CHICAS LLEGO EL FINAL DE ESTA HISTORIA! LEANTODALA NOTA AL FINAL POR FAVOR!

DISFRUTENLO!

Epílogo

10 años después…

EPOV

Aghh como apesta ser el enfermo en esta ocasión. Todo por hacerme el valiente al jugar con mi hijo y ahora estoy recuperándome de un hombro dislocado…

- Vamos papá – me dijo Andrew corriendo por el jardín para alcanzarlo.

- Ahh si pues ya veras hijo – me eché a correr tras el y ya estaba cerca de él así que me aventé pero el corrió mas rápido y caí sobre mi brazo completamente extendido y me invadió el dolor sobre mi hombro.

- ¡Ahhh mi hombro! – dije gritando. Andrew se acerco y no paraba de decir

- ¡Papá, que pasa papá!, lo siento – decía realmente arrepentido.

- Ahh ve por tu madre – apenas dije eso corrió hacia la casa y en segundos salió Bella y Hally. Me daba la impresión que veía doble, pues Hally entre mas creció era mas parecida a su madre, ahora solo las distinguía su tono de cabello.

- ¡Papa, Edward! – dijeron en cuanto me vieron.

Ya llevaba dos semanas con el brazo inmovilizado y me faltan dos mas, para después ir a terapia. Recuerdo lo asustada y enojada que estaba Bella cuando me llevo a urgencias…

- Edward Cullen, ¿pero que estabas pensando?

- Ahh ya no me… regañes, me duele mucho – dije afligido por el dolor.

- Pues que bueno, mi amor ya no tienes 20 para andar jugando así, tienes 41 años.

- Ya ni me recuerdes. Ahhh apúrate mi amor – y sentí como piso Bella el acelerador.

Y tal como sospeche tuve un desgarre de segundo grado en el hombro.

Tanto los padres de Bella como los míos se encontraban bien de salud, salvo algunos achaques normales de la edad. Habían ahorrado dinero para ir a viajar a Europa y ahora estaban en Roma. Regresarían en unos días y ya escucharía a mi padre con el discurso de ahora que hiciste, al momento de que viera mi brazo inmovilizado pues no les avise de mi accidente.

Al menos Bella y mis hijos me han consentido y se preocupan mucho por mi. Además de que he estado con incapacidad y eso me ha dado oportunidad de compartir mas tiempo con mi familia. Y parecía el tiempo perfecto pues pronto pasaríamos por una dolorosa separación.

Hally se va a la universidad.

No puedo creer lo bella e inteligente que ha resultado a través de este tiempo. La verdad es que tuvimos una adolescencia tranquila con ella. Si, sale con sus amigas, es sociable y además ahora tiene… tiene… novio. Lo ultimo que yo aseguraba que no pasaría en esta casa y que sabia que era inevitable. Aun recuerdo como vino llorando de la escuela hace dos años…

Estaba leyendo cuando un sonido estruendoso de la puerta azotándose y unos pasos corriendo por las escaleras, me pusieron en alerta. Solo podía ser una persona por la hora, así que fui a la recamara de Hally.

- Hally, que pasa, abre la puerta – dije al ver que la puerta estaba con seguro.

- ¡No! – contesto gritando.

- Hija abre. ¿Estas bien? – de pronto la puerta se abrió y develó a mi hija con su maquillaje corrido por un mar de lagrimas por su rostro. Inmediatamente me alarmé.

- ¿Estas bien, alguien te hizo algo?

- N… no – dijo nuevamente llorando. Se acercó hacia mi y me abrazo fuertemente.

- ¿Que pasa Hally, que tienes pequeña? – dije acariciando su cabello.

- Se… Seth – Oh no, plática de chicos. ¡Por que no esta Bella aquí!

- ¿Qué pasó con él? – Hally no había demostrado gran afecto por salir con chicos aun y me ponía en alerta lo que me platicaría.

- Me dijo que… que le gusto.

- ¿Y tu como lo ves? – dije tomándola de la mano para sentarnos en su cama.

- Como mi amigo. Y soy un monstruo.

- Eso no es cierto.

- Papá, llegó con un ramo de flores, me lo dijo, yo lo dejé allí parado y me eché a correr. Solo lo dejé allí… el gritó mi nombre y… - se puso a llorar nuevamente. Esperé que se calmara y le pregunté.

- ¿Porque no hablaste con él?

- Por que a mi me… me…

- ¿Que?

- Me gusta alguien más y precisamente hoy me invito a salir – conserva la calma Edward.

- Ya veo. ¿Y que piensas hacer?

- ¿Preguntarte si puedo ir con él? – dijo un tanto insegura.

- ¿A donde?

- A… al cine – a donde se fue mi pequeña. Quería salir con muchacho.

- Claro que puedes… pero lo quiero conocer y que regresen temprano. Y hay una condición.

- ¿Cual?

- Tienes que hablar con Seth. No puedes dejarlo así. Yo se que aun pueden seguir siendo amigos.

- Lo quiero mucho papa y si, creo que tendré que hablar con el. ¿Pero y si ya no quiere hablarme?

- Solo hay una manera de descubrirlo, hazle saber como te sientes.

- Gracias papá – dijo abrazándome ya más tranquila. Así que aproveche para empezar mi interrogatorio.

- Y… ¿cómo se llama este muchacho?

- Se llama Mark, es de mi clase y…

Y así fue la introducción del famoso Mark a esta familia desde entonces. A final de cuentas los amigos hablaron, y aun seguían frecuentándose. No como antes pero las cosas lucían bien. Seth era un gran chico y merecía ser feliz.

Ahora iba cargando algunas cajas vacías hacia el cuarto de Hally, era lo único que podía hacer, pues no podía esforzarme.

- Hija, ya traje las cajas.

- Ahh me hubieras hablado, no debes cargar nada, papa – dijo quitando las cajas de mi mano. Juro que parecía que escuchaba a Bella cuando hablaba así.

- Ey no estoy tan viejo. Y están vacías.

- Esta bien.

- ¿Y como vas?

- Bien, pero son bastantes cosas.

- Sabes que no tienes que llevarte todo.

- Lo sé – siguió colocando objetos en las cajas y cuando tomo un descanso le dije que quería platicarle algo.

- Te quiero contar algo hija.

- Dime – y se sentó a mi lado.

- Tu sabes que amo a tu madre, ¿verdad?

- Solo con ver lo empalagosos que son, papá – solo reí ante eso.

- Bueno, debes saber que ella no fue la primera que robó mi corazón.

- Tenias otra novia, ¿no es así?

- Bueno si la tenia, pero no fue ella. Fuiste tu.

- ¿Yo?

- Si princesa, a ti siempre te voy a ver como la pequeña de cuatro años que llego con su bracito roto al hospital.

- Aun te acuerdas de eso – dijo sonriendo por el recuerdo.

- Siempre. Y me da mucho gusto que estudiaras medicina, pero te voy a extrañar mucho.

- Yo también los extrañaré. En especial al monstruo – dijo refiriéndose a su hermano.

- Todos te extrañaremos, pero tu madre será un mar de lagrimas, tenlo por seguro.

- Si, me temo que si. Mañana temprano iré a visitar a mi padre.

- Que bien, ¿quieres que te acompañe?

- Si, ve conmigo. No quiero estar sola.

- Ok – escuchamos el ruido de la puerta y luego como corrían hacia arriba

- ¡Papa, Hally! – seguido de un - ¡Cristopher Andrew no corras, se te va a caer el regalo!

Mi muchacho entro al cuarto y dijo

- Hally, Hally, te trajimos un regalo.

- ¿Que es?

- Andrew es de los dos, me hubieras esperado – dijo Bella irrumpiendo en el cuarto.

- ¡Ábrelo, será para tu depa! – dijo insistente mi hijo.

Rompió la envoltura y saco un marco electrónico. Lo acciono y comenzaron a pasar fotos de todos nosotros como familia. Ambos hermanos se quedaron observando el paso de las imágenes.

- Que bonito mi amor – le dije a Bella cuando se sentó en mi regazo y le di un beso en la mejilla. Por mi linda esposa no pasaban los años, cada día la veía mas hermosa. En cambio yo, me sentía súper viejo, por encima de mis orejas ya tenia algunos canas y las arrugas que se formaban en mis ojos las odiaba.

- Que bueno que te gusto Edward. ¿Cuándo le vas a dar el regalo? – susurro.

- ¿De una vez?

- Si – mi esposa y yo aun teníamos que hacerle un regalo mas, solo que lo teníamos escondido en el garaje.

- Hijos – dije para llamar su atención – hay otro regalo para Hally – ambos estaban sorprendidos y solo les indicamos que fuéramos al garaje.

Una vez allí, Bella le susurro Andrew cual era la sorpresa y le pedimos que le tapara los ojos a su hermana, cosa que no le costaba ningún trabajo ya que ya era un poco mas alto que ella. Quite lo que ocultaba el regalo y le pedimos los tres que abriera los ojos.

- ¿Un… un auto? – dijo sorprendida al abrirlos.

BPOV

Mi hija, mi pequeña. Se va a la universidad.

Quisiera saber a donde se iba tan rápido el tiempo. Estos años han estado tan llenos de emoción y noticias.

Hace 6 años por fin Rose y Emmett se casaron. Ahora tenían una niña de 5, Madison, que era igual de hermosa que Rose y aunque era muy tímida todos la queríamos mucho. Pero también, hace 3 años recibieron una noticia algo desconcertante, pues a su puerta llego una niña de 11 años en aquel entonces, que afirmo ser hija de Emmett y que estaba allí por que su madre Heidi había fallecido. Al parecer la ex esposa de él estaba embarazada cuando firmaron el divorcio y ella nunca le dijo nada acerca de la niña pues perdieron contacto.

La pareja estaba en shock con la noticia, pero lo comprobaron con una prueba de ADN y recibieron a la niña con los brazos abiertos. La niña se llama Kelly y Madison estaba muy contenta por tener una hermana mayor. Kelly actuó muy tímida al principio pero logramos integrarla bien con el resto, a pesar de los problemas que nos comentaba que tenia con su madre y abuela, la cual la envió a Seattle sola a buscar a su padre.

Jasper y Alice se puede decir que están bien. Ellos no recibieron buenas noticias con respecto a sus exámenes de fertilidad hace ya tantos años. Alice no podía tener hijos y eso la destrozó hundiéndola en una depresión muy fuerte. Con el tiempo se fue recuperando poco a poco, pero nunca repuso del todo esa alegría que tanto la caracterizaba. El causante de esa recuperación fue la adopción de un niño al que querían mucho. Se llamaba Henry y lo adoptaron cuando tenia 2 años lo cual lo hizo el perfecto compañero de juegos para Andrew por la edad.

Por mi parte, yo volví a quedar embarazada cuando Andrew cumplió 3 años, pero ni siquiera pude compartir la noticia con mi esposo ya que sufrí un aborto. No estaba en nuestros planes tener otro hijo, pero la perdida fue muy dura para ambos y decidimos no decirle nada a los niños para no mortificarlos.

Mis padres y mis suegros regresarían en unos días de su viaje y sabia que regresarían con miles de anécdotas después de casi un mes por Europa. Y ansiaba que regresaran y me distrajeran de la próxima salida de Hally de la casa.

Ahora solo veía la imagen de mi hija totalmente anonadada por el regalo. Era un auto azul pequeño, que era perfecto para ella.

- ¿Un… un auto? – dijo incrédula.

- En que pensabas venir a visitarnos – le dijo mi esposo.

- ¿Nos das una vuelta hija? – le pregunte.

- Claro, ¡muchas gracias papa, mama! – y se lanzo a abrazarnos.

Nos dio una vuelta en el carro para ir solo por un helado ya que aun tenia que regresar a seguir empacando, pero estaba feliz con el presente que le hicimos.

Al regresar subí con ella pues mis "niños" se quedaron a ver la televisión. Seguí sacando ropa del closet y de pronto encontré la pequeña cobija amarilla que le compro Alex, antes de nacer.

- ¿Te la quieres llevar? – dije enseñándosela a mi hija.

- Si mama, siento a mi papa cerca de mi con esto.

- Es bueno que se haya salvado del incendio.

- Si – seguimos acomodando mas cosas en las cajas y no lo pude evitar.

- ¿Hija, segura que te quieres ir?

- Mama, estaré en la misma ciudad, ¿cómo estarías si hubiera aceptado la beca en Los Ángeles?

- Probablemente más deprimida.

- Sabes que es más cómodo que me quede en el campus. Vendré seguido, solo estaré a media hora de aquí.

- Lo sé hija pero… bueno, ya te tocara con tus hijos.

- Además Mark me cuidara, ¿confías en el no es así?

Mark Gallagher. Ese nombre había habitado por dos años en esta casa. El era un chico muy apuesto, su cabello de color miel y unos ojos del mismo tono, era casi tan alto como Edward pero eso no le impidió intimidar al pobre chico desde que lo conocimos. Además era muy inteligente y quería ser Ingeniero. En cierto modo me recordaba a cuando yo estaba con Alex pero sabia que mi pequeña tendría su final feliz si seguía su relación como hasta ahora.

- Es un buen muchacho y lo quiero hija, ¿vendrá a cenar hoy?

- No, tiene una cena con uno de sus tíos. Pero aquí estará mañana – habíamos organizado una pequeña cena con sus padres y su hermano menor de Mark, Kyle, pues al día siguiente, la pareja se iría a instalar al campus.

- Ok, ya tengo hambre ¿seguimos al rato? – pregunté y la respuesta fue que me jalara mi hija hacia el teléfono. Genial, quería pizza y mejor para mi, no tenia tantos ánimos de cocinar.

Al día siguiente…

Quería tener todo impecable para nuestras visitas. Hally y Edward regresaron de ver a Alex y ella termino de empacar las ultimas cajas.

Mi hijo que estaba por cumplir 12 años me estaba ayudando a preparar la cena. Con el paso del tiempo perdió un poco de parecido conmigo y se parecía mas a su padre. Cada día crecía mas y no le duraba la ropa que le compraba. Lo deje un momento para ayudar a Edward a cargar algo y luego llamaron a la puerta.

- Hola Mark, Kyle, Ingrid, Scott. Pasen.

- Hola Bella ¿cómo estás? – dijo de inmediato Ingrid dándome un abrazo. Nos llevábamos muy bien. Scott también era doctor por lo que se entendía a la perfección con Edward.

Pasé a mis invitados a la sala y luego gritaron desde la cocina

- Mamá puedes venir – grito Andrew.

- Ya voy – llegue a la cocina y mi hijo sacaba una cucharada de una cacerola.

- Ven pruébalo – me invito a acercarme y me dio una cucharada de una salsa que había hecho.

- ¿Te gusta?

- Te quedó delicioso – y era la verdad, este niño tenia el sazón de su abuela Renée.

- Gracias. Sabes mamá, quiero ser chef.

- ¿En serio?

- Si, pero, ¿crees que mi papa se enoje?

- No cariño, ¿por qué tiene que enojarse?

- Pues Hally estudiara medicina y el esta muy contento por ella, por que será lo mismo que él y el abuelo.

- Eso no tiene nada que ver. Cada quien tiene sus habilidades, gustos y como padres siempre apoyaremos en sus decisiones a tu hermana y a ti, ¿de acuerdo?

- Gracias mamá.

- Anda ve a saludar a Mark y Kyle, ya llegaron.

- Oh que bien, me tienen que pag… – y se quedo a medias su enunciado.

- ¿Cristopher Andrew, estas apostando con ellos?

- Eh no mama, mejor me voy. Adiós – y salió huyendo de la cocina. Estos niños les encantaba apostar en el futbol y en una ocasión encontré a Emmett apostando con ellos.

Termine de revisar el resto de los platillos y llame a todos para cenar. Kyle estaba jugando con Andrew en la mesa, Ingrid y Scott platicando con nosotros, pero Hally y Mark parecían estar en su propio mundo. Riendo, Hally lo besaba y el acariciaba su cabello. Juro que regresaba en el tiempo y me veía así con Edward cuando comenzamos nuestra relación. Sabia que les esperaba un gran futuro.

Después del postre los chicos quisieron decir unas palabras.

- Familias les quiero dar las gracias, por esta cena. Estaremos cerca de ustedes pero es difícil asimilar la idea de que ya no los veremos a diario. Los extrañaremos y gracias por su apoyo.

- No tienes por que Mark, los amamos – aclaré.

- De verdad gracias – dijo Hally con lagrimas a punto de salir de sus ojos - y yo los quiero mucho a todos.

- Hally sepan que los apoyaremos siempre – recalcó Ingrid. Después de eso los padres de ambos les dedicaron unas palabras de apoyo para ambos.

- Bueno ahora quisiera darle algo a Hally frente a todos ustedes – dijo llamando nuestra atención. Mark saco una caja pequeña de su saco. Edward se tenso inmediatamente, tomo mi mano y yo reaccione de la misma manera viéndolo muy nerviosa. Mark noto nuestra reacción y hablo

- Oh no Sr. Cullen no... no es lo que piensa - dijo tranquilizándonos. Ambos respiramos y esperamos. Mark volteó hacia Hally y tomo una de sus manos.

- Hally, sabes que te amo mucho y quiero que tengas algo que lo represente. Es para ti - mi hija tomo la caja, la abrió y sacó un collar.

El collar era el contorno de un corazón con un tono rosa, colgado de una cadena de oro.

- Mira mamá, papá, es precioso.

- Es hermoso hija – le contestamos ambos.

- Tiene una inscripción Hally – intervino su novio volteándolo en su mano.

- Te amare siempre. Mark – leyó mi hija.

- Gracias Mark, yo también te amo - se lanzó a abrazarlo y luego se dieron un tierno beso.

Voltee a ver a Edward, solo suspiro y se unió al aplauso que le dimos a la pareja. Pronto se hizo tarde y los Gallagher se retiraron.

- Haces feliz a nuestra hija y te lo agradecemos – le dijo Edward al despedirse de Mark.

- Gracias por la confianza señor y la cuidare mucho. Oh y perdón por asustarlos con lo del collar. Yo no haría nada sin pedir su permiso – ay Mark mejor ya no hables, pensé cuando vi el rostro de Edward.

- No… no es que planee algo es solo que… – dijo ahora nervioso y mejor decidí intervenir.

- Mark, te ves cansado nos vemos después.

- Gracias Sra. Cullen. Adiós.

Y así partió con su familia. Entramos a la casa y seguimos platicando un rato con mis hijos hasta que Andrew se fue a su cuarto y Hally argumentó que estaba cansada.

- Gracias de nuevo por la cena. Ya me voy a dormir.

- Que descanses hija. Buenas noches.

Una vez que nos quedamos solos, Edward empezó a carcajearse.

- ¿Y a ti que te pasa?

- Es ese chico, en verdad me divierto asustándolo.

- Edward Cullen, como puedes decir eso.

- En serio muñequita, ahora se porque mi papá disfrutaba cuando conocía a los novios de mis hermanas.

- Eres imposible amor.

- Aunque debo admitirlo, casi me da un infarto con su cajita.

- A mi también. Entonces, esto representa que la cosa va en serio, ¿no crees?

- Si. Pero, al menos habla con ella, no quiero ser abuelo tan joven.

- Edward va a estudiar medicina, crees que no se ha sabido cuidar hasta ahora – El se quedo mirándome y continuo

- Un momento... ¿dijiste ha sabido?- ay Bella ahora si abriste la boca de más - ¿acaso ellos…?

- Le prometí que no te diría nada.

- Bella ya has dicho bastante.

- Esta bien, la acompañe al doctor hace unos meses y le recetaron anticonceptivos. Va a cumplir 18 amor, es mejor eso a que se arriesgue a un embarazo.

- Esta bien no le diré nada – suspiro y me atrajo a su pecho - Amor, ¿en que momento han crecido tanto?

- Yo también me lo pregunto. Pronto tu hijo vendrá con sus novias, se ira a la escuela y nos quedaremos solos.

- Si. Pero aun así la idea es tentadora, tu y yo solos.

- Ahora estamos solos – dije seductoramente acariciando sus labios con la punta de mis dedos.

- Aprovechemos el tiempo – dijo recostándome en el sillón. No habíamos sido muy activos últimamente por el accidente de su brazo pero en verdad lo deseaba.

No pude evitar llevarme por el deseo y besarlo apasionadamente, lleve mis manos a su cabello, desviándome al cuello de su camisa para comenzar a desabotonarla pero el cabestrillo de su brazo me estorbaba un poco así que aclare

- Vamos arriba, no quiero lastimar tu brazo – el asintió.

- Aghhh mama, vayan a su cuarto – escuche la voz de mi hijo, voltee a verlo y tenia sus ojos cubiertos. Exagerado.

- Sucede que es mi propiedad y puedo amar a mi esposa en cualquier rincón de esta casa hijo – le dijo Edward, ayudando a incorporarme.

- Pues aléjense de mi cuarto, ¿de acuerdo?

- Como sabes que no lo hemos hecho allí – como podían ser ambos tan abierto con respecto al sexo.

- Mamá, dime que no es cierto.

- Esta bromeando, no le creas. ¿A que bajaste?

- Tengo hambre, me hare un sándwich.

- Pero si acabas de cenar.

- Mamá, estoy creciendo. Estoy hambriento.

- Esta bien. Apagas la luz cuando termines. Buenas noches.

- Si, adiós casanova – dijo en tono burlón hacia su padre.

- Adiós hijo. Vamos muñequita, la noche es joven – tomo mi mano y me guio hacia arriba.

En verdad amaba a este hombre y parecía que nunca pararía de hacerlo.

Al día siguiente…

- ¿Ya tienes todo hija? – le pregunte una vez mas a Hally.

- Si mamá ya esta todo.

- Ok – y comenzaron a rodar las lagrimas.

- Mamá, no llores. Ya es tiempo de que me vaya – y se acercó a abrazarme.

- Lo se. Llénanos de orgullo siempre, ¿de acuerdo?

- Siempre mamá.

- Amor, ya es hora – dijo Edward poniendo su mano en mi hombro. Asentí y la abrace una vez mas y se dirigió al auto. Lo encendió y saco su mano una vez mas diciendo adiós.

- Adiós monstruo, papá, mamá – grito con sus ojos rojos pero sonriendo.

- Hasta pronto princesa – contesté viendo como se iba y daba la vuelta hasta perderla de vista.

De pronto sentí los brazos de mi esposo y de mi hijo rodeándome y sentí compañía. Y supe en ese momento que nunca estaría sola.

Siempre tendría a mi familia conmigo. A mi lado y en mi corazón.

HOLA DE NUEVO! NO SABEN LO DIFICIL QUE FUE ESCRIBIR ESTE ULTIMO CAPITULO, ESTA HISTORIA FORMO PARTE DE MI RUTINA, SI NO ME EQUIVOCO DESDE EL MES DE OCTUBRE! Y USTEDES FORMARON PARTE DE UN VIAJE MARAVILLOSO!

GRACIAS POR SUS REVIEWS, ALERTAS Y TODO! LAS QUIERO MUCHO.

MILLARAY, LA BETA DE ESTA HISTORIA, HIZO UN GRAN TRABAJO! MUCHAS GRACIAS MUJER! ME SALVASTE MUCHAS VECES!

Espero sus reviews de este epilogo! espero halla sido de su agrado! BYE!