Película

Su boca estaba ligeramente abierta, su cálido aliento chocaba contra su brazo drecho, en el cual se había apoyado la cereza al inicio de la película. Sus ojos estaban cerrados, sus manos se aferraban a la bolsa vacía de papas fritas. El acróbata se había quedado dormido, sin haber llegado si quiera a la mitad de la película. El tensai detuvo por un momento en DVD y reacomodó a su bello durmiente. Soltó derrotado un suspiro. Por más que amase a su niño, este jamás iba a cambiar mucho, al parecer iba a odiar toda su vida las películas románticas.