Capitulo 29: El plan de Yadira.
-¿Seguros que tras esta batalla todo se acabara?- le pregunto Mónica a Link y a Zelda, los tres estaban de vuelta en la granja, Lali estaba descansando, solo Amanda acompañaba a Zelda y Amalia a Link.
-Si salen victoriosos todo acabara- le respondió- Incluso nuestro mundo, el futuro de Hyrule, que fue consumido por la maldad y el odio de Vaati, podría volver a ser el lugar hermoso y pacifico que fue.
-Pero... ¿y que hay de ese otro monstruo?- pregunto Amanda- Ese Ganon y su nieto Kai.
-De ellos no hay que preocuparse- respondió Zelda- Yo y Link fuimos capaces de vencerlos, aun sin Cristóbal y Yadira, pero sin Yadira no pudimos hacer nada contra Vaati.
-¿Tan importante es esa niña?
-Ella es la Llave Sagrada creada por las Diosas de Hyrule para sellar el mal, sin ella el sello, que lentamente se debilita, fácilmente puede ser destruido, eso hizo Vaati en mi mundo una vez que Yadira murió- respondió Link algo triste.
-Pero esta vez todo puede ser diferente- interrumpió Amalia tratando de animarlo- Cristóbal y Yadira están vivos así que no hay nada que temer, muy pronto recordaremos esto solo como un mal sueño.
-Eso espero hija- dijo Mónica mirando pensativa el fuego de la chimenea.
-Si todo vuelve a la normalidad- dijo Zelda- Link y yo deberemos volver a Hyrule del futuro.
-¡¿Qué?!- exclamo Amalia- Eso no puede ser.
-Eso debe ser- dijo Link agachando la cabeza- Si seguimos aquí los Timewarps nos seguirán atacando por estar en una época que no nos corresponde, ellos destruyen cualquier ser que intente cambiar los hechos de la historia... y nosotros ya lo hicimos.
-Esos gorilas despreciables- exclamo Amanda enfurecida.
-Aun no entiendo porque dejaron de atacarme tan fácil la ultima vez- comento Zelda.
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Mientras tanto, el amanecer llegaba a las verdes planicies de Hyrule, pero a pesar de que el reino estaría iluminado por la luz del sol y las flores se abrían como cada día, los animales seguían en sus madrigueras, ocultos en cavernas o en cualquier lugar que ellos consideraban seguro, pues sabían que una gran batalla se llevaría a cabo, una batalla que decidiría completamente el futuro de esta bella tierra.
A través de las praderas de Hyrule se desplazaban raudas y veloces mas de cuarenta carretas llevando al ejercito de los zoras, la valiente gente del mar, el ejercito goron, los poderosos habitantes de roca, las tropas gerudos, las nobles ladronas, a unos cuantos humanos, Yadira, Cristóbal, Alfredo, Martín, Sofanor, Romildo, Radames y Shigeru. La noche anterior todos se habían presentado y ya todos se conocían, Shigeru había regresado a Hyrule para enmendar su error y pagar por el crimen que cometió a pesar de que en esos momentos había sido usado como un títere por Vaati.
Los niños, Link, Cristóbal, Zelda, Yadira, Ruto y Adelein, se veían decididos, en sus rostros se podía apreciar la expresión madura de un guerrero que sabe cual es su deber.
Mientras tanto, A unos cuantos kilómetros, la ciudadela de Hyrule comenzaba a ser rodeada por las mas temibles criaturas del ejercito de monstruos de Ganondorf, todos guiados por Kai y su abuelo que esperaban defender el trono con la vida y lograr su cometido de apoderarse de la Trifuerza a pesar de que para ello, a mucho pesar de Kai, Yadira debia ser eliminada.
-Haz hecho lo correcto, Kai-le dijo Ganondorf a su nieto mientras esperaban el ataque en el interior del bien asegurado castillo.
-Eso espero- pensó Kai algo triste pensando en Yadira.
-Todo va a salir bien- pensó a su vez Yadira esbozando una sonrisa al viento con sus ojos cerrados.
-Por como te vez pareciera que vamos de paseo en lugar de a una terrible batalla- dijo Cristóbal sonriendo al verla.
-Ñee- respondió Yadira algo sonrojada- solo pensaba en que debería cambiar de vestido cuando esto acabe.
-¿En serio?- le pregunto Cristóbal.
-Si, he escuchado que en Santiago están las casas de los mejores diseñadores del país, talvez deberías acompañarme.
-Salvar el mundo e ir de compras- interrumpió Zelda también sonriendo al ver la actitud positiva de sus amigos- Me agrada como suena eso.
-Cristóbal ¿crees que Ronald tenga una pócima para que me pueda volver mas diestro con la espada.- le pregunto Link.
-Pues habría que preguntarle cuando vuelva a mi casa.
-A mi me gustaría algo para soportar el horrible calor de la Montaña de la Muerte- dijo Ruto- si sigo así no podré visitar a Adelein.
-Siempre podremos encontrarnos en alguna otra parte- le respondió este ultimo.
-Bien chicos- dijo Yadira deteniéndose- Ya estamos aquí- dijo alzando su mirada para ver la enorme ciudadela que a lo lejos se veía llena de tropas de Ganondorf.
-Llego la hora- dijo Nabooru cerrando sus ojos- espero que todo salga bien.
-No te preocupes- le dijo Mario sosteniendo las manos de la anciana guerrera- no dejare que nada malo te pase.
-Papá eres un hombre casado- le dijo Alfredo apareciendo de repente.
-Jeje- sonrió Nabooru como pocas veces- me alegra que estén aquí todos ustedes.
-Tu no pareces del tipo que me vaya a enamorar algún día- le dijo la pequeña Zelda a Radames quien no dejaba de admirarla, ahora sabia que desde niña siempre había sido hermosa.
-Pero ocurrió, y me hiciste el hombre mas feliz del mundo- le respondió Radames.
-¡Muy bien todos, es hora de alinearse!- ordeno Impa a las tropas- ¡Como lo esperábamos la ciudadela tiene una gran protección así que nos organizaremos como planeamos, los zoras estarán en primera fila armados con arcos y escudos, lanzaran tres rondas de flechas para distraer al enemigo, el resto de ustedes conoce el resto del plan!
-¡A luchar!- grito Joruji guiando a las tropas corriendo a toda velocidad hacia la ciudadela.
-Chicos, escúchenme- Impa bajo de la carreta y se dirigió a los niños- Ustedes deben esperar a que nosotros nos infiltremos, entonces traten de mantenerse a salvo y hagan su camino hasta el interior de la ciudadela, una vez adentro Yadira y Cristóbal deberán dirigirse al Templo del Tiempo para reafirmar el sello con el Poder de las Hechiceras mientras que Link y Zelda deberán dirigirse al castillo para vencer a Ganondorf y Kai.
-Impa ya lo sabemos, anoche lo repasamos mas de mil veces- dijo Zelda- Además Link y Zelda del futuro ya nos dijeron que podremos derrotarlos sin problemas.
-Mi pequeña princesa- dijo Impa en cuclillas mirando a Zelda de frente, ya se le salían las lagrimas- Jamás pensé que llegaría el día en que usted se vería envuelta en estos acontecimientos- dijo abrazándola.
-No te preocupes Impa- le dijo Jael- Yo los cuidare con mi nuevo hechizo cuando se infiltren no habrá problema.
-Yo también juro que protegeré a la pequeña Zelda- exclamo Radames con espada en mano.
-Y yo voy a cuidar con mi vida a mi hija- Exclamo Martín también con una espada.
-Cristóbal, debes ser fuerte, todos cuentan con ustedes- le dijo Alfredo mirándolo a los ojos- Cuida de Yadira y cuídate tu.
-No te preocupes papá- le respondió su hijo- Nada malo pasara.
Mientras que en la Tierra Link, Zelda, Amalia, Lali, Amanda y Mónica rezaban para que todo saliera bien, en Hyrule las tropas se preparaban para invadir los dominios del Rey del Mal.
Como Impa lo anuncio los zoras fueron los primeros en posicionarse, cuando las tropas de Ganondorf los divisaron los atacaron con rayos de energía pero la mayoría de los zoras logro resistir el ataque con sus escudos, luego siguieron ellos y dispararon una ronda de flechazos contra los agresores quienes, a pesar de su magia, no estaban preparados para un ataque tan rápido y mortífero, pronto siguió la segunda y tercera ronda y las tropas de Ganondorf parecían algo confusas, no tenían escudos pero pocos sucumbían ante las flechas, sin embargo su falta de organización llevo al paso dos de la invasión. Rápidamente los gorons aparecieron de detrás de los zoras y como enormes rocas rodaron a toda velocidad contra las barricadas, muchos fueron detenidos por los ataques de las tropas del Rey del Mal pero después de muchos intentos lograron acabar con muchos enemigos y destruyeron las barricadas de madera.
-¡A la carga!- grito Impa.
Tras el grito de lucha de la atractiva guerrera sheikah las gerudos, al igual que el resto de zoras, gorons humanos, a excepción de los niños, se lanzaron con arma en mano contra las paredes de la ciudadela y los agresores en su interior, al verse amenazados los monstruos también se lanzaron contra las tropas iniciando una gran batalla cuerpo a cuerpo entre cada uno de ellos, el ruido de las espadas chocando y los relámpagos mágicos era ensordecedor, mucho mas que los gritos y gruñidos de dolor de todas las razas y criaturas. Finalmente lograron entrar a la ciudadela y hacer su camino hasta la plaza principal donde la feroz batalla seguía al rojo vivo.
-Es nuestra oportunidad- exclamo Cristóbal, rápidamente Yadira, Link, Zelda, Adelein y Ruto salieron de la carreta y corrieron hacia la multitud que luchaba con la intención de pasar a través de ellos y llegar a donde debían llegar, el castillo y el templo.
-¡Aquí vienen los niños!- exclamo Jael al verlos- Ahora yo los ayudare... ¡Amor de Nayru!
Tras decir esto un haz de luz azul envolvió a los chicos, era un poderoso campo de fuerza que protegió a los chicos de los golpes y ataques que trataban de propinarles los monstruos, al verse tan inmunes los chicos no perdieron tiempo y siguieron su carrera hasta el centro de la ciudadela que ya era escenario de parte de la batalla con los rebeldes en contra de Ganondorf que se habían infiltrados, aun así las tropas de Ganondorf no daban pie atrás y seguían firmes en su posición de proteger el castillo de su amo.
Martín luchaba como un salvaje con su espada contra las criaturas del mal como si fuera algo que hacia a diario, Alfredo, por su parte, tuvo que armarse de valor y de el hombre pacifico y sereno que solía ser siempre tuvo que volverse todo un guerrero para sobrevivir esta batalla, estuvo en varios problemas pero Navi, a petición de Link, le ayudo una y otra vez. Sofanor y Romildo luchaban cuidándose las espaldas, a pesar de que Sofanor no era muy bueno luchando lograba hacer bien su parte además su hijo, quien luchaba con una gran lanza en sus manos, cortesía de una bella gerudo, resulto ser un gran guerrero pese a su adorable ser. Jael seguía luchando haciendo un doble esfuerzo por mantenerse alerta y mantener la protección de los muchachos, sin embargo la falta de energía comenzó a marearla y no se dio cuenta cuando un stalfo con una gran espada se acerco a ella y se la clavo en la pierna, haciéndole perder el conocimiento y haciendo desaparecer la barrera de los niños.
-¡Jael!- tras verla en peligro Joruji corrió hacia la muchacha que estaba rodeada de stalfos, Joruji les hizo frente con su gran agilidad y tomo a Jael cargándola en su espalda- ¡Impa, los niños corren peligro!
Tras darse cuenta de la situación Impa trato de localizarlos y tratar de advertirles sobre el riego que corrían pero en el campo de batalla no se lograba divisar nada mas que cadáveres y enemigos, Impa llego a desesperarse, de repente escucho un ruido en su espalda, Nabooru acababa de salvarla de un guerrero lagartija que casi la rebana en dos.
Mientras tanto, los niños seguían su carrera, Yadira había presentido la desaparición de la barrera así que les hizo estar atentos y andar con cuidado. Los chicos ya se encontraban a pasos del centro de la ciudadela, pronto tendrían que separarse, sin embargo de pronto se escucharon potentes explosiones, eran hechiceros de Ganondorf que trataban de combatir a los rebeldes con devastadores ataques que hacían estallar la tierra, los zoras podían acabar con ellos debido a su gran velocidad pero eran demasiados, los chicos decidieron seguir en medio de las explosiones. De repente una los impacto por el costado haciendo que se separaran dejándolos algo heridos en el suelo.
-¡Yadira!¡Link!- grito Cristóbal quien se levanto rápidamente.
-¡Acá estamos!- respondió Link quien estaba a unos cuantos metros junto a Zelda, por otros lado estaban Yadira Adelein y Ruto.
-¡Vamos, debemos seguir hasta...!- de repente Cristóbal se quedo callado, sintió un filo frió en un costado de su estomago, al mirarse vio clavada en él la espada de un stalfo quien, tras creer que había acabado con el chico, rápidamente la saco y siguió luchando contra otros rebeldes.
-¡¡¡Cristóbal!!!- Yadira grito al ver a su amigo caer cuando la espada era sacada de él y trato de acudir en su ayuda pero el camino estaba lleno de enemigos.
Por su parte Cristóbal quedo en el suelo, seguía desangrándose rápidamente, con la mirada perdida en el cielo de la terrible batalla, era un cielo nublado y oscuro, el muchacho sintió que en cualquier momento dejaría de verlo todo tan claro y tan nítido, de repente un extraño ser apareció frente a el, era alto, delgado, vestía ropas moradas y tenia ojos rojos, además era muy pálido, el ser lo miro a los ojos como burlándose, al fijarse bien Cristóbal noto que el ser tenia una herida similar a la que Cristóbal acababa de adquirir.
-¡Ay! mami, esta herida mortal me... pica- se burlo el ser- debo reconocer que hiciste un gran esfuerzo, para ser un niño.
-¿Eres... Vaati?
-Solo un fantasma... por ahora. Vaya, tu y tu amiguita han hecho menudo desastre- dijo mirando a su alrededor- Hicieron lo mejor que pudieron pero no lo lograron y ahora morirás y pronto ella se reunirá contigo.
-No...
-¿Y que esperabas?¿Derrotarme? Por favor, ya has hecho demasiado, guiaste a tus amigos a esta batalla campal, organizaron un plan para derrotarme y recuperaron el poder de las hechiceras¿qué mas quieres?
-Yo... quiero... yo quiero- de repente Cristóbal, furioso, comenzó a levantarse como si nada, sacando fuerzas desde el fondo de su ser para enfrentarse a este monstruo- Yo quiero que te alejes de mi vista.
Cuando Cristóbal se puso de pie el fantasma de Vaati se quedo mirándolo y luego desapareció frente a él.
-¡Cristóbal!- le grito Yadira al verlo, la muchacha estaba rodeada de pequeños dodongos, Link no podía ayudarla porque él y Zelda estaban derrotando stalfos y Adelein estaba ocupado protegiendo a Ruto.
-¡Yadira!- Cristóbal tomo una lanza ensangrentada que encontró en el piso y con ella golpeo brutalmente a los dodongos derrotándolos fácilmente- ¡Muchachos, sigamos!
-¡Si!
Rápidamente los niños siguieron su camino, al llegar a la intersección del castillo y el templo Yadira les dijo que no se separaran, que todos siguieran al castillo.
-Pero Yadira, debemos sellar a Vaati- reclamo Cristóbal.
-Cristóbal, sellarlo no ayudara, tu lo sabes, por favor, confíen en mi.
-Esta bien.
Obedeciendo a la muchacha todos siguieron hasta el castillo, alrededor del castillo todo era calma, no había enemigos ni aliados, trataron de entrar pero las puertas estaban selladas, creyeron que todo estaba perdido, sin embargo Ganondorf los observó desde lo mas alto y decidió darles una calurosa bienvenida.
-Llego la hora, nieto mío- anuncio a Kai- Esa muchacha y los demás deben morir, esa será mi victoria definitiva.
-Estoy contigo abuelo- dijo Kai, acto seguido los dos saltaron por la ventana del castillo y cayeron de pie frente a los niños quienes miraron atemorizados.
-Me alegra que hayan venido, niños- sonrió Ganondorf- me ahorraron el trabajo de buscarlos y matarlos.
-Eso quisieras Ganondorf- dijo Link amenazante con la Espada Maestra en sus manos- sabemos el futuro y sabemos que en el no estarás porque yo te derrotare.
-Palabras fuertes para un niño tan pequeño- dijo Ganondorf, pero se que eres el Héroe del tiempo, supongo que un combate contra ti no me caerá mal... solo contra ti- Ganondorf alzo su mano y de ella salieron disparadas cuatro esferas contra los demás niños dejándolos paralizados a excepción de Cristóbal y Link- El Héroe del Tiempo es mío y mi nieto se encargara del nieto de mi enemigo.
-¡En guardia!- Link corrió contra Ganondorf, el Rey del mal trato de asestarle una esfera de energía verde pero Link se la regreso con su espada, la esfera se devolvió a su amo dañándolo levemente.
-Supongo que este es el encuentro final- sonrió Kai mirando a Cristóbal quien estaba desarmado y herido- Es una lastima que llegaras en tan mal estado, me habría gustado pelear contra ti en tu plena forma.
-¡Kai no hagas esto!- le pidió Yadira inmóvil- ¡No debes hacerle caso a ese hombre!
-Lo siento Yadira, pero les advertí que protegería a mi abuelo.
-¡Pero ese ser no es tu abuelo!- grito Yadira- ¡Koume y Kotake creyeron que trajeron de vuelta a tu abuelo en el cuerpo de Ganon, pero ese ser es Ganon, Ganon fue quien regreso y esta usando el cuerpo de tu abuelo, el es un demonio, el demonio cerdo que ataco Hyrule hace años!
-¡No la escuches, Kai, claro que yo soy tu abuelo!- grito Ganondorf defendiéndose de los ataques de Link.
-¿Qué dices?- pregunto Kai confundido.
-¡El no es tu abuelo, tu abuelo murió de niño, su alma no pudo regresar, pero Ganon aprovecho esa ocasión para volver a Hyrule!¡Créeme!¡Yo lo se, desde que tengo el poder de las hechiceras puedo presentir su alma y es el alma de un demonio, no de un gerudo varón como tu!
-¡Ya basta de tus estupideces, niñata!- Ganondorf trato de atacar a la inmovilizada Yadira pero Kai lo detuvo a tiempo.
-Si eso es cierto- dijo Kai- No tengo porque seguir obedeciendo a este sujeto.
-¡Soy tu abuelo!- grito Ganondorf.
-¡Mentira!- dijo Kai clavándole su lanza en el estomago- ¡Ahora Link!
Link corrió hasta el demonio y al igual que Twinrova le clavo la espada Maestra en el pecho, Ganondorf grito de dolor y una luz roja emergió de su herida, el hechizo de inmovilidad se desvaneció y los niños se alejaron, cuando el brillo rojo desapareció Ganondorf desapareció dejando lugar a Ganon, una horrenda criatura con apariencia de cerdo.
-Malditos niños, ahora los aplastare a todos- exclamo Ganon.
-¡Link, la cabeza!- de repente apareció Mario junto a Nabooru- ¡Clávale la Espada Maestra en la cabeza a Ganon!¡ponle fin a su maldad para siempre!
Link obedeció y de un gran salto le dejo incrustada la Espada Maestra en la cabeza a Ganon, esta vez el cerdo se retorció de dolor mientras su cuerpo, desde la herida causada con la espada, comenzaba a solidificarse dejándolo como una estatua, la cual se rompió en mil pedazos cuando Link retiro la espada, Ganon fue eliminado para siempre de la faz de Hyrule sus criaturas rápidamente comenzaron a desvanecerse en el campo de batalla, un grito de jubilo y alegría se escucho por todo el lugar por parte de las tribus, habían vencido y esta batalla llegaba a su fin mas la guerra aun seguía, la guerra contra Vaati.
-¡Lo hicieron, finalmente lo hicieron!- exclamo Nabooru llorando de alegría.
-¡Aun queda Vaati!- exclamo Kai.
-Es cierto Yadira- dijo Cristóbal.
-Ya lo se, debemos dirigirnos al Templo del Tiempo.
Rápidamente se dirigieron al Templo, esta vez en calma en compañía de los demás y de todos los que sobrevivieron la batalla, Jael estaba a salvo en los brazos de Joruji y ya había recuperado la conciencia.
Los niños llegaron hasta el pedestal de la Espada Maestra.
-Supongo que necesitaras esto- le dijo Link a Yadira ofreciéndole la Trifuerza.
-No, no reafirmaremos el sello- respondió Yadira- lo destruiremos y abriremos el camino hasta el Mundo Oscuro y el Mundo Sagrado.
-¡¿Qué?!- todos quedaron impresionados ante la declaración de la muchacha.
-¡Yadira¿cómo lo harás?- le pregunto Cristóbal.
-¡Tu poder como llave solo puede usarse para reafirmar el sello y para eso necesitas la Espada Maestra!- dijo Navi.
-Usare el poder de las hechiceras para destruir el sello.
-Pero Yadira...
-Por favor, necesito que todos se preparen, cualquier cosa podría pasar, Vaati podría acabarnos en un segundo si sabe lo que planeo, es por eso que no se lo he dicho a nadie.
-Hazlo Yadira- dijo Cristóbal- Sea lo que sea se que harás lo correcto.
-Me cuesta creer que vamos a hacer esto- dijo Link- Pero puedes contar conmigo.
-Y conmigo- dijo Zelda.
-Gracias chicos.
Yadira tomo el prendedor de plata y lo alzo liberando su poder, entonces le ordeno destruir el sello y abrir el portal que conecta los mundos, un fuerte temblor comenzó a sentirse por todo Hyrule y por toda la Tierra, de repente en el cielo de ambos planetas podían verse, uno al otro, la gente de la Tierra quedo confundida ante tal avistamiento al igual que los habitantes de Hyrule. En la Tierra reino el caos, la gente enloquecida trataba de encontrar refugio, en las grandes ciudades no podía creer semejantes eventos, un enorme planeta similar en geografía y forma a la Tierra se podía ver en el cielo, lo mismo ocurría en Hyrule. Por su parte Mónica y los demás quedaron asombrados ante tal descubrimiento.
-Sujétense de mi chicos- dijo Yadira alzando sus manos de las cual se sujetaron fuertemente Cristóbal, Link y Zelda.
Entonces Yadira cerro los ojos y se arrojo al vació del portal, sin embargo, al ser la llave podía manejarse muy bien en ese espacio y ahora lo sabia, no se desplazaba en ese vació perdida, en verdad estaba buscando algo, algo que sabia que existía y que encontraría, de repente sonrió como si lo hubiera encontrado y se dirigió hasta un rincón de esa nada.
De repente los cuatro chicos aparecieron en medio de una gran cámara iluminada de azul, bajo ellos estaba un gran dibujo de la Trifuerza, Yadira estaba parada sobre el lado de la Trifuerza de Poder, Link sobre la Trifuerza de Coraje, Zelda sobre la Trifuerza de Sabiduría y Cristóbal en medio.
-¿Qué es este lugar?- pregunto Cristóbal.
-Aquí es donde las Diosas de Hyrule guardaron la Trifuerza- respondió Yadira- Puedo sentir su poder aquí, es sorprendente.
-¿Cómo la activamos?- pregunto Zelda.
-Zelda, Link, ustedes tienes una parte de la Trifuerza al igual que yo- respondió Zelda- alcen sus manos para liberar su poder.
Los tres muchachos cerraron sus ojos y alzando las manos invocaron su poder mientras Cristóbal los miraba, pero nada ocurría.
-No... no entiendo- dijo Yadira confundida- Estamos sobre la Trifuerza y somos sus controladores... ¿por qué no aparece?
-Pequeña, estúpida, al parecer no has aprendido nada en el tiempo que estuviste conmigo- de repente Vaati apareció volando sobre los muchachos, estaba vivo y su poder ya estaba esparciéndose sobre Hyrule- Pero debo agradecerte, tu estupidez me hizo revivir.
-La Trifuerza ¿tu ya la tomaste?- le pregunto Yadira.
-No, pero pronto la poseeré, aun siendo la llave tu poder no basta para conseguirle, solo alguien como yo puede dominarla y Unirla¡Ahora lárguense!
-¡No!- grito Cristóbal- Yadira, dijiste que nuestra unión nos haría ganar, ahora lo entiendo, la Trifuerza necesita ser unida, no son solo tres partes, son cuatro, la cuarta Trifuerza, la cuarta Trifuerza es la Trifuerza de la unión y yo debo controlarla. ¡Muchachos, invoquémosla, ahora todos juntos!
-¡No lo permitiré!- Vaati trato de atacarlos pero algo lo detuvo, su madre, Artemisa, usando su poca magia detuvo a su hijo para que los niños lograran acabar con esta pesadilla.
-Apresúrense niños, este horror debe llegar a su fin- le pidió Artemisa a los niños.
-Suéltame, vieja, o te haré pedazos.
Los niños alzaron sus brazos y esta vez un brillo dorado emergió desde Yadira, Link y Zelda y un brillo blanco cegador emergió de Cristóbal, cuando abrieron los ojos se encontraron frente a frente con la Trifuerza, era una preciosa reliquia dorada que emitía una energía pura llena de bondad.
-La Trifuerza... increíble- exclamo Zelda.
Entonces los cuatro muchachos posaron sus manos sobre su pedazo correspondiente.
-La Trifuerza nos concederá un deseo- dijo Yadira- Cualquier deseo... este es el final de tu mundo de horror Vaati.
Continuara...
