Naruto © Mashashi Kishimoto
La doble cara del clan 2 © Pasu Glenoa
Capitulo 29
Paró en medio de la pequeña plaza que tenía el barrio Uchiha, la gente le miraba con una mezcla de terror y desdén. Dai le había hecho un flaco favor al ir en busca de su ayuda para escapar de la justicia. Necesitaba recuperar la confianza de la gente.
Se arrodilló y se quedó así una minutos, los suficientes para que un puñado de personas parasen frente a él esperando algún tipo de explicación. Sonrió.
-¡Os debo una disculpa!-Proclamó a los siete vientos mientras se incorporaba.-Dai Uchiha solo era un pobre enloquecido por la muerte de su mujer, traté de ayudarle durante todo este tiempo y pensé que estaba sano hasta que ese día vino a mi casa pidiendo ayuda por lo que había hecho. Los dos sabíamos que la policía lo único que haría sería detenerle en lugar de llevarle a un centro donde tratar su verdadera enfermedad. Pena por perder a su mujer, cometí el error de esconderle, lo sé. No buscó el mal a nadie solo quiero proteger al clan de los destructores, prueba de ello está en la muerte de Dai en los calabozos de la policía, yo mismo vi como le mataban sin que pudiese hacer nada y la policía no hizo nada, ni si quiera apareció.
La gente le miró con temor, lo que él quería. El temor y el miedo de la gente era su mejor baza.
-Solo pido que volváis a confiar en mi.-Dijo yendo al grano.-No solo cometí el error de proteger a un pobre descarriado.
Naori alucinaba con aquel discurso, los gestos de la gente le indicaban que Tanaka había recuperado la fe de sus fieles.
Tanaka se levantó con la ayuda de un hombre mientras la gente se arremolinaba a su alrededor, lo había conseguido. Sonrió a modo de agradecimiento aunque en el fondo se reía de la confianza de aquella gente.
Entró en Central sin contratiempos, no saltó ninguna alarma y los encargados del control de la entrada ni le revisaron nada. No sabía que la crisis interna fuese tan gorda como para no prestar atención a la gente que entraba en el país.
Entró en un local donde se llevó agua para poder cambiarse de ropa y empezar a repartir explosivos. Solo tenía un objetivo, colocar los explosivos donde de verdad haría daño a la población y a la Internacional. Se acercó a la plaza completamente concurrida y pegó sellos con el escudo de la Internacional, cerca de las fachadas de las calles de acceso. Las grandes avenidas también eran su objetivo, los templos, las fronteras. Todo lo que implicaba al pueblo era su objetivo final.
Tenten se despertó desorientada, había tenido un seño extraño donde un niño iba detrás suya pidiéndole atención llamándola mama.
Alguien llamó a la puerta pero no contestó ya que estaba dándole vueltas al sueño mientras se incorporaba.
-Tenten.-La llamó su suegra en un tono alarmado.-¿Qué haces?
-Salir de la cama, necesito ducharme para quitarme el sudor.
-Estás de pie.
Tenten la miró alarmada, su suegra se acercó corriendo al ver que se tambaleaba.
-¿Te duele algo?-Le preguntó reocupada su suegra.
-No, es como si nunca hubiese dejado de andar.-Le contestó mientras se soltaba para caminar sin miedo.-Puedo andar.
-Si.-Le confirmó ilusionada su suegra.
Ambas se echaron a reír ante la situación.
-Pero sigo sin ver por el ojo.-Dijo Tenten enturbiando el ambiente mientras se ponía la mano delante para confirmarlo.
-Dale tiempo al tratamiento.-La calmó su suegra.
Tenten no se contuvo y abrazó a su suegra, feliz de que el tratamiento nuevo estuviese dando sus frutos.
El calor era abrasador y observaba las oficinas del Kazekage como un manantial de agua fresca.
-¿Shikamaru?-Le llamó Kankuro mientras subía las escaleras.-¿Qué haces aquí?
-Vengo de visita.-Le contestó.
-¿Con un abanico?
-Si es un regalo para Temari, ya sabes que hace tres meses perdió el suy…
-Ya tiene otro.-Le cortó preocupado.
-Me imaginé.-Se lamentó.-Han tardado mucho en fabrícamelo.
-Suele tener repuestos siempre, pero seguro que le hace más ilusión el tuyo. Acompáñame anda.
Shikamaru siguió a su cuñado que le guió hasta el despacho de Temari.
-Temari, tienes una visita.-Le comunicó cuando entraron.
Temari se sorprendió cuando le vio, Shikamaru se acercó hasta ella mientras la kunoichi se levantaba. Se fundieron en un beso.
-Yo os dejo solos.-Dijo Kankuro mientras salía.
-¿Qué te tae por aquí? ¿algún problema?-Le preguntó Temari cuando se separaron.
-No, solo venía a verte.-Le contestó con simplicidad.-Siempre piensas que contacto contigo por trabajo lo cual hace problemático tener momentos contigo.
-Oh, perdón.-Se disculpó.
-Venía a darte un regalo.
Se quitó el abanico de la espalda y se lo entregó a Temari que le miró sorprendida.
-Ya sé que tienes otro, pero quería darte uno para compensar el que se destrozó. Lo malo es que han tardado mucho y…
-Me encanta.-Le cortó mientras lo abría y admiraba.-Te ha tenido que costa…
-No pienses en el dinero.-Le cortó preocupado.-Lo importante es que tengas tu material de protección listo.
-Ahora sí que estoy lista.-Le comentó con una sonrisa.
-No sé cómo puedes ir con él a todos lados, pesa demasiado.
-Practica y ejercicio señor Nara.-Le contestó mientras se colocaba el abanico nuevo en la espalda.-Anda vamos a que te refresques.
-Tranquila, puedo ir yo solo. Te espe….
-Ni hablar, has venido a verme. Que menos que aprovechar el tiempo juntos.
Tiró de Shikamaru fuera de su despacho sin soltarle la mano, Temari estaba dispuesta a tener un cita después de tanto tiempo.
Miró con nerviosismo la puerta cerrada del despacho de Sasuke, desde la marcha de Kouki se debatía internamente si contarle la otra verdad de Kouki a Sasuke.
-Tienes que decírselo.-Se susurraba a sí misma para convencerse de que debía hacerlo.
-Pues díselo.-Le contestó Suigetsu frente a ella.
Miyoshi casi se cae de la silla del susto, no se esperaba que nadie le contestase.
-Ni que fuese tan feo para que te asuste tanto como para tirarte de la silla.
-No es eso.-Le corrigió.-Es que tengo que contarle una cosa a Sasuke y no sé cómo.
-¿Decirme qué?-Le contestó Sasuke mientras echaba la lleve a su despacho.
Suigetsu la miró incitándola para que se lo contase, Miyoshi respiró hondo.
-Kouki era quien te suplantaba ante los medios. Era quien te colocaba en situaciones bochornosas junto a Cho.
-El lado bueno es que ya no vas a salir más en los medios de esa guisa.-Comentó Suigetsu un tanto sorprendido.
Sasuke continuo mirando a Miyoshi ya que intuía que tenía algo más que contarle.
-¿Qué más?
-¿Cómo?-Le preguntó Miyoshi sorprendida.
-Hay algo más, suéltalo todo ahora que me estas contando todo.
-Fue él…el…que in-…..intentó matarme,….le vi con…el uniforme de Konoha y se vio obligado a matarme.
-¿Obligado a matarte?-Preguntó escéptico.-Si él nunca hiciese lo que hizo no habría pasado, ¿desde cuando lo sabes?
-Desde que Kouki se marchó de la Internacional.
-Mientes.
-Lo intuía, pero necesitaba estar segura de mis sospechar.
-Tenías que habérmelo contado, se habría investigado.
-Lo sé y lo siento.-Se disculpó.-Si lo llego a saber os lo habría comentado antes.
Sasuke respiró hondo y decidió marcharse, no quería pagar su frustración con nadie.
-Se ha enfadado mucho.-Susurró Miyoshi.-No tengo justificación para lo que hice.
-No te preocupes, se le pasará, dale un poco de tiempo
Neji entró corriendo esquivando huevos y tomates, el clan se había reunido en la entrada de la comisaria para impedir que el nuevo equipo entrase sin mucho éxito.
-¿Estás bien?-Le preguntó Kiosuke al verle.
-Si.
-Qué suerte has tenido.-Le comentó un compañero mientras se taponaba una herida en la cabeza.-A mí me han lanzado una piedra y no veas como duele.
-¿Hacemos algo?-Preguntó preocupado.
-No.-Contestó Shisui.-Nos vamos a trasladar en breve de edificio y esto va a terminar. Recoge las cosas en las cajas que encontrareis al lado de vuestro escritorio. Si no se corta el derrame te llevo ahora mismo a urgencias.
-De acuerdo capitán.
Kiosuke le quitó las vendas que usaba para taponar la herida.
-Parece que ha parado.
-Genial, me pongo a recoger entonces.
Neji y Kyosuke se quedaron solos y se miraron con preocupación.
-¿Ha sido buena idea despedir a….
-Sí, llevamos años trabajando mal gracias a ellos. Ha sido la mejor decisión que se ha podido tomar.
-Entiendo.
Ambos entraron en la gran sala llena de escritorios donde todos recogían y metían las cosas en las cajas.
-Bienvenido a la policía de Konoha.-Le dijo Kyosuke palmeándole la espalda antes de marcharse.
Se tumbó sobre el césped, necesitaba procesar toda la información para ordenar sus ideas, aunque le dolía todo el cuerpo, no quería pensar que el acuerdo con Orochimaru fuese una trampa. Suspiró mientras cerraba los ojos.
-¿Por qué?-Le preguntó una voz.
Se incorporó asustado y se encontró de frente con su madre cubierta de sangre.
-¿Ma…
-Entrégate.-Le cortó.-Por tu culpa estoy muerta, ojala nunca hubieses nacido.
Se tapó los oídos y cerró los ojos con fuerza.
-Lo siento, lo siento, lo siento….-Se disculpaba sin cesar.
La voz de Mikoto se escuchaba a lo lejos, no entendía lo que decía pero sentía su presencia.
-No eres real, no eres real, no eres real.-Susurraba cuando una mano sobre su hombro.-¡No eres real!
Karin le soltó del susto, Sasuke por su parte se alejó pensando que era su madre. El silencio incomodo se impuso mientras se miraban.
-¿E-estás bien?-Le preguntó.
-Si…perdona, pensé que eras…otra persona.-Le dijo intentando recuperar la compostura.
-¿Seguro?
-Si.
-¿Qué haces aquí?
-Intentaba relajarme pero no ha resultado…bien.
-¿Quieres relajarte con un té por delante?-Le ofreció Karin
-De acuerdo.
Ambos se fueron juntos a tomar un té tranquilamente.
-Tataima.-Saludó mientras cerraba la puerta.
-¿Cómo te ha ido en el trabajo?-Le preguntó su madre acudiendo a su encuentro.
-Bien, nos hemos pasado el día embalando para el traslado.-Le contestó Neji.-El clan Uchiha está que trina tras el despido de toda la plantilla.
-Vaya, pues nosotras tenemos una buena noticia.-Le dijo la señora Hyuga.
-¿Cuál?
Tenten apareció en el recibidor andando sin problemas, Neji las miró preocupado.
-El tratamiento funciona.-Le confirmó Tenten.-Aunque me duelen un poco las piernas.
La señora Hyuga les dejó solos, Neji se acercó hasta ella y la beso.
-Veo que te alegras.
-Y que lo digas, ¿el ojo?
-Sigue igual.-Le contestó con cama.-Pero tengo la esperanza de que con el tiempo todo esto se arreglará.
-Al fin hay luz.-Le confesó animado.
-Si.
Hizashi apareció en aquel momento un poco avergonzado por tener que interrumpirles.
-Chicos venid a comer.-Les pidió.
Se volvieron a mirar una vez más, se cogieron de la mano y se fueron al comedor.
Itachi observaba a su novia con atención, la notaba nerviosa.
-Las flores de la tumba de tu madre son de tu hermano.-Le dijo Fugaku interrumpiendo sus pensamientos.
-¿Ah, si?
-Sí, esta mañana fui a la floristería de los Yamanaka y me confirmaron que el encargo venia de Central.
-Entonces es él, ¿no?-Preguntó Ayumi.-Nadie más que él podría realizar tal encargo desde Central.
-Exacto.-Le dio la razón.
-Veo que te alegras de ello.-Le contestó molesto Itachi.
-Sí, porque sé que a Sasuke le importamos…
-Tienes una forma muy rara de alegrarte, yo me siento fatal por no decirle en persona lo de mama.
-Yo me siento peor que tú. Pero ver esas flores en la tumba de tu madre me demuestra que a Sasuke le importamos.
Itachi se levantó indignado, miró a su padre con furia intimidándole un poco.
-No hemos arreglado las cosas con Sasuke.-Le espetó.-Y espero que lo arregles antes de que mueras.
-¡Itachi!-Le gritó Ayumi.-Retira lo que has dicho.
-¡No!, fue por su culpa que perdimos contacto con él.
Salió del comedor en completo silencio, Ayumi fue tras él.
-¿Qué te pasa?-Le preguntó su novia tras cerrar la puerta de la habitación.
-¿Qué te pasa a ti?-Le espetó.-Estás muy rara.
-¿Estás así por eso?
-Claro, me importas y que me ocultes las cosas me preocupa.
-No es que te lo esté ocultando, es que tengo que procesarlo todo.
-¿Procesarlo todo? ¿qué te pasa?
-Estoy embarazada.-Le contestó sin mirarle mientras se sentaba en la cama.
-Pero…eso es una buena noticia.
-No quiero hacerme ilusiones de nuevo.-Le confesó.-Tampoco quiero que se sepa…
-Pero…con el tiempo…se te va a notar.
-En ese momento me iré de Konoha…nadie puede ponerle una mano encima.
Itachi la abrazó para calmarla, entendía perfectamente lo que sentía, Ayumi apretó el abrazó con fuerza.
-Todo va a salir bien, te lo prometo.-Le aseguró Itachi.-La obsesión de Tanaka esta cesan….
-No.-Le cortó Ayumi.-Hoy se ha disculpado con el clan y todos le han creído.
-¿Cómo sabes eso?
-Trabajo en los medios, tengo mis fuentes.
-Ya no es como antes.
-No sé, no me fio.
-Fíate de mí.-le pidió mientras le obligaba a mirarle a la cara.
-Pídele perdón a tu padre.-Le dijo rompiendo la conversación en tono amenazante.-Tu padre lo está pasando fatal y tenemos que estar todos juntos.
-De acuerdo.-Le contestó.-Tu ganas.
Ayumi le sonrió mientras se soltaba y le empujó levemente hacia la puerta para que se disculpase con su padre.
Sasuke entro en casa en completo silencio, Miyoshi se asomó preocupada.
-Al fin apareces, estaba preocupada.
-Estaba…por ahí.-Le contestó pasando por su lado.-Necesitaba respirar y…esas cosas.
-Espera.-Le pidió Miyoshi mientras le agarraba del brazo.
Sasuke la miró sin expresión alguna, lo cual preocupó bastante a su Segunda.
-Quería pedirte perdón por no...
-Déjalo, está claro que no tienes confianza suficiente conmigo.
-No era por eso, es que me estaba auto engañando porque aunque me duele aun le amo.
-¡¿DESPUÉS DE LO QUE TE HIZO?!-Le preguntó mientras se deshacía del agarre con violencia.-¡INTENTÓ MATARTE!
-Ya lo sé y me odio por eso, pero necesito tu perdón.-Le imploró mientras se echaba a llorar.
Sasuke chasqueó la lengua exasperado, las lágrimas de Miyoshi le estaba ablandando por lo que la abrazo para que se calmase ya que no estaba tan molesto como Miyoshi se pensaba, solo estaba hecho polvo por todos los acontecimientos acaecidos últimamente.
-Anda, tranquilízate, que mi perdón ya lo tienes desde hace mucho, solo me preocupa tu bienestar, nada más, ¿vale?
-Vale.
-Déjame cambiarme.
Miyoshi le soltó un poco más tranquila, Sasuke le sonrió para que se calmase.
-Sécate las lágrimas anda que estas más fea.-Le dijo antes de marcharse a su cuarto.
Kenzo repartía mochilas a sus altos cargos los cuales no decían nada solo le observaban esperando una explicación.
-¿Para qué nos das esto?-Preguntó Shoko.
-Para que coloquéis los explosivos en los países aliados durante la noche.
-Pero, no dijiste…
-Se lo que dije, pero esto tiene que ser ya, yo solo no llego.
Kaneki se colocó la mochila y se dispuso a salir.
-Por mí no hay problema, me voy a Sunagakure que esta más cerca.
Los demás le imitaron, Shizuko salió en silencio. No debía opinar nada para que no se pensasen que era una traidora.
-¿Vas a salir?-Le preguntó Haku mientras se acercaba.
-Sí, tengo trabajo.-Le contestó mientras le sonreía.
-¿Puedo ir contigo?
-No, no quiero que te involucres en esto.
Acto seguido se marchó en completo silencio dejando a Haku observándola.
Un besazo y feliz semana a tod s (ɔ˘ ³(ˆ‿ˆc).
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