Capitulo 29 Adiós.
Un fulgor dorado cubrió al trío, Harry sintió como la varita de su padre se soltaba de su mano, había algo que lo llamaba a voltear, pero no quería hacerlo, sabia lo que vería, esto no era producto de la casualidad, las maldiciones imperdonables rebotaban contra el escudo que los había cubierto, las lagrimas comenzaron a derramarse por sus verdes ojos, sabia lo que tenia que hacer, así que con toda la rabia y dolor que sentía en ese momento se agacho para levantar la varita.
Mientras tanto en la madriguera Los Weasley estaban desesperados por encontrar al trío, Ginny lloraba sentada en el sofá, Lupin maldecía el momento en que se habían dejado engañar por Harry y los dejaron solos, Molly estaba desesperada por poder encontrarlos.
Bill fue el único que pudo guardar la calma y pensaba en la forma de encontrarlos, pero fue hasta que vio a su hermana llorando y se fijo que en su cuello no colgaba al pendiente que el había encantado para rastrearla cuando sospecho que Harry y los demás se irían.
-Ginny, ¿Dónde esta el pendiente que te di?- pregunto esperanzado el mayor de los hermanos Weasley.
La pelirroja tardo en responder.
-Se lo di a Harry- contesto ella.
Bill saco su varita e hizo un complicado movimiento, cerró los ojos y los abrió rápidamente.
-Se en donde están, rápido llamen a la Orden- ordeno el joven mientras lanzaba su patronus.
Los demás hicieron los mismo, rápidamente la madriguera se lleno de brujas y magos que estaban dispuestos para la batalla.
-están en cerca de wildshire, en un cementerio, y están en peligro- dijo Bill.
Apenas dijo estas palabras, todos comenzaron a usar la aparición.
Harry veía lentamente a los mortifagos evitando las maldiciones imperdonables que rebotaban contra ellos, unos no pudieron evitar los rayos esmeraldas y cayeron muertos, Voldemort lo miraba con rabia, de pronto como surgidos de la nada comenzaron a aparecer brujas y magos, la Orden del Fénix en pleno, vio a los gemelos, a McGonagall, a Draco, a Neville, a muchos otros que apenas conocía de vista, poco a poco el escudo dorado fue desapareciendo y el se negó a voltear, tenia los ojos anegados de lagrimas, sabia lo que iba a pasar si volteaba, quería negarse a hacerlo, quería obligarse a pensar que después de la batalla lo vería como tantas veces.
Harry corrió hacia Voldemort y lo enfrento con toda la rabia y odio que tenia, con todo el amor que sentía en ese momento, con toda la tristeza que lo embargaba.
La batalla fue cruenta, las maldiciones volaban por todos lados, Voldemort se burlaba de el y de sus lagrimas, Harry lanzo una y otra vez la maldición asesina sin lograr dar en el blanco.
-Lloras por que eres débil- decía Voldemort –esa varita no es la tuya…..muy bien, eso ayudara a terminar mas rápido contigo- dijo sonriendo con malicia.
Harry sentía que su alma se partía en pedazos y solo podía sentir odio, odio cruel y vil que le lastimaba mas a el que a Voldemort.
-Solo Potter, te quedaras solo-
Los puños del moreno se crispaban de furia cuando escucho esas palabras y atacaba sin dar cuartel, pero su oponente no se molestaba más que en desviar sus ataques, hasta ahora no había lanzado ningún ataque físico contra el moreno.
-ese es tu destino, sabes que no hay nada que puedas hacer, estas condenado a perder a todos los que amas-
La batalla parecía en cámara lenta, ahí estaban los gemelos atacando a Bellatrix, Draco enfrentándose a uno de los hermanos Carrow, Remus combatiendo a Lucius, había algunos cuerpos caídos, pudo ver como uno de los miembros del ejército de Dumbledore que también habían llegado caía bajo la maldición asesina.
-están perdiendo, es una batalla que jamás ganaran- dijo la fría voz de Voldemort.
El alma de Harry estaba fría y marchita, no había esperanza que lo consolara, hoy había perdido algo tan importante que ni la sola idea de terminar con Voldemort lo hacia sentir mejor, un frió se fue apoderando de el, las risas de su oponente le habían congelado.
Han muerto por mi culpa
Se dejo caer de rodillas frente a Voldemort un destello de la de Voldemort lo desarmo y envió muy lejos la varita de James, Molly y Arthur corrieron para ayudarle pero tres mortifagos les salieron al paso y dos mas los siguieron acorralándolos, había superioridad numérica de los mortifagos, los Weasley comenzaron a defenderse, pero apenas podían con la superioridad numérica, hasta que fueron ayudados por Mia y Charlie.
-Es el final de un juego Potter- dijo Voldemort –uno en el que llegaste muy lejos, mas de lo que jamás debiste llegar, pero llegaste por que te lo permití, por que muchos dieron sus vidas por ti-
Los ojos de Harry estaban inundados de lágrimas, sabia que era cierto, sus padres, su padrino, Dumbledore, estaba listo para lo que vendría.
-No tú no has tenido la culpa de nada de eso- dijo la voz de Lily.
-Nunca pienses que eres el culpable hijo- dio la voz de James.
-Sigues vivo por algo Harry- dijo Sirius.
-Harry sabes que tienes algo que hacer- dijo Dumbledore.
El moreno vio el rayo de luz verde que estaba dirigido a el y supo que era muy tarde, ya no podía hacer nada, pero de pronto un destello dorado desvió la maldición, el moreno llevo su mano a su bolsillo trasero y tomo la varita de su madre.
-Hazlo compañero, termina de una vez con el-
Harry se puso de pie y ataco a un sorprendido Voldemort que no se esperaba que su rival tuviera más de una varita, que un escudo de energía detuviera su maldición, que un enemigo que estaba derrotado le atacara.
Harry se sentía inundado de amor, del amor de sus padres, de su padrino, de su director, de sus mejores amigos que peleaban por el, estaba inundado de esperanzas de un lugar mejor donde podrían vivir en paz, lanzo la maldición asesina, pero ya no con el odio asesino que lo embargaba, sino con el amor de todas las personas que quería y que lo habían querido.
Voldemort cayó presa del fulgor dorado que salio de la varita que Harry tenia en la mano.
Decenas de magos comenzaron a aparecer, eran aurores, habían tardado pero al fin lograron llegar y junto a los miembros de la Orden vencieron a los mortifagos.
Harry no pensó en nada mas que en correr hacia el sitio en el que estaba Hermione, la castaña estaba arrodillada, ella no había entrado en combate, estaba aferrada al cuerpo de Ron, Harry aun tenia la esperanza de verlo ahí sonriente junto a ella, pero no fue así.
Poco a poco los Weasley se acercaron, ninguno pudo decir nada, Ron estaba muerto, parecía que la alegría de la victoria se había ido, una alegría que sabia no volvería nunca, Molly se arrodillo junto a Hermione, Arthur se acerco a acariciar la mejilla de Ron, Fleur estaba abrazada de Bill y ambos lloraban, los gemelos estaban mudos dejando que las lagrimas corrieran por sus mejillas, Charlie estaba con la mirada ausente viendo a su hermano y abrazado a Ginny que lloraba desconsolada, Mia veía a Hermione con tristeza.
Los demás se acercaron a ver que era lo que había causado tanta conmoción, Tonks no pudo evitar un gemido cuando vio la escena, Remus volteo a ver a Harry para que le explicara, los miembros de la Orden se fueron acercando, ahí estaba Moody, junto a Kingsley que veían con tristeza a los Weasley. Draco y Ely, Neville y Luna tampoco pudieron evitar que las lágrimas hicieran mella en ellos.
Costo mucho trabajo hacer que Hermione soltara a Ron.
-El nos salvo- dijo Harry con la voz mas ronca de lo normal –cuando estábamos acorralados el invoco el escudo de Gryffindor y desvió todas las maldiciones asesinas que nos lanzaron, pero….ya no se que mas paso-
Harry fue incapaz de continuar con el relato, Hermione estaba dormida, habían tenido que desmayarla para que soltara a Ron, el fue trasladado a San Mungo y después al ministerio pero nada pudieron hacer por el, su cara no era la de sufrimiento, mas bien parecía que trataba de sonreír.
Nadie decía nada, la madriguera se había sumido en un doloroso silencio, en la habitación de Ron estaba Hermione durmiendo, Luna y Ginny estaban con ella.
Cuando la castaña despertó no pregunto nada, ni siquiera se imagino que había sido un mal sueño, sabia que lo que había pasado era la cruda realidad, una en la que nunca mas volvería a ver a Ron.
-¿En donde esta?- pregunto.
-En el ministerio, el ministro piensa que debe de recibir un homenaje- dijo Luna.
-Quieren enterrarlo en donde están algunos magos ilustres- dijo Ginny.
Hermione no les dijo nada, se levanto de la cama y bajo las escaleras, abajo estaban los gemelos, junto a Harry, Draco y Neville, Tonks y Lupin estaban ahí, Hermione busco a Molly y Arthur pero no los encontró.
-están en el ministerio- dijo Lupin adivinando lo que buscaba Hermione con la mirada, la castaña no dijo nada, se acerco a la chimenea, tomo un puñado de polvos y los arrojo.
abrió la puerta cuando el ministro decía algunas cosas a los señores Weasley.
-Será sepultado con honores, salvo a Potter dos veces y gracias a el el que no debe ser nombrado fue derrotado- decía el ministro.
-No salvo solo a Harry Potter- interrumpió ella –dio su vida para proteger a las personas que mas amaba-
-Hija- dijo Arthur.
-Tienes razón- dijo el ministro –y por ello debe de recibir el funeral que merece-
-Lo van a sepultar aqui en la capilla que hay en el ministerio- dijo Molly con los ojos rojos e hinchados.
-A el le habría gustado ser enterrado cerca de la madriguera- dijo la castaña.
-Pero….- intento decir el ministro.
-El amaba su casa- dijo ella viendo a los padres de Ron sin prestarle la mínima atención al ministro.
Arthur y Molly se miraron el uno al otro y miraron a la castaña.
-Tienes razón hija, a el le gustaría mas estar con nosotros- dijo Molly.
-Pero es que el merece el honor de…..- dijo el ministro.
-El merece estar con las personas que mas lo quieren- dijo Hermione.
-Lo siento ministro, Ron será enterrado cerca de la madriguera- dijo Arthur con una voz que no admitía discusión contraria.
Los Weasley volvieron a casa con la noticia de que enterrarían a Ron cerca de la casa, al día siguiente seria el funeral, la castaña estaba callada, salio a sentarse en el porche de la madriguera, su vista se dirigía a un lugar en particular, un viejo árbol, donde meses atrás se habían confesado lo que sentían, ahora ese tiempo le parecía tan lejano, cerro los ojos y recordó ese día, habían llorado juntos, y ahora ella se había quedado sin el.
Nadie se atrevió a interrumpirla, ni a pedirle que entrara a comer, salvo Harry que se sentó a su lado sin decir ni una sola palabra, no había nada que decir, el sabia lo devastada que se sentía ella, por que el estaba igual, era como si algo se hubiera roto por dentro y no pudiera componerse. así juntos y al mismo tiempo separados cada uno vivió su profunda pena por la muerte de Ron.
Al día siguiente el funeral se llevo a cabo, el ministro de magia tomo la palabra y dio un gran discurso acerca de la heroica muerte de Ron, de lo mucho que había colaborado para la derrota del mago tenebroso mas grande de todos los tiempos.
Harry estaba furioso, lo mismo había hecho cuando murió Dumbledore, los Weasley estaban demasiado afligidos para decir algo, los amigos mas cercanos de Ron tampoco sabían que hacer para terminar con ese discurso tan poco adecuado del ministro, McGonagall, Lupin, Tonks, Hagrid y los demás miembros de la Orden miraban con enojo al ministro que hablaba de Ron como si lo conociera.
Cuando estaba por ponerse de pie e interrumpirle, se dio cuenta que alguien ya estaba junto al ministro, este se detuvo, nunca antes le habían interrumpido de ese modo. Hermione aprovecho ese silencio para comenzar a hablar.
-Para honrar a Ron no hay que hablar de cómo fue que murió- dijo ella suspirando profundamente y haciendo esfuerzos para que su voz fuera clara –No estamos aquí para enterrar a Ronald Bilius Weasley, un héroe de guerra que dio su vida para salvar a Harry Potter, estamos aquí para despedirnos de Ron, el hombre que dio su vida para salvar a las personas que mas quería, no tenemos que hablar de cómo fue que murió, es mejor hablar de cómo fue que vivió, lo conocí desde que entramos a Hogwarts y teníamos once años y desde el primer momento comenzamos a pelear-
Harry, Ginny, los gemelos, Neville, Luna y Draco, y los demás compañeros del colegio que estaban ahí no pudieron evitar una sonrisa.
-No había día que no discutiéramos por algo, tardamos un tiempo en volvernos amigos, pero no por eso dejamos de discutir, desde esa edad Ron me demostró lo noble y generoso que era, su familia no es adinerada y sin duda es lo mas valioso que poseía, y no dudo ni un segundo en compartir a esa familia conmigo, siempre, en los momentos en que mas lo necesite estuvo presente, siempre tenia una sonrisa para compartir con los demás y una broma para aligerar los momentos de tensión.
Hagrid se limpiaba los ojos con su enorme pañuelo, pero no podía evitar sonreír al recordar a Ron, la cara de sorpresa que puso cuando lo conoció, o cuando estuvo horas en su cabaña vomitando babosas.
-No puedo negar que tenia mal carácter y que era fácil hacerlo enojar, pero detrás de la mascara de gruñon que usaba había una persona bastante amable-
Neville cerró los ojos y recordó aquella vez en sexto curso que estaba con Hermione que en esos momentos estaba peleada con Ron y escucharon a dos pequeños de segundo curso, que decían entre ellos que preferían pedirle consejo al pelirrojo antes que a la prefecta regañona.
-Aunque algunos lo llamaban miedoso, el siempre fue valiente, supo sobreponerse a sus miedos mas grandes para ayudar a las personas que quería-
Remus se limpio una lagrima y recordó cuando Sirius le contaba con orgullo como Ron se le había enfrentado dejándole claro que antes de que pudiera tocar a Harry tendría que matarlo a el.
Tonks recordaba el duelo que habían tenido para demostrarles que podía cuidar de Hermione y de el.
Fred y George recordaban cuando Ron había entrado a la gruta de las acromantulas solo para encontrar la forma de salvar a Hermione.
Ginny recordaba lo mucho que se había esforzado para que Voldemort no descubriera sus verdaderos planes cuando lo capturaron los mortifagos.
-Siempre fue distraído en las clases, pero eso no evito que tuviera buenas notas y que fuera nombrado prefecto y premio anual-
Minerva recordó a Ron y a Harry cuando peleaban con varitas de broma en una de sus clases, y cuando intento transformar a su rata en una copa y su varita estaba rota.
-Amaba a los Chudley Cannons como nadie, y tenía la seguridad que un día iban a volver a ser el mejor equipo de la liga Británica-
Bill y Charlie sonrieron al recordar las burlas que le hacían a su hermano cada temporada que los Chudley quedaban hasta el fondo de la tabla, y como se enojaba y vociferaba que los Chudley seguían siendo el mejor equipo del mundo.
-Aunque era enojon y algo rencoroso, nunca guardo resentimientos contra nadie-
Draco recordó las veces que lo había insultado, su mirada enfurecida cada que el se metía con su familia y con Hermione, y al final sonrió cuando recordó la forma en la que le había salvado la vida al darle a tomar las lagrimas de fénix y cuando le dio la mano por primera vez en señal de amistad.
-Amaba a sus padres, a su familia y a sus amigos-
Molly dejo que las lágrimas siguieran corriendo cuando recordó a un Ron de tres años que la seguía por toda la casa pidiéndole que le dejara ayudarle a preparar la tarta que tanto le gustaba.
Arthur sonrió cuando recordó aquella vez que lo había levado a ver a los Chudley la primera vez, y que todo el camino de vuelta a casa se la paso diciendo que de grande iba a ser jugador profesional.
Mia sonrió al recordar el día que los conoció a el y a Hermione, y como por mas que le coqueteo no pudo evitar que al final terminara mirando culpable a Hermione.
-así era Ron, un tipo con detalles increíbles y anécdotas divertidas que siempre lograba arrancarte una sonrisa-
Fleur recordó cuando en su estadía en Hogwarts, bajo el influjo de sus poderes de Veela la había invitado al baile y después se había ido corriendo sin esperar la respuesta.
-A el no hay que recordarlo como un héroe que dio su vida peleando por fama o fortuna, hay que recordarlo como un hombre que vivió con alegría e intensidad y que dio su vida defendiendo los ideales en los que siempre creyó, que dio su vida defendiendo a las dos personas que mas amaba- dijo la castaña para finalizar.
Los aplausos mezclados con el llanto no se hicieron esperar, no habia más que decir, Hermione lo había dicho todo.
Bill se puso de pie ignorando al ministro y a los funcionarios del ministerio que estaban presentes, saco su varita, se acerco a Hermione y la tomo de la mano y se acercaron a Ron.
-¿Te parece bien que sea a la sombra de ese árbol?- le pregunto a ella recordando que ese árbol era especial para ella y para su hermano.
Ella no dijo nada, solo asintió con la cabeza.
Levito el cuerpo de su hermano, poco a poco la familia y los amigos mas cercanos se acercaron a ellos y caminaron hacia el viejo árbol, bastaron solo unos movimientos de la varita del pelirrojo para que la tierra se removiera, Molly, Hermione y los demás se despidieron de Ron, y finalmente el cuerpo del pelirrojo quedo dentro de la fosa, un movimiento mas y apareció una hermosa tumba de piedra negra con el nombre de Ron Weasley grabada en ella.
El funeral termino, poco a poco la gente se fue marchando, hasta que al final solo quedaban pocas personas, Harry estaba callado, aun meditaba las ultimas palabras de Hermione, la castaña lo noto y se acerco a el.
-No te sientas culpable- dijo ella.
-Dio su vida por mi- contesto amargamente Harry.
-No Harry, dio su vida por las dos personas que mas amaba- dijo ella tocándose el vientre.
-Tu….- dijo el comprendiendo de inmediato lo que ese gesto quería decir.
-Si Harry- contesto Hermione antes de irse.
Pasaron los días y la fuerza que la castaña había mostrado en el funeral de Ron se había ido, en su lugar estaba una Hermione callada y distante, que se encerraba largas horas en la habitación de Ron, lloraba mucho y no había querido probar bocado en días.
Los Weasley estaban muy preocupados por ella, sus padres habían muerto y eso había sido un golpe terrible, pero gracias a Ron lo había superado, pero la muerte del pelirrojo significaba un golpe del que quizás nunca se repondría.
Llevaba días sintiéndose culpable, se arrepentía una y mil veces de haberle confesado que estaba esperando un hijo suyo, la castaña cerro los ojos y recordó.
--------------------------------------Flashback--------------------------------------------
-Hace días que te pasa algo y no me los has querido decir, y creo que es hora de que me lo digas- dio el. –¿Tiene algo que ver conmigo?-
Hermione no contesto solo asintió con la cabeza sin siquiera mirar a Ron.
-¿Yo lo he provocado?- pregunto un poco dudoso Ron.
Una vez más ella asintió sin hablar y sin mirarlo.
-Hermione mírame- dijo el levantando la cara de ella para verla a los ojos.
Ella lo miro temerosa de la reacción de el.
-Yo…..estoy embarazada- dijo ella mirando al suelo, imaginaba que la noticia no le caería nada bien al pelirrojo y no era para menos, estaban en guerra, enfrentándose a un enemigo poderoso y el bebe no era lo que sin duda esperaría Ron.
Ella se sintió abrazada por Ron, levanto su cara y se encontró con los ojos de el que lucían radiantes de la felicidad que sentía.
-Vamos a ser papas- dijo el.
-----------------------------Fin del flashback------------------------------------------
Hermione se toco el vientre y se acostó en la cama y comenzó a llorar, se sentía tan culpable, el había dado su vida sin dudarlo ni un instante para protegerla a ella y a su hijo de las maldiciones asesinas. Lloro desconsolada hasta que sintió que una mano acariciaba su cabello.
Temió voltear, por que sabia que eso lo hacia el cuando ella lloraba y tenia miedo de voltear y ver que no era el, pero era imposible, Ron estaba muerto.
-No te sientas culpable-
Esta vez volteo para encontrarse con la figura de Ron, no era un fantasma como los que habitaban en el colegio, tampoco era una de esas siluetas como humo que Harry había descrito cuando vio a sus padres en cuarto año, era Ron, tal y como lo recordaba el día que murió, ella levanto su mano para tratar de tocarlo, pero se quedo a centímetros de el, temerosa de que fuera solo un sueño, de que desapareciera al contacto, el le sonrió y tomo su mano, no sintió el gélido contacto de los fantasmas, sintió lo mismo que sentía cada que el le tocaba su mano, su calidez.
-Tú volviste….- dijo ella.
-No, pero no podía dejar que siguieras sintiéndote así, así que se me permitió volver por poco tiempo- dijo el.
Hermione iba a interrumpir, quería decirle lo mucho que sentía su perdida, lo culpable que se sentía, lo sola y vacía que se había quedado, pero el no la dejo, puso su mano en sus labios para impedir que hablara.
-se como te sientes, se lo mucho que me extrañas, lo sola y arrepentida que estas de haberme dicho que seriamos papas, pero no debes de sentirte así, me hiciste muy feliz, de cualquier forma lo habría terminado haciendo, si no lo hacia Voldemort habría ganado y los cuatro habríamos resultado muertos, era lo único que se podía hacer y eso lo sabes, pero no has dejado hablar a tu cerebro, no quiero que te sientas así, no estas sola, hay mucha gente que te quiere, y algunos que te esperamos en otro lugar, pero ninguno de los tres te queremos ver ahora, además hay alguien que te necesita- dijo el mientras tocaba el vientre de ella – si hay algo que quieras hacer por mi, pues entonces vuelve a ser la Hermione fuerte y decidida, mandona y regañona, comparte con ellos la noticia, los vas a hacer muy felices cuando lo sepan, y cuando me recuerdes no lo hagas con lagrimas ni dolor, recuerda nuestros momentos felices-
Ella le sonrió y se acerco temerosa de que dicho esto desapareciera, pero el seguía ahí, sonriéndole.
-Te dije que me habían permitido regresar por poco tiempo- dijo el mientras la besaba y la amaba por ultima vez.
Cuando Hermione bajo lucia diferente, si bien aun lucia desmejorada por los días sin comer, sonreía, la noticia que les dio los sorprendió muchísimo, Arthur y Molly la abrazaron llorando, mientras que los demás Weasley sonreían al saber que serian tíos muy pronto.
Los meses pasaron muy rápido, Hermione se había quedado a vivir con los Weasley, ocupaba la habitación de Ron, Harry también había aceptado quedarse, entro al colegio de Aurores, Hermione decidió aceptar el ofrecimiento de los gemelos para que no se preocupara en conseguir empleo y cuidara de su embarazo, diariamente visitaba la tumba de Ron platicaba un rato con el, no había vuelto a sentir aquella tristeza de los primeros días, hasta que en uno de los controles médicos a los que fue recibió la noticia de que había problemas con el bebe, algo no estaba bien, los medí magos se habían negado a decirle que era, pero le dijeron que probablemente el embarazo no llegaría a termino, aun le faltaban tres meses mas para dar a luz y la noticia la había destrozado.
Sin embargo cuando ella lloraba en su cama una vez mas Ron apareció para confortarla y decirle que no se preocupara, que su bebe nacería saludable, que no debía preocuparse por ello, esa fue la ultima vez que lo vio, y así fue, tres meses mas tarde a la una de la mañana Hermione había dado a Luz a su bebe.
Harry y Ginny habían sido elegidos sus padrinos, ella sabia que para Ron seria la mejor elección, el nombre del bebe era Ronald Weasley Granger, y desde que nació todos los que lo habían visto decían que era muy parecido a Ron, salvo por los ojos, que eran cafés como los de Hermione.
Los años pasaron y el pequeño Ron cumplió once años, aun vivía junto a su madre y sus abuelos en la madriguera, los fines de semana sus primos llegaban de vista y se divertía mucho, era bastante travieso y enojon, su mejor amigo era el hijo de Harry, ambos tenían once años recién cumplidos y habían hecho buena amistad con la hija de Draco y el hijo de Luna, todos asistirían por primera vez al colegio.
-Ronald Weasley- chillo la voz de Molly –se hace tarde y no llegaremos a tiempo a la estación-
Minutos después el pequeño Ron aparecía corriendo, estaba entusiasmado con todo lo que había escuchado hablar acerca del colegio, sus tíos Fred y George le habían contado muchos de los secretos del castillo y se ganaron miradas ceñudas de su madre y de Hermione.
La castaña había aceptado después de varios ofrecimientos una plaza en Hogwarts para sustituir al profesor Flitwick y dar la clase de encantamientos, pues no había querido separarse de su hijo.
Molly y Arthur se despidieron de Ron quien entro corriendo al tren junto a James, Linnet y Harold, todos los Weasley habían ido a despedirlos, los primos mas pequeños lloriqueaban por que querían ir también al colegio, Molly tomo a Hermione por el brazo y se alejaron un poco de los demás.
-Lo vas a extrañar mucho- dijo ella refiriéndose a la costumbre de Hermione de visitar a diario la tumba de Ron.
-No- dijo la castaña con una sincera sonrisa –el siempre esta conmigo- le dio un beso y subió al tren despidiéndose de los demás.
FIN.
Muchos años después una anciana camina a través de un sendero lleno de arbustos y flores, a lo lejos un enorme árbol se alcanza a distinguir, la mujer nota que una criatura se acerca corriendo a ella, es un gato, uno extremadamente malencarado y patizambo, el felino se deshace en cariños para la anciana, quien se inclina para poder acariciarlo.
-Hace tantos años que no nos veíamos- dijo ella.
El gato se aleja de ella y se dirige al árbol, ella lo sigue con paso lento, cuando ya esta cerca se da cuenta de que en el árbol hay tres personas que la esperan, un hombre y una mujer están abrazados y le sonríen, el otro un joven de 18 años no deja de mirarla y avanza a su encuentro, ella esta paralizada, es tal y como lo recordaba, como si no hubiera pasado ni un día, apenas la tiene cerca la abraza y la besa, y ella se separa de el avergonzada.
-Soy una vieja- dice ella evitando su mirada.
El sonríe y la toma de la mano.
-¿estas segura?- dice el pelirrojo levantando la mano de ella para que la viera.
Ella se sorprende por que no ve la mano de una mujer mayor, se toca su cara, y no hay arrugas, mira un mechón de su cabello y no es plateado, sino castaño.
-Tan hermosa como la última vez que te vi- dijo Ron. –Te estuve esperando-
-Nunca dude que volveríamos a vernos- respondió Hermione quien abrazaba a Ron y juntos se dirigían al encuentro de los Granger que estaban felices de volver a ver a su hija, pero antes de llegar con ellos el se detiene, la besa y le dice -Te extrañe tanto-.
Ahora si……….FIN.
