Glee y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de FOX y del Señor Ryan Murphy.


Chapter 29

A la mañana siguiente Beth se despertó en la habitación de la morena y corrió escaleras abajo, cuando vio todos los regalos bajo del árbol subió de nuevo y fue a despertar a sus madres y luego a sus abuelos.

Be.- ¡Despierten, despierten! - Exclamo entrando a la habitación que ocupaban sus madres.

R.- ¿Que pasa? - Se despertó exaltada mientras que Quinn seguía rendida.

Be.- Levántense - Se tiro a la cama y con eso si despertó a la rubia.

Q.- ¿Que ocurre? - Se frotaba los ojos.

Be.- Ya es de día - Saltaba en la cama - ¡Feliz navidad! - Las abrazo.

R.- Feliz navidad - Dijo sonriente mientras la abrazaba.

Q.- Feliz navidad, cariño - También sonrió – Espera… entonces si ya es de día - Bromeaba y miro a la pequeña que parecía estar esperando alguna señal.

- ¡Regalos! - Exclamaron ambas rubias mientras se levantaban de la cama y salían de la habitación. Rachel salió detrás de ellas riendo

Después de abrir los regalos entre risas y Beth jugar con sus nuevas muñecas, prepararon el desayuno y comieron.

Quinn y Rachel estaban cambiando a Beth. Bueno, la morena las vigilaba porque si dejaba que Quinn la bañara podían durar toda la vida jugando en el baño.

Luego de vestirla y peinarla Quinn decidió que era el momento para hablar con su hija.

Q.- Beth, hablemos de la señora del supermercado - Decía mientras se acomodaba frente a ella en la cama.

R.- ¿Estas segura? - Le interrumpió y la rubia asintió.

Q.- Cariño ¿Recuerdas cuando nos preguntaste que si no tenias mas abuelos aparte de Hiram y Leroy? - La pequeña asintió - Bueno, Si tienes.

Be.- ¿La señora del superado es mi abuela? - Pregunto abriendo los ojos.

Q.- Si, ella es tu abuela - Asintió - Ella es mi... mi madre - Rachel sonrió de medio lado, la morena se mantuvo al margen viendo la conversación de sus dos amores.

Be.- ¿Por qué no la había visto antes? - Pregunto confundida.

Q.- Tu abuela y yo no tenemos muy buena relación - Beth frunció el ceño - No nos veíamos desde hace años.

Be.- ¿Por qué?

Q.- Es una historia muy larga que no te contare - Le dio un toquecito en la nariz y la pequeña rió.

Be.- ¿Y cuando iremos a verla de nuevo? - Pregunto emocionada y la rubia se tenso.

Quinn volteo a ver ala morena y estaba tranquila, solo atenta a la conversación.

Q.- Quizás vayamos en unos días - Dijo sin dejar de ver a la morena y esta asintió sonriendo.

Be.- ¿De verdad? - La rubia volteo a verla y asintió.

Q.- Claro - Sonrió - Incluso podemos ir mañana mismo si quieres - La pequeña asintió rápidamente.

Quinn no estaba muy segura de lo que hacia pero la emoción en el rostro de su hija le daba tranquilidad, tenia que enfrentar a los fantasmas de su pasado pero era algo que debía hacer en cualquier momento y era mejor ahora que nunca.

R.- Ahora vamos a bajar que tenemos una barbacoa que preparar.

Q.- Si - Se levanto y cargo a la pequeña - Y todos tus tíos llegaran pronto.

Be.- ¿La tía Britt vendrá? - Pregunto ilusionada y sus madres asintieron - ¿Y nos podemos meter a la piscina?

Q.- Si te portas bien y mamá te deja - Miro a la morena y esta asintió.

Be.- Si, si - Asintió y se soltó de los brazos de la rubia - Yo me porto bien.

R.- De acuerdo, vamos - La pequeña salió corriendo de la habitación - Es muy valiente lo que estas haciendo - Se acerco a su rubia.

Q.- Es algo que tengo que hacer tarde o temprano - Se escondió en el cuello dela morena - Hubiera preferido tarde pero Beth tiene derecho a conocer a su abuela y también creo que ella se merece otra oportunidad.

R.- Te amo - Dijo tomándola por el rostro - Mucho - Le dejo un pequeño beso.

Q.- Yo también te amo - La beso.

El jardín de los Berry era muy amplio, había una piscina y el césped era verde y perfectamente podado y a un lado un perfecto jardín con sus flores delicadamente cuidadas.

Ya la mayoría de los chicos habían llegado y estaban rondando por toda la casa y el patio trasero, jugando en la piscina y los señores Berry se estaban encargados de la comida con la ayuda de Finn.

El timbre sonó y Quinn fue a abrir la puerta.

Q.- ¿Estas son horas de llegar? -Pregunto seria.

P.- Estas muy hermosa hoy - Bromeo viéndola de arriba a abajo.

Q.- No seas idiota - Se hizo a un lado - Pasa que ya van a servir la comida.

P.- Primero lo importante - Dijo mientras caminaba por la sala - ¿Hay cerveza? - Quinn asintió - ¡Llego por quien lloraban! - Exclamo saliendo al patio.

Be.- ¡Papi! - Una empapada Beth corrió hacia él y sin importarle mojarse la cargo.

P.- ¿Como esta mi princesa? - Dejo varios besos en su rostro haciéndola reír.

Be.- Feliz navidad, papi - Dijo abrazándolo.

P.- Feliz navidad, mi amor.

H.- ¿Servimos o no? - Pregunto desde el otro lado.

Minutos después ya estaban sentados en una enorme mesa que armaron en el patio trasero, gracias a los mal cálculos no cabían todos por lo que sacaron una mesa de platico y la unieron a la otra.

Del lado derecho estaban sentados Brittany, Santana, Kurt, Blaine, Finn y Artie, al lado izquierdo estaban Sam, Mercedes, Mike, Tina y Puck con la pequeña Beth. En una de las punto estaban Hiram y Leroy y en la otra Rachel y Quinn.

Q.- Chicos queremos decirle algo - Dijo antes de que todos empezaran a comer.

S.- ¿No puedes esperar que coma? - Pregunto fastidiada.

- ¡Santana! - Exclamaron casi todos en la mesa, la latina solo se cruzo de brazos.

R.- Bueno, algunos de ustedes ya lo saben pero igual queríamos darle esta increíble noticia a los que no, ustedes son muy importante para nosotras y los queremos mucho... - Todos giraron los ojos ante el inicio de discurso de la morena.

Q.- Si bueno, todo eso que dijo Rachel - Dijo luego de unos minutos en los que la morena se encargo de hablar.

T.- ¿Nos dirán que pasa o que?

Me.- ¡Por favor!

S.- Se enfriara la comida - Eso era lo más importante.

Mi.- ¿Van a tener un bebe? - Pregunto y los que no sabían la noticia empezaron a hablar entre ellos.

Be.- ¿De verdad? – Pregunto emocionada.

Q.- No, no es eso - Seguían hablando menos Beth que se sentó de brazos cruzados con un puchero,

S.- ¿Se pueden callar? - Pregunto molesta - Déjenlas hablar para así yo poder comer en paz - Todos quedaron en silencio.

Q.- Gracias, Santana - La latina asintió - Bueno la noticia es que... - Miro a la morena.

- ¡Nos vamos a casar! - Exclamaron emocionadas al mismo tiempo y Rachel levantaba su mano mostrando el anillo.

La mesa quedo en silencio, analizando lo que habían dicho hasta que Mercedes lo rompió.

Me.- ¡Oh por Dios! - Exclamo emocionada levantándose de la mesa, a ella le siguieron Tina, Sam, Puck, Finn y Mike. Todos se levantaron para felicitarlas menos Santana, a ella ya no le importaba nada excepto su comida.

Sm.- Mi hermanita se casara - Dijo mientras la abrazaba - Felicidades - Se dirigió a ambas.

P.- Espero que me cuides a mi sexy judía - Señalo a la rubia y esta asintió riendo - Y yo que tu no dejaría escapar a Quinn porque no esperare ni un segundo – Le bromeo a la morena y todos rieron.

R.- Eso nunca, Noah.

T.- Espero ser una de las damas de honor - Dijo emocionada.

Me.- Yo también quiero ser dama de honor.

S.- Ustedes no estarán invitadas a la boda y yo también quiero ser dama de honor - Dijo mientras seguía devorando su platillo y todos rieron de nuevo.

Luego de comer siguieron disfrutando de su tarde entre charlas y risas y hablando sobre loa planes para la boda. Kurt ya se imaginaba como seria todo y explicaba todo emocionado y a Rachel y Quinn le encantaron todas las ideas que tenia en mente el chico. Cuando empezó a anochecer fue cuando decidieron cada quien que era hora de volver a sus respectivas casas pero no sin antes prometer que se verían de nuevo para fin de año.

Quinn y Rachel estaban recogiendo las cosas en el patio.

Q.- Fue un buen día - Dijo mientras acomodaba las sillas.

R.- Si, estuvo excelente - Dijo sonriendo.

Q.- Y Beth quedo rendida - Vieron a la pequeña que se había quedado dormida en una de las reposaderas.

R.- La llevare a la cama - Quinn asintió y la morena se encargo de cambiarla y acostarla.

Quinn estaba apoyada en el marco de la puerta de la habitación de la morena. Veía como Rachel estaba acostada junto a la pequeña mientras le dejaba caricias en su cabello, en un ágil movimiento quedo fuera de la cama sin que la pequeña se despertara y camino hacia la puerta, la rubia retrocedía y la morena cerro la puerta al salir.

R.- ¿Que haces?

Q.- Solo las estaba viendo - La agarro por la cintura para abrazarla.

R.- Estoy cansada - Se abrazo a su prometida.

Q.- Que mal - Dejo un beso en su mejilla - Y yo que tenia pensado celebrar contigo en privado.

La morena se separo y la vio con una sonrisa en el rostro.

R.- ¿Privado en que sentido?

Q.- Tú sabes en cual - Le dejo un beso en el cuello.

R.- ¿Otra vez? – La rubia asintió - Vamos a la habitación - La empujaba.

Q.- ¿No estabas cansada? - Comenzó a caminar aun abrazada a la morena.

R.- Para ti nunca estoy cansada - La rubia levanto una ceja.

Q.- Sabes, creo que podríamos practicar - La morena la miro sin entender nada.

Quinn la alzo y la cargo en sus brazos. Rachel de la sorpresa comenzó a reírse.

R.- Eres fuerte - Dijo aferrándose a su cuello y viendo como la rubia empujaba la puerta con el pie. Entraron entre risas y Quinn cerro la puerta de igual manera con el pie. Iban a tener un pequeño ensayo para la noche de bodas.


Quinn se despertó muy tempano la mañana siguiente, no quería volverse a dormir por lo que decidió volver a sus tiempos de cuando era una cheerio y salió a correr por las calles de Lima. Le dejo una nota a su prometida, se coloco sus audífonos y salió a ejercitarse. Luego de una hora de trotar termino en una de las calles que muy bien conocía, ella era consciente por que calles pasaba y eso no evito que terminara allí, era como si sus pies tuvieran mente propia. Siguió trotando y a la distancia pude ver su antigua casa, esa casa que la vio crecer y de la cual tenia muy buenos recuerdos de su niñez. Cuando fue pasando por el frente de su casa bajo la velocidad hasta el punto de detenerse y se quedo mirando, dudaba en acercarse y tocar, quizás esperaría un poco e iría luego con Beth. Siguió de nuevo su camino pero a los pocos pasos se detuvo y volteo de nuevo, suspiro y se acerco. Tenía que hacerlo y sabía que cuando viniera con Beth no podría hablar bien con ella.

Toco la puerta con su puño y respiro profundamente, un minuto y nadie salía, otro toque, otro minuto, nada.

Q.- Lo intente - Se dijo a si misma y se giro para irse y en ese momento escucho la puerta abriéndose.

- ¿Si? - Dijo la mujer al abrir la puerta mientras se secaba las manos con un trapo de cocina- ¿Quinn?

Q.- Yo... ahh - Se volteo - Judy - Quinn pudo ver el dolor en el rostro de la mujer al llamarla así.

Se quedaron en silencio, esperando que alguna diera el primer paso.

J.- Oh, lo siento, adelante - Dijo rompiendo el silencio y se hizo a un lado.

Q.- Yo la verdad creo que debería irme, fue un error haber venido.

J.- No, Quinn, espera - Dijo antes de que se marchara - Si viniste fue por algo, por favor pasa - Prácticamente le suplico con la mirada.

Q.- Esta bien - Suspiro y se adentro a la casa.

Quinn se quedo a un lado de la puerta de pie, viendo hacia los lados e incomoda.

J.- Estaba preparando el desayuno ¿Ya comiste? - La rubia negó - Perfecto, vamos a la cocina - Hizo una seña con su cabeza pero la rubia no se movió.

Q.- No... No tengo hambre, no importa - Se rasco el cuello.

J.- Quinn, vamos a la cocina - Insistió - Al menos acompáñame a mi - Quinn asintió y fueron a la cocina.

Judy le ofreció algo de beber o de comer y la rubia se negó. Cada una se sentó a cada lado de la mesada en silencio, veían a los lados y ninguna daba el primer paso.

Q.- ¿Donde esta él? - Pregunto. Desde que llego quería hacerlo porque no quería encéntraselo, a él no.

J.- No lo sé - Se encogió de hombros - Hace mas de tres años que nos divorciamos.

Quinn abrió los ojos sorprendida, el que sus padres estuvieran divorciados le sorprendió, siempre pensó que su madre viviría toda la vida junto a él por miedo a enfrentarlo. Russel Fabray era muy estricto y machista. Según él, Judy nunca tenia derecho a opinar, era su casa y él imponía las reglas. Esa fue la razón por la que Judy no pude evitar que echaran a Quinn de la casa, nunca tomo en cuenta lo que ella pensaba y por mas que lo intento no logro convencer a Russel.

Q.- ¿Qué paso? - Pregunto aun sin saber de su asombro.

J.- Me estuvo engañando por años, cuando me entere lo enfrente y... - Guardo silencio - Él me golpeo - Susurro pero Quinn lo escucho perfectamente y tenso la mandíbula.

Q.- Es un hijo de puta - Murmuro molesta. Saber que su madre fue golpeada por su propio padre le hizo hervir la sangre, le dolía porque después de todo la mujer que tenia al frente seguía siendo su madre.

J.- Quinn... - la reprendió con la mirada.

Q.- No, es un hijo de puta y lo sabes - Dijo molesta - Se atrevió a golpearte.

J.- Pero eso ya quedo en el pasado.

Q.- Si... el pasado - Murmuro.

J.- Quinn, yo quería pedirte perdón - Aquí viene.

Q.- No tienes que hacerlo - Dijo desviando su mirada.

J.- Si tengo que hacerlo - Insistió - Yo no te apoye, te deje sola, tuve miedo - Dijo con los ojos llorosos - Tú eres mi hija y yo tenia que apoyarte.

Q.- Yo necesitaba a mi mamá - Dijo también con los ojos llorosos - Yo solo quería que tú me abrazaras y me dijeras que todo estaría bien.

J.- Me arrepiento mucho de lo que hice - lagrimas corrían por sus mejillas - Yo nunca debí dejarte sola, hija pero tenia mucho miedo. Tú sabes como es Russel y de todo lo que él es capaz - Respiro profundamente - Yo intente acercarme a ti pero no me fue muy bien.

Q.- Lo sé - Dijo bajando la mirada al recordar la conversación con Hiram y Leroy.

J.- Aunque tu no me creas yo siempre estuve al tanto de casi todo lo que tenia que ver contigo - Quinn levanto la mirada - Cuando viviste en casa de la familia Berry, tu relación con esta chica - Quedo pensativa - Rachel - Quinn asintió - Como te fue con tu embarazo, supe que te graduaste de McKinley como una de las primeras de tu clase, muchas veces te veía en el parque con ella pero nunca me atreví a acercarme - Quinn ya había dejado que sus lagrimas salieran y la escuchaba atentamente - Me dolía mucho pensar que tu me rechazarías.

Q.- Y créeme que en ese tiempo lo hubiera hecho, estaba muy dolida con ustedes - Se limpiaba las lagrimas.

J.- Lo sé, lo siento mucho. Luego tú te fuiste a New York y no supe mas nada de ti hasta... - Guardo silencio y bajo la mirada.

Q.- Ahora - Completo y la mujer asintió.

J.- Sé que no me vas a perdonar, sé que me odias y sé que fui una mala madre pero quiero remendarlo - Se secaba las lagrimas - Quiero que me des otra oportunidad para recuperarte, para recuperar a mi hija, a mi Quinnie - Ante el apodo Quinn dejo escapar mas lagrimas.

Q.- Yo no te odio - Le dijo mirándola a los ojos. El orgullo había quedado a un lado desde que comenzó la conversación - Tu eres mi madre y jamás podría odiarte. Si me dolió pero no te odie y yo te perdone hace mucho tiempo.

J.- Lo que hice estuvo muy mal, yo tenia que apoyarte - Dijo bajando la mirada de nuevo. Quinn se levanto y rodeo la mesada quedando a su lado.

Q.- Hey - Dijo acariciando su espalda y Judy levanto la mirada - Gracias a ti soy quien soy ahora, a pesar de lo que paso salí adelante, no estuve sola, hubieron personas que me apoyaron, me pasaron cosas buenas y algunas no tanto - Recordó el accidente y que ella no sabia, quizás luego hablarían de eso - Pero gracias a todo lo que ha pasado soy feliz hoy en día, tengo una hermosa familia y me gustaría que... - Guardo silencio y suspiro, pensó las palabras adecuadas y estaba segura de lo que decía - Que poco a poco tu también fueras parte de esta familia. Yo también quiero recuperar a mi mamá.

Q.- Quinn... - Prácticamente se lanzo a abrazarla y Quinn gustosa le correspondió. Se unieron en un fuerte abrazo de madre e hija mientras las lágrimas seguían cayendo. Minutos después se separaron y Quinn le limpiaba el rastro de lágrimas de su rostro.

J.- De verdad lo siento mucho.

Q.- Ya eso quedo en el pasado ¿De acuerdo? - Judy asintió - Ahora si quiero desayunar – Cambio de tema, ya después verían que pasaría con su relación madre-hija.

Judy termino de preparar el desayuno mientras conversaban sobre diferentes temas. Al terminar puso frente a la rubia un plato repleto de comida, emparedados, tostadas, huevos y por supuesto no faltar el tocino, a Quinn se le ilumino el rostro al probar la comida, tenia años que no probaba la comida hecha por su mamá y era tal y como la recordaba, deliciosa. La rubia se ofreció a lavar los platos y seguían conversando como si nada. No se habían visto en años y Quinn en parte quería retomar la relación con ella, por eso iba a intentarlo y dejar toda la incomodidad y los malos recuerdos a un lado.

Q.- ¿Puedo usar el teléfono? - Pregunto después de lavar los platos.

J.- Claro, esta en la sala - Quinn salió e hizo la llamada, a los dos minutos volvió a la cocina.

Q.- Rachel vendrá en un rato, si no te importa - Se aclaro la garganta - ¿No hay problema?

J.- Claro que no - Sonrió - Me gustaría conocer a la chica que hace feliz a mi hija.


Holaaa! Ya sobreviví a mis exámenes y he vuelto por estos lados. Aquí les dejo este capitulo y espero les guste, muchas gracias por leer. Gracias por lo reviews del capitulo anterior y a los que me desearon suerte en mis exámenes, muchas gracias.

Pueden dejar sus opiniones, criticas o me pueden insultar si quieren, todo es aceptable :D

Nos leemos la próxima.