Chapter 29: (29/35+Epílogo)
- Si, tu anagrama.- Snape cerro los ojos definitivamente, mientras Tom seguía despierto, durante un rato mas. Y, en la oscuridad de la habitación, con la luz recortando sus facciones, Tom Riddle susurro a la nada:
- Lord Voldemort.
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Tom miro a Severus durante un tiempo, tumbado en la cama, junto a el. Su rostro se encontraba relajado, sin esa tensión que mostraba a veces, y, depositando un casto beso en su frente, se levanto, observando el pequeño reloj de mesilla. Las seis de la mañana. Con cuidado de no despertar a su pareja, se vistió, y tomando un diario marron de tapas de cuero de dragon, desapareció por la puerta. Tenia trabajo que hacer, y deseaba poder llegar a su habitación cuando Severus despertara.
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Dio una vuelta mas en la cama, sin despertar todavía. E inconscientemente buscaba aquella fuente de calor humano que era Tom, sin encontrarle. Poco a poco, Severus comenzó a despertar, y abrió los ojos un poco, formando una estrecha rendija. Miro a su alrededor, esperando ver a Tom, pero se desilusiono al observar lo contrario.
Porque, al final, no sabia si habían llegado a perdonarse o no. Quizas no debería haberle dicho todo aquello sobre el Señor Tenebroso. Suspiró, dejándose caer en la almohada, y miro el techo con dejadez, mientras escuchaba el sonido de las goteras. No tardo mas de dos minutos en aparecer Tom, con un extraño diario en la mano y aquella sonrisa de triunfo en el rostro, y Severus alzo una ceja, escéptico: ¿Estaria tan contento por un estúpido diario?
- Buenos días, Sev.- el tono jovial de su voz le hizo saber a su interlocutor que no seguía enfadado con el, asi que, sonriendo, contesto:
- Hola. ¿Dónde estabas?
- Sali… a dar un paseo.- respondió evasivamente Tom. Restandole importancia, siguió preguntando:
- ¿Por qué estas tan feliz?
- Decidi tomarme tus palabras como un halago, nada mas.- Riddle se tumbo en la cama, a su lado, y le abrazo posesivamente. Sin embargo, Severus sentía que había algo diferente en el muchacho; sus ojos parecían… extraños, y su piel estaba un poco mas blanca.
- No deberías tomartelo tan bien.- su tacto se sentía raro, tan frio y escalofriante… Severus dejo de pensar en ello, y se dejo besar cálidamente por su pareja. Los brazos de Tom se colocaron a ambos lados de su rostro y el chico se alzo sobre ellos, quedando encima del moreno, que se dedico a disfrutar de sus atenciones.
- Vamos, Sev, no seas asi, si mi destino es ser malo malísimo, habrá que cumplirlo.- dijo con una sonrisa que se le antojo amable. No respondió a ello, sabiendo que seria mejor dejar ese tema de lado. Se separo lentamente de Severus, borrando su sonrisa del rostro, y susurro en su oído.- Müller esta muerto.
Snape se quedo estatico en su sitio. ¿No lo habría matado el, verdad? Sentia la mirada de Tom sobre su cuerpo, esperando su reacción, y simplemente boqueo un par de veces, perplejo, antes de cerrar la boca. No podía haberse tomado sus palabras tan en serio como para empezar a matar en ese momento… ¿O si?
- ¿Lo has hecho tu, Tom?- el joven encima suyo le miro insondable, antes de volver a acercarse a su oído, para murmurar aquella palabra que Severus deseaba que no dijera:
- Si.
- ¿Por…?- el dedo índice de Tom se poso en sus labios, antes de que pudiera terminar la frase, y sin contestarle, le regalo una bonita sonrisa, mientras decía:
- Le he dicho a los policías que he estado durmiendo aquí hasta las nueve de la mañana. Avala mi coartada, Sev.- le pidió en un susurro. Sin saber exactamente como sentirse por esa trágica muerte, Severus asintió lentamente, antes de que Tom, disparado como una bala, se sentara en su propia cama, en una actitud puramente inocente. Y es que, segundos mas tarde, un policía de gris soso y mostacho abundante, abrió la puerta.
Los ojos desorbitados de Severus se dirigieron al oficial, que le miraba con una mezcla de dureza y amabilidad un tanto extraña. En un arranque infantil, Snape se cubrió disimuladamente con las mantas, recordando las palabras de Tom: …He estado durmiendo aquí hasta las nueve… Si… Müller esta muerto…
- Buenos días. Soy el oficial Archer; si fuera tan amable de levantarse y responder unas preguntas.- Su voz profunda hizo que el pánico empezara a calar en lo mas hondo de su ser; tenia que proteger a Tom, a su pareja, a su amigo, de un crimen que había cometido. Y realmente, las palabras del policía no eran otra cosa mas que una orden, que Snape acato rápidamente.- Bien, ¿tu nombre es…?
- Edmund Sawford.- contesto rápida y nerviosamente. El adulto le miro seriamente, antes de murmurar cosas ininteligibles y apuntar en su libreta unos cuantos garabatos, mirándole de reojo.
- ¿Qué relación tenia con el señor Müller?
- Eh…
- ¿Eran amigos?
- No, pero…- Severus se callo, observando como el oficial murmuraba, escribia y le miraba sin disimulo. Volvió a preguntar, mientras las manos del muchacho empezaban a sudar. Su estomago le dolia por los nervios contenidos.
- ¿Qué estaba haciendo entre las seis y las siete de la mañana?
- Dormia en mi cama, señor.- señalo su camastro, y aprovechando la distracción del policía, que miraba la habitación con detalle, básicamente buscando la prueba mas evidente de que lo había matado el, Severus miro a Tom disimuladamente, el cual le sonrio durante unos segundos.
- Entiendo… ¿Y su compañero, que hacia en esos momentos?
- Dormia en su cama, señor.
- ¿Cómo lo sabe?- inquirió rápidamente el oficial, con el brillo de la esperanza en sus ojos. Inventandose una excusa rápido, dijo:
- Me ha despertado a las nueve cuando se ha levantado. Las camas hacen mucho ruido cuando se mueven.- explico lentamente, mientras veía el brillo perecer. Suspiro internamente, sacando lentamente el aire de sus pulmones, para que no se notara su alivio. Observo como el policía murmuraba, escribia y le miraba, antes de asentir con la cabeza y marcharse, dando por supuesto que Tom le había contado todo.
Y antes de que Severus se recuperara de toda aquella locura que había pasado en cuestión de minutos, sintió como Tom pasaba su brazo por sus hombros y le llevaba a la cama, tumbándole, mientras le besaba. Sin corresponder a sus besos, Snape se aparto, y mirándole seriamente, pregunto:
- ¿Por qué? ¿Para que querías…?
- Es parte de mi plan, Sev, no es algo que puedas comprender.
- Parte de tu plan…
