Disclaimer: Todos los personajes son de Meyer, si algo te parece familiar también es de ella. Edward de Bella, para mi envidia y la de todas ustedes XD y la historia es mía, de mi propiedad u.u
Mil gracias por los reviews, son el mejor pago que puedo pedir.
N/A Chicas me nominaron para Mejer fanfic en procedimiento. Les agradecería un montón si se pasaran por el link que está en mi perfil y si consideran que mi fic vale la pena le den un voto, en esa categoría hay excelentes fic, así que si no se deciden por el mío hay unos fantásticos XD.
Capitulo 28
Forks I
Mañana temprano saldríamos a Forks, así que le pedí a Edward que fuéramos a la casa, ya que desde que salí con Alice y Rose de compras al día siguiente de la pelea, nos habíamos estado quedando en casa de sus padres ya que consideraban que allá estaría más cuidada mientras Edward trabajaba hasta tarde tratando de ponerse al día con el trabajo atrasado por haberse tomado varios días en casa conmigo por mi cumpleaños y el fiasco de la visita de Jacob. Trato de dejarlo todo listo en la fundación y en el hospital para nuestro viaje. Ya casi todo lo de la boda estaba hablado, solo faltaba que me dijeran donde nos íbamos a casar ya que era un secreto al igual que el destino de la luna de miel. Yo dormía la mayor parte tiempo, ya que terminaba agotada después de pasar horas, con Alice, Rose y Eme con mi madre en el altavoz del teléfono, planeando hasta el más mínimo detalle del gran día.
--Una moneda por tus pensamientos—me dijo Edward mientras nos dirigíamos a la casa. Solo tenia mano del volante y me acaricio el ceño fruncido.
--Tan poquito valen?—le bromee—es solo que estoy algo nerviosa por el viaje—le dije sinceramente.
--Porque tienes que estarlo amor?—me pregunto tomando mi mano y haciendo patrones circulares en ella.
--Me da miedo que se aburran, Forks no es un pueblo con mucha vida ni nocturna, ni diurna y me parece que tus hermano tienen muchas expectativas.—le dije un tanto avergonzada.
--Forks no, pero esta Port Angeles amor, no tienes de que preocuparte, además créeme que ellos encontraran una manera de entretenerse—me dijo sonriéndose.
--Donde nos quedaremos? La casa de Charlie solo tiene una habitación adicional que es la mía cuando vivía allí y créeme que los seis no cabemos allí—le dije devolviéndole la sonrisa.
--En un hotel—me dijo quitándole importancia, fruncí el ceño, que yo sepa en Forks no hay hoteles, solo unos moteles y los Cullen no parecen el tipo de personas que se quedarían en ellos.
--Que demonios?—dijo Edward entre dientes cuando llegamos a la casa, su mano se tenso sobre la mía.
Seguí asustada su mirada, pensando encontrarme con algún visitante no bien recibido. Pero con lo que me encontré fueron cuatro ramos de orquídeas blancas en la puerta de entrada. Uno por cada día que no estuvimos en casa. Edward, soltó mi mano y se pincho el puente de la nariz. Le acaricie la mejilla, tratando de hacer que se calmara; él abrió los ojos lentamente y se encontró con mi mirada, podía ver que estaba molesto, pero me sonrió aunque la sonrisa no le alcanzo los ojos. Salió del auto y dio la vuelta para ayudarme a bajar. Me tomo de la mano y caminamos hacia la casa.
--Creo que tendré que tener una conversación con Félix, no pretendo seguir soportando esto—me dijo en cuanto llegamos a puerta, mirando fijamente la flores.
--Tranquilo Edward, no busquemos más problemas. Vayamos a unas de las oficinas de DHL y devolvámoslas.—le pedí tratando de que se calmara.
--Tienes razón amor, no voy a dejar que te estropeen este fin de semana—me dijo dándome un beso en la frente.
Yo sonreí más tranquila, por lo menos sabia que Edward no se volvería a pelear con Félix por el momento. El único recuerdo de la pelea del lunes que se veía en el rostro de Edward, era la fisura de su labio inferior. Por suerte el moretón y la hinchazón de su mejilla habían desaparecido al día siguiente. Eso se llama tener buenos genes, pensé para mí.
Subí a mi habitación a buscar mi camiseta de la secundaria, siempre que iba a Forks dormía en ella, era algo así como una tradición. Aunque ya tenía casi un año que iba a casa de mi padre. Me emocionaba la idea de ir a La Push y mostrarle a los chicos First Beach.
--Listo!—le dije a Edward bajando las escaleras y saltándole encima cuando llegue abajo
Edward me tomo en brazos y me estrecho contra su pecho.
--Esto es lo que venias a buscar?—me pregunto enarcando una ceja.
--Sip!—le dije poniéndole énfasis a la 'p'. Él se rio y me beso la frente.—siempre duermo con ella cuando estoy en Forks es como una tradición—le dije haciendo un puchero.
--Pues vámonos futura Sra. Cullen que aun tenemos que hacer una parada para devolver esas flores. Quieres leer las tarjetas?—me pregunto levantando una en medio de sus dedos índice y centro.
--No, creo que digan nada importante, no quiero saber lo que el Sr. Volturi tenga para decirme—le dije sonando muy segura.
Una radiante sonrisa torcida se formo en los labios de Edward, quien tomo las flores y las puso en el asiento trasero del auto. Dejamos las flores en DHL y nos encaminamos a casa de los padres de Edward. En cuanto llegamos Alice y los demás nos estaban esperando con las maletas listas en la entrada de la casa.
--Hasta que al fin llegan! Se quedaron practicando para poder darles hermanitos a los gemelitos cuando salgan?—pregunto Emmett riendo atronadoramente, ganándose un golpe por parte de Rose.
--No… tuvimos que para en DHL para devolverle unas flores a Félix que le envió a Bella—dijo Edward entre dientes, yo toque su brazo y él relajo su postura.
--Bueno, parecer ser que este quiere que mis sobrinos sean Volturis y no Cullens—dijo Rose irritada. Edward se pincho el puente de la nariz.
--No estás ayudando, Rose—le dijo Jasper, que había aparecido tras ellos, regalándome una sonrisa tranquilizadora—Edward, hermano tranquilo, mis sobrinos nunca serán Volturis y tú lo sabes, no dejes que Félix te arruine el fin de semana. Ya debemos salir para el aeropuerto.—le dijo dándole una palmada en el hombro.
Edward abrió los ojos y se notaba más tranquilo, la verdad es que Jasper podía tranquilizar a cualquiera con su forma de hablar. Edward se acerco y me paso la mano por la cintura dejándola descansar sobre mi vientre.
--A qué hora sale el vuelo?—le pregunte a nadie en particular.
--A la hora que lleguemos al aeropuerto—me dijo Alice rodando los ojos como diciéndome "dah"—Vamos el auto ya llego!—dijo aplaudiendo.
Estaba confundida, pero lo deje correr. Me gire para ver que los chicos estaban subiendo las maletas en una limosina. Mire a Edward y enarque una ceja, no emitió sonido pero con los labios dijo "Alice", yo rodee los ojos y sacudí la cabeza mientras Edward ponía su mano en la parte baja de mi espalda llevándome a la limosina.
--Estas bien Bella?—me pregunto Rose al oído cuando subimos la limosina. Yo asentí dejándole saber que estaba bien. Ella me sonrió y se fue a sentar con Emmett.
No podía negarlo, la limosina era muy cómoda y muy bonita. La última vez que viaje en una fue para las giras promocionales de mi libro. Cerré mis ojos y me recosté en el pecho de Edward. Los demás iban conversando animadamente de todas las cosas que pensaban hacer en cuanto llegáramos a Forks. No podía evitar que mis labios se curvaran en una sonrisa, pensando en lo bien que la pasaríamos.
--Bella, amor… ya llegamos—me dijo Edward besándome la frente. No me había dado cuenta que me había quedado dormida. Abrí los ojos encontrándome con su tierna mirada, mire a mi alrededor y me sentí desorientada.
--Edward, estamos en el aeropuerto?—le pregunte extrañada al ver que estamos en un hangar y no en el aeropuerto normal. Él rio suavemente y enterró su rostro en mis cabellos besándolos.
--Si, amor… usaremos el avión de la fundación, por eso estamos en el ala privada del aeropuerto.—me dijo ayudándome a salir de la limosina.
Cuando salí de la limosina, mis ojos se abrieron mucho. Frente a nosotros había un avión blanco que tenia escrito con letras negras Cullen. En la escalerilla había una mujer rubia de largas piernas quien parecía estar vestida de azafata y un hombre de cabellos negros, amplios hombros y sonrisa amigable quien supuse era al capitán. Los demás no se veían por ningún lado, así que asumí que estaban dentro del avión.
--Buenas tardes Dr. Cullen y Sra. Cullen, mi nombre es Liam y seré su azafata por este viaje—dijo la azafata profesionalmente aunque no se me escapo que miro apreciativamente a Edward.
Edward solo asintió con la cabeza y se giro hacia el hombre a nuestra derecha.
--Garrett como has estado?—le dijo Edward estrechando su mano.
--Muy bien Edward, puedo suponer que esta señorita es la adorable Bella de quien Carlisle tanto me ha hablado—dijo con una sonrisa sincera. Me sonroje ante el pensamiento de Carlisle hablando de mi.—Por el rubor en sus mejillas me doy cuenta que si es. Es exactamente como Carlisle la describió.
--Es correcto, Garrett, ella es mi Bella—dijo Edward riendo con él.
--Es un placer conocerla finalmente, Sra. Cullen—dijo tomando mi mano y besándola.
--El placer es mío Sr. Garrett—le dije tímidamente. Edward beso mi frente.
--Llámame Garrett. Hoy tenemos muy buen tiempo, llegaremos a Port Angeles en aproximadamente 2 horas y media.—me dijo sonriendo cordialmente mientras subíamos por la escalerilla. N/A( hice mi tarea son 1:55 de LA a Seattle y 35 minutos de Seattle a Port Angeles lol)
Si el exterior del avión era imponente, no era nada en comparación a como era por dentro. Las sillas se veían muy cómodas aunque solo había unas doce hasta donde podía ver. Emmett estaba tras la barra del bar, mientras Rose estaba sentada ojeando una revista. Alice y Jasper no estaban a la vista.
--Ven amor déjame mostrarte el avión mientras esperamos las ordenes para poder despegar—me dijo guiándome a la parte de atrás del avión donde había una puerta. Cuando a mitad de camino la puerta se abrió Alice venia remolcando a Jasper y detrás de ellos había alguien más.
--Ang, Ben!—dije emocionada. Mire a Edward quien sonreía como un gato que se ha comido un canario.
--Oh, Bella todo es esta muy lindo, Edward pensó que sería un buen detalle invitarnos. Ben y yo tenemos años que no hemos podido regresar a casa por estar ahorrando para la boda. Mamá está feliz al igual que los gemelos.—me dijo Angela dándome un abrazo.
--Oh, gracias Edward…--le dije mirándolo sobre el hombro de Ang, antes que Alice la arrastrara para enseñarle los modelos de los vestidos.
Ben me mando un beso desde el bar mientras conversaba con Emmett. Edward me llevo a la puerta frente a nosotros y la abrió para develar pequeña habitación. En el centro había una cama con sabanas blancas una pequeña mesita de noche con una lámpara y un sillón en una esquina.
--Wao!..—Fue lo único que puede decir.
--Ser un Cullen tiene sus ventajas—me dijo abrazándome por la espalda y dándome un beso en el cuello—Este avión solo lo usamos para viajes de negocios o como ahora que vamos todos y sería muy incomodo ir en un avión comercial. A demás si te animas futura Sra. Cullen podemos ser miembros del club de las alturas—me dio pícaramente y sentí sus labios curvarse en una sonrisa contra mi piel. Pude sentir el calor en mis mejillas.
--Edward!!..—le dije golpeándole la mano juguetonamente a manera de regaño y separándome de él.
--Si, amor?—le dijo mirándome a través de esas pestañas imposiblemente largas.
--Sabes bien lo que dijiste…--le dije cruzándome de brazos. Él me regalo una sonrisa deslumbrante y yo lo tome de la mano regresando a los asientos.
Ya cada pareja estaba en sus sillas, por lo visto solo faltábamos Edward y yo. Así que tomamos nuestros asientos. Liam vino a darnos las instrucciones y por lo visto no solo había mirado a Edward apreciativamente sino también a Emmett y a Jasper, por las miradas que Alice y Rose le lanzaron. Una vez estuvimos en el aire nos dijeron que podíamos quitarnos los cinturones de seguridad. Yo me quede recostada sobre Edward y deje que mis ojos se cerraran. Sentí unos pequeños besos en mi cuello y yo solté una risita tonta.
--Estas despierta Bella durmiente?—me pregunto al oído.
Abrí los ojos y vi a Edward en todo su esplendor recostado sobre mí. Me di cuenta que estábamos en la cama.
--Ahora si estoy despierta—le dije volviéndome a reír, por la expresión de Edward que parecía un niño en disneylandia.
--Bella, amor…--me dijo antes de darme un beso en el cuello.
--Edward…--le respondí en tono de advertencia.—tus hermanos están afuera al igual que mis amigos, tienes que portarte bien—le dije seria.
Edward hizo un puchero y yo le di un piquito en su sobresaliente labio interior. Él me atrajo hacia su pecho y yo me acurruque cerrando los ojos contenta. Él me dio un beso en los cabellos y luego suspiró.
--Sabes que me tienes envuelto en tu dedo pequeño—me dijo tomando mi mano y presionando mi dedo meñique contra sus labios.
--No lo sabía, pero ahora que lo se…--le dije sonriendo pícaramente.
--Ahora que lo sabes te aprovecharas de eso—me dijo haciéndome cosquillas.
--Nop… pero es bueno saberlo—le dije cerrando los ojos nuevamente y dando un bostezo.
--Me imagino que eso significa que no voy a conseguir mi credencial del club de las alturas.—me dijo riéndose.
--Esta en lo cierto Dr. Cullen, no la obtendrá. Por lo menos no en este vuelo—le dije entre risitas.
--Bueno ya que eso es así, Srta. Swan, entonces a dormir—me dijo dándome un besito en los labios.
Cerré los ojos, en cuanto Edward empezó a tararear mi nana. Después de lo que me parecieron minutos, Edward me estaba despertando nuevamente.
--Amor vamos a iniciar el descenso—me dijo suavemente. Me frote los ojos y me encontré con dos brillantes gemas verdes.
Edward me llevo nuevamente a los asientos donde me volví a recostar en su pecho.
--Cansada aun?—me dijo dándome un beso en la frente.
--Un poco…--le dije apenada.
--Es normal, no te preocupes. A demás ahora que lleguemos a Forks no vas a tener mucho tiempo para descansar.
--Edward no iremos en limosina a casa de mi padre verdad?—le pregunte mordiéndome el labio.
--No… tenemos unos autos alquilados. Por suerte Alice accedió—me dijo riéndose—ya sabes cómo es de aterrador ese monstruito.
--Te escuche Edward Cullen!—le dijo Alice arrojándole una servilleta hecha bola.
--Muy madura Mary Alice—le dijo él riéndose.
--Hermanita, dice Ben que en Port Angeles hay una pista de bolos. Vamos a ir en la noche a destrozar sus estadísticas. Todos conocerán al gran Emmett Cullen—dijo Emmett flexionando los músculos de sus brazos.
Todos nos pusimos a reír, por sus tonterías, en especial cuando empezó a darse besos en los bíceps. Rose solo sacudía su cabeza, mientras Edward rodaba sus ojos. Poco después ya habíamos aterrizado. En cuanto puse un pie en la escalera, el frio aire característico del estado de Washington me dio la bienvenida.
Fuera de la pista nos esperaban unos autos, enarque la ceja el ver al que nos dirigíamos.
--Que te puedo decir amor, sabes que soy el conductor de un brillante volvo. N/A(no lo pude evitar)
Sonreí al ver que Emmett ayudaba a Rose a subir a un Hummer rojo, mientras Ben, Ang, Jasper y Alice se subían a un corvete convertible amarillo, que estaba a nuestro lado.
--No habían Porches—me dijo haciendo un puchero.—Edward te seguimos tu diriges—le dijo a su hermano antes de subirse en el asiento del conductor.
--Tu diriges? De cuando acá tú conoces Forks?—le pregunte levantando una ceja.
--GPS –me dijo sacando un dispositivo del bolsillo de sus jeans desgastados y poniéndolo en el tablero del auto.—Primero iremos a ver a tu padre, luego dejaremos las maletas te parece?—me dijo besando mi mano.
--Suena como un plan—le dije sonriendo. Cuando nos encaminamos luego de salir del aeropuerto.
--Así que esto es Forks—dijo sonriendo a los 20 minutos. Mis ojos se abrieron con alarma cuando vi pasar el letrero que anunciaba la llegada a Forks.
--Edward, sabes que mi padre es el jefe de policía?—le pregunte aun mirando incrédula el velocímetro.
--Si, lo sé amor, a que viene eso?—me pregunto curioso, girando a verme.
--Ojos al frente Edward Cullen, quiero llegar a conocer a mis hijos—le dije asustada.—a demás imagínate lo que pensaría el jefe de policía al llegar a la oficina y encontrar a su hija embarazada junto a su futuro yerno en una de sus celdas
--Amor siempre he conducido así y nunca nos ha pasado nada—me dijo acariciando mi muslo.
--Es cierto, pero conduces así en un camino que siempre has conocido para ir a casa, sin embargo nunca has conducido en Forks.—le dije satisfecha con mi explicación. Él dejo escapar un suspiro y desacelero.
--Mejor?—me pregunto trazando círculos en mi pierna.
--Mejor—le dije más tranquila mientras bordeábamos el pueblo para ir al camino que conducía a la casa de Charlie.
--Oh, mira Edward, esa es la casa de Charlie—le dije señalando la casa de dos plantas pintada de blanco que me devolvió los recuerdos de mi adolescencia, en cuanto la vi.
Edward me sonrió y aparco frente a la casa, justo detrás de nosotros aparcaron los otros dos autos. Edward abrió la puerta para ayudarme a bajar, hoy era un típico día en Forks, nubes espesas y nada de sol.
--Demonios, hermanita. Tu casa si es que pequeñita. Parece de juguete, bueno supongo que por eso Alice te dice Barbie Bella—dijo Emmett atronadoramente—Auch!! Rosie que dije?—dijo en cuanto Rose le dio un golpe en las costillas con el codo.
--Bells?—grito Charlie desde dentro de la casa. Sus pasos retumbaron hasta que abrió la puerta. Sus ojos se achicaron mostrando las arruguitas de los lados cuando por su rostro se extendió una amplia sonrisa.
--Char—Papá… como estas? Que has hecho?—le sonreí acercándome a él.
--Bien, bien… lo mismo de siempre. Cuando fui con Harry de pesca, conseguimos unos buenos peces.—me dijo muy orgulloso.
--Jefe Swan—le dijo Edward a manera de saludo.
--Dr. Cullen—le respondió mi padre con un seco asentimiento.
Rodee los ojos, mientras mi padre saludaba a los demás. Me lleve a Edward dentro para mostrarle la casa.
--No es mucho, pero era mi hogar—le dije después de mostrarle la planta baja.
--Es idéntica a como la describes en el libro—me dijo y yo no pude evitar sonreír.
Edward y los demás examinaban las fotos mías que Charlie tenía en la sala. Las chicas querían ver mi habitación, todos nos acompañaron al piso superior, era muy gracioso ver que Emmett prácticamente ocupaba el ancho del corredor. Cuando les mostré la puerta de mi habitación. Alice fue la primera en entrar, seguida de Rose.
--A esto lo llamas un armario?—me dijo Alice con cara de horror cuando abrió la puerta de pequeño armario de mi habitación. Yo me reí y asentí con la cabeza.
--Hermanita no tienes fotos de baile de graduación?—me pregunto Emmett sentándose en mi cama.
--Bella, no quiso asistir al baile aunque tuvo muchas invitaciones las rechazó todas. Ben recuerdas la cara de Eric Yorkie cuando se lo pidió?—dijo Angela riendo—le pobre chico vomito cuando ella le dijo que no—al decir eso todos estallaron en risas y yo me sonroje.
--Maldición hermanita, creo que mi teoría de que Edward te encontró en un convento es verdad—dijo Emmett riendo atronadoramente.—No te sientas mal Edward tampoco fue al baile, dijo que tenía cosas "más importantes". Cuando regresamos estaba sentado tocando el piano.—dijo Emmett con dramatismo, como si Edward hubiera cometido un gran crimen. Todos volvimos a reír.
Bajamos a los pocos minutos, todos se quedaron en la sala. La casa nunca había estado tan llena de personas y risas como hoy. Fui a la cocina a preparar algo de tomar, Edward y Charlie me siguieron.
--Deja eso Bells, no debes estar haciendo eso en tu estado---me dijo mi padre cuando me agache a sacar una jarra de la alacena inferior.
--Papá, estoy embarazada no enferma—le dije rodando los ojos cuando me quito la jarra y me tomo del brazo para levantarme. Edward rio, pero la disfrazo con una tos cuando le lance una mirada asesina.
--Lo siento, Bells… ya sabes que siempre me preocupo—me dijo dándome una palmada en la parte superior de la cabeza.—Hablando de preocupaciones…Jacob está en la reserva…quieres que pida una orden de alejamiento? Billy está muy avergonzado, Seth le conto todo—me dijo preocupado mirando a Edward, quien enseguida puso sus manos en mi cintura.
--No, papá no creo que Jacob se me vuelva a acercar—le dije dándole una palmada en el hombro.
--De todos modos, no la perderé de vista Jefe Swan mientras estemos de visita aquí.—le dijo Edward seriamente con el ceño fruncido.
--Seguro, seguro…—dijo mi padre saliendo de la cocina.
--Creo que aun no me perdona que haya embarazado a su hijita—me dijo Edward al oído antes de morderlo.
--Edward…estamos en casa de mi padre—le siseé bajito. Él me regalo una sonrisa radiante y llevo la jarra mientras yo llevaba los vasos en una bandeja.
--Vaya que eres osada hermanita, cargar eso con lo torpe que eres, es como si nos apuntaras con un arma cargada—soltó Emmett, ganándose un juguetón puño en el hombro por parte de Jasper quien se levanto y tomo la bandeja de mis manos.
--Gracias por la confianza, Jasper—le dije entre dientes.
--Es mi privilegio señorita—me dijo con sus perfectos modales y no pude evitar reírme. Era muy difícil permanecer enojada con Jasper.
Después de un rato, Alice y Jasper salieron a llevar a Ang y a Ben a casa de sus padres. Edward se veía inquieto, pero me dijo que no me preocupara ,que él tenía que hacer una llamada telefónica y salió la casa. Lo vi caminar por la acera de un lado a otro, pero Emmett y Rose me hicieron platica, haciendo que dejara de preocuparme.
--Todo bien, Edward?—le pregunte en cuanto entro a la sala.
--Sip, todo muy bien. Sí quieres podemos ir a dejar las maletas y a que te cambies de ropa para ir a cenar a Port Angeles, dicen que hay una sucursal de la Bella Italia—me dijo sonriendo.
Nos despedimos de Charlie prometiéndole que regresaríamos en la mañana antes de bajar a La Push. Volvimos a subir al auto y Edward sonrió mientras nos dirigíamos a las afueras del pueblo, pero no era el camino que llevaba a Port Angeles.
--Edward, creo que te has equivocado de camino, Port Angeles queda en otra dirección—le dije presumida de que mi prometido que decía saberlo todo con su GPS estuviera perdido.
--Se exactamente a donde vamos y créeme que vamos en el camino correcto.—me dijo presuntuoso.
Luego que doblamos una curva, Edward hizo un giro, por un camino rural que no estaba señalizado, es más ni siquiera se veía ya que estaba en medio de un herbazal. Lo mire sorprendida y eso solo hizo que su sonrisa se hiciera más ancha. Manejo por cinco minutos por un sendero lleno de arboles, luego de pronto llegamos a una pradera en la que se levantaba majestuosa una casa de tres altos, de color blanco y con enormes ventanas. Me quede boquiabierta, nunca pensé que en Forks hubiera una casa así.
--Te gusta amor?—me pregunto Edward cuando me abría la puerta del auto.
--Es muy hermosa, Edward… de quién es?—le pregunte curiosa por saber si conocía a los dueños.
--Nuestra—me dijo al oído—la compre hace una semana—me dijo como si nada.
--Edward!!—le dije con los ojos muy abiertos, una casa como esta debe haber costado una fortuna.
--Aquí vive tu padre, cuando los niños nazcan vamos a necesitar un lugar para pasar las vacaciones. Es una buena inversión, ya sabes que los inmuebles siempre lo son—empezó a balbucear nervioso.
--Oh, Edward…--le dije incapaz de decir nada
--Vamos a dentro para que la veas. Esme le estará haciendo unas reformas en los próximos días, así que puede ver que te gusta y que no, para cambiarlo—me dijo llevándome por las escaleras, para abrir la puerta principal.
El recibidor era amplio y muy iluminado, al fondo se veía la sala que tenia la pared norte hecha de vidrio. Los muebles era sencillos todos de color blanco. Edward empezó a llevarme escaleras arriba a la segunda planta.
-Este es un estudio. Esme piensa agregarle una biblioteca. Esta puede ser la habitación de mis padres cuando vengan, la de Alice y Jasper; esta la de Rose y Emmett—me dijo a medida que íbamos pasando las puertas.
--Esta es la nuestra y esa de acá será la habitación de los bebes—me dijo señalando las dos únicas puertas que habían en el tercer piso.
Abrió la puerta de nuestra habitación, dejando ver que la pared norte también era de vidrio. En medio del cuarto había una cama tamaño King con cobertores dorados.
--Edward…no sé qué decir…---le dije mientras mis ojos se llenaban de lagrimas.
--Que te parece…Bienvenido a Forks…--me dijo con una sonrisa enorme.
Espero que les haya gustado el capi. No lo subí ayer porque no me dejaba entrar a la página.
Por fa recuerden pasarse por mi perfil y votar en el concurso.
Pero este Edward, si que se ha puesto golosito, querer formar parte del club de las alturas u.u Forks, no es Forks sin la mansión Cullen así que tenía que ponerla lol.
Creían que Félix se iba a quedar de manos cruzadas? Pos ya vieron que nop.
Ahora a darle click en el botoncito verde como los ojos de mi Edward y dejarme sus opiniones de este capi.
