¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! Lo sé, es mañana, pero da lo mismo, yo soy como Papa Noel, trabajando el día 24, salvo que él lo hace de noche y yo durante tooooodo el día por la simple razón de que no sé magia (bueno, algo bruja sí soy, pero no como para dejaros el regalo por la noche y con toda la familia mirándome).

Empiezan las fiestas para nosotros, pero por otro lado Lucemon está tramando algo. ¿De qué se trata? ¿Qué es lo que va a hacer Lucemon para fastidiarnos estas bellas Navidades? ¡El principio del fin ya llega de la mano del siguiente capítulo!


Cap.32: La decisión de Lucemon

Puppetmon alcanzó la fortaleza de Lucemon y preguntó por el Demon Lord. Con la cabeza alta, siguió a Cerberusmon hasta una sala en donde los siete digimons observaban detenidamente los espíritus digitales depositados sobre la mesa. Sus cadenas eran de un dorado brillante, pero la figura seguía corrompida y, poco a poco, el negro teñía más y más su figura.

-Mi señor Lucemon –habló Puppetmon con una reverencia.

-¿Traes algo interesante?

-Sí, mi señor. Aunque he de informaros de un nuevo error de Piedmon –sonrió.

-¿Otro error de ese incompetente? –rugió Demon.

-¿Qué ha hecho esta vez? –preguntó Beelzebumon.

-Contesta, Puppetmon –ordenó Lucemon.

-Sí, mi señor. Piedmon ha matado a Butenmon.

-Eso no es un error, es más bien un peso que nos hemos quitado de encima –soltó Belphemon.

-Sí, pero lo mató sin haberle sonsacado la posición de los niños elegidos.

-¿Ese imbécil ha hecho qué? –se escandalizó Leviamon.

-Se notaba claramente que Butenmon estaba mintiéndole cuando decía no haber visto a ningún niño humano, pero Piedmon se enfadó y le eliminó. Y no contento con ello, se ha alegrado de haberlo eliminado sin sacarle la información –contó el digimon sonriendo al imaginar el castigo que sufriría Piedmon.

-Después le daremos su merecido –dijo Barbamon.

-Estoy de acuerdo. ¿Y qué noticias buenas traes, Puppetmon?

-He estado observando los momentos en los que nos hemos topado con ellos, mi señor, y he tratado de trazar una línea para saber por dónde se podrían haber movido. Desgraciadamente, siguiendo los pasos no se llega a ningún sitio.

-¿Entonces para qué nos haces perder el tiempo? –protestó Belphemon.

-No, mi señor, no os hago perder el tiempo. En esos caminos, he descubierto cosas interesantes: Etemon les vio con Kuzuhamon, una diosa. Y Piedmon, en su patética actuación de capturar a los niños elegidos, junto a la mismísima diosa Kuzuhamon, se encontró a Neptunemon. Y ahora, Butenmon, otro dios aunque menor. Eso nos lleva a que se mueven por los territorios de los dioses.

-Tiene razón –habló Leviamon −. Esos cretinos se mueven en busca de los dioses.

-¿Pero para qué? –preguntó Lilithmon.

-Desgraciadamente, no estoy seguro de los motivos –respondió Puppetmon, temeroso de que su respuesta no agradase a los Demon Lords.

-Eso no importa ahora –dijo Lucemon −. Buen trabajo, Puppetmon. Puedes retirarte. Y haz venir a Piedmon, por favor.

-A sus órdenes, mi señor Lucemon –respondió aliviado el digimon mientras caminaba de espaldas haciendo una reverencia.

Salió de la sala y sonrió alegre. Había recibido un buen trato de los Demon Lords, su información había sido de gran ayuda para ellos. Y lo más importante para él: era posible que viese el severo castigo que recibiría Piedmon por sus errores.

Lilithmon había sido quien logró hacer regresar a Lucemon a la vida con la acumulación de datos recogidos por ella misma. Y Lucemon fue quien invocó a los Dark Masters ante él, por lo que, aunque a los cuatro miembros del grupo les fastidiase, estaban bajo sus órdenes. Habían descubierto cuán duro podía ser aquel digimon y habían sido testigos de numerosas ejecuciones a manos de aquel ser. Temían su ira y su poder, por lo que intentaban actuar correctamente.

Por desgracia, Piedmon no actuaba de acuerdo a lo tratado y llevaba a que el grupo sufriese a veces severos castigos por sus errores. Había querido ser independiente, actuar por su cuenta y sin seguir las órdenes de Lucemon, moviéndose por sus propios instintos. Puppetmon sentía también deseos de ser libre de órdenes, pero Lucemon era demasiado poderoso como para enfrentarle. Que ahora fuesen a castigar a Piedmon, muy posiblemente con la muerte, quitaba a los Dark Masters la carga que estaba suponiendo su presencia.

En una sala, Piedmon, Machinedramon y MetalSeadramon esperaban en silencio. Puppetmon entró tranquilamente y se quedó mirándolos, sonriente, hasta que al fin Piedmon habló.

-¿Y bien?

-Lucemon quiere verte, Piedmon.

-¿A mí?

-Ui, sí, a ti. Les he dicho que has matado a Butenmon.

-¿Y qué han dicho? –quiso saber Machinedramon.

-Que Butenmon era un estorbo y que con su muerte, ese estorbo se ha quitado de en medio –respondió irónicamente.

-¡Entonces llaman para felicitarme!

-Sí, claro –sonrió Puppetmon, sin poder ocultar del todo una risa malévola. −. ¿Me acompañas?

Piedmon salió junto a Puppetmon y caminó animado hacia la sala donde los Demon Lords estaban reunidos. Iba susurrando palabras, como inventando un discurso o palabras de agradecimiento. Puppetmon llamó a una puerta, se asomó y a los pocos segundos se volvió a Piedmon.

-Ya puedes pasar.

-¿No entras? –le miró Piedmon.

-Prefiero no verlo, para no ponerme celoso –sonrió Puppetmon.

-Lo siento por ti –respondió Piedmon mientras se dejaba ver por la puerta.

-Por cierto –dijo Puppetmon sabiendo que ya era demasiado tarde para el otro digimon dar marcha atrás −, les he contado que lo mataste sin sacarle información del paradero de los niños humanos.

Dicho aquello, con una suave risa, empujó al interior de la sala al otro y cerró la puerta a sus espaldas. Sentía deseos de ver el final de Piedmon, pero el terror de lo que podría ver le obligaba a quedarse detrás de la puerta, escuchando simplemente los gritos que profería el digimon atacado.

Dentro de la sala, Piedmon era severamente castigado hasta que Lucemon se detuvo frente a él.

-Te dije que no volvieses a fallarme.

-Mi señor… no, por favor… no me matéis –imploró Piedmon.

-¡Dead or Alive!

-Una forma patética de morir –comentó Lilithmon mientras volvía a tomar asiento.

-Sinceramente, algunos de los soldados podrían ser eliminados. Nosotros mismos nos podemos valer para luchar contra esos niños.

-No. Hay que desgastarlos primero –dijo Belphemon mientras golpeaba en la mesa con el puño.

-De cualquier forma, lo que importa ahora es que sabemos dónde pueden estar. Si la información de Puppetmon es cierta, la posición de los niños debe ser en el santuario de Minervamon. Es el territorio más cercano al de Butenmon.

-¿Y si no están ahí?

-Ella les habrá enviado a otro lugar –dijo Demon −. ¿Qué haríamos?

-Sonsacarle la información. Aunque esta vez, iremos personalmente a hacerlo.

-Lucemon, ¿estás seguro?

-Los espíritus digitales tienen las cadenas, pero con nuestro odio y rencor haremos que se corrompan y ellos mismos destrozarán las cadenas que les bloquean.

Se puso en pie y cogió ambos espíritus. Con un poco más de oscuridad, ambos quedaron enterrados en negro, aun con el brillo de las cadenas que los ataban. Sonrió triunfante al notar el suelo temblando bajo sus pies. El resto de los Demon Lords miraban alrededor algo extrañados cuando la tierra rugió con el movimiento. Lucemon abrió la puerta y salió al encuentro de todos los soldados, los cuales también estaban algo asustados por el repentino temblor de tierra.

-Es el momento de partir hacia la victoria, apreciados digimons. Muy pronto dominaremos este mundo y partiremos a otros mundos y nos alzaremos con el poder en todos ellos. Y nadie nos lo podrá impedir.

-¿Y qué hay de los niños elegidos? –preguntó alguien.

-¿Niños elegidos? Haced lo que os apetezca con ellos. Matadles, torturadles… Os doy total libertad para actuar. Pero tened en cuenta una cosa –dijo haciendo callar de golpe las risas y vítores que estaban sonando −: la portadora del tiempo es mía y la necesito viva.

Siguió caminando hacia la salida de la guarida, seguido de los demás Demon Lords. En cuanto alcanzó la puerta se giró hacia un digimon en concreto:

-Encárgate de atraerla. Y ten cuidado con el espíritu digital –dijo entregándole una de las dos figuras encadenadas.

-Las cadenas…

-Caerán en breve –dijo alejándose del digimon.

Todos los digimons malignos salieron del escondite y empezaron a movilizarse en todas direcciones. La destrucción iba a ser a gran escala y Lucemon había prometido que nadie se lo impediría. Todo el Digimundo sentía la maldad y presentía la muerte que esos seres traían consigo.


C: AAAAAAAAAAHHHHHHHH! MALDITO ZORROOOOO! A QUIÉN DEMONIOS LE ESTÁS DANDO MIS ESPÍRITUS DEL ESPACIOOOOOOOOO!

Ya, Timy, frena...

C: Crossedmon digievoluciona a... ¿eh?

Je, je *con los espíritus del tiempo en la mano* No vas a empezar a matar el día de Nochebuena, que luego para limpiarte y limpiar la suciedad me tiro todo el día y aún tengo cosillas que acabar antes de la cena ¬¬

C: Hija de perrilla...

=_=" No te pega hacer de Ned Flanders...

C: XD

Bueno... El próximo capítulo de Digimon. Time's chronicle...

C: ¡PERO BUENO! TÚ ERES UNA TRAIDORA ¬¬

Lo siento, chicos, pero como es el día de los Santos Inocentes, tendréis un capi de relleno porque debo salvaguardar mis espaldas.

C: ¡LO QUE LO HACES PARA QUE NO SEPAMOS QUIÉN DEMONIOS ES ESE ASQUEROSO QUE ESTÁ PONIENDO SUS ZARPAS SOBRE EL ESPÍRITU DIGITAL DEL ESPACIO!

Vale, vale, Timy, también es eso

A.I: ¿Me he perdido algo?

C: Xi, mami... Que Kaotik va a poner un capítulo de relleno T.T

A.I: Bueno, también es verdad que muchos lectores no van a poder leer y como ella nunca falta a su promesa de actualizar miércoles y sábado... Tampoco pasará nada.

A demás, ya lo aviso ahora... EL DÍA 31 MUY POSIBLEMENTE NO HAYA CAPÍTULO (cae en sábado) PORQUE ME VENDRÁ MÁS FAMILIA A CASA Y, POR LO TANTO, VOY A TENER QUE AYUDAR MUCHO MÁS EN CASA. LAMENTO LAS MOLESTIAS.

C: ¿QUEEEEEEEEEEEEE? Osease, que aún tardarás en sacar el capítulo en el que se supone que se resolverá quién es ese tipejo odioso... ¿PERO TÚ ESTÁS LOCA O QUÉ?

A.I: Timy, entiéndelo, el día 31 es en el que más faena va a tener Kaotik.

C: Ooookeeeey -.- Pero que conste que no me hace gracia esperar tanto...

*en el jardín*: ¡QUE ALGUIEN ME TRAIGA ALGO PARA COMER!

C: WIIIIIIIIII MI ARBOLITO!

=_=" Lleva ahí un par de semanas... Con guirnaldas y otros adornos navideños... incluso luces... como si fuese un árbol... aunque a los árboles no se les alimenta...

A.I: =_= Lo soltaremos esta noche, para que pase la Navidad con nosotros

Gracias, Irismon, eres la mejor del mundo T.T no veas lo pesado que se pone por las noches...

A.I: Ya, me lo imagino...

Bueno, gente, hasta el día de los Santos Inocentes ^^ Los que no podáis estar, tranquilos, que es relleno y hasta el año que viene no habrá otro capítulo, jejeje

BESOS PARA TODOS Y QUE PASÉIS UNA FELIZ NAVIDAD DE PARTE DE TIMY (jugando ahora mismo con su caballo de Navidad) Y DE MÍ MISMA ^^