Código: Guardianes

Capitulo 29

-Mirad, esto es lo que descubrí…- empezó Atenea. Tras abrir el libro por una pagina, se lo mostró a los hicos. Estaba decorado con dibujos de figuras humanas, todas ella rodeadas de auras de distintos colores, con letras griegas a los lados en lo parecía explicaciones.

-Esto de aquí nos permite conocer ataques mucho más poderosos de los que utilizáis normalmente- les dijo. Los chicos la miraron sorprendidos- ¿Cómo que mas poderosos?- le dijo Aelita.

-Hasta ahora, habéis usado ataques como lanzar esferas de agua, rayos, rocas, u hondas de energía en el caso de Marin o en el tuyo, hija- les dijo Atenea- Esto de aquí son ataques que desarrollaron y perfeccionaron los primeros guardianes, y que son de gran poder- les dijo- Con ellos, os será más fácil vencer a vuestros enemigos- dijo ella, contenta.

-¿Cómo haremos para poder realizarlos?- preguntó Sam. Atenea suspiró- Me temo que en eso no os puedo ayudar, como mucho, puedo traducir lo que viene aquí, pero llevará tiempo…-le respondió.

Los chicos se miraron entre ellos- Por cierto, mama…- le dijo Alita. La aludida la miró- ¿Sabes cuales son las gemas que activaron Herb, Sissi y Nicolás?- le preguntó. Atenea se lo pensó- Bueno, realmente podría ser cualquier cosa, lo más probable es que sean cosas relacionadas con su forma de ser- les respondió.

Los chicos solo asintieron, y, tras despedirse de Atenea, Asmeya, Cesar y Frank, los chicos volvieron a la academia.

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Más tarde, la noche ya había caído en Kadick, y los chicos se hallaban reunidos para hablar entre ellos, pero, debido al toque de queda, no podían reunirse todos, tenían que estar chicos por un lado y chicas por el otro. Por supuesto eso no resultaba ningún problema, podían comunicarse entre ellos vía gema, o incluso, en caso de necesidad, abrir un portal que comunicara las habitaciones en las que estaban, y, sin venía Jim, meterse en este, de tal forma que le sería imposible pillarles. Fue precisamente eso lo que hicieron. Todos estaban reunidos en el cuarto de Jeremy y Patrick, un tanto apretujados, pero cómodos.

-¿Vosotras que pensáis de todo esto, chicas?- les preguntó Percy. Las chicas se miraron entre ellas- ¿A que te refieres, hermano?- le preguntó Sam.

-A que nuestros maestros se hayan ido casi sin avisarnos, a los nuevos ataques que Atenea dice que podemos ejecutar, ya sabéis, esas cosas…- les respondió.

-Creo que si ellos se han ido es por algo muy importante, ya nos lo dijo la reina, Hades y Virio recuperaron la caja de Pandora, y a saber que planean hacer con ella- respondió Electra- Pero no entiendo para que quieren la caja, se supone que en ella lo único que quedó fue esperanza- siguió Susan.

-Puede que quedara algo más, o que quiera usar su poder para sus fines, en cualquier caso, nada bueno va a salir de allí- continuó Jeremy- ¿Teneis alguna teoría de que pudo haber echo Virio con ella?-les preguntó Odd a Sissi, Herb y Nico. Los tres negaron- Él nos echó antes de que eso pasara, ni siquiera sabíamos que iba ha hacerlo- le respondió Nico.

-Supongo que, en todo caso, lo que lo sabrían serían sus más cercanos- sugirió William- Tiene sentido, la verdad…- comentó Marin, pensativa.

-¿Cómo vas con tu aprendizaje de la cultura e historia de Asmara, Aelita?-preguntó Patrick. La chica sonrió- Es bastante parecida a al de la Tierra, pero el idioma…- dijo, riendo- ¡Es complicadísimo, no tiene nada que ver!- dijo, mientras les mostraba un cuadernito, el cual muy amablemente le dio Marin, tras hacer un pequeño portal por el cual metió la mano y cogerlo- Fijaos- dijo, mostrando la primera hoja.

En ella se podía ver una mezcla de letras griegas y latinas- Según parece, en Asmara pasa como en la Tierra, hay muchísimas lenguas, y la más hablada es esta, se llama Asmariano, es bastante parecida al griego antiguo con una mezcla de latín, imaginaos…- dijo, golpeando la tapa del libro(1)

-¿Todas las lenguas de Asmara son como esta, con una combinación semejante?- preguntó Herb, curioso- Eso parece, al menos la parte Occidental, mirad- les dijo, mientras entraba a su cuarto por el portal, y, tras volver, tenía lo que parecía un mapa en la mano. Tras abrirlo, mostró el mapa mundial del planeta.

-Fijaos- dijo- Este de aquí es el condene de Lemuria, que es de donde proviene el patriarca del Santuario de Atenea que visitamos cuando William y yo obtuvimos nuestras gemas- dijo, señalando a una gran masa de tierra. El continente era muy parecido a América del norte en la forma, con algunos bosques en la parte costera y grandes montañas al norte. En el centro, se podían ver grandes llanuras.

-Este otro…- dijo, señalando otra de las masas de tierra- Es el continente de Liberia- les explicó. Estaba al oeste del anterior, separado por una gran masa de agua. Tenía una forma parecida a la de Europa, pero la parte del sur era algo más ancha. Tenía densas masas de bosque, con grandes sistemas montañosos en el centro, aunque en el sur dominaban las grandes praderas.

- Este océano que les separa se llama Silúrico, y este continente de aquí…- continuó, señalando a otra masa de tierra- Se llama Heavenland, aunque ahora sea completamente desértico, antes era habitado por los angelidos, la raza de Aurora- les dijo- ¿Les pasó como con el Sahara?-le dijo Herb.

La chica asintió, pero, en ese momento, Odd les pidió con un ademán que se callaran. Entendiendo, las primeras en irse fueron las chicas, saliendo todas al cuarto de Aelita, tras lo cual, se fueron diseminando. Después, les tocó a los chicos, por lo que los únicos que quedaban en el cuarto fueron Jeremy y Patrick. Pocos segundos después de que el último de os chicos se fueran, Jim Morales entró por la puerta, en una de sus muchas inspecciones.

-¡Buenas noches! Vengo a revisar los interruptores y si hay algún defecto en las bombillas del cuarto- dijo, mientras entraba. Tras devolverle el saludo, los chicos le fueron mostrando los enchufes cuando la vista de halcón del orondo profesor divisó algo- ¿Qué hace aquí este cuaderno de Stones?- preguntó, mientras lo cogía.

Ambos jóvenes se tensaron- Es que Aelita…- se excusó Jeremy. Jim rió- ¡Vaya, que cosas más raras os enseñan ahora!- rió, mirando por encima el cuaderno- Es que ella, está… aprendiendo griego, sí- se excusó Patrick. Jim sonrió, satisfecho- Bueno, bueno, bueno…- dijo, mientras se guardaba el cuadernito, a pesar de las miradas de pánico de los chicos- Bueno, luego tengo que visitar los cuartos de las chicas, se lo devolveré entonces- dijo, mientras se despedía. Los chicos suspiraron, aliviados- Suerte que el bueno de Jim no sabe nada de griego, que si no…- comentó Jeremy. Patrick asintió- Por muy poco casi nos pilla, primo…-dijo, mientras se incorporaba y se quitaba la camisa- Bueno, yo me voy a dormir, hasta mañana- dijo, mientras se metía en la cama. Jeremy le imitó.

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A la mañana siguiente, los chicos se encontraban de camino a las clases que les correspondía- Que rollazo, ahora química…- dijo Odd, desanimado.

-¿Qué dices? Si es muy divertida- le espetó Marin- Claro, como tu la entiendes de sobra…- murmuró Electra.

- Además, hoy iremos al laboratorio a experimentar con sustancias químicas, será muy interesante- les dijo Jeremy- Si, será muy interesante hacer jabón, seguro- les dijo Nicolás, mientras rodaba los ojos.

-Venga, animaos, seguro que…- las palabras de Herb se cortaron por el estruendoso grito del profesor de gimnasia- ¡Parad a ese bichejo!- gritó.

Cuando los chicos se quisieron dar cuenta, Odd estaba en el suelo, con un perro de raza Husky bastante grande encima de él, lamiéndole la cara con cariño, haciendo que el muchacho riera por las cosquillas.

-¡Para, para, jajajja!- rió, mientras se le levantaba y acariciaba al animal. En ese momento, se dio cuenta de que el animal llevaba algo al cuello, y, tras agarrarlo, vio que era un cordoncito de color morado con un papel escrito en el mismo. Curioso, lo cogió, y pudo ver que había un pequeño rollito de papel atado al mismo.

-¿Qué es eso?- preguntó Sissi. Odd se encogió de hombros- Veámoslo…- dijo, desenrollando el papel. Mientras, Jim se acercaba.

-¡Muy bien Della Robbia, ahora…!- gritó Jim, pero se paró de golpe cuando vio al chico con un papel en la mano, mientras que con la otra acariciaba al animal, y al resto de sus compañeros arremolinados en torno suyo. observándole.

-¿Qué pasa?- les preguntó. Odd le miró con una sonrisa tonta- Tranquilo Jim, no es nada…- dijo, mientras se levantaba. Jim negó- No nacía ayer, Della Robbia, ese perro fue directo a ti, así que te tiene que conocer, venga, dime la verdad- dijo.

-Con gusto, señor- respondió alguien, un hombre. Los chicos vieron con alivio a Cesar- Soy el tío de Odd, me llamo Cesar, encantado- dijo, con una sonrisa, tendiéndole la mano al hombretón. Este se la estrecho- Un gusto, señor, entonces, supongo que habrá venido a visitar a su sobrino con el perro, ¿verdad?- dijo. Cesar asintió.

-Aí es, sé que está prohibida la entrada de animales al recinto, pero…- dijo Cesar. Jim negó- Solo por esta vez, supongo que podemos saltarnos la regla, pero comprenderá que le pida que procure visitarle fuera del recinto si trae a su mascota- le dijo. Cesar asintió- No hay problema, muchas gracias- dijo, despidiéndole.

Una vez que Jim se hubo ido, Cesar respiró tranquilo- Te parecerá bonito…- le recriminó al perro, enfadado. Como toda respuesta solo obtuvo un ladrido, tras el cual, el perro se tumbó en el suelo, mientras observaba el ambiente.

- No sabía que tuvieras un perro…- comentó Aurora- Y no es mío, es de Asmeya, bueno, en realidad es del rey, se lo trajo un día sin avisar, y es a mi al que le toca pasearlo y limpiar sus regalitos…- comentó, hastiado.

-Pues tenía un mensaje atado al cuello, ¿lo sabías?- le dijo Odd. Cesar le restó importancia- Ese papelito era por si se perdía- dijo. Odd asintió- Ya decía yo que era raro poner tantos números…- comentó

- De todas formas así mejor, me pidió que se lo quitara y me olvidé de eso, así que gracias- dijo, mientras le daba el papel a Ulrich, y este, con discreción, lo quemó en su mano cerrada, tras lo cual la abrió, dejando caer unas pocas cenizas.

-¿A dónde ibas, por cierto?- le preguntó Aelita- A parte de pasear al perro, para comprar algunas cosas- les dijo, mientras le recolocaba la correa al animal- ¡Que te vaya bien!- le dijo Susan. Este le devolvió lo dicho, mientras se marchaba.

Después de eso, y casi sin darles tiempo a volver a ponerse en camino, una llamada de Atenea les avisó de que tenían que volver a la Hermita, pues una de las armas que buscaban se había despertado.

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Unos minutos más tarde, los chicos llegaron al lugar, donde vieron a Atenea con el libro en la mano, y a su lado, Asmeya. Mientras, Franz parecía apuntar algo en un papel en la mesa- ¿Qué dice el libro?- preguntó Wiliam.

-Parece que, como sucedió con las gemas de la luz y la oscuridad, dos armas se han despertado a la vez- les dijo. Los chicos la miraron algo sorprendidos- Pero el escudo de la luz y la espada de la oscuridad ya la tienen sus respectivos dueños, mama- le dijo Aelita.

L reina asintió- Así es, pero en ese caso, cuando una de las gemas despierta, la otra hace lo mismo. En este caso fue fruto del azar- comentó. Los chicos simplemente se acercaron a ella- Mirad- les dijo, mostrándoles el libro.

-"El arco de las bestias se encuentra en un mundo de gigantes"- leyó la mujer- Y "Los chakrams de fuego se encuentran en la época del súper-volcán" volvió a leer, dejando el libro sobre la mesa.

La pandilla, como era costumbre, se arremolinó en grupos separados, buscándoles una explicación a esas frases. Mientras sus compañeros conversaban entre ellos buscando una posible solución, Odd hablaba con Jeremy sobre eso mismo. El chico en morado oía a su compañero.

-Yo diría que…- claro que una cosa es oír y otra escuchar. Odd solo pensaba el posible significado de aquello, cuando lo vio- ¡Claro, por supuesto!- dijo, alegre, provocando que su interlo0cutor se sobresaltara por la reacción de su amigo- ¿Qué te pasa, Odd?- le dijo Atenea. El chico sonrió- Creo que ya sé donde está el arco- dijo, contento y orgulloso.

-¿Y bien?- le preguntó Marin- La época de los dinosaurios, esa es la respuesta- dijo, contento- Debe ser en el Jurásico, es en esa época cuando los dinosaurios son más grandes- siguió Susan, pensativa- ¿Veis? Hasta ella me da la razón- dijo, aún más contento.

-Entonces, supongo que ese será nuestro primer destino, ¿sabes a cuando debemos ir a por los chakrams, Ulrich?- le preguntó Asmeya. Ulrich negó- Ni idea, de momento, iremos a esa época a por el arco de las bestias- le contestó- Sería conveniente dividirnos, así, en cuanto sepamos en que época se encuentran los chakrams, podremos mandar a un grupo a buscarlo- les dijo Atenea. Los chicos asintieron a esas palabras.

Po tanto, se dividieron en dos grupos: uno, formado por Odd, Patrick, Sam, Yumi, William, Electra, Herb y Susan. En el otro equipo, irían Aelita, Jeremy, Percy, Aurora, Ulrich, Marin, Nicolás y Sissi. El primer grupo se movió rápido, y, después de que Susan abriera un portal, los ocho se metieron en este, mientras se despedían. Una vez que el último entró, el portal se cerró.

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Un enorme bosque se extendía hasta donde abarcaba la vista, únicamente cortado por un río que cruzaba la espesa selva. Además del río, solo unas pocas montañas se veían en el fondo, pero, a pesar de su gran altura, no poseían nieve en sus altos picos. Pero a pesar de su gran frondosidad, existían grandes claros en el bosque, en los cuales se podían ver enormes bestias de largos cuellos y cola, de cuatro patas, y con un cuerpo ancho y fuerte Justo al lado de uno de esos claros, a escasos tres metros del borde del mismo, fuerte luz iluminó momentáneamente la zona, tras la cual, apareció un portal. Del mismo, aparecieron los chicos. La primera fue Electra. Iba vestida con un traje de cuerpo casi completo, en la cabeza tenía puesta lo que parecía la cabeza de un dinosaurio con colmillos, la cual bajaba por toda su espalda y a la mitad de sus rodillas. En las caderas tenía una falda de mediano tamaño que le llegaba hasta la rodilla. En cuanto a los chicos tenían una ropa similar.

-Increíble…- fue todo lo que dijo ante el, valga la redundancia, increíble espectáculo que ante ella se daba. Gigantescos dinosaurios comían de la copa de los grandes árboles cercanos con parsimonia, como las vacas de su época, masticando las hojas con lentitud, mientras observaban con sus pequeños ojos a ella y a sus compañeros, mientras ellos también les observaban con gran ilusión.

-Es espectacular…- murmuró, con asombro, Herb- Estos de aquí- dijo, señalándoles-son los saurópodos (1), sabía que eran grandes, pero esto…- dijo, sorprendido- ¿Sabes que dicen, Odd?- le preguntó Patrick. El chico se encogió de hombros- No dicen nada, solo comen, supongo que es normal, teniendo en cuenta que tienen comida en la boca…- comentó.

Tras quedarse varios minutos embelesados con las espectaculares vistas, los chicos se pusieron en movimiento, guiados por Odd. Decidieron que era mejor meterse al bosque, por que allí no podían meterse los grandes depredadores, y aunque podían defenderse sin demasiados problemas de los posibles depredadores de la zona, no querían correr riesgos, pues no debían olvidar que el más pequeño de los dinosaurios ya era casi tan grandes como ellos. Por eso, andaban por el bosque a poca velocidad, ya que los árboles y las raíces del suelo les impedían ir demasiado deprisa.

-Debemos que ir con cuidado, no sé si los dinosaurios me harán caso- les dijo Odd, mientras miraba en todas direcciones constantemente.

-Pero a ti todos los animales te obedecen, no creo que ahora sea diferente- comentó William- William tiene razón, Odd, creo que no hay razón para preocuparse- comentó Marin.

-Prefiero no correr riesgos…- les respondió.

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Mientras avanzaban, el pintoresco grupo no pasó desapercibido por uno de los reptiles que por allí andaban. Era de unos 2 metros de largo, se sostenía sobre sus dos patas traseras, siendo las delanteras unas pequeñas manos con varios dedos, culminados estos con garras. En su boca tenía cortos pero numerosos dientes serrados, y, culminando su cabeza, una pequeña cresta.

-¿Qué sucede, chico?-preguntó una voz. El animal se giró para ver a su amo, a quien reconoció enseguida, mientras le olisqueaba con el morro y le hacía algunas cosquillas en señal de aprecio. El propietario de esa voz era un ser de aspecto humanoide, con piel escamada de color verde, sin pelo, ojos de colores oscuros y una corta cola a la altura de la cadera, boca parecida a la humana, así como sus brazos y piernas. Por su aspecto, casi se podría confundir por un ser humano disfrazado.

-¿Qué son esas cosas?- se preguntó, cuando, siguiendo las indicaciones del animal, divisó a los chicos.- Creo que esto debe saberlo el alto consejo- se dijo a si mismo, mientras montaba sobre el dinosaurio, y, veloz, se dirigió hacia el lado contrario a la de los chicos.

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Tras una macha de aproximadamente media hora, y sin descubrimientos fructíferos ya que sus gemas apenas habían dado señales , los chicos decidieron parar para hacer un descanso. Mientras Patrick hacía algo de fuego, sus compañeros sacaban los víveres, que consistían en bocadillos y latas de refrescos de varias marcas. Mientras descansaban, estuvieron conversando.

-Yo diría que hemos ido en la dirección equivocada, puede que tuviéramos que ir en la dirección contraria- comentó Herb- ¿Tu crees?- le preguntó Yumi.

El chico asintió- Si, o al menos eso creo según lo que marcan las gemas- dijo, toqueteando la suya con los dedos.

Sam iba a decir algo, pero antes de hacer nada, Odd se levantó de golpe, mientras se ponía en posición de combate, tenso. Justo entonces, un gran numero de figuras se dejaron ver de entre los árboles, pero no eran dinosaurios. Eran de figura humanoide, con armas en las manos, lanzas, para ser precisos. Pero no eran lanzas de piedra y madera, pues las hojas eran de acero.

-Imposible, ¿silurianos(2)?- dijo Marin, mientras les miraba, anonada. Unos 10 de ellos aparecieron de detrás de las sombras. Estos, a parte de las armas, se les podía distinguir ropas debajo de unos petos que les recubrían el pecho y parte del abdomen, así como las piernas.- ¿Cómo sabes nuestros nombres… seas lo que seas?- le preguntó uno de ellos

-Es bastante largo de explicar…- comentó Electra, mientras se levantaba

-En cualquier caso, no hablemos aquí, os llevaremos con el alto consejo- les dijo uno de ellos, de aspecto más adulto que sus compañeros, y más sabio, lo cual tranquilizó en parte a los chicos.

-Supongo que no tenemos otra opción…- comentó Yumi, mientras se les acercaba, con cautela.

-Sabia elección… la verdad, no sé como llamaros…- dijo, algo avergonzado- Llámanos "humanos"- le indicó Electra- Entonces venid con nosotros, humanos- les pidió, mientras se lo pedían con un ademán. Los chicos aceptaron su petición, y, tras eso, fueron escoltados por el bosque.

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Mientras esto pasaba, de vuelta a la Tierra, los chicos seguían meditando las palabras que les dio el libro. El que más pensaba era Ulrich. Incluso había cogido un libro para buscar información. Precisamente fue mientras ojeaba un libro, cuando lo encontró- ¡Ajá, esto es!- gritó, contento.

-Tenemos que ir al Toba, mirad-dijo, a sus compañeros, mostrándoles un libro. En el, se explicaba lo sucedido con el súper-volcán- Resulta que la erupción de este volcán fue la causa de una de las grandes extinciones, es lógico que se sitúe en esta época, ¿no creéis?- les dijo.

Sus compañeros lo pensaron un poco, y le dieron la razón-En ese caso, vayamos al Toba, hace 74.000 años- dijo Jeremy, con determinación.

Tras abrir el portal que les llevaría a su nuevo destino, el segundo grupo se dirigió a buscar los chakrams de fuego, mientras el otro seguía en la búsqueda del arco de las bestias

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Lamento infinitamente el retraso, pero es lo que tiene el verano, vamos e un sitio para otro. No sé si podré actualizar en Agosto, lo que sí se es que, a partir de Septiembre, si que podré hacerlo. De todas maneras, manteneos al tanto por si se da el milagro de que pueda actualizar.

(1) Los saurópodos eran un grupo de dinosaurios gigantes, cuyas principales características eran las nombradas y que vivieron especialmente en el Jurasico, aunque también vivieron durante el Cretácico, aunque en menor medida . Se alimentaban sobre todo de hierba, y fueron los animales terrestres más grandes de la historia. Entre ellos, destacan los famosos diplodocus, los cuales aparecen en la también famosa saga de películas Jurassic Park.

(2) Hay muchas leyendas en torno a los silurianos, y algunos creen realmente en su existencia, alegando que actualmente se encuentran bajo tierra en ciudades subterráneas, y, que, en su momento, habitaban la superficie del planeta y construían ciudades tal y como lo hacemos nosotros. Personalmente, creo en esta teoría tanto como en la que afirma que la Tierra es hueca.

¡Hola! ¿Qué tal el veranito? ¿Os está gustando la historia? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no, que os está pareciendo, como continuaríais, etcétera. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como el personaje de Susan, que pertenece a Doctor Who.