Esperanza

Por: Jenny Anderson

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi ella es inmensamente rica, yo no, esto es sin fines de Lucro solo de entretenimiento, para la comunidad de 30 vicios.

Personaje: Serena Tsukino

Tema #: 25

Continuación de Pistola

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Habían pasado dos años desde la ultima vez que había visto a Seiya, y no podía recuperarse del todo, todos le decían que tenia que resignarse, que la única manera de que Seiya la dejaría era que estuviera muerto, pero ella se resistía a creerlo, sentía dentro de si la esperanza, la esperanza de que Seiya estaba vivo y que regresaría en cualquier momento.

Por eso era que había dejado las cosas del hombre tal y como estaban aquella ultima mañana en que se había despedido, pero las fuerzas con las que se levantaba cada mañana comenzaban a menguar, las esperanzas comenzaban a irse de su cuerpo como los granos de arena se iban de las manos, estaba en aquel punto en que ya no era capaz de sonreír, y todo lo que podía hacer era llorar.

Con las miles de ideas que rondaban su cabeza y pensaba que Seiya se había artado de ella y había terminado abandonándola, pero eso no explicaba por que ni con el cristal de plata había logrado localizarlo, lo había buscado por todo un año en todos lados, obligando s sus guardianas a hacer lo mismo, lo busco en cada lugar que su mente le traía, lo busco en aquel planeta que el mismo desprecio y lo único que logro fue salir con el corazón aún más destrozado, al escuchar a la princesa del planeta de las flores de fuego, gritarle que si algo le había pasado a Seiya, era su culpa.

Lo había buscado en cada hospital de Japón, en cada delegación, en todos los lugares posibles y no era capaz de encontrarlo y las palabras de Seiya, aquellas que le había dicho en el pasado resonaban en su cabeza con dolorosa claridad, Solo la muerte podrá separarme de ti, ahora que te tengo Bombón, le dolía, le dolía el pensar que realmente la hubiera dejado para siempre, de alguna manera pensaba que era mucho mejor que el se hubiera ido, que la hubiera abandonado, pero que fuera feliz en algún lugar, sin embargo estaba convencida, de que ese no era el caso, de que la única cosa que podía separarlos seria la muerte.

Y ya no era capaz de seguir luchado contra la desesperanza, contra la incertidumbre y el dolor que aquella desaparición le había traído a su corazón, lo esperaba todas las mañanas, sentada en el sofá sin mirar más que la puerta esperando que el entrara y le regalara una de esas sonrisas matadoras que eran su sello característico, lo esperaba entrada la tarde, con el té preparado tal y como a el le gustaba, y se quedaba ahí durante horas hasta que el llanto ganaba la batalla y terminaba por caer dormida luego de derramar incontables lagrimas.

Y ahí estaba, un día más, sentada en el sillón esperando que el entrara por aquella puerta, que le dijera que esos días sin él, no había sido más que una pesadilla, que la arropara entre sus brazos y que la hiciera olvidarse de todo el dolor que sentía en ese momento, que la volviera a hacer la mujer más feliz sobre la tierra.

Por que no quería creer que su destino era perder el amor nuevamente, le había sucedido como Serenity, no quería creer que le sucedería también como Serena, y en ese momento pensó si no era ese su castigo por haber dejado de lado el destino planeado que tenia, la vida a lado de Darien, Tokio de cristal y Rini, no quería creer que el destino, se había cobrado de aquella manera, quitándole al que era el amor de su vida.

Y Darien no ayudaba mucho, apareciéndose cada tarde, para intentar reconfortarla, insinuando que al final parecía que tenían que estar juntos, no sabía por que, pero detestaba a Darien con toda su alma, como si sintiera que la presencia de aquel hombre era lo que le hubiera quitado a Seiya.

Escucho el sonido del timbre, y miro la puerta con los ojos enrojecidos por al llanto matutino, sabia que el que estaba tras aquella puerta no era Seiya, por que Seiya no tocaba de aquella manera el timbre, se levanto sin ánimos para abrir la puerta, a quien quiera que osara molestarla a esas horas, miro el reloj, eran apenas las 9:00 de la mañana, abrió la puerta para encontrarse con las pupilas miel que la observaban con preocupación.

-"¿Como estas?"- pregunto la voz de Yaten pasando a su departamento

Serena simplemente se encogió de hombros dándole la espalda para volver a sentarse

-"Conejo no puedes seguir así"- murmuro Yaten mirándola fijamente

-"Que más puedo hacer Yaten"- susurro ella mirando sus manos

Sin notar la mirada miel sobre ella llena de preocupación

-"Serena, Seiya esta MUERTO"- Grito sin acercarse a ella

-"NO ESTA MUERTO"- Grito ella llena de desesperación, por que le dolía tanto que todos se lo dijeran

-"Encontramos su auto completamente destruido, no ha dado señales de vida durante estos dos años, POR QUE SIGUES CREYENDO QUE ESTA VIVO"- le grito mirándola con rencor

-"Por que lo se, por que lo siento"- y aun cuando no había gritado su voz había tenido el mismo efecto

-"Deja de esperarlo por que el no regresara"- dijo el

Y Serena ya no pudo más, era suficiente, era suficiente tener que luchar con todas sus dudas, como para soportar aun las palabras de todos los demás, estaba harta de las platicas de Haruka sobre que lo que había pasado era lo mejor, estaba harta de Setzuna y su charla sobre lo que debía ser, estaba harta de Mina, Lita , Rei Y Amy que la obligaban a salir y a conocer gente nueva, estaba harta de Taiki, quien le decía que no se debía sentir culpable y que si quería mantener las esperanzas estaba bien para el, pero que no podía seguir aislada del mundo, y estaba harta de Yaten, quien no dejaba de repetir que Seiya estaba muerto.

Se dejo caer de rodillas y comenzó a llorar con más fuerza que antes, por que ya las esperanzas estaban abandonándola, por que ya no podía más...

Sintió los brazos de Yaten rodeándola, abrazándola contra si, y se aferro a él, por que necesitaba en ese momento a algo a que aferrarse para no perderse, no se pregunto por que el chico más frió que conocía se estaba comportando como lo hacia, por que la acunaba en sus brazos, y le susurraba palabras de perdón, por haber sido tan hosco.

-"No puedo reemplazarlo conejo, déjame reemplazarlo"-

Aquellas palabras..., ella recordaba aquellas palabras...

Lo que no esperaba era que fueran susurradas de aquella manera desesperada, ni mucho menos que fueran dichas por el chico más frió que ella conocía.

X - X - X

No podía creer que realmente se había casado

Dejo que su mirada celeste se posara en la foto de ella y Seiya tomada ya hacia cuatro años atrás, cuatro años eran mucho tiempo, tomo la foto para observar mejor aquel rostro que aun era capaz de reproducir si cerraba los ojos, el amor que sentía por Seiya seguía ahí, dentro de ella. Y sabia que por mucho que quisiera a Yaten, jamás olvidaría del todo a Seiya, y Yaten se lo permitía, lo sabia y lo aceptaba.

Sonrió levemente al recordar al que ahora era su esposo, se observo en el espejo observo su vestido celeste, el que ocuparía para la recepción al más puro estilo occidental, mientras observaba su vestido ceremonial en la cama, con todo y el polvo de arroz, recordó también la cara de las chicas cuando anuncio su boda con Yaten, la rabia que había visto en los gestos de Darien, y recordó también, la calma que la embargaba cuando Yaten la abrazaba, cuando le susurraba al oído que la amaba.

Por que Yaten jamás se comportaría cariñoso con ella en público, por que aun la llamaba Conejo para hacerla rabiar pero al mismo tiempo era la persona más maravillosa que ella había llegado a imaginar, y ahí estaba ella apunto de bajar a su fiesta de bodas, volvió a poner la foto en su lugar.

-"Quien me iba a decir que seria Yaten"- le susurro al rostro sonriente -"Sabes creo que te dejare descansar"- lo observo fijamente -"Ya no más hubiera Seiya"-

-"Serena"- Yaten acababa de entrar a la habitación, luciendo completamente elegante con su traje negro -"Tardas"-

Por toda respuesta Serena le dedico una sonrisa

-"Es mi obligación hacerlos esperar"- le dijo acercándose a el

-"Eso es para la ceremonia"- dijo el levantando una ceja

-"Vale para todo"- susurro ella

-"Entonces debo esperar más por un beso de mi esposa"-

Serena sonrió alegremente antes de depositar un beso en los labios del chico

Entonces la melodía los envolvió, Serena se paralizo, y busco los ojos de Yaten, quien no entendía para nada el comportamiento de la chica, Serena observo su móvil en la mesa de noche, observo el aparato sonando, por que esa melodía, aquella melodía en particular, la había puesta para las llamadas de Seiya, y ella se recordó con dolor, que nunca habían encontrado el celular de chico y cuando habían llamado a la empresa telefónica para la búsqueda GPS, había resultado que dicho móvil no podía ser localizado.

Se acerco con el corazón palpitando en la garganta, seguida de Yaten quien parecía no entender nada.

-"Bueno"- susurro tomando la mano de Yaten con excesiva fuerza, las pupilas de la rubia se dilataron y palidecía de pronto, los ojos se le llenaron de lágrimas

-"Seiya"- susurro

Yaten también abrió los ojos con sorpresa, tomando con aun más fuerza la mano de la chica

Notas de la autora

Sin comentarios... tengo toda la historia en la cabeza... pero creo que ya muchos sabrán como estuvieron las cosas, si no culpen a las novelas de Televisa que me llenan la cabeza de teorías extrañas y me hacen pensar que cuando el chico en cuestión desaparece y aparentemente esta muerto, resulta que solo estuvo desmemoriado y cuando recuerda... bueno eso no de