-Hola Elektra, cuanto tiempo-dijo serio.

-Christian-dije a modo de saludo.

-Hace mucho que no nos vemos

-¿En serio?No creo que sea tanto.

-Pues si mucho tiempo...

-Bueno ahora vamos a estar mucho más cerca recuperaremos el tiempo perdido, ?verdad cariño?-pregunté a Mark

-Por supuesto amor.

Le di un pequeño beso en los labios. Sentía su ira tras de mi..

-Nos retiramos, os dejamos solos .-dijo ronco.

-No hermano, espera, no os alejéis quiero que esté aquí cuando de la noticia.

-¿Qué noticia querida Elektra?

-Tendrás que esperar a enterarte como todos los demás Chistian-se avecinaba la tormenta- si me disculpáis voy al baño.

-No tardes amor.

Sabía que Christian iría detrás mía en cuanto pudiera librarse de Mark y la rubia pestilente.

Como pensaba poco después llegando al ala desocupada del salón de celebraciones note un fuerte tirón en el brazo, y me encontré a Christian echando chispas por los ojos. Actué con sorpresa como si no supiera nada.

-¿Se te ofrece algo Christian?

-Tú no te vas a burlar de mí...-dijo gruñendo casi.

-¿Yo? ¿Burlarme de ti? No querido Christian como crees.

-No me gustan los jueguecitos Elektra creo que lo sabeas.¿Se puede saber qué haces saliendo con mi hermano?

-Le quiero- le dije tranquilamente.

Su rostro se ensombreció.

-No me mientas, tú me quieres a mí.

Sonreí socarronamente.

-Lo siento, le quiero, no es nada malo, y quiero un futuro con él. Tú seguiste tu camino con la rubia y yo con tu hermano.

-No dejaré que esa relación avance- me dice acorralándome contra la pared.

La bestia ya llega.

-No lo harás por la felicidad de tu hermano y la mía, no por tu ataque de un niño que ve que el juguete que tenía abandonado lo ha cogido otro.

-Eres mía Elektra.-posó sus labios sobre los míos. Una corriente eléctrica me invadió.

-Soy solo de tu hermano, recuérdalo. No podrás reclamarme como tuya si soy parte de la familia.

-¿Qué?-dijo incrédulo.

Me escapé de él y me fui corriendo hacia Mark. Sus ojos me miraban incrédulos y atónitos incluso cuando subí al estrado con Mark. Este era el comienzo de mi venganza.

-Damas y caballeros, familia. Quería anunciarles que pronto, en un mes, Elektra y yo haremos un viaje muy especial.

-¿Para eso nos has mandado venir hermano?-preguntó Christian con rabia contenida mirándome.

-Déjame terminar. Nuestro viaje es a una iglesia , después a un banquete...

-Vamos a casarnos-terminé yo.

La gente comenzó a gritar, sus padres a llorar, la gente comenzó a felicitarnos. Pero no estaba Christian, Christian había desparecido. Seguramente comida por la rabia y los celos.

Bien, primera parte hecha.