PVO
Aunque he dormido pocas horas me levanto y tomo una ducha que ayudara a refrescarme. Luego bajo y me uno a Neal y Henry en la cocina para el desayuno. Es sábado así que no hay escuela el día de hoy, sin embargo mi hijo listo para salir.
-¿A dónde vas tan temprano?- le pregunto, intentando mantener a raya la incertidumbre
-Solo saldré de paseo con seeker no ha salido en varios días
-¿Te veo para el almuerzo?
-Nos veremos en donde la abuelita- tercia Neal al tiempo que pone frente a mi, un plato con huevos revueltos
-Me parece bien- responde Henry con un encogimiento de hombros, termina su desayuno y busca la correa para salir con seeker- Nos vemos luego
-Pronto no nos necesitara- apenas ha cerrado la puerta y no logro reprimir un suspiro
-Creo que nunca lo ha hecho, es independiente y responsable. No se parece a ninguno de nosotros
-Tienes razón, siempre se ha parecido más… - de un momento a otro me siento aturdida y las palabras que quería decir me abandonan dejándome con una sensación de profundo vació, aunque parece que él no se da cuenta- a sus abuelos… Creo que me voy a trabajar
-¿Aun estas trabajando en el caso de la desconocida?
-Su nombre es Regina- me mordisqueó el labio- Ayer apareció su hermana.
-Eso es un gran avance
-Sí, pero aún tengo que descubrir que le ocurrió y devolverle su corazón
-Es extraño, hay pocas personas que puedan hacer ese tipo de magia en Storybrooke
-Solo el señor Gold… ¿Crees que él?
-Quizá no de manera directa, pero si alguien hizo un trato con mi padre, bueno no podemos estar seguros. Aunque sino has descubierto cuánto tiempo ha estado esa mujer en el bosque, será complicado encontrar algo. Y por lo que sabemos, puede haber estado ahí desde antes de la maldición, sin más información prácticamente cualquier cosa es posible
-Aun así pienso que alguien debería de recordarla. No vivimos en un pueblo grande, de hecho la mayoría de las personas parecen conocerse entre sí. Me parece extraño que nadie sepa nada.
-A excepción de su hermana
-En este momento tengo mis serias dudas de que sean familiares. Y de cualquier manera a menos que estuviera recluida en su casa alguien más debería reconocerla.
-Si lo pintas así suena como una conspiración
-Solo digo que es extraño. Además tengo una sensación de que algo no está bien, algo no encaja de manera correcta. Pero no sé qué es.
-Ok, quizá no es buena idea que pienses tanto en eso. Estas empezando actuar como una…
-¿Loca? Vivimos en un lugar repleto de personajes de cuentos de hadas, y me vas a decir que estoy loca- lo observo incrédula
-No es lo que quería decir- contesta el rápidamente
-¿Entonces que era?- solo baja la mirada y me hace sentir furiosa- Mejor me voy- salgo rápidamente cerrando con fuerza la puerta
Una vez que estoy en la comisaría reviso primero la contestadora en caso de que alguien tuviera un problema, aunque como de costumbre esta vació. La noche anterior está cobrando su factura, saco un par pastillas para el dolor de cabeza y la tomo de golpe con un solo trago de agua. No hay mucho por hacer así que empiezo a buscar el pequeño cuaderno negro en mi escritorio, pero no lo encuentro. Busco en los cajones, archiveros, incluso en el cesto para la basura, no hay rastro del cuaderno. Me toma algunas horas buscar en cada centímetro de la oficina, mi búsqueda no sirve de nada. Mi última esperanza es que lo haya dejado en el coche, entonces voy y revuelvo mi escarabajo.
-¿Ma? ¿Qué estás haciendo?- escucho una familiar voz a mi espalda
-Yo solo estaba buscando… el cuaderno que recuperamos de la mansión- es la primera vez que mencionamos nuestro antiguo escondite desde que el Sr Gold nos dijo que demolerían la construcción
-Nunca me dejaste leerlo
-Henry, por favor, no ahora- continuo revolviendo entre los asientos
-¿Tenía información importante?
-Era útil, pero no termine de leerlo, ayer antes de la fiesta lo deje en la oficina. Pero ya no lo encuentro, desapareció- suspiro pesadamente, este día está resultando ser un desastre
-No lo pudiste llevar a otro lugar
-Estoy bastante segura que lo deje sobre mi escritorio. Podría ser importante
-Vamos a almorzar y ya pensaremos en algo ¿Te parece?
-Henry te ibas a quedar fuera de esto- le espetó de manera firme
-Necesitas ayuda y puedo dártela, además no es un trabajo peligroso; sentarnos y que te ayude a pensar en algún plan ¿cierto?- tiene esa mirada brillante en su rostro y su sonrisa es de una clara victoria
-Empiezo a detestar cuando tienes razón
….
-Entonces- comienza a decir una vez que estamos en el restaurante de la abuelita- ¿el libro tenía información sobre su vida?
-Sí ya te dije… y no te voy a dar más detalles. Aunque sabes que creo que tienes razón, necesita ayuda
-Te lo dije…
-Hola. Emma, Henry ¿Qué van a querer?- nos dice Rubi quien se ha acercado a nuestra mesa con una enorme sonrisa en su rostro
-Hamburguesas con papas extra- la chica me sonríe en respuesta y se marcha a la cocina-No entiendo sabes- continuó una vez que volvemos a estar solos- ¿por qué alguien robaría ese cuaderno?
-Quizá ahí se encontraba el nombre del culpable
-Sí, lo sé. Pero nadie sabía de su existencia, de lo contrario no lo había encontrado nosotros, el culpable lo hubiese destruido antes. Para cualquiera que entrara en la oficina pasaría desapercibido
-Quien lo haya tomado sabía que es lo que encontrarías- dirige su atención a Ruby que viene a entregar nuestro pedido
-No me lo explico nadie más aparte nosotros sabía sobre el cuaderno. Yo no se lo mencione a nadie- Henry evita mi mirada
-¿Tú le contaste a alguien?
-Solo se lo mencione al señor Gold
-¿Qué fue lo que le dijiste?
-Solo que habíamos encontrado el cuaderno el día que nos dijo lo de la mansión. El no mostro interés en lo que le dije
-Seguro que no se lo has dicho a nadie más
-Solo a él, y no fue un gran comentario
-No pero seguro sacó sus conclusiones
-¿Por qué lo tomaría él?
-Henry no debiste mencionar nada- le digo con voz firme
-No quise, es solo que empezó a preguntarme sobre mis sueños. Empecé a explicarle y no me di cuenta de cuanto hable. Pero él no lo tomaría, ¿Para qué lo querría?
-Bueno no lo sé
-Aunque tendría sentido, él es de los pocos que tiene la capacidad para arrancar corazones
-Henry, es tú abuelo, hace lo mejor para nosotros
-No estoy diciendo que lo haga. Pero con lo de mi sueño parecía inquieto
-Es natural que se preocupe por ti- paso mi mano sobre su cabello es una rápida caricia
-Mostraba más interés que preocupación
-Si el supiera algo nos diría
-¿Pero y si él tiene su corazón?
-No sabremos nada hasta que ella despierte. Henry, escucha- tomo sus manos entre las mías- no saques conclusiones precipitadas de acuerdo cariño. No podemos asegurar nada sino tenemos más pistas
-Pero él podría…
-Henry prométeme, que no harás nada.
-Lo prometo- me responde con una voz para nada convincente, pero como no quiero presionarlo, simplemente confió en su palabra.
-Ahora termina el almuerzo
-¿Papá no dijo que vendría?
-Bueno es algo tarde, creo que podemos empezar sin él- mi conciencia me grita que es mi culpa
