Hola!! Jaja se que el capi anteriror dejó a unos cuantos en shock jeje se que fue algo inesperado pero creí que ya estaban listo para que sucediera, despues de 28 capitulos creo que es mas que tiempo suficiente jaja. Bueno en este capi sabremos mas de Draco, Grace y todo lo relacionado a su vida que como dice el titulo nunca fue de oro. Los dejo para que lean.
Capítulo 29- Mi vida no es de oroLa rubia abrió sus ojos, un rayo de luz mañanero inundaba la habitación. Intentó moverse pero no pudo. La razón la descubrió al mirar hacia su pecho y ver a un chico de rubios cabellos reposar apaciblemente sobre el. A la chica se le dibujó una amplia sonrisa al recordar lo que había sucedido la noche anterior. Cerró sus ojos recordando cada detalle, cada beso, cada toque,cada caricia.
¿De que te ríes pequeña traviesa?- le preguntó la voz del chico acostado con ella.
La chica abrió sus ojos para ver una visión encantadora, el chico había cruzado sus brazos y descansaba su barbilla sobre estos con una bella sonrisa dibujada en sus labios. Miraba a la rubia con sus ojos grises y su cabello aunque despeinado adorable con los rayos de luz mañaneros que se reflejaban sobre él dándole una ilusión que lo hacía parecer de oro..
De nada en especifico y de todo.- contestó sonrojándose levemente. El chico se salió de sobre ella y se acostó a su lado donde depositó un beso sobre sus labios. - Oye Draco ¿Dónde estamos?- preguntó mirando a su alrededor mientras cubría su cuerpo con la sabana.
Estás en mi casa.- le respondió él mientras alzaba su mano para acariciar el alborotado cabello de la rubia.
¿Tu casa? ¿Y cómo llegamos aquí?¿Pero era la mansión Malfoy donde estábamos antes?- la rubia estaba totalmente confundida.
Si pero mi verdadera casa es esta.- le respondió. Al ver la cara de confusión de la rubia decidió que era hora de decirle toda la verdad acerca de su vida. Sería a la primera persona a quien le confesaría esto, pero sentía que se lo debía, ella siempre le había hablado con toda honestidad. Además era ella quien lo había hecho sentir, quien le había entregado uno de sus mas grandes tesoros, quien le había permitido a él ser el primer hombre en su vida. – Sabes nunca le he contado a nadie lo que te voy a contar, pero confió en ti.- le dijo mirándola algo serio. La rubia podía presentir que lo que él estaba a punto de decirle no era nada fácil para él. Así que ella acercó su cuerpo al de él, mientras el rubio la rodeaba con su brazo.Quedando ella abrazada a su pecho escuchando su respiración a la vez que podía escuchar el relato que de sus labios salía.
"Sabes desde muy pequeño nunca tuve una vida normal. Si llena de lujos y riquezas, pero no normal. Mi padre desde que tengo uso de razón siempre fue muy fuerte con migo, siempre me inculcó sus enseñanzas y formas de pensar, quería que pensara como él que fuera como él. Y yo con mis pensamientos de niño también lo quería. Me crió odiando a los sangre sucias y hasta los mestizos, para él lo único que era realmente válido eran los sangre pura. Mi madre nunca estuvo muy de acuerdo con la forma en que mi padre quería criarme aunque nunca tampoco lo contradecía, ni mucho menos me decía nada. Cuando tenía unos 7 años mi madre comenzó a buscar una nana, por que yo era un niño pues no muy fácil de manejar y ella tenía siempre múltiples compromisos. Yo pasaba la mayoría de mi tiempo solo en la mansión, solo con mis juguetes, sin amigos ni nadie con quien jugar ni pelear. Un día mi madre tocó la puerta de mi habitación. Y junto a ella entró una joven mujer de rostro risueño. Yo al primer momento, no quise aceptar el que iba a tener una nana, pero bajo la insistencia de mi madre pues acepté. Así fue como llegó a mi vida Grace. Ella me llevaba de paseo, me contaba aventuras increíbles y me complacía en casi todo. Con ella fue que por primera vez dejé de sentirme realmente solo." Draco tomó un respiro, sentía que las palabras en su garganta se querían entrecortar. Luna levantó su cabeza y depositó un beso en los labios de el chico motivándolo a continuar con su relato. " Así pasaron los años. Por un lado tenía las enseñanzas de mi padre y por el otro la contra parte las de mi nana. Siempre pensé que mi madre había sido débil, que no intervenía por miedo a mi padre y mas adelante me enteré que no, que solo lo hacía por protegerme. Mientras fui creciendo las enseñanzas de mi padre se fueron haciendo mas rudas, mas marcadas. En una ocasión recuerdo que fuimos al callejón Diagon a comprar unas cosas y a mi se me acercó una niña de unos 10 años que me preguntó la hora, en ese momento yo miré mi reloj de muñeca y le dije la hora a la chica. Ella me agradeció y se retiró. En ese momento sentí la mano de mi padre sobre mi hombro cuando levanté mi mirada noté que en su expresión había enojo. No entendía. Por qué, en ese momento mi padre me sacó de allí y nos trasladamos a la mansión a través de polvos flu. Cuando llegamos a la mansión lo primero que hizo fue pegarme un puñetazo tan grande en la boca que me dejó escupiendo sangres a chorro. No entendía que demonios pasaba. Hasta que él me habló, me reclamó que por que le dirigía la palabra a una sangre sucia, solo en ese momento capté que todo había empezado por la niña en el callejón. Desde ese momento decidí no hacer amigos, y solo rodearme de gente sangre limpia evitando así cualquier tipo de represalia por parte de mi padre. Al siguiente año me llegó la carta de aceptación en Hogwarts, todos estaban muy contentos y mi padre me dijo que sería un Slytherin como todos en la familia. Yo estaba seguro que lo sería, aunque me aterraba pensar lo que llegaría a suceder si caía en una casa diferente. Nana vio esta duda en mi aunque nunca le dije nada a estas alturas era bastante cerrado no le contaba nada a nadie, pero ella me conocía a la perfección. Me dijo que no importaba en que casa cayera que lo importante era que fuera yo mismo. Para mi eso no era suficiente, aunque cuando llegué por primera vez al colegio el sombrero no había casi ni caído bien sobre mis orejas cuando ya había gritado Slytherin. Ese primer año fue bastante raro y mas aun cuando casi terminábamos el curso nos enteramos de que nuestro profesor de Defensa contra las artes oscuras el Prof. Quirrel, tenía algo que ver con el señor tenebroso aunque para ese tiempo esa teoría solo la sustentaba Potter así que muchos de mi casa no creímos eso cierto. Esas primeras vacaciones cuando llegué a mi casa noté algo raro, el ambiente algo tenso, aunque normalmente siempre era así se sentía aun mas diferente, mas tenso. Mi padre casi ni lo veía, mi madre se la pasaba preocupada todo el tiempo. Cuando le preguntaba a mi nana que sucedía me evadía el tema. Era como un tipo de tema tabú. Un día estaba dormido, eran alrededor de las tres de la mañana cuando sentí como alguien me llamaba, al abrir los ojos me encontré a mi madre sentada junto a mi cama, su cara era de preocupación. Le pregunté que sucedía y me dijo que me explicaría luego pero que tenía que acompañarla. Me vestí muy rápidamente y la seguí. Vi que bajábamos rumbo a las cocinas, mi confusión se hizo aun mas grande. Luego vi que nos dirigimos rumbo a la puerta de el cuarto de mi nana, sabía que era su cuarto por que muchas veces de niño si algo me asustaba bajaba a su cuarto y ella me dejaba quedarme hasta que me quedaba dormido, ya cuando me levantaba estaba inexplicablemente en mi habitación. Entramos y ella estaba sentada sobre su cama, pude ver en su expresión que estaba nerviosa. Cuando mi madre y yo entramos ella se puso rápidamente de pie. Mi madre en ese momento se volvió hacia mi. Aun tengo muy claras sus palabras en mi cabeza.–Draco eres mi razón de ser. Sé que no he sido la mejor madre a través de estos años pero Te Amo demasiado. No quiero que te vaya a pasar nada malo. Ni yo ni tu nana.- dijo ella y miró a Grace que asintió con sus ojos algo llorosos. A ese momento no entendía nada, me limité a mirarlas con mi ceja enarcada muy al estilo Malfoy.- Hijo quiero que tengas esto y nunca te lo quites.- me dijo mientras ponía sobre mi mano esto." Draco levantó su mano derecha para mostrarle a Luna un anillo en el cual brillaba una piedra negra y un emblema familiar. Era una anillo muy hermoso. "En ese momento mi madre me informó que ese era el emblema de los Black. Yo no entendía por que tanto misterio para darme un anillo, si ya para cuando cumplí mis once años mi padre me había regalado el que tenía el emblema Malfoy. En ese momento mi madre volvió a hablar con su voz siempre serena me dijo – Hijo esto es un secreto de familia. Como bien sabes esta casa mi padre no las regaló a Lucius y a mí cuando nos casamos. Pero con ella viniero todos los misterios ya envueltos. Draco tiempos difíciles se acercan y por eso quiero que compartas este secreto con migo. Ven acércate.- me dijo ella y yo sin dudarlo mas me dirigí a donde ella estaba, justo delante de el armario de Grace. Vi como ella lo abría y movía hacia un lado la ropa de mi nana. Me hizo señas para que me acercara. – Pon la piedra de el anillo aquí- me dijo y con su mano colocó la mía sobre una pequeña abertura donde yo creía era la pared. En ese momento me enseño las palabras que abrían aquella puerta, era en una lengua muerta, era palabras traídas desde los primeros Black Fúndete ia curazon"
¿Draco y que significa exactamente eso?- le preguntó curiosa la rubia mientras volteaba levemente su rostro para mirar al rubio. El bajó su mirada y no pudo evitar darle un beso en los labios antes de contestarle.
Significa hecho desde el corazón- le contestó mirando como en los labios de la rubia se dibujaba una sonrisa.
Vamos amor continúa.- lo exhortó ella mientras volvía a ponerse cómoda bajo su brazo y se abrazaba muy bien a su torso.
" En el momento que mi madre dijo eso una puerta se abrió en el interior de el armario. Ya a ese momento yo no podía creer lo que veía. Ella sacó su varita y entró en el agujero, yo obviamente la seguí. Grace se quedó a vigilar. La confianza que tenía mi madre en ella era tanta que le había contado todo. Me di cuenta que llegamos a otro extremo en el que mi madre me volvió a decirme que colocara el anillo. Pero en esta ocasión hizo que yo dijera las palabras y así lo hice. En ese momento salimos al Hades, el bosque situado detrás de la mansión. Estaba muy impactado con todo aunque nunca lo demostré, es mas no había mencionado ni una sola palabra hasta que me tocó repetir las palabras, no sabía cual era el motivo de todo aquello. Caminamos a través de un bosque hasta llegar a un claro. Donde mi madre en voz alta dijo las palabras Aparienti Casamon funidete ia curezon realmente es como una derivación de las primeras palabras solo que en esta se menciona las palabras Aparienti casamon que significan aparece casa grande a lo cual se le une hecha desde el corazón. Bueno el asunto es que en esa ocasión apareció una casa de la nada. La primera vez que lo vi debo admitir que fue algo impresionante. Una casa que aparece de la nada bajo una noche oscura era algo extraño. Otra vez el anillo volvió a jugar un papel fundamental lo coloqué en la puerta y así entramos. Así fue como descubrí esta cabaña, que luego me enteré mi abuelo había hecho para mi madre cuando era niña. Ella solía jugar muchas horas aquí sin ser perturbada, por que en cuanto alguien entra en ella la casa se sella y vuelve a ser invisible a la vista. Para salir y entrar solo con el anillo es posible."
¡¡Ah!! Por eso es que estamos aquí, sin ser descubiertos.- señaló la rubia entendiendo por fin.
" Si es magia muy antigua la que protege esta cabaña. Ya en ese momento no pude aguantar mas mi pose Malfoy. No entendía por que tanto misterio. Y le pregunté que por que me decía todo esto ahora. Ella me miró a los ojos. – Draco, quiero que este sea tu refugio. Tu laberinto de escape si en algún momento lo necesitas. Nunca, pero escúchame bien Nunca le puedes decir de esto a tu padre. Tiempos difíciles se acercan es lo único que te puedo decir, necesitaba que supieras de esto, de hoy en adelante estas autorizado para usarlo cuanto quieras y pasar aquí el tiempo que quieras. Nadie a excepción de ti podrá hacerlo. Esto es mi legado de protección para ti. – fue lo que me dijo yo me limité a asentir. Y así salimos de allí. En aquel verano nunca me atreví a volver a entra a allí y mi madre nunca me lo volvió a mencionar. Me tocó volver a Hogwarts y en ese año pasó todo lo de la cámara secreta y el basilisco. Cuando volví ese verano me vi en la necesidad de usarla. Mi padre parecía tenerla en contra de todo el mundo , pero sobretodo con migo. Un día me pegó tan fuerte que me rompió la boca y la nariz de un solo puñetazo. Así que decidí pasar mucho tiempo en lo que era mi refugio. Lo acomodé a mi gusto, era como alejarme de todo. Solo estaba en la mansión para las tres comidas y si había alguna actividad en la que teníamos que aparentar ser la familia feliz que en realidad nunca fuimos. Siempre que volvía me quedaba un rato en el cuarto de nana hablando con ella. Aunque sus puntos en ocasiones eran muy diferentes a los míos, me encantaba dialogar con ella. Y siempre aunque sin decirle nada terminaba dándole la razón. Era una persona sin prejuicios, todo lo contrario a como me había querido criar mi padre. Y así pasaron los años hasta mi cuarto año. Ese verano cuando regresé todo estaba totalmente diferente. Lo único que se respiraba en la mansión era pura tensión. Un día mi padre me dijo que teníamos que hablar. Así me llevó hasta su despacho y me informó de el regreso de el señor tenebroso. El parecía jubiloso, yo caí en un momento de incredulidad. No podía creerlo. Esa noche mi padre me ordenó que en dos años exactamente yo me tendría que unir a sus filas. Tendría que volverme Mortífago. Yo estuve de acuerdo mas por miedo a mi padre que por deseo. Realmente aunque lo intenté nunca creí realmente en eso de la pureza de la sangre. Solo lo aparentaba por que tenía que hacerlo, creo que trataba de convencerme a mi mismo de cierto modo. Cuando salí de el despacho estaba como en un letargo de el cual me sacó solo escuchar unos sollozos. Me acerqué al cuarto de mi madre, de allí era que provenían. La encontré arrodillada en el suelo llorando y vi como Grace la abrazaba para darle consuelo. Me acerque a ella.- ¿Madre que sucede?- le pregunté. En ese momento levantó su rostro y pude ver como tenía un ojo morado, de su boca salía un poco de sangre, se sostenía el estomago en claro gesto de dolor. La miré atónito aunque no dije nada sabía que mi padre había sido el causante de las heridas de mi madre." Al decir esto Draco tensó su cuerpo y apretó ambos puños. Luna lo notó. Y para tranquilizarlo colocó su mano sobre el pecho de él y lo acarició, para luego depositar un beso sobre el. Esto pareció tranquilizarlo.El rubio depositó un beso sobre la cabeza de la chica y continuó. "En ese momento mi madre me habló- hijo prométeme aquí delante de tu nana que nunca, nunca te unirás a los mortífagos- me dijo con un hilo de desesperación en su voz. Yo en ese momento aunque teniendo puntos encontrados se lo prometí. Ella me dijo que me amaba que nunca me olvidara de eso. Yo simplemente asentí con mi cabeza y me retiré a mi habitación. Sin decirle nada, sin decirle que también la amaba. La mañana de el próximo día me levantaron con la noticia de que mi madre había amanecido muerta en su cama. Un frasco de veneno había sido la causa. Mi nana no me dejó solo ni un momento, aunque a mí se me hizo imposible soltar una lágrima. Estaba muy enojado para llorar, no entendía como mi madre me había hecho eso. Aunque ahora la entiendo a la perfección, ella murió de desesperación y de soledad." El rubio detuvo el relato al sentir como su mejilla la recorría una lágrima, lágrima que no había salido en el momento que debió haberlo hecho y ahora lo hacía. Era una lágrima de compresión hacia su madre. El rápidamente la limpio. Luna notó el gesto y al ver que el la había limpiado, se incorporó en la cama, se tapó muy bien con la sabana y tomo la mano con la que el rubio había quitado su lágrima y la besó.
No tienes por que quitar esa lágrima de tu rostro, esa es una lágrima de amor. La mas pura y sincera.- le dijo ella. Él al igual que ella se sentó y al verla así no pudo evitar besarla. La besó muy apasionadamente mientras con sus manos acariciaba su cabello. Él quería profundizar mas en el beso, los labios de ella lo embriagaban a niveles nunca antes vistos con nadie. Pero ella lo detuvo.- Tienes que terminar de contarme.- le dijo. Él la miró un poco decepcionado pero ella le respondió con una bella sonrisa que lo hizo hacer lo que ella decía. Pegó su espalda al cabezal de la cama. Ella colocó su cabeza sobre el regazo de él mientras lo miraba como una niña a la cual cuentan una interesante historia.
" Mi padre nunca quiso que se supiera lo de mi madre, ya que lo que había hecho según él había sido una deshonra a la familia. Eso hizo que mi molestia se incrementara. Así que a fuerza de dinero hizo que se mantuviera muy bien callado eso. Aun al día de hoy se dice que mi madre vive en Paris. Eso siempre a mi opinión fue deshonroso a su memoria. Pero como siempre terminé aceptándolo así que ese año volví como si nada, con una mascara de mentira sobre mi rostro, como si todo fuera normal. Ese año fue que sucedió lo de el departamento de misterios. En donde como tu bien sabes mi padre fue a dar a Azkaban. Cuando me enteré realmente no me afectó, aunque tuve que aparentar que si. Debo admitir que cuando regresé ese fue uno de mis mejores veranos. Nana me cumplía todos mis caprichos salíamos a muchos lugares y podía pasar tiempo en la mansión sin preocupaciones, aunque mi madre me hacía mucha falta. El sexto año no ocurrió mucho de mención. Y no había sabido de mi padre hasta este año. Sabía que algo muy raro pasaba por que cuando fui a comenzar el colegio este año nana no me acompañó al tren y eso era una tradición de todos los años. Luego me enteré que fue que justamente ese día había sido la fuga en masa de Azkaban en la que mi padre había huido. Luego él hizo su gran aparición, apareció a querer hacer lo que siempre hacía dominarme y no se lo permití, y no se lo permitiré. El día que me encontraste en el bosque venía de hablar con él. Justo ese día me ordenó que tenía que decirle quien era el Ying-Yang"
¿Por eso era que me ayudabas entonces?- le preguntó como atando cabos.
Bueno, al principio si. Luego...- el chico calló un momento Luna se volteó a mirarlo.
¿Luego que?- le preguntó con una sonrisa en sus labios.
Luego no se que manía me dio contigo, si eres una lunática.- le dijo él mientras se abalanzaba sobre ella y le hacía cosquillas. Las risas de ella inundaban la casa. Risas infantiles y genuinas.
Draco no...por favor.- le decía ella entre carcajadas frenéticas pero él no se detenía.
Solo si me besas me detendré.- le dijo él, ella como pudo se abalanzó a sus labios y el la recibió con gusto. – Te puedo preguntar algo. ¿Por qué confías en mi?- le preguntó él de imprevisto alejándose un poco de sus labios.
Por que lo hago. Nunca me has inspirado desconfianza hay algo en ti que no me lo permite realmente, creo que siempre inconscientemente vi en ti esos sentimientos que te esmerabas en ocultar.- le contestó ella mientras se enrollaba la sabana alrededor de su cuerpo para cubrirse mejor. El se acercó y la besó nuevamente amaba la sinceridad de ella.
Luna necesito decirte algo. Alguien obviamente supo que era lo que sucedía contigo. Alguien informó al señor oscuro.Sabes ahora debes cuidarte mas que nunca. Hasta de tus mejores amigos.- le dijo él mirándola con seriedad.
Draco siento que me quieres ocultar algo, o la verdad me la estas diciendo a medias. Por favor di lo que quiera que sea.- le dijo ella leyendo las dobles línea tras lo que el acababa de decir.
Luna lo que te quiero decir es que tengas mucho cuidado con los hermanos Coldstain. – le soltó finalmente.
¿Con Nick y Narci?- preguntó con incredulidad.
Si con ellos. No quiero decir que sean ellos quien te hayan delatado, pero se traen algo muy raro entre manos.- le dijo Draco. Luna miró un momento al rubio pensó preguntarle que era lo que había visto pero temió las contestación de el chico y no quiso abundar mucho mas en el tema siempre había sentido que un halo de misterio envolvía a los hermanos aunque se lo había querido negar.
Esta bien Draco.- se limitó a contestar ella quien bajó su mirada un poco triste.
Luna, no lo digo por mal y lo sabes. Es verdad que el idiota de Nicholas me revienta las entrañas, pero no lo digo por eso, lo digo por que no me gustaría que nada malo te suceda. – le dijo Draco levantando la barbilla de la rubia. Ella lo miró y le sonrió.
¿Estas celoso de Nick?- le preguntó en tono inocente pero a la vez algo divertido.
No...claro que no.- le respondió en tono alto que no sonaba nada convincente el rubio volteando su vista a otro lado.
A pues entonces no te molestaría saber que nos besamos unas cuantas veces. ¿verdad?- le preguntó en tono algo mordaz la rubia.
¡¡Qué?!- preguntó volteando su rostro tan rápidamente que casi pierde el balance y se cae de la cama.
Es mentira tontito- le contesto entre carcajadas la rubia. El frunció su ceño y en forma posesiva la abrazó.- Eres el único que ha besado mis labios, el único que a tocado mi cuerpo, el único al que le he entregado mi alma.- le dijo ella mientras cerraba sus ojos y se recostaba de el pecho de él.
Gracias por eso.- le dijo apretándola mas fuertemente contra él.
Así estuvieron abrazados un largo rato mas solo viviendo el momento, sintiéndose el uno al otro. Cuando la rubia casi se quedaba nuevamente dormida entre los brazos del rubio escuchó su voz que le hablaba.
Tenemos que irnos pequeña.- le habló con pesar él.
¿Tan pronto?- le preguntó ella. No quería volver a la realidad de el mundo, si por ella fuera se hubiese quedado de por vida entre los brazos de él.
Si, lo único que me dieron para buscarte fue dos días, no mas de eso. Si no tendremos a todo el ministerio metidos aquí y créeme que será peor.- le contestó sin moverse de la posición en la que estaba sentado abrazando el cuerpo de la rubia.
¿Y como saldremos sin ser descubiertos?- preguntó ella incorporándose un poco.
Tenemos que llegar a un área no muy lejos de aquí en la cual podremos desaparecer, ya que como en Hogwarts gran parte de el Hades está protegida de apariciones y desapariciones. Pero sé exactamente donde podremos hacerlo sin ser descubiertos. Apareceremos en el bosque prohibido, ya allí tendremos que movernos con bastante agilidad no vaya a ser que estén esperado aunque a estas alturas es poco probable ya que deben pensar que logramos huir.- le explicó el rubio. Y Luna en ese momento entendió por que no habían desaparecido de allí antes.
Esta bien.- le aseguró ella y depositó un beso en los labios de Draco.
Bueno entonces me duchare.- dijo el chico y se levantó de la cama. Luna no pudo evitar sonrojarse. Vio el cuerpo desnudo de el chico alumbrado por la luz de la mañana. Su color aunque algo pálido perfecto, su cuerpo atlético muy bien marcado, su cabello platinado. Él no se percató de la cara de la rubia pues se había adentrado en el baño. Ella esperó que él saliera de la ducha, al hacerlo tenía una toalla amarrada a su cintura muy bien ubicada en sus entradas pélvicas el cabello mojado tapando levemente su mirada. La rubia se envolvió muy bien en la sabana y se puso de pies cuando él salió. Ella pasó a su lado y él habló.
No es justo.- dijo mirándola de arriba abajo.
¿Qué?- preguntó con inocencia mirándolo con ojos de extrañeza. Él la miraba con mirada bastante pícara.
Pues que yo te deleité con mi hermoso cuerpo desnudo y tu vas hacia el baño mas tapada que una monja.- le soltó él mientras con su brazo haló a la rubia hacia él. Ella se sonrojó mucho, no podía evitarlo, no estaba acostumbrada a aquel tipo de cosas.
Es que tu eres un exhibicionista, yo no.- le contestó ella y el puso una falsa cara de ofendido que la hizo reír.
Y encima te ríes. Además me quedé esperando que me hicieras compañía en la ducha.- le respondió él mientras la apretaba mas contra su cuerpo. A ella aquella idea ni se la había pasado por la mente aunque pensó que no hubiese sido mala idea.
Bueno será para la próxima.- le dijo y le sonrió nuevamente.
¿Y no quieres que te acompañe?- volvió a retomar su tono pícaro mientras besaba el cuello de la rubia quien soltó un suspiro al sentir los labios de él sobre su piel.
Draco recuerda que tenemos que llegar al colegio.- le dijo utilizando toda su fuerza de voluntad para no decirle que si. Sabía que era urgente volver.
¡¡Ay!! Esta bien.- le dijo con algo de decepción, pero sabía que ella tenía razón.- Pero al menos dame otro beso.- le pidió.
Esta bien.- le contestó ella. El la besó con tanta pasión en ese momento que la hizo olvidarse hasta de quien era. Cuando comenzaba a disfrutar en total plenitud de el beso el chico se alejó de ella. La rubia lo miró algo confusa.
Recuerda que debemos volver al colegio.- le dijo mirándola con picardía y alejándose en busca de su ropa, ella le sonrió sabía que lo había hecho con toda intención.
Es cierto- le respondió ella mientras que dejaba caer la sabana que cubría la desnudes de su cuerpo. - Ups!- dijo en voz alta para que el rubio pudiera escucharla cuando volteo casi sufre un infarto cuando vio como la chica estaba totalmente desnuda.- Ahora si me voy a duchar.- fue lo ultimo que dijo y se metió al baño. Dejando allí aun rubio con las hormonas muy revueltas.
Que les pareció el capi no les parece triste la historia de Draco? Y quien se apunta para darse una ducha con él? Jajaja. Espero les haya gustado el capi. Beso y abrazos para todos.
Un saludo especial para una amiga y lectora MoonyMaraudergirl chica vales oro lo sabes jeje. Bueno ahora si se me cuidan.
Anita y Karla gracias por sus reviews se los pongo por aquí pues no tenian donde poner replays jeje.
