[Clarke]

Lexa había conseguido la pole pero no la vi en toda la tarde, ni siquiera vino a dormir al home.

Cené sola, más bien removí la comida en el plato, no tenia hambre. Me sentía culpable, necesitaba hablar con ella pero se había dejado el móvil aquí y no sabia como localizarla, me preocupaba no saber donde estaba o que podía estar haciendo.

Octavia me envío un mensaje diciéndome que mi mujer estaba en su sofá, que había estado toda la tarde jugando con Junior.

Respiré aliviada, era muy tarde para ir al motorhome de Octavia en su búsqueda, pero no iba a dejar que en la carrera corriera de la misma forma que en la qualy.

Le respondí a Octavia diciéndole que iba hacia allí, me dijo que dejaba la puerta principal abierta y que no hiciera ruido ya que el pequeño Lincoln estaba durmiendo.

Hacia frío mientras cruzaba el paddock hasta encontrar el home de O, era el que tenia una pintoresca luna dibujada. Abrí la puerta, las luces estaban apagadas pero distinguía una figura en el sofá, me hice hueco tumbándome a su lado.

-Soy yo.-Susurré cuando Lexa se despertaba asustada, me acurruque contra ella.-Llegue el miércoles y te vi con Costia. No entendía que hacías con ella, me puse celosa y me fui a un hotel.-Confesé avergonzada hundiendo mi cara en su cuello.-Lo siento.

-¿No confías en mí?-Me pregunto molesta en otro susurro para no despertar a nadie.

-Sí Lexa, pero tú desinterés en mí, sexualmente.-Le aclare.-Me provoca inseguridad.

-Clarke me pones mucho.-Añadió.

-¿Y entonces que es lo que pasa?-Indagué.

-Qué...-Se detuvo y suspiro.-Me da miedo.

-¿Qué te da miedo?-Pregunte confusa.

-Poder haceros daño, no, no lo sé, estas embarazada y me da...

-Eso es ridículo.-La interrumpí.

-Lo sé.-Se resigno.

-Lo qué has dicho antes...-Me detuve al sentir como una gota caía en mi frente.-Estoy segura que vas a ser una madre estupenda Lexa y jamás pase lo que pase alejaría este niño de ti porque es nuestro. ¿Entiendes?-Sentí como asentía mientras seguían cayendo lágrimas sobre mi frente, intente levantar mi cabeza pero Lexa me lo impedía con la suya.-Sé que lo amas y yo tampoco os haría daño.-Volvió a asentir.-¿Me perdonas?-Repitió aquel movimiento con la cabeza.-¿Vamos a nuestra cama?-Pregunte con temor de que no quisiera venir conmigo a lo que respondió abrazándome sin permitir que me levantara de aquel sofá.

-Siento no haberte contado antes lo de Costia pero apenas le di importancia al verte mal.-Me dijo con la voz ronca de estar llorando.-Solo fue un café Clarke no...

Siseé en su oídio haciéndola callar.

-Esta bien amor.-Bese su mejilla cariñosamente.

[Lexa]

Aquel beso me hizo temblar, Clarke podía controlar todas mis emociones con tan solo una caricia, apreté mi mejilla contra sus labios, necesitaba sentir su amor, que nunca me iba a dejar.

-Vamos.-La insté secando mis lágrimas.-Necesitáis descansar bien.

Caminamos de vuelta al home abrazadas ya que Clarke tenia frío, se acurrucaba bajo mis brazos las palabras sobraban.

Nos tumbamos en nuestra cama donde la volví a rodear con mis brazos, no quería soltarla.

-Sois lo más importante de mi vida.-Murmuré más para mí que para ella.

Quería convencerme que era así, qué mi carrera no era lo primero.

Gane la carrera, una victoria más iba encabezando la clasificación general sobre mi hermano y Octavia.

Llegamos a casa para descansar unos días, deje a Clarke en casa y me fui al supermercado al percatarme que no había absolutamente nada para comer, no solíamos comprar demasiado teniendo en cuenta que apenas estábamos en casa durante la temporada de motociclismo.

Compre lo necesario para prepararle una cena romántica a mi mujer, aunque se merecía una cada noche. También compre helado de banana, brownie de chocolate, le encantaba mezclárselo, yo me compre lo necesario para desayunar pancakes con mermelada de arándanos.

Clarke insistió en ayudarme a cocinar, al final acepte ante su incesante empeño. Tal cual saque la bandeja de carne de la nevera y la vio se apresuró contra el fregadero soltando el contenido de su estomago, le sostuve el pelo mientras lo hacia.

-Lo siento.-Se disculpo entre arcadas.

-No te preocupes ahora lo limpiare, tú ve al sofá o a la cama, te avisaré cuando este la cena.-Acaricié su nuca con mi pulgar para recomponerla.

-No quiero carne.-Lloriqueo mientras se acercaba otra arcada.

-Esta bien, no pasa nada.

Cuando se encontró mejor se tumbo en el sofá a ver la tele, yo limpie el fregadero, me acerque a ella antes de empezar a preparar la cena para preguntarle que le apetecía pero se había quedado dormida.

-Clarke vamos a la cama.-Intente convencerla para que se moviera, no quería que se despertará con dolor de cuello.

-¿Y la cena?-Pregunto adormilada.

-No sé que prepararte sin que termines vomitando por toda la casa.-Bromee.

-Eres idiota.-Dijo colocando la palma de su mano en mi cara y apartándome.

-He comprado brownie de chocolate y helado de banana.-Le informe.

Abrió los ojos de par en par mientras se incorporaba, sonreí.

Calenté el brownie y lo serví en dos platos colocando una bola de helado sobre cada trozo y la acompañe en el sofá.

Clarke gruñía a cada cucharada, no sé si de verdad el chocolate es el sustituto del sexo pero parecía que iba a llegar al clímax con aquel postre.

Relamió el helado derretido del plato al terminar y empezó a robarme cucharadas del mio.

-¿Te importa?-Pregunto llenándose la boca.

-Adelante.-Total ya había empezado.

-¿Hay más en la nevera?-Pregunto impaciente.

-No te pases Clarke.-Le advertí, no quería que luego terminara empachada y con dolor de tripa.

Por la mañana salí a entrenar con la bicicleta mientras ella dormía, de hecho seguía haciéndolo cuando volví, cogí unos boxers y una camiseta sin hacer ruido y baje a ducharme en el baño de la planta inferior.

Cuando termine salí al jardín y recolecte algo de fruta fresca de los arboles para desayunar, escuche el agua correr en el baño de arriba, el de la habitación y subí a esperarla para ver que quería hacer ese día.

Estaba tumbada en la cama mirando mi móvil, Clarke salio del baño envuelta en una toalla que dejó caer, me puso nerviosa, el móvil resbalo de mis manos y cayo contra mi cara haciéndola reír.

Se tumbo a mi lado con una sonrisa traviesa atrapando su labio inferior con sus dientes, desbocando mi corazón.

-¿Qué pretendes?-Pregunte recorriendo su cuerpo con mis ojos.

-Mostrarte que no pasa absolutamente nada.-Respondió con una voz muy sugerente.

Se acarició los pechos, su mano empezó a descender por su vientre, apenas se le notaba aun que estaba embarazada.

Se estaba tocando para mí, me ladee hacia ella, me estaba excitando viendo como lo hacia. Me mordí el labio al escuchar un pequeño gruñido, sus ojos azules dilatados se posaron sobre los mios dedicándome una sonrisa, sin dejar de tocarse.

Clarke me estaba torturando y lo estaba disfrutando, me incline dejando un reguero de besos desde su hombro hasta su cuello para a continuación besarla con efusión, su mano vino en busca de mi cara.

-No pares.-Le rogué apartando su mano y volviéndola a besar.

Siguió tocándose, jadeando en mi boca, mi mano recorrió su brazo con inseguridad hasta encontrar la suya, acompañando su movimiento. Sobrepuso su mano a la mía, llevándome a su interior, dos de mis dedos junto a dos de los suyos entraban y salían con cuidado, volviéndonos locas, presione mi frente a la suya deleitándome con aquella sensación, me descubrí respirando agitadamente junto a ella, sus dedos dejaron de acompañarme, se aferraban al rededor de mi mano mientras yo proseguía.

Apretaba mi mano con fuerza, gimiendo, se estaba corriendo. Me detuvo cuando llego, llevo nuestras manos hacia ella y beso la mía, podía oler su aroma, lamí nuestros dedos y tembló.

Clarke sabia tan bien, me deshice de su agarre y bese todo su cuerpo con calma, necesitaba saborearla mejor, extrañaba su sabor en mis labios.

Cuando mi lengua se empapo de ella no pude controlarme más, la deslice de arriba a bajo haciéndola temblar nuevamente, su clítoris estaba tan hinchado, tan dispuesto a jugar con mi lengua.

Las manos de Clarke estaban enterradas bajo mi pelo, del cual se sujetaba ante las oleadas de placer.

Se incorporó gritando ante el segundo orgasmo.

-¿Ves?-Logró decir jadeando y complacida.-Ahora es tu turno.

Se lanzo hacia mi cuello, chupando, succionando y mordiendo mientras su mano se colaba bajo mis boxers, entrando con impaciencia, por suerte había empezado a lubricar desde el instante uno en el que ella se quedo desnuda.

Sus dedos entraban con fuerza, empujando hasta donde podían llegar, el resto de su mano se estampaba en mi entrepierna con violencia. Cada mordisco me hacia estremecerme.

Me sostuve de sus hombros buscando el equilibrio para seguirle el ritmo desenfrenado que llevaba. Deje caer mi cuerpo agotado hacia un lado cuando llegue al orgasmo, Clarke vino en mi busca y me dio un beso, yo permanecía con los ojos cerrados.

-Gracias.-Dijó mientras retiraba mi pelo hacia un lado.

-Gracias a ti amor.-Murmure.

-Y lo siento.-Dijo divertida.

Abrí mis ojos sin entender nada, mi mujer me miraba en una mezcla divertida, sorprendida y con algo de temor.

-¿Qué?-Pregunte preocupada.

-Mírate en el espejo.-Respondió echándose a reír.

Rodé hasta el borde de la cama, me levante y me apresure hacia el baño. Salí echa una furia fulminando con la mirada a Clarke, me había dejado no solo un enorme chupetón en el cuello, si no también marcas de mordiscos.

-No tiene gracia.-Me arrastre por la cama hasta colocarme a su altura.-¿A ti te parece normal?-Se me escapo una pequeña sonrisa, la risa de Clarke era contagiosa y para que negarlo habíamos disfrutado de aquel momento.

-No.-Dijo divertida, me disponía hacerle cosquillas y se lo vio venir.-¡Para! Estoy embarazada, no me puedes hacer cosquillas.-Me advirtió.

-¿Puedo follarte y no puedo hacerte cosquillas?-Pregunte confusa.

-¿Ha colado?-Pregunto entre risas antes de besarme.

Devoraba mi boca, sus manos arrastraban mi camiseta hacia arriba dispuesta a quitármela, no puse ningún impedimento la deseaba tanto y me había estado reprimiendo durante tanto tiempo.