentra?
-Bien por suerte. Ha sido una larga semana señor. ¿Cómo han ido las cosas por aquí?
-Hemos tenido inconvenientes con otros ataques pero que no fueron perpetrados por el mismo enemigo. Sino diferentes. Parece ser que son la facción femenina de estos seres.
-¿Quiere decir que hay mujeres también?
-Si, pero por separado- Decía el otro policía. Supongo que el Capitán ya le actualizará sobre las novedades.
Llegan a la oficina. Uno de los policías abre la puerta y Hikaru observa a Global sentado por detras de su escritorio, pero para su desagradable sorpresa Misa también estaba presente.
