Traducción autorizada por CrissColferL0ve.


(Nada me pertenece) Muy bien, esto parece estar llevando mucho tiempo, incluso si en realidad no es así. Realmente no sé qué decir, excepto sólo que... tuve que hacer esto para la próxima parte. :)


Capítulo 29:

―Deberíamos salir. ―Blaine esperó una respuesta, pero Kurt no parpadeó. Rodó los ojos y dio un gentil codazo al costado de su novio. Kurt se dio la vuelta, con un ligero gruñido, pero todavía dormido―. Kuuuuuuurt ―Blaine dijo, acercándose a la oreja de Kurt. Blaine sonrió y presionó la mano en la parte interior del muslo de Kurt y luego lentamente, fue hacia arriba y entonces Kurt estuvo despierto y sentado.

―¿Qué dem...?

―Intentando despertarte ―Blaine sonrió.

―Otras personas tienen alarmas ―Kurt dijo, pero estaba sonriendo―. Perturbaron mi sueño.

Blaine se sentó y encaró a Kurt, cruzándose de piernas.

―De cualquier manera, ¿qué quieres? ―Kurt preguntó, mientras Blaine entrelazaba los dedos―. ¿Cómo va esa cabeza?

―Está bien ―Blaine dijo, pero todavía dolía un poco―. Perooooo ―dijo, extendiendo el sonido de la 'o'―. Te estaba despertando para decirte que deberíamos salir.

Kurt parpadeó un par de veces―. ¿Pensé que la estábamos saliendo? ―lo hizo una pregunta.

―No ―Blaine sacudió la cabeza―. Me refiero a salir afuera. Como una cita. Nunca hemos salido a una cita.

Kurt pareció mirarlo por mucho más tiempo del realmente necesario y entonces sonrió, ligeramente, enarcando las cejas―. Este, de acuerdo ―respiró―. ¿De dónde ha salido esto?

Blaine se encogió de hombros y se recostó contra Kurt―. Tan sólo estaba pensando en cómo nos metimos en todo esto rápidamente ―dijo―. Por decir, comenzamos con sexo y luego los sentimientos entraron, cuando debió haber sido al revés. Además, las citas debieron haberse hecho hueco en alguna parte.

Entonces ambos hablaron al mismo tiempo.

―No tenemos que hacerlo.

―A menos que tú no quieras.

―Oh.

―Oh.

―Oh, ¿qué? ―Kurt preguntó.

―Tú no quieres ―Blaine dijo.

―Yo no dije eso ―Kurt dijo, apartando gentilmente a Blaine, para poderse ver cara a cara―. Tan sólo digo que no quiero que sientas la obligación de sacarme. El sexo y los sentimientos están más que bien para mí.

―Sí ―Blaine sonrió―. Pero imagina sexo, sentimientos y citas. ¡O! Imagina cita, luego sentimientos, después sexo.

Kurt rodó los ojos azul cielo y rio―. Creo que es momento para tu medicación, cariño.

Blaine se volvió a acostar y Kurt le acunó la cabeza entre sus brazos, entonces comenzó a quitarle el vendaje de la cabeza. Blaine cerró los ojos cuando Kurt gentilmente le quitó la venda del corte. Picaba, pero no dolía tanto como la noche anterior.

―Puaj ―escuchó a Kurt decir.

―Pensé que dijiste amarme ―Blaine hizo un falso puchero.

―Te amaré en un minuto ―Kurt dijo, saliendo de debajo de Blaine y poniéndose de pie―. Ya regreso.

―¿Amarme en un minuto significa una felación? ―Blaine gritó tras Kurt, mientras desaparecía en el baño. Se recostó, sonriendo, porque aunque su vida se había desmoronado literalmente y la herida nunca se resanó, todavía tenía estos breves momentos con Kurt. No por mucho tiempo, su mente dijo automáticamente, pero alejó eso, no queriendo pensar en ello.

Estuvo ahí, tan sólo pensando, hasta que Kurt regresó unos minutos después, llevando una toalla humedad y un vendaje nuevo. Miró a Blaine y sonrió―. ¿Ya lo has descubierto? ―preguntó después de un momento.

―¿Eh? ―Blaine inquirió, levantándose―. ¿Descubrir qué?

―El significado de la vida, o cualquier concepto alucinante que estás intentando entender.

―¿Huh? ―Blaine frunció sus oscuras cejas.

―Nada ―Kurt sonrió, sentándose―. Parecía que estuvieras pensando en algo realmente profundo y significativo. ―Kurt dio toquecitos con la toalla mojada en la cabeza de Blaine y él se encogió un poco al principio, pero luego se quedó quieto―. Entonces, ¿de qué se trataba? ―Kurt preguntó.

―¿El qué?

―Lo que estabas pensando.

―Oh ―Blaine dijo―. Tú.

―¿Yo? ―Kurt preguntó

―Siempre estoy pensando en ti.

―Cursi ―Kurt sonrió, desenrollando el nuevo vendaje.

―Tan sólo estaba pensando ―Blaine comenzó―, en que nadie jamás te había llamado hermoso. ―Echó la cabeza hacia atrás para que pudiera ver a Kurt, quien ahora estaba ruborizado―. Deja de avergonzarte ―Blaine sonrió―. Aunque, en serio. ¿Cómo está eso?

―¿Cómo está eso, um, qué? ―Kurt preguntó, volviendo a agarrarle la cabeza en las manos. Comenzó a poner el vendaje por la herida.

―Pasar dieciocho años sin que te llamaran hermoso.

Kurt únicamente se encogió de hombros.

―Ni siquiera lo ves, ¿verdad? ―Blaine preguntó, sentándose y luego volteándose sobre su estómago frente a Kurt. Extendió el brazo y lo agarró de la mano―. Es en serio. Eres tan perfecto. Literalmente duele cuando pienso en cuán perfecto eres. Sólo - en serio, eres tan atractivo.

―Este ―Kurt dijo―. ¿Esto es algún tipo de adulación estratégica?

―Me ofendes, cielo.

―¿Qué quieres, cariño?

Blaine sonrió―. Nada ―le dijo―. De verdad, sin embargo, pienso que deberías déjame llevarte a una cita y presumirte a aquellos que tienen novios menos atractivos y pueden estar locos de celos mientras yo logro traerte de regreso a aquí, desvestirte, y poner mi lengua en cada pulgada de tu cuerpo.

―Oh.

―¿Oh?

―Oh ―Kurt asintió y Blaine bajó la mirada mientras Kurt cruzaba las piernas sobre la creciente erección.

Oh ―Blaine sonrió y se levantó, luego se movió hasta que estuvo mirando por encima de un Kurt enrojecido―. ¿Te puse todo cachondo y arrecho? ―Kurt tragó duro y los dedos de Blaine fueron a la cintura de los pantalones de pijama―. Recuéstate.

Kurt obedeció y Blaine deslizó una mano por los pantalones y palmeó el pene semi-erecto de Kurt a través de los calzoncillos―. Entonces, este ―Kurt consiguó―. Co-con respecto a la cita. Este, ¿a dónde vas - vamos a ir?

―Estaba pensando en Breadstix ―Blaine le informó mientras se movía y colocaba un gentil beso en la cadera de Kurt, dónde había bajado ligeramente los pantalones.

―¿Br-Breadstix? ―Kurt preguntó―. Pero todo mundo va a ahí.

Exactamente.

―Oh ―Kurt pronunció.

―¿Oh? ―Blaine preguntó, y envolvió la mano en el pene de Kurt.

Oh ―Kurt emitió.

―Eso es lo que estaba pensando ―Blaine sonrió.


―Siento que todo mundo está mirando ―Kurt dijo a Blaine al otro lado de la mesa en Breadstix.

―Por favor ―Blaine dijo―. Podríamos ser simplemente amigos cenando juntos.

Kurt observó mientras Blaine extendió el brazo y le colocaba una mano sobre la suya.

―O no ―Kurt dijo.

―Relájate ―Blaine sonrió, sus ojos brillantes y relucientes en las tenues luces del techo.

―Estoy relajado ―Kurt dijo, retorciendo su mano en la de Blaine―. Tan sólo estoy declarando un hecho.

―Me gusta cuando tan sólo declaras hechos.

―Eso no tiene sentido ―Kurt le dijo―. Sabía que debiste esperar antes de volver a tomar esos analgésicos.

Blaine sonrió como un loco y comenzó a jugar con su pajilla―. No me los tomé.

―Oh ―Kurt dijo―. Bueno, entonces, eso es extraño.

Blaine sonrió y le dio un apretón a la mano de Kurt, ignorando la mirada de desaprobación que el hombre de la mesa contigua les estaba dando―. Lamento que no tuviéramos una cita antes.

Kurt sonrió y correspondió al apretón―. Bueno, ya estabas saliendo con alguien durante gran parte del comienzo de esto ―Kurt señaló.

―Aun así ―Blaine dijo. Entonces se le oscurecieron los ojos y se reclinó más cerca―. Nunca mereciste la manera en que te traté al principio, Kurt.

―¿Seguro que no tomaste esas píldoras?

―No ―Blaine sonrió, las comisuras de los labios ligeramente arriba―. Aunque, en serio. Fui horrible contigo. Simplemente debí rendirme al segundo de saber que me gustabas. Debí haber dejado a Quinn. Debí haberte dicho cómo me sentía. Debí darte todo lo que merecías justo desde el principio.

Kurt sonrió, torcidamente―. Está bien.

―No es así ―Blaine discrepó―. Te prometo que desde ahora, te trataré con el amor y cuidado que mereces. Te trataré como... ¡como un príncipe!

Kurt rio―. En realidad, era la princesa, ¿recuerdas?

―Pfft ―Blaine se mofó―. Yo seré la princesa. Sinceramente puedo verte ir montando en los terrenos del castillo sobre un caballo blanco, blandiendo una espada en el aire, el sol chocando con el punto de plata, echando un brillo radiante en toda tu piel impecable y blanca como la leche, los ojos azules brillantes deslumbrantes, igual que el océano en un día de verano.

―Blaine, ¿desde cuándo eres un poeta? ―Kurt farfulló―. Supongo que debería imaginarte en un ¿fabulo vestido de gala rosa?

―Únicamente si eso te prende ―Blaine meneado una ceja.

Kurt se ahogó un poco. Blaine acababa de decir 'te prende'. Negó con la cabeza y se sentí, sonriendo.

―¿Crees que alguna vez me perdonarás? ―Blaine preguntó, el fantasma de una sonrisa todavía en los pálidos labios.

―Nunca he tenido nada contra ti ―Kurt le informó.

Entonces, Blaine tuvo ese brillo en los ojos―. Técnicamente no es verdad.

―Come tu palito de pan, Blaine ―Kurt negó con la cabeza.

Blaine extendió el brazo y agarró un palito de pan, luego lo llevó a su boca y comenzó a pasarle la lengua. Kurt se ruborizó, recordando la manera en que Blaine le había hecho eso antes cuando se había quitado los pantalones del pijama y…

Lo estaba haciendo al propósito.

Kurt le frunció el ceño a Blaine, cuyos ojos café dorado estaban fijos con los azules. Las comisuras de la boca de Blaine se curvearon en una sonrisa cuando se dio cuenta que Kurt había hecho la conexión. Entonces comenzó a chupar el pan y Kurt únicamente podía mirarlo.

―Me encanta cuando te pones todo ruborizado ―Blaine le dijo, quitándose el palito de pan de la boca por un breve segundo.

―Estamos en público ―Kurt siseó, pero no pudo apartar los ojos de la estúpida lengua de Blaine.

―Oh, lo sé ―Blaine sonrió―. Y recuerdo lo mucho que te gustó la última vez que te lo hice en público.

Kurt apartó rápidamente la vista, recordando el encuentro en los baños de la escuela―. Te haré pagar por esto ―le dijo a Blaine.

―Oh ―Blaine sonrió con satisfacción―. ¿Eso es una promesa?


―¿Dónde está Blaine? ―Rachel preguntó, sentándose en el sofá. Se quitó el sombrero y lo colocó en su regazo.

―Durmiendo ―Kurt le dijo, sentándose junto a Mercedes―. Se quedó dormido tras tomar las pastillas.

Lo que era mitad verdad. Blaine se había puesto medio hiperactivo tras tomarse la pastillas y sólo tras una hora o algo así de estar riéndose como idiota y haciendo insinuaciones sexuales no pudo finalmente dejarlo plantado y se fue a dormir.

―¿Está bien? ―Mercedes inquirió.

―Sí ―Kurt sonrió―. Sí, va bien.

―De todas maneras, ¿qué va a hacer Blaine después de la escuela? ―Rachel preguntó, curiosamente.

La sonrisa de Kurt desapareció.

―Nada ―Kurt dijo―. O al menos no tiene nada planeado.

Blaine se sentía un poco mareado por las medicinas, por lo que tan sólo presionó la espalda contra la pared y escuchó. No quería entrar mientras estuvieran hablando de él, porque eso lo haría todo tremendamente incomodo, por lo que esperó.

―Entonces, ¿qué va a pasar? ―Blaine escuchó a Mercedes preguntar.

―No tengo idea ―Kurt suspiró―. Tan sólo... no estaba seguro de ello - nosotros, cuando descubrí que no había hecho solicitud a ninguna parte, pero me convenció de darnos una oportunidad y eso quería yo, así que cedí, dije que sí, pero ahora... Ahora simplemente no lo sé. No ahora que él está virtualmente en la calle y sin ningún tipo de estabilidad o amor en su vida. Es como - como si fuera todo lo que él tiene.
Lo que era verdad, que no quería que eso retuviera a Kurt.

―Tan sólo... no sé lo que hacer. Porque lo amo, de verdad, pero... No lo sé. ¿Qué va a pasar cuando me tenga que ir?

Rachel y Mercedes estaban calladas. Kurt continuó cuando vio que ellas no tenían soluciones―. A veces yo... A veces pienso en simplemente decirle que ya no lo amo, que no vamos a llegar a ningún lugar, que ya no puedo seguir, porque no sé cómo dejarlo, pero jamás lo dejaría. Eso sería lo más egoísta que pudiera hacer.

―Eso es lo que yo haría ―Rachel agregó―. Mi carrera es lo primero.

―No puedo poner mi carrera primero, Rachel ―Kurt dijo―. No sé con seguridad que me carrera alguna vez despegará, pero Blaine...

―De todas maneras no puedes saber con seguridad que lo tuyo con Blaine durará a la larga ―Rachel sacudió la cabeza―. Te arrepentirás si no vas, Kurt, confía en mí.

Kurt suspiró, sonando desgastado―. Tan sólo... tengo un sentir respecto a él, Rachel, que él es el indicado. Sólo... no sé qué hacer. Él no tiene nada. ¿Cómo voy a aclamar que lo amo, luego dejarlo?

Blaine sintió el corazón contraérsele en el pecho. Se sentó ahí, presionando la parte posterior de la cabeza contra la pared, simplemente escuchando.

―Sé que te sientes mal por él, Kurt, pero esta es tu vida ―Mercedes puntualizó.

―Pero él es una gran parte de mi vida.

―Lo has conocido por cinco meses, Kurt ―Rachel inexpresiva.

―Correcto ―Kurt dijo―. Y en estos cinco meses, él ha cambiado demasiado y se ha asumido gay y él - se encontró a sí mismo. Si lo dejo, ¿qué va a pasar? ¿Volverá a esconderse, a fingir, tan sólo porque es la manera más fácil de pasarlo? No puedo permitir que él haga eso.

―Tal vez deberías hablar con él ―Mercedes sugirió.

―No quiero herirlo, Mercedes.

―Si él te ama, te dejará marchar, Kurt ―Rachel pronunció.

―No quiero que me deje marchar.

Blaine tampoco lo quería dejar marchar, pero por una vez, Rachel tenía un punto.


Blaine levantó la vista al blanco techo, a la nada sobre sí. Sentía como si en realidad no pudiera respirar propiamente. Estaba mareado, el corazón le martilleaba y se sentía enfermo, pero sabía que debía hacerlo. Sabía que no había otro camino.

Eran casi treinta minutos o algo así antes de que Blaine escuchara a Kurt bajando. Se sentó e intentó actuar natural.

―Hola ―Blaine dijo, cuando Kurt entró a la habitación.

―Estás despierto ―Kurt sonrió y se sentó en la cama―. ¿Dormiste bien?

―¿Por qué no hablaste conmigo?

―¿Eh? ―Kurt preguntó―. ¿Hablarte de qué?

Blaine se levantó para que pudiera ver directo a Kurt―. Te escuché hablando con Mercedes y Rachel ―informó―. Debiste haber hablado conmigo.

La expresión de Kurt se quedó en blanco durante un par de segundos, luego frunció el ceño―. Era demasiado pronto, Blaine. Todo ocurrió a la vez y yo-yo no quería añadir más al drama.

Blaine lo estudió. El rostro más pálido de lo normal y los ojos con tristeza. Blaine deseó poder abrazarlo, sostenerlo, volverlo a hacer sonreír, pero no lo hizo―. Te amo, Kurt ―Blaine le dijo.

Las cejas de Kurt se fruncieron―. También te amo.

―Por lo que te dejo libre ―Blaine dijo, la voz se me quebró un poco―. Yo - Rachel y Mercedes tienen razón. Esta es tu vida, tu carrera. Si te retengo, me haría egoísta y un horrible ser humano, y ciertamente iría en contra de amarte, entonces no voy a hacer eso. No te voy a dejar ir. Me iré, veré dónde quedarme y después de eso, resolveré qué hacer después de que nos graduemos, pero estabas en lo correcto la primera vez. Es preferible romper antes que después. No lo hace más fácil, exactamente, pero al menos no tendremos un millón de recuerdos más que añadir al dolor. Esto es lo mejor.

―Blaine, no ―Kurt sacudió la cabeza―. Quédate. No te vayas, quédate. Ya lo resolveremos.

Blaine cerró los ojos de golpe, fuertemente, luego los volvió a abrir―. No ―sacudió la cabeza, firme―. No, así es como tiene que ser. Si no hago esto, significaría que no me importas una mierda, pero me importas. Te amo y lo eres todo para mí, por lo tanto te dejo libre.

Ahora los ojos de Kurt estaban brillando y Blaine esperaba que no llorara, porque si lloraba lo pondría en marcha, y él también podría ceder si veía Kurt llorando.

―No quiero que me dejes libre.

―Tampoco quiero dejarte libre, pero tengo que hacerlo ―Blaine explicó―. ¿Puedes ver de dónde vengo?

―Sí, pero yo - Blaine, escucha ―Kurt se inclinó y agarró las manos de Blaine en las suyas. La piel de Blaine todavía hormigueaba cada vez que lo tocaba―. Podemos intentar y hacerlo funcionar. Honestamente, lo averiguaremos. Lo superaremos. Te amo. De verdad. Tan sólo - Blaine, te necesito en mi vida. No puedo imaginar un día sin tenerte en mi vida. No te vayas.

Blaine estaba tentado. Quería simplemente llorar, o dormir, o besar sin sentido a Kurt, pero esto era lo que debía hacer. Él no tenía lugar en el brillante futuro de Kurt, no importaba lo mucho que le doliera admitirlo. Era verdad y esto era lo correcto.

―Lo siento ―Blaine le dijo y de verdad lo sentía―. Aunque, lo superaras. Lo lograrás, Kurt y cuando lo hagas, no me recordarás. Aunque, yo siempre te recordaré. Cuando estés ahí en Broadway, o lo que sea, podré sentarme y sonreír, y decirme 'Él me amó una vez. Kurt Hummel te amó una vez' y eso será suficiente, tan sólo saber que te dejé por una razón, que fuiste a hacer asombrosas cosas.

Kurt esnifó, pero estaba sonriendo, tristemente―. Buscaré a Blaine Anderson en la audiencia cada noche.

―Ahí estaré ―Blaine prometió, aunque si estuviera viviendo bajo un puente, no estaba seguro de cómo podría ser capaz de mantener tal promesa.

―Mira, ¿hay alguna manera de que cambies de idea? ¿Alguna manera en absoluto? ¿Por favor, Blaine?

―No ―Blaine le dijo―. Esto es lo que quiero, ¿bien?

Kurt suspiró y el aliento le salió inestable y roto―. Al menos quédate en mi casa ―dijo―. No puedo tenerte vagando por las calles, Blaine.

―Ya lo resolveré ―dijo y se inclinó para besar a Kurt en los labios, gentilmente―. Estará bien.

―Te amo, cariño ―Kurt le dijo y un pequeño sollozo se le escapó de la garganta.

Blaine sonrió―. También te amo, cielo.


Blaine no le había hablado una vez desde que se separaron. Había escuchado de Mike que se estaba quedando por un tiempo en su casa y Kurt se alegraba de que estuviera en un lugar seguro, cálido. Le rompía el corazón saber que él se había desecho de lo único que tenía tan sólo para que pudiera tener la oportunidad de un futuro real, lejos de Lima.

Kurt habría estado contento de intentar resolver algo, de alguna manera. No estaba exactamente seguro del qué, pero deseaba que le hubiera dado la oportunidad. Amaba demasiado a Blaine como para simplemente dejarlo, pero no parecía que tuviera mucho que elegir.

Blaine sonrió a Kurt luego que Nuevas Direcciones ganaran las competencias Regionales. Kurt había correspondido a la sonrisa y Blaine había apartado la vista y que era el epítome de su comunicación. Kurt suspiró, porque extrañaba a su novio. Lo extrañaba siendo loco y llorón, cachondo y gracioso, inteligente y estúpido, y todas esas cosas que era Blaine.

Sencillamente extrañaba de verdad a su novio.


Para: Kurt a las 6.32 P.M.
Kurt, ¿has visto a Blaine? Se fue alrededor de las 8 A.M. y desde entonces no lo he visto. Mike.


―Hummel.

―¿Por qué estás en casa, Puckerman? ―Kurt demandó saber―. ¿Cómo sabes dónde vivo?

―Jacob Ben Israel me lo dijo ―explicó. Llevaba su equipo de fútbol y sostenía su casco bajo el brazo―. Necesito un favor.

―No hago favores a las personas que me desagradan.

Puck gruñó y pareció que quisiera golpear algo. Kurt lo miraba con mirada aburrida―. Mira ―Puck dijo, pacientemente―. Necesito saber dónde está Anderson, ¿bien? De este juego depende todo. Lo necesitamos, entonces ¿dónde está?

―No tengo idea ―Kurt dijo―. Nadie lo ha visto desee las 8 A.M., por lo que si no te importa, estoy algo ocupado intentando arre-

―Hummel, ahora son las 6.45, el partido comienza a las 8 ―Puck dijo―. Lo necesitamos.

―Él te odia ―Kurt explotó―. ¡Difícilmente te va a hacer un favor después de todo lo que has hecho! ¡Ahora lárgate de mi casa!

Kurt no me dio a Puck una oportunidad de hablar, simplemente cerró la puerta de golpe y volvió a la cocina, y releyó el mensaje de Mike. No podía controlar el rápido ritmo de su corazón. Le preocupaba que algo le hubiera pasado. Blaine no tenía mucho por lo que vivir. Kurt negó con la cabeza. No quería pensar en nada de eso.

Llamó al número de Blaine y esperó. No respondió.


―Cielos, Blaine ―Kurt dijo, sin aliento―. ¿No podías responder al teléfono?

Kurt fue y se sentó en la hierba junto a él. Había ido al campo tras haber llamado a Blaine por lo menos seis veces. Presentía que estaría aquí, pero todavía había temido.

―¿Qué estás haciendo aquí? ―Blaine preguntó.

―Buscándote.

―Estoy bien.

―Entonces pudiste haber respondido al teléfono y decírmelo ―Kurt dijo, volviendo a recuperar el aliento―. Estaba muy preocupado.

Blaine suspiró y enterró el rostro en sus manos. El cabello era un desastre y se veía cansado, deteriorado, igual que si no hubiera dormido en meses.

―Noah Puckerman apareció en mi casa ―Kurt dijo.

La cabeza de Blaine se disparó rápidamente hacia arriba y los brillantes ojos muy abiertos―. ¿Te hizo algo - ?

―En realidad, te estaba buscando a ti ―Kurt negó con la cabeza―. ¿Supongo que no tienes intención alguna de ir al partido?

―Que se jodan ellos y su partido.

―Bueno ―Kurt dijo―. Creo que deberías hacerles saber que no irás.

―¿Qué? ¿Por qué?

―Porque es lo correcto.

―Lo correcto ―Blaine rio un poco―. Lo correcto siempre apesta.

Kurt asintió. Deseaba que pudiera arreglar esto, deseaba poder ayudar a Blaine a superarlo, deseaba ayudarse a sí mismo, pero no sabía cómo. Blaine le arrojó su teléfono a Kurt.

―Tú hazlo.

Kurt lo hizo y luego devolvió el teléfono a Blaine―. Vuelve a mi casa ―Kurt dijo―. Tan sólo quiero que estés bien.

―Mira, estoy sobreviviendo, ¿de acuerdo? ¡No sé qué más hacer!

Kurt bajó el brazo y agarró la mano de Blaine, aunque intentó quitarla―. A pesar de lo que ocurrió ―Kurt dijo―. Todavía te amo y sigo queriéndote vivo y bien, entonces por favor. Te lo estoy pidiendo, por favor vuelve a mi casa.

―No puedo ―Blaine dijo―. Estoy bien aquí, de verdad, lo estoy.

―Bien ―Kurt dijo y se recostó―. Me quedo contigo.

―No ―Blaine exhaló―. No, ve a casa, Kurt. No me hagas esto, está helando aquí afuera.

Kurt fue inflexible. No iba a dejar a Blaine en peligro. Necesitaba que él estuviera a salvo. Lo amaba y quería que estuviera bien, incluso si bien era lo último que Blaine estaba.

―Me voy a quedar justo aquí.

―¿Por qué?

―Porque te amo.

Blaine bajó la mirada a él y sonrió, y Kurt también sonrió, porque la sonrisa de Blaine era contagiosa―. Eres un idiota.

―Tal vez ―Kurt dijo y se sentó ligeramente―. Pero todavía te amo y te sigo queriendo a salvo, por lo que me voy a quedar contigo, sin importar nada.

―También te amo ―Blaine le dijo.

Mantuvieron las miradas fijas por bastante tiempo, discos dorados y orbes azules simplemente mirándose entre sí y Kurt no pudo evitar lo que hizo después. Se movió lentamente hacia adelante y acabó con la distancia entre ellos, atrapando la boca de Blaine con la suya. Sintió a Blaine jadeando en el beso y entonces le estuvo susurrando contra los labios.

―Esto no significa nada ―exhaló―. Te - te dejaré ir. Es só-sólo un beso. No significa n-nada.

Kurt retrocedió un poco y miró en los ojos de Blaine, sus labios todavía hormigueando por el beso.

―Un beso entre nosotros nunca significará nada.

Y presionó los labios contra los suyos y cayeron en la hierba, las sombras entrelazadas y se volvieron uno en el débil brillo opalescente de la luna creciente.


Lo siento por volver a separarlos, simplemente tiene que ser así para que la siguiente parte funcione. Todavía no me maten, todavía me queda un poco :)


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