Capítulo 29: Monstruo

El sol brillaba alto, en el cielo azul, la nieve había cesado de caer, la brisa era suave, se oían las voces de niños felices, adultos, mayores que iban y venían...Sefirot caminaba junto a Anais, en la pequeña ciudad de Iciclos. Había aprendido que la joven se alojaba en la posada, sola, ya que su familia vivía en una ciudad alejada llamada Ciudad Cohete. Era hija única, acababa de cumplir los 22 años y parecía abierta y sincera. A ella, por su parte, le había costado bastante averigüar información sobre su acompañante.Era serio, reservado, actuaba distante. Tan solo sabía que se llamaba Sefirot, que vivía con su amiga Aeris en esa casa...y ya está. Aun asi, no se dio por vencida.Le había parecido simpático, la noche anterior en el baile, y por eso se sentía atraida hacia el.

- ¿ Te importa si entro en ésta tienda, Sefirot?- Anais se detuvo ante la tienda de elementos, él se encogió de hombros.

-Adelante.

-¿ no entrarás tu tambien?

- No necesito comprar nada.

Pareció confusa pero sonrió.

-Ahora vuelvo.

Sefirot permaneció fuera, cruzado de brazos, pensando. Había intentado centrarse en lo que estaba haciendo, pasear, ver tiendas, charlar con esa chica tan simpática...y aun asi, no conseguía apartarla de su mente. Aeris.Aeris.Aeris. Sólo estaba ella. Y ahora las palabras de Cloud y de Tifa: " ya no estamos juntos". ¿Significaba eso que la Cetra iba a mantener una relación seria con Cloud?

" No debería afectarme. La razón por la que estoy aqui, es para ayudar al Planeta, nada más. Tampoco hace tanto que la conozco...en realidad casi...diez meses...eso no importa, lo olvidaré. Que haga...su vida.Yo haré la mía."

Paseó su mirada alrededor suyo...hasta detenerla en un grupo de niños entre cinco y seis años que jugaban a lanzarse nieve para después revolcarse en el suelo, riendo y gritando. Todos excepto uno..un chiquillo que parecía aún más joven estaba al margen,mirando y se veía claramente que tenía ganas de jugar tambien pero los demás niños no le prestaban atención...un sentimiento extraño le envolvió, como si le resultase aquella escena demasiado familiar...y de pronto, su mente viajó al pasado y...

Flashback

Un niño pequeño de cabellos plateados y ojos verdes se hayaba en una sala, sentado, mirando a otros niños que jugaban y reían...todos parecían contentos y felices y tenían motivos para estarlo...tenían padres que les querían y les dejaban en esa sala mientras trabajaban para posteriormente ir a recogerlos. El pequeño sin embargo, estaba solo. Observaba con sus ojos a los demás niños, acercándose para jugar con ellos...pero éstos le miraban con recelo, él era diferente, especial...quizás fuese el color de su cabello, o personalidad , lo cierto era que no se sentían muy a gusto...y él lo sabía y notaba e intentaba cambiar para adaptarse, aunque nunca lo conseguía. Aún asi, los demás niños no se atrevían a decirle que se fuera, aunque lo evitaban en todo lo posible...al final de la jornada, los padres regresaban a por sus pequeños para llevarlos a casa ...sólo el niño extraño permanecía alli sentado, durante horas, esperando que alguien fuese a por él pero...nunca sucedía asi. Nunca. Los días pasaban, los meses, en completa soledad...y no tenía a nadie a quien quejarse o recurrir...

Un día, uno de los niños tropezó con una pelota de juguete, cayendo al suelo llorando.Los demás niños intentaron consolarle aunque en seguida apareció una mujer joven, la madre del afectado, tomándolo en sus brazos y llevándoselo con ella para curarle la rodilla, mientras no dejaba de besarlo. Esa escena quedó grabada en el cerebro del jovencito marginado...le fascinó la manera en que esa señora habia acudido a socorrerle...y entonces se le ocurrió. La manera de llamar la atención, quizás asi vendría alguien a por él, alguien seguro que le socorrían...y al día siguiente de lo ocurrido tropezó a posta cayendo al suelo y empezó a llorar...aun asi, nadie fue. A nadie le importó, ni siquiera a los demás compañeros, siguieron jugando y riendo...el niño se secó las lágrimas, se dijo que no había sido suficiente...otro día, fue más lejos. Se subió sobre una estantería, y cayó de ella, ésta vez se hizo sangrar...pero ni asi, ninguna mujer apareció a besarle. Y transcurrieron los días, y él intentaba por todos los medios ser socorrido...una noche, a solas, cuando todos los demás niños habían regresado a sus hogares y se sentía más solo y desgraciado que nunca, algo llamó su atención.Unos lápices de colores, unas gomas de borrar...y unas tijeras. Cogió el objeto punzante, mirándolo con cuidado...y se hirió en la muñeca...haciéndose sangrar...y prosiguió, cada vez con más ganas, inflingiéndose dolor a posta, ya no podía pasar...y entonces la puerta se abrió, y un hombre joven, de pelo oscuro y gafas, le miró espantado, corriendo hacia él y llevándoselo en brazos a la enfermería...el niño perdió el conocimiento, había perdido mucha sangre...pero ante de eso había sonreido...al fina, alguien había ido a por él...cuando volvió en si, el hombre que le había socorrido estaba junto a él, dándole la mano..y sus palabras jamás pudo olvidarlas..." yo cuidaré de ti, ya no estás solo"...y a partir de aquel día, el hombre buscaba todas las noches un rato para pasarlo con él, cuando los demás niños se retiraban, lo mismo le ocurría al pequeño...y entonces dibujaba mostrándole los dibujos a su único amigo, o reía, hablaba...hasta que una noche...el hombre no regresó...y entonces...

-Sefirot¿ he tardado mucho?- Anais salió de la tienda, había heho bastantes compras. El chico tenía la mirada aún puesta en el niño...acababa de revivir unos momentos que hasta entonces creía olvidados...nuevas preguntas surgieron en su mente. ¿ quien era el?¿ por qué estaba siempre solo¿no tenía padres? y aquel hombre...intentó recordar más pero no pudo. La súbita aparición de Anais le había descentrado y se sintió algo molesto.

- No, no mucho...- no podía dejar de mirar al niño, sintió la necesidad urgente de ayudarle, decirle que todo estaba bien...y sin saber muy bien cómo, se acercó hasta él, la joven le siguió sin comprender.

-¿ le conoces, Sefirot?

Éste se arrodilló ante el niño, mirándole fijamente.El pequeño ,algo asustado, gritó:

- ¿ papá?

Y en ese momento apareció un hombre corpulento, alto y de oscuros ojos.Al ver a su hijo tan cerca de aquel hombre, se apresuró en ir a ver lo que sucedía.Y al comprobar que el hombre no era otro que Sefirot, el ser que iba a destruir la tierra, se puso nervioso, y enfadado, gritándole:

-¡ Apartate de mi hijo,monstruo!

Sefirot se apartó sin comprender muy bien. ¿Qué le sucedía a aquel hombre, por qué la tomaba con él sin ni siquiera conocerle?No tuvo tiempo a hablar pues un puñetazo en la cara le cogió de improvisto.

- ¡ no te atrevas a tocarle!- y antes que pudiera reacionar, el hombre se había alejado con el niño en brazos.

-¡ Sefirot¿estás bien?!-Anais le miró a la cara, estaba sangrando y con un ojo morado.

-Si, no es nada...- respondió furioso, con los puños cerrados, sin comprender.

- Será mejor que te cure eso y...

-mejor me voy a casa

-Oh...- la joven asintió, sin mucha alegría.- Te acompaño.

Tomaron en camino de regreso, silenciosos. Sefirot no apartaba las extrañas imágenes de su mente y el hecho de que aquel hobre se hubiese molestado tanto por verle cerca del niño. Le había llamado "monstruo"...¿ era eso lo que era?.Quizás, no sabría explicarlo bien...

Anais se suponía que Sefirot no recordaba nada de su vida pasada...todo el mundo lo comentaba, el Shinra Times había dado la noticia...y ella no era nadie para inmiscuirse...le observaba, aunque no le había conocido antes no le parecía ni un monstruo ni nada por el estilo.

El sol empezaba a esconderse en el horizonte, habían estado todo el día fuera.Al fin llegaron a la casa. Sefirot se vlvió para mirarla, dedicándole una breve despedida. Despues, entró. Estaba a oscuras, pensó que Aeris estaría...pero no parecía ser así.

"¿ dónde estará?"

No tenía ni idea, se dejó caer sobre una silla de la cocina, algo abatido.Su mente aún reflexionaba en el estraño flasback...ese niño debía ser él. Estaba claro. ¿ Pero dónde se haya¿tan triste había sido su infancia? y aquel hombre...su cara, sus gestos...le eran familiares. Como si lo hubiera visto antes...refugió la cara entre las manos intentando acordarse...y entonces...

flasback

El niño intentaba no llorar aunque su corazón estaba destrozado.De nuevo se hayaba solo, sin nadie, en esa habitación que parecía una celda...unas pisadas le sobresaltaron. ¿ Era él, había vuelto? Pero no fue asi...resultó ser un hombre de cabellos negros y rostro siniestro, que le sonreía con crueldad.

- ¿ el bebé está triste¿ su amiguito se ha marchado?- y rió con ganas, antes de dar un portazo.

El niño entonces se levantó furioso, aporreando la puerta pero ésta estaba cerrada con llave. Dio ruenda suelta a su furia, golpeando y gritando, maldiciendo a todos los que se hayaban a su alrededor.Y sus palabras, decía:

- ¡ por fav...g...prof...esor.. g...s...as...¡ vuelva, pro...es...or...g...st...!

-¡ Gast!

Sefirot se sobresaltó, el fin había recordado el nombre. Gast. Profesor Gast, el había sido su único amigo, el único que había sabido apoyarle y comprenderle...

"Gast...el padre...de...¿Aeris?! pero..."

Estaba aturdido. Entonces¿ había algún vínculo entre ellos¿no era casualidad que los Cetras los hubiesen enviado al mismo tiempo a la tierra? Todo era confuso...demasiado..

En ese momento se abrió la puerta, era Aeris quien regresaba. Suspiró aliviada al ver luz, temía que Sefirot aún estuviese con la otra chica.

-Sefirot ya he...

Se detuvo viéndole la cara. Tenía un ojo hinchado, aún se podían ver restos de sangre seca en su rostro. Alarmada e inquieta, se acercó a él con rapidez, llevándole las manos a las mejillas.

-Sefirot¿ qué ha sucedido?

- Un hombre...- explicó, disfrutando del tacto de Aeris y esperando que ella no separase sus delicadas manos. -Vi un niño solo y me acerqué a él..su padre al ver ésto, me golpeó.

- ¿cómo ha podido hacerte algo asi?...- la Cetra siguió observando las heridas del chico, apartándole el pelo del rostro.

- Me dijo...que era un monstruo.- y su voz parecía tan dolida que la Cetra sintió cómo se le encogía el corazón.

- No le hagas caso...- susurró, con la mano en su mejilla.

- Aeris...¿lo soy?- su voz era algo serio, pero temblaba y la joven le miró sin entender demasiado bien.

- ¿ a qué te refieres?...claro que no lo eres...

- Unas imágenes han venido a mi mente ésta tarde...de cuando yo era pequeño...y...por lo que recuerdo los demás no me aceptaban demasiado...excepto...- se silenció, la joven Cetra esperó a que continuase.

- ¿ excepto?

- Excepto el Profesor Gast...tu padre.

Aeris retiró la mano súbitamente, desviando la mirada. Sefirot la tomó por los hombres, obligándola a que le mirase.

- Dime,Aeris¿ por qué no me lo contaste antes¿ de qué nos conocíamos anteriormente?

Aeris temblaba, ese momento jamás debería haber sucedido. Se suponía que Sefirot no recordaría nada.

" No puedo decírserlo...no puedo..."

-Por favor, Aeris. No soy estúpido. Se que algo sucede, los demás miembros de Avalancha tambien me conocían¿ es eso? por eso me odian, porque...era...un monstruo? Por qué soy asi? Mi cabello es blanco y apenas tengo 25 años...y de niño tambien...dime Aeris.

Parecía desesperado y ansioso, necesitaba respuestas.Ahora.

Pero ella negó lentamente.

- No puedo decírtelo.

Aquello fue como si Sefirot hubiese recibido una bofetada. ¿ Por qué no?Se apartó de ella con lentitud...

- Sefirot...no puedes saberlo. Lo siento...lo único que...puedo decirte...- y al decir ésto se aproximó a él, y le tomó el rostro entre las manos.- es...que no, no eres un monstruo.

El chico no dijo nada, la miró a los ojos. El corazón de Aeris se aceleró, pensando lo mucho que desearía sentir de nuevo sus labios sobre los suyos. Y entonces...Sefirot le dio la espalda no sin antes decir:

- Si no soy...¿ por qué todos me odian?

Aeris no supo qué responder.

-------------------------------------------------------------------------------------

NOTA: bien! otro más, que guay, ya hay más de 100 reviews, gracias chicos y chicas por vuestro apoyo, la verdad cuantas más hay más me entran ganas de escribir! que os pareció éste capítulo? la historia de Sefirot, por decirlo asi, la saqué de un comic que aunque no entiendo ni papa, miré las imágenes y se veía eso, que Sefi estaba margi de pequeño y el único que le ayudaba era Gast.Para los curiosos, se llama " Soldier Toy" el comic :) y eso, que tengo ganas de leeros, ueno chicos!! hasta pronto!