Los personajes son de S.M
Epilogo
Esta era la primera noche que dormirían en casa los bebes, estábamos organizándonos, yo no quería que los bebes durmieran solos en su habitación, por lo que me encontraba rogándole a Edward que me dejara acostarlos en la cama con nosotros, sobraba espacio, pues nuestra cama es King, además de que era bueno para los bebes dormir, por lo menos el prime mes con sus padres, pero Edward insistía en que no, pues tenía miedo de que si se movía, pudiera golpear a los bebes, o aplastarlos.
-Bella, no- volvió a repetir.
-Ok, entonces duermes solo,- abrió enormemente los ojos- me voy a la habitación de los bebes, y tú te quedas aquí, no los dejare solos.
-¡No!, está bien que duerman en nuestra cama- dijo rápidamente
-Eso pensé que dirías, y me agrada- me dirigió una mirada enojada- bien, cambiémoslos.
-Bien, pero ten en cuenta que no dormiré bien- contesto como niño chiquito.
Los cambiamos de ropa, les pusimos sus pequeñas pijamas, y después los acomodamos en nuestra cama, ellos estaban en medio, me sentía un poco adolorida, todo el día, desde que había salido del hospital había estado moviéndome, y me dolía la cadera. Me puse mi pijama, me subí a la cama, sin esperar a Edward, me acomode en mi lugar y bese la frente de mis hijos, después llego Edward y me beso, se acostó y apago la luz.
Eran cerca de las dos de la madrugada cuando sentí que se movía Anthony, me gire para verlo y encontré a Edward abrazando Elizabeth, me senté en la cama y tome a mi pequeño Tony en mis brazos, su pequeña mano, tomo la playera de mi pijama, puse una almohada bajo mi codo izquierdo, y después me descubrí el pecho izquierdo, acerque a mi hijo y el comenzó a comer gustosamente, su manita estaba posada sobre mi seno, encendí la lámpara de mi lado, tratando de no despertar a Edward, pero no sirvió de nada, pues Elizabeth se movió en sus brazos y comenzó a llorar, provocando que el padre de mis hijos se levantara de golpe y asustara aun mas a nuestra hija, rápidamente la tomo en sus brazos y comenzó a arrullarla, le dije que me ayudara, la puso en mi brazo derecho, como Anthony termino de comer antes, Edward lo tomo y se encargo de sacar el aire de su cuerpecito mientras yo alimentaba a mi princesa.
Cuando termino yo le saque el aire, después tuvimos que cambiarlos, como los pañales, toallas y talco se habían quedado en la habitación de los bebes Edward tuvo que salir por las cosas para cambiarlos, claro tubo que rechistar cuando se los dije.
-Lo sabía, algo debías de olvidar- dijo cuando regreso a la habitación con las cosas de los bebes.
-Ya, cambiémoslos, tengo sueño y me duele todo.
-¿Por qué no me habías dicho que te sentías mal?- pregunto enojado
-No es nada, simplemente me duele un poco la espalda y la cadera.
-¿Segura?, puedo llamar a mi papa, puede venir a revisarte-comento marcando con el teléfono de nuestra habitación
-Déjalo- le quite el teléfono de las manos y colgué- si descanso un poco seguro el dolor pasa, regresemos con los niños
Le quitamos los pañales sucios y se removieron un poco, pues se sentía un poco de frio, después de haberles puesto los pañales limpios, los cubrimos con unas pequeñas mantas de franela, los tomamos en nuestros brazos y los arrullamos para que durmieran, Edward le tarareo una linda canción, pero ellos no querían dormir. Dimos vueltas con ellos por toda la habitación.
-No quieren dormirse- me queje.
-Ya, espera un poco amor- me consoló Edward.
Los llevamos a sus habitaciones, los recostamos en sus cunas y prendimos sus carruseles, pero ni así se dormían. Nos sentamos en las mecedoras de la habitación, seguimos hablándoles, les rogamos que se durmieran, pero no lo hacían.
Eran cerca de las 5 de la madrugada y nuestros hijos seguían sin intenciones de querer dormir, mientras que a Edward y a mí se nos cerraban los ojos del cansancio, no es que me quejara por ser madre, pero para ser la primer noche con mis hijos en casa, era un poco agotador.
Intentamos que comieran de nuevo, pero se reusaban, los acostamos juntos y solo se movían mas, encendimos la tele para ver si con eso lograban conciliar el sueño, pero tampoco resulto.
Cuando eran las 6 y media, el padre de mi hijos propuso que bajáramos al piano de la sala, el se sentó en el banquillo, y los bebes y yo en el sofá, comenzó a tocar la canción que había estado tarareando, la canción pareció dar resultado, pues no paso mucho tiempo y los pequeños ya estaban dormido en mis brazos, y la canción también estaba surgiendo efecto en mi, pues me arrullaba cada vez mas.
-Edward- lo llame para que lleváramos a los bebes a su habitación.
El se giro y cuando vio que dormían como los ángeles que eran sonrío satisfecho, se levanto y me ayudo, los llevamos a sus cunas.
-No volvemos a dormir con ellos- declare, cuando apagamos la luz de su habitación dejando prendida la lámpara de figuras del tocador.
-No, es un hecho- concordó Edward
-Vamos a dormir- le pedí.
Llegamos a nuestra habitación, nos metimos a la cama, me abrazo y yo me recosté en su amplio pecho, cada vez más sentía como se acompasaba la respiración de mi esposo, y poco a poco me perdí en mis sueños.
Sentí a Edward moverse bajo de mi y después escuche el sonido del timbre, me fui despertando y me levante y mi adonis hizo lo mismo, el reloj marcaba las 8 de la mañana, con poco animo bajamos las escaleras y fuimos a abrir, en la puerta se encontraba Jasper y Emmett con caras de desesperación, y yo solo los fulmine con la mirada por haber interrumpido mi pobre sueño.
-Hola buenos días- saludaron ambos con timbres de vos nerviosos.
-Hola- contesto Edward soñoliento y un poco enojado.
-Necesitamos de ustedes- dijo mi hermano
-Y es urgente- concluyo el rubio
Nos hicimos a un lado para que pudieran pasar y nos dirigimos a la sala, ellos se sentaron en el sofá de dos plazas frente de nosotros mientras yo me recostaba un poco en el sofá grande recargándome en el hombro de Edward.
-Bien hablen- pedí.
-Esto, bueno, estamos desesperados, no sabes qué hacer con Alice y Rosalie, no las aguantamos, algo les pasa, y no sabemos que es, pero la situación empieza a desesperarnos- dijo Jasper con la cara apoyada en las manos que tenia los codos sobre las rodillas.
-Si de todo se quejan, que si están subiendo de peso, que si la ropa ya no les queda, que les pica el vientre, por todo se quejan, y juntas son aun peor, ven alguna película y lloran a moco tendido- dijo Emmett un poco histérico- hermanita por favor ayúdame, no sé qué hacer- rogo acercándose a mí.
-Solo necesitan paciencia, yo pude aguantar a Bella los 9 mese de embarazo, eso sin contar sus amenazas de aborto, creo que ustedes deben poder teniendo en cuenta que mi hermana y Rosalie no están en peligro como lo estuvo mi hermosa mujer- le dijo Edward tratando de darles animo y acercándome más a él.
-Solo no les digan nada, si dicen que están gorda, niéguenlo diciendo que están embarazadas que es la verdad.- aconseje.
-Y lo mejor que pueden hacer es no escucharlas y tener las llaves y el dinero listo para cuando se presenten los antojos, a y muchos pañuelos desechables- dijo Edward.
-Si bueno, pero tampoco las dejen de lado, y salgan con ellas, y mantengan su vida sexual, eso si hasta los 8 meses.
Parecía que ambos estuvieran tomando nota pues estaban muy serios algo anormal en ellos.
-Y acompáñenlas en todas las citas con el doctor- sugirió mi amor.
- Okay si eso dicen les haremos caso una cosa más, ¿Bella puedes hablar con ellas?- me pidió Emmett y Jasper asintió.
-Bien, díganles que… no yo les marco en un rato
-Disculpen si los molestamos, sabemos que tienes que descansa Bella- se disculpo Jasper
-No se preocupen, por algo somos familia.
-¿Podemos ver a nuestro sobrinos?- pidió Jasper con los ojos iluminados
-Claro están en su habitación.
Los acompañamos y ambos se encontraban despiertos, Emmett tomo en sus brazos a Lizzy y Jasper cargo a Anthony.
-Princesa, serás como tu mama cuando seas grande- le hablo mi hermano a mi hija.
-Bueno, esperemos que Tony no sea como su papa, sería muy feo- se burlo Jazz y recibió un golpe en la cabeza por parte del padre de mis hijos.
-Hey- exclamo
-Bueno, a que se debe su pinta- inquirió Emmett- ya regresaron a las noches de sexo desenfrenado he-comento y se gano un golpe de Edward.
-Los bebes no nos dejaron dormir.
Después de eso, los dos salieron a sus casas para ver a sus respectivas esposas. Edward y yo desayunamos y después el me mando a la habitación a descansar, pues el doctor había dicho que la primer semana tenía que pasarla en total reposo. El día entero lo pasamos hablando de cómo sería nuestras vidas de ahora en adelante, por la noche, Edward preparo la cena, nada muy elaborado, unos simples emparedados.
Después de cenar, y que los bebes cenaran, los cambiamos y los llevamos a sus cunas, los arropamos, encendimos el carrusel, la lámpara y el monitos, esperamos a que se durmieran y después nos fuimos a nuestras habitación.
Edward me sugirió una ducha, la cual acepte con gusto, terminamos de bañarnos y salimos con los pijamas puestos listos para dormir.
Apenas nos habíamos metido a la cama y acomodado para dormir cuando escuchamos el llanto de los bebes. Sin más nos levantamos y fuimos a verlos, los tomamos y comenzamos a arrullarlos, internamente regaba porque esta noche si durmiera, por lo menos un poco.
Un pensamiento cruzo por mi mete al ver a los bebes dormidos de nuevo en sus cunas con Edward abrazándome por la espalda.
"Este es solo el inicio de mi pequeña y dulce familia y mis noches de madre"
N/A: si lo sé he tardado mil años pero estoy de vuelta, tratare de estar por aquí más seguido, ya tengo el primer extra.
Besos tipo Edward
Abrazos tipo Emmett
Mordidas tipo Carlisle
Y Miradas tipo Jasper
