Capítulo 29: Problemas II

/ Perspectiva de Leon… /

"La encontré" fueron las palabras de Ingrid, me sentí tan feliz, aunque sé que no podré verla en este momento, aunque lo deseo, pero esa felicidad se desvaneció cuando pregunté dónde está - Leon tranquilízate, está viva y está bien... - - Vamos Hannigan ¿dónde está? - - Ella no sabe que pasó, parece que ni siquiera es consciente de que han pasado dos meses, ahora está en... - - ¿En dónde? - - En Siria...- - ¿Qué? - - Lo siento Leon, no sé qué ocurrió, pero ya contacté a la BSAA irán por ella ahora mismo - - Siria ¿estás bromeando...? probablemente esté muerta para cuando lleguen ¿Cuál es su ubicación exacta? - - Agente Kennedy escucha jamás llegarías a tiempo, la BSAA tiene bases en todos lados, tardarán unas horas en encontrarla es posible que incluso minutos, escucha tranquilízate y no hagas una tontería porque tuve que mentir cuando me preguntar por qué la encontramos nosotros - - Está bien, mantenme informado - - Claro... - la llamada finalizó y ahora estoy totalmente desconcertado ¿Por qué está en uno de los terrenos más hostiles para los americanos? es una locura parece que alguien la dejó ahí para vengarse de mí, pero quién puede saber de ella... me tomé unos minutos para pensarlo la BSAA no ganaría nada con torturar a uno de sus soldados así por así, Chris y su equipo la adoran (en especial Chris) Claire es su mejor amiga y es la persona más dulce y amistosa que conozco... mi corazón se detiene durante unos segundos cuando recuerdo Bagdad... Ada es la única y estuvo aquí el día en que ella desapareció... jamás podría odiar a Ada, pero en este momento siento una fuerte sensación de enojo dentro de mí.

/ Tu perspectiva... /

Despierto y estoy en un hospital en Londres me siento demasiado bien como para haber desparecido por dos meses, todo está en silencio parece que no hay nadie cerca, sé que estoy en Inglaterra por el mapa pegado en la pared, pero dónde está la gente, una imagen llegó repentinamente a mi mente, Wesker se acercó a besar mi frente - ¿Qué demonios? - Pensé debo estar enloqueciendo, solo es mi imaginación tal vez un sueño, ni siquiera puede ser un recuerdo, busqué mi teléfono, pero no estaba conmigo, estoy empezando a ponerme nerviosa por qué hay tanto silencio - Buenos días - un enfermero entró en mi habitación - Wow niña empezaba a creer que eras un oso hibernando - - ¿De qué hablas? - - Niña dormiste durante tres días - - Tres días debes estar bromeando - - Bueno después de lo que debiste haber pasado no te culpo - - Ahora sí que estoy confundida - - Buen te lo diré tus exámenes revelaron que los huesos de tus piernas se rompieron y de alguna forma sanaron rápidamente, además tienes cicatrices internas y para finalizar te faltan unos diez centímetros cúbicos de piel - - Sabes creo que es mejor que no sigas - - Mi nombre es Daniel - - Hola Daniel soy (nombre) - - Un chico te ha llamado sin parar durante los tres días ¿Es tu novio? - - Oye eres un entrometido además como voy a saber quién demonios es si no me has dicho su nombre - - Cálmate - dijo riendo el hombre que llamó es uno de tus compañeros dijo que su nombre era James Marco - No era el nombre que esperaba oír, pero era un buen amigo no sé si esperaba que fuera Leon o Piers era igual ninguno se había reportado.

El enfermero me trajo mis cosas y ahí estaba mi teléfono lo tomé y marque el número de Leon sé que debo ser discreta por mi situación pero añoraba oír su voz - Hola, linda dónde estás - él contestó en seguida - Hola cariño estoy en Londres mañana partiré hacia los Estados Unidos - - Te extraño mucho linda, estaba tan preocupado - - No te preocupes descubriremos quien te hizo esto - - Claro yo también debo saberlo - - No voy a dejar que te alejes demasiado de mí otra vez - - Cariño sé que quieres cuidar de mí, pero Chris aun no aparece y mi unidad me necesita... me temo que tengo que volver a Edonia - - Por supuesto que no, de ninguna manera planeo permitirlo - - ¿Qué... desde cuándo debo pedirte permiso? Sabes que no puedes prohibirme nada - - Es por tu bien, no sabes cuidar de ti - - Basta no hables de mi como si fuera una estúpida niña que necesita que la cuides para poder sobrevivir, además el imbécil me golpeó por la espalda - él aguardó unos segundos antes de contestar - Tranquilízate no fue mi intención ofenderte es solo que... temo perderte no puedo vivir lejos de ti, yo solo intento mantenerte bien para mí - - Para ti... - - Si escucha... ahora podremos ser una familia - Mi corazón se detuvo y no supe que contestar - Leon yo... - - Cálmate ya será momento de hablar ahora descansa - - Si claro te llamaré en cuanto regresé - dije y corté la llamada sin permitirle despedirse. Estaba muy molesta Ada le ha salvado la vida muchas veces y ahora él debe protegerme a mí, eso es humillante. Tomé el teléfono y marqué otra serie de números - Hola Marco - - (nombre) es un milagro Dios, no lo podía creer cuando Nivans me notificó casi salté de alegría - - Oh claro extrañas que te patee el culo - - Ya veo que sigues siendo la misma engreída - yo reí - Oye... dónde está Piers está contigo - - No él no está aquí, extendió su perímetro muchos más kilómetros para poder ir a verte pronto - - Eso es... en cuanto me revisen en América volveré con ustedes - - Date prisa porque Piers ha sido insoportable en estos dos meses que estuviste ausente - - ¿A si? Y... ¿Dónde está él ahora? - - Pues no lo sé (nombre) deberías intentar llamarlo - - Si claro, estaré ahí muy pronto Marco - - Claro linda Chris te necesita - - Lo sé lo encontraremos -

...

Estoy de vuelta en mi casa no lo puedo creer han pasado dos días desde que dejé el hospital en Londres y en esos dos días no he visto más que médicos e investigadores nadie sabe que ocurrió, he tratado de no pensar en eso, por ahora quiero concentrarme en disfrutar de mi casa para largarme a Edonia mañana si es posible, me permitieron dejar el país siempre y cuando tenga mi rastreador activo todo el tiempo, en verdad estoy feliz podré regresar al campo de batalla - ¡(nombre)! Estás aquí - Leon entró en mi casa en ese momento - Cálmate cariño estoy aquí y estoy bien - corrió y me tomó entre sus brazos fuertes - Nunca vuelvas a alejarte así - - ¿Me extrañaste? - - No imaginas cuanto - Leon no es muy expresivo y tampoco es muy cariñoso, pero esta vez creo que si estaba asustado por perderme, no ha querido dejar de abrazarme - Leon yo... siento mucho mi reacción del otro día - - Descuida es mi culpa por tratar de imponerte algo que no quieres hacer, solo espero que entiendas que lo dije porque de verdad temo que estés en peligro - me miró fijamente y lentamente puso sus labios contra los míos en un beso tierno - Ven aquí - dije y lo llevé escaleras arriba hasta la ducha de nuestra habitación - Sabes yo también... te extrañé... mucho ... - dije quitando su ropa y haciendo pausas para poder besar su piel bronceada, estoy de pie tras él y mis brazos recorren su pecho y su abdomen hasta llegar a su entrepierna - Parece que lo deseas - - Mas de lo que crees - quité el broche de su pantalón y metí mi mano dentro para poder liberar su erección y cuando estuvo fuera me coloqué delante de él y comencé a manipularlo con mis manos sus labios se encontraron con los míos en un beso salvaje lleno de pasión.

Nos metimos a la ducha sin ropa en nuestros cuerpos sus manos recorren mi cuerpo lujuriosamente, mientras devora mi cuello a besos y mordiscos, deseo demasiado que me haga suya de una vez - Leon te necesito dentro de mí - suspire en su oído y parece que fue el mechero que encendió la gasolina que provocó un gigantesco incendió porque en ese instante me sacó del baño y me lanzó en la cama - Te lo voy a hacer como nunca - abrió mis piernas y se colocó en medio - ¿Lista? - - Solo hazlo ya - supliqué, pero no me penetró, en su lugar colocó su lengua en mi intimidad, comenzó frotando lentamente por toda mi zona íntima y luego se dedicó a estimular mi área más sensible, todo mi cuerpo se sensibilizó y ahora cada roce de su piel se siente demasiado bien sus dedos juegan con mi vagina mientras su lengua me estimula lentamente, es húmedo y tibio, no puedo más y empiezo a gemir, con cada uno de sus movimientos, pero él se detiene y me hace girar hasta la posición del perrito pero con mis pechos pegados al colchón, él se inclina tras de mí y vuelve a estimularme con su boca, no puedo hacer más que gemir y sujetarme de las sábanas, siento que no tengo fuerza ni voluntad estoy a merced de este hombre, por fin logró dominarme por completo - Estoy a punto de... - gemí - No aun no es el momento - respondió y colocó su erección en mi entrada, mi vagina está muy húmeda por lo que decide frotarse en ella unos segundos - No puedo más te quiero dentro - supliqué otra vez, él sonrió con su sexy expresión de chico malo que me hace derretir y se introdujo hasta lo más profundo dentro un gemido muy fuerte salió de mi boca acompañado de un gruñido de la garganta de Leon comenzó a penetrarme así rápida y agresivamente, pongo mi cara contra la almohada y comienzo a gritar, con cada embestida mi vagina se contrae ante la sensación de placer, sus manos sujetan fuertemente mi cadera luego con su dedo medio estimula mi otra entrada al instante la sensación de placer se multiplica igual que la fuerza de mis gemidos y gritos, sus caricias son circulares, lentas y húmedas, es una sensación sin igual, con una de mis manos bajó hasta alcanzar mi clítoris y me estimulo también lentamente, las embestidas de Leon se vuelven más lentas pero siguen siendo fuertes, comienza a introducir su dedo lentamente para que mi otra entrada se acostumbre a él, la sensación aumenta el orgasmo se aproxima - Dios justo ahí - gemí los gruñidos de Leon son más frecuentes creo que está a punto de correrse así que me permito llegar al orgasmo también, mis jugos salen de mi cuerpo violentamente de mí y se mezclan con el esperma de mi novio dentro de mí; caí completamente vencida en mi cama y él se recostó junto a mí - No sabes cómo necesitaba esto - dijo yo me acerqué y coloque mi mano en su rostro - Cariño debes dejar de preocuparte así por mí aunque no lo creas sé cuidarme sola - - Lo sé pero te amo no quiero que te hagan daño - - Sabes se supone que partiría a Edonia mañana mismo pero me quedaré una semana más aquí solo contigo - él sonrió y me tomó entre sus brazos - - No sé por qué tienes tanta prisa en volver a Edonia, pero si vas a quedarte aquí voy a disfrutarte - dijo y se colocó sobre mí nuevamente yo me preparé para una larga noche de sexo ...