Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer... yo sólo juego con ellos con mucha ilusión y sin ánimo de lucro... mi único pago son vuestros comentarios
Summary: Renesmee despierta aun dentro de Bella y ese es el comienzo de su aventura. Pronto conocerá a toda su familia y a Jacob. Vivirán muchas aventuras con un montón de amigos y otros no tan amigos. Esta historia está narrada desde el punto de vista de Nessie y se desarrolla a lo largo de Amanecer y mucho más allá...
~ Nessie ~
{ Amanecer y más }
Capítulo 29: Papá
Seguía dándole vueltas a la clase con tío Jasper cuando me encontré con papá. Parecía como si hubiera estado esperando por allí a que terminara la clase. Sabía que necesitaba hablar de todo aquello, aunque no le hubiera dicho nada en voz alta. Mis pensamientos confusos debían de llegarle alto y claro, sin duda.
En cuanto me vio me abrió las brazos y me acurruqué contra su pecho. Necesitaba de su consuelo para empezar a asimilar todo lo que me había contado tío Jasper acerca de su historia. Pasó algún tiempo hasta que ya estuve más tranquila y pude hablar con papá. Mientras tanto había salido de la casa conmigo en brazos, buscando un poco más de intimidad alejándonos un poco.
Aunque tuviera miles de pensamientos rondándome la cabeza, no tenía dudas acerca de mis sentimientos hacia tío Jasper. Todo aquello pasó hace mucho y quedó atrás cuando entró a formar parte de la familia. Aun así prefería no pensar demasiado en toda la gente que murió en sus manos. Durante todo un siglo estuvo alimentándose de seres humanos, pero debía recordar que ahora ya no era así.
Me había afectado mucho saber que tío Jasper durante mucho tiempo fue un vampiro de ojos rojos. Era consciente de que él ahora era diferente y no tenía nada que ver a cómo vivió en el pasado. Pero la verdad es que lo seguía pasando mal cuando teníamos visitas humanas. Me había contado su historia de una forma tan natural y sencilla que lo había aceptado sin más. Pero debió de haberle costado mucho sincerarse conmigo y contármelo todo.
_ Nessie, hija mía - me dijo papá sacándome de mis pensamientos -. No tienes por qué sentirte mal por todo aquello. Pasó hace mucho tiempo y él ya se ha reconciliado con su pasado. No puede cambiar lo que fue, pero sí que hay que reconocerle el mérito de quien es ahora. Deberías sentirte orgullosa de él.
_ Lo estoy - le dije sinceramente -. Le quiero muchísimo.
_ Los demás lo hemos tenido más fácil que él y aun así casi todos tenemos en nuestro pasado alguna muerte de la que nos arrepentimos - reconoció papá -. El único que no tiene ninguna muerte en su conciencia es Carlisle.
_ ¿Tú también has matado, papá? - le pregunté asombrada por su declaración.
_ Yo precisamente tengo más en mi lista que los demás, salvo tío Jasper - me confesó avergonzado, sorprendiéndome totalmente -. Durante algún tiempo, cuando era un vampiro joven, me alejé de Carlisle y di rienda suelta mi sed.
Su cara era una máscara de dolor y culpabilidad. Un escalofrío me recorrió la espalda al comprenderlo todo. Papá me tenía entre sus brazos y me agarró más fuerte al notarlo. Me acariciaba en la espalda mientras me arrullaba suavemente.
Nada de lo que hubiera oído antes me había podido sorprender más que oír esta confesión de labios de mi padre. Estaba más que sorprendida, casi horrorizada. Jamás habría imaginado que él hubiera podido matar a algún ser humano. Aunque la verdad es que tampoco podía pensarlo de los demás, ni siquiera de tío Jasper. Hasta que no me contó su historia, no lo había sospechado.
_ Entonces… ¿mataste a mucha gente, papá? - le pregunté sin querer oír realmente la respuesta a esa pregunta.
_ Durante algunos años me alimenté de humanos malvados - me contó reticente -. Elegía mis victimas entre los asesinos y malhechores, porque podía leerles la mente y saber sus intenciones. Pensaba que eso lo justificaba. Así también evitaba que siguieran haciendo daño a otros seres humanos. Pero hasta esas muertes me torturaban, así que volví con la familia y nunca he mirado atrás.
Sabían que tenían amigos entre los vampiros de ojos rojos, aunque sólo consideraban familia a los primos Denali. Pero ni siquiera eso me había preparado para esa declaración. Me sorprendió mucho en su momento que el abuelo hubiera pasado tiempo con los Vulturis. Y me sorprendió aun más el pasado de tío Jasper.
Pero saber que no sólo él, sino que papá y el resto de la familia también, habían causado la muerte de algún ser humano no cuadraba con la imagen que tenía de todos ellos. Eran tan respetuosos con la vida humana que nada podía haberme resultado más sorprendente. La noticia de que papá y los demás también habían quitado la vida era demasiado impactante.
Todo mi mundo se había vuelto del revés. Lo que creía que era de una manera, había sido de otra. Ahora entendía el propósito de estas clases. Realmente no conocía a mi familia. O al menos las personas que habían sido. Había estado pensando muy duramente acerca de los amigos de ojos rojos que nos habían ayudado. Pero tampoco se diferenciaban tanto de mi querida familia.
La verdadera diferencia entre unos vampiros y otros era que tanto los míos como los primos Denali había decidido luchar contra su sed. Día a día se esforzaban por no dejarse llevar por su instinto para alimentarse de seres humanos. El mejor ejemplo de todo eso era precisamente tío Jasper, porque era al que más le costaba.
_ Nessie, seguimos siendo los mismos - me dijo papá intentando calmarme -, pero no somos perfectos. Hemos tenido que aprender a luchar contra la sed para ser lo que somos. Tú lo tienes más fácil, pues tienes nuestra ayuda.
Todas estas clases sobre la historia de mi familia me daban una perspectiva mejor de cual era nuestra posición dentro del mundo de los vampiros. Eran estas diferencias las que habían molestado tanto a Aro y a los demás como para querer matarnos a todos. Y era precisamente su actual protección hacia los seres humanos lo que me habían enseñado desde el principio.
No aceptaba que fuera de otra manera. Se había convertido en algo tan mío que me costaba aceptar lo otro. Ahora conociendo el pasado de los miembros de mi familia comprendía por qué era tan importante para ellos respetar al abuelito Charlie y todos los demás. Les había costado mucho tiempo y esfuerzo convertirse en las personas que eran ahora. Y eso hacía que les respetara y les quisiera aun más.
_ ¿Y mamá? - le pregunté sin querer saber realmente la respuesta -. ¿Ella también ha matado a algún humano?
_ Estuvo a punto en su primera cacería - me explicó -, pero fue muy fuerte y se alejó de ellos. Se había estado preparando para luchar contra la sed desde mucho antes de convertirse, así que le ha sido más fácil resistirse que a los demás.
Un suspiro de alivio recorrió mi cuerpo entero. Si mamá había podido luchar contra la sed, yo también podría. No debía que tener miedo a cometer ese error yo también, sobretodo si contaba con la ayuda de todos. Siendo muy pequeña no había hecho daño al abuelito Charlie cuando lo conocí, pero mi miedo estaba ahí.
Había dejado ya atrás mis biberones de sangre donada hacía meses, pero el olor de la sangre humana me seguía atrayendo. Si la sed era tan fuerte como para superar la voluntad de papá, podía pasarme a mí. No quería matar a nadie. Aunque ahora sólo me alimentaba de la caza y a veces de comida humana, notaba el tirón de la sed cuando tenía a un humano cerca.
_ No tienes que preocuparte por eso, Nessie - me dijo papá al leerme el pensamiento -. La sed no es igual para ti que para nosotros. Tu alimentación es más variada, por lo que no sientes el tirón de la sed con tanta fuerza como nosotros.
Recordaba la sensación de cuando era pequeña. La sed entonces era más fuerte, porque estaba creciendo más deprisa que ahora. Cada pocas horas tenían que darme mi biberón de sangre y no aceptaba nada más. Entonces sí que notaba la sed como decía papá. Un tirón muy fuerte, una necesidad que me hacía morder a Jacob si no me alimentaban suficientemente rápido.
_ Incluso siendo muy pequeña fuiste capaz de resistirte sin esfuerzo - me aseguraba papá -. Estoy seguro de que nunca te dejarías arrastrar por la sed. Nosotros nos hemos adaptado a sentirla y ya no lo notamos tanto. Tío Jasper tiene más problemas que los demás, porque pasó mucho más tiempo alimentándose así. Sin embargo ahora lo controla mucho mejor.
Papá tenía razón, la sed para mí era diferente. Pero esa sensación se fue atenuando poco a poco. El día que conocía al abuelito Charlie me costó más resistirme a su olor que nunca. Pero después esa sensación dejó de ser tan apremiante. Conseguí dominar esa necesidad muy rápido, mientras que a mamá le había costado mucho poder darme el biberón.
_ Lo sé, papá - le respondí -, pero sigue pasándolo mal cuando tenemos visitas humanas. No quiero que sufra cuando vienen el abuelito Charlie. Yo podría ir a verle a su casa en lugar de que venga él aquí.
_ No tienes por qué preocuparte por eso - me dijo con una sonrisa -. Aunque sienta el tirón de la sed y le cueste un poco más que a los demás reprimir sus instintos, tu tío disfruta mucho de la compañía de los humanos.
_ Es verdad - reconocí al hacer memoria de algunos momento muy divertidos entre el abuelo y tío Jasper.
_ Antes de que nacieras todos nosotros íbamos al instituto y estábamos rodeados de humanos durante todo el día - me contó papá -. Él lo llevaba unos días mejor que otros, lo reconozco. Podría haber elegido no ir para no pasarlo mal, pero a lo largo de los años siempre nos acompañaba. No lo pases mal por él. Vencer la sed es una batalla que ha decidido luchar. Deberías estar orgullosa de eso en lugar de querer evitarle esas situaciones.
Lo que decía papá tenía mucho sentido. Tío Jasper no era alguien que se rindiera fácilmente. Cuando venía el abuelito y otras visitas humanas no se escondía. Se mezclaba con ellos y participaba en las actividades como uno más. La mayoría de las veces era tan revoltoso como tío Emmett. Lo único que le diferenciaba es que no se terminaba de relajar del todo. Siempre estaba un poco tenso, pero eso era todo.
Cuando estaban los lobos presentes parece que se le hacía más fácil, ya que su penetrante olor ayudaba a diluir el olor de la sangre humana. Normalmente siempre estaba Jacob por aquí dando vueltas, cuando sus responsabilidades para con la manada se lo permitían. Venía a verme todos los días y dábamos nuestro paseo habitual por el bosque, aunque ya habíamos estudiado en profundidad la flora y la fauna de la zona.
Ahora era más un tema recreativo que didáctico. Salíamos a dar una vuelta después de mis clases con la familia. Los estudios con cada uno de ellos eran muy entretenido y amenos, pero de vez en cuando necesitaba relajarme un rato también. Echar una carrera por el bosque era lo mejor del día, sobretodo si lo rematábamos con la caza de alguna pieza menor por los alrededores.
Además de mi Jacob solían pasarse de visita también los demás lobos, sobretodo Seth y Leah. Él se acercaba a ver a papá y a los demás, pues tenían una gran amistad. Mientras que ella siempre venía buscando a Jacob para una u otra cosa, dado que era su segunda al mando. Una vez mis vampiros se acostumbraron al olor de los lobos, hasta tía Rosalie dejó de quejarse por la presencia constante de Jacob y los otros por la casa.
De repente caí en un detalle de entre todo lo que había dicho papá. No me había dado cuenta hasta ahora.
_ ¿Instituto? - le pregunté -. ¿Vosotros ibais al instituto? ¿Cómo Jacob y Seth?
_ Sí, cariño - me dijo él con una sonrisa -. Sólo que nosotros íbamos al instituto de Forks y ellos van al de la reserva. Allí fue como conocí a tu madre cuando aun era humana y me enamoré de ella.
_ Papá…
_ Dime, cariño - me dijo suavemente.
_ La primera vez que vi a mamá aun era humana, ¿verdad? - le pregunté mientras le enviaba esa imagen mental de mi primer recuerdo.
_ Sí, hija - me respondió -. Ella era humana, pero enseguida la tuve que convertir.
_ Fue por mi culpa, ¿verdad? - le pregunté, agachando la cabeza por la vergüenza -. ¿Le hice mucho daño a mamá?
_ No, Nessie - me dijo levantándome la cara para mirarme a los ojos -. No fue culpa tuya, al contrario. Te portaste muy bien antes del parto. No te moviste para no hacerle daño. Tú ya eras entonces más fuerte que ella, porque aun era humana.
Me acordaba de eso. Sus voces me decían que tenía que estarme quieta, porque hacía daño a mamá. Acababa de despertar en el interior de mamá, pero ya me daba cuenta de muchas cosas. Me sentía tan apretada en ese estrecho lugar.
_ Y cuando naciste por fin - me dijo papá con los ojos muy brillante de la emoción al recordar ese momento -, lo que más nos importaba era que estabas bien. Ya sabíamos que para salvar a mamá tendríamos que convertirla en vampiro, pero ella estaba muy de acuerdo con ello - dijo con una de sus sonrisas especiales para mamá -. Se había estado preparando para ello desde que nos conocimos en el instituto y empezamos a salir juntos.
Sabía que la conversión de mamá había sido para bien. Fue inevitable por mi culpa, pero viendo lo felices que eran papá y mamá no me los podía imaginar de otra manera que juntos para siempre. Cuando se miraban entraban en un mundo propio donde todo lo demás estaba de más. Incluso yo sólo era un satélite que orbitaba alrededor de ese amor que se tenían.
_ Y yo… ¿podré ir al instituto? - le pregunté muy ilusionada.
_ Cuando seas mayor - me dijo sonriendo -. Hasta que no dejes de crecer no puedes dejarte ver por ningún humano a parte de tu abuelo y aquellos de la reserva que están en el secreto. Se extrañarían al ver lo rápido que creces. Ya es bastante complicado para tu abuelo aceptar que pareces una niña de siete años cuando aun no has tenido tu primer cumpleaños.
_ Lo sé - le dije con pesar -, pero tengo tantas ganas de conocer a más gente y ver más cosas.
_ Todo llegará. Tienes que ser paciente - me pidió -. Dentro de un tiempo dejarás de crecer tan rápido y podrás dejarte ver. Ya verás como todo pasa en un suspiro. Te haces mayor tan deprisa.
_ Sí, pero aun no llego a los pedales del piano - le dije refunfuñando.
_ Cualquier día de estos me darás la sorpresa - me dijo riéndose -. Así podremos empezar con las clases de piano que tantas veces me has pedido. Yo también tengo muchas ganas de enseñarte.
Me sentaba junto a él en la banqueta, viéndole tocar. Era maravilloso. Yo también quería hacerlo. Lo miraba atentamente y me aprendía de memoria sus movimientos. Le había pedido muchas veces a papá que me enseñara a tocar el piano, pero aun no podía ser porque no llegaba a los pedales. Luego cuando nadie me veía, me acercaba al piano de papá y me estiraba intentando alcanzarlos. Cada día me faltaba menos, pero seguía sin llegar a ellos.
_ Papá, ¿cuándo voy a poder ir a la Primera Playa a oír las Leyendas Quileutes? - le pregunté una vez más al acordarme -. Jacob quiere que conozca la historia de su tribu, pero dice que tienen que ser los Ancianos los que me la cuenten. Dice que siempre se ha hecho así y que no puede ser de otra manera. Siempre me está hablando de esas hogueras que hacen y me gustaría participar - seguí hablando sin pararme a coger aire al ver que papá empezaba a poner mala cara -. Allí solamente van los que están en el secreto de la existencia de la manada y todos ellos me conocen. Tengo muchas ganas de ir a la reserva, ir a casa de Jacob, pasear por la playa…
Me callé de repente al darme cuenta de que la cara de papá no era demasiado buena. Me lo quedé mirándole, pidiéndole mentalmente que lo pensara. Realmente tenía muchísimas ganas de ir. Siempre que íbamos de caza salíamos por los bosques, pero no nos acercábamos por La Push.
_ Lo hablaré con tu madre - me respondió después de un rato que se me hizo largísimo.
Me ilusioné. Mamá seguro que estaría de acuerdo en dejarme ir a las hogueras de mis amigos a escuchar las Leyendas Quileutes. Ahora ya era tema de cuando podría ser. No podía pensar en nada más que no fuera en la ilusión que le iba a hacer a Jacob cuando se lo contará.
N/A: Espero que os haya gustado este capítulo… Animaos a dejadme vuestra opinión en un review... Recordad que los coments son el único pago de los escritores aficionados como yo
Muchas gracias a alejandra cullen, Ana Laura, AssiiaWolfe, auraazul1123, BlackCullen, Cris Cullen Black, Cullen-21-gladys, Diana M, fjrod, flexer, el angel de la muerte, Hikari Takaishi 184, Josenso di Farias, lexa0619, Lily Snape Cullen Malfoy, maria, Martu Cullen, melina, Mikaela, Miru Invernizzi, Mon de Cullen, Mony Black, Nessa610, NessylitleCullen, reneesme cullen swan, PattyQ, polkoji, Robmau, Rosse, samirasama cullen y v cullen por los coments que me vais dejando a lo largo de los capítulos... Gracias a vosotros esta historia ha llegado a los 200 reviews ! Es mucho más de lo que me esperaba cuando empecé a subir por aquí... Sois increíbles ^^ GRACIAS !
Y mi bienvenida a los nuevos lectores... Os recuerdo que estoy subiendo otras historias mías por aquí... Nos vemos el Viernes con el Capítulo 30: "Feliz Cumpleaños" Muchos besos a todos
