Capitulo 28: La fiesta.

El fotógrafo estuvo un buen rato retratando a los novios, solos, con sus familias y amigos. Cuando el fotógrafo lo dejo escapar Harry corrió hacia Tom.

-Uff, pensé que ese bendito fotógrafo no me iba a dejar escapar.

Se quejo el ojiverde. Tom sonrió.

-Ya, no te quejes. Tu mejor amigo quiere tener recuerdos de su boda, hazlo feliz.

-Cree me que si no fuera por Ron, ya habría maldecido al fotógrafo.

Le aseguró Harry de lo más serio.

-¿Cómo te has sentido?

Harry supo que se refería al bebé.

-Bien no ha dado ningún problema, ni siquiera estoy cansado.

Le aseguró Harry con una sonrisa tranquilizadora.

-Bien, ¿quieres beber algo?

-Si, una cerveza de mantequilla.

Le pidió Harry. Tom negó con la cabeza.

-El medico te la ha prohibido.

Harry hizo un puchero y después de meditarlo un rato contestó:

-Pues entonces un jugo de limón.

-Bien, vengo ahora.

***

-A sido una boda hermosa, ¿verdad?

Le pregunto George a Lucius. Lucius asintió estrechándolo contra sí y le contesto.

-Tú eres el que más guapo estaba hoy.

-¡Lucius!

Lo regañó George con una sonrisa. Al mirar a la pista de baile vio que los novios estaban abriendo el baile, con un vals.

-Ven, vamos a unirnos.

-¿Qué? No, George, para nada, yo sólo bailo en la cama.

-Bueno, papá puede que no baile pero yo si, ¿me concedes esta pieza pa'?

Preguntó Draco saliendo de detrás de George.

-Por supuesto.-Le sonrió George y virándose hacia Lucius le advirtió-Ni te creas que te vas a salvar, vamos a bailar más tarde-Y tomando la mano que Draco le ofrecía galantemente decidió dirigirse a la pista.

-Vela que no se fatigue mucho, Draco.

Le advirtió Lucius a su hijo, pero ya Draco y George estaban prácticamente en la pista de baile.

***

-Vamos Sev, anda vamos a bailar.

Severus miró a la pista de baile.

-Vete y busca a Némesis. Mi sobrina sabe bailar, yo no se ni dar dos pasos.

-¡Sev!-protestó Fred, e ignorando las quejas de su marido lo tomó de la mano y lo arrastró a la pita de baile hacia donde sus dos hermanos ya estaban bailando.

***

-¿Isme, Tali, Mione, me permiten sacar a Némesis a bailar?

Preguntó Blaise acercándose hacia donde estaban las cuatro chicas.

-Claro Blaise.

Contestaron las otras tres y Blaise sacó a bailar a la chica mayor que él. Remus se acercó y se llevo a bailar a Hermione, a la vez que Robert Valtimor y su hermanito Evan venían para llevarse a Ismene y Stalia.

***

Cerca de una hora después los novios abandonaron la fiesta para su noche de boda mientras los invitados seguían disfrutando de la fiesta.

Cuando estaban ya casi a la puerta de la habitación Vicktor lo levanto en vilo.

-¿Qué haces, pedazo de loco? ¡Suéltame, demente!

Le dijo Ron a Vicktor riéndose y agorándose al cuello de él para no caerse.

-Hay una trradición muggle que indica que hay que pasarr el umbrral del hogarr con la parreja en brrazos.

Ron rió aun más fuerte.

-Definitivamente estas loco.

-Amorr, tengo las manos ocupadas, abrre la puerrta.

Le indicó Vicktor. Ron extendió su mano y la abrió.

Al entrar Ron miró impresionado.

-¿Y esto?

-Rregalos de boda.

Le respondió Vicktor distraídamente dejándolo en el suelo y besándolo en el cuello. Ron se puso nervioso.

-Vamos a abrirlos.

Sugirió el pelirrojo.

-Oh no, amorr, los abrrimos mañana.

-eh... pero yo quiero abrirlos ahora, Vicktor, anda.

Vicktor miró a Ron con una sonrisa.

-¿Estas nerrvioso, Rron?

Le preguntó Vicktor. Ron enrojeció.

-No, claro que no. Por que abría de estar nervioso, soy un chico moderno.

Vicktor entornó los ojos.

-Si clarro, erres tan moderrno, que me botaste anoche del cuarrto, porrque si nos acostábamos juntos la noche anterriorr a la boda tendrríamos mala suerrte.

-¡Eh, tú estuviste de acuerdo!

Protestó Ron.

-Clarro, como hasta las dos de la mañana cuando me tuve que darr una ducha helada.

Masculló Vicktor.

-Eh, pues...

Vicktor suspiró.

-Bueno, dale... vamos a abrrirr los rregalos.

Le indico sentándose en una butaca. Ron lo sorprendió sentándose en su falda y besándolo.

-Gracias.

Vicktor sonrió ocultando su cara en el cuello de su cónyuge. Bien valía la pena esperar si con eso obtenía una sonrisa de Ron. Extendió la mano y agarró uno de los regalos y se lo puso en la falda a Ron.

-Vamos, ábrrelo.

Lo animó. Ron sonrió y leyó la nota. Era de George y Lucius. Ron enrojeció a la vez que Vicktor lanzaba una sonora carcajada.

-Pero... pero...

Empezó Ron abochornado y fue interrumpido por Vicktor.

-Rrecuérrdame agrradecerrle a tu herrmano y a tu cuñado.

Apenado Ron dejo el Kit de kamasutra a un lado. Traía de todo. Vicktor tomó otro paquete y se lo puso a Ron en la falda. Ron se acomodó mejor en el regazo de Vicktor y abrió el regalo, esta vez de Fred y Severus. Esta vez el regalo fue más decente, eran dos albornoces a juegos, el de Ron con sus nuevas iniciales RK y el de Vicktor con las propias. Luego abrieron el de Harry y el Lord Voldemort y se quedaron pasmados. Era una medalla con dos lobos aullando juntos a la luna, atrás se leía el nombre de Vicktor y Ron y la fecha de su boda. La medalla se dividía en dos para que una parte la llevara Ron y otra Vicktor. Cuando Vicktor le pasó el cuarto Ron se rió de sí mismo recostando la cabeza en el pecho de Vicktor.

-¿Y ahorra porr qué rríes, tontito?

-Porque debo de ser el novio más tonto de la historia. Mírame, estoy nervioso, cualquiera diría que esta va a ser mi primera vez en la cama.

Sonrió apenado Ron. Vicktor lo besó con ternura.

-No me imporrta, yo te quierro tal y cual erres Rron.

Le aseguró Vicktor. Ron dio un suspiro de placer al sentir los labios de su marido en el cuello. Rodeo el cuello de Vicktor con sus brazos y dejó que Vicktor lo llevara a la cama. A su propia fiesta privada.

Continuará...