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Reflexionas un instante, tratando por todos los medios de impedir que Neptuno acceda a tus pensamientos. Luego, entonas:

- Estrellita, donde estas

quiero verte titil...

Pero te detienes a la mitad de la frase, el poder psiquico del Observador paraliza todas tus funciones corporales, sientes como una lluvia de chispas inunda tu mente, mientras luchas, cada vez con menos fuerza, por resistir. Neptuno se acerca hacia ti y exclama:

- No hay forma de que me sorprendas.

Miras hacia arriba, te entran ganas de lanzarte encima de ese odioso invasor, pero, advirtiendo tus planes, el hombre levanta una ceja, aumentando su influencia mental sobre tu persona

- Se todo lo que hay que saber de ti – susurra mientras te hace perder la consciencia -

En tu estado, te resulta imposible darte cuenta de los eventos que se desarrollan ese dia, no oyes el tiroteo, ni los gritos de terror de los niños, no te percatas de como Walter Bishop intento salvar a Olivia Dunham, aunque sus esfuerzos resultaron en vano.

La escena del crimen es rodeada con cinta policial, y horas despues de tu frustrado combate, un grupo de efectivos encuentran tu cuerpo. Te administran una potente droga y consiguen salvarte la vida. Apenas abres los ojos, sientes que algo anda muy mal contigo.

Los policias te miran y uno de ellos te pregunta:

- Que estabas haciendo aquí? Quien eres y de donde vienes?

Tratas de decirle, pero tu memoria empieza a fallar. No recuerdas nada de Neptuno, ni del Catalizador Temporal. Uno de los Agentes chasquea sus dedos, intentando atraer tu atencion.

- Oye amigo, contestanos, habla, como te llamas?

- Pffffttttt – dices por toda respuesta -

Comprendes, demasiado tarde, que tu perdida de memoria es mucho mayor. No sabes quien eres, ni donde naciste, ni por que estas en ese lugar. Y a medida que los oficiales te asaltan con mas preguntas, caes en la cuenta de que has perdido la facultad de hablar. Todos los sonidos que emites se han vuelto ininteligibles, excepto por el aullido lastimero que estas lanzando ahora, muy parecido al llanto de un infante.

Ahora tienes la mente de un bebe de dos meses y medio.

Neptuno se encargo de ti de la forma mas ironica posible.

(FIN)