Capitulo 29
Solo Respira:
Jacob Pov:
Agité un vaso con vodka y hielo al frente de la cara de Bella, ella estaba sentada en el sofá de su casa, por la pinta que tenia no se había parado de ahí en bastante rato, agite de nuevo la bebida haciendo que los hielos chocaran entre si para que la tomara, ella alzo la vista y vio el vaso frunciendo el ceño.
-"Bebe" le dije, ella negó con la cabeza.
-"BEBE" dije con mas determinación, Bella resoplo y levanto tímidamente la mano derecha tomando la bebida, me senté frente a ella en el suelo y la vi subiendo una ceja, cerro sus ojos un segundo y llevo la bebida hasta sus labios dando un sorbo, hizo una mueca.
-"Contento?" me dijo al terminar de acomodar su rostro.
-"Lo estaré cuando te tomes por lo menos 5 de esos" le conteste, muy a su pesar me dedico una sonrisa patética y dio otro sorbo a la bebida.
-"Esta bueno" me dijo al rato, le sonreí abiertamente.
-"Sabes que en mis tiempos libre preparo tragos" le dije guiñándole un ojo.
-"Lo había olvidado" contesto con actitud triste.
-"Lo siento" dije colocándole una mano en la pierna, ella puso su mano izquierda sobre la mía, todavía tenía el vendaje.
-"Yo también lo siento" contesto con voz triste.
-"No ha llamado?" pregunte en voz baja, ella negó con la cabeza.
-"Nop" dijo sin expresión en el rostro.
-"Lo has intentado llamar tu?" Volvió a negar.
-"Que le diría?" pregunto "él me odia y con razón" dijo encogiéndose un poco.
-"No creo que te odie princesa" conteste apretando un poco su rodilla, ella solo me sonrió, pero era una sonrisa muy triste.
-"Has dormido algo?" pregunte.
-"Un poco"
-"Bella no puedes quedarte sentada en este sofá por siempre" estaba preocupado por ella, la había localizado hacía apenas una semana, tuve que casi tumbar la puerta para que me dejara entrar, se había desconectado por completo, no me atendía las llamadas ni las visitas.
Después de armar un escándalo en la puerta de su departamento logre que me abriera la puerta, parecía una piltrafa humana, hice que se duchara y que comiera algo, le pregunte por los vendajes en su mano pero solo sirvió para que se derramara llorando en mi pecho incontrolablemente.
Esa noche me quede aquí a pesar de que ella me pidió que me fuera, me despertó a media noche y me contó todo, me dijo que le había dicho la verdad a Edward y que se había marchado una vez la había dejado sana y salva en su casa.
Eso, dentro de todo no era mala noticia, Edward la había ayudado después que ella se cayo, eso significaba que ella seguía significando algo importante para él, pero evidentemente no podía aceptar el hecho de que ella trabajara en lo que hacia, me moleste sin decirle nada a Bella, si él la amaba no tenia por que juzgarla, además! Ella ya no trabajaba allí, sin embargo tanto Bella como Ángela se empeñaban en decirme que no era sencillo para cualquier hombre que no se manejara en ese ambiente, aceptar lo que ellas hacían como trabajo.
El hecho es que, le había quitado una copia de la llave del departamento a Bella y venia a verla cada vez que podía, tenia que estar pendiente de Ángela también, ya habíamos ido a la primera consulta con el medico, todo estaba bien, pero estábamos en la etapa de las nauseas y los mareos, cada vez que le preparaba algo de comer, Ángela se levantaba corriendo al baño, el medico le mando unas pastillas para controlar las nauseas, pero se tardaban bastante en hacer efecto, por otro lado las hormonas le daban por cambiar de humor muy rápido, de repente me amaba y al segundo no quería ni verme, para después llorar en silencio por que no le prestaba atención.
Entre ella, el trabajo y la depresión de Bella, me tenían agotado, pero ambas me necesitaban, a Ángela no le terminaba de gustar que estuviera tan pendiente de Bella, pero vino a verla conmigo un día y se dio cuenta de lo dispersa que estaba, entonces entendió mi preocupación por ella y bajo la guardia un poco.
Cada vez que le decía a Bella que debía componerse, me cambiaba el tema, que eso quería decir que no decía palabra alguna hasta que me iba de su casa y volviera a las dos o tres noches después, ya estaba cansado y preocupado por su actitud, estaba demasiado deprimida y eso no era sano, cada vez hablaba menos y había decidido que hoy cambiaríamos esto como fuera.
-"Bella" la llame, ella tenia la mirada perdida en el trago, parpadeo y subió el rostro viéndome.
-"Ah?" dijo bajito.
-"Te dije que tienes que componerte, no puedes quedarte en este sofá por siempre" ella se encogió de hombros.
-"Me gusta este sofá" dijo.
-"Bella, sabes a que me refiero" dije recriminándola, ella respiro profundo y termino de tomarse el trago, me extendió el vaso y lo coloque en la mesa que estaba a mis espaldas, seguía sentado en el suelo frente a ella.
Ella me hablo entonces, sus ojos se inundaron pero no derramo ninguna lagrima.
-"Estoy perdida" me dijo, recosté mi barbilla en sus rodillas, ella paso distraídamente su mano por mi cabello.
-"Estas en tu casa, en tu departamento, en Brooklyn, ciudad de Nueva York" le dije, ella rió un poco y me dio unos toques en la coronilla.
-"No me refiero a eso, no se que hacer, estoy perdida" dijo de nuevo.
No podía imaginar por que se estaba destruyendo tanto, ella había pasado apenas unos meses con Edward, por que entonces, se le olvido su vida al él irse?
-"Tienes que encontrarte, no puedes desperdiciar tu vida así"
-"Dime que hago?" pregunto "Yo no tengo idea de que hacer, necesito huir, pero no tengo a donde, ni con quien"
Bella bajo su cabeza uniendo su frente con la mía.
-"Dime que hacer y te juro que te hago caso" me dijo susurrando.
Mi cabeza empezó a dar vueltas pensando.
Un bombillo se encendió, si seré idiota! Como no lo pensé antes?
-"Bella, tus padres" dije.
-"Creo que están bien, no eh hablado con ellos en varias semanas, no quiero que me oigan tan triste, de hecho con la liquidación que me dio Madame pague el mes de terapias de papá, pero no les avise, mi mama debe haber visto la plata en la cuenta" se encogió ligeramente de hombros.
-"No me refiero a eso"
-"A que te refieres entonces?" pregunto.
-"Ve con tus padres, ve a visitarlos"
Ella se separo de mi frente y me vio a los ojos, un brillo le llego a los ojos, eso era una buena idea, le sonreí, pero ella inmediatamente negó con la cabeza.
-"No puedo" dijo.
-"Por que?" pregunte medio obstinado, esta chica cuando decidía ser obtusa nadie la sacaba de ahí.
-"No puedo, lo que me quedo de Madame es para que mi papa reciba las ultimas terapias, no puedo gastar esa plata en un pasaje, estoy sin trabajo y no tengo como hacer tanto dinero en tan poco tiempo, no puedo ir" dijo.
-"Yo te compro el pasaje" le dije, tenia ahorros y me gustara o no, el dinero de mi familia era mío, nunca había tocado el fondo familiar, pero que demonios, también era mi dinero y si servía para sacar a Bella de este hoyo, pues lo usaría, Bella negó.
-"Tu tienes a Ángela y a tu hijo, no voy a aceptar dinero tuyo"
Le di algunos toques en la frente con mi dedo índice.
-"Cuantas veces debo decirte que si me ofrezco es por que puedo, Ángela, el bebe y yo estamos cubiertos, puedo ayudarte, yo te pago el viaje, después si tanto te preocupa puedes pagarme" dije encogiéndome de hombros "considéralo un préstamo"
Bella se quedo en silencio un segundo.
-"Estas seguro?" pregunto, renaciendo el brillo de sus ojos "No quiero quitarle nada a Ángela, ni al bebe"
-"Estoy seguro, y no les estas quitando nada" Bella se abalanzó sobre mi abrazándome por el cuello, reí y la recibí abrazándola con fuerza, todo valía la pena si ella volvía a ser la de antes.
-"Gracias!" me dijo con un llanto ahogado "aun siento que me estoy muriendo, pero trato de llegar a la superficie" me dijo.
-"Solo mantente respirando" le conteste mientras ella enterraba su rostro en mi cuello "mientras sigas respirando irá doliendo menos" su cuerpo se estremeció un poco y sentí el contacto húmedo de sus lagrimas contra mi piel, la acomode en mis brazos, arrullándola como si de un bebe se tratara, ella apoyo su mejilla en mi camisa y se dedico a llorar mientras la mecía ausentemente, hasta que se agoto y quedo dormida en mis brazos, como me dolía verla así.
Edward Pov:
-"Edward! Abre la maldita puerta!" me grito Emmet desde afuera de mi oficina, era de noche, no debe haber habido nadie en el piso, si no jamás hubiera dicho esas palabras, mire extrañado la puerta, porque demonios gritaba de esa forma?
-"Esta abierto" dije extrañado, Emmet entro como un toro a la oficina, me recline en mi silla viéndolo con ojos desorbitados.
-"A ti que bicho te pico?" le pregunte.
-"Que demonios te pasa? No has hablado con nadie, llegas a primera hora y te vas tarde en la noche todos los días yo trabajo también aquí y sé que no tenemos tanto trabajo para que te mates de esa forma, la verdad no me importa! Estas bastante grandecito para la gracia de estarte controlando"
Estaba hablando sin sentido, me levante.
-"Emmet! Cállate" le dije haciéndolo entrar en razón "Ok" dije una vez se quedo en silencio "explícate, por que no entiendo un demonio de lo que dices"
-"Mira" dijo extendiendo sus palmas "Como te dije antes me importa muy poco si quieres vivir ahora en la oficina, en realidad eso me da más tiempo libre a mi" dijo bajando la actitud agresiva y encogiéndose de hombros.
-"Entonces que importa que lo haga?" pregunte metiendo las manos en mis bolsillos.
-"Que estas descuidando a todos" contesto, saque de mi bolsillo la cajetilla de cigarros y me coloque uno en la boca encendiéndolo, Emmet torció sus ojos pero no me dijo nada, había perdido la pelea en su intento de hacerme dejar de fumar y me importaba ya muy poco si me veían hacerlo.
-"Según tu a quien descuido?" pregunte después de expulsar el humo, yo llamaba todos los días a mi mamá y a mi hermana.
-"Rose" dijo Emmet, aspire humo para no decirle 4 cosas a Emmet.
-"Eso no es de tu incumbencia" dije con voz contenida.
-"Demonios que si lo es" dijo "ella es mi novia y tu mi mejor amigo, sin contar con el hecho de que ustedes son familia"
-"Emmet, no es de tu incumbencia por que Rose y yo no nos hablamos, déjalo así"
Emmet se me acerco y me hablo preocupado.
-"La está pasando mal, te extraña" dijo, aspire el cigarro de nuevo, yo también la extrañaba, pero ella me había mentido, se había puesto de acuerdo con ella, bueno… no sé si habían llegado a tanto, pero mi prima sabia la verdad y no me lo dijo, permitió que hiciera el papel de imbécil, eso no podía perdonarlo.
-"Se que tiene algo que ver con Bella pero, por dios Edward ya paso casi un mes, tu y Bella terminaron, no la tomes con Rose"
Apague el cigarro con más fuerza de la necesaria contra el cenicero, no quería escuchar su nombre, había pasado un mes desde que le había dejado la nota a ella en la casa, escuche desde la puerta de su cuarto que salía bien de la duche y me fui directo a su sala, le deje la nota y me fui, no podía soportar imaginarla en lo que me había dicho que hacía, no era lo suficientemente fuerte para poder perdonarla, estaba seguro que todavía tenía sentimientos fuertes por ella, por eso me destruía trabajando, había vuelto a correr y hacer ejercicio, para cuando mi día terminaba estaba tan agotado que dormía sin soñar, para luego levantarme súper temprano y venirme a la oficina, en eso se había vuelto mi vida desde que me fui a su departamento.
Su nombre estaba vetado, no se lo había dicho a nadie, pero todos lo sabían y eran lo suficientemente discretos para ni preguntarme ni hablarme de ella, así que Emmet había cometido un grave error, me voltee a verlo con ojos de rabia.
-"No entres en ese tema Emmet" le dije "sabes que no me gusta escucharla"
-"Pareces idiota, te comportas como un chiquillo, si, terminaste con Bella, no funciono, que terrible!" Dijo haciendo señas burlándose "Esta bien enciérrate en tu miseria, pero no culpes a Rose"
-"Vete" dije con voz contenida "no tienes idea de lo que paso, así que no te metas, vete" le dije con voz contenida, sabía que Rose no le había contado nada de lo que había sucedido y también sabia que Emmet me enfrentaba por ayudar a Rose, pero lo estaba haciendo de la peor manera, cada vez sentía más rabia con lo que me decía.
-"No me voy a ir hasta que me hables con ella" lo vi extrañado, hablara con ella, estaba loco? Como iba a hablar con ella si estaba en mi oficina.
Su celular sonó, él no lo tomo y camino hasta la puerta de mi oficina, pensé que se marcharía, pero solo se asomó.
-"Rosa" la llamo "estoy aquí"
Apreté mis puños, mi prima estaba aquí.
-"Que haces ahí? No me dijiste que estabas solo?" pregunto la voz de mi prima molesta , caí en cuenta que Emmet nos había tendido una trampa a ambos, Rose entro a mi oficina creyendo que solo Emmet estaba aquí, dirigí mi mirada a la puerta, ella entro adelantando a Emmet, diciéndole algo con el rostro volteado hacia la puerta, regreso su vista al centro de mi oficina y me encontró, se quedo de piedra y se detuvo por completo, camino dos pasos hacia atrás, Emmet intervino.
-"Esto fue mi idea, no salen de aquí hasta que se acomoden" dijo y a continuación cerró la puerta saliendo y dejándonos a los dos solos, Rose intento alcanzarlo pero Emmet cerró la puerta antes de que ella pudiera alcanzarla.
-"Aggggg!" grito dándole con el puño cerrado a la puerta "Emmet te voy a matar sácame de aquí!" dijo dándome la espalda, yo di una risa despreocupada y me senté de nuevo en mi silla reclinándome hacia atrás, tome un cigarro y lo encendí, mientras mi prima se desesperaba dándole golpes a la puerta.
-"De que te ríes?" me pregunto furiosa aun de espaldas a mi.
-"De ti, te ves realmente graciosa" le dije y aspire de nuevo el cigarro, ella se volteo lentamente, puso sus ojos en blanco obstinada.
-"Sabes que todos odiamos que fumes" me dijo, fui un poco dramático expulsando el humo.
-"Sabes que me importa muy poco lo que piensan" conteste en el mismo tono, señale entonces una puerta lateral en mi oficina.
-"Esa puerta da con la sala de juntas, del otro lado está la puerta de la oficina de Emmet, seguro te está esperando ahí" esa puerta estaba siempre abierta, simplemente había que deslizarla.
Rose batió su cabellera rubia y camino con sus mega tacones hasta la puerta, la deslizo pero antes de atravesar la sala de junta, se dio la vuelta viéndome.
-"Te comportas como un idiota sabes?" dijo, aspire de nuevo la vi subiendo una ceja.
-"No me comporto como un idiota" conteste.
-"Claro que sí, me culpas, por algo que no hice" le hable un poco fuerte.
-"No hiciste?" dije incrédulo, "Me estás diciendo que no sabias lo que ella hacia?" pregunte irónico.
-"No es eso lo que estoy diciendo, todo sucedió en otras circunstancias"
-"No quiero saberlo Rosalie" dije girando mi silla dándole la espalda, me dedique a ver por la ventana mientras terminaba el cigarro, pude ver el reflejo de mi prima por el vidrio de la ventana, se debatía entre hablarme y marcharse, a la final gano lo segundo, resoplo furiosa y se retiro, no cerró la puerta detrás de ella, por lo que la vi aun por el reflejo abrir la puerta de la oficina de Emmet, termine de reclinarme en la silla cubriendo mi rostro con mis manos, me dolían mucho las dos traiciones.
La de ella y la de Rose.
Flash Back
Salí de su departamento haciendo chirriar los neumáticos al arrancar, tenía demasiadas cosas en la cabeza, una parte me decía que no debí haberme ido, que tenía que asegurarme que ella estaba bien, pero la otra tenía demasiada rabia como para hacerle caso a la primera.
Bailarina exótica? Eso significaba otra cosa, no podía decir la palabra, se quedaba trabada en mi garganta.
Recordé como se veían las mujeres en el bar que había ido a encontrar a su amigo, eran mujeres terribles, de la mala vida, no podía imaginarla a ella haciendo eso, no podía.
Di un golpe al volante de pura rabia, esto tiene que ser mentira!
Pero no lo era, millones de recuerdos llegaron a mi mente mientras ataba cabos.
Cada vez que alguien le preguntaba por su trabajo evadía el tema, siempre trabajaba de noche, solo estaba libre los domingos y los lunes, nunca hablaba de a que se dedicaba, cuando estábamos en la casa de la playa me dijo que no le importaba lo que pensara la gente, en ese momento no lo entendí, pero ahora estaba claro.
Recordé como me decía una y otra vez desde el primer día que la conocí que no era buena, que era complicada, no quería involucrarse conmigo, pero le insistí tanto que accedió, que imbécil había sido!
Una bocina ensordecedora me hiso reaccionar, pise el freno hasta el fondo, me había salido del canal, estaba tan distraído que no me fijaba por donde conducía, compuse de nuevo el auto en su canal y me obligue a prestarle atención a la vía.
O podía irme a casa, si lo hacía estaba seguro que me volvería loco, conduje entonces hasta la casa de mis padres, tenía que hablar con alguien y ese alguien era mi prima Rose.
Llegue y la llame por teléfono diciéndole que me encontrara en el garaje de la casa, no quería que nadie me viera en este estado, Rose salió a los pocos minutos estaba vestida de dormir con su bata puesta, entro al auto en el lugar del copiloto.
-"Edward que paso?" me pregunto preocupada, recosté la cabeza del espaldar de la silla del auto.
-"Hoy pensé que había sido el mejor día de mi vida" empecé con voz baja "Me había arreglado con Bella" dije y sentí que mi pecho se iba a consumir en lo que dije su nombre.
Respire profundo y continué sin volverla a nombrar.
-"Estuvimos la noche anterior y hoy todo el día juntos, la conocieron mi padres" dije tenía los ojos cerrados, di una carcajada irónica, con razón estaba tan nerviosa de conocer a mis padres, si iba a destruirme a las pocas horas.
-"Que sucedió?" pregunto la voz queda y preocupada de mi prima.
-"Desde ayer quería decirme algo, pero no la dejaba, por alguna razón u otra" dije encogiéndome de hombros, la verdad no tenía planeado posponerlo tanto.
-"Que te dijo?" me pregunto, me pareció raro que tuviera tanta certeza de que en efecto me había contado algo, pero no le preste atención, seguía con el rostro apoyado en el espaldar y lo ojos cerrados.
-"Me dijo una locura" respire profundo de nuevo, no me sentía capaz de decirlo en voz alta "me dijo en que trabajaba" dije, ambos nos quedamos en silencio, mi prima estaba esperando a que yo continuara.
-"Trabaja en un bar" dije "en un bar de mujeres, Rosalie" dije abriendo mis ojos, volteando a verla, estaba seguro que trasmitían toda la frustración y la angustia que sentía en el momento.
-"Es prost" dije y sentí que me quemaban por dentro no podía completar la palabra volví a cerrar los ojos y a recostarme en el espaldar "se vende por dinero" dije corrigiéndome, pensé que Rose me gritaría que estaba loco, pensé que se reiría y me iba a decir ok primo caíste en nuestra broma, o que me iba a decir que estaba loco y que había entendido mal.
Pero Rose no dijo nada de eso, espere un momento prudencial y mi prima seguía sin reaccionar, abrí mis ojos y la enfoque, ella me veía fijamente, pero no me veía sorprendida ni divertida por la supuesta broma, me veía preocupada, hizo una mueca.
-"Lo siento" dijo, la vi sorprendido.
-"Lo sientes? Como que lo sientes?" pregunte alterado "Le crees?" pregunte.
Ella no contesto.
-"Edward, tienes que calmarte, respira" me dijo colocándose un poco de lado para verme de frente.
-"Le crees?" volví a preguntar, entonces caí en cuenta de algo terrible "Lo sabías?" le pregunte con un nudo en el pecho y con lagrimas consumiéndome los ojos.
-"Edward, espera" me dijo enseñándome las palmas, Dios no podía creerlo, ella lo sabia!
-"Por que no me dijiste nada" dije, quería gritarle, pero el dolor en mi pecho no me lo permitía.
-"Es más complicado que eso primo"
-"Dejaste que saliera con ella" dije con voz contenida "Sabias la verdad y dejaste que me enamorara!" le grite iracundo.
-"Edward, las cosas no son así, yo lo supe apenas hace unos días, solo deje que ella te contara, se lo debía, te juro primo, no lo supe, no lo sabía" dijo suplicante, sus ojos empezaron a inundarse de lagrimas.
-"No me lo dijiste" dije de nuevo derramando un par de lagrimas, nunca me había sentido tan traicionado, la mujer que amaba y mi prima a la cual adoraba, me habían mentido de esta forma? Lo único que faltaba era que Alice lo supiera también, sacudí la cabeza, estaba imaginando cosas.
-"Lo siento, era mejor que ella te dijera, le puse un ultimátum, si no te lo decía hoy le jure que yo te contaba, pero ella me dijo que tu no la dejaste, que intento, le creí, fui una estúpida, lo lamento primo nunca quise lastimarte" dijo llorando.
Quiso decirme? Ella y yo nos habíamos peleado y teníamos como una semana sin vernos hasta ayer, que me aparecí en su casa, recordé entonces que ella insistió e insistió en que me detuviera para contarme algo, pero no la deje, tenía tantas ganas de hacerle el amor, que me dije a mi mismo que lo que me fuera a decir no tenía importancia, que era una estupidez en comparación a las ganas que tenia de poseerla.
Le di un golpe al volante con demasiada fuerza, mi mano quedo adolorida.
Rose dio un brinco a mi lado.
-"ESTUPIDO! MIL VECES IMBECIL" me grite a mí mismo, no podía creer lo que me estaba pasando.
-"Edward cálmate" me dijo Rose a mi lado "trata de entenderla" dijo y si podía ponerme más iracundo, lo logro.
-"Entenderla?" dije con la voz distorsionada de la rabia, Rose me vio asustada.
-"No la defiendo!" dijo justificándose "pero hoy después que se fueron me puse en sus zapatos y Edward en cierta forma la entiendo" dijo en un susurro.
Cerré mis ojos, sintiendo una traición aun más fuerte que la de ella, la entendía? Rose se estaba poniendo de su parte? Rose se dio cuenta de cómo me afectaron sus palabras y continuo tratando de explicarse.
-"Edward, ella ha sufrido mucho, su papa está casi paralitico, ella siempre se culpo, los ayuda mucho, se siente responsable, no tuvo suerte aquí y termino en ese bar, no es lo mejor y no la estoy defendiendo, pero la entiendo, yo conocí a Charlie yo sé cuanto los quiere" me dijo.
De repente pensé en lo que me dijo, si mis padres necesitaran mi ayuda y no contáramos con el dinero haría cualquier cosa por ayudarlos a ellos y a mi hermana, estaba seguro que hasta mataría por ellos, incluida mi prima.
Pero eso no la justificaba, ella podía hacer lo que quisiera con su vida, en eso estábamos de acuerdo, pero no tenia por que arrastrarme con ella, no tenia que engañarme y mentirme para después burlarse de mis sentimientos.
Así que no, no la entendía ni quería entenderla y si alguien me hacía pensar lo contrario, pues lo sacaría de mi vida, estaba dispuesto a olvidarla, ella sería un episodio de mi vida que trataría de no recordar nunca, pero a la vez no lo olvidaría, para que nunca me sucediera de nuevo, seria frio, calculador y nunca más me enamoraría, aunque realmente eso era imposible que pasara, mi corazón ya amaba a alguien y lo odiaba por eso.
-"No es excusa" le conteste a Rose.
-"Edward" me llamo iba a darme más argumentos, la interrumpí.
-"Estoy cansado, por favor bájate" le dije lo mas frio e insensible que podía, ella me vio impresionada pero me hiso caso, se enderezo y abrió la puerta del auto bajándose, arranque el auto sin ver hacia atrás, había venido aquí porque era mala idea estar solo, pero ahora quería estar solo y que el resto de la ciudad desapareciera.
A lo mejor no toda la ciudad, pero con Brooklyn me conformaba.
Fin del flash back
Desde esa noche no le había vuelto a hablar a mi prima.
Me gire en la silla y vi ausentemente hacia la puerta de la sala de juntas, Rosalie había cerrado la puerta que daba a la oficina de Emmet, me iba a pagar este encuentro fatídico con Rose, pero no ahora, me levante cerré la computadora portátil, tome mis cosas y salí de la oficina, había abierto una puerta que estaba tratando de cerrar hacia exactamente un mes y necesitaba estar solo.
Al día siguiente era sábado, no tocaba trabajar por lo que no tenia que salir de mi casa, pero igualmente odiaba la soledad de esos días, había quedado en ir a almorzar con Alice, pero aun era muy temprano para ir por ella, por lo que me coloque ropa deportiva y baje a trotar por las áreas verdes del edificio.
Hice un poco de estiramiento, me coloque mis audífonos y empecé a correr, después de 10 minutos, en mis oídos empezó a sonar una canción de Aerosmith, me los arranque de las orejas, buscando el control de iPod para pasar la canción, a ella le encantaba esa canción, debía borrarla de mi base de datos.
Mientras caminaba, alguien choco conmigo, no me caí pero estuve a punto, me agarre de un árbol para no perder el equilibrio, sin embargo la persona que choco conmigo si cayo de bruces al suelo, me acerque a ayudarla.
-"Se encuentra bien?" pregunte, era una mujer, podría decirse que de mi edad, rubia casi platino, el cabello era con risos, estaba agarrado en una coleta alta, esta mujer estaba haciendo ejercicio y distraída choco conmigo, vestía pantalones de licra hasta la rodilla, playera blanca y tenia unas pesas en sus manos, se quito los audífonos y dio una pequeña carcajada.
-"Si seré torpe, lo lamento, no lo vi" me dijo riendo, le sonreí de vuelta y le extendí la mano para ayudarla a levantarse.
-"Es que me detuve a mitad de camino, a lo mejor por eso no me viste, debí apartarme" dije educadamente.
-"Nahhh" dijo ella restándole importancia "no te preocupes estoy bien" dijo mientras se sacudía la tierra de su traje.
-"Mucho gusto, Rachel" me dijo presentándose.
-"Encantado" conteste cordialmente, no quería socializar, solo quería estar solo "Debo continuar" dije disculpándome, señalando el camino contrario de donde ella venia.
-"Quieres compañía?" me pregunto apenada, le sonreí.
-"La verdad prefiero trotar solo" conteste, ella asintió apenada de nuevo.
-"Entonces adiós?" dijo dudosa
-"Adiós Rachel, un placer conocerte y trota con cuidado" le dije mientras me colocaba los audífonos de nuevo y empezaba a trotar dejándola a mis espaldas.
-"Espera! No escuche tu nombre" grito en lo que empecé a alejarme, pero no me detuve, sonreí sacudiendo mi cabeza, definitivamente Dios trabajaba de maneras misteriosas.
Bella Pov:
El sol me dio de lleno en la cara, no podía creerlo, quería llorar de la felicidad.
Aunque llorar no era algo que me costara mucho últimamente.
-"Bella?" escuche la voz de mi mama desde no muy lejos, estaba en el aeropuerto de California, le había escrito un correo a mi mama diciéndole que llegaba hoy, que si podía fuera a buscarme, de todas formas tenia dinero para el taxi, pero al parecer si leyó mi correo, solo que llego un poco tarde, estaba en la fila para tomar taxi cuando ella se bajo del auto al frente de la línea que estaba haciendo, se quito los lentes oscuros y se me quedo viendo, llamándome, la vi y me sentí la niña de 5 años que vio la gloria cuando me fue a buscar después de un horrible día de escuela, solté la maleta y cruce la calle, ella corrió a mi encuentro y nos encontramos en la mitad de la calle.
-"Mami" le dije abrazándola, no podía creer que estaba aquí con ella, por nuestras mejillas bajaban lagrimas.
-"Bella, hija cuanto me alegra verte!" me dijo emocionada "no podía creerlo cuando leí tu correo, casi deje a Charlie solo y salí para buscarte" me tomo por las mejillas viéndome, entonces abrió sus ojos de mas fijándose mejor en mi rostro.
-"Hija que te sucedió?" pregunto preocupada acariciando mis mejillas, después de todo aunque habían pasado casi 3 años de la ultima vez que nos vimos, me conocía y muy bien.
Sacudí la cabeza tratando de distraerla.
-"El viaje fue largo y estoy un poco cansada, pero estoy bien, estoy tan feliz de verte" le dije acomodando mi expresión, no podía derrumbarme en el primer segundo que la había visto, ella asintió y me abrazo de nuevo.
-"Vámonos a casa" me dijo al oído, esas palabras sonaron a gloria, asentí separándome de ella, busque mi maleta y subimos al auto, ella manejaba, baje la ventanilla dejando que el aire salado y el sol me cubriera el rostro.
-"Como esta papá?" pregunte "sabe que vine?"
Mi mama negó con una sonrisa divertida.
-"Leí tu correo apenas hoy, no le dije nada, espere a que Justin llegara y salí corriendo, será una sorpresa cuando te vea" dijo emocionada, pero algo me llamo la atención.
-"Justin?" pregunte, "es quien es?"
-"El nuevo terapeuta" contesto mientras se fijaba para cambiarse de canal en la autopista.
-"Que paso con Julieta?" pregunte extrañada, ella era la terapeuta de mi papá desde siempre.
-"Es que Charlie ya necesita otras terapias y nos asignaron otro terapeuta, como ya esta en las ultimas" dijo explicándose vagamente mientras se encogía de hombros.
-"Estoy tan emocionada de que te vea" dijo retomando el tema de mi regreso, le sonreí, esta vez mi sonrisa fue autentica.
El camino del aeropuerto a la casa era de casi una hora, teníamos algo de camino por delante antes de ver a Charlie, mi mamá se dedico a preguntarme por Jacob, quedo encantada al saber que iba ser papá, me pregunto por mi vida en Nueva York, conteste sin dar muchos detalles, ella estaba muy feliz de verme pero sabia que algo me pasaba, simplemente no quería atormentarme apenas bajándome del avión, entonces pregunto lo que me temía.
-"Y Edward? Como vas con él?" pregunto casi apenada, estaba segura que sabia que mi depresión se debía a él, respire profundo cerrando los ojos un segundo, su recuerdo me dolía mucho.
-"Ya no seguimos juntos" conteste, mi mamá asintió como contestándose lo que ya se imaginaba, estiro uno de sus brazos y acaricio mi brazo, tome su mano con fuerza, no me dijo nada mas mientras yo volvía a componer mi rostro.
Llegamos a casa y estaba exactamente como la recordaba, jardín pequeño con plantas áridas que mi mama le encantaba cuidar, el camino de cemento bordeado de pequeñas matitas con flores rojas y púrpuras, la casa de un color amarillo pálido que la hacia ver muy iluminada, la puerta de madera después del porche externo donde todavía estaba el banco en el que adoraba sentarme a repasar las líneas de las ultimas obras que hice en la universidad.
Por mis labios se extendió una sonrisa verdadera.
Estaba en casa, todo iba a estar bien.
Mi mama me hizo señas para que no hablara, me quede rezagada detrás de ella, mi mama estaba disfrutando con este misterio, entramos ambas a la casa pero me quede en la sala rezagada.
-"Charlie!" grito mi mamá "Llegue cariño" dijo, sonreí de cómo lo llamo.
-"Renne? Donde te metiste?" se escucho la voz de mi papá, mi estomago se frunció y recordé cuanto lo extrañaba, sonreí recordando como con esa misma voz jugaba a los cuentos de miedo cuando era una niña y estábamos en la casa de Forks.
-"Lo siento cariño, estaba buscándote algo, puedes venir a la sala? Y Justin?" pregunto mi mama casualmente para no levantarle sospechas a mi papá.
-"Justin se marcho hace nada, terminamos y como no llegabas se fue" dijo su voz se oía mas cercana, pero no escuchaba el ruido que normalmente hacia cuando usaba la silla de ruedas.
Si seré tonta! Mi papa ya no usaba la silla de ruedas, él ya caminaba con bastón, pero por mas que intentaba no podía sacarme la imagen de Charlie en silla de ruedas de mi cabeza.
-"Que estabas buscando?" pregunto de nuevo, pero esta vez salio a la sala, estábamos separados por unos pocos metros, él entro y al verme se quedo mudo, mi vista empezó a empañarse y parpadeé y las lagrimas cayeron permitiéndome verlo mejor.
Estaba un poco mas flaco, pero igual de imponente que siempre, se había afeitado su usual bigote y se veía mas joven por eso, estaba vestido deportivo, por la terapia imagino, una de sus manos aferraba a un bastón de madera pino muy brillante que iba de un poco mas arriba de su rodilla hasta el piso, cuando me vio lo soltó, dejándolo caer al suelo, no se movió, mi mamá y yo dimos un paso preocupado en su dirección, pero él estaba sonriéndome.
-"Isabella?" dijo llamándome con voz quebrada "Bella, eres tu?" me dijo con ojos brillantes, le sonreí.
-"Hola papá, si, soy yo" me sonrió enormemente y me abrió sus brazos, corrí a ellos y lo abrace con fuerza, lo quería tanto, estaba tan feliz de verlo tan recuperado, yo adoraba a mi mamá pero mi papá y yo teníamos una conexión distinta.
Mi papa me abrazo de vuelta apretándome contra su pecho, besando mi coronilla, me aparte de él un segundo para vernos a los ojos, los suyos estaban rojos pero no derramaba ninguna lagrima.
-"Estas hermosa" me dijo, reí entre sus brazos "cuando llegaste, por que no me dijiste nada?" me pregunto colocando sus manos en mis mejillas, todavía no creía que estaba frente a él y la verdad yo tampoco.
-"Avise tarde, lo lamento" dije.
-"Y yo quise darte una sorpresa" dijo mi mama que aun mantenía el mismo lugar en mitad de la sala, mi papa la vio sonriéndole y le estiro una mano para que se acercara, entonces nos acuno a las dos en su pecho.
-"Las amo tanto" dijo mi padre.
Por mi rostro no dejaban de bajar lágrimas, pero tenia mucho rato en el que no me había sentido tan feliz, le agradecí enormemente a Jacob en mi mente por ayudarme a venir a verlos.
Luego recordé a Edward, le había hecho mucho daño, pero al ver a mi papá así, no me arrepentía de donde había trabajado, me arrepentía de haber engañado a Edward y de lastimarlo tanto, todavía lo amaba, y mucho, pero entendía que él y yo no íbamos a estar juntos, me prometí a mi misma que recompondría mi vida y rogaria por que por lo menos él pudiera perdonarme en algún momento.
