SRR 2: Phoenix Revenge
Cap. 28: Enmascarando Sentimientos.
Villa Hino.
La chica de cabello rojizo que descansa envuelta en sábanas en su elegante cama de doseles blancos mantiene la mirada en la muñeca de porcelana vestida elegantemente con un ropón rosado a la cual peina con un peine plateado, tarareando una canción. La lámpara alumbra levemente aquella habitación.
-Pronto Isabelle, en un mes más, tanto tú como las demás tendrán un apuesto, encantador y lindo Padre. Si. Mi príncipe azul, mi Nataku y yo, nos casaremos. ¿No te da gusto?...yo sé que si, verás que será un buen padre.-añade Kakyuu.
-No es verdad.-la muñeca gira el rostro y su boca inerte se mueve mientras de esta escapan las palabras, Kakyuu la mira incrédula y la sujeta con ambas manos dejando caer el peine en la cama.
-¿Isabelle?.-pregunta la pelirroja.
-Si madre, yo, tenía que decírtelo porque es algo que todo el mundo sabe menos tú. Nataku Yamada jamás será nuestro Padre porque él aun la ama a "ELLA".-acusa la muñeca.
-¡Calla!.-la sacude furiosa Kakyuu Hino.
-No callaré, debes entenderlo Madre, si quieres ser feliz debes alejarte de ese hombre porque él sigue siendo prisionero de ese amor pasado y solo te lastimará. Entiéndelo Madre, ese hombre no te ama.-implacable la muñeca de porcelana extiende su dedo acusatorio hacia Kakyuu. Un destello de ira atraviesa las pupilas rojizas de la chica y llena de ira toma a la muñeca con ambas manos y de un movimiento brusco le arranca la cabeza.
-¡TE DIJE QUE TE CALLARAS!.-espeta furiosa Kakyuu.
-¡El no te ama! ¡El no te ama!.-ahora todas las muñecas de porcelana que había en su habitación cantaban la misma tonada que la decapitada Isabelle, Kakyuu llena de ira se tapa los oídos.
-¡¡CALLEN MALDITOS ENGENDROS DEL DEMONIO!!! ¡¡CALLEN!!.-ruge desesperada. La puerta de su habitación se abre, Kaolinet Hino mira a su hija gritando y se alarma, llega a la cama y se sienta sujetándola de los hombros.
-¡Kakyuu! ¡Hija! ¡Qué te pasa!.-la joven pelirroja abre los ojos.
-¡HAZ QUE CALLEN MADRE! ¡HAZ QUE CALLEN!-suplica la joven abrazando a Kaolinet, ella mira en torno.
-¿Quién quieres que calle?.-asustada.
-¡¡LAS MUÑECAS!! ¿No las escuchas? ¡¡Me están taladrando los nervios!!.-desesperada la joven, la señora Hino se alarma ante este comentario de su hija. ¿Sería posible que hayan regresado las alucinaciones?.
-Kakyuu, pequeña, cálmate. Mírame, tus muñecas no tienen vida, no hablan, no están diciendo nada.-apremia Kaolinet, la chica mira a su madre y luego respirando hondo gira la cabeza atrás, las muñecas siguen inertes y en silencio, suspira hondo al darse cuenta de ello mientras Kaolinet limpia el sudor de la frente de su hija con un pañuelo.-Kakyuu, ¿Qué sucede?...primero golpeas a una sirvienta de Chikane y ahora esto.
-Yo…no entiendo bien qué me pasa Madre. Debe ser la presión por la boda o que…que…-se detiene ella.
-¿Qué?.-anima Kaolinet la confidencia de su hija.
-Madre…¿Cómo luchas contra un maldito recuerdo?.-lanza Kakyuu la pregunta que la atormenta. Kaolinet suspira hondo entendiendo la situación de su hija y limpia la rebelde lágrima que escapa de sus ojos.
-No puedes luchar contra eso cariño. Yo lo he intentado toda mi vida sin poder vencer ese fantasma.-confiesa la mujer mayor con evidente ira en su voz al confesarle a su hija su sentir sobre el hecho de que Keitaro no haya olvidado jamás a Akane Hino.
-Antes de enamorarme de Nataku, yo no odiaba a Rei. Simplemente me era muy lejana. Sabía por ti que era mi hermana y que era la heredera de papá, la primogénita Hino, que era algo salvaje, y que no nos apreciaba mucho, pero me era indiferente. Ahora sin embargo, a pesar de que ha muerto, la odio con todas mis fuerzas por robarme cada pensamiento, cada silencio y cada sueño de mi Nataku…¡La aborrezco! Desearía poder entrar en la mente de él y borrar por mi misma cada maldito recuerdo de esa mujer.-lanza furiosa ella el cuerpo sin cabeza de su muñeca al suelo.
-Kakyuu hija, si alguien te comprende soy yo, en verdad, pero debes hacer lo posible por controlarte. Lo que pasó en casa de Chikane fue muy grave, parece que la chica va a demandarte, ¿Te imaginas lo que pasaría? ¿Cómo reaccionaría tu Padre?.-cuestiona Kaolinet.
-¿Va a denunciar?.-a su pesar angustiada la chica pelirroja.
-Eso me dijo Chikane. Al parecer la asistente de ella intenta llegar a un arreglo pero lo ven difícil. Además, Chikane me ha exigido que le hable sobre tu tratamiento psicológico y tus problemas pasados.- Kakyuu se pone lívida.
-¿Quién se lo dijo?.-angustiada.
-El mismo Nataku. Creo querida que debemos comunicarnos con el doctor Sargue por si fuese necesario retomar tu tratamiento.-insinúa Kaolinet.
-¡Yo no estoy loca Madre! ¡No lo estoy!.-furiosa Kakyuu.
-No quise decir eso pequeña, jamás, cálmate, solo digo que sería adecuado por si Chikane insiste y quizá tratar de convencer a Sargue de que nos ayudar a minimizar la situación lo necesario para que ella no se oponga a tu boda con Nataku.-advierte la mujer mayor.
-¿Crees que lo haría?.-angustiada Kakyuu.
-Chikane es muy estricta en esas cuestiones. Su máxima ambición de momento es ver a su hermano lejos del influjo del recuerdo de Rei Hino y sobretodo, casado y con posibilidades de darle un heredero a la familia. Si llega a averiguar la verdad sobre tu problema, seguramente se negaría a que te casaras con él y sabes que con ella tenemos a nuestra principal aliada así que no podemos perderla.- Kakyuu se abraza de su Madre.
-Solo quiero que el tiempo pase rápidamente, que sea Noviembre y casarme con Nataku para que sea totalmente mío. Yo sé que estando a su lado y siendo feliz con él me recuperaré de esto y jamás volveré a enfermar.-con tono lastimero ella.-pero por favor no llames al doctor Sargue, te prometo que estaré bien.-Kaolinet suspira, sabe que no tendrá fuerza de oponerse a los deseos de su hija como ocurría siempre, por esa misma debilidad había aceptado que no tomara el tratamiento propuesto por el médico y le habían ocultado todo a Keitaro evitando la necesaria hospitalización a la que Kakyuu se resistía por todos los medios.
-Como desees hija.-son las palabras finales de la señora Hino que termina besando la cabeza de su hija.-Ahora solo duerme y no te preocupes por nada, yo me haré cargo.-termina la señora Hino haciendo que su hija se recueste en la cama mientras la arropa.
-¿Te quedarás hasta que me duerma?.-pide Kakyuu.
-Lo haré pequeña…duerme.-asiente la mujer pelirroja acariciando la cabeza de su hija y pensando con dolor en las posibles consecuencias de este estado mental alterado de ella, si alguien sabía la "Verdad" sobre la enfermedad de Kakyuu, esa era su propia madre, y por primer vez desde que aquella pesadilla comenzó Kaolinet se preguntaba su habría hecho bien en ceder siempre a los caprichos de su hija, incluso en temas tan delicados como su salud.
Puente "Raibow Bridge" Mañana siguiente.
El Porsche negro atraviesa aquella mañana el puente blanco que conduce hacia la isla de Odaiba, dentro Darien con su uniforme de la fuerza aérea japonesa mantenía su mirada pensativa en el camino delante de él. A esas horas de la mañana casi ningún auto transitaba por el puente y Darien seguía pensando en aquellas extrañas máscaras que habían recibido por la noche y la invitación de la accionista misteriosa cuando escuchó el sonido insistente de un motor tras él, mirando por el retrovisor contempla a un automóvil azul que se acerca a él. Cuando el automóvil desconocido está cerca de él se asombra al ver el modelo.
-¿Un Ferrari 612 Scaglietti en Japón?...esto es extraño.-murmura el chico de cabello negro, mucho más cuando ya tiene pegado a su defensa al auto azul y puede ver pintado en su capo a un caballero azul con las letras "TRISTÁN", entonces Darien frunce el ceño y haciéndose hacia el carril de la derecha intenta dejar paso al auto azul. Para su sorpresa el Ferrari no se aleja sino que sigue pegado a su auto.-Esto no es bueno.-comenta Darien y entonces mueve la palanca de velocidades acelerando e intentando perder al auto azul, pero para su sorpresa este acelera y se pone a la par del suyo, molesto Darien mira por la ventanilla solo para toparse con los vidrios polarizados que no dejan que mire el interior.
El Ferrari azul se acerca mucho a él y lo acorrala hacia el lado del puente, Darien intenta escapar pero el misterioso conductor no se lo permite y hace que el "Rose Chevalier" se acerque mucho al borde metálico sacando chispas de este, dentro un muy nervioso Darien intenta estabilizar el auto, y cuando a medias lo consigue separándose del borde, el Ferrari azul se detiene con brusquedad delante de él obligándolo a frenar de golpe, solo el cinturón de seguridad impide que Darien tenga un accidente mayor, el humo y olor a neumático quemado escapa de las llantas del Porsche negro.
Cuando logra reponerse del susto, Darien baja furioso de su auto y cerrando la puerta de golpe se encamina hacia el desconocido auto azul.
-¡Qué demonios le pasa! ¡Qué quiere hacer! ¡Matarme! ¡Salga de allí y enfrénteme!.- grita el joven piloto al conductor del 612 pero este se limita solo a rechinas las llantas y con un giro en "U" perderse por el puente en dirección a Tokio. Darien molesto y furioso regresa a su auto cuando el sonido de su celular se escucha.-¿Si?.-cortante él.
-¿Chiba? Qué bueno que conservas el mismo número, ayer estuve intentando localizarte pero tenías apagado el móvil.- se oye la voz femenina tras el teléfono, Darien la reconoce enseguida.
-¿Haruka? ¿Haruka Tenou?...¡Porqué me llamas! Quedamos de acuerdo la última vez que nadie debía saber que nos tratamos.-molesto el piloto.
-Lo entiendo Chiba, pero ahora es una cuestión muy importante al menos si quieres conservar a tu mujer a tu lado.-ironiza la voz de la chica, Darien a su pesar se intriga.
-¿Quieres dejar de hablar en ese tono y ser clara?.-ofendido.
-Te lo diré entonces. Owen Thalassa regresó a Japón.-lanza la información ella, Darien se queda con el teléfono pegado a su oreja y los ojos muy abiertos, aquellas palabras son para él como si una losa pesada cayera sobre su cabeza, aturdido y confuso no logra articular una sola palabra.-¿Chiba? ¿Sigues allí?
-¿Cómo sabes eso?.-cuestiona aun incrédulo Darien.-ningún medio de comunicación ha anunciado nada.
-Lo sé porque estuve con él, porque sé perfectamente qué hace ya que sigo sus pasos desde hace tiempo y evidentemente los medios no dirán nada ya que viaja con su conquista de invierno, la millonaria de F1 Reiko Hasegawa.- informa Haruka.
-¿Y a qué diablos volvió ese tipo?.-ruge Darien.
-Eso querido, me toca averiguarlo a mí, veremos si los rescoldos de su pasada pasión por tu mujer han cedido en estos años y ahora le es indiferente por estar entretenido con su nueva novia, pero en caso de no ser así y que él insista en revivir la hoguera, entonces debemos volver a trabajar juntos. Te informo para que vigiles atentamente los pasos de tu esposa y si está en tus manos evites un encuentro que sería desastroso para todos…¿Entiendes?.-sigue la voz tras el auricular. Darien sigue respirando agitado por la ira.
-No necesitas decírmelo, de ahora en adelante evitaré por todos los medio que ese hombre interfiera en mi vida o en la de mi familia.-decidido Darien.
-Eso esperaba de ti Chiba, el resto déjamelo a mí, porque Owen es de mi propiedad y ninguna mujer casada o millonaria me lo quitará.
-Haz lo que desees con él Tenou, solo aléjalo de nosotros.-molesto el piloto.
-Me seguiré comunicando contigo para informarte cualquier novedad. Nos vemos y espero cumplas tu parte del trato.-cuelga ella el teléfono, Darien lleno de furia patea la puerta de su auto.
-¡Maldita sea!.-ruge furioso.
Residencia Tsukino.
Serena baja aquella mañana vestida con correcto traje sastre blanco y preparada para ir a la oficina. Ese es el día en que la misteriosa mujer que había salvado su empresa llegaba a Japón y quería tener todo a punto para cuando Reiko Hasegawa se presentara en "Galactic Enterprises"; secretamente tenía muchas ganas de verla de frente. Serenity aún dormía en su cunita cuando ella salió de la habitación y se dirigió a la cocina.
-Luna, iré temprano a la empresa porque tenemos demasiado trabajo atrasado, ¿te importaría cuidar de Serenity mientras…-pero la pregunta muere en su garganta al ver a la buena señora inclinada en la mesa de la cocina llorando con la invitación negra con plateado que esa mujer había enviado por la noche. Intrigada Serena se acerca a ella y pone su mano sobre su cabeza.-¿Luna? ¿Qué pasa? ¿Estás bien?.
-¡Señora Serena! Si yo solo…estaba…no es nada…-se limpia ella las lágrimas con el mandil blanco e intenta levantarse pero Serena la detiene del brazo.
-Luna, puedes decírmelo, no estás bien, ¿Porqué no confías en mí?.-apremia la rubia y toma la invitación que está sobre la mesa.-¿Es por la fiesta? ¿Tienes miedo de que esa mujer nos dañe?. Luna mira a Serena y entiende que no puede seguir fingiendo más, suspirando hondo se sienta en la silla y la joven hace otro tanto.
-Supongo que me descubrió.-con sonrisa amarga la señora.-entonces no tiene caso seguirlo negando. Desde la primera vez que escuché el apellido de la accionista misteriosa que salvó su empresa, comencé a sentir esto, pero había intentado ocultarlo lo más posible.-confiesa Luna.
-¿La conoces?.-inquieta Serena.
-No a ella, pero si a su Padre. Artemis Hasegawa.-lanza ella el nombre, Serena sigue mirándola intrigada.
-¿Porqué tú conocerías al Padre de esa mujer?.-inquiere ella.
-Porque Artemis Hasegawa entrenó a su madre y a sus tías y las enseñó a conducir autos.-lanza Luna aquella respuesta que sume a Serena en un nuevo mar de dudas.
-¿Entonces Artemis Hasegawa nos conoce?.
-En cierta forma sí. El fue mucho más que maestro de drift de la señora Serenity y sus tías, fue su amigo y protector. Yo lo conocí entonces y aunque después por varios motivos dejó de frecuentarlas jamás se desentendió de lo que pasaba en Japón. Supo de sus nacimientos, de los accidentes de la señora Akane y la señora Hiroko, del entrenamiento de Rei, de la Liga, todo…
-¿Y cómo lo supo?.-sigue Serena.
-Porque yo se lo informaba.-los ojos de la chica rubia se abren mucho por la noticia.
-Luna…tu y ese hombre, Artemis…¿Qué tipo de relación tienen?.-sigue el interrogatorio Serena mirando con sus ojos azules muy fijamente a Luna.
-Yo…Amaba a Artemis Hasegawa.-confiesa la señora con casi un hilo de voz, Serena se da cuenta de que no miente .- cuando él contactó a la señora Serenity y a sus tías, ellas eran solo unas jovencitas de preparatoria que corrían autos por gusto. Yo fui contratada por tu abuelo para ser institutriz de tu madre, acaba de terminar mi carrera de docencia y no había tenido suerte en los trabajos, entonces me llamaba un hombre como Tanahara Tsukino para cuidar de su hija. Mi situación económica era mala así que su llamado y el que me haya seleccionado fue afortunado, mucho más cuando conocí a sus abuelos y me hice amiga de su Madre, los Tsukino fueron mi verdadera familia. Cuando conocí a Artemis nos enamoramos. Fue una época muy hermosa, y yo me sentía realmente en las nubes con él…sin embargo me di cuenta de la verdad sobre el hombre que amaba y decidí terminar con él.
-¿Qué verdad?.-insiste Serena.
-Que tenía una esposa en coma esperándole en Hamburgo.-con naturalidad Luna.-claro que al momento decidí terminar con él, por delicadeza y conciencia no podía seguir alentando ese amor basado en mentiras. Unos años después, luego de la muerte de la señora Akane y la señora Hiroko, él regresó solo a decirme que su esposa había muerto y que ahora si podríamos ser felices. Claro que yo jamás accedí a sus pretensiones, mis principios y conciencia no me lo permitían, pero creo que no he dejado de amarlo.
-¿Las flores? ¿Tu admirador secreto es el Padre de Reiko Hasegawa?-asombrada Serena entendiendo todo.
-Así es, pero hasta hace unos meses, yo tampoco sabía que tenía una hija.-con evidente dolor ella.-parece que jamás podré confiar en Artemis otra vez. A estas alturas de nuestra vida aún sigue teniendo secretos para mí. Desde la primera vez que escuché el nombre de esa accionista misteriosa lo supe, pero fingí que no me afectaba, es solo que ya no puedo seguir fingiendo más.-abatida Luna, Serena la abraza y ella llora en el hombro de la joven.
-Sabía que debía haber una dolorosa historia de amor en tu vida Luna, siempre lo supe, pero jamás pensé que fuera tan triste. En verdad me gustaría poder verte feliz con Artemis Hasegawa alguna vez.-sincera la rubia.
-Eso no tiene arreglo…y creo que me he hecho ya a la idea, solo que no puedo evitar que me duela.
-Una cosa más Luna. Ahora que sé que Artemis Hasegawa nos conoce, me intriga mucho más el que su hija se muestre tan interesada en ayudarnos y en entrar en nuestras vidas, no sé porqué desde que escuché por vez primera su nombre he tenido esta extraña sensación, una mezcla entre el deseo de conocerla y la desconfianza que me produce. Pero todo eso quedará descubierto esta misma noche.
-¿Piensan asistir a esa fiesta?.-cuestiona Luna intrigada.
-Al principio pensé en negarme, una fiesta a un día del segundo aniversario de mi hermana es impropio, pero pensando bien las cosas necesito asistir para saber de una vez por todas si mis aprensiones son verdaderas o no.-con firme decisión Serena.-así que asistiremos y la conoceré en persona. Por eso debo ir a la oficina y trabajar con TK todo el día, lamento dejarte a la niña pero sabes que es importante entregar los informes por departamento.
-No se preocupe que cuidar a Tsukiko no es problema, la adoro, además vamos a ir con Kondo sama a comer aprovechando que el joven Darien comerá en su junta en Odaiba.
-Entonces me retiro que debo estar en la empresa antes de las ocho. Regresaré a las siete a cambiarme para la fiesta, si desean pueden quedarse a dormir en Hikawa que ni Darien ni yo sabemos a qué hora regresaremos.-termina Serena y tomando una manzana del frutero sale por la puerta de atrás, afuera la espera el automóvil negro con el chofer de la empresa, pero su celular comienza a sonar con insistencia. Serena busca el móvil en su bolso y cuando lo extrae mira que tiene un extraño mensaje de texto.
Ojos del color del cielo
con mirada de amor y anhelo
con una mirada que puede derretir un corazón de hielo
no me mires flor de invierno porque si me enamoro
gritaré eternamente te quiero.
SIR TISTAN
Aquellas palabras escritas con la letra digital del móvil entraron directo al alma de Serena, eran de un número desconocido para ella pero la hicieron temblar de emoción, pensó que sería un número desconocido o una equivocación, pero ¿No era mucha coincidencia que aquello hablara de "OJOS COLOR DE CIELO"?.
-Señora, ¿Se siente bien?.-pregunta el chofer sacándola de su abstracción.
-Estoy bien Shinohara, vamos a la empresa.-pide ella entrando en el auto, pero aún dentro relee el mensaje de texto de su celular y mira el desconocido número, moviendo unas teclas lo marca, el teléfono suena pero nadie contesta hasta que la voz de una grabadora le anuncia que su mensaje sería transmitido al buzón de voz.-Señor, creo que ha habido un error y me ha enviado un mensaje equivocado, le suplico revisar el número a quien lo envió, GRACIAS.-acaba Serena el mensaje mientras el automóvil se pone en movimiento saliendo de la mansión cuando luego de unos minutos otro mensaje de texto llega al teléfono de Serena:
Bella princesa de ojos de cielo.
¿Acaso este mortal equivocarse pudiera
Al describir la perfección de vuestra singular belleza?
No me acuséis de equivocación, sino acusadme mejor
de estar prendado de vuestros ojos.
SIR TRISTAN
Serena siente otra vez que aquellas palabras la sacuden con una nueva emoción y la hacen sentir un hueco en la boca del estómago que hace mucho no sentía.
-Sir Tristán…¿Quién eres?.-silabea ella el nombre como evidente emoción…
Mansión Yamada.
En el comedor de la mansión se lleva a cabo la horrible discusión. Los sirvientes salen rápidamente de esta llevándose el carro plateado en donde había servido el desayuno para su señora y el hermano de esta, ya que ahora las cosas se habían puesto tan tensas que los gritos de ambos hermanos resonaban por toda la casa.
-¡He dicho que no lo haré! ¡Jamás iré a una fiesta la víspera del aniversario de mi esposa!.-resuena airada la voz de Nataku.
-¡Déjate de sentimentalismo estúpidos Nataku! La señorita Hasegawa no tenía la menor idea de lo que nosotros conmemoramos y no ha hecho esta fiesta con el ánimo de ofender a nadie sino de conocernos mejor.-opina Chikane.
-Pues he dicho que no iré y no iré así argumentes lo que gustes.-firme Nataku tomando su saco del respaldo de la silla en que lo ha dejado y se encamina a la salida del comedor
-¡Si no asistes a esa fiesta será una grosería para la señorita Hasegawa que puede traer consecuencias desastrosas para nosotros!.-Nataku se detiene pero no gira la vista.-no es que me guste recordártelo pero la señorita Hasegawa es dueña de más de la mitad de nuestras empresas y contrariarla en el momento que regresa a Tokio sería poco prudente.
-¿Es solo el dinero Chikane? ¿Solo eso te importa? ¡Qué hay de mis sentimientos! ¡De mi dolor!.-le espeta Nataku.-¿No te importa?
-Justo porque me importa es que quiero que vayas. Entiendo tu sufrimiento y que estás muy sensible por la cercanía de su aniversario, pero sé que el ir a esa fiesta será para ti un acto de valor que te ayudará a superar tu pena. No puedes seguir aislado toda tu vida hermano y ya es momento de que lo superes-asiente Chikane y llegando junto a su hermano lo sujeta del hombro. -Nataku, si de algo no debes de dudar es de lo mucho que te amo y de que todo lo que hago es por tu bien.-con extraño tono de sinceridad la mujer de ojos rojizos. Un silencio del muchacho.
-Iré a esa absurda fiesta de máscaras con una condición.-informa Nataku y gira para ver a su hermana de frente.-si tu asistes a la ceremonia que Hino sama organizó en memoria de Rei mañana en la Iglesia de la Virgen en Shibuya.-solicita el joven mirando a su hermana a los ojos, Yamada no puede evitar que una chispa de ira cruce por ellos.-sé que tu jamás te llevaste bien con Rei.
-No es eso…es solo que no pensaba que fuera la mejor mujer para ti.-se excusa malamente Chikane.
-Y si fueras a esa ceremonia me demostrarías que de verdad te importa lo que yo siento y que me amas. Tan difícil será para mi ceder al capricho de la niña millonaria esa, como lo será para ti asistir a la ceremonia de Rei. ¿Qué dices?.-cuestiona el joven de cabello plateado. Chikane suspira hondo y acaricia la firme barbilla del apuesto chico.
-Asistiré.-dice al fin, Nataku esboza una sonrisa y se abraza de su hermana.
-Gracias Chikane. Yo también asistiré. Nos vemos en la noche en el castillo Nijó.-asiente el joven y dando un beso en la mejilla a su hermana se aleja de la mansión. Chikane entonces se deja caer en la silla del comedor con las manos en su frente, hasta que su teléfono celular suena con insistencia.
-¿Si?.-cuestiona la mujer de ojos rojizos.
-¿Señora Yamada? Soy Reiko Hasegawa, espero no se moleste pero le pedí a la señorita Aya que me diera su número de móvil, a partir de ahora deberemos comunicarnos una con la otra con frecuencia y es mejor deshacerse de los intermediarios.-se escucha la misteriosa voz femenina que lugar poner en guardia a Chikane Yamada.
-Para nada me molesta señorita Hasegawa, al contrario, es todo un gusto escucharle.-fingidamente Yamada presionando su puño sobre la mesa.-¿Me llama desde el avión?.
-No. Estoy ya en el aeropuerto Narita, mi vuelo llegó a las ocho y media. Me dirijo hacia la casa que tan amablemente Usted y su asistente me ayudaron a adquirir. Solo llamaba para saludarla y disculparme con Usted por no poder estar en la cita que acordamos a las doce. ¿Sabe? Vengo fatigada del viaje y necesito acoplarme a los horarios diferentes así que iré directo a casa a descansar, pero nos veremos por la noche, espero haya recibido la máscara que le envié.- Chikane tiene un gesto irónico al responder.
-La recibí, muchas gracias, ha sido un acierto de su parte el enviarme una máscara negra, es mi color favorito.-por parecer cortés Yamada posando sus ojos en la imponente máscara negra que hay sobre la pequeña mesa lateral al lado de la ventana.
-Lo supuse.-a Chikane no le gusta el tono en que la mujer tras el teléfono dice todo aquello.-así que espero compensar este pequeño incidente atendiéndola a Usted y a su hermano como se merecen en mi fiesta de máscaras.-de nuevo el tono irónico que eriza los vellos en el cuello de Yamada.-
-Celebraré sobremanera poder conocerla y expresarle en persona mi gratitud y amistad señorita Hasegawa, y espero la reunión la podamos tener el día de mañana, tengo un obsequio para Usted.-informa Yamada entre dientes.
-No debió molestarse, pero sin duda la reunión entre nosotras en privado es indispensable para definir el rumbo de las cosas, ¿Le parece mañana a las nueve en su oficina?.
-La esperaremos allí. Hasta esta noche.
-Hasta esta noche.-acaba la voz de la mujer extranjera colgando el teléfono, Chikane Yamada experimenta la misma extraña sensación de que todo lo que tiene que ver de lejos o cerca con Reiko Hasegawa, es muy malo para ella, pero se contiene y poniéndose de pié se levanta del comedor y se aleja hacia su habitación.
Sepphir Schwarzmond aguarda a bordo del Pagani Zonda gris oscuro a las afueras de la Mansión Yamada, ha venido siguiendo a discreción el GTR rojo desde que este salió del apartamento en Shinjuku, con sus manos sobre el volante y sus ojos azul oscuro clavados en la reja que daba acceso a la mansión recordaba como aquella mañana había entrado furtivamente al cuarto de Rei. No eran más de las seis de la mañana y las sombras de la noche recién cedían a la claridad del día cuando el médico dando pasos quedos entró en aquella habitación elegante y espaciosa impregnada del olor de ella. Detuvo su caminar cerca de la cama de doseles rojos y miró el hermoso espectáculo de la mujer de cabello negro durmiendo entre las sábanas de seda, su rostro sereno y bello, su respiración acompasada moviendo arriba y abajo la suave tela del camisón en su pecho encendieron en el alma y cuerpo del joven sensaciones extrañas y confusas.
Sepphir aún recuerda como se detuvo en la contemplación callada de la mujer que amaba, recreándose en la perfección de sus facciones y sobre todo en los hermosos labios rojos desenado tener la autoridad de despertarla con un beso, estrecharla en sus brazos y dormir a su lado abrazándola. Pero sabía que a pesar de que ella lo había aceptado, de que era "Su novia" su trato no había variado gran cosa y ella seguía poniendo una discreta barrera a sus demostraciones de cariño cada vez que él se acercaba o intentaba un avance. Lentamente lleva su mano a la tersa mejilla de Rei y la caricia. La bella durmiente se revuelve un poco en la cama pero no abre los ojos.
-Eres tan hermosa.-murmura subyugado Zafiro al mirarla y se hinca al lado de la cama.-te amo tanto Rei.-confiesa el enamorado joven.
-Y yo te amo…-balbucea en sueño ella haciendo que el corazón del médico salte de felicidad.-te amo mucho…Nataku…-el solo nombre de aquel hombre hace que la alegría de Zafiro desaparezca, ¿Nataku ha dicho? ¿Ha dicho que lo ama?. Una ira sorda y terrible avivada por unos feroces celos hace presa del alma del médico quien se levanta de golpe y sale de la habitación bruscamente, cerrando sin embargo la puerta con lentitud, luego se coloca de espaldas a esta y conteniendo su ira sale del castillo Nijó decidido a hacer lo que su mente le dicta. Dentro del "King Arthur" El teléfono de Zafiro suena con fuerza sacándolo de sus pensamientos y recuerdos.
-Diga.-
-Hasta que respondes Zafirito, dime, ¿Tuviste problemas para encontrar a Axel Tenou?.-es la voz alegre de Carlos la que responde.
-¿Tenou?... a si Tenou…-casi había olvidado aquel nombre.-no hay problema, espero afuera de su casa.-miente Zafiro.
-Perfecto, todas las chicas salieron ya en busca de sus presas y yo hago otro tanto, espero no me traicionen los nervios al correr contra mi cuñado. Buena idea de Petzi el poner vidrios polarizados a todos los autos, ¿Cierto?. Bueno amigo, solo no subestimes al señor halcón y déjale claro que hay nuevos dueños de Kanto.
-Eso sin duda, hay que marcar nuestro territorio para que ningún intruso se meta con lo que es nuestro.- con ira Zafiro.
-¡Ese es el espíritu su majestad! Nos vemos más tarde entonces en el castillo si es que salgo vivo fe esta, cambio.-acaba Meipu la charla, Sepphir guarda el celular justo en el momento en que la reja de la mansión Yamada de abre y el GTR rojo y se encamina hacia la calle.
-Llegó el momento idiota, te arrepentirás de haber lastimado a mi Ginny.-con furia Zafiro encamina su auto hasta colocar el Pagani Zonda tras el "Tiger" y darle un empujón por detrás con potencia, Nataku dentro del GTR trata de estabilizarse y logra con dificultad.
-¡Qué diablos le pasa!.-ruge Nataku mirando por el retrovisor el auto europeo gris oscuro y leyendo en su capo el extraño nombre.-¿King Arthur?.-se cuestiona justo cuando un nuevo empujón le es dado.-¡Así que no estás jugando amigo! ¡Bien entonces prepárate!.-con los ojos dorados destellantes de rabia Nataku acelera y se aleja, sin embargo el auto gris le sigue el ritmo hasta colocarse a la par suya. El joven Yamada mira su lado el auto de vidrios polarizados que oculta al misterioso conductor.-si crees que te dejaré vencerme estás equivocado.-molesto Nataku presiona sus manos en el volante e intempestivamente vira a la izquierda con un rechinido de llantas y un perfecto drift que es copiado de inmediato por el del auto gris, una sonrisa de Nataku.-juguemos entonces, quiero ver hasta dónde eres capaz de seguirme.-sonríe y enfila su auto directo a una de las más concurridas avenidas de la capital Nipona repleta de autos tomando una desviación el GTR rojo entra en el tráfico sin disminuir su velocidad esquivando a los autos más lentos que circulaban por allí y mirando por el retrovisor que por otro carril el Pagani Zonda hacía exactamente lo mismo. Delante de ellos quedaba el túnel y Nataku sabía que dentro sería una batalla a muerte. Algunos conductores que transitaban por la autopista sonaban sus claxon ante la violenta carrera que el auto rojo y el gris estaban teniendo a plena luz del día en aquella calle, pero ignorando los claxon y las maldiciones Nataku aceleró y entró en el túnel junto con el Pagani Zonda gris mientras las chispas saltaban de la fricción de ambos autos. Un momento dentro se escuchó el sonido de llantas rechinando, claxon escandalosos y un horrible estruendo, poco después al final del túnel el "King Arthur" sale a toda velocidad totalmente solo. Dentro del auto Zafiro tiene una gran sonrisa en su rostro.
-¡Eso te enseñará a no entrometerte en nuestras vidas imbécil!.-dice sonriente y perfila el auto de regreso.
Garaje de la Liga de Aces, tres horas después.
El "Adonis" de Ciel Aino entró por la puerta abierta del ex garaje de la "Stars League" la puerta eléctrica se abrió a la orden del pequeño control que el joven Aino llevaba en su mano y el automóvil blanco se estacionó en su cubículo. En la mesa del centro de aquel garaje estaban sentados en acalorada discusión Fye, Ami, Makoto, Alexis Tomoe, Michiru y Axel. Ciel Aino se encaminó hacia la mesa y se sentó en una de las sillas.
-Fue sencillamente como se los dije, me abordó cuando salí de la bodega del "Green Delice" iba hacia el puerto a firmas un embarque de fruta y entonces el ZR1 amarillo apareció por una calle lateral y me comenzó a intimidar, corrimos un buen tramo hasta el muelle y casi me estrello contra un carguero, después solo desapareció.-informa Mako.
-Mako chan, ¿Acaso ese auto misterioso tenía vidrios polarizados? ¿O el nombre de un caballero de los mitos artúricos?.-cuestiona interesada la doctora de cabello azul.
-Si, decía algo así como GAWAIN, no había relacionado con los mitos artúricos, de hecho aún no sé lo que signifique-responde Makoto.
-Lo mismo a Ami y a mí, salimos del hospital y un McLaren negro con la leyenda "BOORS" y vidrios polarizados nos buscó batalla hasta Shibuya en donde desapareció.-añade Fye.
-Justo ahora que nos decidimos a traer al "Geminis" en lugar del "Tsubasa" nos ocurrió los mismo a Michiru y a mí, un Audi rojo con la leyenda "GALAHAD".-opina Axel mirando a su esposa.
-Lamento venir a sumar uno más a la lista de corredores misteriosos chicos, pero un payaso en un M3 con la leyenda MERLIN en el capo rodeó en círculos al "Adonis" cuando me tocó un alto en la K2 y Wagan.-habla al fin Ciel Aino.
-¿Te rodeo dices? ¿En círculo?.-cuestiona Ami.-eso suena mucho a lo que hacía…
-Meiou.-dice a la vez Fye y Axel Tenou.
-Tomoe sama…¿No has tenido tu encuentro desagradable con algún auto extraño?.-cuestiona Michiru al joven Tomoe.
-Lo he tenido, y justo con el "Caballero Negro" si mi memoria sobre las leyendas de Camelot no me falla. Un Ferrari Enzo negro con el nombre MORDRED en su capo y laterales me aguardaba a las afueras del taller salí con Ana al centro de compras y tal como dijeron nos atacó. Me decidí a no caer en su juego y solo apagué el motor y me detuve pero en cuanto intenté encararlo se fue.-añade el joven Tomoe.
-¿Y Nataku? No se supone que debía estar ya aquí para la junta.-cuestiona Makoto.-me muero de curiosidad por saber si él tuvo otro encuentro semejante.
-¿TK no viene?.-pregunta Michiru.
-Tiene mucho trabajo con Serena en la empresa y le pidió a Nataku que precediera la reunión de esta tarde para determinar la participación en la carrera en homenaje a Rei.-explica Mako.
-Ya estoy aquí lamento la demora.-se escucha la voz de Nataku entrando por la puerta del lugar mas no por el área de compartimentos para autos, el chico de cabello plata lleva en su frente un parche.
-Nataku, esperábamos vete llegar en el "Tiger" ¿Qué pasa?.-asustado Axel cuestiona a su amigo.-¿Tuviste un accidente?.
-Algo así Ciel. Tuve una extraña carrera contra un Pagani Zonda por la autopista C1 y terminé con el "Tiger" estrellado dentro de un camión de basura. Afortunadamente me salvó la bolsa de aire y solo me golpee la frente pero tuve que volver aquí en taxi.-termina Nataku. Todos lo miran seriamente.-¿Porqué me miran así? Y más importante, ¿Porqué no parecen asombrados?.
-Adivinaré, a ti te debió perseguir alguien como Sir Dagonet o Sir Percival, ¿Cierto?.-inquiere Ami nombrando a algunos de los caballeros de la mesa redonda que quedaban.
-Creo que tuve el honor de que me persiguiera el líder, el auto se llamaba "KING ARTHUR".-comenta Nataku.-¿He de entender con eso que Ustedes tuvieron encuentros similares?.-pregunta el joven.
-Exactamente con el mismo perfil Amigo, autos europeos, vidrios polarizados, corredores excelentes queriendo buscar pleito y todos con nombres de caballero artúricos, Gawain, Galahad, Boors, Mordred, King Arthur y un payaso con el nombre MERLIN.-recalca molesto Ciel. Nataku llega a su silla y en silencio escucha aquellas palabras pensativo.
-Y todo esto…¿Qué creen que significa?.-pregunta al fin Nataku a sus compañeros.
-Yo tengo una teoría.-se anima Ami bajando sus gafas.-un nuevo equipo de corredores ha llegado a Kanto y están haciendo visible su presencia porque deben pretender retarnos por el dominio de la región.-infiere la inteligente chica.
-Concuerdo con mi esposa.-apoya Fye.
-Es lo más lógico, tienen una técnica maravillosa y todos parecen corredores experimentados. El tipo que se midió conmigo aceleraba de forma tan agresiva que parecía piloto profesional.-explica Alexis Tomoe.
-De ser verdad entonces la Liga de Aces tiene competencia. Luego de dos años de no correr en serio esto es un verdadero aliciente para seguirnos superando, además la aprensión de las autoridades por reprimir el drift han disminuido. Me parece un buen momento para resurgir. ¿Qué les parece?.-emocionada Makoto.-yo por mi parte he seguido entrenando con TK de forma individual.
-Axel también ha entrenado conmigo, me he vuelto su asesor técnico y no es porque sea mi esposo pero ha mejorado mucho.-informa orgullosa Michiru besando la mejilla de su marido que se sonroja.
-Creo que no somos los únicos que nos hemos seguido superando linda.-apoya sonriente Fye presionando la mano de su esposa.
-Todos hemos seguido corriendo individualmente pero como equipo, como verdadera Liga, hemos dejado mucho tiempo de practicar. Pienso como Mako chan, que estos corredores nos están trayendo una razón para que la Liga Resurja. ¿Qué opinas Nataku?.-cuestiona Ciel a su amigo.
-Una sola cosa chicos. ¡Hagámoslo!.-decidido Nataku en quien había surgido una especie de deseo de revancha contra el desconocido conductor del Pagani Zonda que lo había ridiculizado.
-Propongo que luego de la carrera en honor de Rei mañana en Hakone, organicemos un plan detallado de acción en contra de esos corredores misteriosos y les demostremos que no es tan fácil deshacerse de la Liga de Aces.-emocionada Makoto.
-Es un hecho. Ahora hablemos sobre la carrera de exhibición en Hakone.-anima Nataku tomando unas carpetas.
-¿Puede ser rápido? Tengo cita con mi maquillista a las tres, Axel y yo fuimos invitados a una fiesta de máscaras.-suplica Michiru. Un nuevo silencio de todos.
-¿Ustedes también?. A nosotros nos llegaron las invitaciones y las máscaras ayer por la noche, las llevó un tipo anciano a quien TK dijo que se parecía al mayordomo de Batman.-comenta Makoto.
-A nosotros también nos llegaron las máscaras y las invitaciones. Una fiesta en el Castillo Nijó que da la señorita Reiko Hasegawa.-asombrado Fye.
-Ni siquiera tenía noticias de que una joya del periodo Tokugawa como el castillo Nijó estuviera en venta y mucho menos que esa mujer lo haya comprado.-reitera Ami.
-También recibí la máscara y Ana me comentó que las "Wild Cats" las recibieron igualmente, Hikari, Kaori y ella.-anuncia Alexis Tomoe.
-Mina, Setsuna y yo también estamos invitados.-reitera Ciel.-¿Nataku?.
-Chikane y yo recibimos las mismas máscaras con el anciano de antifaz.-acaba el joven de cabello plateado.
-Esto no me gusta nada, corredores misteriosos, fiesta de máscaras…-balbucea Axel Tenou.
-Ni a mí me gusta amigo, pero no tenemos más remedio que esperar a que sea de noche para conocer a esa mujer y sobre todo para estar seguros que una cosa no tiene nada que ver con la otra, pero también tengo un presentimiento malo sobre esto.-habla Nataku dudoso.
-¿Les parece si nos concentramos en preparar la carrera de mañana y dejamos las conjeturas terribles para después?.-suplica Michiru Kaioh, todos asientes y dirigidos por Nataku comienzan a ver el informe de TK sobre el descenso en Hakone y la ceremonia en honor a Rei en la carretera del día siguiente.
Mansión Tsukino, siete de la noche.
Serena se mira en el espejo de su habitación dando los últimos toques a su peinado, ha decidido rizar un poco su dorado cabello que ahora le cae en hondas graciosas hasta los hombros mientras una trenza de oro sale de sus sienes y se engarza en la parte de atrás con un broche de diamantes. Usa un vestido blanco de tirantes en que una leve tela casi transparente con leves brillos plateados dados por diminutos diamantes cae desde su pecho hasta abajo dándole una apariencia etérea y angelical. El dije de media luna de su madre por todo adorno más sus aretes y un brazalete plateado. Mirándose en el espejo la joven termina de dar los últimos toques a su maquillaje y luego contempla la máscara de unicornio blanco que Reiko Hasegawa había enviado para ella, hasta que su teléfono suena con insistencia.
-¿Si?.-contesta Serena, la voz tras el teléfono parece responderle.-¿Porqué me llamas aquí? Te dije por la mañana que no debías..
Darien, vestido correctamente de frac negro con una rosa roja en su ojal caminaba por el pasillo con la máscara mitad negro y mitad blanco que le correspondía hasta detenerse en la puerta del cuarto de su esposa, va a llamar cuando escucha aquel diálogo.
-Lo entiendo, pero te dije que no debáis llamarme a la casa, son cosas que debemos tratar con discreción.-habla Serena por el teléfono, Darien siente que una enorme ira sube de su corazón a su rostro, ¿Con quién estaba hablando Serena? ¿Qué significaba aquella charla?. Lleno de ira el nombre odiado y temido de aquel hombre que había regresado a amenazar su felicidad se forma en su mente.
-Thalassa.-balbucea aquel apellido y de golpe abre la puerta dandlo un fuerte portazo. La mujer rubia lo mira asustada y baja el teléfono.
-¿Darien? ¿Qué te pasa?-cuestiona ella, el rostro de Darien desfigurado por los celos y la ira la miran fijamente, en dos zancadas llega a su lado y le arrebata el teléfono.
-¡Con quién estás hablando!.-le espeta fúrico. Serena abre mucho los ojos por la sorpresa.
-Con TK…¿Porqué te pones así?.-inquieta la rubia.
-¡Mientes! ¡No hablas con TK!.-la jala del brazo Darien.
-¡Me estás lastimando!.-le lanza ella separándose con brusquedad de su contacto.-¡Si no me crees que sea TK contéstale tú mismo!.-indignada Serena, Darien se pone el teléfono en su oreja para escuchar la conocida voz del chico pelirrojo.
-¡Serena! ¡Te encuentras bien! ¡Qué son esos gritos!.-La furia de Darien se controla al comprobar que efectivamente se trataba solo de Takeshi, Serena sin embargo lo mira con ojos recriminantes y molestos mientras frota su brazo en donde los dedos de Darien había dejado unas marcas rojas.
-No ocurre nada TK, solo me asusté por algo. Nos vemos en la fiesta.-acaba Darien colgando el teléfono y alargándolo a Serena quien no lo toma y sigue mirando indignada al hombre de frac delante de ella.-lo lamento, no sé lo que me ocurrió, en verdad no quería lastimarte, es solo que pensé que era…que era…-se detiene Darien.
-¿Qué era quién?.-insta Serena ansiosa.
-Nadie. Solo perdóname.-se inclina Darien.-te espero abajo y te prometo que no se repetirá.-informa el joven piloto inclinándose de nuevo.- Gomen Serena..-deja el celular en el tocador y sale de la habitación, Serena no se explica nada de lo que ha pasado, ese exabrupto de Darien ¿Por qué ahora?...su corazón late con fuerza cuando recuerda los textos poéticos que había estado llegando a su celular últimamente, y para no sacar conclusiones apresuradas que le da miedo entender toma la máscara de unicornio y se la pone sobre su rostro mirándose en el espejo, luego sale de su habitación tomando su celular y su bolso.
Castillo Nijó,
Las pagodas doradas de la magnífica construcción que precede al castillo lucen aquella noche encantadoramente decoradas con cientos de farolas naranjas, rojas y amarillas pendiendo de hilos por todo el techo mientras focos de los mismos tonos alumbran todo alrededor de cada uno de los techos de aquel palacio japonés. La limousine negra se detiene a la entrada del lugar y de esta baja el correcto chofer que abre la puerta dando la mano a una imponente mujer vestida de negro que usa una máscara completa que cubre todos su rostro mostrando solo los ojos rojizos y tiene dos crestas de encaje del mismo tono a los lados dándole la imponente apariencia de una hechicera.
-Parece que nuestras anfitriona derrocha lujo esta noche.-comenta tras la máscara negra Chikane Yamada mientras tras ella baja el apuesto joven de pantalón y saco blanco que usa una faja roja en su esbelta cintura cubierto su rostro por una media máscara de tigre. El propio cabello plateado del joven terminaba de darle a su rostro cubierto solo de la frente hasta la nariz por la máscara el aspecto de un imponente felino.
-Espero no tardemos mucho que no estoy de humor para fiestas.-con voz ronca el joven cuya boca ha quedado libre de la máscara mostrando la mandíbula firme y los labios viriles de Nataku Yamada.
-¿No me das la mano para bajar querido?.-pregunta la otra mujer dentro del auto dejando ver una elegante mano enguantada, Nataku se apresura a ayudar a bajar a la chica con vestido verde tornasol en cuyo talle simulaba plumas de pavorreal con una media máscara de la misma elegante ave sobre su rostro y su cabello rojizo suelto por la espalda.-hermoso lugar, decoración soberbia y de buen gusto, parece que será una linda velada.-comenta Kakyuu Hino tomándose del brazo de su prometido y encaminándose a la entrada en donde Chikane muestra ya sus invitaciones.-Es una fortuna que mi Padre me haya comprado esta máscara en Venecia el año pasado, de otra forma no habría podido venir con Ustedes.-comenta la pelirroja mientras el hombre vestido de elegante casaca dorada con una máscara del mismo tono que aguarda en la entrada les franquea el paso para que puedan ingresar en la escalinata que sube hacia la mansión y por la que muchos invitados más con máscaras como ellos avanzan. A los lados del camino de escaleras hay apostadas antorchas sujetas a estatuas de piedra con forma de animales míticos japoneses, un dragón, una tortuga, un tigre…y un fénix. La sola visión el ave de fuego de piedra basta para hacer sentir a Nataku incómodo.
-Una sola de esas estatuas debe costar una fortuna, no entiendo como esa mujer puede pagar el castillo Nijó y además este tipo de lujos.-comenta intrigada Chikane Yamada.
-Parece que su nueva accionista es una persona de recursos, creo que si ha vivido en Europa podemos ser buenas amigas, aunque me parece muy extraño jamás habérmela topado en las reuniones de sociedad siendo como aparenta una mujer millonaria.-con fatuidad la mujer de máscara de pavo real.
-Solo una recomendación Kakyuu querida, espero que en este evento no pierdas la compostura ni el control ya que está en juego nuestra credibilidad ante la señorita Hasegawa. No quiero más incidentes como el de Emi.-con rudeza Chikane a quien la explicación de Nataku y Kaolinet sobre un exceso de estrés por la cercanía de la boda no terminaban de convencer en cuanto a la causa de los exabruptos de Kakyuu.
-No se preocupe Señora, con mi Nataku a mi lado mis nervios estarán tranquilos.-melosa Kakyuu presiona el fuerte brazo del chico de cabello plata mientras suben las escaleras hacia la entrada al fastuoso baile.
Nataku contempla tras su máscara de tigre el ingreso a la sala principal de la recepción de aquel hermoso castillo en donde grandes tiras de terciopelo rojo colgando del techo exhiben un escudo negro con un fénix al vuelo tras una corona. Dentro se encuentran grupos de personas con trajes de gala y máscaras como ellos observando maravilladlos el cúmulo de pinturas, biombos, estatuas, armas y armaduras antiguas que hacen de la sala de aquella mansión un auténtico museo.
-¿Podemos ayudar en algo a los señores?.-solicita uno de los hombres de rojo que atienden a los invitados.
- Venimos con la señorita Hasegawa.-habla Chikane por los tres.
-Seguidme entonces que mi señora se encuentra en el patio.-se inclina el hombre de casaca rojo con dorado y conduce a los recién llegados por un camino de teas llameantes precedidas por dos estatuas con rojizas armaduras samurái con katanas en sus manos que señalan la salida al patio.
En cuanto Nataku Yamada y las dos mujeres entran en el lugar de la fiesta sus ojos asombrados vagan por toda aquella magnificencia y derroche de lujo, por todo aquel inmenso patio destacan esculturas de las cuatro bestias míticas del Wu Xing alumbradas con reflectores en fuentes en diversos lugares del jardín japonés en que se había dispuesto la recepción. La música tocada por una orquesta ubicada en una plataforma al lado de una estatua de un tigre alumbrada de blanco cuyos músicos lucen máscaras rojas llega a todos lados inundando con sus notas majestuosas de una danza estilo Luis XIV.
-¿Música de Lully?.-cuestiona intrigada Kakyuu.-hace años que no escuchaba una pieza de este autor tan bien interpretada. Coincido con tu hermana cariño, esa mujer tiene estilo.-comenta emocionada la chica de máscara de pavo real al mirar en torno y descubrir grupos de acróbatas y malabaristas que hace trucos con fuego al lado de una estatua de un fénix en cuya base hay luces rojas.
Al fondo junto a la fuente azul de una tortuga hay mesas largas con comida dispuesta en elegantes tazones y sirvientes vestidos de rojo que atienden a los invitados, más allá al lado de una fuente con forma de dragón iluminada con verdes reflectores hay una barra con bebidas de todo tipo.
-Esta fiesta sí que es una belleza, todo con buen gusto y elegancia, hace tiempo que no veía algo así, no pensé que en este lado del mundo alguien hiciera este tipo de eventos, se nota que ésta mujer ha vivido en Europa.-añade Kakyuu.-Anda Nataku, vamos a bailar, me muero de ganas de bailar una contradanza.-lo jala la chica de cabello rojo.
-Te recuerdo querida que solo venimos a hacer acto de presencia y nos vamos, no estoy de humor para fiestas.-cortante el joven de máscara de tigre.
-No digas eso Nataku querido, a mi me encanta como luce esta fiesta, debemos quedarnos un poco más.-suplica Kakyuu.
-La idea de la señorita Hino me parece maravillosa Nataku, no debemos desaprovechar esta oportunidad de distraernos, menos Ustedes que son jóvenes, así que vayan a bailar-los empuja la mujer de máscara negra, Nataku mal de su agrado toma a Kakyuu de la mano y se acerca a la pista caminando por el sendero iluminado con farolas rojas que conduce a través del puente hasta la plataforma en medio del lago en que flotan pequeñas farolas de papel alumbradas con velas, donde las personas bailan la contradanza barroca tocada por la orquesta. Chikane Yamada camina por el lugar mirando atentamente a todos los invitados pero sin conocer a ninguno, todos los malditos rostros están cubiertos por las máscaras, ¿Cómo saber quién de todas aquellas mujeres era Reiko Hasegawa?.
La joven de máscara de fénix con largo vestido rojo en cuya cauda destacan con la misma tela unas tiras anaranjadas semejando la llameante cola del ave de fuego camina por el patio del brazo del joven vestido con elegante casaca dorada con una máscara de sol del mismo tono.
-Todo parece que ha salido a la perfección Ginny.-comenta el joven vestido de dorado.-Dime algo…¿Eres capaz de conocer a todos los ex miembros de la Liga que han venido?.
-Así es Sepphir querido, ventajas de ser quien organiza esto, solo yo sé qué máscaras son las que enviamos Yuuto y yo a cada uno, ¿Ves a esa joven con la máscara de dragón azul y al chico de dragón rojo?.-Zafiro asiente.-Son Mako y TK…después más allá la joven de vestido azul con máscara de reina de nieve y su acompañante de traje blanco con máscara plateada, Ami y Fye, los conductores del "Rapsody" de quien tanto te impresionaron sus simulaciones.
-Ya veo.-añade el chico. La mujer de máscara de fénix sigue caminando por entre el patio alumbrado con antorchas.
-La joven con máscara de pez azul y el chico que cubre su rostro con la de halcón son Michiru Kaioh y su esposo Axel Tenou. A Él debiste conocerlo ya, era tu rival de esta mañana.-explica Rei, Zafiro solo tose levemente, si ella supiera que en lugar de presentarse con Tenou se dedicó a atacar a…
-¿Ves a los que acaban de llegar? La mujer con máscara de hojas verdes es Setsuna, la hermana de Meiou y su esposo el de máscara gris con blanco, Ciel Aino.
-La chica al lado de ellos con máscara de mariposa naranja es muy bella.-sigue Zafiro.
-Pues ella, es la ex novia de Meiou, Minako.-explica Rei.
-Vaya que Meiou es un bobo dejándola como lo hizo.-reitera el médico.
-Ahora van llegando dos de mis favoritos…-con tono de evidente ironía Rei.-mis dos hermanos, Darien Chiba y Serena Tsukino.
-¿La mujer con máscara de unicornio?.-inquiere Zafiro.
-Sí, ella es Serena, una de las principales artífices, voluntaria o involuntariamente, de mi desgracia…que eso me toca averiguar en este tiempo.-con dolor la chica de máscara de fénix.
-Ginny…¿Qué harías si descubres que ella tuvo que ver con todo lo que te pasó? Si es que lo hizo con intención de dañarte.-cuestiona Zafiro.
-Ni yo misma lo sé Sepphir, seguramente terminaría de desilusionarme de ella y quizá le diría en su cara lo mucho que me dolió su traición, pero dañarla jamás, de ninguna forma.-decidida Rei-si por el contrario descubro que no tuvo nada que ver…yo solo la abrazaría y le diría lo mucho que la eché de menos pasando por toda esta pesadilla sin mi mejor amiga…sin mi hermana…-la voz de Rei tiene un leve matiz de emoción al decir aquello.
-Lamento recordarte cosas tristes Ginny, es lo último que deseo.-amoroso el joven de máscara de sol sujeta la mano de la chica de rojo.
-Y no lo haces Sepphir. Ha aprendido a vivir con esto, a asumirlo y controlarlo.-sonríe ella.
-Por eso te amo tanto Ginny.-acaba el chico acariciando la mejilla levemente expuesta por la máscara-y quiero que sepas algo, ya no estás sola, no es únicamente "Thunder", mi hermano, las chicas y Meiou quienes te protegen, sino también yo.-amoroso el joven.
-Gracias.-son las palabras de Rei.-pero no creo necesitar de la protección de nadie para mi venganza.-con autosuficiencia ella.
-¡Hey Itoko san! ¿Cómo le pinta la noche a la señorita Fénix?.-llega a su lado Meiou luciendo un traje rojo y una máscara de bufón de tonos rojos, negros y dorados.
-Vaya Meiou, por fin una máscara que en verdad refleja tu personalidad.-ríe Zafiro.
-¡Oye Zafirito! No te burles, esta máscara es maravillosa, como parte de mí, Alfed hizo buen trabajo…por cierto Itoko san, dejé una lista con el informe que cada una de las chicas y Dietr hicieron sobre los corredores de la Liga, parece que tenías razón y han perdido práctica, los vencieron a todos con facilidad. Aunque creo que el mensaje sobre nuestra llegada debió llegarles a todos. ¡Eres mi ídolo Itoko san!.-plamea Meiou la espalda de la chica.
-Ya ya Meiou, no te emociones de más hasta que el plan para revivir a la Liga haya dado resultado. De momento al menos tenemos su atención, lucharemos por encender en ellos de nuevo su "Espíritu de Corredor".-sonríen aquellos labios rojos bajo la máscara de Fénix.
-Una cosa más antes de irme a mis asuntos con mi bella mariposa…¿ya la vieron?.-emocionado el joven.-es la más linda de la fiesta….
-Dime lo que debas decir Carlos y retírate porque aun tengo cosas que puntualizar para el recibimiento "Especial" de Yamada.-apremia Rei.
-Justo de ello quería hablarte, los hermanitos Yamada están ya en la fiesta, la terrible "Corredora Fantasma" en el área de bebidas por el cuadrante del dragón y tu ex marido con una chica pavo real que infiero es tu media hermana bailando la contradanza en la pista.-enumera con naturalidad Carlos. Zafiro clava sus ojos resentidos y molestos en los del hombre de arrogante figura y máscara de Tigre, así que ese era Nataku Yamada, el odiado rival que lastimaba a su Ginny y al cual ella en sueños decía que aún…no se atreve a mencionar aquella palabra.
Los ojos amatista de Rei se prenden primero en la alta mujer de imponente figura negra que toma una copa en la barra con esa inconfundible máscara que ella misma le había elegido y le terminaba de dar el terrorífico aspecto de una hechicera. Todos los sentidos espirituales de Rei sea hgudizan y ponen en tensión al presentir aquella aura tumultuosa y negativa. Su mano recargada sobre el fuerte brazo de Zafiro se presiona con fuerza en la tela de la casaca dorada.
-¿Sientes su aura verdad Itoko san? Esa perra no ha cambiado.-añade Carlos a su lado.
-¿Ustedes pueden sentir su energía?.-intrigado Zafiro al ver a Rei y al joven con máscara de bufón con los ojos cerrados.-¿Cómo lo hacen?
-Una vez corredor Shinto, siempre corredor shinto.-responden ambos. Carlos ríe mientras Rei concentra ahora su mirada en la pista de baile en medio del lago. Muchas parejas danzan pero una en especial llama su atención. Puede sentir el aura calidad de Nataku, esa misma que hace que su corazón lata acelerado y un calor terrible inunda su pecho. Ahora Nataku lleva de la mano a la chica con traje y máscara de pavorreal bajo la cual adivina el rostro de su hermana Kakyuu, la "Prometida" de Nataku. No quiere que aquello le afecte, se ha preparado para este encuentro por dos años y ha pensando en cientos de posibilidades y planes de acción sobre qué hacer y qué decir cuando lo tuviera delante, pero ahora la emoción le evita recordar alguna…¿Porqué después de estar convencida de la culpabilidad de Nataku él aun generaba en ella este tipo de confusiones?.
-Bien Itoko san te dejo con tu ensalada de sentimientos, es mi turno de reencontrarme con mi pasado. Deséame suerte sensei.-se inclina Meiou y se aleja entre los invitados.
-Señorita Hasegawa.-dice una voz tras ella, Yuuto aparece vestido como todos los servidores de casaca roja con dorado y antifaz del mismo tono.-el detective Adams ha llegado, estamos listos para la bienvenida para la señora Yamada. Usted decide si procedemos.-pide el anciano. Rei lo mira un momento antes de responder.
-Adelante.-con un hilo de voz. Yuuto se inclina.-la mantendré informada.-informa el mayordomo y se aleja. Rei respira agitadamente y se detiene el pecho con una mano, la impresión de tener cerca de ella a todas las personas que la dañaron tanto estaba cobrando su parte en sus alterados nervios. Sus piernas se doblan y tropieza.
-Ginny…¿te sientes bien?.-presuroso Zafiro la sujeta del talle evitando que caiga.
-No lo sé Sepphir…sentí un mareo, quizá sea por el olor de las velas o el exceso de gente.-se excusa la joven de máscara roja. Zafiro camina con ella hasta un sillón rojo en donde los dos se sientan.
-Te ves agotada Ginny. Si lo deseas podemos irnos. No debes enfrentar a esas personas si te causa tanto daño.-amoroso y preocupado el chico con máscara de sol.
-Estaré bien Sepphir. Solo necesito calmarme.
-Te traeré una bebida. Espera aquí.-pide Zafiro y levantándose de aquel lugar camina entre la gente en dirección a la barra de bebidas. En cuanto se encuentra libre de la presencia del joven, los ojos amatista vuelven con insistencia al lugar en que Nataku Yamada termina el baile de la contradanza con Kakyuu Hino y los dos regresan caminando por el puente rojo que conduce de la plataforma de danza hacia tierra atravesando el lago, entonces un deseo inmenso de ver a Nataku de cerca la acomete, ¿Habría cambiado? ¿Seguiría siendo el mismo? ¿Cómo sería su voz?. Obedeciendo a un impulso mayor se pone de pié y camina en dirección a la pareja del joven tigre y la chica pavorreal.
-Solo lo veré de lejos.-se dice a si misma Rei cuando se descubre a si misma levantándose del sillón y abriéndose paso entre la multitud.-solo de lejos…de lejos…-se repite ansiosa mientras cada vez acorta más y más la distancia entre Nataku y ella.
Serena del brazo de Darien camina entre la gente con máscaras, han saludado ya a todos los miembros de la Liga y Darien había encontrado a un compañero de la base de aviación entre los invitados de Reiko Hasegawa, por lo que habían estado con él y su esposa charlando un momento mientras ahora regresaban a su mesa. El celular de Darien suela entonces y deteniéndose a un lado de la zona del jardín en que la gente se servía comida y alejándose de Serena contesta. Al verse sola y rodeada de gente enmascarada, la chica rubia de máscara de unicornio plateado camina a lo largo de la mesa mirando los manjares que estaban dispuestos para los invitados y descube al final una pequeña bandeja con cerezas, sonríe al descubrir su fruta favorita y alarga la mano para tomar una, justo entonces otra persona también la alarga y sus manos se unen.
-¡Lo lamento caballero!.-se excusa Serena agachándose delante de aquel hombre.
-No se preocupe señorita, vale la pena todo lo que pase con tal de que el destino haya querido que nos encontremos, ¿No cree?.-cuestiona aquella voz varonil que hace a Serena alzar sus ojos hacia la arrogante figura vestida de saco azul con medio rostro cubierto con otra máscara de unicornio como la suya pero en tonos azules difuminados. Bajo el misterio de la máscara se oculta medio rostro del desconocido que le habla pero sus ojos azul-verdosos son los que la paralizan, la presencia toda de aquel hombre le provoca un temblor involuntario y una sensación de vacío en el estómago. Esos ojos, esa sonrisa, ¡Si ella pudiera retirar la máscara y salir de dudas!. EL hombre con máscara de unicornio azul toma la mano de Serena y la besa, ella se sonroja pero no evita el contacto.
-¿Porqué hace esto?-murmura trémula retirando su mano. El joven solo sonríe y comienza a decir unos versos que hacen que Serena recuerde los mensajes de su móvil.
Porque eres la esencia
que un día quiso saciar su deseo
Por que extraño tu gracia
y el sabor de tus besos
Porque en el reflejo de tus ojos
se pueden leer los poemas que yo dejo
y aunque pase el tiempo
y en él se pose mi cuerpo
concede a este poeta
ser sólo un recuerdo
con este poema de letra rota
donde mueren mis lágrimas
y puede que otras tantas mas…
-¡Sir Tristán!.-exclama Serena asombrada, entonces el hombre delante de ella la enlaza por el talle y la acerca de golpe a él, Serena siente que su corazón late con fuerza al contacto con el desconocido.
-Así es princesa Isolda, Sir Tristán que regresa luego de mucho tiempo a recuperar un amor que está seguro no ha dejado jamás de ser suyo.-susurra el hombre de máscara azul al oído de la rubia, aquella voz, aquella esencia, y sobre todo las reacciones de su cuerpo al estar cerca de él, un nombre se forma en labios de Serena, un nombre que la lastima y al mismo tiempo la llena de felicidad.
-¡OWEN!.-exclama mirándose en las pupilas azul verdosas que tanto amaba, él sonríe y poniendo la mano de Serena en su brazo camina hacia el puente del lago hasta la pista de baile, ella se deja llevar envuelta en un ensueño maravilloso, la noche, las farolas del lago, la música barroca de la orquesta y su mano en el brazo de Owen, es como uno de sus sueños pasados, solo ruega al gran Kami no despertar jamás. Al llegar a la pista de baile él la enlaza por el talle y comienza a bailar conduciéndola, Serena cierra los ojos y se recarga en el hombro de él. Un silencio tranquilizador y elocuente se adueña de ambos que solo disfrutan de su compañía hambrientos de aquellos momentos que tanto habían añorado.
Chikane Yamada mira fastidiada a las parejas que bailan en la pista mientras camina en torno al elegante jardín y bebe la copa de vino tinto.
-¿Señora Yamada?.-pregunta un hombre de casaca roja con antifaz del mismo tono.
-Soy yo.-responde la mujer de máscara negra.
-Mi señora desea hablar con Usted en privado.-informa el sirviente.
-¿Su señora?.-dudosa Yamada.
-La señorita Hasegawa. Sígame porfavor.-pide el hombre de rojo y camina hacia dentro del castillo Nijó. La mujer de máscara negra tarda en seguirlo, la misma repulsión que se lejos o cerca la acometía cuando nombraban a esa mujer la acomete de nuevo pero su curiosidad puede más que ella. Al fin conocerla, al fin verla de frente…y decidida sigue al hombre de casaca roja.
Nataku y Kakyuu llegan al lado de la mesa del banquete y la joven pelirroja saca un abanico de plumas de pavorreal con el cual se abanica.
-Hace tiempo que no me agitaba así. Nataku cariño…¿Te importaría traerme algo de beber?.-suplica la chica y se sienta en una silla roja. El hombre de máscara de tigre sonríe forzado.
-Desde luego.-añade y se abre camino entre los invitados buscando la barra de bebidas.-Con permiso…-se excusa al pasar entre dos caballeros que charlan, le molesta tanta gente, el sentirse sofocado, el que no le dejen pasar, y presiona los puños, sin embargo, en medio de aquel mar de gente un aroma llega a su nariz, un aroma que trae una bocanada de aire fresco y enciende en su corazón la misma excitación que sintiera la otra mañana en su apartamento, ¡El perfume de ella! Instintivamente los ojos dorados de Nataku inspeccionan en redondo a la concurrencia buscando el aroma a fresas y canela con febril excitación, pasando la vista por las mujeres con máscara de su entorno, hasta que se clavan como subyugados en la figura de vestido rojo con máscara de fénix que se encuentra lejos de él divididos por la concurrencia, los ojos de Nataku se prenden en las cuencas oscuras de los ojos de la desconocida mujer, pero todo su cuerpo sufre una descarga eléctrica al contemplarla y obedeciendo a un impulso de su corazón cambia de dirección; en lugar de seguir hacia la barra de bebidas, regresa por el mismo camino que antes abriera.
La desconocida de máscara de fénix debe haberse percatado de todo, porque de inmediato da media vuelta y se aleja de allí. Nataku desesperado nota la huida de la mujer de traje rojo y ya no pide permiso, sino que empuja a las personas que le impiden el paso entre empellones y gritos de asombro de aquellos a los que tropella. Al fin logra salir de entre aquel mar de gente hacia una zona despejada de aquel jardín alumbrada por antorchas y de nuevo mira en torno buscando a la mujer misteriosa.
-¿Dónde estás?.-cuestiona el chico de máscara de Tigre. A lo lejos una antorcha alumbra con sus destellos de fuego un pedazo de tela tornasol de vestido haciéndola brillar, y entonces Nataku descubre a la mujer huyendo hacia la entrada de un laberinto de arbustos, de nuevo su corazón late acelerado y se lanza en persecución de ella. Pasa por la entrada de aquel laberinto alumbrado con farolas y sigue en persecución de esa mujer obedeciendo a un impulso mayor que le dice que debe alcanzarla, que debe atraparla, que debe quitarle aquella máscara.
-¡Espere! ¡Por favor deténgase!.-grita Nataku corriendo con todas sus fuerzas, puede ver el vestido rojo al vuelo por la carrera, escucha la agitada respiración de ella, huele aquel enervante perfume y escucha el sonido de los tacones contra el suelo, eso le da ánimos para seguir, corre con más fuerza, ya la tiene muy cerca, y alarga su mano para sujetarla…
NOTAS FINALES: Otro capítulo más de esta historia, y como había prometido las cosas se ponen mucho más interesantes. A pesar de que la venganza del fénix será implacable, ella ha tenido mucho tiempo para planearla y no da un solo paso sin que este esté calculado. Incluso esa forma de presentarse ante la Liga de Aces, no es simple maldad o locura, ella tiene un propósito específico para hacer lo que hace el cual ya verán más delante.
Un capítulo de reencuentros sumamente tensos, Rei y Nataku, Serena y Owen…Solo que para ver lo que sucede me deberán esperar dos semanitas porque me voy de vacaciones…¡Lo siento! Pero creo que también las merezco, de modo que dedico este capítulo a todos los lectores y agradezco su apoyo deseándoles unas felices fiestas y que el año que viene los inunde de bendiciones…¡Nos vemos el 8 de Enero con la continuación de SRR ¡ y ¡¡¡FEEL THE REVENGE!!!
ATTE: Leonor de Éboli.
GRACIAS REINA DRAGON POR LA AYUDA CON LA MUSICA DE LULLY!!!
