CAPITULO 29

Salidas furtivas, llamadas secretas, adioses fingidos eran solo algunas de las cosas que hacían para mantener su relación secreta, aunque el gusto les duraría muy poco porque sus descuidos provocarían que uno a uno sus seres queridos se fueran enterando sin que ellos se dieran cuenta.

Todo comenzó una semana después cuando el equipo viajó a Lisboa a enfrentar al Manchester; a Isabella se le olvidó pedirle que firmara unos conocimientos de embarque necesarios para la exportación, al no localizarla Franco optó por llamar directamente a su jefe.

"Martha sabes en que hotel se iba a hospedar el jefe?"

"En el Four Seasons de Lisboa"

"Me podrías comunicar? Diles que necesito enviarle urgente unos documentos por fax"

"En cuanto tenga la llamada lo comunico"

En su oficina revisaba una y otra vez la carpeta con los papeles, le parecía increíble que a ella se le hubiera pasado ese detalle porque si en algo era cuidadosa era en su trabajo. Diez minutos después Martha entra con una cara de asombro y sorpresa al mismo tiempo.

"Esta lista mi llamada?"

"En eso estoy señor, verá es que me encontré con un problema"

"Cual problema Martha? No te lo quisieron comunicar porque de ser así llamaré personalmente al gerente del hotel…"

Sobaba sus manos estaba nerviosa "No, no, nada de eso, es que…"

"Es que qué Martha"

"Es que hay dos habitaciones a nombre del señor Wakabayashi pero no se encuentra en ninguna"

"Estos ricos sí que son extravagantes, como para que iba a necesitar dos habitaciones, te dijeron cuanto iba a tardar en regresar? O si había forma de localizarlo porque esto es urgente"

"Una de las habitaciones está a nombre de él como integrante del Barcelona y la otra es para su esposa con la que salió a comer…"

La sorpresa hizo que escupiera el café que tomaba "su esposa? Y en qué momento se casó¡"

"Yo no me preocuparía por el cuándo sino el con quien? La recepcionista me devolverá la llamada en cuanto lo vea regresar"

"Vaya con el jefe, bueno creo que no nos quedará más que esperar"

"Puedo salir un momento señor, verá es que por equivocación me traje las llaves de mi hermana y ella está en recepción esperando a que se las lleve"

"Ah sí claro, no te preocupes, en caso de que llamen del hotel yo recibo la llamada, ve sin cuidado"

En la soledad su mente comenzó a realizar cavilaciones, cómo tomaría Isabella el nuevo matrimonio? Quien sería esa misteriosa mujer porque ellos no sabían que estuviera saliendo con alguien y no tenía muy buenos antecedentes en cuanto a matrimonios. Como una señal, el teléfono sonó y su mente se preguntó en donde estaba su compañera y porque tampoco la podían localizar "no, eso no puede ser posible"

"Buenas tardes, el señor Manuel Franco"

"A sus órdenes, con quien tengo el gusto"

"Soy Amelia Goncalves recepcionista del hotel Four Seasons, me pidieron que me comunicara con usted en cuanto el señor Wakabayashi arribara, y el personal de seguridad me informó que entró al edificio hace cinco minutos acompañado de su esposa"

"Gracias por la información señorita Goncalves, me haría el favor de comunicarme a la habitación del señor, sabe si cuenta con fax en su habitación?"

"Si, así es, en la Suite Presidencial donde se queda la señora Wakabayashi cuenta con fax directo, lo comunico a esa habitación"

Al tercer timbre se levantaron las bocinas, Genzo contestó en el fax mientras Isabella lo hizo desde el teléfono junto a la cama.

"Hola" dijeron ambos al mismo tiempo

"Oh, que interesante, toda la mañana buscándolos a ambos y resulta que están juntos, buenas tardes jefe, Isabella, que tal el clima por allá, es bonita la ciudad como para ir de vacaciones, me dijeron que el hotel es fantástico y muy lujoso, sobre todo la habitación que ocupa la señora Wakabayashi, ya la conociste Bella?"

Un silencio sepulcral se hizo en la habitación, ambos se veían desde sus respectivos lugares, con los ojos y la boca abierta y un semblante pálido, acababan de ser descubiertos.

"Veras Franco, hubo un error, olvidé que el jefe firmara los conocimientos de embarque y los traje a que los firmara"

"Oh de haber sabido, y yo que los iba a mandar por fax mira que pude tener un viaje gratis a Portugal"

"El viaje lo hice para entregar personalmente los documentos en el puerto y evitar alguna demora en la exportación, sabes bien que no estamos en condiciones de perder más dinero"

"Y como estamos economizando te hospedas en la Suite Presidencial"

"Era la única habitación que quedaba¡ y lo de la esposa del jefe no sé de donde salió"

"Usted apoya a Isabella jefe? No tiene nada que confesar? Como por ejemplo que hace en la habitación?"

"Obviamente vine a firmar los papeles, eres un desastre como detective, deberías ver más series de polis, ahora si no tienes otro asunto que tratar nos permites seguir con el trabajo"

"Claro jefe, como ustedes digan, Isabella te veo el lunes; jefe suerte en su partido"

Ninguno de los que se encontraban a cada lado de la línea se quedó conforme, Franco sabía que algo ocultaban y Genzo e Isabella sabían que él no estaba conforme con la explicación.

Lo notó serio, reflexivo, sabia cuando alguna idea rondaba su cabeza "Que piensas?"

"En lo bien que suena tu nombre con mi apellido"

La segunda persona en enterarse fue Tsubasa, una vez que regresaron a España y que las cosas se normalizaron en la liga se vio en la necesidad de quedarse solo con sus hijos mayores ya que Sanae había recibido una llamada de su hermano y es que sus padres tuvieron un accidente automovilístico y aunque su vida no estaba en peligro las lesiones sufridas les imposibilitaban valerse por sí mismos, así que tuvo que viajar en compañía de Ami para cuidar de los abuelos, los gemelos no podían perder clases por eso se quedaron en España, se llevó a su hija porque aun era muy pequeña además los padres de Tsubasa le ayudarían con ella en caso de requerirse.

"Isabella puedo pedirte un favor" preguntó la señora Ozora

"Claro que necesitas"

"Verás, le había prometido a Matilda ayudarla a escoger su vestido y arreglarla para el baile de primavera, podrías encargarte de eso?"

"Por supuesto, si Matilda no tiene inconveniente claro"

"No lo creo, y abusando de tu amabilidad, te asegurarías de que mis hijos fueran a ese baile? Es que son tan antisociales, no les gusta convivir con la gente y ya hemos hecho un trato de que por lo menos una vez al mes tienen que salir con jóvenes de su edad"

"También me encargaré de eso, no te preocupes tu concéntrate en la recuperación de tus padres"

Hayate escuchaba la conversación entre ambas mujeres mostrando disgusto porque su mamá no dejaba en paz el tema de sus relaciones personales.

"Ah, si se supone que mamá quiere lo mejor para nosotros, porque tengo miedo?"

El comentario y la cara de preocupación del joven provocaron la risa de las dos. Sanae acarició el rostro de su hijo y declaró "no te aflijas mi niño, las penas que tú tienes ya las tuve yo con tu abuela"

"Genial, entonces es venganza"

El día del baile llegó, la casa de los Wakabayashi parecía un salón de belleza, Isabella los había concentrado a todos ahí para tenerlos vigilados, sobre todo a los gemelos que durante la semana se cansaron de buscar excusas para no asistir así que mientras Hayate y Daibu rumiaban por toda la casa quejándose de lo injusta que era su madre, Matilda e Isabella volaban entusiasmadas en la habitación aplicando maquillaje, eligiendo perfume y hablando acerca de chicos.

"Señoritas puedo pasar?" preguntó Genzo

"Nooooooooooo" respondieron histéricas al mismo tiempo

"Ok, pero no era necesario que me gritaran, hija, Sanae está en la línea pregunta por ti"

"Aquí contesto gracias"

"Hola Mati como estas? Ya lista para el baile?"

"Casi terminamos tía, estoy algo nerviosa"

"No te preocupes todo saldrá bien, diviértete y disfruta de la fiesta"

"Gracias tía solo espero que los nervios no me traicionen"

"Nervios porque? Acaso por lo deslealmente guapo que se verá Derek en traje?"

"Tía¡"

"Bueno, bueno, pásame a Isabella"

"Sanae como estas? Cómo va la recuperación de tus papás?"

"Bastante bien aunque mi papá está algo fastidioso, dice que aproveche y me quede de una vez con ellos, que deje a Tsubasa"

"Quince años después y sigue con lo mismo"

"Si, y al parecer así será por el resto de nuestras vidas, pero mejor dime como esta todo? Mis hijos no te han dado problemas?"

"Aun no, pero creo que ya no soy su persona favorita"

"Si te molestan mucho diles de mi parte que lo hagan por mí, que aun me duele la cesárea de su nacimiento, y otra cosa, por favor impide que Genzo vaya a espiar a Matilda, ya una vez lo hizo cuando fue por primera vez a la escuela en el autobús escolar, creerás que él tomo otro autobús para vigilarla de lejos? No quiero que le eche a perder el día"

"No me extraña de él, pero ya veré la forma de mantenerlo ocupado, alguna otra recomendación?"

"No, ninguna, no se encuentra Tsubasa por ahí?"

"Salió a correr, otra vez, con tal de ya no aguantar las quejas de tus hijos"

"Bueno, solo dile que le llamaré alrededor de las nueve de la noche, gracias por todo Bella"

"Por nada Sanae, cuídate y aquí te esperamos"

Colocó el teléfono sobre la mesa de noche "bueno Maty solo falta que te pongas tu vestido y lista para el baile"

Nuevamente los golpes en la puerta las interrumpieron

"Cielo, Derek acaba de llegar, lo entretengo mientras terminas de arreglarte"

"Mejor me apuro verdad"

Isabella asintió con un rápido movimiento de cabeza preocupada por lo que Genzo podría hacerle al muchacho.

En el recibidor la tensión se podía cortar con un cuchillo, Genzo no quitaba su mirada del joven que estaba impecablemente ataviado con un traje negro, camisa blanca y corbata a rayas, en su mano tenía un ramo de flores variadas, y sus nervios aumentaban conforme el tiempo pasaba. No era la primera vez que se quedaba solo con el señor Wakabayashi pero si era la primera vez que salía con su hija en una cita oficial.

La vista del portero abandonó al joven cuando notó que su semblante se iluminaba y dirigía su mirada hacia las escaleras, donde su hija bajaba radiante enfundada en un vestido corto con una banda en su cintura, el cabello semi recogido y una sonrisa que derretía a cualquiera.

"Te ves hermosa hija"

"Gracias papá, es hora de irnos"

"Ee… estas flores son para ti"

"Gracias están preciosas"

"Dámelas yo me encargo de ponerlas en agua, se les hace tarde" informó Isabella

Se despidió con un beso de su padre y le dio otro beso y un fuerte abrazo a su amiga murmurando en su oído "gracias, supongo que así debe sentirse tener una mamá" causándole un nudo en la garganta por lo que solo asintió.

"Un momento" los detuvo Genzo "falta la foto" tomó la cámara que estaba sobre la mesa para captar a la sonriente pareja.

No habían pasado ni cinco minutos de su partida cuando Genzo dijo "toma tu chamarra"

"A donde vamos?"

"A seguir a mi hija, viste lo hermosa que iba, no podemos dejarla con ese tipo sola¡"

"Pero Genzo, Derek es un buen muchacho, estudioso, gentil, trabajador, deportista…"

"Y dime que todo eso no te parece sospechoso? Quizá hasta sea un asesino serial¡"

"No acoses a tu hija, si le cierras las puertas ella huirá por la ventana"

"Pero es que es mi pequeña, yo la cuidé desde que era de este tamañito" hacia muecas con sus brazos "quien fue el que se desveló durante meses para darle su biberón, cambiarle sus pañales o porque solo lloraba por llorar? A ver dime quien era el loco desaforado que corrió tras ella cuando aprendió a andar en bicicleta? O lloró toda la noche cuando fue a su primer campamento, o que mando investigar a sus maestros de preescolar"

"Pues obviamente tu, y ella te ama sobre todas las cosas pero por favor por una tontería no eches a perder esa relación tan hermosa que tienen"

"Y que se supone que haga todas estas horas en lo que regresa?"

"Bueno" se acercó lentamente, acarició su pecho y le dio un ligero beso en el cuello "no teníamos pendiente la ayuda con una ducha?"

"Oh tienes razón, adoro que tengas tan buena memoria"

En un dos por tres se encontraban acariciándose y besándose bajo el agua caliente que relajaba sus cuerpos y aumentaba su pasión.

"Te das cuenta lo bien que se ve mi baño contigo dentro?"

"Bueno pero yo solo permanezco aquí si me acompañas"

Sus besos se vieron interrumpidos con la voz que se acercaba cada vez más.

"Genzo… Isabella… están aquí?"

"Oh por Dios es Tsubasa"

"No hagamos ruido quizás y se vaya" recomendó

De pronto el sonido era demasiado cercano

"Estas en el baño?"

"Sí, estoy tomando una ducha"

"Ah que bien", entonces se metió al baño y se sentó en el inodoro, "en donde esta Isabella"

Genzo asomó la cabeza y lo vio tranquilamente sentado "Probablemente ya se fue. Qué demonios haces en mi baño, porque no respetas mi privacidad?"

"No se fue, vi su auto estacionado afuera y Genzo, tenemos años en el mismo equipo, compartiendo duchas, ya nos perdimos el asco"

"Pero eso no te da derecho a interrumpirme en mi casa"

Afortunadamente la división de la regadera impedía que se viera quien la ocupaba

"Estoy solito, extraño a mi mujer"

"Pues llámale"

"No es lo mismo, puedo quedarme a cenar con ustedes?"

"Si, está bien, porque no ordenas algo para comer?"

"Voy a preguntarle a Isabella que quiere"

"No, no la molestes, te doy la oportunidad que elijas nada más porque estas solo"

Al mover sus pies notó una prenda que llamó su atención, toda la ropa en el suelo era de su amigo, pero esa en especial obviamente no le pertenecía, Genzo no utilizaba un brassiere rosa. Una luz iluminó su cabeza y cayó en la cuenta de lo que sucedía y aprovechó su cercanía al inodoro y lo descargó causando un cambio abrupto en la temperatura del agua que bañaba a sus amigos.

"Aaaaaaaaay"

"Maldita sea Tsubasa¡"

"Gritaste como niña?¡" exclamó desconcertado

"Hubieras gritado como gato si te hubiera pasado lo mismo"

"Nah, gritaste como niña, los espero en mi casa para cenar, voy a ponerle seguro a la puerta no se le vaya a ocurrir a Isabella entrar en tu baño y hacer pedazos tu reputación"

Esteban y Emi se dirigían al departamento de Isabella, él le había contado de unos videos antiguos que tenía y que ella siempre quiso ver, pero se los había prestado a su hermana hacía tiempo y aun no se los devolvía por lo que al volver del banco decidieron pasar por ellos.

"Oye pero tu hermana debe estar en la oficina, como vamos a entrar a su casa"

"En realidad iba a ir a no sé qué parte con tu hermano a resolver no se qué asuntos, pero yo tengo copia de las llaves del departamento"

"No se molestará porque entramos sin avisarle?"

"Claro que no, como quiera le dejamos un mensaje si eso te tranquiliza. Emi, puedo hacerte una pregunta?"

"Si por supuesto"

"Haz notado como que algo ocurre entre tu hermano y mi hermana? O son mis ideas?"

"Te refieres a que si están involucrados sentimentalmente?"

Él asintió

"Lo dudo, son como el aceite y el vinagre, no se mezclan"

"Creía que eran el agua y el aceite"

"Si, pero mi hermano es más ácido por eso mejor cambie el agua por el vinagre" aclaró sonriendo.

Al entrar en la casa escucharon sonidos extraños provenientes de la habitación, Esteban le hizo señas para que no hiciera ruido y caminaron lentamente siguiendo la dirección de los murmullos. Sacó una navaja de su bota derecha, pensaba que alguien se había metido a robar las cosas de su hermana y obviamente el no iba a permitirlo, pero de pronto los murmullos se convirtieron en risas, y eran risas conocidas, luego fueron quejidos y jadeos; el shock fue mayor cuando vio la puerta abierta de la recamara y debajo de las sabanas se encontraba su hermana entregada a la pasión con su jefe. Emi se acercó al ver la cara de sorpresa y quedo atónita como el joven. Rápidamente emprendieron la huida.

"No me dijiste que el vinagre y el aceite no se mezclan? Que se supone que están haciendo?" pregunto contrariado

"Vinagreta¡ Ay por Dios y ahora qué hacemos?"

"Ensalada?¡"