¡Hola a todos!

En este capitulo, para quienes lo estaban pidiendo, Seto le comentara a Kisara sobre el pasado de ambos; y les quiero aclarar que esta basado en los hechos ocurridos en el anime y no en el manga, ademas de que tiene algunas modificaciones. Y antes que me olvide, agradezo de corazón a todos los que siguen la historia y a los que dejan sus comentarios. Espero lo disfruten. Saludos :)


XXIX

-¡Al fin llegamoooos!- se emocionó Kisara ni bien el avión tocó suelo, pero su emoción se debía a que iba a poder bajarse después de estar varias horas viajando, por eso rápidamente se dirigió a la puerta una vez que se detuvieron.
Seto la agarró de la mano para comenzar a bajar la escalera, Kisara lo miró por ese gesto.-Solo lo hago para que no salgas corriendo y te pierdas.-le explico seriamente.

-¿Crees que soy un perro que saldré corriendo sin rumbo ni bien se abra la puerta?-no sabia si reírse o molestarse por ese comentario.

-Me limitare a responder eso.-le sonrió de lado mas que nada para molestarla y sin soltarle la mano comenzó a bajar las escaleras.

-Ten cuidado porque el perro te puede tirar de la escalera.-lo siguió.

A la isla llegaron a media tarde, era un día muy soleado, el cielo estaba completamente despejado y el calor se hacia sentir, a penas había una brisa que movía las palmeras del lugar. Para trasladarse al complejo donde se hospedarían debían tomar un yate, el cual ya estaba esperándolos en el puerto. Mientras caminaban por el sendero que los llevaría a la embarcación a Kisara le pareció que alguien estaba sacándoles fotos, miro a su alrededor pero no vio a nadie con una cámara, sin decir nada siguió caminando de la mano de Seto.

El viaje duro unos minutos para suerte de Kisara, era su primera vez arriba de un barco y le había dado un poco de vértigo cuando se había puesto a pensar en que tan profundo podría ser si llegarán a naufragar, claro que ni se le ocurrió comentárselo a Seto porque de seguro se burlaría de ella. Aun así con el temor capturó varias vistas desde del barco con su cámara, sus miedos no iba a impedir que registrara el momento.

Un encargado del complejo los estaba esperando para guiarlos hacia donde se iban a hospedar. Seto había tomado la decisión de alquilar un piso en un apart hotel así tendrían más privacidad que si alquilaban un bungalows en las playas de la isla donde tendrían las miradas de todos.

Al llegar al piso que habían alquilado, Roland dejo los bolsos de los jóvenes y se retiró al otro cuarto que habían reservado para el dejándolos solos para que se pusieran cómodos y descansaran del viaje.

El departamento estaba compuesto por una sala de estar amueblada con cómodos sillones de cuero de color blanco que rodeaban una mesa ratona de cedro, la cual estaba decorada con un centro de mesa de flores autóctonas del lugar. Frente a los sillones había un televisor de pantalla plana que estaba sobre un modular. La habitación era grande, tenia un somier king size, un juego de sillones de un cuerpo de color oliva que hacían juego con el cubre camas y las cortinas de la ventana que mostraba una hermosa vista del mar.

-Esto es un sueño, Seto. Realmente no puedo creer que estoy aquí. -recorría todos los espacios mirando cada detalle, como los cuadros que decoraban las paredes y los adornos que había sobre los muebles.

-Todo es real, disfrútalo.-agarró su valija y comenzó a desempacar la ropa para guardarla en el armario que había en la habitación.

-Antes que sigas…-se acercó a él para darle un fuerte abrazo y luego lo besó en los labios.-Muchas gracias por traerme aquí. No se como voy a pagarte esto.

-Con que estés feliz es suficiente.

-Si lo estoy, y lo estaría aún así me hubieras llevado al campo y pasáramos los días en un granero.-sonreía ampliamente.-Espero que tu también disfrutes del viaje.-se separó.-Recuerda que los dos vinimos a pasar las vacaciones para relajarnos y despejar la mente.

Seto se dio cuenta rápidamente porque Kisara se lo decía.-ya se que estoy de vacaciones pero si hay algún problema no puedo hacerme a un lado.

-Lo sé…sólo trata también de confiar en tu hermano y las personas que trabajan para ti…ellos también pueden solucionar el problema.

-Es que siento que si yo no hago el trabajo no van hacerlo bien.

-Si están trabajando en tu empresa se supone que es porque son capaces… ¿o no?

-Si, no cualquiera ingresa a la empresa.

-Y bueno con mas razón, confía en tus empleados y relájate.

-Prometo que intentaré una cosa más y ya lo dejaré a un lado.

-¿Y cuanto tiempo te llevará? ¿medio día? ¿un día? ¿dos días?-se cruzó de brazos.

-No lo sé…Solo un rato.-siguió desempacando sus cosas.

Kisara suspiro dándose por vencida, veía que era inútil insistir con que dejará el trabajo y comenzó también a desempacar sus cosas en silencio.

Cuando terminaron de guardar las cosas Kisara se dirigió hacia la cocina para beber un refresco

-¿Quieres algo? Le gritó desde allí ya que Seto se había quedado en la habitación, como no recibió respuesta se asomó por la puerta y vio al joven que estaba apoyado sobre sus piernas, mirando fijamente al suelo, se le notaba que estaba cansado.-¡Seto!

-Ah..¿Si?

-Si quieres algo de tomar.-le mostró una lata de refresco.

-Si, gracias.-Kisara se la alcanzó.-creo que deberías dormir un poco, no lo hiciste en todo el viaje.

-No. Ahora vamos a dar una vuelta así conocemos el lugar.-se puso de pie luego de beber un poco de refresco.

-Podemos hacerlo luego.

-No no, vamos. Estoy bien.-Le dio un pequeño beso en la frente y salió de la habitación.

-Bueno, mejor que salgas sino ya te veo pegado a tu computadora otra vez.-lo siguió.

Pasaron por la habitación de Roland para avisarle que darían un paseo y que no se preocupara por ello, que iban a estar bien sin su custodia.-Kisara sabe espantar muy bien a las personas.-dijo Seto para fastidiarla.

-Eso es bueno porque así Roland también tiene vacaciones.-le respondió sin darle importancia a lo que había dicho Seto.

-De todas formas si sucede algo me llaman que enseguida iré por ustedes.-se despidieron y emprendieron el camino hacia la salida.

Al salir del hotel se detuvieron para ver hacia donde irían. -¿Alguna vez viniste aquí?

-No, es la primera vez.

-Genial, así será más divertido el paseo al no saber a donde vamos a terminar . ¿Qué te gusta mas, izquierda o derecha?- Le preguntaba mientras le señalaba que camino tomar.

-Derecha.-le respondió sin dudar y de la mano comenzaron a caminar. La zona que estaba ubicado el hotel estaba rodeada de palmeras y amplios jardines llenas de hermosas flores, no habia nada de movimiento de gente, solo se veía quienes se hospedaba en ese lugar que regresaban de la playa o que salían a dar una vuelta. El camino que habían escogido era estrecho y los llevaría hacia la playa, a pesar de ser la hora de la tarde el sol aún estaba un poco fuerte pero la sombras de las palmeras los protegía del calor.

-¿Es verdad que no te agrada que te saquen fotos?.-quiso saber porque se había quedado con la duda. -¿O solo te agarre en un mal momento?

-Las dos cosas.

-¿por algo en especial? Porque eso que te quita el alma no lo creo.

-Sólo. .Solo que me siento tonto mirando a la cámara mientras sonrió sin tener ganas.

-Eso tiene sentido. Pero, ahora puedes sonreír porque estas conmigo. ¿O no?-hablaba en broma.

Eso hizo que Seto se pusiera colorado.-Si…puedo.-le respondió apenado.

-Genial, de todas formas nos sacaremos fotos cuando Roland no esté cerca, porque me imagino que te da vergüenza que el u otro empleado tuyo te vea demostrando algún sentimiento.-era otra de sus dudas que tenia que resolver.

-Suficiente investigación por hoy.-ya era demasiado para el responderle esas preguntas tan personales, todavía le era difícil poder expresarse.

-No te pongas así, no voy a decir nada para molestarte.

-Prefiero mantener mi postura delante de ellos. Contigo ya es diferente porque tenemos otra clase de relación en cambio ellos siguen siendo mis empleados. Y ya te digo que tu también deberías poner un limite con ellos, no te muestres con tanta confianza.

-lo siento pero no me creo alguien con poder como para tratarlos como tu lo haces.

-Ya te acostumbraras.

-de todas formas con quienes tengo confianza es con Roland y Yumiko, los demás son más serios y tampoco me da ganas de hablarle.

-Porque saben cual es su rol.

-Bien, bien. No molestare a nadie en su trabajo.

Siguieron caminando por el sendero, en un momento se vio que un flash los alumbraba.-¿Es mi imaginación o nos acaban de sacar una foto?

-Si, lo acaban de hacer. Y es obvio que lo harán. Saben que con publicar mis vacaciones acompañado contigo ganarán mucho dinero. Por empezar no me tomos vacaciones hace tiempo y cuando lo hice jamás viaje con una chica, solo con mi hermano.

-Aun me cuesta creer que te tomes todo con calma, realmente a mi me fastidia que no podamos tener una salida tranquila sin que nadie nos siga.

-Déjalos que hablen lo que quieran, que inventen. Total digan lo que digan nosotros sabemos lo que realmente estamos haciendo, si vas y le contestas entras en su juego y eso es lo que hay que evitar. Hablaran un día o dos como mucho y ya a luego pasarán a otra cosa.

-Pero siento que debo cuidarme con lo que hago…

-Sólo se tu misma y olvídate que tienes un tipo detrás de ti persiguiéndote para tomarte la mejor foto.

-Sabes, ahí también estoy en contra.

-¿Por qué dices eso?

-Porque ellos pueden tomarte fotos y yo no.-infló sus mofletes molesta.

-Porque están haciendo su trabajo y a parte yo no me doy cuenta cuando me la sacan así que estoy siendo natural, no estoy esforzándome para aparentar algo.

-Es una buena explicación.-al acabarse el sendero llegaron a una playa, ambos se quitaron las zapatillas y comenzaron a caminar por la fina arena del lugar.-¿Vamos a mojarnos los pies?

Seto asintió con la cabeza y se fueron acercando a la orilla. La playa era muy tranquila, era muy poca la gente que había por eso se podía escuchar muy bien el ruido del mar que era muy relajante.

Kisara respiro profundo para sentir el aroma del mar.-que falta me hacía esto. Quedare como nueva después del viaje.

-¿Dejarás de ser tan gruñona?

-Seguro. siempre y cuando a ti no se te ocurra molestarme con algo.-

-Cuando esté aburrido te molestare, es divertido hacerlo. Más que nada ver tus caras.

-Tendrás que buscar otro tipo diversión, querido mío

-Tienes razón y ya se que haré. -la cargó en brazos y avanzó Hasta que el agua le llego hasta donde no le cubría la bermuda.

-Ni se te ocurra tirarme al agua, Seto.-hablaba tranquila aunque estaba molestándose.

-¿Quien dijo que lo haría?

-Eres capaz de hacerlo, tienes esa chispa de maldad en tus ojos.

-Sólo quiero cargarte en brazos.

-Eso espero, porque si me mojas te juro que haré lo mismo contigo.

-Que miedo me das, fosforito.-amagó para tirarla pero Kisara se agarró fuerte del cuello del joven.-Tranquila, no voy hacerlo.

Aun así Kisara no aflojaba el agarre.-bájame y yo me suelto.

-Qué feo que no confíes en mi.-haciéndose el ofendido la bajo con cuidado y Kisara dejó de abrazarlo por el cuello.

-Es tu culpa por engañarme varias veces. -caminó unos pasos hacia atrás asi el agua no mojaba su solero.-Si ya nos conocimos en el pasado me pregunto si también solías engañarme.

Se quedó un momento pensando en lo que la joven había dicho, sabía que no y que había sido de una manera muy diferente la relación que habían tenido en el pasado, ni siquiera habían tenido una relación de pareja. -Imagino que no. -los ojos azules del joven miraron a la joven con un poco de nostalgia.

-Seto. Tu realmente conoces nuestro pasado. ¿Cierto?

-Es una locura pero…si. Yo no creía hasta que me pasaron ciertas cosas donde pude comprobar que realmente yo había vivido en otra época.

-¿Me lo puedes contar?…bueno, si quieres.

-Ya te aviso que sonará muy extraño.

-Vamos a ponernos cómodo y me cuentas todo.-salieron del agua para volver a la arena y sentarse uno al lado del otro mirando el mar, de a poco el sol iba cayendo.

Antes de comenzar hablar, Seto se sacudió la arena que se le había pegado en las piernas y se sentó con las piernas cruzadas.-Puedes reírte y acotar lo que quieras.- se aclaró la voz y comenzó a relatar.-Hace un par de años tuve la oportunidad de ir a una muestra sobre Egipto en el museo. En esa exposición se mostraban piezas de un faraón que no se sabía el nombre. La exposición estaba organizada por una mujer llamada Ishizu, que era la Secretaria general del consejo supremo egipcio de antigüedades. Ella me invitó para que asistiera, sinceramente no me interesaba ir pero me convenció proponiéndome algo que no vale la pena comentarlo ahora. La cuestión es que me parecía una pérdida de tiempo, nada tenía sentido para mi hasta que me detuve frente a una tabla de piedra tallada. Allí se podía observar la representación de un duelo de monstruos. Lo más curioso era que el faraón que aparecía era igual a mi mayor oponente, y ya cuando esa mujer me dijo que el hechicero que aparecía era yo me burle porque no podía creer semejante tonterías. Como seguía sin creerle, con un collar que llevaba puesto me hizo ver unas imágenes mostrándome mi pasado. Quede impactado pero mi orgullo no iba a permitir darle la razón. Desde ese día en varias oportunidades soñaba con escenas que serian de mi pasado. En unos de esos sueños fue que apareciste tu.-Kisara escuchaba todo en silencio sin dejar de mirarlo.-pero no viva, sino que estabas muerta, yo te tenía en mis brazos enfrente de una piedra que tenia la figura del Dragón blanco.-la joven abrió grandes sus ojos.-Cada vez eran mas frecuentes esos sueños y siempre me despertaba con mucha angustia sin entender el motivo si no te conocía.

-Vaya…sinceramente es difícil de creer lo que cuentas y lo mas raro es que yo nunca soñé contigo o mi pasado. -llevó su mirada al mar y luego de unos segundos en silencio, se animó hacer la pregunta.-¿Y sabes cual fue la causa de la muerte?

La miró unos segundos de reojo y sonrió.-Por tonta.

-¿Cómo que por tonta?-esperaba otra respuesta.

-Si, porque tu yo del pasado no tuvo otra idea que interponerse en el ataque que iba directo a mi. El impacto fue directo a su pecho provocando una herida mortal.

Kisara en ese momento, se llevó la mano hacia esa zona recordando el dolor que le había causado el golpe que tuvo en el sueño.-Es posible que lo que soñé hoy este relacionado a ese momento…

-Es posible. Yo lo pude saber luego de un viaje que hice a Egipto, alli pude presenciar estos hechos.

Kisara levantó su ceja sin poder creer lo que decía. -¿Cómo fue eso?

-Esto es lo mas raro que te contaré, de alguna manera fui transportado a esa época.

-Tal vez fue por una regresión. Esas cosas hacen que puedas ver tu pasado.

-No lo sé…y pude presenciar ese momento y otros previos.

Nuestros yo de hace miles de años se conocieron de niños, yo te había salvado de unos sujetos que compraban y vendían esclavos. Ese fue el primer encuentro contigo y con el dragón blanco, porque al regresar a la aldea donde yo vivía me encontré con que había sido atacada por esos hombres en venganza por haberte liberado, y de la nada apareció la figura del Dragón eliminándolos al instante. . . Ya de adultos nos volvimos a reencontrar, en esta ocasión tu estabas siendo apedrada por la gente del pueblo por ser diferentes a ellos, tus cabellos blanco y tu piel pálida no eran bien vista por los lugareños.- Kisara se sentía afligida por lo que oía. -Yo te rescate de esa gente, primero porque te había reconocido y luego porque pude percibir el gran poder que había en tu interior. Tu tenias el poder del Dragón blanco, esa bestia que había matado a los asesinos de mi aldea. Sabía que la gente del palacio haría cualquier cosa para sacarte esa bestia y sellarla para usarlo en las batallas que vendrían, por eso decidí protegerte sacándote de las mazmorras donde te habían llevado para que te enfrentes a otros detenidos que también tenían algún monstruo bajo su control. -le contó más detalle de lo ocurrido hasta el momento en que ella agonizaba en sus brazos y el lloraba por su muerte.- en ese tiempo que estuvimos juntos ambos nos dimos cuenta que nos habíamos enamorado y desde un principio nos protegidos mutuamente…- vio que Kisara tenía lágrimas en sus ojos así que decidió bromear un poco para quitarle esa angustia.- Y tu cabezotas, diste la vida porque creíste que estabas en deuda por haberte salvado y no se te ocurrió otra cosa que cruzarte en el medio. Espero que no se te de por hacerlo en esta vida porque yo mismo me encargaré de que no vuelvas a reencarnar por tonta.-Kisara le pegó en el brazo por llamarla así.

-Por supuesto que no lo haré, me molestas tanto que no mereces que te salve la vida.- se seco las lágrimas. - No eres como tu yo del pasado, de eso no hay duda.-le contestó de esa manera porque se ofendió un poco por esas palabras.

-Eso lo se muy bien. Tenemos personalidades muy diferentes, pero en lo que si nos parecemos es en querer protegerte y que vivas feliz porque es lo que te mereces. Desde el día que conocí mi vida pasada necesitaba encontrarte, por eso cuando te vi esa noche me prometí que jamás te dejaría, haría lo que sea para que te quedes a mi lado. A partir del momento en que te encontré deje de sentir el vacio que tenia en mi interior... deje de sentirme solo...-las palabras salian sin que pudiera controlarlas.

-El que no te guste que bromee con mi muerte o que no cuide mi salud ¿Tiene algo que ver con esto?

-Si, sinceramente creo que no podría superar perderte otra vez.-se llevó su mano al rostro, le era difícil de creer que estuviera diciendo esas palabras.-

Kisara lo miro de una manera dulce.-Te prometo que me cuidaré más de ahora en adelante.

Seto le devolvió la sonrisa.-¿Crees en todo lo que te conté?

-Claro que si, por más extraño que suena, dentro mío siento que todo eso lo viví. Tal vez con el tiempo lo vaya recordando, por algo habré tenido ese sueño hoy.-el sol ya había bajado y habían quedado solos en la playa, la joven dio un gran suspiro, aún sentía un poco de angustia.-Dame un abrazo.-le pidió al joven y Seto no dudo en dárselo.

-Veo que te angustio saber la historia.

-Si…pero ya con tu abrazo me sentiré mejor.-se acurrucó más en los brazos del joven y permanecieron varios minutos en silencio, hasta que el móvil de Seto comenzó a sonar. Se trataba de un mensaje de Roland preguntando si todo esta bien.-Tu papá postizo esta preocupado, tal vez será mejor regresar y alistarnos para la cena.-se puso de pie y se sacudió la arena al igual que Seto lo hacía, luego emprendieron el camino de regreso al hotel.