Pese a que un momento antes, cuando tenía a Shauree delante de él había estado aterrado, paralizado incluso; ahora todo era distinto para Daniel, algo había despertado en su interior, algo que había creído olvidado para siempre y que se había quedado almacenado en el fondo de su mente como todos los recuerdos había olvidado durante mucho tiempo tras volver a su forma humana.
"Márchate de aquí." Dijo Daniel al fantasma en el que se había convertido la figura de John Winchester. Aquella calavera formada por gas sonrió, aunque nadie pudo verlo, tan sólo fue la horripilante sensación que produjo en todos ellos.
"Oh, Daniel." Incluso la voz de la criatura había cambiado, ninguno de los hermanos reconocía ya la voz de su padre, por lo que ya no les parecía algo tan horrible acabar con aquella cosa que intentaba utilizarles. "Parece que te he sobrestimado, antes hubieras luchado conmigo sin pensarlo y ahora mírate, protegiendo a simples humanos, como tu."
"He dicho que te marches de aquí. Si quisiera luchar contigo…"
"¿Lo habrías hecho? ¿Con qué, con tus estúpidas armas con las que os enfrentáis a otros goaulds? No soy como otros goaulds, hace mucho que deje de ser un goauld." La criatura se echó a reír entre dientes que ya no existían en su rostro tenebroso. "Vamos Daniel, dime que sigues siendo el mismo que quería empezar una guerra contra Anubis."
"No ya no soy ese y en realidad nunca lo fui, por eso me expulsaron porque no era como ellos y tampoco uso los mismos métodos que los antiguos. ¡Sam!" La criatura pareció sorprenderse, aunque era difícil decirlo tras esa máscara negra que lo envolvía completamente.
Nessa también se quedó mirando a su antiguo compañero. A cada momento que pasaba los recuerdos de la vida que habían compartido con los antiguos eran más intensos, las largas conversaciones que habían tenido, la forma en la que los dos querían cambiar el universo, lo poco que compartían, junto con otros pocos compañeros la forma de actuar de los antiguos.
Habían pasado tanto juntos y la memoria de los dos había perdido tanto en el camino, que Nessa se preguntó que era lo que falta, donde estaban todas aquellas cosas que ninguno de los dos llegaría a recordar nunca y si eran realmente importantes para destruir a gente como Anubis.
Entonces una imagen apareció en su mente, se trataba de un objeto que no sabía como identificar exactamente pero que parecía un arma, muy similar a la que usaban los humanos en sus guerras y entonces como si de un flash se tratara, se dio cuenta de lo que pretendía hacer Daniel y sonrió, pues aquella criatura no sabía contra quien se estaba enfrentando realmente.
Carter apareció fuera de la casa con un enorme rifle en la mano, pero mucho más pesado que uno convencional, más parecido a un enorme blaster. Le costaba sostenerlo, pero se mantuvo firme con el aparato entre sus manos. Apretaba sus dedos tanto sobre el arma que los nudillos se marcaron en él. Tenía todas sus esperanzas puestas en ese aparato y en las instrucciones que le había dado Daniel de acuerdo a sus recuerdos de la época que había pasado como antiguo.
De repente la criatura se quedó callada y pareció convertirse en una estatua pero toda hecha de humo. "Te lo he dicho, te he advertido que te fueras de aquí, pero como te dije no soy uno de los antiguos y en realidad nunca llegué a serlo." Le dijo Daniel dando un paso adelante, mientras Carter se ponía a su lado con el blaster entre las manos.
"Está cargado. Cuando quieras Daniel." Este asintió, dándole el visto bueno para que disparara. Carter no tardó en hacerlo ni un segundo, pero para entonces la criatura ya se había desintegrado por si sola y de la misma forma que había llegado, se fue sin dejar ningún rastro.
"Vamos a la base, allí estaremos más seguros." Dijo Daniel a continuación como si nada hubiera pasado.
"¡Le has dejado escapar! Dices que esa cosa, podría haberlo matado y le has dejado escapar." Le increpó Dean, mientras intentaba separarse de su hermano, pero este sabía que si lo dejaba sólo caería al suelo, pues estaba seguro que tenía una conmoción por el golpe. "¿Así es como salváis esta galaxia de los tipos como Baal? Entonces lo tenemos muy crudo."
"Dean, ya es suficiente, Daniel tiene razón será mejor que vayamos todos al SGC, allí estaremos seguros y evitaremos que ese seguidor de Anubis de con nosotros y nos vuelva a atacar." Jack se puso entre Daniel y Dean, impidiéndole a este ver al Doctor Jackson.
"Sammy, deberíamos irnos, no tenemos porque estar en esa lucha, no nos dedicamos a los problemas extraterrestres y mucho menos cuando no se atreven a erradicar la amenaza por completo." Dean tiró de su hermano para que entrara con él en la casa de Jack, pero al escuchar de pronto la voz de Daniel se quedó parado en seco.
"No tienes ni idea de quien es Anubis, tu no le has visto arrasar un mundo entero por simple diversión o aburrimiento, tu no le has visto dar carta blanca a sus seguidores para que se entretuvieran en un planeta totalmente pacífico." Daniel por fin se dio la vuelta. Le costaba mantener sus sentimientos a raya, pero al cruzar una mirada con Nessa, que todavía seguía al lado de Dean, se dio cuenta que alguien comprendía sus palabras. "Tu no sabes lo que es quedarte de brazos cruzados porque los antiguos no te dejan entrometerte, mientras tipos como esta criatura acaban con planetas enteros. Así que no vengas con tus monsergas de cazador. Aquí cada uno sabe hacer su trabajo perfectamente."
Daniel pasó junto a Dean como una exhalación y al entrar en la casa fue directamente a la cocina. Jack le siguió de cerca y al entrar en la misma habitación lo encontró apoyado en la mesa, respirando con demasiada rapidez como para estar tranquilo.
"¿Qué pasa?" Jack puso su mano sobre el hombro de su pareja y esperó a que este estuviera preparado para contestarle.
"Debí haberle matado. Lo se, Dean tiene razón. Pero no pude."
"Nadie te culpa por hacer las cosas lo mejor que crees." Jack escuchó reír a Daniel con tristeza. "Vamos, dime lo que te ocurre, porque todavía no he aprendido a leerte la mente."
"Conozco bien a ese… era un antiguo hasta que comenzó a escuchar las enseñanzas de Anubis, se creyó todas sus mentiras, sus juegos mentales, todo, hasta que decidió abandonar a los antiguos. Nos abandonó, intenté convencerle pero nos abandonó y ahora no puedo matarle, porque siempre que debería haberle esforzado más por evitar su marcha."
"Tu mismo lo dijiste, no eres un antiguo, aún cuando estabas con ellos, eras humano y por eso volviste con nosotros. querías ayudar a un amigo es normal."
"Lo dices como si no hubiera estado a punto de matar a tu hijo esta tarde o como si no me hubiera hecho daño al hacerse pasar por Shauree ¿y que me dices de la novia muerta de Sam?"
"Daniel, lo digo porque te conozco, porque te quiero y se que tu última opción si es que la tienes en algún momento es matar al enemigo por muy terribles que sean las fechorías que nos haya hecho…"
"¿Incluso si…"
"Aún entonces." Dijo Jack sin dejarle terminar de formular su pregunta. Le daba igual lo que Daniel le fuera a decir, lo conocía demasiado bien como para estar seguro que cualquier cosa era mejor para él que matar a su enemigo. Tantas veces lo había visto intentar dialogar con sus enemigos, tantas veces le había pedido un poco más de tiempo para tratar de convencerles de hacer las cosas de otra manera, que estaba seguro que cualquier cosa era mejor para Daniel matar al contrincante. "Vamos, tienes razón la base será un lugar más seguro para todos."
"¿Qué hay de Nessa, estas seguro de dejarla entrar en la base, ni siquiera sabemos quien es?"
"Ya tengo bastante con que Dean esté cabreado porque no le guste la forma en la que hacemos las cosas, como para que encima le diga que su chica no puede venir con nosotros. No me des dos crisis al mismo tiempo." Jack se acercó más a Daniel y le besó al verle sonreír. "Ahora mismo vuelvo, voy a convencer a esos dos para que deshagan sus maletas y nos ayuden."
- o -
Para fortuna de Jack, nada más salir al salón, se encontró con los dos hermanos, con Alina y Nessa.
"No puedes ir así a ninguna parte, necesitas descansar y ya de paso que un médico te mire ese golpe." Sam estaba de piel frente a su hermano y cuando Jack apareció en el salón lo vio obligarle a sentarse en el sofá.
"Y yo te digo que estoy bien, ¿Cuántas veces me has vistos darme un golpe en la cabeza y que no pasara nada? No te conviertas ahora tu en mi madre, porque sería un poco violento insultarte." Dean volvió a intentar incorporarse, pero perdió ligeramente el equilibrio y no pudo hacerlo pues él mismo cayó en el sofá de nuevo sin ayuda de su hermano.
"¿Por qué no escuchas de vez en cuando a tu hermano?" Los cuatro se volvieron hacia Jack. El coronel fue hasta el sofá y se sentó junto a su hijo. "He tenido muchas conmociones como esas y no te aconsejaría ir en coche. Eso no le sentará nada bien a tu estómago."
"Tenemos que irnos, hace mucho que no nos encargamos de nuestros propios problemas." Dean ni siquiera miró a Jack, hablando así le recordaba demasiado a su padre y no quería ponerse a hacer comparaciones entre los dos.
"Podríais ayudarnos con nuestros problemas y con lo bien que te llevas con Nessa, podrías ayudarle a sentirse más cómoda en la base." Dean se quedó mirando a la chica. No se había preguntado si ella se marchara con ellos en el coche o si iría con el coronel, simplemente la había olvidado.
"Deja de usar esas técnicas conmigo. Son las mismas que usaba mi padre y si entonces no le funcionaron, no creas que te servirán ahora."
Jack abrió la boca para decir algo, pero fue Sam el que pronunció esas mismas palabras en su lugar. "Entonces hazlo por mi." El menor de los hermanos se agachó y esperó a que Dean lo mirara a los ojos. "No quiero que te ocurra nada ¿y si esa conmoción es más grave de lo que crees? Necesito que me cubras las espaldas para luchar contra los demonios, no quiero verte caer en mitad de la lucha."
"Además estaría muy bien tener a alguien conocido allí donde dice el coronel." Dijo por primera vez Nessa. "Ya te lo he dicho me caes bien, me gustas y no me gustaría enterarme que te ha ocurrido algo por ser un cabezota."
Dean suspiró con fuerza. La cabeza ya le dolía antes de que todos le expusieran sus razones, pero ahora creía que le iba a explotar. Necesitaba descansar, de eso estaba muy seguro y conduciendo por mitad de la nada, no lo iba a conseguir nunca.
"Sigo pensando que Daniel se equivoca." Dijo por fin.
"Entonces ven conmigo y demuéstraselo tu mismo."
Dean se quejó al levantarse, odiaba que la habitación le diera vueltas delante de los ojos. Las manos de Sam lo sujetaron y pese a que era orgulloso en cuanto a lo que se refería a parecer en perfecto estado no le dijo que se apartara, no estaba seguro de poder permanecer en pie por mucho tiempo.
"¿Vas a dejarme formar mi propio equipo?" Jack se echó a reír.
"He dicho que le demuestres a Daniel que está equivocado no que vaya a poner en peligro a un buen equipo del SGC. Vamos le diré a Carter que nos mande un helicóptero para todos."
"Jack." El coronel se paró ante la llamada de su hijo. "¿Vamos a destruir a esa cosa verdad? No vamos a permitir que haga daño a nadie más."
"haremos lo que podamos." Obviamente Dean no sabían contra quien se estaban enfrentado y de lo que era capaz Baal.
