Sus compañeros de banda lo veían preocupados, pues esta sería su segunda noche sin dormir. Una estupidez de su parte, porque no se sentía mal. Permanecer despierto no le estaba afectando para nada, en comparación con esas terribles pesadillas que vivía cada vez que cerraba sus ojos.

-Dejen de verme así, estoy perfectamente.

-Pero, no dormir te pasara la cuenta- Miroku le seguía cantando el mismo sermón- Recuerda que dentro de unos días tendremos un montón de trabajo.

-Lo sé, Miroku, no estoy perdiendo el tiempo- Se levantó del sofá y le paso las partituras en las que había estado trabajando- Mira, estas horas sin dormir las he aprovechado para crear nuevas canciones. Así que deja de ser tan fastidioso.

-Está bien. Te dejaremos solo entonces. Buenas noches.

El resto de los chicos también le desearon buenas noches antes de irse a sus respectivas habitaciones. Apreciaba que se preocuparan por él, pero no estaba acostumbrado a ser la causa de preocupaciones ajenas, pues muy bien sabia, que si en alguna ocasión uno de ellos pasara por algún mal momento él no sabría cómo hacer algo para ayudar. Así que para no sentirse obligado a responder de la misma forma se distanciaba del resto y se negaba a recibir ayuda. Pero estos chicos no entendían nada, y continuaban tratándolo como a un amigo, si seguían así no solo su máscara de indiferencia desaparecería, si no que llegaría a sentir que ellos serían parte de su vida… Realmente algo fastidioso.

Continuo trabajando en su partitura, totalmente sumergido en los sentimientos que quería expresar con ella. Kyoko era su principal inspiración. Su primer amor, algo que nunca creyó experimentar, pero que se hizo presente a toda costa en su corazón pese a lo mucho que rechazaba establecer vínculos sentimentales con las personas. Esa clase de sentimientos solo son debilidades, que atan la existencia de las personas obligándolas a depender de otras. Sabía muy bien lo duro que es perder a las personas luego de haber entregado parte de su vida a ellas. Por eso ahora está decidido a dejar ese miedo atrás y conquistar a Kyoko, como el hombre que es lucharía por obtener su corazón y todos los sentimientos que este le pudiera otorgar. Por eso esta canción seria para ella.

Deseaba expresarle a la castaña con aquella melancólica letra, que había notado su error e iba a cambiar que ya no sería el mismo canalla de siempre, que ahora aunque fuera de una forma insistente le haría aceptar sus sentimientos, porque se enamoró de ella. Conocía muy bien a la chica y sabía que no sería una tarea fácil llevar a cabo su cometido, pero desde que conoció a Setsu se dio cuenta de muchas cosas. Esa chica se había luchado por el amor de su hermano hasta que se ganó su corazón… ¿Porque él no podía hacer lo mismo? Estaba harto de hacer totalmente lo opuesto a lo que deseaba solo para no sufrir ¿Cuándo fue el momento en el que se perdió a sí mismo y se volvió un cobarde? Si sus padres vieran en el tipo de persona que se había convertido seguramente lo verían con lágrimas en sus ojos.

Aun no terminaba por completo de escribir la letra de su canción, pero decidió tomar un pequeño descanso y aprovechar de comer algo mientras veía la televisión. Muy pocas veces veía lo que daban en las cadenas nacionales, pero esta noche estaba recurriendo a ello para no sucumbir ante el sueño.

Paseo por los canales buscando algo que merezca la pena ver, esperaba encontrar alguna película interesante, quizás una romántica le ayudaría a inspirarse para su canción, pese a no ser su género favorito. En medio de su búsqueda se detuvo en un programa que llamo su atención solamente por una cosa. El apellido Mogami se hacía notar en el panel de conductores o de invitados, poco le importaba eso la verdad. Lo único que tenía su completa atención era la bella mujer de nombre Saena Mogami. El primer plano que le daban dejaba ver unos hermosos orbes de un color que conocía muy bien.

-Usted no sabe lo que es dar a luz a un niño en medio del dolor- es escuchaba como lloraba una mujer.

Con esas palabras la mirada de la abogada cambio, volviendo su expresión fría y calculadora, intentando ocultar todos sus sentimientos. Esos ojos si sabían lo que era el dolor. Y sin desearlo sus poderes se controlaron por sí mismos.

-Ciertamente yo no tengo hijos- sus ojos se ensombrecieron- para mí que nunca he sido madre me es imposible comprender su dolor.

Lo que decía esa mujer era una mentira, ella si había sido madre… Pero no fue una experiencia grata para una joven de 17 años, esa mujer luchaba por superar aquello, pero el pasado la seguía atormentando. Pero eso no fue lo único que vio en sus ojos, gracias a sus poderes pudo percibir el miedo de la mujer porque se descubriera el mayor de sus pecados.

-Sin embargo eso no es algo que sea importante ahora.

Apago el televisor, pues era demasiada información para él que apenas estaba controlando los síntomas que los Hell habían causado en sí. Y ahora veía a esa mujer y venían un montón de cosas más sin desearlo, no fue mucho lo que las imágenes le mostraron en su mente. Claramente un bebe aparecía en ellos, era un niño muy querido por la mujer. Pero también en ellos había una niña por la que solo sentía resentimiento pero que poco a poco este sentimiento fue remplazado por culpa. Había visto a una niña similar antes, solo que no recordaba en qué lugar.

Últimamente sus poderes estaban muy latentes, cualquier cosa los llevaba a la superficie y eso era algo que estaba comenzando a detestar, pues no hacía más que salir de una situación para entrar a otra. ¿Cuándo terminaría todo esto? Sentía que ya no podría aguantarlo por más tiempo.

Cerro los ojos un momento buscando en sus recuerdos donde fue que vio a esa pequeña niña. Tenía tantas cosas atacando su mente últimamente que se le estaba haciendo algo difícil distinguir los recuerdos propios y los de otras personas a las que involuntariamente leyó su pasado.

-En serio, esto me agota- se quejó en voz alta- Ya no quiero más, que termine pronto por favor.

Y cuando ya iba a darse por rendido, el recuerdo que tanto buscó llegó golpeándole como un balde de agua fría. Como sospecho el recuerdo no era propio, esa niña que Saena miraba con tanto odio era la misma niña que lloraba en los recuerdos de Tsuruga Ren, entonces esa mujer era la madre de Kyoko.

Sentir empatía no era propio de él, pero le fue imposible no sentirse mal por lo que esa mujer acababa de decir, si Kyoko vio ese programa seguro se sentiría aun peor. Para una chica de tan buen corazón y que lo que más deseo desde pequeña fue que su madre la aceptara, oír aquellas palabras deben haber hecho trisas sus sentimientos ¿Habrá algo que él pudiera hacer para ayudarla?

El dilema que esto producía en su interior no le daba tregua, pues deseaba ver a la chica pues con sus poderes sabía muy bien que podría hacer algo al respecto, talvez no pudiera borrar sus recuerdos pero al menos aligerar la carga para la chica que tanto amaba ella no merecía sufrir de esa manera. Y aunque esos tenebrosos hermanos estuvieran ahí no se dejaría intimidar. Esta vez nada le impediría estar al lado de Kyoko. Se había prometido actuar, jugársela del todo y ahora Kyoko necesitaba a alguien para apoyarse. Y quería ser él.

E inspirado por aquellos sentimientos, concluyo con la canción en la que puso todo su corazón y en el momento en que saliera el sol, se dirigiría al set de Box-R. Pues por primera vez en su existencia debía hacer algo que no podía esperar.


Y que tal? Ya estamos cada vez mas cerca de al verdad DD: ... Y por si ya lo sienten, esto sera ReinoxKyoko... Ren ya tiene muchos fics aahahhah

Espero que este capitulo sea de su agrado, se que son cortitos... pero no me gusta alargarme mucho, ademas que el tiempo no me lo permite XD

Ya se viene algunos problemillas para los Hell :3 ... que malota soy... Seguro nadie se espera que Setsu... Ussp! Casi lo digo XDDD

Bien, hasta el proximo cap! Cuídense mucho!