Aquí os traigo el epílogo, gracias a todos y a todas que me han apoyado que me han seguido hasta aquí, gracias a los que siguieron desde el principio esta historia y también a quien se han ido sumando a medida que avanzaba.

PD: Los personajes son creación de Rick Riordan pero los trama es de mi completa invención.

EPÍLOGO

Jason:

Me vestía sin ánimo, hacía tres semanas desde la explosión, todos habíamos buscado como locos si Percy o la asquerosa rubia seguían vivos, hace una semana habíamos encontrado dos cuerpos que estaban irreconocibles por la explosión pero por la cercanía de ambos a ella estábamos seguros de que eran ellos, encima tenía que sobrellevar el abandono de mi hermana que gracias a la confusión que causo la explosión pudo huir sin ningún problema.

Odiaba a esa rubia, me había quitado a las dos personas que más quería en mi vida, a mi mejor amigo como un hermano y a mi hermana y lo peor de todo era que me seguía causando solo su recuerdo mariposas en mi estomago, la odiaba por dos razones, la primera por haberse llevado a las dos personas que más quería en el mundo y por haber elegido a Percy antes que a mí, esa chica me había robado el corazón y después lo había roto.

Camine por las calles de Tazacorte, todos estaban de negro, de luto, todos queríamos a Percy, era una gran pérdida, todos nos dirigíamos a un lugar, al cementerio, íbamos a darle el último adiós.

En la misa nadie se había atrevido a decir nada, los murmullos en las misas de aquí eran muy normales pero esta vez había silencio absoluto.

Cogí el micrófono para darle mi último adiós.

-Percy era el mejor amigo que alguien pudiera tener, siempre se preocupaba por mí, él era alegre, espontaneo, enérgico, no se podía estar quieto en un sitio por mucho tiempo, pero también era desorganizado, solo él podría hacer semejante locura por amor estaréis pensando, también os preguntareis como él se enamoro de una pirata, os voy a contar algo, yo también me enamore de ella, ahora nadie la extrañara, pensaréis también que ella se merecía eso pero no, ella era muy buena persona, los piratas no son malos yo estuve con ellos, es más mi hermana es una, no la culpo a ella por la muerte de mi amigo ni ustedes deberían hacerlo porque él eligió su destino, hay personas que nacen para quedarse solos, hay personas que encuentran a su media naranja y por último hay personas que encuentran a su alma gemela, es extremadamente difícil encontrarla, tú alma gemela está hecha para ti, nacieron para estar juntos, pensaréis que almas gemelas y medias naranjas son lo mismo pero no, medias naranjas hay muchas en cambio almas gemelas solo hay una, y cuando la encuentras haces las mayores tonterías por ella, como hacer lo que te pide o seguirlas hasta el fin del mundo, o incluso volar una cárcel por ella porque cuando la encuentras no puedes estar sin ella, hay personas que con solo una mirada se dan cuenta que es ella con quien tienen que estar en cambio hay otras que tardan un par de miradas para darse cuenta, lo que pienso yo era que Percy encontró a la suya, y si no hubiera volado esa cárcel lo tendríamos aquí deprimido ingresado en un psiquiátrico porque se ha intentado suicidar, porque cuando encuentras a tu alma gemela no puedes ni quieres vivir sin ella, Percy era mi mejor amigo y solo quiero que sea feliz y si él es feliz arriba en el cielo junto a ella, yo también.

Pasaron las horas y solo quede yo mirando su tumba.

-Tú discurso ha sido precioso, dijo una voz femenina me giré sobresaltado.

-Piper, sonreí.

-No me has olvidado.

-Es imposible olvidarte, mire a sus ojos caleidoscópicos y lo supe, era ella.

-Yo me tengo que ir, dijo.

-No, por favor quédate, le dije.

Los dos nos quedamos enfrente de la tumba, aun muerto mi amigo me seguía enseñando.

Percy:

Cubrí a Annabeth con mi cuerpo no quería que le sucediera nada.

-Te quiero, oí que susurraba.

Cerré los ojos había llegado mi final, no me arrepentía de nada, es más me alegraba por morir junto a mi rubia.

-Percy, desperté de mis recuerdos.

La imagen cambio, ahora veía el mar azul hasta podía olerlo, mi mano se agarraba a las cuerdas del barco.

-¿Soñando otra vez despierto? Pregunto mi prometida.

-Recordando cuando escapamos, respondí.

Ella envolvió sus brazos en mi cintura y me beso el cuello.

-Clarisse fue muy amable al poner a esos dos muertos para que no nos buscaran, comentó ella.

-No quiero saber de donde los sacó, dije causando la risa de mi rubia.

-Lo importante es que estamos juntos, sonrió ella.

-Es eso estoy de acuerdo.

-¿Te arrepientes de irte? Pregunto.

-No, a lo mejor echare de menos a mi madre y a Jason pero no me arrepiento de lo que hice, pues no puedo ni quiero vivir sin ti, dije volviéndome y cogiéndole las manos.

Sus ojos grises brillaban de emoción.

-Eres muy cursi, rió.

-Te encanta que sea cursi, dije besándole la punta de la nariz.

-Eso no te contradigo, dijo besándome en la comisura de los labios.

-¿Si tú eres el capitán yo que soy? Pregunte.

-Alguien que tiene que seguir mis órdenes, rió.

-Eso lo sé, pero me refiero a si soy tu segundo al mando, dije.

-Esa es Thalía, sonrió.

-No vale, ¿Entonces qué soy?

-La mujer del capitán, rió.

-Eres mala.

-Y también su mejor luchador, dijo.

-Eso me gusta más, dije besándola.

-¡Váyanse a la habitación! Gritaron Thalía y Clarisse.

Annabeth río, después me beso y me arrastro a la habitación, yo no opuse resistencia, entramos en el camarote y cerré la puerta, ahora mismo y siempre no querría estar en otro lugar.