Las hijas.

Los dos naufragos aterrizaron en cubierta, cansados, con la respiración entrecortada… a pesar de todo, Carolin se levantó automáticamente, reticente, desconfiada y en posición de guardia, aunque no tenía absolutamente nada para defenderse, solo sus puños.

Carolin… ¿estás… bien?- preguntó Bonnie.

Sí, pero no gracias a vosotras, precisamente.

Sin más dilación, Mary Ann se echó en los brazos de Carolin:

Carolin… lo sentimos tanto… fuimos unas estúpidas… yo… lo lamento- un segundo más tarde, tenía a todas de las hijas alrededor, pidiendola disculpas y abrazándola fuertemente; todas menos una: Cristine, que solo la hizo un gesto con la cabeza y se retiró hacia atrás, ella solo preguntó:

¿hacia dónde vamos?.

A por Will, y los demás, y después, a por la Perla.

Tras un par de horas, la Hijas avistaron al Neptuno. Parecía que todo estaba tranquilo, así que uno tras otro, los piratas se fueron deslizando hasta el barco contiguo. Mientras Cristine, se quedaba en las hijas, los demás llegaron hasta la bodega sin problemas, la escena era desoladora, Will colgando de las muñecas, con la cabeza hacia abajo, con la camisa desgarrada y sucia, y el resto de la tripulación de la perla, tirados uno sobre otros, en un cela enana. Jack y Bonnie sacaron de allí a la tripulación de la Perla y se dirigieron arriba, mientras Mary Ann y Carolin desataban a Will, y arrastrándole por las escaleras. Todo había sido muy fácil, cuando llegaron a las Hijas, zarparon inmediatamente, esperando que el barco estuviera infestado de los piratas del Neptuno, pero nada, no había nadie más que los tripulantes de la Perla y de las Hijas.

Horas más tarde, cuando las hijas llegaban a donde la Perla había sido abandonada, sin echar el ancla, sin hundirla, sin moverse, durante toda la noche la embarcación había permanecido en el mismo sitio, esperando, parecía, a su capitán. Y en ese momento, cuando el sol despuntaba el mar, tiñéndole de bermellón, el capitán Jack Sparrow y su tripulación, seguidos por las Hijas de la Ira, zarparon hacia Quiquimánua, por una vez, con tranquilidad.

LO SIENTO, ES SUPER CORTITO, PERO… LO NECESITABA PARA ACLARAR LAS COSAS. Un besote. Aura.