Primero que nada. ¡Lo siento! Sí, sí, ya sé, siempre ando con disculpas. Creo que se me va a hacer una costumbre a la larga. Lo que pasa es que salí de vacaciones y pues digamos que el Internet estuvo olvidado por un tiempecito. Pero ahora sí, que ya mero terminamos con esto.

Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del sabio genio Masashi Kishimoto, el creador del mejor animé del mundo.


Capítulo 28: Palabras imposibles.

Eran tempranas horas de la mañana y los shinobis de Suna se preparaban para salir de regreso a su país.

-Muy bien, nos vamos –dijo Temari abriendo la puerta y colocando su abanico en la espalda.

-¿Y Haruka? –inquirió el pelirrojo viendo hacia la sala solitaria.

-Yo voy por ella –el marionetista se resignó con un suspiro.

Subió las escaleras y llegó a su habitación.

-Oi, Haruka, ya es hora de irnos. Si te quieres quedar aquí, adelante, sólo dínoslo –no recibió respuesta-. Maldita sea, ¿siempre va a tener que ser por las malas? –preguntó abriendo bruscamente la puerta.

No había nadie en el lugar, únicamente una mochila sobre la cama y un retrato con un marco de madera colocado hacia abajo.

Kankuro se acercó levantando la fotografía quedando impactado por lo que vio. Una familia de cuatro integrantes: del lado izquierdo se encontraba una hermosa mujer de cabello largo y de color púrpura, con unos grandes ojos azules. A su derecha, estaba un hombre de buen aspecto, con cabello corto y negro con unos ojos grises. Debajo de la pareja, estaban dos niños, un chico con cabello azul oscuro y también ojos grises, acompañado de una gran sonrisa y por último, una niña más pequeña, con un cabello violeta azulado y ojos de diferente color. El marionetista no lo creía, era la familia de la Hayashi. Aquella dulce y tierna sonrisa de la niñita había desaparecido para dar lugar a unas facciones endurecidas y frías.

-Vuelves a ponerle un dedo encima y juro que te mato –la peli-violeta escamoteó la fotografía de las manos del castaño en un abrir y cerrar de ojos.

-H-Haruka…yo sólo…

-No tenían por qué esperarme. Yo me puedo ir en el momento que quiera para después alcanzarlos –la chica guardó la fotografía mientras se colocaba la mochila en la espalda y salía de la habitación dándole la espalda a su compañero.

Kankuro la siguió por detrás sin decir una palabra.

-¿Listos? –preguntó la rubia mirando a la Hayashi salir por la puerta.

-Parece que sí –contestó Gaara saliendo también.

A la entrada de la aldea, estaban Tsunade, Shizune y varios de los shinobis de Konoha.

-Esto es todo por el momento. Espero volver a verlos en poco tiempo–habló la Hokage.

-Sí, gracias por todo Tsunade-sama –dijo Temari hablando por los demás mientras hacían una reverencia.

-¡Oi! ¡Regresen pronto! ¡De veras! –gritó el Uzumaki despidiéndose.

Haruka trató de presentar su mejor cara con una sonrisa un tanto forzada.

-¡Claro chicos! ¡Fue genial conocerlos a todos! Y muchas gracias Hokage-sama.

-No hay de qué y ten en cuenta que siempre puedes pedir ayuda cuando la necesites.

-¡Recuerda que la llama de la juventud está siempre contigo! –vociferó Lee.

-¡Oi Haruka! No se te olvide que también somos tus amigos –intervino también la peli-rosa.

-Claro que no –respondió la aludida.

-Bien, nos vamos –Kankuro comenzó a caminar.

Justo cuando la Hayashi dio la espalda a los demás, su semblante frío volvió a apoderarse de su rostro, algo que preocupaba seriamente a Temari.

-o-o-o-

Los shinobis se habían detenido a descansar en un claro después de un largo trayecto. Los alrededores estaban muy tranquilos pero extrañamente silenciosos.

-Tengo un mal presentimiento… -Haruka miraba continuamente de un lado hacia otro-. Y ni siquiera sé por qué.

El silencio era relativamente incómodo para los dos Sabaku No mayores, para Gaara no era ningún problema, pues él estaba acostumbrado a ello.

Después del reposo, los ninjas reanudaron su camino.

-Esto es malo –la Hayashi no podía concentrarse en su camino y casi se estrellaba con un árbol-. Mierda…¿a qué horas salió?

-¿Estás bien? –cuestionó Temari al ver lo acontecido.

La peli-violeta sólo asintió con su cabeza a la vez que la Sabaku No volvía a dirigir su mirada al frente con un fuerte suspiro.

Los cuatro continuaron con su recorrido, la velocidad que llevaban era moderada, así que tardarían un poco más de tiempo en regresar a su país, pues la prisa no estaba en su lista por el momento. Los alrededores continuaban extrañamente callados, hecho que provocaba que la Hayashi se sintiera más y más nerviosa con cada paso que daba sobre las grandes ramas de los árboles. Justo en ese momento, una visión logró atravesar su mente, la primera desde su mala experiencia con los terribles dolores de cabeza. Así lograba pensar con mayor calidad y obtener una mejor claridad de lo que veía. La chica se paró en seco aterrizando en el suelo con los ojos perniabiertos tratando de descifrar lo que había percibido.

-¿Haruka? –preguntó la rubia deteniéndose a lado de sus hermanos-. ¿Qué sucede?

-Una visión.

-¡No de nuevo! –exclamó el marionetista alarmado por lo que podría ocurrir-. ¿Ahora qué viste? ¿Te sientes mal?

-Claro que no –respondió tajante-. No lo sé. Habían unos ojos de color amarillo con una sonrisa algo macabra.

-¿Unos ojos con una sonrisa? –Temari estaba ciertamente confundida.

-Bah –Kankuro no le dio importancia-. Te he notado tensa desde que entramos en el bosque. Los nervios dañan al cerebro, ¿lo sabías? Si sigues con esa ansiedad, lo único que vas a lograr es crearte un trastorno a la larga.

-Vaya…hasta que dice algo sensato –el pelirrojo permanecía en silencio.

-Es algo que no debería importarte –Haruka se había puesto ruda-. No debes tomar tan a la ligera una cosa como las visiones.

El castaño sólo hizo una mueca y reanudó su camino junto con los demás. La noche no tardó en llegar y con la oscuridad y espesura del bosque, lo más recomendable era que se detuvieran a recuperar energías y si era posible, poder dormir un poco.

Hicieron una gran fogata donde asaron a varios pescados que habían conseguido gracias a Gaara de un lago que estaba a unos minutos de donde se encontraban. Todos comieron, excepto por la Hayashi.

-Oi, si no comes algo, no podrás seguir al mismo ritmo mañana –le incitó el mediano de los Sabaku No ofreciéndole un trozo.

-No tengo hambre –respondió mientras se levantaba y se recostaba en el suelo a unos metros de distancia para dormir un poco.

La noche siguió transcurriendo y Temari y Kankuro cayeron rendidos, Gaara simplemente estaba alerta sentado cómodamente sobre la punta de un árbol, observando el cuarto creciente de la luna sobre su cabeza. La peli-violeta no podía conciliar el sueño, se encontraba realmente cansada, pero cada vez que cerraba los ojos, esa mirada inquietante que había observado con anterioridad en su visión no la dejaba descansar y la obligaba a despertarse de nuevo.

-Debe ser incómodo para ti no poder dormirte cuando realmente lo deseas –la voz del pelirrojo detrás de la chica la sorprendió un poco.

-¿A qué horas bajó del árbol? Debo estar tan concentrada en querer dormir que ni siquiera lo debí haber sentido –pensaba ella con los ojos mirando hacia la oscuridad del lugar.

Logró incorporarse y recargarse sobre el tronco de un árbol sin contestar a la pregunta de su compañero, tratando de aparentar que no le importaba mantenerse despierta, pero el cansancio la estaba venciendo, pues llegaba a cabecear sutilmente.

-Tienes que descansar –habló de nuevo el chico-. Sin comer nada y sin dormir no podrás continuar mañana, por mucho que deteste apoyar las suposiciones de Kankuro. Si tanto te cuesta quedarte dormida, deja de pensar en lo que sea que tengas en la cabeza y duérmete –al decir esto, volvió a su lugar anterior.

-Por más que odie admitirlo…Gaara tiene razón, si no duermo esta noche, hay dos posibilidades: que mañana no aguante el recorrido o que simplemente sea un estorbo para los demás. Tengo que dormir…pero…ese maldito rostro no me deja. No tengo otra opción…

La Hayashi se puso de pie y consiguió acertar con un golpe en un punto de su nuca que la dejó inconsciente. Por lo menos así reposaría un poco y recobraría fuerzas para mañana.

-o-o-o-

-¡Oi, Haruka! –el marionetista zarandeaba fuertemente a la kunoichi-. ¡Tienes que despertar! ¡Ya es hora de irnos!

-No puede ser… -murmuraba su hermana por lo bajo-. ¿Tan cansada estaba?

-Anoche no podía dormir –Gaara yacía con los brazos cruzados-. Creo que se golpeó en la cabeza para lograrlo.

-Sí, eso se nota por la forma en la que está acostada –Kankuro la miraba de pies a cabeza-. Parece un títere muerto.

-Los títeres no están vivos en primer lugar –la rubia lo veía impasiblemente.

-Ya lo sé, me refiero a como si un titiritero la hubiera aventado con todo y cuerdas. Se parece a Karasu cuando la dejo colgada en mi habitación.

La kunoichi abrió lentamente sus ojos al escuchar tantas voces.

-Maldita sea…me duele todo el cuerpo. Por lo menos debí haber estado acostada en vez de dejarme caer de esa manera con el golpe.

Se puso de pie mientras recobraba la vista del lugar, con algunos destellos de luz, pues el sol apenas estaba saliendo en el horizonte.

-Por fin despiertas bella durmiente –dijo el marionetista-. ¿Qué? ¿No querías que viniera tu príncipe azul para que te besara?

-Kankuro se apunta en eso –contestó Temari con burla.

-¡Por Kami! ¡No digas eso! –el marionetista arrugó el entrecejo mientras se alejaba de su compañera y comenzaba a caminar.

-Preferiría besar a Temari que a ti –contestó haciendo que la rubia se apartara tres pasos de ella.

Kankuro y Gaara únicamente se le quedaron viendo.

-Bah, saben que es una broma. Optaría por besar a un simio. Aunque entre éste y Kankuro, no habría mucha diferencia.

El castaño torció los ojos mientras le volvía a dar la espalda y regresaba a caminar a lado de Gaara.

-¡Esa es la Haruka que conozco! –advirtió la Sabaku No con una carcajada mientras le daba una palmadita en la espalda.

-No te alegres tanto, sólo quería hacer ese comentario –y ella también empezó a andar, borrando la sonrisa del rostro de Temari.

Ahora siguieron su viaje por el suelo, ya que les resultaba casi imposible continuar entre los frondosos árboles. El trayecto volvió a hacerse silencioso y la ansiedad que se había apoderado de la Hayashi hace un día, había regresado, pero la rubia quiso romper el hielo.

-¡Estoy harta! –exclamó deteniéndose bruscamente.

-¿Qué sucede Temari? –el castaño sabía que eso no era algo que su hermana haría.

La rubia claramente frustrada tomó a Haruka por el cuello de su blusa apretándolo con fuerza.

-¿Qué es lo que te pasa a ti? –le preguntó mientras sus hermanos las veían con confusión.

Al no recibir respuesta, la sacudió con brusquedad.

-¡Te hice una pregunta! ¡Respóndeme! ¡No te hemos hecho nada como para que dejes de dirigirnos la palabra!

La kunoichi retiró la mano de la Sabaku No y con su nuevo poder desarrollado de telequinesis logró empujarla por lo menos dos metros hacia atrás.

-No tengo por qué contestarte.

Temari sólo apretó los dientes.

-No es que ustedes me hayan hecho algo –dijo finalmente-. Pero es mejor irme alejando, así no me será tan difícil partir.

-¿A qué te refieres? –Kankuro interfirió con curiosidad en su voz.

-Cuando lleguemos a Suna, prometo irme. ¿A dónde? No lo sé…tal vez será mejor que me establezca en Konoha.

-¡¿Estás loca? ¡¿Por qué harías eso? –la rubia no comprendía esa respuesta.

-No tengo palabras…para decirles cuánto lo siento. Si no los hubiera conocido, nada de esto hubiera pasado. Lo que hice no tiene perdón. Yo…simplemente…lo lamento…


"Anónima YIoo": Sí, ya sé, yo en un principio también planeaba hacer un Gaara x Haruka, pero la verdad, conforme fui avanzando, me gustó más la pareja con Kankuro, además de que no sabría cómo manejar la personalidad de Gaara enamorado, por así decirlo, pues no creo que Kishimoto lo haga y ya de por sí me cuesta mucho trabajo interpretarlo como él lo haría, así que perdón, pero no me pongas tantos ¬¬. Es tu decisión si quieres seguir leyendo o no, además de que en esta historia no habrá romance, sino en otra en la que espero pronto comenzar.

Ah sí, la bella durmiente no me pertenece. He estado buscando a mi príncipe pero he encontrado puros sapos. ¿Alguien se apunta? No muerdo XD. Haha, broma. Bueno, esto es todo por el momento. Nos leemos en la próxima.

¡Au revoir!