Disfruten el penultimo capitulo de sta linda historia
recuerdn d ke nada me pertenece
Capitulo 29
- ¡Qué bonito es esto! -Alice había decidido dejar de hacerse la sofisticada y divertirse-. Debe ser fantástico vivir en un palacio.
- Para mí, es solo mi hogar -Emmett le había pasado el brazo por los hombros. Ambos miraban por encima de la alta muralla-. ¿Sabes?, yo nunca he estado en Houston.
- Pues no se parece en nada a esto -Alice respiró hondo y luego se volvió para mirarlo. Era tan guapo, pensó. Tan dulce. Un perfecto acompañante para una noche de primavera. Y sin embargo... -. Me alegro de haber venido -dijo lentamente-. Pero creo que al príncipe Jasper no le gusto.
- ¿A Jasper? -Emmett se encogió de hombros. No iba a perder el tiempo hablando de Jasper teniendo una joven bonita a la luz de la luna-. Mi hermano es un poco estirado, nada más.
Ella sonrió.
- Tú, en cambio, no lo eres. He leído un montón de... de cosas interesantes sobre ti.
- Todas son ciertas -él sonrió y le besó la mano-. Pero en este momento eres tú quien me interesa, Alice... -se interrumpió al oír pasos y mascullo una maldición-. Maldita sea, qué difícil es encontrar un lugar tranquilo en este sitio -tiró de Alice hacia las sombras justo cuando Jane empujaba a Bella a través de las puertas de la terraza.
- No daré ni un paso más hasta que me lo cuentes todo -Bella se dio la vuelta; su blanco vestido era como una cuchillada de luz entre las sombras. Entonces Emmett vio el brillo de la pistola.
- Oh, Dios mío -le tapó la boca a Alice para que no gritara-. Escúchame -musitó, sin dejar de mirar a su hermana-. Vuelve al salón de baile y trae a mi padre, a Jasper o a Edward Masen. Tráelos a los tres, si puedes. No hagas ruido. Vamos, vete.
No tuvo que decírselo dos veces. Alice también había visto la pistola. Asintió con la cabeza para que Emmett le quitar la mano de la boca. Luego, se quitó los zapatos y corrió descalza y sigilosa por el flanco en sombras del edificio hasta llegar a las puertas del otro lado de la terraza.
- Si tuviera que matarte aquí mismo -dijo Jane fríamente-, sería muy desagradable para ambas.
- Quiero saber la razón de todo esto -Bella se apoyó contra la pared. No sabía cómo escapar, pero sabía que ya había escapado antes.
- Deboque y yo somos amantes. Y quiero recuperarlo. Por ti, tu padre sería capaz de cambiar al mismo diablo.
Bella achicó los ojos. Jane Smithers sabía ocultar su pasión.
- ¿Cómo pasaste los controles de seguridad? Cualquiera que entra a trabajar en palacio es... -se detuvo. La respuesta era fácil-. Loubet, claro.
Jane sonrió espontáneamente por primera vez.
- Claro. Aro había oído hablar de Loubet y de los hombres a los que sobornaba para que trabajaran para él al mismo tiempo que para tu padre. Un poco de presión, la amenaza de una denuncia pública, y el eminente ministro de Estado se mostró dispuesto a cooperar. También resulto de ayuda el hecho de que odie a tu padre y considerara el secuestro un modo de vengarse de él.
-¿Vengarse? ¿Vengarse por qué?
- Por el accidente. Supongo que ahora lo recuerdas. Tu padre conducía el coche. Era joven un poco alocado. El diplomático y él solo sufrieron heridas leves, pero Loubet...
- Loubet todavía cojea -murmuró Bella.
- Y algo más. Loubet no tiene hijos, ni los tendrá nunca, ni siquiera con su joven esposa. Aún no se lo ha dicho, ¿sabes? Teme que lo abandone. Los médicos le han asegurado que su problema no tiene nada que ver con el accidente. Pero él prefiere creer lo contrario.
- ¿Y ayudó a planear el secuestro para castigar a mi padre? Eso es una locura.
- El odio nos hace cometer locuras. Yo, en cambio, no odio a nadie. Solo quiero recuperar a mi amante -su pistola brillaba a la luz de la luna-. Estoy bastante cuerda, Alteza. Te mataré solo si tengo que hacerlo.
- Y, si lo haces, tu amante seguirá en prisión -Bella se incorporó, desafiante-. No puedes matarme, porque muerta no te serviría de nada.
- Cierto -sin embargo, continuó apuntándola con la pistola-. ¿Sabes lo doloroso que es un balazo, aunque no afecte a ningún órgano vital?
- ¡No! -enfurecido, aterrorizado, dejándose llevar por un impulso, Emmett surgió de las sombras, tomando a Bella y a Jane por sorpresa. Las dos mujeres se quedaron paralizadas al ver que saltaba hacia la pistola. Estaba a punto de asirla cuando Jane disparó el primer tiro. El joven príncipe se desplomó sin hacer ruido.
- ¡Oh, Dios, Emmett! -gritó Bella arrodillándose a su lado-. ¡Oh, no, no, Emmett! -la sangre de su hermano tiño la seda blanca de su vestido cuando lo abrazó. Empezó a buscarle frenéticamente el pulso-. Adelante, dispara -le gritó a Jane-. No puedes hacerme nada más. Os veré a tu amante y a ti en el infierno.
- Quieta, Jane -dijo Edward suavemente desde la puerta, que de pronto se llenó de luz, de hombres uniformados, de pistolas.
Jane vio que Carlisle se acercaba a sus hijos y que los guardias la apuntaban con sus armas, listos para disparar. Tiró el revólver con la culata hacia delante.
- No hace falta dramatizar -dijo mientras se adelantaba para recoger el arma-. Soy una mujer pragmática.
A una señal de Edward, los guardias la rodearon y se la llevaron.
- Oh, papá -Bella le tendió los brazos a su padre. El príncipe Carlisle estaba de rodillas junto a Emmett-. Intentó quitarle la pistola -Bella apretó su mejilla contra el pelo de su padre -. El médico...
- Aquí está.
- Vamos, vamos, Bella -oyó a su espalda la amable voz del doctor Franco-. Deja al chico en paz y hazme sitio.
- No quiero dejarlo. Yo no...
- No discutas -le dijo Emmett débilmente-. Tengo un dolor de cabeza horrible.
Bella estuvo a punto de echarse a llorar, pero su padre la rodeó con el brazo, temblando ligeramente.
- Está bien -dijo viendo que Emmett parpadeaba y abría los ojos-. Les dejaré que te pinchen y que te incordien un poco. Yo ya estoy harta de médicos.
- Bella... -Emmett le agarró de la mano un momento-. ¿Son bonitas las enfermeras del hospital?
- Hermosas -logró decir ella.
Su hermano suspiró y cerró los ojos.
Qué bien, entonces no la pasare tan mal.
Bella le tendió una mano a Jasper y luego se giró y se acurrucó en brazos de Edward. Al fin había vuelto a casa.
holaa jeje espero sus reviews
bye
