"El reinado del fénix"

Saga: "Sufrimiento"

Capítulo 29: "La batalla de canterlot parte 3"

La ciudad de Canterlot estaba siendo atacada por las fuerzas de Shining II, el ejército equestriano se encontraba en retirada mientras que las murallas y las calles más cercanas eran tomadas por los cristalinos.

—¡Retirada! ¡A las barricadas! — Gritó Girion mientras que las tropas corrían del enemigo al mismo tiempo en que los proyectiles de la artillería enemiga destruía aún más la ciudad.

Andy cayó al suelo desde el cielo y se levantó adolorido. — Mierda… — Dijo mientras se levantaba del suelo.

En el cielo se podía ver como Rud peleaba contra el Gama dando fuertes puñetazos cargados de magia, sin embargo, se podía ver como su cuerpo estaba cubierto por heridas serias.

—¡Maldito desgraciado! — Gritó mientras daba una patada cargada de magia contra la cara del Gama y generaba una gran explosión.

El humo se disipo y se pudo ver como el Gama no había recibido ningún rasguño. — Esto se torna aburrido. — Dijo mientras tomaba a Rud por el cuello con fuerza. Ella hizo fuerza para liberarse pero no logro nada.

El Gama convirtió su brazo izquierdo en una cuchilla de 3 hojas y la hizo girar como si fuera un taladro. — ¿Últimas palabras? — Dijo acercando la cuchilla-cierra a la yugular de Rud.

Andy POV.

No, Rud… ¿Qué hago? ¿Qué hago?

Andy POV fin.

Andy mira hacia todos lados buscando una solución y ve varios escombros. — Lo tengo. — Dijo mientras generaba un tornado que absorbía los escombros, luego hizo que todos ellos salieran disparados y le dieran al Gama en la espalda, haciendo que soltara a Rud.

Rud cayó al suelo pero afortunadamente Andy la atrapó y le evitó una caída difícil.

—¿Estas bien? — Dijo Andy mientras ponía a su hermana en el suelo.

—Sí… — Dijo lastimada.

—Este tipo es muy duro… — Dijo Andy.

—Vamos a necesitar un buen plan para vencerlo. Usa esa mente artística tuya y genera una lata de sopa que tenga un plan dentro. — Dijo ella seriamente.

Andy comprendió lo que dijo y comenzó a mirar hacia todos lados, buscando algo que pudieran usar. — Se les acaba el tiempo. — Dijo el cristalino mientras estiraba su casco y de él surgían cientos de cristales negros disparados como metralla hacia los hermanos.

Andy reaccionó a tiempo y generó una cortina de viento que logró desviar los cristales, pero uno logró traspasar y darle en la pierna al semental, en ese instante pudo sentir un dolor indescriptible, como si le clavaran un clavo al rojo vivo cubierto de sal.

Andy cayó al suelo y se retorció por el enorme dolor que sentía. Rud, muy preocupada, fue en su ayuda. — ¡Hermano! ¡¿Qué te pasa?! — Gritó ella mientras su hermano se retorcía y se agarraba la pierna.

Rud miró el cristal que tenía clavado y se lo quitó de la pierna de un solo tirón, lo cual hizo que Andy se calmara y dejara de gritar.

—Que patéticos que son. —Rud miró al Gama y vio como este les disparaba más de esos cristales.


En la plaza, Altaír mantenía una pelea dura contra el Gama, sin embargo, aquí se notaba una clara superioridad por parte del minotauro. Altaír blandía a Guarda-juramentos, atacando con cortes letales mientras que el Gama se defendía y esquivaba con dificultad, aprovechando de vez en cuando las aberturas para cortarlo con su brazo de cristal negro transformado en espada.

Altaír dio un corte vertical a noventa grados del suelo y el Gama lo bloqueo con su espada-brazo, a pesar de eso, Altaír levantó su mano libre y le proporcionó un tremendo golpe en la cara, haciendo que el Gama saliera volando contra unos edificios.

El Gama se levantó adolorido y pudo ver como una casa entera volaba hacia él.

El impacto genero una gran nube de polvo y destruyo dos casas. Altaír miró el humo y noto como tres cristales salían de el para atacarlo, sacó su espada y corto los cristales, pero uno le dio en el hombro y se clavó. Altaír miró el cristal y pudo ver, para su horror, como iba cristalizando su brazo, rápidamente lo tomó con su mano y lo arrancó, haciendo que su piel volviera a ser normal.

Del humo surgió el Gama, con su cuerpo cubierto de grietas y con una oreja faltante. — Creo que le llevare al amo Shining Armor una estatua de minotauro. — Dijo disparando más cristales, pero Altaír los bloqueó con su espada. — Necesitas más que eso. — Dijo abriendo su boca y disparando un rayo morado, el minotauro se dio una voltereta hacia la izquierda y lo esquivo, pero el ataque dio contra una casa, generando una gran explosión.

—Tienes un gran poder, Altaír Forel. — Reconoció el Gama. — Lastima que estés del lado equivocado.

Altaír hizo caso omiso y recargo su espada en su hombro.

—Te mataré aquí. — Dijo mientras sus brazos se transformaban en cuchillas. — Solo necesito cortarte, y te convertirás en cristal negro. Es una lástima que los otros Gamas no tengan este poder.

—¿A qué te refieres? ¿A caso ustedes no tienen los mismos poderes?

—Los poderes básicos los tenemos los tres, pero tenemos atributos propios; yo tengo el poder de la cristalización y mis hermanos tiene el poder del dolor y del sufrimiento. Je, creo que el dolor es el que les toco a los niños Sparkle. — La expresión en los ojos de Altaír denotó una gran sorpresa en ese momento. — Uno solo de sus cristales podria generar un dolor equivalente a 11 meses de las peores torturas, supongo que esos niños están muertos, y tú, también lo estarás.

El Gama se aventó contra el minotauro, preparado para convertirlo en una estatua de cristal, pero Altaír movió su espada y le corto el brazo al Gama antes de que este llegara contra él. — ¿…Qué? — Dijo el Gama mientras miraba como su brazo se desprendía.

Altaír lo tomo de la cabeza y lo miró a los ojos. — Le prometí a Nero cuidar de sus hijos, admito que eres fuerte pero tengo prioridades con esos chicos. — Lo lanza hacia arriba y le proporciona un golpe devastador en el estómago, haciendo que se agriete a tal punto de que ya parecía que se fuera a romper con el más mínimo golpe.

Altaír miró como su oponente caía al suelo lleno de grietas y con un brazo menos. — Ya está. — Dijo.

Altaír comenzó a caminar, decidido a buscar a Rud y a Andy, pero en ese momento su brazo izquierdo se cristalizo por completo y se partió en mil pedazos. El minotauro cayó al suelo mientras aplicaba presión sobre la herida para evitar desangrarse.

—¿Crees que me vencerías tan fácilmente? — Dijo el Gama atacándolo por la espalda.

Altaír reaccionó, tomó su espada del suelo y la clavo en el pecho del Gama, pero él también le había clavado un cristal en el pecho. El minotauro gira su espada y provoca que el Gama se destroce en miles de pedazos de cristales.

Él mira lo que quedaba de su rival y rápidamente se quita el cristal negro de su pecho, pero parte del mismo estaba cristalizado.

Altaír escupió algo de sangre y miró por el mercado hasta encontrar los restos de una tienda de telas. Con dificultad se acercó y tomo unas telas blancas y las uso para tapar la herida de su brazo izquierdo (el que le arrancaron), luego tomó su espada y la colocó en su espalda y, con dificultad, comenzó a caminar.

Batalla de la plaza:

Ganador: Altaír Forel.


Atenea miraba al Gama mientras que la sangre de su cuerpo hervía de furia. — ¡Te voy a matar! — Gritó mientras disparaba una llamarada electrificada. El Gama respondió disparando un rayo purpura que chocó contra la llamarada y generó una gran explosión.

Afrodita se cubrió con sus alas de la rafa de viento que la impactó y vio cómo su hermana lanzaba continuamente bolas de fuego eléctrico contra el Gama, quien las esquivaba o las bloqueaba con escudos de cristal.

Atenea disparó una bola de fuego eléctrico y golpeó la cabeza del Gama. — Te voy a matar. — Gritó llena de cólera, pero en ese momento, no vio al Gama, vio a Skyla, su madre. — ¿Qué…? — Dijo mientras se detenía en seco.

—Hija… ¿Qué haces? — Dijo Skyla desde el suelo mientras trataba de levantarse.

—Yo… Yo…

—¿Por qué me lastimas? Soy tu madre.

—Mama… Yo no… Yo no quise. — Dijo mientras comenzaba a llorar.

Skyla se levantó y se acercó a Atenea. — ¿Por qué atacas a tu madre?

—Yo… Yo…

Skyla acerco a Atenea y, en ese momento, Afrodita la toma y la aleja. — Que no te engañe hermana. — Dijo mientras Atenea la miraba confundida.

—¿Qué…? ¿A qué te re…? — En ese momento pudo ver cómo, en lugar de Skyla, estaba el Gama mirándolas seriamente.

—Interesante, tu hermana no cayó como tú.

De pronto, el Gama desaparece y se ve a Crimson. — Me pregunto cuál será la forma de hacer que ella caiga como tú. — Decía Crimson. — Dicen que las niñas se encariñan más con su padre, ¿se atreverían a golpear a su amado padre?

De pronto fueron rodeadas por cristales negros y de ellos surgieron imágenes de Crimson y de Skyla. — ¿Serían capaces de atacar a sus padres, quienes tanto amor les dieron?

—¿Qué es esto…? — Dijo Atenea mientras miraba perpleja.

—Hermana, tranquila, nada de esto es real.

—¿Real? — Dijo el Gama, con su voz en el cuerpo de Crimson. — ¿Pueden definir real? Yo lo haré, lo real son los impulsos eléctricos que hay en su sistema nervioso, siguiendo esa lógica; lo real es todo lo que vez y tocas, todo lo que sientes. — Uno de los Crimson sale y dispara una bola de fuego contra Afrodita, la cual recibe una quemadura en su casco derecho. — Esto es más real de lo que ustedes se imaginan.

Las dos miraron horrorizadas como los cristales que reflejaban a Skyla muestran como ella carga electricidad y como los que reflejaban a Crimson lo mostraban envuelto en llamas.

Mientras tanto, Andy y Rud estaban en el suelo, cubiertos de heridas. El Gama los miraba mientras se preparaba. — No son ni la sombra de su padre, ¿sus últimas palabras mocosos? — Alzo su casco y lo convirtió en una cuchilla corva y se preparó para asestar el golpe final. — Vamos a destruir el apellido Sparkle.

El Gama se preparó para dar el golpe final pero en ese momento, algo le dio un ligero toque en el hombro, haciendo que el volteara. — Quita tus cascos, de mis nietos. — Dijo Twilight mientras disparaba un rayo arcoíris de su cuerno que mandaba a volar al Gama lejos.

Andy y Rud levanta la vista y ven a su abuela luciendo una brillante armadura dorada. — Es mi turno de proteger a mi familia. — Dijo mientras cargaba magia en su cuerno.


En el limbo, Caronte estaba parado frente a la puerta del cielo mientras reía a carcajadas. — Los mortales no dejan de sorprenderme, el poder de sus almas sobrepasa lo que Odín y Acnologia pensaron en un principio, ¿salir de la puerta del cielo por propia voluntad, solo para ayudar a un ser querido en apuros? Debo admitir que esta era es de lo más interesante.

Fin cap 29.

Primero que nada, perdón por la demora, es que con la escuela y las actividades extracurriculares y mi vida social no tengo tanto tiempo.

Segundo, les notifico que eh comenzado a escribir mi novela, con lo que no tendre tanto tiempo libre como para escribir fanfics, lo lamento.