¿Por qué diablos hace tanto calor aquí?
Me destapo y me doy la vuelta, pero aun así el calor es sofocante. Me tiraría un cubo de agua en la cabeza si eso pudiera aliviar mi cuerpo. Pero dudo que pueda.
He tenido un sueño. Como en todos los sueños, parezco olvidar más a medida que intento recordar. Solo recuerdo que salía Madge, una recopilación de recuerdos. Recuerdos que creía casi olvidados, enterrados en mi subconsciente.
Recuerdos de quedarme en el bosque, recolectando fresas, hasta altas horas de la noche. En esos momentos no sabía muy bien por qué lo hacía, pero ahora puedo hacerme una idea.
Recuerdos del vestido blanco de Madge. Del sinsajo de Madge. De todas sus caras ropas, que contrastaban terriblemente con las demás del distrito. Probablemente era la única que podía permitirse aquellos vestidos. Y ni siquiera sé si le gustaba llevarlos.
Recuerdos del bosque. Del bosque del distrito 12, del bosque del distrito 2. Todos los bosques que he visto. Y el arco. Mi arco. Mi arco en las manos de Madge.
Madge y su vestido color vino. En la celda de Liar. Madge en mis brazos.
Cierro los ojos y niego con la cabeza. Aunque estoy contento. Ayer lo logré. Más o menos.
Me giro y está aquí, a mi lado. Lo había olvidado.
Aunque yo estoy completamente destapado, ella sigue cubierta por la fina sábana. No lleva ropa debajo de la tela. Suspiro al recordarlo todo ¿Pero cómo has podido olvidarte, Gale? ¡Ayer te acostaste con Madge!
Todavía no entiendo cómo ocurrió todo. Porqué. Solo sé que me deje… bueno, nos dejamos llevar. No sé qué diablos le voy a decir a mamá, pero sobretodo no sé qué le diré a Madge. La besé, si, y me confesé, también, pero… ella me dijo que no me creía. ¿Me creerá ahora? Siempre es tan imprevisible…
Parece removerse, pero enseguida sigue durmiendo. Un travieso mechón de cabello atraviesa su rostro, y le llega hasta la nariz. Se lo aparto con cuidado, tengo un poco de miedo a que se despierte y me mande al infierno.
Los recuerdos de la noche anterior amartillan mi mente y me impiden pensar con un mínimo de claridad. Aparto la mirada de Madge para pensar con un poco de racionalidad, pero eso no me impide seguir pensando en lo ocurrido la pasada noche.
Resignado, me vuelvo a girar para contemplarla. Como se ha movido, ahora su pecho queda levemente descubierto. Sin razón aparente siento como mi sangre empieza a correr más deprisa. Me aparto de nuevo de ella y me visto con rapidez. Pero cuando me estoy abrochando la camisa escucho un ruido detrás de mí. Se ha despertado. Me giro mientras digo.
—Buenos días…
—¡GALE! ¿Pero qué…? Oh, no. No, no, no… ¡¿tú y yo? Lo… lo…
—¿Te avergüenzas?
—¿Qué? No… bueno… no, pero… no… pero quizás…
—¿Quizás?
—¡Nada! A… ¡adiós!
Hace un amago de sonrisa y arranca las sábanas de la cama con salvajismo. Se cubre con ellas y sale corriendo del cuarto. Se ha dejado toda la ropa, tendré que llevársela, aunque no creo que quiera hablar conmigo ¿Pero qué he hecho?
Empiezo a buscar su ropa, cuando algo atrae mi atención. La cama. Madge se ha llevado las sábanas, pero el cubrecama sigue ahí. Testigo de mi ignorancia. Porque la tela tiene una prueba que ayer ignoré. Una mancha roja.
Cierro los ojos y me golpeo con el canto de la mano. Soy estúpido ¿Se habrá enfadado por eso? Recojo la ropa y me dirijo a su cuarto, sin saber muy bien qué decir.
Como de costumbre. Creo que nunca podremos llegar a una situación de normalidad.
N/A
¡Hola de nuevo! Como veis, la historia ha dado un giro inesperado hacia el desenlace final. No quedan muchos capítulos para terminar, y si tenéis alguna sugerencia como siempre digo me la podéis decir :D
Espero que a nadie le haya parecido este capítulo muy fuerte para su rating, porque tampoco creo que haya puesto nada que sea demasiado fuerte. Siento que sea tan corto.
Gracias por las reviews, nos vemos en: ¿qué pasa?
