El despertar del demonio.

Capítulo 29: Bajo el manto blanco.

El viento sopla con mayor intensidad y potencia que antes, el bosque Everfree se ve devastado por fuertes y arrolladoras ventiscas heladas, producto de una serie de criaturas oscuras que en tiempos antiguos se habían ocultado en las profundidades de las montañas nevadas, lejos de todo civilización, ahora con la devastación del Bosque Everfree y todos los males han comenzado a aquejar al mundo, estas entidades empezaron a ganar terreno. Es así que ahora desde el punto de vista de Canterlot, el bosque Everfree y sus alrededores ahora parecen solamente una mancha blanca, con un manto de nubes por encima. Desde uno de los balcones de Canterlot, se encontraba Fluttershy observando las constantes nevadas con ojos llorosos.

La pegaso pese al intenso frio que se cernía en Canterlot pese a estar muy retirados de aquella zona, a esta no parecía incomodarle ni en lo más mínimo, pues en su mente solo pensaba en una sola cosa, anhelaba con todo el corazón tener de vuelta a su amado conejo blanco de ojos oscuros entre sus cascos, ella aun recordaba cuando se le fue arrebatado por esos lobos, antes de perder el conocimiento, ella recuerda claramente cómo se le fue arrancado, tal y como si se hubieran llevado una parte de ella misma, aquello fue horrible para ella, lo último que recuerda escuchar antes de perder el conocimiento eran los chillidos despavoridos de su dulce conejito, pidiéndole ayuda, y ella sin hacer nada, cosa que le corroía el alma. El pensar en todo lo que ha perdido, su hijo, su hogar, todo, ese conejo era lo último que le quedaba, y pese a que ha pasado varios días desde el incidente, ella aun quiere ir, quiere salir de este castillo, quiere correr de vuelta, buscar a su conejito. Por suerte o desgracia, rodeando Canterlot se encontraba un extenso escudo de energía, creado por el propio dueño de este castillo una vez que comenzaron las primeras súper nevadas, impidiéndole completamente el salir de Canterlot y dirigirse al bosque en busca de su amado conejo.

-¿quieres ir, verdad?- se escucha de repente, tras de Fluttershy se encontraba una aun embarazada princesa Celestia, caminando lentamente hasta la pegaso amarilla, esta mira con una preocupación maternal a la poni esperando su respuesta.

-si…- dice finalmente Fluttershy con tono inexpresivo y sin voltear a ver a la princesa- déjeme ir-

-los Windigos tomaron control de esa zona, la tristeza, la desolación y el abandono, los atrajo finalmente- murmura Celestia.

-lo se… conozco la historia.

-cuando termine el invierno, será más fácil deshacernos de ellos, solo tienen control en esa zona, se verán acorralados y cuando todo pase podrán….-

-¡todavía faltan 3 meces para eso!- insiste Fluttershy mostrándose muy severa ante la princesa Celestia, está por su parte no hizo nada por reprobar la conducta de Fluttershy, pues comprendía muy bien porque se encontraba así- ¡si esperamos más podría no sobrevivir! ¡¿Qué tal si aún está vivo?!-

-si sigue vivo, Discord lo encontrara- murmura Celestia con un tono inexpresivo mientras se daba la media vuelta.

-espere…. ¿Qué dijo?- pregunta Fluttershy un poco incrédula por sus palabras.

-hable con Discord anoche, salió al bosque, y si aún esta con vida lo encontrara- murmura Celestia.

-en... ¿enserio...?- murmura Fluttershy esta vez un poco más tranquila- por... por….-

-por qué nos preocupamos por ti, Discord, Rainbow Dash, nos preocupamos mucho por ti- le dice Celestia mientras comenzaba a mostrarse algo cansada, pues desde hace algunas semanas, no le es tan fácil mantenerse en pie mucho tiempo por lo de su embarazo, pese a que siempre le dice a Discord que puede sola, la verdad es lo contrario.

-siéntese… por favor- murmura Fluttershy mientras le ayudaba a sentarse en la cama.

-no te preocupes por mí, je, esto no es nada-

-pero que dice… usted…-

-estoy aquí para estar con tigo- dice Celestia con un tono maternal, pero pronto esa mirada cambia por una de culpa- perdóname-

-¿pero… que dice?-

-sé que eh cometido muchos errores, y por mi culpa he dejado que todo Ponyville, Canterlot, tu, Twilight... mis hijos... sufran puras tragedias-

-¿pero por qué dice eso?-

-he dejado que todo se me valla de los cascos, debí prever que algo así pasaría….- murmura Celestia con seriedad pero con un tono remordimiento en su voz- sé que tú y las demás piensan lo mismo, ni siquiera me he atrevido a encarar a Twilight desde que deje el imperio-

-princesa….- murmura Fluttershy, mientras observa a Celestia mirando su vientre con seriedad mientras lo acariciaba con uno de sus cascos.

-si no encontramos a…-

-Ángel- responde Fluttershy.

-Ángel, quiero que sepas que… puedes contar con nosotros, quiero que sepas que no estás sola- murmura Celestia con un tono suave pero directo, Fluttershy al escuchar esas palabras comienza a deprimirse, no le gustaba nada la idea de que se insinuara que ya lo perdió, seguía teniendo fe en que aún estaba vivo, o al menos ella prefería pensar eso. Celestia la abrasa con su ala, acercándola a ella, para intentar calmarla y que sepa que sus palabras son ciertas, que estará con ella y le apoyara. Fluttershy no logro evitar llorar, y ante la cólera esta estaba a punto de empujar a Celestia y salir corriendo, pero cuando estaba a punto de hacerlo, siente una patadita del vientre de Celestia, por un instante esa cólera parecía desvanecerse, y miro con curiosidad el vientre de Celestia, ante la situación, esta se había olvidado por un instante de su embarazo, y en eso empezó a recordar lo mucho que ella también había perdido al mirar un poco más abajo y encontrándose con las prótesis de madera de Celestia. Con todo esto la pegaso amarilla seguía sintiéndose triste y con ganas de llorar, pero ya no estaba enojada, solo muy triste, no pudo evitar que sus ojos se inundaran de lágrimas finalmente, lentamente esta levanta su mirada y mira a Celestia notándola también bastante triste, probablemente recordando al hijo que perdió, pensando si tal vez esta vez lo aria bien, o si podría cuidar de este pequeño que pronto vendrá, todo eso pudo imaginarse Fluttershy con mirar a Celestia a los ojos. Fluttershy no lo resiste más y se abalanza contra Celestia abrasándola, como si fuera una niña buscando consuelo de su madre, Fluttershy no podía evitarlo, no pudo dejar de sollozar, hubo un momento incluso en el que llego a soltar algún grito, todo esto para poder sacar lo que le pesaba dentro de sí.

-está bien, está bien, llora, llora, hace bien, no te preocupes, tranquila está bien- murmura Celestia mientras acariciaba la crin de Fluttershy con suavidad.

-yo… yo…- solloza Fluttershy, era lo único que se le podía entender, el resto eran balbuceos apenas audibles. Entre su mar de lágrimas, llego incluso a írsele el aliento ante tanto sollozo. Tomaría un momento el que la pegaso amarilla pudiera calmarse apenas un poco.

-sé que tienes miedo, y yo también lo tengo,- le dice Celestia.

-en… ¿enserio?-

-por supuesto- murmura Celestia mientras acariciaba su vientre- pero el miedo no tiene que ser una cruz que debamos cargar, a beses puede ser nuestro aliado y en otras ocasiones, será el miedo lo que determine nuestro valor, uno no es valiente por no tener miedo, si no por enfrentarlo y superarlo con tal de ayudar a alguien que quieres, ¿entiendes?-

-si… eso… eso creo…-

-yo tengo miedo, pero sé que tengo a Discord y a Luna de mi lado, y tu Fluttershy, tienes a Rainbow Dash, a tus amigas, y también a mí- le dice Celestia a la pegaso amarrilla con una sonrisa- y créeme, nunca estarás sola en el mundo a menos que quieras estarlo-


Entre las profundidades nevadas del bosque Everfree, las tormentas de nieve aún continúan, ante esto hace acto de presencia Discord, apareciendo entre las profundidades del bosque, muy cerca las montañas y a solo unos pasos del gigantesco lago que ahora por cuestiones del clima se encontraba congelado. Una vez en el sitio, Discord se adentra en el interior del bosque y se dirige al pie de la montaña, divisando una cueva muy particular, donde eran visibles severas marcas de garras entre la roca de las paredes de la entrada y el suelo de la cueva, lentamente el draconequus se adentra en la cueva encontrándose los restos de una fogata extinta, y barias huellas de pesuñas marcadas por todo el suelo de la cueva, también pudo encontrar algunas cosas abandonadas, tales como un puñado de abrigos apilados y algunas tasas, las cuales fueron usadas para preparar momentos antes de que todo pasara. Fuera de la cueva había un inmenso manto blanco, y era un poco más difícil seguir las huellas y rastros de la batalla, sin embargo pudo divisar algo asomándose de entre la nieve, muy cerca de aquel árbol donde hacía solo una semana había encontrado a Fluttershy inconsciente. Discord saca de entre la nieve un gran retazo de tela acolchada, desgarrada como si hubiera sido mordida brutalmente. A Discord no le costó imaginar que se trataba de los restos del abrigo de Fluttershy. El draconequus observo el pedazo de tela por unos instantes, encontrando entre sus capas algunos cabellos blancos, muy pequeños y delgados como para ser de algún poni, pero del tamaño justo a él de un pequeño mamífero, uno que en específico Discord estaba buscando.

Discord aun tenia presente aquel suceso, esa noche el se encontraba durmiendo a lado de su esposa, cuando de repente sintió un impresionante poder que lo despertaría, al ir a investigar encontraría el lago extrañamente sin congelar, y no muy lejos encontraría Fluttershy y posteriormente a Rainbow quien había sido noqueada y junto a ella se encontraba Maud, Rainbow Dash la había encontrado, y al intentar investigar algo la ataco, no pudo ver que era porque para su sorpresa resulto moverse muy rápido y así perdería el conocimiento, aparentemente la pegaso arcoíris fue la única que no pudo ver a los lobos, pero no faltaba que les creyese a los demás, bastaba con ver el estado de Fluttershy para darse cuenta de lo que había acontecido.

-maldito conejo…. Si estás muerto ¿Qué le diré a Fluttershy?- murmura Discord con frustración.

El draconequus propone continua con su búsqueda, sin embargo pese a ser pleno día, eso no detienen las fuertes y extremadamente heladas ventiscas que azotan con fuerza entre los troncos del bosque, el draconequus pese a poseer un abrigo bastante grueso, parecía no parecer suficiente, casi pareciera como si en un instante las temperaturas hubieran descendido todavía más de lo que ya estaban hace 10 minutos, el frio era tal que casi parecía imposible creer que el clima podría ponerse aún más helado. La nevada continua cubriendo todo con nieve y hielo, acumulándose en las partes más altas de las colinas y cuando esta llega determinada densidad, las olas de nieve se desbordan y entierran todo a su alrededor, esto mismo término pasándole a Discord justo cuando estaba por dejar la zona de la cueva, cayéndole encima toneladas de helada nieve, y sobrevolando sobre si se podían divisar algunas criaturas espectrales, responsables de la fuerza de las nevadas que azotan el bosque.

- ¡MALDITOS WINDIGOS! ¿POR QUÉ TIENEN QUE HACER QUE HAGA TANTO FRIO EN EL BOSQUE?- emerge Discord de entre la colina de nieve, pero pronto toda esa energía se le termina al sentir en sus huesos el extremo frio, comenzando a titilar fuertemente, mientras colocaba sus patas contra su pecho y se envolvía con su propia cola para mantener su calor, este mira en dirección al cielo y ve sobrevolando a unos espectros con forma de caballo, Discord los mira con molestia, y estos al percatarse de su mirada los Windigos inmediatamente se retiran despavoridos.

Discord y los Windigos eran criaturas mágicas súmales en cuanto a poderes, ambos podían controlar su entorno y manipular la realidad, solo que los Windigos a diferencia de Discord sus poderes se enfocaban únicamente en las heladas nevadas y todo lo referente al hielo, Discord era una criatura mucho más poderosa con diferencia, pero al ser criaturas similares sus poderes se anulaban entre sí, siendo que Discord no podría evitar que estas criaturas crearan sus nevadas, o al menos no sin tener que usar antes gran parte de su poder, cosa que era un desperdicio. Es natural que los Windigos ahora se encuentren en el bosque Everfree, desde que Ponyville fue abandonado y con toda la desgracia que asecha en el mundo, los Windigos se han visto confiados a la hora de tomar otros terrenos. Dado a que por el momento los Windigos son el menor de muchos males, por lo pronto la princesa Celestia no se ha molestado siquiera en ellos, y si a caso las criaturas comenzaran a causar conflictos en otras zonas pobladas, podrían ser repelidos fácilmente, tan fácil como que su esposo sea el amo del caos. Por lo que si Celestia se lo pidiera, Discord sería el encargado de regresar a estos seres a sus montañas, lejos de los demás de su reino.

-odio los Windigos….. uf… uf…. Que frio- titila Discord mientras castañeaba los dientes, este al no aguantar más el frio hace aparecer de la nada media docena de abrigos, dándole un aspecto muy semejante al de un oso, muy pachoncito y voluminoso- uf….. Creo que es mejor así - exclama Discord mientras maldecía a los espectros de la nieve- estos espíritus chocarreros que no respetan a nadie, malditas alimañas-

-con toda esta nieve quizás nunca encuentre el cuerpo… aunque por otro lado ¿sería buena idea encontrar un cuerpo? No creo que Fluttershy resistiese verlo, aj ¿Qué puedo hacer?- dice Discord muy pensativo mientras se elevaba en lo alto de las nevadas, llegando hasta donde se encontraban los Windigos mirándolos con inexpresividad.

-a ver, sé que no pueden hablar, pero si me entienden y si no quieren decirme nada al menos ¡PODRÍAN HACER QUE DEJE DE NEVAR POR UNA HORA!- exclama Discord con bastante molestia, los Windigos intimidados se disuelven y las nubes de nevadas se desvanecen con ellos.

-gracias, muy amables- dice Discord con un falso tono amistoso mientras volvía a descender, ahora con el cielo despejado y sin esas malditas avalanchas de nieve que tanto le molestan ahora sería más fácil para el buscar de ese conejo y al menos así regresar a Canterlot y no decir que no hizo el intento por buscarlo, aunque aún se seguía preguntando en que es lo que le diría a Fluttershy si no lo encuentra, o aun peor, si lo encuentra despedazado.


Por toda esta zona alguna vez había cientos de indicios que indicaban lo que había pasado, pero las nevadas y el poder de los Windigos habían distorsionado todo el ambiente, dificultándole la tarea a este, sin embargo lo que paso aquí, no llegaría ni a la mitad de lo que él se imaginaba.

Una semana atrás, esa misma noche en la que fueron atacadas por los lobos, una aterrada Fluttershy se encontraba atrapada dentro de una cueva, acorralada ante los lobos oscuros que estaban por entrar, en un último intento por salir con bien y proteger al conejito que tenía dentro de su abrigo al ver lo que podría ser su última oportunidad, sale volando en dirección a los lobos y logra salir de la cueva por medio de una abertura superior, esperando así lograr evadirlos, pero justo cuando creía haber escapado un lobo la apresa en el abrigo con fuerza, azotándola contra la nieve dejándola inconsciente, mientras los lobos se enfocaban ahora en su verdadera presa.

El lobo que ataco a Fluttershy inmediatamente escupe el trozo de abrigo que le había arrancado, emergiendo de este un alterado eh intimidado Ángel. El conejo blanco se coloca de pie, rodeado por al menos tres lobos oscuros de gran tamaño y con el clima en su contra intento escapar, por un principio logro dejar atrás a los lobos, pero cuando se dio cuenta noto como los lobos corrían a su paso, no intentaban arrebozarlo, solo lo seguían, como si estuvieran jugando con él.

Ángel se enfurece y saca sus garras, del tamaño de dagas cada una de ellas, de un tajo podría matar a cualquiera con facilidad, pero poseía un problema, el frio lo limitaba mucho y lo hacía ir más lento en todos sus movimientos. No falto para que el dolor se hiciera presente en él, aquel dolor muscular que uno siente cuando se le adormecían las piernas tras estar expuesto tanto tiempo al frio extremo, Ángel lo sentía pero a una escala mayor, no era buena idea transformarse, mientras más expandiera su cuerpo, mayor era el calor que requería, y aunque su cuerpo era capaz de regular su temperatura en situaciones extremas, no sería suficiente si se transformaba en una forma mayor. Comenzó a pelear con las garras, haciendo crecer sus patas para proporcionarle la capacidad de dar brincos mayores y veloces, y sus dos patas delanteras se alargaron 4 veces y sus dedos esponjados desaparecieron completamente y se convirtieron en garras de 40 centímetros. En esta etapa en situaciones normales podía ser muy veloz y letal, pero el frio repercutía más en el conforme su transformación sea más pronunciada, es por esto mismo que comenzó a pelear así, esperaba no tener tanta desventaja su aún conservaba un tamaño menor, pero resulto no ser suficiente, los lobos lo envestían con facilidad mientras que él no podía darles ni un solo golpe, casi parecía como si jugaran a patear la pelota con el, estrellándole contra los árboles.

El conejo blanco se estaba enfureciendo, y ante esto finalmente decidió pelear con su trasformación completa. Carnaje mismo le advirtió de las desventajas de esta forma, pero esto lo ignoro al estar harto de los lobos, ya dispuesto a ganar, el conejo empezó a ser cubierto por una serie de musculo rojo que despedía su propio brillo escarlata a través de sus venas marcadas, las garras de 40 centímetros se duplicaron de tamaño, le salieron colmillos largos y delgados de serpiente, sus orejas se volvieron rojas y membranosas, y su tamaño aumento de modo exorbitante siendo casi del tamaño del lobo más pequeño del grupo.

La forma final de Ángel era monstruosa y muy diferente a la de un conejo, mas parecía una criatura retiniana que un mamífero siquiera, conformado de carne expuesta, en esta forma Ángel poseía una fuerza mayor a la de los lobos, pero sus problemas solo podían aumentar. Empezando con que la temperatura de su cuerpo es más difícil de regularse mientras mayor sea su tamaño, la nieve rápidamente hizo efecto en él, comenzando a sentir un dolor aún más intenso en todo su cuerpo, cosa que también le indico que no era momento de confiarse, tenía que actuar ahora. El monstruoso Ángel se abalanzo contra los lobos, estos se dispersaron rápidamente mientras el conejo monstruoso partía un árbol en dos usando sus garras. Frustrado y ahora más enfurecido corre contra los tres lobos, en su caza, los lobos corrían rápido, sus extensos pelajes y adaptación a los climas helados les ayudaron mucho en esta carrera, Ángel era rápido, pero poco a poco perdía la velocidad y calor, de no ser por la adrenalina que corría en su sangre este ya habría caído, su cuerpo no regula adecuadamente la temperatura, lucha por estar caliente y este calor se enfoca en el cerebro, esto causa en si un efecto muy dañino en el que el usuario se vuelve loco, esta era la razón principal por la que Carnaje de advirtió de su transformación al máximo, terminando con todo sentido del raciocinio en el conejo, incluso si Fluttershy hubiera aparecido, ella también hubiera sido víctima de Ángel, al encontrarse en un estado salvaje y bestial, tumbando todos los árboles que se le cruzasen en el camino. Los lobos continuaban corriendo, guiando a Ángel a una trampa segura.

El conejo al frustrarse ante la falta de reacción de sus patas para correr, da un colosal brinco, aterrizando a la orilla del lago congelado, al frente suyo se encontraban los tres lobos, pisando el hielo, esperando al conejo, los lobos aúllan los tres juntos como una señal de reto, y el conejo corre a través del lago, resbalando y cayendo, pero de inmediato se levanta, y al no poder correr en el hielo, este hunde las garras, usándolas como ganchos para prensarse al grueso hielo, dando pasos lentos pero firmes para ir por los lobos, que se encontraban parados en el centro del lago esperándole, ya cuando estaba lo suficientemente cerca, Ángel da un zarpazo, los lobos a diferencia de él, podían correr sobre el hielo, y comenzaron a correr a su alrededor, incitando al monstruo a atacarlos, algunos incluso brincándole muy cerca para tentarlo. Ángel desde intentaría darles con sus poderosas garras, pero estas en lugar de darles a los lobos golpeaban contra el suelo, provocando fracturas en el hielo, golpe tras golpe, Ángel penetraba el hielo con fuerza, provocando que tras un último golpe, el hielo se rompiera y el callera al agua. Los lobos se alejaron mientras Ángel intentaba salir despegadamente, intento salir del agua usando sus garras para apoyarse, pero su peso provocaba que el fragilizado hielo se rompiera de nuevo y volviera a hundirse una y otra vez, extendiendo únicamente el radio del agujero. Finalmente luego de tantos intentos, Ángel logra salir de agua, retomando su forma de conejo, conservando solo las garras para poder sostenerse y salir. El conejo castañeaba los dientes como tal fuerza mientras intentaba recuperar su calor, pero algo andaba mal, había usado toda su energía en la pelea, y si quería recobrar su calor necesitaba comer algo, solo así recobraría la capacidad de autorregular su calor, pero ahora era imposible, no solo estaba exhausto, si no que llegaría el punto en que finalmente no podría moverse, ese último chapuzón en el agua fue lo último que resistiría su cuerpo, y quedaría completamente inmóvil, mientras los tres lobos lo rodeaban, completamente al asecho, pues era su turno de atacar. Pese a ser literalmente una estatua Ángel aún era consciente de lo que pasaba a su alrededor, mirándose a sí mismo al asecho de los lobos, mientras se colocaban en una posición triangular con él en el centro, es aquí cuando Ángel se daría cuenta de que los tres lobos que se lo atacaron poseían un cuerpo, cosa que significaba que alguna vez fueron unicornios. Los tres lobos hicieron brillar sus cuerpos, usando finalmente el ataque que habían esperado usar hasta ahora contra Ángel, indefenso e inmóvil no pudo hacer nada por evitar o resistir todo el poder combinado. El conejo cuando finalmente logra recobrar la movilidad gracias al calor del ataque, solo pudo chillar de dolor mientras sentía como lentamente todo su cuerpo se desintegraba lentamente ante los lobos, desapareciendo finalmente de la fase de la tierra.

Fue precisamente este poder el que despertarían a Discord de su letargo, y lo incitarían a ir a investigar, a llegar al lago solo encontró este mismos derretido, y con sus aguas tibias, Discord busco en el bosque, no encontró a los lobos, pero si encontraría a Fluttershy y las demás chicas.


Era de tarde en Canterlot, y adentrándose entre los pasillos, se encontraba caminando a paso lento pero firme la princesa Celestia, segura de que nadie le veía, se dirigía directamente al salón de los tesoros, pasando frente a una serie de objetos variados y de gran belleza, Celestia continua su camino hasta llegar a un salón apartado, deteniéndose ante una inscripción en el muro, la princesa del sol hace brillar su cuerno, desactivando un hechizo de contención, abriéndose una puerta oculta frente a ella, se vela un enorme objeto cubierto por una manta empolvada, Celestia se hacerla lentamente hasta aquel sitio, tomando con su magia parte del manto, y de un solo movimiento retira en seco la manta rebelando frente. Celestia mira aquel objeto con bastante seriedad.

-ahora si me revelaras todos tus secretos- murmura Celestia mientras contempla frente a ella, aquel espejo de oro blanco e inscripciones doradas, el mismo que tenía oculto desde hace 20 años.