Les aviso desde ya que en este capitulo hay Lemon! No muy explicito, pero lemon al fin ^^ Disfruten!


29

-¡Cálmate Ino! – le decía su mejor amiga mientras le acariciaba la espalda suavemente. Ambas, se habían ido derechamente a casa de Karin después de la fiesta. Habían visto tan mal a la rubia que prefirieron volver antes de que acabase y realmente no querían dejarla sola en el estado que se encontraba.

-¡¿Por qué?! – Preguntaba ella entre sollozos - ¡Justo después de que yo lo bese a él! ¡Lo encontré con esa perra metiéndole la lengua por la garganta!

-¿Quién fue? – quiso saber Sakura. Ino no había dicho una vez de quien se trataba.

-¡Esa estúpida tetona que está en la clase de Hinata! ¡Ni si quiera se su nombre! ¡Solamente sé que tiene el pelo largo y negro y siempre usa una bufanda tipo militar!

Karin abrió los ojos de par en par.

-¿Kin? – Las otras dos chicas la miraron – No puede ser. Ella es mi amiga y… bueno amiga de todos los del sonido.

-¡Maldito! – Gritó Ino tapándose la cara con las manos - ¡Es un hipócrita!

Sakura suspiró. Hace un tiempo atrás había estado tan convencida de que los Akatsuki eran mucho mejores personas que los del Sonido pero cada día que pasaba la decepcionaban más. Ino tenía razón, Deidara había actuado muy hipócritamente. Sólo unas horas antes habían estado escuchando a Konan hablar mal de los del sonido, casi amenazando a Kiba para que se mantuviera alejado de ellos y él deja de lado a su pareja para besarse justamente con una de ellos. A veces parecía que aunque esas dos pandillas se odiaban, se sentían increíblemente atraídas hacia la otra, casi como si existiera una relación de amor-odio entre ambas.

-Son todos unos hipócritas - dijo Sakura al fin, por lo bajo.

-Ya no tenemos que involucrarnos más con ellos – añadió Karin.

-¡No lo entiendo! – Siguió Ino, ignorando a las otras dos - ¿Por qué no se conformó conmigo? ¿Por qué tuvo que ir a buscar a esa estúpida?

-No pienses que es tu culpa, Ino – intentó alentarla Sakura – no es que tu no le hayas gustado, o que haya algo malo contigo. Lo que pasa es que seguramente ambas pandillas se andan provocando mutuamente.

-¿Qué quieres decir?

-Bueno, es una conclusión que acabo de sacar pero… para empezar Itachi fue el novio de Temari, quien es la hermana de los mejores amigos, por lo menos en ese tiempo, de su hermano a quien Itachi odia. Sasori… - dudó por un momento – buscó a Karin sin cansancio hasta que la consiguió. Hidan y Tayuya lo hicieron en un baño público, aunque creo que ahí fue Tayuya la que lo buscó a él porque parece que después hizo lo mismo con Kiba, no sé muy bien, pero de todas maneras. Y ahora esto. No debes creer que fuiste tú la que lo alejó.

-Pero Kin no tiene nada que ver con esos idiotas del sonido – la defendió Karin. – Ni yo. Tenemos amigos en común y eso es todo.

-Espero que Pein los encuentre y los mate. – suspiró Ino.

-¿Pero saben que me da risa? – Comenzó Karin – como Tayuya ha ido bajando de categoría.

-¿Por?

-Nunca me ha dicho quien fue su primer… ya saben- las otras dos asintieron – pero sé que después de eso se acostó con Sasuke…

-¡¿Qué?!

-…Y bueno, tenemos que aceptar que él es perfecto. Después estuvo con Shikamaru. No es necesariamente mi tipo, pero tiene algo que lo hace atractivo ¿no creen? – Ino y Sakura volvieron a asentir. – Después con Hidan, aparentemente. Ya sé que él no está nada mal, pero el tipo seguramente va a terminar convirtiéndose en algún asesino en serie o algo por el estilo. Quiero decir, no hay que ser muy cuerdo para meterse con él - las tres chicas soltaron una risita – ¿Y después Kiba? hasta su aliento huele a perro. –aquel último comentario les paralizó la risa.

-Yo me acosté con Kiba en una fiesta – dijo Ino, abatida.

-Yo intenté besarlo esta noche y me rechazó – les contó Sakura con la cabeza gacha.

-¡Sakura, como se te ocurre! – exclamó Ino, en shock - ¡Que Tayuya jamás se entere! Ya sabes cómo es ella con Kiba ¡Esta loca por él!

XxX

Como todas las domingos en la mañana que su hermana no estaba y su mama todavía no despertaba, Kiba se llevó un vaso de leche a su pieza, unas cuantas galletitas y se puso a navegar en su computador. Lo primero que abrió, al igual que el día anterior fue su facebook y casi no pudo creer lo que vio.

Tenía un mensaje de Tayuya.

"Kiba, que vas a hacer hoy en la tarde? Yo voy a estar sola todo el día. Ven lo antes posible"

Le costó unos minutos procesar la información. Tayuya le había escrito. Ella lo había buscado a él y lo estaba invitando a pasar la tarde juntos.

"Voy saliendo"

Le respondió el, de inmediato. Estaba a punto de apagarlo todo cuando sus ojos captaron unas imágenes donde salía su novia, y, aunque no se veía tan mal como en otras fotos que había visto de ella, se notaba que tampoco estaba en el mejor estado. De hecho, en varias de las fotos salía con Suigetsu, quien, según Kiba, no era tan cercano a la pelirroja. Aun así en varias ocasiones salían riendo juntos, tomando juntos, hasta abrazándose. Con incluso más ganas que antes, Kiba fue donde Tayuya a toda velocidad.

-Hola – le dijo cuando llegó y ella le abrió la puerta.

-¿Cómo te fue anoche? – le preguntó Tayuya inmediatamente, mientras lo hacía pasar.

-Estuvo aburrido. Sakura e Ino son unas insoportables.

-¿También estuviste con esa perra descerebrada?

-Solamente un rato, después desapareció con Deidara ¿Y a ti? Vi en tus fotos que lo pasaste muy buen. Sobre todo con Suigetsu.

-Nah, de hecho me porté jodidamente bien, hijo de puta – le dijo ella con una radiante sonrisa nada propia de ella. Kiba la quedó mirando con cero expresiones en el rostro.

-¿A qué te refieres?

-Les dije a esos idiotas que no me sentía bien así que no iba a tomar mucho y no me hicieron ningún problema, esos estúpidos crédulos.

-¿No tomaste?

-Solamente unas cervezas – era verdad, en todas las fotos que Kiba había visto, la había visto con nada más que una cerveza en la mano. – Y no es tan aburrido. Incluso me cagué de risa con todas las estupideces que esos idiotas hacían. Como yo estaba sobria los veía hacer el ridículo.

Kiba sonrió aliviado. Hasta se podía decir que estaba contento de escuchar que Tayuya había hecho algo así por él.

-Me alegro.

-¿Y vos, perro de mierda? ¿Cómo te portaste?

-Excelente – Kiba le dirigió una sonrisa altanera aunque por dentro se preguntó si debía contarle sobre Sakura y ese beso que intentó darle. Al final decidió no hacerlo, porque cuando Tayuya se recostó sobre su cama y lo invitó a unírsele con una mirada agresiva y seductora que a Kiba le encantaba, se dio cuenta de que aquel momento era demasiado perfecto como para arruinarlo contándole algo sin importancia.

-Estaba pensando que… - comenzó Tayuya cuando Kiba se acostó a su lado – como ayer me porté tan bien hoy deberías compensármelo.

Kiba sonrió ampliamente. Su cabeza se había llenado de ideas de cómo compensarle lo que ella quisiera. No podía creer que su novia fuera tan genial de insinuarle algo como aquello.

-¿Compensártelo como? – le preguntó, haciéndose el inocente.

La sonrisa de Tayuya fue más amplia aun y un poco aterradora, a decir verdad.

-Fumemos mariguana.

De un segundo a otro, Kiba dejó de sonreír. ¿Con que a eso se refería? Debió habérselo imaginado. Aunque estaba decepcionado, no se opuso. Por el contrario hizo lo que su novia quería y esta vez no fue para nada como la primera. Al cabo de un par de minutos, todo parecía irreal, y habían segundos que en la cabeza del chico duraban una eternidad. Tayuya comenzó a contarle algo y antes de que el chico supiera que era lo que ella estaba diciendo, le dio un ataque de risa incontenible. Su risa era tan contagiosa que Kiba también se puso a reír. Su estomago y su cara le dolían por tanta risa.

-¿De… que… te ríes? – le preguntó Tayuya casi incapaz de hablar.

-No sé.

Al decir eso, volvieron a estallar a carcajadas. Kiba se detuvo por un momento para mirar a Tayuya detenidamente. Nunca antes la había visto tan feliz, y con tanta vida. La había visto reír antes muchas veces, como cuando se burlaba de otras personas, pero nunca de esta forma. Ahora era diferente, no reía con mala intención o porque estuviese descargando esa ira acumulada que parecía llevar encima con alguien más, esta vez simplemente reía.

El chico rozó su mejilla con su mano y sintió su piel más suave que nunca. Tayuya se dejó acariciar, aun sonriendo. Aquella era la mejor sensación que pudiera existir. Su mano viajo desde su rostro hacia su pelo donde se perdió entre cada uno de sus cabellos le hacía cosquillas en la parte interior de los dedos. Todo lo que a Kiba normalmente le gustaba, se sentía diez veces mejor. El chico atrajo a su novia hacia sí mismo, ella lo veía con la mirada perdida y una sonrisa en los labios, mientras Kiba devoraba con su vista los labios de Tayuya. El cuerpo de Tayuya estaba completamente entregado a él, tanto así que sentía que si sacaba su mano de su cabeza la chica caería hacia atrás, sobre la cama. Pero él no la soltó, de hecho, cuando ya no hubo más distancia entre su labios, le dio un beso que duro una eternidad.

De pronto, Kiba se dio cuenta de que estaba arriba de Tayuya quien ya no tenía puesta ninguna prenda de ropa. Intentó por todos los medios recordar en qué momento se habían desvestido pero habían pedazos borrosos entre medio. Él la volvió a mirar y se dio cuenta de que ella seguía en ese estado de pasividad que nunca antes había visto en ella. Mas excitado que nunca, Kiba la penetró y sintió cada rincón de su cuerpo envuelto en un incontenible placer. Cerró los ojos por un momento y vio miles de luces de diferentes colores que se movían al mismo ritmo que sus caderas y colisionaban entre ellos cuando Tayuya soltaba un gemido. Por un momento volvió a sentir que nada de aquello era real, y tuvo que detenerse para darse cuenta de que realmente lo estaba viviendo. La droga que Tayuya le había proporcionado estaba controlando su cabeza y sus movimientos y aunque eso le asustaba, su conciencia no era capaz de hacerlo reaccionar. Tayuya también tenía los ojos cerrados y seguía sonriendo, aunque su cuerpo parecía el de alguien que no tiene fuerza alguna.

Cuando el efecto comenzó a pasar, un millón de preocupaciones se le vinieron a la cabeza en cuestión de segundos. Le preocupó la reacción que Tayuya tenía cuando consumía marihuana, como se entregaba y dejaba su cuerpo en manos de quien estuviese con ella. Se preguntó si reía de la misma manera que lo había hecho con él momentos atrás. Entonces recordó cuando Tayuya se fue con Hidan al bosque y volvieron riendo a carcajadas.

Su pasión se había transformado en rabia, rabia que soltaba con cada empuje de su cadera. Ella gimió más fuerte y él no pudo contenerse más. La chica por fin abrió los ojos y su sonrisa se amplió. Kiba negó con la cabeza para sí mismo. Estaba loco por ella pero todavía había una gran parte de él que la odiaba.

-¿Qué te parece si te quedas a dormir esta noche? – le dijo ella, después de unas horas de mirar tele y comer comida chatarra que Tayuya había ordenado.

-No puedo. Mi mama jamás me va a dejar.

-Pero no le digas que estas acá, dile que te vas a quedar donde Naruto o que se yo… inventa alguna mierda.

Kiba dudó. Le daba miedo mentirle a su madre pero pasar una noche entera con Tayuya seguro era tentador.

XxX

"¿Hola?

"No vayas a la escuela mañana."

"¿Qué? ¿Por…? ¿Hola?"

XxX

-¿Kiba estas bien?

-¡Kiba!

-¡Kiba despierta!

Kiba pestañeó un par de veces y se encontró con las caras de Shikamaru, Chouji y Naruto mirándolo fijamente y muy de cerca.

-¿Qué te pasa, Kiba?

-Te ves muy distraído.

-¡Y tus ojos están escandalosamente rojos!

El chico intentó concentrarse y pretender que nada le pasaba.

-Estoy bien. Perfectamente bien.

-¿Seguro? – le preguntó Naruto, poco convencido - ¿De todas maneras, donde estuviste anoche?

-¿Qué? ¿Por qué?

-Tu mama me llamó preguntándome si estabas en mi casa – le contó el rubio.

-¿Y qué le dijiste?

-¡Que si, obviamente! ¿Pero dónde estabas?

Kiba lo quedó mirando por un par de segundos.

-¿Cuándo?

-¡Anoche, Kiba!

-¡Ah! Donde Tayuya.

Hubo un largo e incomodo silencio mientras los tres amigos de Kiba se dirigían miradas sospechosas.

-Kiba… - comenzó Shikamaru dando uno de esos suspiros que daba cuando algo le parecía problemático. - ¿Estas drogado?

-¿Creen que porque estuve con Tayuya tengo que estar drogado? ¿Tan terrible creen que es?

-Si – respondieron los tres al unísono.

-Sí, bueno. Tienen razón – suspiró.

-¡Kiba!

-¿A las ocho de la mañana, enserio?

-Ella dijo que era entretenido venir a clases así.

-Esperemos que ningún profesor se entere.

-Mejor cambiemos de tema. – Opinó Naruto - ¡Saben que! Ayer estuve con Hinata y me dijo que Neji se enteró de lo nuestro y que nos apoya ¡¿Pueden creerlo?! ¡Neji nos está apoyando!

-¡Wow, genial Naruto! – exclamó Shikamaru. Después de las cosas que Temari le había dicho sobre la familia Huyga, este realmente necesitaría un montón de apoyo si quería que su relación con la de Hinata perdurase.

-Neji me está empezando a caer un poco mejor. – les dijo Chouji – Igual que Gaara. Creo que Sasuke era una mala influencia para ellos.

-Yo todavía le tengo respeto a Gaara. – confesó Shikamaru. - ¿Hicieron la tarea?

-Sí.

-A mí se me olvidó. – Rio Naruto –. Pero espero que Kakashi-sensei no me castigue.

-Kakashi siempre llega tarde. Si quieres puedes copiar la mía antes de que el llegue.

-¡Gracias Shikamaru! ¡Eres el mejor!

-Sí, pero cambia algunas cosas. Si lo tienes todo bueno van a creer que no la hiciste tú.

-¿Qué tratas de decir?

-Mejor copia la de Chouji.

-¡Que cruel, Shikamaru!

-Mejor se la voy a pedir a Sakura ¡Sakura-chan!

-¿Qué quieres Naruto?

-¿Puedo copiar tu tarea?

-¡No!

-Sakura, ¿Dónde está Ino? – quiso saber Shikamaru.

-No vino. Karin tampoco vino, voy a estar sola todo el día. – los tres amigos y Sakura se quedaron mirando.

-Puedes estar con nosotros en el recreo si quieres…

-¡Gracias! – respondió ella, sonriendo.

-¡No he terminado! Si me dejas copiarte la tarea.

-¡Esta bien! – enojada, le pasó su cuaderno a Naruto y se dio vuelta.

-Es problemático, pero…

-¡Wow, Naruto! ¿Cómo hiciste para ganarte a Neji?

Naruto, Shikamaru y Chouji se giraron para mirar a Kiba que había interrumpido al pelinegro para prácticamente gritar esa oración. Aquello no había sido lo más extraño, sin embargo.

-Kiba, cambiamos de tema hace años – le dijo Naruto, preocupado.

-Es que… estaba pensando en otra cosa – mintió el chico, para que sus amigos dejaran de mirarlo como si fuera estúpido.

XxX

Aquella semana había empezado increíblemente bien para Tayuya. La noche que había pasado con Kiba había sido perfecta. Ella no quería admitirlo pero realmente había disfrutado estar con él incluso más que estar con sus amigos. Kiba hasta había demostrado preocupación cuando ella le dijo que casi todos los días lo único que comía era un tazón de cereales. A ella no le importaba, pero el chico insistió en que de ahora en adelante iría a cocinarle, después de todo en su casa él y su hermana eran los únicos que hacían algo en la cocina.

Pero la suerte de Tayuya siempre tenía un límite, y aquel día, su suerte se acabaría. Durante el día no tuvo mayores problemas. Le había respondido a un par de profesores, había tenido discusiones con Jirobo como siempre y había insultado a un par de personas que la molestaron con su mera presencia. No había visto a Kiba en ningún momento, pero se imaginó que el chico debía estar con su grupo de amigos, haciendo lo que siempre hacían: nada.

Los problemas comenzaron cuando el timbre de salida sonó y todos los alumnos caminaban hacia la puerta principal para salir del establecimiento. La chica iba, al igual que los demás, a paso lento distraídamente mientras Sakon y Ukon le hablaban al mismo tiempo. Hubo un segundo en que los gemelos la dejaron atrás y ella sintió como alguien la tiró del brazo y la arrastró hacia la primera aula que estaba desocupada.

-¿Qué mierda? – se quejó, antes de poder ver de quien se trataba. Una vez que la puerta se cerró detrás de ella, la chica pudo por fin ver quien era su captor. - ¿Qué mierda quieres? – le preguntó.

-¿Esto es verdad? – le preguntó Hidan poniéndole su celular en la cara, a sólo milímetros de distancia de su nariz. La chica tuvo que retroceder para ver qué era lo que él le mostraba.

-¿Este es tu celular? – le preguntó ella, confundida. Era un Iphone, y aunque estaba mal tratado parecía de los más caros – No sabía que eras rico, hijo de puta.

-¡Responde, maldita perra! – le gritó él. Tayuya le lanzó una mirada de odio, pero tomó su celular y vio lo que tanto había llamado la atención del Akatsuki.

Era un post, en el famoso blog donde se habían dicho tantas cosas de Hinata y Temari.

"Sé que muchos pensaron que ya no seguiríamos con esto pero yo, personalmente, no podía irme sin hablar de la perra de las perras, la que inició todo, la que nos ha torturado a cada una de nosotras y se ha salido siempre con la suya: Tayuya.

Yo no le tengo miedo y por lo mismo voy a contarles un par de cosas que me entere en el baile de Halloween. Cosas que harán que la pobre quiera ser tragada por la tierra. Por mucho tiempo le hemos creído ese papel que juega de chica ruda que se las puede todas. Ha sabido hacernos creer que ella es tan independiente y fuerte que no necesita hombres para ser feliz, pero ¿Saben qué? Tayuya no es más que una perra en celo.

Empecemos con la lista de víctimas de Tayuya. Realmente apiádense de los nombres que leerán a continuación porque nadie sabe que pueden haber agarrado metiéndose con esa drogadicta barata. El primero fue nada menos que Sasuke. Cuantas veces habremos escuchado a Tayuya decir que ella nunca sintió ningún tipo de interés por el Uchiha y ahora nos enteramos que la muy viva se acostó con el apenas tuvo la oportunidad. Falsa! El segundo fue Shikamaru. Hay, Shikamaru! Nosotras te creíamos inteligentes! El tercero fue Hidan. Seguro los Akatsuki y los amiguitos de Tayuya van a estar felices de saber esto! Y por último el amor platónico de Tayuya, ese chico con el que siempre ha soñado aunque ha sabido disimularlo muy bien! Kiba! La hipócrita le hizo la vida imposible, lo trató como a un verdadero perro simplemente porque estaba loca por él. Y todavía lo está, claro. Ella se lo llevó un día a un baño público y ahí lo convenció de que se acostara con ella. Ya me la imagino, desesperada porque Kiba le prestara un poco de atención. Lo peor de todo es que logró que Kiba terminara con su ex novia Karui solamente porque ella no lo quiere compartir con nadie más. Tienes que entender una cosa Tayuya, él no es tuyo y nunca lo será. Lo que Tayuya no sabe es que Kiba fue al baile de Halloween conmigo y que esa noche me dio un beso increíble que nunca olvidaré. Pobrecita, Tayuya, el chico que te gusta jamás se fijara en ti."

Tayuya se quedó con los ojos pegados en el celular cuando terminó de leer. Sus manos le temblaban de rabia y su pecho subía y bajaba con violencia.

-¿Y? ¿Es verdad? – Ella escuchaba la voz de Hidan pero no entendía lo que le estaba diciendo. Sin siquiera darle una explicación al chico, la pelirroja abandonó el salón con el celular en la mano. -¡Perra, mi celular! – le gritó Hidan que la siguió hasta afuera del colegio.

Tayuya estaba hecha una furia. No veía nada más que su propio camino, y mientras se hacía paso hacia un destino desconocido, empujó a quien se le atravesara sin reparo. Hasta que la vio, riendo y conversando con Kiba y los demás como si nunca hubiera pasado nada.

-Hola – Tayuya se detuvo justo en frente de Sakura, los chicos que estaban con ella en ese momento las rodearon, confundidos. Sakura miró a Tayuya asustada, y dio un par de pasos hacia atrás, quedando atrapada entre la muralla que había detrás suyo y Tayuya.

-Hola, Tayuya ¿Puedo ayudarte en algo?

-Quería hacerte una pregunta – le dijo Tayuya, que aunque era más baja, la miraba fijamente a los ojos - ¿Tienes facebook?

-Sí.

-¿Y twitter?

-También.

-¿Y un blog?

Sakura no dijo nada. Simplemente frunció el ceño y tragó saliva.

-¿Qué pasa?

-Nada – continúo la baterista, alzando las cejas, fingiendo que todo estaba bien. – simplemente me preguntaba si tu, perra de mierda, pedazo de descerebrada, hija de un camión de putas escribiste esta mierda.

Tayuya puso el celular de Hidan en la cara de Sakura tal como Hidan lo había hecho con ella minutos atrás. Sakura leyó el post y su cara se llenó de terror.

-¡Tayuya… yo no…!

-¡No lo niegues, maldita puta!

Kiba, que no entendía nada, tomó el celular de Hidan cuando la chica intentó ponerlo en su bolsillo. De no haber sido por el chico, el celular habría caído al piso de cemento debido a que Tayuya estaba demasiado alterada como para poner atención. El también leyó lo que aparecía en la pantalla y casi se cae de espaldas.

-Tayuya – le dijo él, en voz baja. Ella, que daba más miedo que nunca, se volteó hacia él.

-¡Después me encargo de ti, perro de mierda!

-¡Tayuya, yo no escribí eso! – intentó defenderse Sakura - ¡Y en ningún momento Kiba me besó!

-¿Qué?

Naruto y los demás tampoco parecían entender.

-¡Kiba, has algo! – le pidió Naruto, pero Kiba seguía en estado de shock.

-No – dijo al final – se lo merece por inventar cosas así.

-¡Que hija de puta! – Soltó Tayuya – Y después dices que yo soy la hipócrita ¿Sabes qué? ¡Eres una mentirosa de mierda! ¡Escribiste que no me tenias miedo pero yo veo que estas a punto de mearte en los pantalones! – Sakura tenía los ojos llenos de lágrimas. - ¡Deberías tenerme miedo! – agregó la pelirroja en un susurro y en cuestión de segundos agarró el pelo de Sakura con una mano, y golpeó con todas sus fuerzas la cabeza de la chica en contra de la muralla. Sakura cayó al suelo inconsciente.

-¡Tayuya! – hubieron un par de gritos y Sakon y Ukon llegaron de inmediato para separar a las dos chicas, aunque la pelea estaba claramente terminada. Los gemelos la agarraron por la cintura y se la llevaron a donde nadie pudiera verlos.

-Ese es mi celular. – Kiba alzó la vista y se encontró de frente con Hidan que lo miraba despectivamente y tenía su mano tendida esperando que le devolviera el teléfono. Cuando Kiba se lo dio, el Akatsuki pasó por su lado dándole un fuerte empujón con su hombro.

El chico lo ignoró. Varios profesores habían llegado a ver a Sakura así que no era prudente empezar otra pelea más, ahora.

-¿Tayuya, te volviste loca?

-¡Escribió algo sobre mí, la muy hija de puta!

No sólo estaban Sakon y Ukon con ella ahora, Jirobo, Kidomaru y Kimimaro también se les habían unido.

-¿Qué escribió? – Preguntó el ultimo.

-Una lista – dijo ella tomando una gran bocanada de aire – con todos los hombres con los que he… tirado.

-¿Todos? – volvió a preguntar el chico, extrañamente preocupado.

-No. Desde Sasuke en adelante. – le contestó, sonrojándose un poco. - ¡Pero les juro que nunca me acosté con Hidan!

-¿Entonces por que escribió eso? – quiso saber Jirobo que no parecía creerle.

-Porque una vez estuvimos a punto – dijo ella muy rápidamente y mirando al suelo.

-¡Tayuya!

-Bueno… ¿Y que si hizo una lista con los tipos que te acostaste? ¡No debería importarte! – opinó Sakon.

Tayuya no dijo nada, eso no era lo que a ella le importaba.


Bueno, eso es todo por hoy XD Espero qe les haya gustado! Una pregunta, quienes creen que hablaban por telefono? Traté de explicarlo de manera muy sutil jejje. Un beso a todos los que leen y comentan! Son los mejores *-*